Xtories

Cogiendo con mi ex militar

Tenía un novio que la respetaba y un ex que la dominaba. Cuando el pasado llamó, supo que no podría resistirse, pero lo que no esperaba era que el presente terminara limpiando los restos del pasado.

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Esto que contaré ahora ocurrió cuando tenía 29 años, en ese entonces estaba de novia con Arturo, un chico de 32 años, que medía 1.80, y debido a que hacía ejercicio ya que era militar pues estaba bastante musculoso, estaba bueno, sin embargo, al ser militar tenía que estar de viaje en varias partes del país y a veces tardaba en regresar a mi ciudad hasta 6 meses.

Para evitar sentirme sola decidí meterme a estudiar unos cursos, pero ahí conocí a Iván un chico bastante diferente de Arturo, ya que él era más bajo, media casi lo mismo que yo, 1.55, y aunque estaba también bastante musculoso en ese entonces, no llegaba a verse como se veía Arturo, pero tenía un encanto especial ya que era todo un caballero y eso comenzó a ganarse mi cariño, por lo que, empecé a salir con él hasta el punto de terminar mi relación con Arturo para evitar serle infiel ahora sexualmente.

La primera vez que lo hice con Iván fue honestamente decepcionante, pues, aunque tenía una herramienta de unos 16 centímetros, nada mal para su estatura, pero no la sabía usar, contrario a Arturo que se cargaba una verga de unos 20 centímetros que manejaba perfectamente, en ese momento me arrepentí de haber terminado con Arturo, pero ya me había encariñado con Iván y me propuse a enseñarle a usar lo que tenía que insisto no estaba mal.

Así pasaron unos 8 meses en los que me hice novia de Iván y mejoró bastante en el sexo, gracias a mí, hasta el punto de que por sesión me sacaba hasta 3 orgasmos.

Sin embargo, un día recibí un mensaje de Arturo en el que me decía que acababa de llegar a la ciudad que estaría un mes y que le gustaría verme, al principio dudé en verlo, pues no le quería ser infiel a Iván, pero ese mismo día Iván y yo tuvimos una discusión por lo que acepté ver a Arturo pero si le dejé en claro que tenía novio y no podía pasar nada, él aceptó diciendo que solo quería platicar y quedamos de vernos al día siguiente, ya que yo había pedido el día como de vacaciones iba a tener toda la mañana para verlo, quedamos de vernos al día siguiente en un plaza de la ciudad.

El problema fue que durante la noche Iván me buscó para disculparse, estuvimos hablando y decidimos quedarnos juntos la noche siguiente en un hotel, yo no vi problema, durante el día podría ver a Arturo y en la noche vería a Iván, todo estaba bien.

Al día siguiente vi a Arturo, estuvimos platicando me invitó a comer, fuimos al cine todo en un ambiente de amigos, terminamos tomándonos unas cervezas en un bar del centro de la ciudad y ahí fue la perdición, comenzamos a beber y a recordar viejos tiempos, yo para eso llevaba mi maleta con la ropa que usaría al día siguiente y me vestí con vestido formal negro, que me llegaba arriba de las rodillas pero dejaba a la vista mucho mi escote, dejando ver qué mi bra era de encaje negro, si han leído mis relatos anteriores sabrán que soy de tetas grandes y para esa edad ya se me habían formado unas nalguitas no voluptuosa pero si antojables, yo me sentía muy rica, y esas nalguitas hacían que mi ropa interior siempre se marcara, lo que me gustaba, y en ese vestido se me marcaba mi calzón tipo bikini también de encaje pero totalmente transparente al frente, para lo cual me depile mi vello dejando únicamente un triangulito que a mí me parecía muy sexy.

