Mi mujer se hace nudista y a mi cornudo
Laura siempre ha sido reservada, pero esta vez las vacaciones y el nudismo desatan un deseo prohibido. Alfonso acepta ser el testigo mudo de cómo su esposa entrega su placer a otro hombre, en una playa donde las miradas son más peligrosas que las manos.
Nos despertamos con algo de resaca, acariciándonos en la cama, sin ganas de levantarnos pero nerviosos por lo que pasaría hoy
- No se que me está pasando Alfonso- empezó a decirme Laura- estás vacaciones me siento más cachonda que nunca, hacia tiempo que no pensaba las cosas que se me pasan por la cabeza- deje a mi mujer que se abriera. - sé que estos años he estado muy fría y muy distante y me gusta recuperar mi aliviado, me siento joven, no se....
- a mi me encanta la nueva Laura- le dije sonriendo y dándole un beso con cariño
- de verdad quieres que le enseñé las tetas a nuestros vecinos?
- uff si amor, sólo de pensarlo me pongo caliente
- pero no entiendo cómo te gusta tanto, porque?
- lo he pensado mucho, creo que es por verte disfrutar, ver cómo te miran con esas caras de deseo y como te desnudan con la mirada, me hace pensar que te pones cachonda y ese pensamiento de que te estás calentando es lo que más morbo me da, solo quiero verte disfrutar
-creo que eso es lo que me gusta a mí también...saber que te estás empalmando mientras me miran y me tocan.
-te tocan?? No te ha tocado nadie
-Aun no - cambio de tono la conversación - pero si tú quieres hoy les dejaré que me hunten cremita por el cuerpo, en mis piernas, en mis hombros, en mi culo
- y en tus tetas?
- claro, en mis gorditas también que hace tiempo que no las saco y se me queman
- joder como se le va a poner de dura a Raúl
- si, tengo ganas de verla también, el cabron tiene una polla larga pero también gorda.
-te gustaría que te follara?- le dije mientras le metía dos deditos en su coño mojado
- joder.....no sé si me entraría, hace tiempo que no me meto algo tan gordo...mmm. tendría que salibarla bien... - mi dedos seguían, de su rajita a su clítoris, masajeando y penetrando, estaba tan caliente que no tardo ni 5 min en correrse, con los ojos cerrados y pensando en otra polla. Yo me quedé esperando al lado suya, cuando se recuperó se levantó y me vio allí todo empalmado
-que quieres que haga con esa pequeñita, con eso no tengo ni para empezar, venga vístete que nos vamos -me dijo con una sonrisa pícara y me dejó allí con mi empalme, aunque la mía mediría unos 15 cm ni por asomo era como la de nuestro amigo.
Le dije que tenía que ponerse una camiseta de tirantes cortita, y que hoy llevaría el bikini blanco, ella no rechistó, estábamos de vacaciones en un sitio donde no nos conocían e íbamos a una playa paradisíaca. Mi mujer solo llevaba el tanga del bikini, la parte de arriba y una camiseta negra de tirante finita. A la salida nos encontramos con Raúl y Tania
-vaya bombones, cómo habéis dormido pareja? Si es que habéis dormido
-bien bien, vaya fiesta la de ayer eh- le dije a Raúl chocandole la mano
- si estuvo bien, Pepe y María no vienen, dice que Pepe está bastante perjudicado, nosotros llevamos la nevera a tope de todo lo que sobró.
-muy bien, Raúl, apunta mi número y me envías la ubicación de la playa que voy a conducir yo -le dijo Laura
-claro guapa ahora te lo mando, dime...
Se intercambiaron los teléfonos y nos montamos en el coche.
- porque has hecho eso? - le pregunté a Laura
-lo que? Lo del teléfono? Para saber dónde vamos no, no todo es morboso Alfonso, que tienes la mente muy sucia.
Tardamos unos 30 minutos en llegar a la playa, en el camino miraba a Laura, estaba radiante, hacia tiempo que no la veía tan sonriente, sus muslos ya cogiendo moreno, su pelo despeinado, un maquillaje natural y sus gafas de sol. Que suerte tenía de tenerla a mi lado.
Cuando llegamos confirmamos lo que nos decían, teníamos que bajar una escalera enorme, empinada, después de andar unos 50 metros entre rocas llegamos a una pequeña cala de no más de 100 metros de largo, nos pusimos lo más al fondo que pudimos, nos echamos unas risas intentando llegar allí. Lo que más me impacto es que había gente desnuda, no sabía que era una playa nudista, como dije en mi anterior relato, Laura y yo habíamos ido a playas nudistas, pero hacía mil que no íbamos y ella lo hacía en realidad por mi.
