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Matrimonio Novato 3

David no es solo el esposo; es el director de esta obra prohibida. Mientras Sonia descubre su verdadera naturaleza de puta, Pedro aprende que su lugar está de rodillas, tragando la realidad de lo que su esposa puede ofrecer a otros.

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Matrimonio Novato 3

Hola! Soy David, de nuevo.

Por petición de los protagonistas, Sonia y Pedro. Y para, Carlos y su mujer, lectores de Todorelatos y futuro cornudo y zorra. Os contaré como fue la noche, después de la cena.

Para los que no habéis leído los dos anteriores relatos. Os recomiendo que lo hagáis, así os pondréis en situación, y veréis la evolución de este matrimonio.

Nos habíamos quedado en la puerta de un Spa swinger de Madrid.

El local tiene una pequeña recepción, donde se abona la entrada y te explican las zonas del spa.

Como yo, ya conozco el local, y no necesitamos esas indicaciones, bajamos directamente a los vestuarios, donde hay taquillas con toalla y zapatillas desechables.

Sonia, por favor, dame lo que traes en el bolso, para el cornudo.

Sonia sacó de su bolso, la máscara de bondage, el collar y la cadenita. Y me los entregó.

Cornudo, desnúdate.

Pero y esto?

Verás cornudo. Hay dos opciones.

O te pones la máscara y el collar, y te paseamos por el local, para que todo el mundo vea, lo cornudo que eres. O te quedas aquí en el vestuario, atado a la taquilla. Decide!

Pon me la máscara, por favor.

Se la puse, ajustando las aberturas a sus ojos, boca y nariz. Se la cerré por detrás con la cremallera. Le ajuste el collar de sumiso y la cadenita a la argolla.

Muy bien cornudo. Tomaste la decisión correcta. Te habrías perdido un montón de cosas.

Su mujer, le dio un beso.

Gracias cariño.

Sonia se quitó el vestido y mostró su conjunto de Victoria secret’s.

Saco el plug de cola de zorrita y me pregunto.

Y esto?

Inclínate sobre ese banco.

Cornudo, ensaliva bien su culito.

Abrió sus cachetes y metió la cabeza. Lengüeteando como un perrillo.

Sonia no paraba de gemir.

Mientras yo me desnudaba y el cornudo ensalivaba el culito de su mujer.

Entraron en los vestuarios, dos parejas.

Madre mía, que espectáculo, nada más entrar.

Fíjate, lleva una máscara y un collar de sumiso.

Será su esclavo.

No, es el cornudo de su marido. Que nos va a servir toda la noche.

Ya lo tiene bien lubricado?

Si, David.

Cogí el plug de cola de zorrita y se lo introduje suavemente. Ante la atenta mirada de las dos parejas.

Uff, que rico.

Dijo Sonia.

Al incorporarse, nos morreamos.

Estas preciosa con esa colita, los taconazos y ese conjunto, que resalta tu belleza.

Coge al cornudo de la cadena. Y dame la mano, que te voy a enseñar el local.

Antes de salir del vestuario. Las dos parejas se presentaron. Mercedes, Andres y Teresa, con Luis.

Nosotros Sonia, David y el cornudo.

Nos preguntaron si luego querríamos tomar algo con ellos.

Por supuesto, en un ratito, nos vemos. Que hemos quedado con unos amigos.

A la vez que nos proponían tomar algo con ellos, y mientras salíamos del vestuario, Mercedes rozó mi paquete y Luis acarició el culete de Sonia.

Les sonreímos y salimos a la zona de la piscina con chorros.

La escena que nos encontramos era muy morbosa

Dos parejas, con mucha diferencia de edad. Unos 50 una y unos 25 los otros. Se besaban cambiados, y se metían mano.

En otra parte de la piscina, había dos hombres sentados en el borde, bien empalmados, mientras una mujer de unos 40 años alternaba mamada y masturbacion. A una y otra polla.

En un banco que había al lado de la piscina, había una mujer tumbada, con las piernas bien abiertas. Mientras otra mujer le comía el coño. Sus parejas magreaban las tetas a la que estaba tumbada.

