Una infidelidad en streaming
Él pensaba que las cámaras serían su arma definitiva para atraparla, pero no imaginaba que la pantalla se convertiría en su mayor placer. Mientras él está a 600 kilómetros, ella está siendo usada en su propia casa, y cada gemido que llega por el auricular es una traición que él decide no detener.
Ella no lo sabe pero yo sí que lo sé todo. Como dice el refrán, hombre precavido vale por dos. Antes de irme a Madrid por trabajo he dejado la casa llena de cámaras, lo que no esperaba es que todo fuese a suceder esa misma noche.
Habiendo llegado al hotel la llamo para confirmarle que todo había ido bien y que el trato que me había llevado a Madrid estaba más que cerrado. Le deseo buenas noches y a través del auricular escucho como el telefonillo de casa suena. Rápidamente me dice que tiene que colgar que es el repartidor, ya que ha pedido una pizza.
Por la cámara del recibidor puedo ver como el hombre que entra en mi casa no lleva ningún paquete. Bueno ninguno aparte del que guarda en los pantalones. Emma la recibe con un beso y el automáticamente la coge por el cuello y la empuja hasta el comedor. Nunca pensé que a mi mujer le gustase esa rudeza. Sin apenas tiempo para reaccionar el extraño sube a mi mujer a la mesa y le levanta la falda. Al cambiar de cámara puedo apreciar perfectamente su rasurado coño. Emma, así se llama mi mujer, siempre ha sido una mujer muy coqueta con su imagen. Los labios que flanquean su entrada son exactamente cómo deben ser. Un poco grandes y jugosos y cubren completamente los labios interiores. Desde mi posición privilegiada como espectador puedo ver como el extraño hunde su cara en la entrepierna de mi adorada mujer. Enciendo los micros justo a tiempo de escuchar un profundo gemido emerger de su boca. Sea lo que sea que hace ese hombre, lo hace cien veces mejor que yo. Los gritos y gemidos pidiendo más se escuchan perfectamente a más de 600km, concretamente a través de mi ordenador. Mientras el extraño come con deleite Emma descubre sus pechos y empieza a tirar de sus pezones. La verdad es que siempre ha sido su punto débil. De hecho uno de sus juguetes favoritos es una cadenita con dos pinzas que le regale hace un tiempo. La verdad es que a ella le encanta y a mí me pone muy cachondo poder coger la cadena mientras lo hacemos. En está ocasión mi mujer no ha tenido tiempo de llegar a ella así que se conforma con pellizcarse los pezones y tirar de ellos mientras el supuesto pizzero le come el coño con un potente sonido de succión que llega a a mí a una velocidad de 1000 mbps. Es increíble lo que la ciencia ha avanzado, ahora podemos ver a nuestras mujeres follarse a otro sin ningún “delay”. Todo son ventajas.
Diez minutos bien buenos ha dedicado el desconocido amante de mi mujer a tratar con todo tipo de atenciones el coño de Emma. Mi mujer en esos minutos ha sucumbido al orgasmo un par de veces en el momento en que su amante ha empezado a combinar su lengua con sus hábiles dedos que se han ensartado en lo más profundo de mi querida esposa. Pero eso ya es el pasado, por la pantalla de mi pc veo como de un empujón Emma aparta a su amante y se pone de cuclillas. Con un ágil toqueteo del teclado consigo ver perfectamente el enorme tronco que emerge a través de la bragueta del amante anónimo. Puedo ver como Emma se relame imaginando el sabor del regalo que está a punto de devorar. Y es que Emma es lo que hace. Devora, no chupa, en mi vida he encontrado una mujer que coma una polla como ella. Es una auténtica mamona. No existe nada que puedas imaginar que mi amor no pueda hacerte. Sus finas manos empiezan a jugar con el enorme falo frente a ella. Al estar de cuclillas dedico un momento en admirar las preciosas piernas de mi esposa. En esa posición sus glúteos y gemélos están en máxima tensión dejando ver sus más que tonificados músculos. Adoro esa piel morena surcada por un delicado tatuaje de flores que cubre por completo su pierna izquierda. La falda se le ha arremangado debido a esa posición en cuclillas y de su delicioso coño puedo ver con claridad como sus jugos gotean sobre el frio suelo. Sin más preámbulo los labios de mi cielo rodean el capullo de esa enorme polla y no se detienen ni un segundo hasta llegar al final. La preciosa nariz de Emma choca con el pubis del extraño al mismo tiempo que un sonido gutural emerge de la garganta del hombre. Esa es mi niña. Es su carta de presentación, aún recuerdo nuestra primera vez, sucedió lo mismo. Me comió toda la polla de un solo golpe a modo de declaración de intenciones. Emma lleva con la polla del extraño clavada en su garganta 10 eternos segundos, sus babas gotean hasta sus pechos. De repente empieza el baile… Se retira, descubre cada uno de los que serán unos buenos 21 centímetros para acto seguido volver a tragar entera esa polla descomunal y repetir. Si sigue así me temo que mi corneador no aguantará el primer asalto. Los gemidos ahogados de mi esposa resuenan en mis oídos, ese sonido obsceno de chupetones, sorbidos y gemidos de placer inundan toda mi casa a 600 km de mí. Apuesto a que mis vecinos están escandalizados pensando en el polvazo que estamos metiendo los dos. Ay pobrecillos, si supieran la verdad sí que andarían escandalizados.