-Vaya no sabía que os gustaba el nudismo?
-sobre todo a este - dijo Carmen refiriéndose a Raúl - a mi me da lo mismo, vosotros lo practicáis?
-bueno, hemos ido alguna vez, también por mi maridito que le gusta enseñar.
Yo la verdad que estaba como un tomate y algo nervioso, nunca había hecho nudismo delante de conocidos o amigos. Cuando ya por fin plantamos todas las cosas, llegó el momento de quitarnos la ropa, cada uno mirando a los lados. Raúl fue el que cogió la delantera y mi mujer aún sentada en la silla colocando el bolso no le quitaba ojo de encima. Llevaba el mismo bañador blanco que el otro día, eso sí debajo de un pantalón corto, se bajó el pantalón y para llamar la atención dijo
-bueno tendré que ser yo el primero- así se aseguraba que las miradas estaban en él. Se bajó el pantalón y el bañador y salió de allí una masa de carne flácida, en reposo caía por delante de los huevos, estaba morcillona yo creo pero sin levantarse, mediría unos 15 cm en reposo y era bastante gorda. A mi mujer se le salían los ojos, a continuación Carmen se quitó la parte de arriba y se quedó bajo la sombrilla, a ella ya la habíamos visto, lo que me sorprendió es que me dijo
-Venga Alfonso, te toca anda, no nos dejes así.-dijo Carmen
- eso guapetón no nos dejes con las ganas- se animó a medio gritar Laura
Yo que estaba sentado me levanté y me bajé el bañador, una polla pequeña de unos 8 cm con unos huevos gordos asomo, estaba algo nervioso y estaba tímida, me la toque un poco y me senté.
- bueno Laurita, sólo quedas tú- como no dijo Raúl sin perder detalle. Mi mujer se levantó ya no estaba a la vista de Carmen que estaba debajo de la sombrilla y estaba ya mirando el móvil, mi mujer me miró sonriendo
-haces los honores cariño?- se acercó a mí y se dio la vuelta, dándome la espalda y quedando frente a Raúl, parece que ese juego le gustaba. Le quite la camiseta por encima y le desabroché el bikini. Deje la parte de arriba sobre la toalla y pegue mi pene a su culo, ella pego un salto.
-juntame crema en la espalda porfa- se echó un chorreón de crema en las manos y me dio el bote. Lo de ayer fue espectacular, pero lo de hoy ya no tenía nombre. Mi mujer semidesnuda, con las tetas al sol, esa aureola oscurita como una galleta María, esos pezones apuntando a Raúl que se tocaba a roces su miembro, con la rajita que se notaba perfectamente en su bikini. Yo estaba dándole crema en la espalda mientras notaba que mi polla crecía, ya la iba a reventar, Laura se daba crema ella en las tetas, sus gorditas como ella decía, con esos lunares que se veían cuando tenía escote y ahora se las estaba estrujando para toda la playa y en especial para él. Yo me tuve que tumbar porque me dio mucha vergüenza empalmarme así, entonces Raúl pidió que necesitaba ayuda. Su mujer no quería levantarse y Laura se ofreció voluntaria. En vez de bajarme la hinchazon fue a peor. Laura masajeaba los músculos de nuestro amigo, con sus pezones rozando su espalda y sus manos recorriendo cada centímetro, creo que deberían de ser algún tipo de pareja liberal o algo, Carmen solo hacia mirar y sonreír, tenía también los pezones empitonados y no decía nada. Raúl se dio la vuelta y su miembro choco con la pierna de Laura, ahora se quedaron frente a frente y el le pidió que le echara crema en la mano.
-sigue porfa guapa aún quedan zonas-le dijo Raúl
Laura siguió por el pecho, mientras que el se llevó la mano a su polla y se la retrego con crema, en uno de esos movimientos su pene de ya casi 20 cm choco con la barriga de Laura, era un momento muy tenso, los demás no decíamos nada, sólo había persona a unos 80 metros, nos estaban dando un espectáculo, cuando ya parecía que iba a terminar,Laura estaba mirando hacia abajo, sonrió y dijo-
-creo que aquí no te has dado- y le agarro los huevos para quitarse la poca crema que le quedaba.
