Embarazados 15
Carmen está agotada de la paliza que le dio su amante, pero la verdadera tormenta no viene de la cama, sino del silencio de su esposo. Cuando la negligencia laboral rompe el vínculo, ella exige respuestas a gritos, y él, para recuperarla, no ofrece disculpas: ofrece un escenario donde el deseo prohibido se vuelve realidad a plena vista.
Acerqué a Jawara a su barrio, llegué al apartamento en 25 minutos, ella estaba destrozada en la cama, dormida, abierta de piernas con la vagina abierta y roja.
-Querida ya estoy aquí, despierta que “Ista noche no ti pican los mosquitos siguro” jajajajaaja.- le dije imitando el acento de Jawara.
-¡Que cabrón! el aguante que tiene, me ha dejado reventada, con el coño descocido.-
-Pues ahora me toca a mí, vacilona.-
-No Tony, por favor no me hagas esto, haré lo que me pidas otro día, porfi, porfi.-
-Esta bien cariño me lo debes.-
-Gracias amor- me dio un morreo, sus labios tenían su sabor, el sabor del macho que la había dejado así de reventada. -Te quiero Tony sabes que eres mi vida.-
Recogimos a Esperanza, cuando llegamos a casa ella se duchó tumbándose en el sofá, no podía pedirle nada, estaba reventada así que me encargué de hacerlo todo, comida, baño de Esperanza y nuestra cena, la peque se acercó a ella para besarla.
-Papi ¿mami esta malita?-
-Si cariño, se ha comido un solomillo africano y está emparchada.-
-¡Pero que cabrón eres! ¡No le digas eso a la niña hombre!-
-¿A ver amor, es mentira lo que digo?
-¿Va a poner güena mami? Toma dichina.-
-No Esperanza, lo que necesita mami ahora es dormir tres días por lo menos, venga dale besitos para que se cure.
Después de cenar llevé a la peque a su cuarto, le conté su cuento hasta que se quedó dormida, la besé en la frente para comprobar que así era.
-Te quiero princesita mía.-
Al llegar al salón, por su respiración comprobé que mi mujer dormía profundamente, metí mis brazos por debajo de ella, llevándola a la cama, ese día Domingo de Ramos, no se le olvidaría nunca, se había metido en el coño la polla más grande de su vida.
Ella los días siguientes estaba dolorida de la paliza que le había dado Jawara, Andrea e Inma se dieron cuenta que andaba un poco rara.
-¿Qué te pasa guapa?-
-Nada Andrea, que me pasé un poco con el deporte, estoy llena de agujetas.
El ritmo en el taller era frenético, entre tres teníamos que ir sacando el trabajo de 5 personas, el buen tiempo llegaba con lo que la gente se animaban a cambiar la carpintería de sus casas, la tienda vendía entre las 3 mejor que nunca. La inmobiliaria me llamó para enseñarme tres pisos por la zona de la macarena cercano al nuevo local, quedé con el chico que el miércoles sería un buen día aunque era semana santa pude convencerlo. También llamé a Alberto para que mandara a un montador para echar una mano de peón en el taller. Llegaba a casa derrotado, solo tenía ganas de descansar.
Carmen, que tenía ganas de montar en moto, me dijo que si podía encargarme de la peque para ella ir al trabajo en su moto.
-Sabes que eres mi consentida guapa, ¿como voy a decirte que no? Con lo que te gusta sentir en tu entrepierna el rugido de tu moto.-
-Gracias, eres un cielo amor mío, sabes que todavía te debo una por lo de Jawara.-
-Ya me lo cobraré mi amor hoy estoy roto.-
Entrevisté a un par de chicos como carpinteros, oficiales de 1ª aunque decían llevar muchos años de carpintería, en solo dos años Juan los volteaba trabajando, si estos eran oficiales de 1ª Juan era un maestro comparado con ellos, decidí incorporar un par de peones para que fueran aprendiendo, cuando la tienda nueva estuviera funcionando haría falta, el trabajo aunque salía a buen ritmo seguía retrasado. Hablé con Carmen y decidí trabajar los días festivos Jueves, Viernes y Sábado santo para poner al día la faena del taller, le dejaría el coche para que ella se pudiera desplazar con Esperanza, para ver las cofradías con su hermana o sus padres.