La mamada de Emma está llevando al límite a su amante, el cuerpo de él se contorsiona con cada embestida de su garganta. Mi amor le está follando la polla con su boca sin utilizar las manos ya que estas se las reserva para ella. En esa fantástica y erótica posición en cuclillas las manos de Emma recorren sus pechos y su clítoris inflamado por la enorme excitación de creerse corneadora impune. Hunde sus dedos en sus gruesos labios hasta hacerlos desparecer. Siempre ha sido una mujer muy fogosa y la verdad es que tiene una experiencia en masturbase que da vértigo. Muchas veces me he sentado en el sofá preferido de mi casa con una buena copa de bourbon mientras observaba a mi mujer frente a mi masturbarse hasta encadenar numerosos orgasmos entre convulsiones y gemidos de auténtico placer mientras yo juego con mi polla. No puedo negarlo, Emma es mi actriz porno favorita.
¡¡Allá va!! Un gruñido gutural corta el aire y el amante de mi mujer se corre, no puedo deciros la potencia de sus chorros porque Emma apenas ha modificado su ritmo. Ella sigue tragando y tragando polla mientras por la comisura de los labios empieza a gotear el espeso líquido blanco. Me juego lo que queráis a que en su vida le habían hecho una mamada de tan alta categoría a ese cabrón.
Sin apenas darle tiempo a recuperarse Emma se levanta y se pone de espaldas a él apoyándose en la barra americana de nuestro nido de amor allá en Barcelona. Está completamente entregada a mi corneador la muy cerda. Desde este nuevo ángulo puedo apreciar cómo durante toda la escena mi cielo ha llevado puesto uno de sus plugs, por el color de la joya que brilla entre sus nalgas puedo adivinar que ha elegido el más ancho de su arsenal. Intuyo cual será el próximo agujero a profanar por mi desconocido corneador. Hasta ahora no os he hablado del culo de mi esposa, pero os tengo que decir que es de puro infarto. Unas nalgas grandes y duras que siempre están en su sitio a la que le siguen unas piernas delgadas pero fuertes elegantemente decoradas con el tatuaje de flores que os he descrito antes.
La polla flácida de mi corneador se ha puesto firme de golpe. ¿El motivo? Pues no es otro que mi santa esposa ha hecho de las suyas. Mientras los dos admirábamos, él en vivo y yo en diferido, el cuerpo divino de mi Emma. Ella lentamente ha bajado sus manos hasta las nalgas y las ha abierto bien para mostrar la preciosa joya incrustada en su ano. Por si sola esa imagen levanta cualquier polla a 600km de distancia, doy fe. Pero es que mi santa esposa no ha terminado ahí. He podido ver en primer plano como empezaba a hacer fuerza, el grueso plug alojado en su recto ha empezado a aparecer hasta que con un sonoro PLOP ha caído al suelo, dejando tras él un agujero bien dilatado y listo para la guerra. Eso ha sido demasiado para mi corneador que en apenas dos pasos se ha plantado detrás de Emma y con la misma carrerilla la ha ensartado. El grito de mi mujer debe haber resonado en el salón de estar de las chicas que viven arriba en el piso compartido. Será divertido cruzarme con ellas cuando vuelva.
