Mi esposa argentina 5 parte 8
Julio le advierte que su esposa es una hembra insaciable que pertenece a cualquier hombre que se atreva a tomarla. Carlos intenta mantener el control, pero cuando recibe el video de la verdad desnuda de Fernanda, su matrimonio se desmorona ante la evidencia de que ella busca activamente la humillación y el placer con otros.
MI ESPOSA ARGENTINA 5 Parte 8
_Joder Carlos como le gusta la polla a tu Fernanda, no sé qué cosas te dirá ella a ti, pero créeme que el meollo de la cuestión es que le gusta la polla con locura y que se la follen duro como dios manda, se volvía loca con mi polla en el culo, si la sintieras como se movía, pidiendo más, queriendo sentirla más adentro, es mucha hembra para ti, para ti y para cualquiera, si fuera mi esposa tendría que entregarla a que se la follen otros también, con semejante zorra no te queda otra macho_
Así hablaba Julio en el café del hospital donde nos habíamos encontrado, sabía que sucedería, no podía librarme de ello.
Allí estaba frente a mí, el tío que se había cagado en las tetas de mi esposa, el tío del que había tragado su semen y me había dado golpes de polla en la cara.
Pero nada de eso hubiese importado si no tuviera esa forma desagradable de hablar, como si remojara las palabras en alguna sustancia asquerosa antes de salir de su boca.
_Y ya verás que me la seguiré follando, no ha sido la última vez, eso te lo aseguro yo por mis cojones, tal vez te diga que no, se haga un poquillo la ofendida, pero le encantó, es muy putilla, muy cerda, no en vano Remigio le hizo hacer esas guarradas. La forma en que me miraba cuando estaba con mi mierda en las tetazas, me miraba y se relamía el labio joder, quería más la tía, casi estuve a punto de ordenarle que se comiera mis soretes y lo hubiera hecho, no tiene límites, pero en fin soy médico también, no está bien comer mierda ¿no crees?_
_ ¿Lo estas disfrutando tío? Disfrútalo mucho, mientras dure, también Fernanda se lo pasó bien como tú dices y yo también, no es algo que nos tome de sorpresa, ya han pasado otros como tú antes y se han ido así como han venido_
_ ¿Pero a que nadie se había cagado en sus tetas a que nunca le había olido la mierda a otra guarra como ella?_
_No, pero está bien probar cosas nuevas creo yo_
_No la vayas de chulito conmigo Carlos, igual lo lamentas_ me dijo amenazante, bajé la vista, tuve un poco de miedo, no sabía que tan loco estaba este subnormal.
_Y que cuerpazo que tiene, es perfecta, yo le metería botox igual, un poquillo de colágeno en labios, un poco de silicona, en que putón bizarro la convertiría_
_Ya la naturaleza la hizo perfecta así, tú no la jodas nada más_
_Es un puto bellezón pero vanidosa, debe vivir para su cuerpo, mucho gimnasio seguramente ¿me equivoco?_
_Se cuida si_
_Están para follárselas a ella y a Lucia entre cinco o seis tíos y destrozarlas, que no puedan sentarse en una semana ¿Te imaginas?_
_Bueno Julio debo dejarte, trabajo aquí_
No había sido para tanto después de todo. Había querido impresionarme con su chulería pero yo ya tenía experiencia en estas cosas.
La experiencia es algo que no se compra por ahí, nosotros con Fernanda ya teníamos nuestras batallas encima. Se la había follado bien, la había llevado a ciertos límites, tampoco era para tanto.
Posiblemente había una Fernanda que yo no llegaba a conocer del todo y que estos tíos pasados de testosterona identificaban, seguramente le gustaba mucho la polla y había una complicidad y una conexión que tenía ella con tíos como Julio que yo ignoraba.
Como se había besado con Luis, como se le había entregado completamente y como lo seguiría haciendo porque esa historia tampoco había terminado, estaba seguro.
Había una parte de la realidad en que era ella con sus amantes y yo un espectador, una parte de su vida y su deseo inaccesible para mí, por más que luego me contara en detalle o incluso que yo lo presenciara, lo filmara o espiara desde el armario.
Y de alguna manera llamé a Luis con el pensamiento.
Claro que fue la propia Fernanda quien lo llamó.
_Necesito hablar con él, aclarar algunas cosas_ me dijo el martes por la noche, esa misma tarde yo había estado hablando con Julio.
De alguna manera aunque me costara aceptarlo, Julio había metido en mi mente el gusanillo de una nueva idea y esta era ¿qué cosas sabían de mi esposa, estos amantes, que yo desconocía?