El Miércoles Santo fui con el chico de la inmobiliaria a ver los apartamentos, quería mostrarme 4 pero nos quedamos en el segundo, era un pisito de 25 metros cuadrados, utilizado como el local de ensayo de un grupo de música, tenía tabiques de pladur insonorizado, era diáfano, solo el baño era independiente, la cocina era tipo office con su frigorífico casi nuevo, puerta blindada e insonorizada por plomo, aire acondicionado, solo había que reformar el baño, lo demás era ideal, le pregunté precio y estaba en el precio que estaba dispuesto a gastarme, así que le dije que le hiciera una oferta a los vendedores por 10.000 menos, el chico desde allí llamando a alguien empezó a regatear con él hasta dejarlo en 6.000 euros menos, con lo cual le dije que lo preparara todo.
Después de otro largo día, llegué cansado, después de ducharme, acostar a Esperanza me tumbé en el sofá con mi cabeza encima de las piernas de Carmen quedándome dormido, mientras ella acariciaba mi pelo, fue una semana santa para olvidar, abría el taller a las 8 de la mañana cerrándolo a las 9-9:30 h. Cansado de trabajar, satisfecho porque pude poner al día el taller en esos tres festivos, el domingo, transcurrió como la mayoría de los domingos desde que Esperanza llegó a nuestras vidas, dedicado en cuerpo y alma a hacerla la niña más feliz del planeta, al final del día estábamos tan cansado que caímos derrotados y es que la peque nos absorbía toda nuestra energía.
El chico de la inmobiliaria me llamó para en dos semanas firmar la venta del estudio, recuperé a uno de los carpinteros y pude dedicarle un poco de tiempo a hablar con los proveedores para la nueva exposición para que mandaran sus materiales en unas semanas, aun así tenía que seguir ayudando en el taller entre medias preparé la puerta para el baño haciéndola plegable para que no ocupara mucho espacio, hice unas taquillas para que las chicas guardaran sus cosas en la tienda nueva, llegaba a casa reventado, estresado, algunos días me quedaba hasta dormido viendo la televisión.
Así llegamos al Jueves, durante la cena Carmen me preguntó si el sábado trabajaría, le dije que sí, que tenía algo de trabajo todavía faltaban dos carpinteros y también había llegado el material de la tienda y tenía que prepararlo, me dijo que llamara a mi padre que quería ir a verlo para que le diera un poco de sexo tórrido como solo sabía hacerlo el, cosa que vi bien, desde Jawara, ella y yo no habíamos tenido sexo.
Empecé abril como un verdadero cabrón, trabajando y mi mujer follándose a mí padre ese sábado, ella quería el castigo que yo no le di por haber sido una niña mala, me contó que mi padre estuvo sodomizándola algo más de una hora, llenándole un par de veces las entrañas de leche.
Lo tenía todo controlado o eso creía yo, al llegar el domingo, por fin podía descansar de otra semana a tope, salimos a divertirnos con la peque, que era la única que ponía color a mi semana, mi mujer me observaba con seriedad y tristeza su rostro mostraba un tanto de preocupación.
-¿Qué te pasa cariño? ¿porqué estas tan pensativa y seria?