Sonia y el cornudo, no quitaban ojo. Miraban de una escena a otra, sin saber que les sorprendía más.

Te gusta? Estas cómoda?

Joder! Es impresionante. Habíamos fantaseado muchas veces con venir a un club liberal. Pero esto es más morboso aún. Me gusta. Y contigo me siento segura.

Has notado como te miran? Estás espectacular.

Cornudo, te gusta?

Mucho, David. Gracias.

La mujer a la que le estaban comiendo el coño, se puso a gritar como si la estuviesen matando.

Se estaba corriendo en la boca de la otra mujer.

Nos acercamos para verlo de cerca.

Sus maridos estaban empalmados, magreando sus pezones, mientras se corría.

Sonia, las miraba, porque calzaban bien.

Tócalas! Seguro que a ellos les gusta.

Alargó sus manos y las agarró.

Ellos no lo esperaban, pero al ver a Sonia, se dejaron hacer.

Sonia las meneaba y ellos le tocaban el culo.

Así estuvimos unos cinco minutos.

Despídete! Seguimos viendo el local.

Hasta luego guapa.

Contestaron ellos.

Accedimos a un pasillo. Donde esta la sauna.

Entramos y vimos como cuatro chicos, tenían a cuatro patas, a una pareja.

Dos se encargaban de el y dos de ella. Los tenían bien ensartados. No podían gemir mucho, porque les follaban la boca a la vez.

Cornudo, cómele los huevos a los tíos.

Se agachó primero, detrás de los que los estaban enculando.

Y les lamió los huevos y el culo.

Después tiramos de la cadena, y le llevamos detrás de los que les estaban follando la boca.

Vamos, cornudo. Sigue comiendo huevos y culos.

Eres un cabronazo, como sabes lo que le gusta, dijo Sonia.

Uno de los chicos, se la sacó de la boca al marido y se la metió hasta la campanilla al cornudo.

Le agarro la cabeza y le follo la boca a conciencia.

Para no caerse, se agarro al culo del tío.

Eso es cariño. Por fin te están dando, lo que tanto has soñado. No querías comer pollas?

El tío empezó a bufar.

Que boca tienes cornudo, que boca. Prepárate que vas a tragar leche condensada.

Vimos como Pedro tragaba leche, para no ahogarse. Ya que el tío no se la sacó de la boca.

Traga perro, traga, traga.

En ningún momento hizo ningún gesto de desaprobación, hasta que tiramos de la cadena, y el pretendía seguir limpiándole el rabo.

Vamos cornudo, se acabo este rabo.

Salimos de la sauna, para ir a una zona de luz tenue, donde los chicos solos pueden entrar, pero no pasan al galeón si no son invitados. Hay esta el pasillo francés.

Cuando los chicos notaron que estábamos allí, empezaron a salir rabos por los agujeros.

Sonia se quedó paralizada.

La rodee por detrás.

Que te pasa golfa? Nunca había visto tanta polla.

No te gustan? Si estás chorreando.

Las puedes tocar.

Chicos, esta es Sonia, la reina de la fiesta. Es ella quien os ha convocado, y ella decidirá.

De verdad, esto es idea tuya? Eres muy guarro. Tienes una mente muy morbosa, pero me tienes loca.

Y me dio un morreo, de los que te dejan sin aliento.

Cornudo, tu ni tocar.

La pasee por el medio del pasillo, y ella miraba como en una pastelería.

Vio una de un chico negro, que era como un vaso de tubo, y con un capullo como una ciruela.

También le llamó la atención una muy venosa, otra súper gorda.

Vamos puta, sino puedes disimular. Si lo estás deseando.

Bueno, como no te decides, jugaremos.

La cogí de la mano y la llevé enfrente de la polla negra.

Le baje el tanguita y me lo anudé en la muñeca.

Agárrala.

Y puse mi capullo en la entrada de su encharcado coño.

La empezó a menear suavemente. Y yo se la fui metiendo.

Que puta me siento. No voy a aguantar nada. Eres un cabron.

Dejé de moverme y la sujete para que ella no pudiese culear.

