Fantasías de un Cornudo, el partido
Gabriela se desnuda frente a sus amigos mientras el partido avanza. Ellos no pierden la oportunidad de manosearla, y ella los invita a participar. ¿Podrás soportar ver cómo la usan una y otra vez?
Mi fantasía es algo así: Gabriela invita a tres de sus amigos a la casa a ver un partido de fútbol. Al principio me imagino a los tres tipos y a mi esposa sentados en la sala bebiendo y disfrutando del partido, pero Gabriela, como siempre ha sido una anfitriona muy servicial, de un momento a otro se levanta y entra a la cocina y se desnuda para después salir únicamente en tacones de aguja, tanga y con un six de cervezas en cada mano. Sus amigos, al verla, comienzan a festejar la idea y le comienzan a decir cosas como
—¡Ya te estabas tardando, putita!
¡Qué bien se te ven las nalgas con esa tanga!
¡Pero qué par de melones tienes!
Ella solo ríe y les agradece sus morbosos comentarios y comienza a repartirles las cervezas y claro que ellos en cuanto la tienen cerca no pierden la oportunidad para darle un rápido apretón a sus bien formados pechos que se bambolean con cada movimiento que hace y sus nalgas son manoseadas y apretadas y cuando Gabriela termina de repartirles las cervezas, se sienta en medio de dos de ellos y todos continúan bebiendo y morboseándola, y de pronto el equipo preferido anota el primer gol. En ese instante todos se levantan y comienzan a celebrar y Gabriela, aprovechando la euforia del momento, se saca la tanga y, parándose frente a ellos, les dice:
—¿Quién va a ser el primero?
Sus tres amigos gritan eufóricos y uno de ellos exclama:
-¡¡yo!!
Este se acerca a ella y la toma por la cintura y la lleva hasta la mesa del comedor y la pone frente a esta. Gabriela, preparándose para ser penetrada, apoya sus codos sobre la mesa, dejando sus nalgas completamente expuestas y su amigo las observa durante unos instantes y después le da unas cuantas nalgadas que ella de inmediato agradece.
—¡Ayyy!... ¡Aayyy!... Gracias!
Su amigo se desabrocha el pantalón, sujeta su verga y la lleva directo a la vagina de Gabriela y, sin más que un empujón, la penetra y ella, al sentirse invadida, lanza un grito y después los dos se quedan quietos unos instantes disfrutando el momento, pero su amigo, dispuesto a aprovecharla, comienza a moverse y ella comienza a acompañar las embestidas de su amante en turno moviendo sus caderas de atrás hacia adelante y de un lado a otro. Su amigo, viendo lo cooperativa que está ella, comienza a darle de nalgadas y ella gime y le pide que se la meta más duro.
¡Aayyy... sí... así... dámela todaaa!
Los otros dos tipos eufóricos comienzan a alentarlo.
—¡¡Síii… métesela toda!!
-¡hazla gemir!
El que la está penetrando no deja de azotarle las nalgas a la vez que la penetra duramente, haciendo que mi esposa exclamé.
—¡¡Sí... así... no me la saques!!
Su amigo continúa metiendo y sacando su verga durante varios minutos hasta que de pronto él comienza a moverse más y más rápido y Gabriela, sabiendo que él está a punto de terminar, comienza a mover sus nalgas de forma frenética y de pronto su amigo exclama:
-¡aarrggg...siiii...siiii!,
Su amigo ha terminado dentro de ella y los otros tipos gritan eufóricos. El tipo suelta a Gabriela y de inmediato otro se pone tras de ella, pero este, antes de penetrarla, sujeta las nalgas de Gabriela con ambas manos y comienza a sobárselas y apretárselas, haciendo que Gabriela grite de una forma tremenda.
¡Aaayyghhh... sí... así... apriétamelas!
Sus amigos, al escucharla, comienzan a alentarlo a que la penetre.
-¡ya métesela!
¡Síiii... métésela duro!
El tipo le da dos fuertes nalgadas y después se baja el pantalón, sujeta su verga y la penetra de forma tosca y ella exclama:
—¡!... ¡Despacito!
Al escuchar el grito de mi esposa, todos ríen eufóricos y aquel tipo comienza a cogerla y cada penetración la hace hasta el fondo y no pierde oportunidad para también azotarle las nalgas y Gabriela, gustosa, comienza a exclamar:
—¡Aayyy... aaayyyy... síí... así... dame duro!
Gabriela comienza a moverse de atrás hacia adelante y sus pechos se balancean de un lado a otro y, en ocasiones, las penetraciones son tan fuertes que la levantan y ella trata de apoyarse poniendo sus manos sobre la mesa y sus amigos no dejan de gritar.
—¡¡Siiii... Hazla bramar!!
Durante algunos minutos más, Gabriela es penetrada salvajemente hasta que su amigo también termina dentro de ella.
- ¡Aarrggg... ¡¡¡Siiii... qué bien!!!