-Tony ¿tú me quieres?- Me preguntó con los ojos vidriosos. -¿Has dejado de quererme?-
-¿Pero qué coño me estas preguntando? ¿Qué es? ¿Una pregunta trampa o qué?-
-No se Tony, ha pasado dos semanas desde que follé con Jawara y lo único que he recibido de ti han sido besos, no has querido sexo conmigo, no sé si me has cogido asco o qué, incluso el viernes siguiente me puse sexy para ver si me empotrabas y pasaste de mí, te tiraste en el sofá sobre mis piernas para dormirte, no sé si ocurre algo, pero me gustaría saber si ya no me quieres o que es lo que te pasa.-
-¡No por dios Carmen! Quiero que sepas y que te quede claro que de ninguna de las maneras, dejaría de quererte, eres el amor de mi vida, desde el primer día que nos conocimos he hecho todo lo posible y lo imposible por hacerte feliz, vivo por ti y para ti, no quiero ni que se te pase por la cabeza lo que has pensado.-
-¿Que te ha pasado Tony? Ni me has mirado en ese tiempo, te debía una, recordándotelo con el ánimo de que me follaras bien duro como sabes hacerlo, te dije que llamaras a tu padre para que me follara a ver si provocaba alguna reacción en ti pero nada, hoy tengo el culo dolorido y ha sido otro el que lo ha disfrutado, cariño si tienes algún problema me gustaría saberlo, mi mundo se desmonta si me ignoras.-
Me desmoroné, pensando que tenía razón, había ignorado a la persona que más quería en este mundo, hasta el punto de que fue mi padre el que castigó a mi mujer por mí, las lágrimas brotaron de mis ojos.
-Siento haberte descuidado cariño, ha sido semanas de mucho estrés para mí, he tenido que trabajar a tope, entregando hasta el último aliento, llegando a casa reventado, sin ganas de nada, perdóname cariño por haber dado pie para que puedas pensar esas cosas, intentaré que mi vida laboral no interfiera en la personal en un futuro, te amo demasiado, perdóname.-
Abrazándola, la besé como hacía tiempo no la besaba, sentí que mis piernas temblaban, miré hacia abajo y ahí estaba Esperanza, abrazando nuestras piernas
-Ahiiiiiii que te cherooooooo.-
Nos miramos y empezamos a reírnos, la cogí en brazos para besarla entre los dos provocándole carcajadas.
-Prométeme que no me vas a ignorar más en tu vida, que me vas a querer siempre.-
-Te lo prometo amor.-
-Ometo amooor.-
Los tres empezamos a reírnos como posesos, nuestras risas se contagiaban, nuestras barrigas nos dolían de la risa.
Aquellos días posteriores fueron muy intensos, amo a esa mujer más que a mi vida, estaba dispuesto a disipar cualquier duda que pasara por su mente, le hice el amor cada día esa semana para que tuviera presente que aunque otros la follen nadie la amará como yo lo hago, con todo mi corazón.
Había recuperado a toda la plantilla y el trabajo estaba a buen ritmo la semana siguiente seria la feria, el taller funcionaba ya a buen ritmo sin pedidos retrasados, me metía en el taller solo medio día para preparar el tema de la nueva exposición.
Llegó la semana de feria, como todos los años fuimos a la cena del pescaito el lunes, al entrar vi algunas ambulancias apostadas en la portada, empecé a reírme
-De que te ríes, que pareces un loco riéndote solo.-
-¿Cuánta distancia crees que puede haber desde la caseta a ese grupo de ambulancias.-
-500 metros más o menos.-
-Cariño te aseguro que el año pasado estaba por lo menos a 10 km.-
-Anda ya, exagerado.-
Llegamos a la caseta, saludamos a los amigos, tomamos unas copitas y bailamos algunas sevillanas como siempre por separados, no solo yo bailo bien, he de reconocer que también esto ella lo hace mejor que yo, llevaba un vestido ceñido con la espalda abierta hasta cerca de su culo, por delante con un escote generoso, zapatillas que llevaba en su bolso para cambiarse con ellas bailaba más cómoda y no destacaba por su altura de los compañeros de baile, coincidimos en la barra y nos tomamos una copita de rebujito para refrescarnos un poco.
-¿Cuándo vas a bailar conmigo cariño?-
-¿Qué pasa quiere que te enseñe a bailar?-
-Mira vacilón, creo que tienes miedo de que te deje a la altura de un pepino.-
-Para eso hace falta bailar mucho reina.-
Hablé con el chico para que pusiera una sevillana un poco más lenta, tanto a ella como a mí, son las que más nos gusta bailar, el camarero volvió la tablet hacia mí.