Sigue por favor, no me hagas esto. Por favor.

Chupa y me muevo.

Se inclinó tímidamente.

Chupa!

Abrió todo lo que pudo, y se metió el capullo.

Yo se la clave entera.

Eso es. Ya no podrás dejar de mamar.

Te gusta cornudo? Ni en tus mejores sueños habías imaginado ver a tu mujer,convertida en una auténtica puta, mamando pollas a diestro y siniestro.

Voy a tener un detalle contigo, por haberte portado como un buen cornudo.

Elige la siguiente polla, que se va a tragar.

Me corro, me corro, no aguanto. Ahhhhhhh, si, si, si.

Sonia se la saco de la boca, para poder gemir, mientras se corria.

Esa, la del otro negro.

Que maricona eres. Te gusta esa?

Si, es preciosa, y enorme.

Te gustaría mamarla tu?

Si.

Primero su mujer, dijo el chico, desde el otro lado.

Se la saque a Sonia y la lleve enfrente de el.

Ya no hizo falta que le dijese nada.

Se tiro a por ella. Como una hambrienta.

Tenía que abrir la boca al máxima, el capullo le llenaba toda.

Se la volví a clavar.

El negro bramaba.

Que buena boca, tiene esta zorra.

Yo estaba gozando, paseándome por su jugoso coño.

Venga cornudo, elige otra.

La de las venas.

Muy bien, al final te vas a convertir en un experto en pollas.

Se la saque de nuevo y la lleve enfrente de la que el cornudo había indicado.

Sonia se tiraba a por ellas, como una gatita desmayada.

Se la volví a clavar hasta los huevos.

Y ella mamaba como una desesperada.

Me voy a correr otra vez, por favor David, no pares, sigue, sigue. Estoy a punto.

Le di buenas embestidas para que se corriese.

No paro de correrme, no paro, joder que bueno.

El que sea bisexual, que avise sacando la mano por el agujero.

De los ocho o diez, cuatro sacaron la mano.

Vamos cornudo, a mamar.

Le puse de rodillas delante del primero que había sacado la mano

Vamos, sin tocarla, solo con la boca.

Al principio el movía su cabeza, pero le pegue la boca al agujero y era el tío el que se movía, follandole la boca.

Lleve a Sonia delante de otro rabo de buen calibre. Pero este tenía puesto un condon.

Mira, sorpresa. Este viene preparado para follarte. Quieres?

Como no voy a querer, si es un pollón y estoy encharcada.

Se dio la vuelta y ella solita, la agarro, y se la metió.

Madre mía, que cabron que eres. El tercer rabo, que me folla en mi vida. Y que rico.

Ya no pudo seguir hablando, por que le metí mi polla en la boca.

Mis clavadas en su boca, hacían que ella se metiese el rabo que salía por el agujero.

El tío no aguanto mucho y empezó a correrse.

Toma, toma crema, nena, toma puta. Que puta eres.

Atraje a Sonia hacia mi, de modo que se saco la del coño. Quedó en el agujero una polla morcillona, con un condon, repleto de leche.

Di un tirón de la cadena, que en ningún momento había soltado. Mientras Sonia seguía chupándome la.

Cornudo a limpiar.

Dejo de tragarse el rabo que estaba mamando y vino al del condon.

Mira, este se ha follado a Sonia.

Vamos, agradéceselo.

El tipo no se retiró.

Le quito el condon con cuidado. Y se la limpió con la boca.

Muy bien, ahora trágate el premio.

No se decidía.

Sonia le quito el condon de la mano y le dijo.

Abre bien la boca, cornudo. Debes ser agradecido con los que me follan bien.

Ella escurrió el contenido del condon, en la boca de su marido.

Y el, se trago, todos los grumos de leche.

Le di una palmada en su cara.

Bien, muy bien cornudo. Lo estás haciendo fenomenal.

Gracias David. Lo estoy disfrutando.

Vamos a por otro rabo, cornudo.

Se arrodilló delante de otro hueco, donde habían avisado de ser bisex.

Al instante salió otra polla por el hueco, que el cornudo se metió en la boca.

