Creí que no, pero sí (15)
Llevaban meses intercambiando miradas y mensajes, pero el silencio pesaba más que las palabras. Esta noche, al cruzar la puerta, no habrá más excusas ni distancias; solo la verdad que han guardado celosamente durante demasiado tiempo.
Capítulo 15
Sebastián
Llegué puntual a la reunión, aunque tuve que exigir un poco al fiestita en los tramos que podía ir más rápido.
Me presentaron al cuerpo técnico y el director técnico junto a su ayudante, que fueron los que presentaron el cronograma de actividades para los días en Tandil.
Llegado el mediodía almorzamos todos en el club y luego trabajamos un rato más, hasta casi las cuatro de la tarde, hora en que me fui para el departamento.
Tenía la esperanza de que al volver, en esa conversación que tendríamos con Valeria, me dijera que sentía por mí, lo que desde hacía tiempo yo venía sintiendo por ella, y sin dudas una nueva vida comenzaría.
Preparé el mate y me senté pensando en enviarle un mensaje, pero… ¿qué le diría? Todo lo que le quería decir, lo haría mirándola a los ojos, no por un mensaje o un audio.
Finalmente me decidí y le escribí:
-Vale, me encantó verte, aunque sea solo un momento!
Su respuesta llegó al instante.
-A mi también Seba! Tenía muchas ganas de verte! ¿Llegaste a tiempo a la reunión?
-Sí, por suerte llegué justo!
-Menos mal! Espero que te vaya muy bien en ese viaje! Sé que será importante para tu futuro!
-Eso espero! ¿Te vas de vacaciones a algún lado?
-No, no quiero gastar ese dinero, necesito ahorrar para poder dejarle el departamento a mi viejo! Así que voy a descansar, a leer y mirar series esperando que llegue febrero…
-Creo que después de esto voy a necesitar unas vacaciones!
-Y merecidas las tendrás!
Seguimos hablando un buen rato, pero temas del trabajo o cosas así, nada de sentimientos, aunque algún “te extraño” se nos escapó.
Hasta el día siguiente ya no tenía nada que hacer, solo preparar mi trabajo, Manuel llegaría el sábado por la tarde, así que tendríamos todo el domingo para hablar de la nueva etapa para los dos, aunque él quedaría en la primera y yo me volvería para La Plata.
Ese día hablé con Mariano, le conté de la pretemporada con la primera y se alegró mucho, y me dijo que cuando terminara mi trabajo aquí, mi lugar en La Plata me estaba esperando.
Eso por un lado me dejó tranquilo, aunque tenía algunos ahorros, no me podía quedar sin trabajo.
El domingo, cuando llegó Manuel, nos fuimos a almorzar a una parrilla y luego pasamos un rato por el club.
El lunes a las nueve de la mañana saldríamos para Tandil, el plantel estaba citado a las ocho, y nosotros a las seis de la mañana, por lo que nos fuimos a dormir temprano.
Junto al colectivo que llevaría al plantel, iba una combi con el cuerpo técnico y los utileros, como no había lugar para todos, el ayudante de campo y yo viajaríamos en el colectivo del plantel.
Puntual salimos para Tandil, me senté con Manuel y a nuestro lado, tras el pasillo del colectivo, se sentaron Alan y Facundo, los otros dos arqueros del plantel, con los que nos pusimos a conversar.
Yo los conocía de vista, pero nunca habíamos hablado, lo que sirvió para ir conociéndonos, ya que con ellos trabajaría ese mes.
Luego de conversar sobre las vacaciones, la familia, las novias y las conquistas, de ellos por supuesto, Alan dijo:
-Escuchame Manu, está bueno que hayas subido vos, con Facu queríamos que fueras vos y no que trajeran a otro de otro club!
-Gracias chicos!
Luego Facundo dijo:
-Manu, te hemos visto atajar y tenemos claro que serás el titular…
Y la claridad en la respuesta de Manu, me dejó con la boca abierta, no parecía un chico de veinte años.
-Chicos, yo no vengo a sacarle el lugar a nadie, surgió esta posibilidad y no puedo desaprovecharla, es lo que siempre he querido y por lo que he trabajado desde chico. Mis viejos hicieron mucho esfuerzo para que yo pudiera jugar al futbol y por respeto a ellos, lo hago de la mejor manera posible, con responsabilidad y con trabajo, me esfuerzo, trato de hacerlo cada día mejor! Tenemos que trabajar mucho los tres, no depende de nosotros quien será el titular, depende del técnico, de cómo nos vea, y para eso nos tenemos que romper el culo entrenando! Dando lo mejor!
-Tenés razón Manu! Lo vemos así también!
Y Alan dijo:
-Y no tenemos que entrar en ningún puterío!
Entonces les dije a los tres:
-Eso es lo principal chicos, la carrera de ustedes depende de varios factores, sus condiciones como arqueros, su esfuerzo por mejorar, su relación con el resto y de su calidad de persona. No hagan boludeces, no se metan en quilombos, trabajen, trabajen y trabajen y verán el resultado!