Y no me refería al simple hecho de follar, sino a que intimidad de su respuesta ellos llegaban que yo desconocía, como se movía pidiendo más cuando era penetrada, como era su mirada, qué decía con sus ojos cuando estaba entregada.
Estuve tentado de comentarle eso a mi esposa, pero tampoco yo lo tenía muy claro todavía.
Luis le había pedido que fuera a visitar a Amelia a la clínica, ella había accedido.
También le había pedido que fuera vestida como la vez anterior, es decir con traje tipo ejecutiva con falda y blazer.
Eso me dio mala espina claro.
Como el miércoles de la semana anterior, ella no llegaba de la visita, yo me ocupe de darle la cena y acostar a nuestra hija.
Como a eso de las ocho de la noche recibí un mensaje.
_Voy a llegar un poco más tarde, estoy con Julio_
Eso disparó mil ideas y sensaciones en mi cabeza ¿Por qué estaba con él si iba a encontrarse con Luis?
_Tu zorrita está en llamas_ este mensaje era de Julio
Otra vez estaba follando con él, eso era claro, quería decir que algo no había salido bien con Luis.
Llegó a casa como a eso de las once, con ese aspecto que yo tan bien conocía de haber estado con alguien, un poco demacrada, con el rostro cansado y fresco a la vez, es difícil precisarlo bien.
Fue a la habitación a ver a la niña que dormía, la vi cómo se sentaba al borde de la cama, sus piernas increíbles, con sandalias que dejaban ver sus delicados pies.
Estaba bellísima, pero algo de su hermosura, de su esencia se me escapaba siempre.
Y es que claro, aunque fuera su esposo, aunque tuviéramos una hija en común, no era yo capaz de tener de ella todas las impresiones posibles, todas las miradas de otras personas sobre ella.
Tampoco podía conocer la mirada sobre ella que solo sus pacientes tenían.
En realidad esto último solo era un truco de mi mente para distraerme, solo me importaba conocer de algún modo el grado de intimidad que solo sus machos, sus amantes conocían al poseerla.
Comimos sin hablar del encuentro, sabía que eso vendría después.
“Fue tan extraño ver a Luis de nuevo, como si hubiese pasado mucho más tiempo que una semana sin verlo, ese traje que siempre le queda mal, la nariz ganchuda, ese aire satisfecho de sí mismo que es tan exasperante.
_ ¿Ya te has reconciliado con Carlos?_
_Estamos en eso, no ha sido gracias a ti precisamente_
_ ¿Ya le has contado que follaste con Felipon?_
_Por supuesto que no_
_Pobre cornudo_ dijo mientras conducía
_No entiendo tu actitud de contarle ¿Quieres destruir mi matrimonio?_
_Solo quería divertirme un poquillo, estuve ocupado el fin de semana y quería que tuvieras tú también algo con que entretenerte_
_Muy divertido…...si_
Hablamos una serie de tonterías en ese tono zumbón y llegamos a la clínica.
_Ponte esto y te lo dejas todo el tiempo que pases con ella_
No me lo podía creer, era un dildo en forma de gota.”
_ ¿Un dildo?_ dije
_Parecido a ese que me puso Javi aquella vez que estuvimos con su amigo en el hotel_
(Mi esposa argentina 1)
_ ¿Te lo pusiste? ¿En el culo?_
_No tuve opción_
_Joder Fernanda como que no tuviste opción, Amelia es una antigua paciente_
_Amor, lo de que es una antigua paciente debiste pensarlo vos también antes de entregarme a Luis aquella noche del restaurant_
_Vale, perdona, no es un reproche, es solo…que es fuerte ¿no?_
_Era el morbo y además….había estado pensando mucho en Luis y si lo había llamado…estaba en sus manos_
_ Está bien, sigue contando_ dije cogiéndole una mano, ya estábamos en la cama
“Me puse el dildo en el culo, en el coche, fue tan humillante, la cara de Luis mientras lo hacía, su sonrisa de triunfo. Quedó bien sujeto en mi culo.
_Estás cómoda con ese juguetito_ dijo él
_Comodísima_ dije
_Solo quince minutos, se cansa si estás más tiempo_
Entré a la clínica, caminaba por esos pasillos con el dildo en mi culo, oculto bajo mi falda, no podía creérmelo.
La sensación de ser una puta y que eso era más importante y verdadero para mí que todo, que mí profesión, que todo.
Para mi sorpresa, Amelia estaba más arreglada en su aspecto que la vez anterior.