Y tu Sonia? Que tal?

Es la primera vez que me follan, mientras chupó otra. Lo había visto muchas veces en películas. Pero hacerlo ha sido genial.

Y ver a mi marido, comiendo pollas, tragando. Cumpliendo plenamente su fantasía de cornudo.

Acatando todo sin rechistar, como un sumiso.

Estoy a mil.

Al pasillo, habían acudido, dos parejas más.

Que no perdían detalle de lo que hacíamos, mientras se acariciaban entre ellos.

Disculpad. Nos podéis hacer un favor?

Nos cuidáis al cornudo, mientras vamos a tomar algo?

No esperaban, semejante propuesta.

No os preocupéis, lo podéis usar como queráis. Hace de todo. Ahora venimos.

Les pase la cadenita.

Cogí de la mano a Sonia, y me la lleve a la barra.

Que cabron eres. Lo has dejado en manos de los primeros que han aparecido. Y habías dicho que no nos dejarías solos.

Crees, que no le gusta a el? No se ha quejado.

Es un paso más. No saber que hago contigo, en un sitio como este.

Ponerlo en manos de unos desconocidos.

Está encantado. Ya te lo dirá.

Nos tomamos una copa, mientras presumía de mujer, con su colita de zorra, a la vista de todos.

Nos acariciamos sutilmente.

Te han gustado los tipos que te he traído?

Uff, había cada tranca. La de uno de los negros es descomunal. Casi no me cabía en la boca.

Y la venosa, madre mía como palpitaba.

No te preocupes, luego las ves otra vez. Pero antes, vamos a dar un paseito.

Nos asomamos al pasillo, para ver qué hacía el cornudo.

Lo tenían de rodillas, comiéndole el culo a una de las mujeres. Que chupaba los rabos de los maridos. Mientras la otra mujer le apretaba la cabeza, contra el culo de su amiga.

Esta bien entretenido. Vamos!

Llegamos a un espacio que llaman el galeón. Es una zona donde hay salas más grandes, con colchón

En una de estas salas había una pareja de unos 40 años.

Ella morena, pelo largo rizado, con unas tetas grandes de una 105 de talla, muy bien puestas.

Bastante alta y con buenas curvas.

El, alto, rapado, cuidado de gym, y follándole la boca, mientras ella estaba tumbada, boca arriba, colgando su cabeza, por un lado del colchón.

Nos quedamos mirando.

Que te parece?

Que vaya follada de boca le está dando, ese cabron.

Pobrecita. Creo que se queja.

Ven, que vas a hacer que no se queje.

Sonia no sabía cuales eran mis intenciones.

Sube al colchón. Ponte a cuatro patas, mirándole a el de frente.

Me puse detrás de ella y puse mi capullo en la entrada de su coño.

Metí la puntita. Estaba encharcada.

Se la saque.

Métela toda.

No le hice caso. Metí la punta y la saque.

Por favor, clávamela, como ese le está follando la boca.

No. Y le di una palmada en la nalga.

Dime que tengo que hacer, por favor.

Avanza hacia ella. Entre sus piernas.

El tipo miraba a Sonia, mientras follaba la boca de su pareja.

Dejo de magrearles las tetas, para separar bien sus piernas, y mostrarle el coño a Sonia.

Que guarro, me la está ofreciendo. Eso es lo que quieres, para follarme?

Nunca me he comido un coño.

Tu sabrás.

Eres muy guarro. Me tienes enganchada. Consigues que haga lo que quieres.Tu rabo me tiene hipnotizada.

Si no quieres, o no te gustan, nos vamos.

Ni de coña.

Avanzó entre sus piernas, llegando a la altura del coño de la Morena.

Ahora si se la metí hasta la mitad.

Sigo?

Si por favor, clávamela.

No.

Comeselo.

Acerco su boca al coño de la morena, mientras acariciaba sus muslos. El tipo seguía follandole la boca, pero le dijo:

Te va comer el coño una preciosidad de mujer.

En cuanto que Sonia pegó sus labios al coñito De la Morena. Se la metí hasta los huevos.

Fue como si diese el pistoletazo de salida.