Suena el teléfono allá en mi casa. Mi mujer ensartada por el culo se sobresalta y alarga el brazo para llegar a su móvil.
- Hola cielo. ¿Qué sucede?-
- Pues que echo de menos a mí amorcito. ¿Qué tal estaba la pizza?-
Soy un hijo de puta lo sé.
- Estaaaaba umm muy muyyy buena-
Por mucho que lo intente a Emma se le escapan algunos gemidos, no es para menos. Desde mi portátil veo como el “pizzero” no afloja el ritmo. Le está destrozando el ojete sin piedad, que ganas tengo de volver mañana y ver que excusa me pone cuando yo también quiera jugar con él.
-¿Cariño te encuentras bien?, te escucho como jadear-
-¿Umm sí?? Ahh bueno es que estoy poniendo la funda del edredeeeeed…mmmmm,,, del edredón-
-Ahh cualquiera diría que estás follando jejeje. Haber esperado a mañana amor y te ayudaba-
- No no tranquilo, quiero que este todo preparado a tu llegaaaaaaaada-
-Ohhh muchas gracias cariño que ganas de verte mañana-
-Yo también me muero por…JODEEERRRRRR…. –
-¿Emma? ¿Emma cariño estás bien?
- Sí, sí perdona me he dado un golpe en el dedo contra la cama-
Si por dedo entiende un pollón bien gordo no me está mintiendo. Ese sonoro “joder” ha sido causado por una más que profunda penetración de su ano a manos de su implacable amante. La verdad es que cuando idee el plan para cazar a la puta de mi mujer con otro no me imaginé que lo acabaría disfrutando. Me produce una mezcla de sensaciones poder ver cómo me es infiel y a la vez como puedo putearla y obligarla a mentir para intentar salir indemne de lo que está haciendo. Pobrecita no se imagina lo mucho que lo pagará.
Por el auricular de mi teléfono escucho un gemido más relajado que coincide con lo que veo en el monitor. Mi corneador ha retirado su tremendo tronco del ojete de mi señora y con ambas manos lo mantiene abierto para poder admirar su obra. El ano de Emma gesticula una tremenda O mientras su amante y yo nos deleitamos con esa imagen.
-Bueno amor me voy a la cama-
-Ummm vale cielo te veo mañana, no tardes vale-
-Claro cariño iré directo a casa que tengo unas ganas de probar tu culito que ni te imaginas-
- Ah sí!! Umm vale vale que bien que ganas tengo, hace mucho que no lo hacemos por ahí-
-Pues prepárate mi vida que vengo con muchas ganas-
-Vale amor, te dejo que no puedo seguir con la cama con una sola mano-
-Un beso cielo-
Nada más colgarme suelta el móvil y con sus manos sustituye las del pizzero amoroso para mantener ella misma su ano bien dilatado para él. Con las manos libres aprovecha para taladrar con ellas el coño y el culo de mi querida mujer. Debe saber muy bien lo que se hace porque he tenido que bajar el volumen de mis auriculares. No os imagináis la cantidad palabras malsonantes que ha soltado Emma por su boca mientras sus piernas se sacuden como si fuesen de papel. Unos segundos más tardes mi amor empieza a literalmente a mearse por el suelo del gusto. Un largo y potente chorro empapa el suelo de mi casa. Justo cuando las piernas de mi santa esposa no aguantan más las potentes manos de su macho la sostienen en su caído y la llevan a quedar de rodillas frente el falo de su salvador. Esté al ver que mi mujer está en un estado semiinconsciente, agarra la cabeza de Emma y procede a follarle la boca sin piedad. Mi pobre mujer poco puede hacer nada por defenderse salvo tragar y tragar. Es una imagen de perversión total. Emma con el rímel corrido, babeando como una cerda y de rodillas en un charco que culmina cuando su amante descarga su segunda corrida del día por la cara de mi mujer. Hago un pantallazo de este momento. Apago el ordenador y me voy a la cama planeando mis siguientes pasos.
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