Llegamos a Tandil al mediodía, nos asignaron las habitaciones y luego fuimos a almorzar.
Por la tarde descanso y luego un poco de trabajo físico, al día siguiente empezaba todo.
Cada jornada estaba planificada, las actividades en ambos turnos, charlas, videos, los descansos, las prácticas tácticas, el trabajo físico y las horas de esparcimiento, lo que generaba las interacciones personales entre los jugadores y el cuerpo técnico, incluidos los asados.
El trabajo con los tres arqueros era religioso, los tres lo hacían muy bien y por suerte había buena onda entre ellos.
Me llenó de satisfacción que el preparador físico del equipo observara mi trabajo y me hiciera varias preguntas, yo siempre trataba de estar actualizado en cuanto al trabajo físico y técnico, y al parecer, algunas cosas que yo hacía, las implementaría también con los jugadores.
También me gustó mucho la relación con el técnico del plantel, mate de por medio, tuvimos varias charlas enriquecedoras para mí.
Los días fueron pasando y casi todos los días cruzaba mensajes con Valeria, incluso le envié varias fotos, del lugar, de las prácticas y de los asados.
La última noche en Tandil, todos comimos un excelente asado y luego de una guitarreada y campeonato de truco, nos fuimos a dormir.
Ese sábado dos de febrero, saldríamos para Florencio Varela luego del almuerzo, por la mañana tan solo hubo una charla con todo el plantel y luego descansaron hasta la hora de comer.
Estábamos por sentarnos para almorzar, cuando me llegó un mensaje de Valeria.
-Hola Seba!
-Hola Vale!
-¿Ya se vuelven?
-Estamos por almorzar, salimos a las dos de la tarde para Varela!
-¿Luego venís para La Plata?
-Al llegar tenemos una reunión con el presidente del club, y luego seguramente quedaremos libres!
-Si podés, si tenés ganas, ¿te podré invitar a cenar?
-Dale! Te aviso cuando estoy volviendo, ¿te parece? ¿Qué llevo?
-No hace falta que traigas nada! Seguro llegarás cansado!
-Quedamos así! Cuando salgo para La Plata te aviso! Un beso!
-Te espero! Otro para vos!
¿Qué decir? La idea me entusiasmaba, es más ya estaba nervioso, ya quería estar e camino a su casa…
***
Valeria
Cuando me fui de lo de María Marta y llegué a casa, una mezcla de alegría, ansiedad e incertidumbre me tenían en el aire, pero tenía que esperar un mes para saber que tenía el universo preparado para mí.
El miércoles de la semana siguiente, llamé a las chicas para encontrarnos, arreglamos para vernos el martes por la tarde, y le avisé a Mary para que fuera conmigo ese día.
Me pasó a buscar en su auto y nos fuimos al café de trece y cuarenta y ocho, a las cinco de la tarde, estábamos todas, les presenté a María Marta, que rápidamente charló con todas nosotras, en un momento les dije:
-Chicas, les tengo que contar algo…
-Contá nena!
Dijo Alejandra, las cuatro me miraron esperando, hice una pausa, las miré a las tres y les dije:
-Estoy enamorada!
Se rieron las cuatros, pero me miraron esperando que dijera algo más, pero la impaciente de Pía dijo:
-De Seba supongo!
-Sí chicas!
-Hasta que por fin se dio cuenta! Nena, solo faltaba que lo supieras vos!
Dijo Pía, y Ana acotó:
-Nosotras ya lo sabíamos hace rato!
Se levantaron y me abrazaron, sabía que su alegría era sincera.
-¿Y? contá algo más!
-No tengo nada más para contar… él ni siquiera lo sabe aún!
-¿Y qué esperás? Vas y se lo decís!
-No puedo! Está en Tandil! Se fue a la pretemporada con el equipo de primera división!
-Mirala vos! Botinera me salió la nena!
Dijo Alejandra, pero entre risas Ana le respondió:
-Botinera no boluda! Esas son las que salen con jugadores!
-Bueno! Es lo mismo!
Nos reímos todas, y les conté que Mary lo conocía, le pregunté si podía contar lo que había pasado entre ellos y me dijo que sí.
-Mary lo conoce! Es la dueña del departamento donde vive! Bueno y lo conoce un poco más…
-Ay Vale! Me hacés poner roja!
Y la guaranga de Alejandra preguntó:
-¿Qué tanto lo conocés? No me digas que te lo cogiste!
-Bueno… En ese momento no sabía que ellos se conocían…
-Ay contá Mary! ¿Qué tal el profe?
-Chicas me da vergüenza…
-Dale Mary! No nos dejes con las ganas!
-Bueno… un lindo hombre…
-Dale! Contá algo más!
-No chicas… no puedo decir más nada! Si todo sale bien… ya les contará Vale!
-Que guacha!
-No digo más nada chicas! No me insistan!