Sonia chupaba como una desesperada, le metía la lengua profundamente, absorbía el clítoris.

La morena arqueó su cuerpo, apoyando las plantas de sus pies en el colchón.

Este permitía a Sonia, lamer casi desde el culo, cuando la morena se levantaba.

El tipo se la sacó y le puso los huevos en la boca, mientras se la meneaba y miraba a Sonia.

Esto hizo que escuchásemos a la morena por primera vez.

Cariño, como lo comes. Es la Ostia. Que lengua tienes. Me va a hacer correr.

Entre escuchar esto, y las embestidas que yo le daba. Sonia no aguantaría mucho. Ya empezaba a conocerla.

Sigue cabrona, que me voy a correr en tu boca. Sigue, sigue chupándome el clitoris.

Yo me agarré fuerte a las caderas de Sonia, para no moverla mucho, y que pudiese comérselo bien, mientras se la clavaba.

Parecía que se hubiesen puesto de acuerdo para correrse.

Que golfas sois, me voy a correr yo también, dijo el tío.

Comenzaron a gritar los tres a la vez.

La morena recibió tres o cuatro lechazos en su cara mientras gritaba.

Ahí la tienes cabrona, toma mi corrida. Toma mis jugos, toma.

Yo oía como Sonia gemía, mientras oía el chapoteo de sus lengüetazos con la corrida de la Morena.

La escena era súper morbosa.

El tipo llenándole la cara a la morena. Sonia corriéndose como una loca, pero sin dejar de lamer los jugos de la Morena.

Se la saque a Sonia, que se tumbó entre las piernas de la Morena.

El rapado le dio unas toallitas a su pareja, para que se limpiase la leche de la cara.

En cuanto que se limpió, se acercó a Sonia y le metió un morreo salvaje.

Guapísima, como lo comes. Tienes una lengua maravillosa. Ninguna mujer me había comido el coño así.

Pues es el primero que me como. Y me ha gustado, mucho.

Y tampoco me lo ha comido, ninguna mujer a mi.

Somos María y Hector, nos ha encantado que os unieseis. Y si después quieres que te lo coma….

Nosotros somos Sonia, David y Pedro. Dije yo.

Pedro?

Si es mi marido, que se lo hemos dejado a dos parejas, en el pasillo francés.

Vamos a buscarlo.

Luego os vemos.

Lo encontramos, donde lo habíamos dejado.

Despacio por favor, despacito. Es muy grande.

Las dos parejas lo tenían a cuatro patas. Habían invitado a uno de los chicos bisex, a que se uniese a ellos. Las mujeres querían ver como enculaban a un hombre.

Y allí estaba el cornudo, con su primer rabo de verdad, intentando entrar en su culo.

Madre mía, lo van a encular.

Cariño, quieres que pare? Le digo que te la saque?

No, no, que siga, pero despacito.

Ves, no solo es un cornudo, también se va a convertir en un buen mamporrero.

Enculalo bien. Ábrele bien el culo, que lo estás estrenando.

Las mujeres, jaleaban al enculador, para que le diese caña.

El tipo tenía agarrado al cornudo por las caderas, y se la metía hasta el fondo. Se la sacaba, y se la volvía a meter hasta que sus huevos chocaban.

Cariño, no lleva preservativo.

Lo ha pedido el. Dijo una de las mujeres.

Toma rabo, toma cornudo, que aunque sea tu primer rabo, se nota que lo tienes bien abierto.

El tipo no tardó mucho,en empezar a bufar.

Maricon, te voy a llenar el culo de crema.

Las mujeres le jaleaban.

Dale caña, dale. Mira como gime.

Ahí la tienes. Toma leche, cornudo.

En seis o siete embestidas lo dejó repleto.

Le dimos las gracias a las dos parejas por “cuidar” del cornudo.

Y en cuanto se la saco el tipo, agarre la correa y nos lo llevamos.

Me chorrea por las piernas.

Eso te pasa por ser tan vicioso, y querer que te enculase sin goma.

Nos metimos a la parte de atrás del pasillo francés, donde estaban los chicos solos.