-Elígela tú.-
Miré y encontré lo que buscaba, el tema Déjala, del malogrado grupo Luces de Bohemia. Ella se acercó a la mesa para cambiarse las zapatillas por los zapatos de tacón, cogió el mantón y lo puso sobre sus hombros, los que nos conocen saben que cuando Carmen se pone los tacones para bailar la va a liar, el año pasado no pudo disfrutar del baile y se iba a quitar el mono, la mayoría de las parejas se apartaron a la barra, otras se quedaron a ver el baile. Estábamos frente a frente, la música sonó y el piano hizo que las ultimas parejas salieran de la zona de baile ya que a poca gente les gusta bailar una sevillana lenta, nos mirábamos frente a frente cara a cara, nuestros ojos se clavaban en los contrarios, empezó la sevillana, ella sacó su versión más flamenca, roneando en cada movimiento, yo no estaba dispuesto a dejarme amedrentar por una mujer que casi me igualaba en altura con esos tacones, empecé a bailar utilizando mis mejores pasos, seduciéndola en cada cambio, casi acariciando su cintura, arrimando mis labios a los suyos, ella levantaba su mano casi tocándome la cara de arriba abajo, al terminar la primera parte de las sevillanas, nuestros labios casi se rozaban, volviendo su cara en un acto de resistencia a ser besados, nuestros amigos que nos jaleaban estaban divididos.
-Así se baila Tony, demuéstrale lo que es un hombre bailando.-
-Así Carmen, como tiene que ser, ponlo en su sitio que tú puedes.-
La gente que paseaba por el recinto al ver que había jaleo se arrimaron a la caseta a ver qué pasaba incluido un grupito de gitanos con sus guitarras y una caja.
Empezó la segunda y lo mismo, arqueaba su espalda con posturas imposibles para cualquier humano, jugaba con el mantón mientras sonaba el piano, parecía que su espalda se partiría, yo no quería quedarme atrás y hacia lo mío, no estaba dispuesto a que me intimidara, como sucedió en la anterior y sucedería en la tercera en cada cruce rozaba su cintura, al terminar la tercera me arrimé a su boca y fui separándome provocando que ella siguiera mis labios, cuando la tuve cerca no le di tiempo a hacer el desplante y se lo hice yo.
-Así se hace Tony, tu sí que sabes.-
Los gitanos y las chicas empezaron a jalearla.
-Así se baila Carmen.-
-Vamos niña demuéstrale al payo lo que es bailar.-
Comenzó la última, del mismo modo la introducción del piano le servía para mostrar toda su sensualidad con un roneo, que hubiera valido un Goya a la mejor interpretación, nuestras miradas, que únicamente se apartaban en los giros, volvían a clavarse, estaba preciosa, sus movimientos de caderas, el movimiento de sus manos, la manera de arquear su espalda, toda ella era un espectáculo, en cada cruce me volvía y casi me acariciaba la cara, sabía que me estaba dando una master class de baile. Ya estaba resignado, cuando acababa la sevillana, en su último giro cogió un pico del mantón con su mano izquierda abajo y el otro con la derecha arriba lo pasó por encima de mi cabeza descansándolo en mi cuello, tiró de los extremos y me atrajo a sus labios que estaban esperando un gran beso final.
-¡Te amo! eres mi pareja ideal de baile.-
-Pues no dejes de bailar conmigo nunca.-
Algunos de nuestros amigos aplaudieron y los gitanos se fueron relatando.
-No veas primo como baila la paya rubia, si esta pa cogerla y…-
El resto no lo pude escuchar sonó otra sevillana esta vez más rápida, bailamos 5 más para después parar a cenar y marcharnos a ver el alumbrado.
Fue unos días después que firmé la compra del estudio, y puse a los albañiles a cambiar el baño, compré una cama de 150 x 200 canapé alto y colchón de muelles, monté todo lo que había preparado en el taller, cabecero, cortinajes, un pequeño armario una mesita de noche, algunos espejos para colocarlos en varios ángulos de la habitación, una gran mampara para que cuando se abriera la puerta no se vieira lo que había en su interior, equipé la cocina, cargué el frigo con aguas y bebidas, una semana después estaba lista, estrenamos aquella casa con una buena sesión de sexo anal, le pregunté quien le gustaría que fuera el primero en estrenar como amante el estudio, su respuesta fue clara.
