Mi novia se volvió loca - La Fantasía - Parte 2
Ana no solo se va de fiesta; se va a jugar con la mente de su novio. Entre mensajes crueles y fotos prohibidas desde la discoteca, él queda atrapado en su cama, solo, mientras ella demuestra quién tiene realmente el control.
Este relato es la continuación de "Mi novia se volvio loca" y "Mi novia se volvio loca - La Fantasia - Parte 1, donde relato la segunda parte de la fantasia que le conte ese dia:
https://www.todorelatos.com/relato/205986/
https://www.todorelatos.com/relato/206023/
----------------------------------------------------
Yo: “Joder Ana, ¿enserio estas yendo con el en taxi?
Ana: “Si, ¿que pasa? Si total con lo aburrida que soy y lo confiado que eres tu… sabia que no te iba a importar”
Me encantaba esa actitud chulesca de Ana hacia mi, pero con la misma intensidad que me hacia disfrutar también me hacía tener cada vez más dudas de hasta dónde quería llegar con este enfado.
Yo: “¿Y vais a tomar algo juntos entonces?
Ana: “Pues seguramente sí, me ha dicho que ha quedado con dos amigos, así que somos 3 para 3 jajajaj”
Yo: “Estás siendo muy mala…”
Ana: “jajajaj si es que se que te encanta, ¿a que te estás tocando ahora mismo? Dimelo”
Yo: “Si, me estoy tocando pensando en la pinta de guarra que te has puesto para salir”
Intenté contraatacar un poco a la chulería de Ana, pero ella iba siete pasos por delante de mí.
Ana: “No seas mentiroso, estoy segura de que estas cachondo pensando en nosotros dos en el taxi… él mirándome y yo encantada dejando que me coma con la mirada. Acuérdate de mi escote, de mis piernas con este vestido… debe de estar igual de cachondo que tú o más”
Yo: “¿Te está mirando mucho?”
Ana: “Buf, se está poniendo la botas. Al principio estaba timido pero como ha visto lo que hago se está creciendo”
Yo: “¿Qué haces?”
Ana: “Si, cuando me ha mirado las tetas de forma tan descarada me he bajado un poco la camiseta, para que me viese bien el escote”
Yo: “Como una guarra”
Ese comentario terminó por encender a Ana completamente, que acabó mandando los mensajes definitivos.
Ana: “Pues puede ser si, pero creo que es mejor que ser un pringado que se queda en casa haciéndose una paja pensando en que su novia esta con otro”
Ana: “Encima me acaba de preguntar por ti, que porque no salías conmigo. Le he dicho que porque eres un poco aburrido”
Ana: “Alomejor tenia que haberle dicho la verdad eh, que estás en casa deseando que me folle y tocandote pensando en ello. Puede que se lo acabe diciendo…”
Y no pude más, si toda la situación ya era excitante de por sí, aquellas humillantes frases acabaron por desbordarme. Ver a Ana tan dominante, en una posición de superioridad, me gustaba demasiado estando tan cachondo. Me corrí entre espasmos, tumbado en nuestra cama, en la cama en la que hace un rato ella estaba semidesnuda antes de salir a empezar este juego.
Pasó un rato en el que no estuve con el móvil, me levanté a limpiarme en el baño y me di una ducha rápida. Después de ese momento de excitación máxima, invadia en mi cuerpo otras sensaciones no tan placenteras. Comenzaban los celos, los remordimientos… y el miedo. Por suerte, un mensaje en el móvil me tranquilizó un poco.
Ana: “Veo que has soltado el móvil, asi que me imagino que habras terminado jajaja Espero no haberme pasado mucho, ya sabes que lo hago porque se que te encantan estos juegos” - y termino el mensaje con un emoticono en forma de corazon.
Ana: “Ya estamos en el centro, hablamos. No me esperes despierto. Te quiero”
Yo: “¿Entonces era todo una broma?”
Ese mensaje estuvo varias horas sin contestación. Afortunadamente el anterior me habia tranquilizado lo suficiente como para poder dormirme. Lo hice hasta pasada las 4 de la mañana, que un zumbido en mi teléfono móvil me desveló: una foto de Ana.
Ana: “Bueno todo todo no era una broma…”
Ese era el comentario que acompaña a una foto de mi novia agarrada por la cintura de mi vecino. La foto parecia echa en una especie de discoteca que no llegaba a reconocer, pero se veia que estaba muy llena de gente. Mi novia estaba espectacular, estaba puesta de lado, apoyada sobre él, estaban muy juntos. Podía verse perfectamente como estaba apretando su pecho contra él, como mi vecino podía sentir las enormes tetas de mi novia y yo sabía lo que era sentir eso.