Más parecida a la que yo había conocido, el cabello bien teñido y planchado, bien maquillada, sigue siendo una mujer hermosa a pesar de su edad y la enfermedad y con un pantalón y camisa bastante elegantes, también tenía zapatos de tacón.
_Hoy viene de visitar a la familia, por eso está tan guapa ¿No es verdad Amelia?_ dijo la enfermera
Ella sonrió con dulzura.
_Hola Fernanda, estás muy bella_
_Se te ve muy bien Amelia, me alegro_
Nos sentamos muy juntas, la TV estaba apagada.
_ ¿Has visto a Luis?_
_Si, él me trajo en verdad_
Asintió y me miró fijamente como intentando desentrañar algo, estaba más consciente que la vez anterior, más conectada.
_Hoy fue el bautizo de uno de mis nietos_ dijo
_Que bueno, ¿Lo pasaste bien?:
_Sí estuvo muy bonito…es volver a vivir de nuevo_
_Me alegro…me alegro por ti_
_Fernanda….Luis es un hombre muy bueno, me está ayudando………va a ayudarme a que vuelva a casa_
_Si…si tú lo dices_ le dije, ella me cogió una mano, sus uñas estaban pintadas de rojo, las manos muy finas y delgadas.
_Debemos hacer lo que Luis dice, debes ayudarme Fernanda ¿me entiendes?_
_Si claro Amelia_ no sabía bien a lo que se refería, pero una idea estaba comenzando a tomar forma.
_Él me dijo que…. tú vendrías a verme y que llevas algo dentro de ti…._
_ ¿Algo dentro de mí?_ no podía creerlo
_Debes mostrármelo_ dijo ella
_Amelia no sé a qué te refieres……_
_Es algo bajo tu falda…Ay Fernanda debes dejar que lo vea…debemos obedecer a Luis…él va a sacarme de aquí ¿lo entiendes?_
Su mirada era tan implorante, ahora lo entendía si, Luis quería que Amelia me viera humillada y dominada. Era una especie de venganza estúpida y perversa.
_ ¿Luis te ha dicho lo que llevo puesto?_
_Solo me dijo que estaba bajo tu falda, no tengas miedo de mostrármelo…eres…tan bella....solo deja que lo vea querida_
Ese era el precio para que Luis la sacara de allí, él tenía todo el poder. Que más daba ya.
Me pare al costado de la silla, mirando hacía la puerta, levanté mi falda y corrí un poco de lado el tanga.
Traté de no mirarla mientras lo hacía.
_ ¿Lo llevas metido en…..en el ano? _ dijo ella asombrada
_Si_ dije yo, no quería dar vuelta la cabeza
_ ¿Te duele?_
_No, es un poco molesto, solo un poco_
Me bajé la falda, Amelia estaba absorta mirándome
_Eres hermosa, no tengas vergüenza_ dijo ella como para darme ánimos.
_Debo irme_ le dije
_Ven_ me tendió la mano, se la cogí, ella se llevó mi mano a los labios.
Su boca estaba fría sobre la piel de mi mano
_ Adiós Amelia, ojalá esto haya servido para algo_
_Gracias_ dijo ella
Entré en el coche, Luis estaba fumando.
_Eres repugnante_ le dije
_ ¿Si?_
Comenzó a conducir.
_ ¿Adónde vamos?_
_Te llevo a tu consultorio_
_Está bien_ dije, me sentía enojada y confusa.
_ ¿Estas decepcionada? ¿Creías que íbamos a follar?_
_Que te den, eres el tío más retorcido que he conocido_
Su coche tiene vidrios polarizados, cristales tintados que le dicen acá.
Aparcó frente al consultorio.
_Tampoco quiero que digas que soy un cabrón, que te vayas a casita sin nada, cómeme la polla anda_
_No pienso hacerlo_
_No mantendré la oferta mucho tiempo, o me comes la polla o te bajas del coche, anda guapa_
Reclinó el asiento del conductor un poco hacía atrás.
Joder Carlos estaba muy caliente, confusa, excitada”
_Lo hiciste claro_ dije, veía en sus ojos la excitación que debía haber tenido.