-Jawara, quiero sentir esa polla taladrándome bien dentro.-
-Muy bien hablaré con él.-
-Cariño, cuando he dicho que quiero sentir esa polla es literalmente, no quiero que se ponga preservativo, quiero sentir esa barra entrando en mi coño a pelo y que se corra bien dentro de mí.
-Mi amor, tendría que hablar con el chico, llevarlo a hacerse las pruebas de ETS, si resulta bien, se correrá dentro de ti pero tendrás un riesgo de embarazo y que el crío te salga negrito.-
-Eso no va a ocurrir, pase lo que pase tomaré precauciones.-
El lunes pasé por el semáforo, Jawara se alegró de verme, había pasado más de un mes sin saber de nosotros, le dije que quería hablar con él, así que aparqué pasando el cruce, en un minuto llegó comentándole lo que quería Carmen, su cara se le iluminó.
-Yo hacer todas pruebas qui quiera, yo si quiero follar sin condón.-
-Muy bien te recojo el viernes, vamos a un laboratorio y si no hay problema el sábado nos vemos por la tarde.-
-Si amigo, yo no tingo problema tú verás, yo estoy feliz, Carmen hace feliz a Jawara.-
Ese día ayudando en el taller, subido a la escalera perdí el equilibrio cayendo al suelo causándome una fisura en el hombro izquierdo, había hablado con Jesús de llevarme al nuevo local a uno de los aprendices para que me ayudara a montar la exposición a partir del martes, pero la situación hacía imposible que yo pudiera hacer mucho solo con una mano, así que Jesús me dijo que me llevara a Juan para que fuera yo quien lo ayudara, estaríamos solo medio día, para la tarde estar en el taller, me gustó la idea había visto al chico trabajar con lo que sabía que era la mejor opción posible.
Fue el miércoles que empezamos el montaje de la tienda, suelo de tarima flotante, puertas, armarios, complementos etc. En algo más de una semana estaría lista para abrirse; conocía al chico como trabajador, llevaba conmigo dos años pero no conocía a Juan como persona, así que le daba conversación con el ánimo de que se sintiera cómodo conmigo y no me viera solo como un jefe.
-Bueno Juan, ya casi llevas dos años en la empresa, parece que fue ayer ¿verdad?-
-Pues sí y cada día estoy más contento con la decisión que tomé, siempre te agradeceré la oportunidad que me diste de aprender el oficio que a mí me gusta, Jesús me quiere como un hijo y después de ver estos meses atrás como defiendes tu negocio tengo cada día más claro que este es el sitio donde quiero estar.-
-Agradezco tus palabras Juan, pero estas aquí porque te gusta lo que haces y eres un buen trabajador.-
Entre otras cosas hablamos sobre las mujeres, le había preguntado cómo le iba con ellas, me comentó que no tenía novia.
-Estuve hasta cerca de los 17 años con novias formales, tuve 3 desde los 15 años que no llegaron a nada pero me di cuenta que no quería más compromisos, yo lo daba todo llevándose decepciones, desde entonces tengo folla amigas nada de compromisos.-
El chico era tan parecido a mí que me hizo gracia lo de las folla amigas.
-¿Me guardas un secreto Juan? es una parte de mi vida que no me gusta airear.-
-Pues creo que guardando secretos su familia y la mía somos profesionales, puede estar tranquilo.-
El chico me estaba dejando claro que conocía los secretos que guardaba su familia y seguirían a buen recaudo con él.