El tipo le saca su verga y se acomoda la ropa y de inmediato el último de sus amigos toma su lugar, pero este la toma por la cintura y la hace girar hasta dejarla boca arriba sobre la mesa. Gabriela se acomoda lo mejor que puede y levanta las piernas y las deja caer sobre los hombros de su amigo y, con la respiración agitada, le dice:
—¡... métemela... yaaa!
Su amigo lleva su mano hasta su vagina y sin miramiento alguno le mete dos dedos, provocando que Gabriela arqueé su espalda y lance un fuerte grito.
¡Ayyyyy!
El tipo comienza a meter y sacar sus dedos rápidamente y Gabriela comienza a retorcerse de placer.
—¡Aayyyy... síii... asíii!
Su amigo, al darse cuenta de lo excitada que está, le dice:
—¡Estás escurriendo, puta!
—¡¡¡Siiii...ya méteme tu verga!!!
El tipo ríe y le saca los dedos, se baja el pantalón, sujeta su verga y la lleva hacia la vagina de Gabriela y, de un empujón, la penetra y ella vuelve a gritar.
—¡Aayyyyy... síii!
Su amigo comienza un mete y saca tremendo, provocando que con cada embestida los pechos de Gabriela brinquen de un lado a otro.
—¡Miren cómo le brincan las tetas!
Los otros dos tipos miran morbosamente aquella escena mientras beben sus cervezas y Gabriela no deja de retorcerse y de gemir.
—¡Aayyy... síii... así... qué ricoo!
Su amigo sujeta fuertemente sus piernas y comienza a acelerar sus embestidas mientras le dice:
-¡te gusta cómo te meto mi verga, putita!
—¡¡Siiii... Siii... ¡¡Me encanta como me coges!!
El tipo comienza a besar y a manosear las pantorrillas de Gabriela y ella manotea y se retuerce de placer con cada embestida que recibe.
—¡¡¡Siii... Siiii... Asiii... No pares!!!
Uno de los otros tipos se acerca a ella y comienza a sobarle los pechos y Gabriela de inmediato responde a las caricias con un gemido.
—¡...síii... apriétamelos!
Su amigo hace caso a la petición de Gabriela y su mano comienza a saltar de un pecho a otro.
—¡Jajaja...te gusta, puta!
—¡¡Siiii... apriétamelos fuerte!!
Sus dos amigos están usando a mi esposa a su antojo y ella gustosa se deja hacer, hasta que al cabo de varios minutos el que la está penetrando sujeta las piernas de Gabriela y la jala hacia él y comienza a gemir fuertemente.
-!aaarrgggg...siii..siiii!,
El tercer tipo ha terminado dentro de ella y Gabriela se ve extasiada y, cuando este sale de ella, los otros dos la ayudan a levantarse y los tres comienzan a manosearla. Ella apenas se puede mantener en pie; sus piernas se doblan y jala grandes bocanadas de aire.
¡Ay,ayyy... Esperen... ¡Yaaa
Sus pechos y sus nalgas son blanco de manoseos y apretones y uno de sus amigos le dice:
—Tráenos más cerveza.
Ella con paso tambaleante camina hacia la cocina y sus amigos se van a la sala y cuando ella vuelve deja las cervezas sobre la mesa de centro y se deja caer en el sillón en medio de sus amigos y estos mientras ven el partido le meten mano y ella feliz se deja hacer y cuando el partido al fin termina, los cuatro se van a la recámara y la continúan cogiendo durante toda la noche.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Mi esposa cristina tuvo su orgifiesta
Octavio creía que su esposa era fiel mientras él viajaba. Al conectar la cámara, la verdad se despliega en pantalla: su esposa desnuda, rodeada de…
Comparte:Infidelidad consentidaOrgia grandeCuckold
- Hetero: Infidelidad
Mi esposa argentina 5 parte 8
Julio le advierte que su esposa es una hembra insaciable que pertenece a cualquier hombre que se atreva a tomarla.
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldExhibicionismo accidental
- Hetero: Infidelidad
El gitano del mercadillo (II)
La furgoneta es estrecha, el aire es denso y la cortina no cierra del todo. Sabe que pueden verla, y eso es exactamente lo que la hace temblar.
Comparte:Infidelidad consentidaExhibicionismo accidentalCuckold
- Hetero: Infidelidad
Mi mujer el viaje
Él sabe que no puede darle lo que ella necesita, pero no por eso deja de amarla. Esta noche, en un hotel en Almería, la puerta se abre para dos…
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldOrgia grande
- Hetero: Infidelidad
Mallorca, a fondo!!!
Él le dio permiso para ser infiel, pero no imaginó que el viaje sería el escenario perfecto para cumplir su fantasía más oscura.
Comparte:Infidelidad consentidaExhibicionismo accidentalCuckold
- Hetero: Infidelidad
Entrega sin retorno
Luis creyó que ceder a su esposa sería un acto de amor, pero la entrega total solo trajo humillación.
Comparte:Infidelidad consentidaCuckoldExhibicionismo accidental