Había alguno más, de los que habíamos citado.

Bueno Sonia, vamos a demostrarle al cornudo, lo que te gustan los rabos de verdad. No su mini polla.

Escogí a cuatro de ellos, para que nos acompañasen a una de las habitaciones.

Nadie folla sin goma. Si a alguno le da reparo, que el cornudo, os la agarre para metérsela a ella, o le coma los huevos mientras se la folla, se puede marchar.

Los cuatro se quedaron.

En el centro de la habitación había un colchón king size, elevado, como un metro del suelo.

Sentaros hay los cuatro. Que la zorra os va a pasar revista.

Los cuatro estaban bien empalmados. Y lleve a Sonia a por el primero.

Vamos, golfa. Quieres chupar? Díselo al cornudo.

Maridito, esto lo has buscado tú, durante años. Y ahora que he probado buenos rabos, no como el tuyo. No voy a parar.

Se puso a lamer los huevos del tío, para después subir por todo el tronco. Y besar el capullo.

Se la metió todo lo que pudo. Yo le moví la cabeza, arriba y abajo, un par de veces.

Muy rica, le dijo al tío.

Paso a por la de al lado.

Era uno de los negros.

Madre mía que pollón, si no la abarcó con las dos manos.

Hizo lo mismo que con el primero. Empezó a lamer desde los huevos, hasta el capullo.

Esta solo podía chupar el capullo y un poco más. De lo gorda.

El cornudo no quitaba ojo, de lo que hacía Sonia.

Que te parece cornudo? Di algo, estás embobado.

Vaya pollas que tienen. Son muy bonitas.

Eres un cornudo mariquita.

Antes de pasarla a por el tercer tío, le saque el plug de cola de zorrita y se lo metí en la boca al cornudo.

Ensalivalo bien.

Sonia fue a por la tercera polla, no sin antes decirle al negro.

Deliciosa. Tienes una maravilla de polla.

El cuarto no la tenia tan grande, pero si muy venosa.

Como con los anteriores, Sonia empezó por los huevos.

Le saque el plug de la boca, al cornudo.

Date la vuelta, e inclínate.

Apóyate en el colchón y separa tus nalgas.

El que lo había enculado, en el pasillo, se lo había dejado bien abierto.

El plug le entró con suma facilidad.

Pasea por la habitación, que vean lo maricona que eres, mientras Sonia saluda a la cuarta polla.

Se quedó paralizado.

Cornudo! Que muevas el culo por la habitación, que vean lo maricon que eres.

Sonia ya se estaba tragando la cuarta polla.

Venga zorrita, que estás cachonda perdida, mamando tanto rabo.

No los podías haber elegido mejor.

Pues venga, súbete encima de la primera.

Mientras el tipo se ponía el condon, traje al cornudo.

Sonia ya estaba encima del tío.

Agárrala y metesela a tu mujer.

La cogió y puso la punta en el coño de su mujer.

En cuanto Sonia noto el capullo en la entrada de su coño, bajo el cuerpo, para metérsela toda.

Cornudo, quédate aquí. Y dale las gracias, por follarse a tu mujer.

Muchas gracias por hacerme más cornudo.

Deje que Sonia culease un poco, encima del tío. Y la pegue a su pecho.

Cornudo, ensaliva el culo de tu mujer. Que va ha tener su primera doble penetracion.

Se tiro como un cachorro de gato. A lamer el culo de su mujer.

Ábrelo bien, para mi, maricon.

Puse la punta, y empuje suave, pero si detenerme. Estaba bien dilatado, por el plug.

Joder!!! Me estáis empalando. Me siento rellena de rabo. Que rico.

Los otros tres tíos, se habían subido al colchón, y la magreaban como querían.

Sois unos cabrones. Me estáis haciendo un sándwich.

El tío de abajo y yo, empezamos a movernos por su coño y culo, llevando un ritmo acompasado, no muy fuerte, aun.

Por dios! Esto es placer, de verdad. Me siento muy puta.

Estuvimos dándole un buen rato. Haciendo que Sonia se corriese, gritando sin control.