-Pues veras Juan a mí me pasaba lo mismo que a ti me duraban poco mis novias algunas porque no me aguantaba, otras por mis infidelidades, el caso es que también tenía algunas folla amigas algunas hasta casadas, pero conocí a Carmen me enamoré y lo dejé todo.-
-Vaya, quizás si yo conociera una mujer como Carmen seguramente me pasaría lo mismo.-
-Ya te llegará el día que venga una, te enamores de ella y no seas capaz de mirar a otra mujer, porque en ella lo ves todo.-
Quería abrir la tienda a primeros de mayo, Inma que vive en la zona a pocos minutos le gustó el cambio, ya que perdía todos los días más de una hora en ir y volver a la otra tienda, así que entrevisté a varias chicas, me quedé con Alba para acompañar a Andrea, ella había trabajado en una tienda de bricolaje, sabía lo que iba a vender.
El sábado llegó. Las pruebas del viernes salieron bien mi mujer iba a gozar completamente de ese magnífico macho africano sin protección. Llegamos al estudio y se metieron en la ducha lavándose mutuamente, pude verlo todo perfectamente sentado en el inodoro, como el anterior encuentro el primero del chico seria rápido, Carmen se puso junto a la cama de rodillas para mamarle la polla, me dijo que me pusiera junto a ella que esa primera corrida sería para mí, empezó a chupársela a los pocos minutos él chico estaba eyaculando en mi cara. Levantándome mi mujer me tumbó en la cama, recogiendo el semen de mi cara me lo entregaba besándome y pajeándome para correrme antes de que terminara de limpiarme, mi corrida la recibió en su boca, Jawara nos miraba desde el filo de la cama y al terminar me fui a la ducha.
-Bueno cariño empieza lo bueno.- me dio un beso intenso.
-Disfrútalo amor y disfrutaremos los tres.-
-Te amo cariño.-
-Y yo a ti reina.-
Empezaron con un 69 en el que ella tuvo su primer orgasmo, continuaron en distintas posturas, ella encima, en cuclillas dándole la espalda, a 4 patas, boca abajo provocó en ella uno de los orgasmos más ruidosos e intensos. Follaron también de lado, en el filo de la cama, boca arriba con él de pie, en menos de 2 horas había tenido 6 orgasmos pidiéndole que acabara ya y que estaba bien, que ya era tiempo, Jawara le dijo que se tumbara en la cama, él se puso de rodillas y levantó sus piernas a sus hombros para meterle la polla hasta el fondo, fue lo más espectacular que he visto en mi vida. Podía ver su coño bien abierto por aquel falo negro imponente, cómo salía casi entero volviendo a desaparecer en su coño dándole una verdadera estocada, estuvo un buen rato dándole duro, mi mujer sentía cada estocada en lo más hondo de su ser, gruñía emitiendo sonidos guturales, lloraba de placer.
-Así, siii, asiiii, no pares, duro, dame duro, asiiiii, me voy a correr, siii, parteme el coño, dame duro, más, más, siiii ii me corrooooooo.-
Su cuerpo temblaba, convulsionaba de placer, Jawara abrazó las piernas contra su pecho, dándole dos estocadas profundas.
-Me corrooooo siii me corrroooo.-
-Siii correte dentro, mí macho africano, siento que me inundas, siento tu leche caliente, siiiiiii me estás llenando.-
Jawara soltó sus piernas tumbándose encima de ella empezó a besarla, ella de vez en cuando movía sus caderas, mientras la polla iba saliendo de su coño poco a poco, pude ver que salía su polla manchada, blanca.
-Carmen tú gusta mucho, tú buena mujer en cama.-
-Tú sí que eres bueno moreno, me partes el coño.-
-Tú haces feliz a Jawara ¿yo hacer feliz a ti?-
-Sí, Jawara tú me haces feliz.-
Tras besarla, me dio su número de teléfono, le puse un hola en el WhatsApp para que tuviera el mío.
-Yo no tengo Internet, sólo llamadas, cuando llega a casa si tengo WhatsApp.-
Mientras se duchaba, me tumbé entre las piernas de mi mujer que chorreaba fluido, cuya apertura y rojez denotaba el tamaño de lo que se acababa de meter en su coño, limpié todo lo que salía de su vagina, el chico salió de la ducha despidiéndose de nosotros.
Continúa en
- Relato #220057— title-regex: contiguous parts (14 -> 15)
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