La otra parte de la foto era como estaba su mano en esa zona justo por encima de su culo, sin llegar a tocarselo pero en una zona de peligro inminente. Puede que con otra chica hubiese dudas, pero el enorme bulto que el cuerpo de mi chica hacia en esa falda era irresistible, no podia imaginarme que ningún hombre se resistiese a tocar aquello. Y con lo fina que era su falda y solo llevando un pequeño tanga debajo eso seria casi como tocar su culo desnudo.
Yo: “Casi te esta tocando el culo” - fue lo único que atine a contestar.
No recibí respuesta hasta 15 minutos después.
Ana: "Uf, estoy muy borracha y muy cachonda. ¿Tu como estas? ¿Te estas tocando con la foto?
Yo: "No, Ana, no volvamos a empezar con el juego. ¿Cuando vas a venir?"
Ana: "Venga, que se que te encanta. Dime si te estas tocando"
Yo: "No voy a seguir con esto" - intente contrarrestar un poco su posición, pero, otra vez, fue inútil.
Ana: "Si me mandas una foto de como estas ahora, te mando yo una mia... solo te digo que estoy en los baños"
Volvi a caer en su trampa, por mucho que pudiese intentar lo contrario, ella tenia la situación bajo su control total.
Mi foto no tuvo nada de especial, solo mi miembro en una gran estado de erección con mi mano alrededor. No podia negar lo evidente, su foto tan pegada a mi vecino me habia excitado mucho y llevaba ya un rato masturbandome con la idea de que esa mano bajase un poco más.
La foto de mi novia en cambio era erotismo puro. Estaba en los baños de esa discoteca, aparentemente ella sola, frente al espejo de los lavabos. Se habia puesto de espaldas, girando la parte de arriba de su cuerpo para que se le viese la cara. Sacaba la lengua en una media sonrisa, se podia intuir que iba afectada por el alcohol. Lo que acabo de confirmarme esta sospecha era la parte inferior de la foto.
Ana había levantado su minúscula minifalda negra, tal como lo había hecho antes de irse de casa, enseñando ese tanga que yo mismo le había regalado. Mi novia es una chica muy cuidadosa con este tipo de cosas, en muy pocas ocasiones había conseguido que enseñase un poco mas de lo debido en alguna foto, a pesar de mi insistencia.
Yo: "Madre mia Ana, ¿te ha visto alguien?
Ana: "No, estaba sola. Vaya culazo que me sale, ¿no? Alomejor tendria que enseñarsela a nuestro vecino, ¿te parece bien?"
Solo ese pensamiento de que alguien pudiese ver a mi novia en esa posición, enseñando el culo en unos baños de una discoteca como una guarra cualquiera hice que me volviese a olvidar de la conversación y me concentrarse en la segunda paja de la noche.
Ana: "Bueno veo que estas ocupado, estas se van a ir ya que estan cansadas. Si ves lo que me han dicho jajajaj"
Ana: "Yo voy a quedarme a tomar una copa con el, que se lo prometi y asi no vuelvo sola en taxi. Besos, te quiero"
Eran las 5:15 de la mañana cuando lei ese mensaje... hasta las 6:30 no escuche la puerta de nuestro piso abrirse...
-----------------------------
¿Que creeis que paso?
Continúa en
- Relato #206023— title-regex: contiguous parts (1 -> 2)
Relatos similares
- Hetero: General
Busco asistenta de vida diaria (2ª parte)
Luis no siente el dolor, pero Ximena sabe exactamente cómo hacerle sentir placer. Cuando la erección aparece, ella no huye; se desnuda y toma el…
Comparte:Dominacion femeninaCuckoldVoyeurismo consentido
- Hetero: General
La saga de Gabriela: Capítulo 4
Un mensaje oculto y un video prohibido encienden una chispa que Gabriela no podía apagar. Ahora, entre la culpa y el deseo, decide que si va a caer,…
Comparte:Dominacion femeninaCuckoldDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
El morbo del topless (1)
El viaje prometía descanso, pero la conversación con su amiga encendió una chispa prohibida en su mente.
Comparte:Infidelidad ocultaCuckoldDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Sus amigos filman un video conmigo. Foto
Cristian creía que solo estaba viendo un video, pero Peki tenía otros planes. Mientras él la observaba atado a una silla, ella decidió que la ficción…
Comparte:Voyeurismo consentidoDominacion femeninaCuckold
- Hetero: Infidelidad
El vendedor ambulante
Pedro nota que su esposa se moja en sueños y pronuncia el nombre de un desconocido. Verónica no sabe que ese hombre, un vendedor de feria de voz…
Comparte:Infidelidad ocultaCuckoldDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
El cuidador de los caballos Parte 1
Daniel no solo quería verla deseada; quería verla perder el control. Pero cuando llegaron a la finca, no fue él quien encendió la chispa, sino la…
Comparte:Voyeurismo consentidoInfidelidad ocultaCuckold