-creo que me voy a dar un baño - dijo Laura, a la que le siguió Raul- espera que voy
-yo ahora voy en un ratito- dije yo como pude tembloroso
Cuando se separaron varios metros me dijo Carmen.
- no se si te sorprenderá, pero se todo lo que estáis haciendo- es la primera vez que Carmen me decía algo del tema, la dejé hablar por no meter la pata
- Raúl me cuenta todo, desde que llegasteis le ha encantado Laura. Digamos que soy como tú pero al revés, muchas veces no he podido satisfacer a Raúl, hemos pasado por varias crisis, en este punto en el que estamos disfruto mucha viéndolo jugar con otras mujeres, me encanta la cara de deseo que se le pone y como las chicas sucumben a sus encantos. Si quieres un consejo, déjate llevar, se nota que Laura te ama, el sexo solo es sexo. - pensé en las palabras de Carmen, veía a mi esposa con Raúl entrando al agua y me dije a mi mismo que para eso habíamos venido. Me levanté con mi pene aún morcillón y me dirigi al agua.
Cuando llegue a la orilla me costó meterme estaba el agua helada, Laura y Raúl ya estaban jugando bastante cerca y hablando no se de que. Así que intente no perder tiempo para saber de qué hablaban, me lance de golpe y me sumergí, cuando estaba cerca suya salí a la superficie, allí estaban echándose agua y riendo...
-que siiiii- decía Raúl
-que noooo- decía Laura riéndose
-que si ya veraaaas
-mira ya vamos a salir de dudas - dijo Laura cuando me vio- mi marido nos va a dar la solución - dijo mientras dejaba de salpicar y le daba la espalda a Raúl, ella retrocedía hasta chocar con él, seguramente sentía su pene en su culo.
-que me estaba diciendo Raúl que me quitara la parte de abajo que quedan muy feas las marcas, yo estaba votando que no y el estaba votando que si, así que nos falta un voto.
-ahh vale y queréis que yo de el voto definitivo
-claro, -dijo mientras apoyaba su cabeza en el hombro de nuestro vecino de vacaciones, agarraba sus manos y dándole la espalda se llevaba sus manos a sus increíbles tetas, allí estaba yo desnudo en el agua y viendo como un hombre le agarraba con fuerza las tetas a mi mujer.
-le he dicho que bastante que le estoy dejando ver a mis goridtas, que puede que le deje luego echarme crema en ellas pero que mi rajita es mucho ya.-me quise meter de lleno en el juego según como me recomendó Carmen
- joder Raúl es que no sabes cómo la tiene Laura, -todo esto mientras el no paraba de jugar con sus tetas. - tiene un coño gordito, con unos labios carnosos y morenos, un clítoris también gordito y le encanta que se lo coman- le di todo tipo de detalles
- está guarrilla es una caja de sorpresas, por eso mismo Alfonso, creo que tú mujer está decidida a hacer un cornudo- era la primera vez que me decía otro hombre esa palabra y a lo contrario de sentarmelo a mal me puso muy cachondo.- así que lo primero es ver la mercancía y luego catarla
-que dices amor? Quieres ser un cornudo como llevas soñando estos años y que deje que Raúl vea mi chochito? -otra vez me lanzo la pregunta
-si, déjale ver tu coño amor mío.-Laura giro la cara y susurro a su amante
-quitamelo cariño, soy tuya.-tenia cara de estasiada, de deseo, de morbo puro.despues de unos movimientos dentro del agua saco el bikini de agua y me lo tiro
-toma cornudito, llevalo a la sombrilla que ya no lo necesita.
Me salí del agua y me quedé en la sombrilla sólo, Carmen estaba en la orilla dando paseos y sentada disfrutando de su marido jugando con mi mujer.
Cuando salieron vinieron todos muy sonrientes, nos sentamos todos desnudos alrededor de las neveras y empezamos a comer y a beber. La cosa se había tranquilizado un poco aunque de vez en cuando Raúl le agarraba un pecho a mi mujer de broma o le decía a la suya que me tocará mi cosita, pero la hora del almuerzo fue relativamente un poco más calmada. Después de comer Raúl se quedó en la sombra sentado y Carmen en su silla, Laura se acostó boca abajo conmigo en nuestra toalla y estuvimos hablando bajito.