_Si, me recline sobre él, le bajé la cremallera y se la chupé. El con una mano me empujaba el dildo dentro de mi culo y me follaba con él_
_Se corrió en tu boca_
_Si, yo estuve a punto de correrme también, pero él lo detuvo justo a tiempo_
_Entonces es que llamaste a Julio_ dije
_ Que te folle el macho que quieras, llama a Felipon si te apetece, me dijo_
_Joder_
_No sé la verdad porque Luis me calienta tanto o si lo sé pero es muy largo de contar_
_ ¿Si lo sabes?_
_Me sentía feliz de que se corriera en mi boca, sentir su leche, no me había follado, pero al menos me llevaba su corrida en la boca como premio, que enferma estoy_
_No estás enferma_
_Quiero que me cojas_ dijo
_ ¿Ahora? ¿No has follado con Julio finalmente?_
Se quitó la camiseta de dormir, sus pechos emergieron imponentes, el fino cabello rubio despeinado, su cara perfecta, la espalda pequeña y delicada, esa boca que había mamado la polla de Luis con el dildo en el culo.
_ Con el imbécil de Julio follamos como salvajes también, ahora quiero hacerlo con vos que sos mi marido_
Eso, que habían follado como salvajes, me golpeó en el pecho como una patada de Kung fu
_ ¿No vas a contarme?_
_Supongo que lo vas a ver, tenía cámaras en su habitación_
_ ¿Cámaras?_ dije
El jueves esperaba el mensaje de Julio de un momento a otro, hasta que comprendí su juego, esperaba que yo le llamara.
Quien quiere ciertas cosas debe pagar un precio.
_Lo vemos junto en mi casa, ya lo tengo editado, me la follé con tres cámaras y una buena polla_ me dijo Julio, me dolía pensar que el dueño de esa voz tan desagradable se hubiese follado por segunda vez a Fernanda.
Debo haber encontrado un límite dentro mío, uno de los famosos límites de los que hablaba Fernanda porque no fui, quería verlo, pero ya estaba llegando a un punto de extenuación y verlo junto con Julio hubiese sido demasiado.
El viernes recibí el video en mi correo.
Al terminar la consulta fue mi momento, cogí una habitación en un pequeño hotel, a las cuatro de la tarde, sin equipaje.
Seguramente el conserje pensó que me encontraría allí con alguien
El video duraba dos horas, quería estar tranquilo.
Lo primero que veo es la cara de mi esposa, en un brutal primer plano, el rostro desencajado ya.
_ Así que has venido a que te folle, dilo cariño ¿A qué has venido? _
_He venido a que me folles…Ahhhh…si…si_ dijo Fernanda
_Y te has venido con un dildo en el culito, vas a querer que te folle el culito entonces_
La desagradable voz de Julio en todo su esplender pero solo veo su mano aferrando del cuello a mi esposa.
_Si quiero que me cojas toda….hijo de puta_ dice ella cerrando los ojos.
Y lo dice sinceramente, luego entreabre un poco los ojos y lo mira de reojo, entonces aparece parte del rostro de él, furioso, arrebatado
Solo yo sé que viene de estar con Luis, que viene caliente de haber estado con él y lo que pasó con Amelia de exhibirse así con una ex paciente, la vergüenza y la calentura juntas.
Y luego un plano de otro cámara, es la misma escena, ella está vestida todavía, acaba de llegar de la calle por lo visto, la cartera tirada en el suelo, está de pie, las pernazas flexionadas sobre las sandalias de tacón fino, la falda en la cintura, el dildo en el culo y Julio detrás de ella totalmente desnudo, penetrándola con su gran polla, una mano en el delicado cuello de mi esposa.
Follando frente a una cámara con su trípode.
Y luego son dos horas de un orgasmo tras otro.
Y varias veces debo detener el video y masturbarme con los ojos cerrados a punto de correrme.
Porque es demasiada la complicidad entre ellos, la compenetración que tienen.
Y lo peor tal vez sea que luego de cada vez que Julio se corre, tres veces en total, ella queda abrazada a él, contra su pecho y esos momentos en que él la besa y la acaricia con ternura luego de haberle dado por el culo, luego de que ella ha tragado su leche, parecen una parejilla de enamorados.
Y ella lo besa y acaricia a su vez como agradecida del polvo que le ha dado. Por haberla liberado de su calentura.
Aunque él sigue diciéndole estupideces con su voz desagradable.
_Como te gusta mi polla cariño, ya te la vuelvo a meter, tu tranquilita_
_No has esperado mucho para que te vuelva a follar_
Y Fernanda entrecierra los ojos o asiente quedamente y esconde la cara en el pecho lleno de tatuajes o lo besa en la boca mientras Julio le acaricia suavemente las nalgas carnosas.