Con el correr de las cervezas y a pesar de que aún era temprano la plática se fue dando sin problemas, hasta que llegamos al punto de nuestra terminada relación, a lo cual él se acercó a mí y me puso sus labios muy cerca tentándome, diciéndome que no me había podido olvidar y que esperaba poder tenerme una vez más, su voz, el olor de su perfume y el recuerdo de su verga dentro de mi hizo que me empezará a mojar, pero no cedí y solo empecé a jugar con él, hasta que después de un tiempo no soporté más y yo sola lo besé, nuestras lenguas se juntaron y de inmediato sentí como su mano fue a mi cintura y después a mis nalgas, ya no pude más y me entregué a sus caricias, a sus besos, jaló el escote de mi blusa y vio mi bra diciendo que extrañaba besar mis pezones, no pude más y le dije vamos a despedirnos como se debe, lo tomé de la mano y le dije llévame al hotel ****, lo hice pensando que en ese hotel habíamos dicho Iván y yo que nos quedaríamos, ya me arrepentiría después, ahora quería volver a tener esa verga de 20 centímetros dentro de mí.

Salimos del bar y fuimos al hotel, en eso me llamó Iván, Arturo sabía que era novia de él, así que le dije que me dejara contestar y después haríamos lo que él quisiera, Iván me dijo que saldría un poco más tarde de lo normal y nos veríamos a las 8 afuera de mi trabajo, le dije que estaba bien me hice la molesta por el retraso pero le dije que no podía hacer nada y terminamos la llamada, vi la hora y eran apenas las 4:30 pm, tenía poco más de tres horas para ver a Arturo y hacer lo que quisiéramos se lo dije y solo obtuve como respuesta, pues vámonos te voy a dar hasta para llevar.

Entramos al hotel, pedimos la habitación y de inmediato en el elevador empezó a besarme como si no hubiera un mañana, me tocó por todas partes y yo no pude resistirme, sus manos eran grandes no como las de Iván, era brusco, pero excitante, de inmediato me empecé a mojar y lo detuve, no quería mojar mi ropa, aún tenía que ver a Iván, entramos al hotel y me dijo, tu novio va a limpiar mi lechita hoy y ese fue el detonante para decirle quítame la ropa y de inmediato lo hizo, me quitó el vestido dejando a la vista mi ropa interior con mi vello recortadito y me dijo que no le gustaba el vello pero le gustaba como me arreglaba el mío, me quitó el bra, vio mis pechos y los empezó a besar, no pude más y le sobé su verga que tanto ansiaba, como no me quitaba la pantaleta, me la terminé quitando yo y así después de más de 8 meses de nuevo quedé desnuda frente a él, rápidamente le abrí el pantalón y le saqué la verga, me urgía mamarla la necesitaba dentro de mi boca.

Se la estuve chupando como 5 minutos hasta que no aguanté más y lo empecé a montar, me metí sus 20 centímetros de verga y me sentí llena de nuevo, ni siquiera pensé en ponerle condón, solo los disfruté hasta que tuve mi primer orgasmo con él, después él tomó las riendas y me puso en cuatro, me empezó a dar tan duro que en menos de 30 segundos tuve mi segundo y tercer orgasmo, yo estaba tan mojada que solo se oían los ruidos húmedos de cuando me metía su verga y mis gemidos de loca.

Empezamos a ponernos en varias posiciones hasta que nuevamente se la estuve chupando, después de unos minutos me volví a subir a él, lo cabalgué hasta que me trató de quitar, señal de que iba a eyacular pero no me quité y logré que terminara dentro de mí, nada me interesaba, solo estaba disfrutando, cuando sentí su lechita dentro de mi tuve mi cuarto orgasmo, lo dejé empapado en mis jugos y en los de él, me saqué su verga ya flácida y sin dejar de acariciarla empezamos a platicar, regresé a la realidad y me di cuenta que habíamos estado cogiendo alrededor de 30 minutos, eran las 5:25, aún quedaban más de dos horas antes de ver a Iván, me sentía culpable de haberlo engañado, pero también sentía mi vagina llena de leche y eso me hacía sentir más cachonda que culpable.

Le marqué a Iván para decirle que me habían dejado salir temprano del trabajo, por unos inventarios que estaban haciendo y que me había adelantado a conseguir la habitación para no estar en la calle, me dijo que me fuera a su trabajo, pero como sus compañeras me caían mal, le dije que mejor lo esperaba en el hotel descansando sin estar viendo malas caras, no cabe duda que llevarme mal con sus compañeras y amigas tenia su ventaja, quedamos en vernos en el hotel y terminamos la llamada.