Estuvimos chismorreando hasta las siete de la tarde, de camino a casa, Mary me dijo que le había encantado conocer a mis amigas, que le parecieron divinas y al llegar a casa, le pregunté si quería quedarse a cenar, y aceptó.
Unos días después, me llamó mi papá por teléfono para cenar juntos, me pasó a buscar como siempre y fuimos a un restaurante.
Luego de pedir nuestros platos, mi papá me dijo:
-Vale, estuve pensando algo y no quiero dilatarlo más…
-¿Qué cosa pa?
-En estos días, te voy a avisar y vamos a ir a la escribanía de un amigo y voy a pasar el departamento donde vivís, a tu nombre, quiero que sea tuyo y que puedas vivir ahí, sin tener que pensar en pagar un alquiler!
-No hace falta papi! Ese departamento lo tenés para alquilar! Ahora que tengo más trabajo puedo pagar un alquiler!
-No hija! Por favor… aceptá esto, durante mucho tiempo no fui un buen padre para vos, y quiero hacerlo bien! Tomalo como un pequeño empujón… una base segura para poder ir hacia adelante!
-Gracias pa! No sabés lo que esto significa para mí!
Me levanté y con lágrimas en los ojos, le di un abrazo, no me importó que estuviéramos en un restaurante.
Y tan solo dos días después, me llamó para ir a la escribanía y firmar todo lo necesario, a partir de ese día, esa era mi definitiva nueva casa, y no pude estar más feliz.
Los días fueron pasando, habíamos vuelto a escribirnos más seguido, hasta me mandó varias fotos de allí, y mi ansiedad me hacía caminar por las paredes, quería que esos días de enero pasaran volando.
En los últimos mensajes antes de su regreso, me tiré el lance y preguntándole si venía ese día para La Plata, lo invité a cenar. Cuando me dijo que sí, se me salió el corazón del pecho, había llegado el momento.
No sabía cómo saldría todo, pero esa noche le diría que estaba enamorada de él, como nunca antes lo había estado.
Salí a comprar lo necesario para hacer de comer lo que sé que más le gusta, el pollo al hornos con papás, además compré para hacer un flan casero también y varias cervezas.
Limpié y ordené todo el departamento, quería que todo estuviera impecable.
Con todo preparado para la cena, solo faltaba poner todo en el horno, me fui a dar un baño, y mientras lo hacía, pensé en qué ponerme, quería verme bien, pero sin exagerar.
Y lo que tanto esperaba llegó a las seis de la tarde, un mensaje de Seba me aceleró el corazón.
-Hola Vale! Acaba de terminar la reunión con el presidente, paso por el departamento de acá a juntar todas mis cosas, luego paso por mi casa de La Plata, me doy un baño y voy para allá!
-Hola Seba! Dale! Te espero!
Calculé que llegaría a eso de las ocho de la noche, y ya estaba nerviosa no, lo siguiente.
Finalmente me puse un jean, uno que hacía tiempo no usaba, era algo ajustado, pero me veía bien con él.
Arriba me puse una camisa blanca y las zapatillas blancas, debajo, un conjunto de ropa interior blanco, pero normal, nada sexy, no sabía cómo resultaría todo y no tenía expectativas de desnudarme esa noche, aunque ganas no me faltaran.
A las ocho menos diez, sonó el timbre de casa y el corazón se me salió del pecho…
***
Sebastián
El viaje de regreso a La Plata me pareció eterno, sentado junto a Manu en el colectivo, le conté lo que haría al llegar y volver a La Plata, nada menos que encontrarme con Valeria.
Cuando bajamos del colectivo en Florencio Varela, el plantel quedaba libre, y me despedí de Manu hasta luego de la reunión.
El encuentro con el presidente del club duró casi dos horas, donde el cuerpo técnico presentó un informe de la pretemporada y de los jugadores, dando la lista de los jugadores que en un principio serían los titulares para el comienzo del nuevo torneo, y entre ellos estaba Manu, y me alegré mucho por él, aunque ya me lo veía venir, en Tandil, sin dudas había sido el mejor arquero de los tres.
Casi al final de la reunión, hubo un momento en que el técnico y el preparador físico del equipo, resaltaron mi trabajo y mi profesionalismo, tanto como la adaptación al grupo que había tenido, diciéndole al presidente, que de existir la posibilidad, me volvieran a convocar.
Más que conforme con todo lo que había vivido, la experiencia de trabajar en un equipo de primera división, y por sobre todas las cosas, el reconocimiento por mi trabajo.
Agradeciendo la oportunidad, me despedí de todos con efusivos abrazos.
Al salir de la reunión, le mandé un mensaje a Valeria para avisarle que ya volvía para La Plata, pero que pasaba por mi casa a darme un baño y cambiarme.
Fui al departamento que compartía con Manu, Al entrar no me pude aguantar, y le conté que estaba entre los titulares para el comienzo del torneo.
Me abrazó con lágrimas en los ojos y me dijo:
-Todo esto es gracias a vos Seba!