Ahhhh! Me vais a matar de placer, cabrones, seguid. Me corro otra vez. Enlazo una corrida con otra.

El tío de abajo, aviso que estaba a punto de correrse.

Que se tumbe otro. No quiero que ninguno os corráis aun.

Ya estaba el negro con el rabo, apuntando al techo.

No hizo falta decirle nada al cornudo, que ya estaba atento, para agarrar la tranca del negro, y meterla en el coño de Sonia.

Aunque no pudo resistirse a subir y bajar su mano, por toda la polla del negro.

Esta vez Sonia bajo más despacio sobre la tranca del negro.

Madre mía, que rabo tienes. Joder, como la noto, abrirme. Parece la de un caballo.

Esto son pollas, cariño. Y no lo que tú tienes.

Que tienes que decir, Cornudo?

Muchas gracias por follartela y hacerla gozar.

La volví a pegar al pecho del negro y se la metí en el culo, con mas dificultad, por la polla del negro.

Toma puta, toma rabo, que es lo que te hace falta, hace años.

Este cornudo no ha sabido darte lo que te gusta.

Si joder, darme caña, usarme a vuestro antojo. Me encanta que me folleis por el culo y el coño a la vez. Esto es una delicia.Soy tu puta, David.

Ya no pudo hablar más, por que otro de los chicos se la metió en la boca.

Durante el rato, que le estuvimos dando el negro y yo, perdimos la cuenta de los orgasmos de Sonia.

Que se tumbe otro.

Sonia súbete dándole la espalda.

Cornudo, agárrala, pero apunta al culo.

Sonia estaba tan dilatada que se la clavó hasta el fondo, sin problema alguno.

Se quedó tumbada, con su espalda en el pecho de el que la enculaba.

Indique al que faltaba, que se la follase, suave.

Avisad, cuando estéis a punto de correros, que le vamos a dar biberón a la nena.

Cornudo, busca toallitas, para limpiarme.

La escena era súper morbosa. Mientras le hacían el doblete. Los otros dos se habían puesto uno a cada lado. Y Sonia tenía agarradas sus pollas y las lamía como una desesperada.

El cornudo apareció con las toallitas.

Te la puedo limpiar? Por favor.

Solo si prometes, que el sábado que viene, me envías a tu mujer, a mi casa.

Todo el sábado para mi.

Se quedó bloqueado, no esperaba esa propuesta.

Se acercó a su mujer, que no paraba de chupar las dos pollas que tenía agarradas, mientras le hacían el doblete.

Cariño, quieres pasar el sábado que viene, en casa de David? Tu sola?

Como lo dudas, cornudo? Lo estoy deseando.

Puedo, ahora limpiarte la?

Se la acerque, pero le agarre de la cabeza, y se la metí hasta la campanilla.

Ni toallitas ni ostias. Un cornudo como tu debe limpiar mi rabo, como es debido.

Debes ser agradecido con quien a conseguido, lo que has soñado tantas veces. Tu mujer disfrutando con cinco pollas, mamando, follando, enculada.

He sacado la golfa que llevaba dentro, y que tu no eras capaz.

Le folle la boca como quise, hasta que la saliva caía por su barbilla. Se intento agarrar a mis piernas.

Las manos atrás, y saca la lengua, para que te entre hasta la garganta.

Cuando mi polla estaba bien limpia, se la saque.

Gracias David.

Le quite la máscara.

Quiero que todos vean tu cara de cornudo. La cara que pones viendo a tu mujer disfrutar.

Sonia se corria una y otra vez, y un par de ellos avisaron que no aguantarían mucho.

Vamos a darle biberón, a la nena.

Los que le hacían la doble penetracion, se la sacaron. Y la bajamos del colchón.

Cornudo! coge un par de cojines, y tíralos al suelo.

Sonia se puso de rodillas y la rodeamos.

Cornudo, túmbate en el suelo boca arriba, y pon tu cabeza entre las piernas de ella.

Todo lo que se le escape a Sonia, caerá en tu cara de marica.

Me vais a dar leche? Me habéis hecho gozar como nunca en mi vida. Y voy a ser una buena gatita. Quiero leche caliente. Cabrones.