Le pedí disculpas a Arturo y estuvimos hablando, nos tomamos un trago más y nos metimos al jacuzzi de la habitación, así desnudos viendo nuestros cuerpos después de tanto, nos dieron cerca de las 7:30 pm, le dije que ya se tenía que ir porque no tardaba en llegar mi novio, a lo que solo respondió poniéndome mi mano en su verga, haciéndome saber que estaba listo para otro round, no lo pensé, lo tiré a la cama y de inmediato me metí su verga en la boca para ponerla más dura, en cuanto estuvo como a mí me gusta de nuevo la cabalgué y me empezó a besar los pezones, Arturo siempre me dijo que se parecen a las galletas Marías, así las conocemos en México, y que le encantaba como mis pezones se ponían duros, solo pensar que Iván no tardaba en llegar me hizo tener un orgasmo en segundos seguido de otro, le pedí a Arturo que me pusiera de perrito de nuevo y está vez sin tardar tanto me llenó la vagina de leche provocando un tercer orgasmo, esa noche llevaba 7 orgasmos y aún me faltaba que me la metiera Iván.

En cuánto me la sacó sentí un vacío sabiendo que no iba a tener más su verga y aún así le dije que por favor se fuera, quería seguirlo teniendo adentro, quería seguir con él pero mi novio me esperaba ver y no podía seguir con Arturo, por lo que solo me besó, chupó mis dos pezones, me metió dos dedos en la vagina y se vistió, al salir nuevamente me besó y me pidió que me dejara tomarme una foto desnuda para recordarme, lo hizo y al revisar que no se veía mi cara dejé que conservara esa foto, en el último beso me dijo, te dije que te iba a dar hasta para llevar y ahora tu novio tiene que limpiar mi leche y el muy cabrón se fue, dejándome parada y desnuda en la puerta de la habitación.

Cerré la puerta y de inmediato sonó mi teléfono celular, era Iván que me decía que llegaba en 10 minutos, la habitación aun olía a sexo, por lo que, abrí las ventanas sin darme cuenta que aun estaba desnuda y una de las ventanas daba a la calle lo que provocó que al menos unas 15 personas me vieran los pechos antes de poder cubrirme, suerte para ellos, me metí rápidamente al jacuzzi que aún tenía el agua y mientras la dejaba correr para que no se notara que se usó el jacuzzi, me enjuague el cuerpo para que tuviera la menor cantidad de rastros de Arturo posibles, me sequé con una de las sábanas de la cama para evitar usar las toallas, me puse una blusa de mi maleta y esperé a Iván, quien llegó a los dos minutos.

De inmediato lo comencé a besar y se le hizo raro verme solo con una blusa y le dije que me había estado masturbando por que se había tardado mucho, el muy tonto me creyó y le dije que se bañara conmigo, lo cual dijo que haría pero al verme sin calzones de inmediato comenzó a hacer un sexo oral, al final Arturo tuvo razón me dio para llevar y mi novio me limpió sus restos de leche, lo detuve pues su me sentí culpable pero ya tenía restos blancos en el mentón que se limpió con su lengua, mi tontito se tomó la leche de mi ex.

Nos metimos a la regadera y comenzamos a bañarnos, él estaba tan caliente que comenzó a tocarme por todas partes y cuando menos me di cuenta me volteó a la pared, me levantó mi pierna y me la empezó a meter, por segunda vez en el mismo día tenía dos vergas dentro de mí, lo hacía tan rápido y fuerte que no tardé en tener otro orgasmo pensando que me sentía toda una hembra por comerme a dos hombres el mismo día, me volteó e hizo que se la chupara hasta que se vino en mi boca, su leche era dulce y rica, me la tragué, nos terminamos de bañar y salimos a comprar comida, me preguntó que como había pagado la habitación y le dije que lo había pagado con un dinero que tenía ahorrado para no tener que estarlo esperando en la calle, por lo que, de inmediato sacó dinero y me lo dio, me acababa de pagar por cogerme, le recibí el dinero pensando que si había hecho que se tomará la leche de mi ex, peor aún le cobraría para terminar de sentirme una putita, y sentirme así esa noche me hizo sentirme bien.

Espero les haya gustado este relato, todo lo que he contado es totalmente real y pasó cuando tenía 29 años, si quieren que les cuente más de mis historias, háganmelo saber.