-No Manu! Es gracias a tu esfuerzo! Sé que vas a ser un buen arquero y acordate de mí! En poco tiempo vas a estar en un equipo europeo y en la selección!
-Dios te oiga Seba! Me encantaría que siguieras en el club! Me gustó mucho trabajar con vos!
-A mi también Seba! Pero me toca volver! Y a vos triunfar!
Nos dimos un abrazo, prometiéndonos seguir en contacto y salí de ese departamento, en el que tantas cosas buenas había tenido, la mejor, conocer a Manu.
De camino, le mandé un mensaje a Jazmín, también me quería despedir de ella y de Inés.
Me dijo que estaban en su casa y hacia allí fui.
Estuve poco menos de media hora, tomamos unos mates y con abrazos y besos, nos despedimos quedando de acuerdo en seguir contactándonos.
Ya de camino a La Plata iba más que ansioso, esa misma noche le diría lo que sentía por ella, esperando no estrellarme contra una pared.
Llegué a mi departamento, bajé todas mis cosas, y mientras me daba un baño, pensé en qué ponerme.
Me decidí por un jean, una remera y zapatillas nada raro ni elegante, salí de casa en el auto y antes de las ocho de la noche toqué el timbre de su casa, más nervioso que nunca.
Me abrió y subí, cuando bajé del ascensor, la vi parada en la puerta de su casa, no sé si por el tiempo que llevaba sin verla, la encontré más linda que nunca, con un pantalón ajustado, cosa que nunca había visto y una camisa, pero lo más lindo fue su sonrisa.
Caminé hasta ella y sin decirnos nada, nos dimos un abrazo, un hermoso abrazo que deseaba con el alma.
-Hola Seba! Que ganas tenía de verte!
-Hola Vale! También tenía ganas de verte! Y de este abrazo!
-Pasá Seba!
Entramos los dos y ya sentí el olor a pollo al horno!
-Mmm! Pollo al horno!
-Y con papas! Porque sé que te gusta!
Fui tras ella a la cocina, abrió la heladera y sacó dos cervezas, me entregó una, las abrimos y mirándonos, brindamos antes del primer trago.
Ya se me salían las palabras, ya quería decírselo de una vez, no me importaba lo que sucediera, ya no me lo podía callar más.
Me dijo de sentarnos en el sillón mientras se terminaba de cocinar el pollo, y caminamos los dos hacia el estar.
Sentados unos junto al otro, nos miramos y me dijo:
-Tenía muchas ganas de verte, de hablar con vos…
Era el momento, se lo diría todo.
-Vale…Yo también… y desde hace tiempo… necesito decirte algo que ya no puedo callar… me enamoré de vos en aquellas tardes de mates en mi departamento! No lo pude evitar, cuando te fui conociendo te fuiste metiendo dentro de mí con cada palabra, con cada mirada, con cada sonrisa, me lo callé por mucho tiempo! No podía decirte nada, en ese momento estabas casada, y por eso fue que busqué la forma de que pudieras salir de esa relación violenta, no podía vivir sabiendo lo que te pasaba… y luego del divorcio… sentí que no era el momento… por eso nunca te dije nada…
Me miraba a los ojos, que le brillaban a punto de las lágrimas, y le seguí diciendo:
-Y luego tuve que irme a Varela… no podía decirte algo así e irme por meses, no sentí que fuera el momento…
-Seba…
Dijo eso, pero seguí hablando
-Esa vez que vine a La Plata y no pudimos vernos, estaba decidido a decirte algo, al menos dártelo a entender, pero no pudo ser…
-Y me sentí muy mal esa vez Seba…
-Esa noche después del asado en casa de Miguel, fuimos todos a un bar, para seguir la fiesta, aunque yo estaría solo un momento, al día siguiente tenía que salir temprano para el club. Tan solo me tomé una cerveza y antes de irme, necesité ir al baño… y te vi… por esas casualidades de la vida, habíamos ido al mismo bar, pero… estabas con un hombre, hablaban y sonreían, te tenía tomada del brazo y…
-Seba, esa noche…
No la dejé terminar, necesitaba decirle todo.
-Esa noche, no te voy a mentir, fue un golpe duro para mí, pero… ¿Qué podía pretender? Eras una mujer ya divorciada, que había podido salir de una relación de mierda, tenías todo el derecho de hacer lo que quisieras y con quién quisieras, y por eso no me acerqué… al día siguiente te llamé, te escribí, y al no tener respuesta, supuse lo que podría haber pasado esa noche… y como queriendo saber que lo que suponía no era así, antes de irme para Varela pasé por tu casa, toqué timbre un par de veces y me fui… dos más dos, cuatro… o no habías pasado la noche en tu casa o estabas con ese hombre allí. Y me hice muchas preguntas, si habías salido con un hombre, ¿por qué me habías dicho que lo hacías con tus amigas? ¿Qué podría haberte dicho, si tenías la libertad para hacerlo?