-me ha contado Raúl el rollo que tiene con Carmen- me susurró
-si, a mi me lo dijo ella está mañana también
-vaya, pensaba que sería más raro, al final es más normal de lo que creía
-que habéis hecho en el agua? - le pregunté
-nada, lo mismo que cuando tú estabas, el agua me reseca un poco y me dolía, pero solo me estaba dando con la mano. - me explicaba Laura
-no te la ha metido?
-nl que va, ojalá, además está operado como tú, tiene la vasectomía me la puede meter a pelo que sabes que me gusta más, peor no. Eso sí me ha dejado con un calentón que no veas, le he dicho que después de la siesta me iba a recompensar
-a si? Y como lo harás?
-no se, ya se me ocurrirá
-pues avísame que no me quiero perder una-asi quedó la cosa y me quedé frito al sol.
El ruido de las olas me despertó, sentí una pierna fuerte me daba en el costado, Laura seguía a mi lado pero Raúl estaba encima de ella, estaba boca abajo y le estaba juntando crema y haciendo un masaje, su miembro reposaba en la rajita del culo de mi mujer, conociéndola como le gustaba los masajes seguro que estaba disfrutando y tenía el chochito chorreando. Al parecer llevaban un rato porque a los pocos minutos se dio la vuelta.
-creo que tengo sug6por ahí -le dijo a su masajista-dame ahora por delante
-a sus ordenes- dijo Raúl cogiendo el bote de nuevo
Ella giro la cabeza y me miró-
-hola amor, cómo has dormido? Cómo estabas soñando no he querido despertarte- si claro, pensé yo para mis adentros.
Ahora su polla descansaba en el pubis de mi mujer, ella acariciaba su glande, moreno y circuncidado, con cariño sin ninguna prisa, mientras el masajeaba las tetorras de mi mujer
-las tienes muy bonitas Laura, tengo ganas de llenarlas de leche, donde te gustaría que me corriera?
-que cabron eres, me estás poniendo mala, pues donde tú quieras, en todos sitios
-te tratarías mi leche Laurita?
- si joder- decía mi esposa totalmente poseída, ya venía cachonda pero el vino de la comida ayudaba aún más
-quizas esta noche, ahora quiero echartelo en las tetas y que pasees con mi semen por la playa
-y a que esperas cabron, me tienes a mil.
Se levantaron de golpe, y el la cogió de la mano
-ahora vendimos-dijo Raúl
-pero donde vamos?- dijo mi mujer sin poner resistencia
-acompañalos anda que estás deseando, yo ya lo he visto muchas veces -me dijo Carmen cuando ya estaban cruzando las rocas.
Salí corriendo hacia allí y me puse cual voyeur a ver la escena.
Raúl estaba sentado en una roca, y mi mujer ya estaba chupándole aquella polla enorme.
-tenemos mirón jejeje - dijo él
-ven,ponte aqui- dijo mi mujer cuando me vio. Y empezó a acariciar mi pene mientras chupaba el de nuestro amigo.
-joder como la chupa la guarra de tu esposa Alfonso. Como siga así me voy a tener que correr en sus tetas.
Parecía que le iba a estallar, estaba roja, con el capullo fuera, mi mujer no paraba, le chupaba los huevos, se los mordía, se tocaba las tetas, se tocaba el coño, me tocaba mi pollita. Se la saco de la boca y la puso al lado de la mía, para que viera la diferencia, le sacaba como una mano y era el doble de gorda.
- ves amor? Si tuvieras esto quizás me follarias más - dijo humillandome, sabía que me encantaba- si viene alguien me avisáis que me da mucho corte- calla guarra y chupa que ya casi estoy.- Laura solo gemia con aquel falo en la boca, se estaba entregando, no tardo mucho en apretarme la polla con fuerta, Alfonso cerro los ojos y dijo- dame esos tetones Laurita. -laura se apartó, Raúl se empezó a dar fuertes sacudidas y soltó a borbotones la leche en las tetas de mi mujer, saco la lengua, algo que nunca quiso hacer conmigo pero todo cayó en sus tetas, llenando sus pezones, sus lunares caracteristicos. La polla de nuestro amigo se fue desinflando, nos fuimos hacia la toalla sin limpiarse ni nada. Yo llevaba un calentón impresionante pero Laura no me echaba ni cuenta. Cuando llegamos a la toalla Raúl propuso de que nos fuéramos, decía que ya llevábamos mucho en la playa, todos sabíamos qu
e lo que quería es follarse a mi mujer, lo que quería el y todos los que estábamos allí.
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