Todos nos la meneábamos al rededor de ella.

Quieres mi leche? Dijo el negro.

Pídela y te la doy.

Dámela cabron. Quiero tu leche caliente.

El negro empezó a bufar.

Abre bien la boca y saca la lengua golfa.

Puso la punta de su capullo en la lengua y empezó a soltar leche espesa en cantidad.

Toma puta, toma leche, toma, toma.

Le lleno la boca de leche, que ella mantenía sin tragar.

Vi que dos de ellos estaban a punto.

Traga Sonia, que vean lo que te gusta tragar.

La saboreo y se la trago de una, mirando a los otros.

Chupo el capullo del negro, para no dejar ninguna gota.

Que rica, quiero más.

Casi no le da tiempo a abrir la boca, cuando dos de ellos empezaron a lanzarle chorros de leche al fondo de su boca, labios, lengua y cara.

Se notaba que se habían reservado, como yo les había pedido.

Aunque la mayoría le entró en la boca, chorreó leche a la cara del cornudo.

Sonia agarro las dos pollas y se puso a limpiarlas a lengüetazos como si fuesen un helado. Mirándoles a los ojos. Les dijo.

No va a ser la última vez que me trague vuestra leche.

Joder que puta es. Es una maravilla.

Ya solo quedábamos dos por corrernos.

Te queda mucho? le pregunté al que faltaba.

No se si voy a poder, me corrí antes, en el pasillo, y estoy sobre excitado.

Quieres que te la chupe el cornudo?

Bueno.

Se sentó en el colchón y no hizo falta decir nada.

Ya lo dijo Sonia.

Vamos cornudo, ordeñalo.

Fue a gatas hasta el con la intención de lamer sus huevos, pero el tipo le agarró del pelo, y se la metió hasta la garganta. Agarrado como lo tenía del pelo, le subía y bajaba por su rabo.

Traga cornudo, que te vas a llevar tu el premio.

Yo le acerqué mis huevos a Sonia.

Muy bien zorra, te has portado muy bien.

Ahora como hacen las buenas putas, cuando su corneador se quiere correr, debes lamer mis huevos, y esperar a que te avise, para que abras bien esa boquita tragona.

Ella, lamia mientras me la meneaba suavemente, notando como mis huevos estaban a punto para descargar.

Quieres crema? No has tenido suficiente?

Nunca me voy a cansar de tragar tu leche. Cada vez que necesites llenarme la boca estaré a tu disposición. Quieres que sea tu puta?

No aguante mas.

Abre bien la boca. Aquí la tienes.

Metí el capullo dentro y le eche ocho o diez chorros.

Toma, leche caliente, toma zorra. Saboreala

Me la apreté bien, para que saliese toda.

Me enseñó la boca llena y se la trago, paladeándola.

Que buena esta. Me gusta mucho tu leche. Y tu rabo, y tu.

La cogí de la, mano y la ayude a levantarse de los cojines.

Los chicos le dieron un aplauso.

El cornudo seguía de rodillas, entre las piernas del tipo, y agarrado del pelo, tragando rabo.

Allí lo dejamos, y nos fuimos hacia las duchas.

Nos metimos juntos.

Que tal estás?

Estoy agotada, pero plenamente satisfecha. Consigues que me atreva con todo, pierda los nervios. Me sienta tranquila.

Mientras nos, enjabonábamos uno al otro, apareció su marido, con toda cara llena de leche.

Que te ha pasado, cariño?

Que no me ha dejado limpiarme. Para darme su leche, me ha dicho que tenían que verme todos con la cara así.

Muy bien cornudito. Has disfrutado?

Ha sido genial. Mejor de lo que había imaginado en mis fantasías. Por fin me siento un cornudo, de verdad.

El sitio, la gente, los tíos.

Y tu, cariño. Has estado espectacular. Has podido con todos ellos. Has sido la más puta del local.

Gracias David. Por responder a nuestro correo, por enseñarnos tantas cosas, por saber lo que nos gusta,por guiarnos por el mundo cuckolding, y adentrarnos en el swinger. Gracias Bull.

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