-Ay Seba… lo que pasó ese día…
-Fue por eso que dejé de escribirte, entendí que lo que yo sentía era solo mío, y no había nada que reprochar… y decidí poner distancia, te soy sincero, intenté dejar de pensar en vos, de dejarte ir, no tenía sentido para mí tenerte cerca sintiendo lo que estaba sintiendo… pero no podía cortar la comunicación, no me haría sentir bien ya no escribirte… y por eso solo contestaba cuando vos lo hacías, y nunca te preguntaba como estabas, sencillamente porque tenía miedo que en algún momento me dijeras que estabas con alguien, no podría escuchar eso…
-Seba… gracias a vos pude salir de mi matrimonio con Guillermo y eso te lo agradeceré siempre, quizás en algún momento lo hubiera hecho también, pero que te preocuparas así por mí, que estuvieras tan pendiente de mí me hacía tan bien… es verdad, fue un momento bastante turbulento de mi vida, pero vos estuviste ahí, gracias a Dios, estuviste ahí… y tenés razón, saliendo de esa relación de mierda, no tenía cabeza para pensar en algo más. Esa noche en verdad salí con las chicas, y ese hombre con el que me viste, era un compañero nuestro de la facultad, las cuatro lo conocíamos y cuando nos vio, se acercó y se quedó con nosotras, si me viste solo con él, es porque las chicas ya se habían ido. En la época de facultad ese chico me gustaba, pero tenía novia, otra compañera, que luego fue su esposa. En una fiesta de la facultad, nos terminamos besando, y no pasó nada más, por su novia, yo no quise llegar a más. Y al volver a verlo, ambos divorciados, una cosa llevó a la otra y sí… esa noche terminé en su casa, tuve sexo con él y sin quererlo, luego me quedé dormida. Cuando desperté y vi la hora me quería morir, vi tu llamada y tus mensajes y me sentí para la mierda, te juro que me sentí tan mal que me fui a casa en un taxi. Te lo juro, tenía muchas ganas de verte, vos eras alguien importante en mi vida, en ese momento sentí como si te hubiera traicionado, vos habías estado siempre para mí, y yo… justo el día en que podía volver a verte, me acuesto con otro…
-Está bien, eras libre de hacerlo…
-Sí, pero me sentí mal después de eso, incluso me volvió a llamar, pero ya no volvía quedar con él. Y después de eso sentí que las cosas entre nosotros habían cambiado, que ya no era lo mismo… ahora entiendo por qué… y sí, me di cuenta que ya no me escribías, que tan solo me contestabas si yo lo hacía, pero ya no hablábamos como antes, y me sentí mal, pero quiero ser sincera con vos, nunca pensé o sentí que podía estar enamorada de vos, pero me gustaba tenerte cerca, necesitaba hablar con vos, mirarte a los ojos, reírme con vos, lo deseaba, pero pensé entonces que seguramente habrías conocido a alguna chica y por eso ya no me escribías, lejos de mí, imaginar que me habías visto esa noche, y la verdad, nunca me animé a contarte lo que había pasado, no al menos por mensaje o por teléfono. Volvía a verme seguido con las chicas, y les conté de vos, de lo que habías hecho, incluso les mostré la conversación de esa noche que no pudimos vernos… pero el contacto se fue perdiendo… y en vez de pensar en otra cosa, no dejaba de extrañarte. Cuando me volví a encontrar con Mary, lógicamente hablamos de vos, ella no sabía que nos conocíamos, pero le conté lo que me pasaba con vos y por eso fue que me llamó esa mañana antes de que te fueras a Tandil, y te juro que cuando te vi esa mañana lo supe, lo tuve claro, cuando nos abrazamos el corazón se me salía del pecho, y supe que estaba enamorada de vos, que quería estar con vos, que necesitaba estar con vos, pero en tan poco tiempo no podíamos hablar y en este mes, tan solo he deseado este momento. Después que te fuiste, Mary vino a tu departamentos y se lo conté… le dije que estaba enamorada de vos…
-Ya que hablás de Mary, tengo que contarte que entre Mary y yo… pasó algo… una vez que vine a La Plata, estuvimos en su casa, y sí… tuvimos relaciones…
-Ya lo sé Seba… ella misma me lo contó esa misma mañana… llorando me lo contó.
-Ella sabía lo que sentía por vos Vale, ese día en su casa se lo terminé contando, diciéndole que eras vos de quien estaba enamorado.
-Por eso creo que se puso tan mal, pero le dije que no tenía que sentirse mal, entre nosotros no existía nada, y ella ni siquiera sabía que nos conocíamos. Ahora entiendo… ella nunca me dijo que sabía de tus sentimientos… y por eso me llamó esa mañana…
-Yo le pedí que no te dijera nada…
-Seba… no sé cómo puede resultar esto… pero te necesito en mi vida… en estos meses sin verte me di cuenta, después de mi vieja, sos la persona que más se ha preocupado por mí, que más ha hecho por mí y me di cuenta de que nunca sentí algo así por un hombre, ni siquiera por mi ex marido, nada me haría más feliz que estar a tu lado…
-No podría explicarte lo que siento escuchándote decir eso! Desde que te conocí que quiero que estés a mi lado, tampoco sentí esto por ninguna otra mujer en mi vida!