Y otra vez se la folla de pie sosteniéndola de las piernas y del culo, ella empalada a él, aferrada a su cuello de toro para no caerse, sus tetazas aplastadas contra el pecho de ese cabrón y él la hace botar sobre su polla como si ella estuviese hecha de plumas, como si fuese ingrávida.
Y luego ella de costado en la cama, casi en posición fetal, con las piernas muy juntas y la polla de este cabrón que entra y sale, primero le folla el coño y luego el culo y va cambiando de agujero y Fernanda no para de gemir y de mirarlo fijamente, totalmente ida, entregada
Y debo recocerlo, el maldito cabrón de Julio tiene razón, es solo una rubia espectacular que le gusta demasiado la polla, que busca que se la follen duro, como yo no puedo hacerlo, es mi esposa si, pero es demasiada hembra para mí.
Nunca podré follarla como lo está haciendo Julio ahora frente a mis ojos, es una guarra, una cerda, menudo putón macho, menudo putón has cogido como esposa, cornudo.
Y como se besan con el desagradable, como buscan sus lenguas en sus bocas y la cara de puta que tiene con su polla en el culo, la cara de putón barato que pone cuando se la empotran, como frunce esa boquita de chupapollas, joder, esa maldita puta es mi esposa, joder.
Entonces me corro, me desintegró en mi mano, en ese solitario cuarto de hotel, cuando debiera estar en mi hogar con mi esposa y mi hija.
Si fuera un tío normal, si fuéramos una pareja normal.
_ ¿Estás bien amor? Se te hizo un poco tarde hoy_ dice Fernanda
_Si, tuve que hacer una última recorrida a los internados_
Es ella, tan dulce, sus ojos azules, sus pequeñas orejas, apenas cubiertas por la rubia melena, el pelo sedoso que ella se aparta con una mano de la frente mientras da de comer a nuestra hija.
¿Es la misma? ¿La misma mujer que pedía a gritos más polla en el video que acabo de ver?
_Háblale a Carlos cariño, dile lo que sientes en este momento, venga_ le había dicho Julio.
Su espaldita delicada, de la que brotaban esos tetones del infierno, el fino cuello que se inclina y Julio detrás.
_Como me coge este sorete mi amor…es un forro mal parido….pero que bien me coge la puta madre…_
_Seguro que el cornudo no te folla así, díselo a la cámara_
_No mi amor…Ahhh….vos no me coges como él…no…si…así hijo de puta, no pares…no pares_
_No pienso parar mi vida…te vas a correr ¿no es cierto?...no has parado de correrte como una cerda desde que has llegado_
_Si…si estoy caliente….si_
_ ¿Qué te tiene tan caliente Fernandita?_
_Coger con vos me calienta…Ahhh…ahhh…….que pija tenés hijo de puta_
_Joder como te suda el culo tía, te doy por el culito de nuevo ¿vale?_
Ella se da vuelta para mirarlo, los ojos entrecerrados, su cara rojiza
_Rompéme el orto……… las veces que quieras……soy tuya…soy tuya_ dice
_ ¿En qué pensás amor?_ dice ella, un poco sería esta vez.
Estábamos bebiendo el café.
_En como hablabas tan guarro en argentino mientras Julio te follaba el miércoles,
He visto el video _
_Ah ya me parecía que algo te sucedía, bueno, hablé mucho así guarro en argentino ¿No es cierto?_
_SI, me sorprendió un poco eso_
_Tal vez sea que como él es tan desagradable, me salió hablar así a mí también, para igualarme en cierto modo y estaba muy excitada también_
_Es qué es un tío tan…desagradable…tan detestable_
_Si es verdad pero ya sabes cómo funciona eso en nosotros_
_ ¿Si? ¿Cómo funciona?_
_Nos calienta, nos pone eso, cuanto más detestable el tercero que interviene más nos calienta_
_Si…de todos modos me gustaría saber algo_
_¿Que querés saber, lindo?_ me dijo ella y me besó
_Que sientes realmente cuando estás con un tío como Julio_
_Ah, bueno hemos hablado bastante de eso, creo_
_Si, no se…he pensado que si escribieses algo…...una especie de diario íntimo pero no hablando para mi…sino hablando como si yo nunca lo fuese a leer_
_Ay amor no se…es muy difícil……..porque sé que lo vas a leer_
_Podrías hacer la prueba, pero quero que escribas toda la verdad de lo que piensas de mí.
Sé que te estoy pidiendo algo complicado…pero_
_Ay amor, como sos mi vida_
¿Y tú? ¿Cómo eres tú? Pensé
Continúa en
- Relato #206492— title-regex: contiguous parts (7 -> 8)
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