-Pero tengo que contarte algo más…
-Lo que quieras…
-En ese tiempo en que casi no hablábamos, pensando en que quizás estabas con otra mujer, luego de la fiesta de fin de año de la escuela, pasé la noche con un compañero de trabajo, pero luego me volví a sentir mal, como vacía, si bien había sido un buen momento, con un buen hombre, no había nada más, de hecho no volví a estar con él, porque me volví a sentir como me había sentido aquella noche con el compañero de la facultad, y te me aparecías vos a cada momento. Nunca imaginé lo que sentías por mí, si bien me hiciste sentir respetada, considerada, contenida, escuchada, bancada como nadie me había bancado nunca, siempre creí que lo hacías como un amigo, como alguien que me quiere, pero nunca lo vi de esa manera.
-No podía decirte nada, siempre sentí que no era el momento… y ya que estamos… dejame decirte algo más, también tengo que contarte otra cosa…
-¿Otra chica?
-Bueno… sí y no… en realidad una no…, dos…
-Está bien Seba! Sos un hombre hermoso, sé que muchas chicas o mujeres morirían por estar con vos…
-Dejame contarte… es un poco… extraño al menos… En el club de Varela, tenía una compañera de trabajo, Jazmín, la kinesióloga. Seria, seca y amarga para todo el mundo, pero pegamos onda…
-Y tuviste algo con ella…
-Sí pero no… Jazmín es lesbiana y tiene pareja, Inés, viven juntas desde hace tiempo. Me invitó a su casa por su cumpleaños y allí conocí a su mujer, y luego de unos meses, ya en confianza, me pidió hablar a solas y me propuso compartir una fantasía que tenían con Inés, hacer el amor delante de un hombre… y lo hice… no participé por supuesto, tan solo fui espectador…
-Uff! Que experiencia! Me imagino cómo te habrás puesto…
-Que decirte… viendo eso no pude evitar el arreglármela solo… pero bueno… quería que lo supieras… después de eso seguimos con la buena relación, de hecho, antes de volver, pasé a despedirme de las dos.
-Seba… a mí no me importa nada de lo que haya pasado antes, lo que siento por vos, solo me hace mirar hacia adelante, quiero tener una buena vida, quiero vivir tranquila, queriendo a un hombre que me quiera, tan solo me importa eso…
-Te amo casi desde que te conozco Vale! Me parecés una mujer maravillosa, siempre te vi así, sos una buena mina, con buenos sentimientos, con un carácter hermoso, No pude no enamorarme de vos…
-Yo fui más lerda… me faltó extrañarte como te extrañé para darme cuenta, de que eras vos, que era con vos con quien quería vivir mi vida, y te juro que este mes esperándote fue hermoso para mí, nunca creí que desearía tanto estar con alguien como lo deseo con vos…
-Vale… nada me hace más feliz en este momento… esperé mucho por esto…
-Seba, quiero que lo intentemos, lo siento así…
Y en ese momento ya no me pude contener, tomando suavemente su cabeza, me acerqué a ella y la besé, un beso tierno, suave, tan solo mis labios en los suyos.
Tomé con ambas manos su cara acariciándola suavemente y la volví a besar, fue un beso muy lindo y sus lágrimas brotaron.
-Por fin…
Dije, y me miró con su hermosa sonrisa.
-Seba, el pollo se debe estar quemando…
Me puse de pie, tomé su mano y fuimos para la cocina, abrí la puerta del horno y vi que ya casi estaba.
-Ya casi! Y muero de hambre!
-Vamos a comer entonces!
Entre los dos pusimos la mesa y nos sentamos a cenar, no dejábamos de mirarnos, de acariciarnos, como si no pudiéramos creer aún, que eso era real.
Conversamos de muchas cosas, le conté de mis días en Tandil, ella de su trabajo y luego me dijo:
-¿Sabés una cosa?
-¿Qué corazón?
-Hace unas semanas, mi papá me invitó a cenar y en la cena me dijo que este departamento sería mío, y así fue, ya firmamos todos los papeles, solo falta que salga la escritura a mi nombre!
-Qué bueno! Ya no tenés que pensar en alquilar!
-No entendía nada cuando me lo dijo, pero casi que no pude negarme, ya lo tenía decidido!
Brindamos por eso y luego me preguntó:
-¿Y ahora como sigue tu vida? De trabajo digo….
-Ya no vuelvo a Varela, ya hablé con Mariano y en marzo me reintegro al club de acá!
-¿Entonces vas a vivir acá?
-Así es!
-Seba, te puedo preguntar algo?
-Lo que quieras!
-¿Te querés quedar esta noche conmigo?
-Por supuesto! Nada me gustaría más!
-No te puedo explicar lo feliz que me siento!
-Y yo corazón… Lo único que…
-¿Qué?
-Que no sé si pueda hacer algo hoy! La verdad estoy reventado! Hoy me levanté a las cinco de la mañana para preparar todo para volver…
-Tranquilo mi amor! Eso no me importa! Lo único que me importa es despertarme a tu lado, el resto ya llegará!
-No te voy a mentir, lo deseo desde hace mucho…
-Solo espero no defraudarte…
-¿Por qué me defraudarías?
-Porque quizás no tenga un buen cuerpo!
-Tu cuerpo es hermoso Vale!
-¿Cómo sabés? Si nunca me viste ni siquiera con ropa ajustada!
-Bueno… no es tan así…
Me miró con carita de sorpresa, intrigada por lo que le dije:
-Conozco muy bien tu cuerpo! Cuando vivía en el departamento del fondo, una tarde subía al techo porque se había trabado el flotante del tanque y al mirar hacia tu patio te vi, tomabas sol con esa bikini que tan bien te queda, y que decirte… llevo esa imagen en mi cabeza desde entonces…
-Ay! Me quiero morir! Qué vergüenza!
-Al contrario, si ya me parecías hermosa, después de verte así, te veo más hermosa aún!
Nos abrazamos y nos volvimos a besar, y se me ocurrió algo.
-Estaba pensando… ¿Cuándo tenés que volver a trabajar?
-El quince de febrero!
-¿Qué te parece si nos vamos unos días a la costa?
-Nada me gustaría más! Si es con vos, voy a cualquier lado!
-Bueno! Entonces mañana buscamos un lugar y nos vamos, aunque sea una semana!
-¿Y tus viejos? ¿No querés ir a verlos?
-Claro! De camino a la costa, podemos pasar por Magdalena!
-Me encantaría conocerlos!
-Listo entonces! Mañana nos vamos para Magdalena y el lunes a la costa!
-Me encanta la idea!
Luego de eso nos fuimos para su habitación, era algo nuevo para los dos, y no pretendía que Valeria se quitara la ropa delante de mí, eso ya llegaría.
Tomó una remera larga y fue al baño, mientras la esperaba, me quedé pensando en que nuestra primera vez haciendo el amor, fuera inolvidable, con tiempo, por ejemplo, en el lugar de la costa donde nos fuéramos.
Salió del baño con esa remera que apenas le tapaba el culo, estaba hermosa.
Luego fui yo al baño, me quedé tan solo con el bóxer y cuando salí, ella ya estaba en la cama.
Me acosté junto a ella, nos volvimos a besar y se le volvieron a saltar las lágrimas, sin dudas por la emoción.
-Te amo mi cielo!
Me dijo y me derretí.
-Y yo corazón! Y no sabés cuanto!
Así abrazados, me fui quedando dormido, estaba verdaderamente reventado, ese día había sido muy largo.
Cuando abrí los ojos, ya con la luz del día en la ventana, Valeria estaba junto a mí, mirándome con esa sonrisa que me hipnotiza.
-Buen día mi amor!
-Buen día mi amor!
Le contesté. Me besó tiernamente y la abracé.
-Anoche estuve pensando en que me muero de ganas de hacerte el amor, pero me gustaría que nuestra primera vez sea especial!
-Yo también mi vida! Solo espero estar a la altura!
-Claro que sí! Eso ni lo pienses!
-Es que… Mary me contó algo de lo que tuvieron y… ni tengo el cuerpo de Mary, ni su experiencia…
-No te hace falta nada! Vos tenés el cuerpo más hermoso que haya visto y no tengo tampoco tanta experiencia… ya nos conoceremos y lo descubriremos juntos…
-Sos tan lindo!
Nos volvimos a besar y Valeria se levantó para preparar el mate.
Volvió con una bandeja con tostadas, fruta y el mate. Desayunamos los dos en la cama mientras buscaba un lugar en la costa para irnos.
Encontré una cabaña muy linda en un complejo de Costa del Este y la reservé desde el lunes hasta el catorce de febrero, diez días en total, para estar en La Plata antes de que tuviera que volver a la escuela.
Antes de almorzar, Valeria preparó un bolso con su ropa para esos días y luego de comer, fuimos para mi departamento a buscar mi ropa.
A las dos de la tarde, salimos para Magdalena, el trayecto no llega a una hora de viaje, y a las tres de la tarde pasaditas, toqué el timbre de la casa de mis viejos.
Fue mi madre quien abrió la puerta y su cara fue para hacer un cuadro, nos miró a los dos, pero la saludó primero a Valeria.
-Valeria! Que gusto conocerte al fin!
-El gusto es mío señora!
-Tan solo Mabel corazón! Seba me habló mucho de vos! Cuanto me alegra conocerte!
Le dio un abrazo, tal como los que me da a mí, y luego fue mi turno.
-Hola hijo!
-Hola ma!
Y me apretujó como siempre.
-Pasen por favor!
Tomó a Valeria del brazo y caminaron delante de mí.
-Nos sentamos en el comedor y mi mamá me interrogó con la mirada, sin dudas queriendo saber en calidad de qué Valeria estaba allí.
-Ma, solo nos quedamos hasta mañana! Nos vamos a la costa unos días!
Y en ese momento Valeria le dijo:
-Mabel! Me enamoré de tu hijo! Es un amor de hombre!
-Cuanto me alegra escuchar eso! Él ya nos contó que estaba enamorado de vos…, y hace mucho!
-Lo sé Mabel! Y ayer cuando volvió de Tandil, hablamos mucho y… aquí estamos…
-Cuanto me alegro! Por los dos! Cuando llegue papi se va aponer muy contento también! Voy a preparar el mate!
Cuando mi vieja se fue Valeria me preguntó:
-¿Les habías contado de mí? ¿Cómo sabía que era yo? Podría haber sido cualquier otra chica!
-Claro que se los conté! Y te conocían porque les mostré fotos tuyas del Facebook!
-Es hermosa tu mamá! Ya veo a quien salís!
Volvió mamá con el mate y con esa cara de feliz cumpleaños que le conozco.
Conversamos mientras mateábamos hasta que se hicieron las cinco de la tarde, hora en que suele llegar mi viejo.
Cuando escuchamos la puerta de la calle, y mis viejo nos vio, su sonrisa fue impagable.
-Valeria! Por fin te conozco en persona! Bienvenida!
-Es un gusto conocerlo Aníbal!
-Tuteame por favor que nos soy tan viejo!
Mamá volvió a preparar el mate y conversamos los cuatro por un buen rato.
Papá decidió hacer un asado esa noche, y ya sentados cenando, parecía que se conocieran de toda la vida, bueno... es imposible no llevarse bien con Valeria, es tan dulce y amable que mis viejos estaban encantados, se les veía en la cara.
Esa noche dormimos en la que seguía siendo mi habitación, pero tampoco hicimos nada, ya llegaría el momento.
Al día siguiente nos levantamos temprano, antes de que papá se fuera a trabajar, nos queríamos despedir.
Después nos quedamos hablando con mamá, que mientras tomábamos unos mates, preparaba un budín para que nos lleváramos para el viaje.
A las diez de la mañana, cargamos nuestros bolsos y nos despedimos de mi vieja.
-Muchas gracias por todo Mabel!
-No tenés nada que agradecer hija!
-Cuando volvamos de la costa, pasamos a saludarlos!
-Avísenme y los espero con algo rico!
-Chau ma! Nos vemos a la vuelta!
-Chau hijos! Pásenlo lindo! Que contenta me dejan!
Salimos a la ruta con el mate, entre charlas y risas, se nos pasaron los kilómetros casi sin darnos cuenta, y minutos después de la una del mediodía, estábamos en Costa del Este.
Antes de ir a buscar la llave de la cabaña, nos sentamos a almorzar algo en un pequeño, pero pintoresco restaurante.
A las dos y media de la tarde de ese hermoso día de sol, retiramos la llave de la cabaña e hicimos las cuatro cuadras que la separaban de la inmobiliaria.
Bajamos nuestras cosas y entramos, la cabaña era pequeña, en la planta baja un estar comedor con una cocina en una punta y el baño al costado, y por una escalera caracol, se subía al dormitorio, con una amplia cama y un mueble al costado.
Subí los bolsos y mientras acomodábamos la ropa en el placard, le pregunté a Valeria:
-Corazón, ¿querés que vamos a la playa?
Me miró y lo entendí al instante, sin dudas había llegado el momento, el ansiado momento…
Continúa en
- Relato #221317— title-regex: contiguous parts (14 -> 15)
Relatos similares
- Hetero: General
Amores de juventud
Hacía veintidós años que no lo veía. Cuando sus miradas se cruzaron en la fiesta, el tiempo se detuvo.
Comparte:ReencuentroRelacion clandestinaConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
Yo me lo busqué - (Capítulo 34)
Llevaban semanas sin tocarse, cargando con el peso de las traiciones sufridas. Pero cuando la puerta del apartamento se cerró, la abstinencia se…
Comparte:Infidelidad ocultaRelacion clandestinaConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
Atendiendo a Natalie
Natalie lleva años entrenando para no pensar en su dolor, pero el protagonista descubre que su cuerpo tiene otras necesidades.
Comparte:Infidelidad ocultaRelacion clandestinaConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
Haciéndole el amor a Daniela
La separación de Daniela dejó una herida abierta, pero mi apoyo incondicional se convirtió en algo más.
Comparte:Infidelidad ocultaRelacion clandestinaReencuentro
- Hetero: General
Alberto
Anna nunca imaginó que cuidar a su excompañero enfermo la llevaría a descubrir un Alberto completamente transformado: un hombre atlético, dominante y…
Comparte:ReencuentroRelacion clandestinaConexion inesperada
- Hetero: Infidelidad
Olvidando 4
Se había prometido no mirar atrás, pero el destino lo llevó al mismo barrio donde todo comenzó.
Comparte:Infidelidad ocultaRelacion clandestinaConexion inesperada