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Mi esposa argentina 5 parte 7

Fernanda duerme a su lado, pero su mente está en otro lugar, en la cama de Julio y Lucía. Carlos espera la confesión, sabiendo que lo que va a escuchar no será solo una infidelidad, sino una rendición total ante lo prohibido.

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MI ESPOSA ARGENTINA 5 Parte 7

En el viaje de regreso apenas hablamos, la notaba muy cansada.

El domingo al mediodía fui a buscar a la niña a casa de mis padres, Fernanda se quedó en casa durmiendo, cuando regresamos, se había levantado y preparado un desayuno-almuerzo.

Estaba fresca y radiante con unos tejanos y zapatillas blancas. La vida familiar nos devolvía a la cotidianidad y a la realidad.

A una de las realidades que conformaban nuestra vida por los menos.

No encontraba el momento de preguntar todo, de que me contara y sobre todo aquello que Julio había amenazado con contar y ella le había implorado que no hiciera.

Sin embargo por la noche, al acostarnos fue ella quien preguntó.

_ ¿Estás bien con lo que pasó?_

_ Sí, claro, fue fuerte pero ya estamos acostumbrados a estas cosas ¿No?_

_Si…pero_ ella dudaba al decirlo

_No te dije todo sobre Julio, que estaba la noche esa que Remigio nos contó sobre tú y tu madre_

_Si, bueno es normal ya, eso…es parte de tu juego, pero me refería a que es la primera vez…que tragas la leche de otra hombre_

La verdad es que eso apenas me importaba, había sido besarme con mi esposa y el semen estaba mezclado con su saliva y su perfume.

Luego ella misma había rejuntado mi propio semen de su cara y puesto en su boca y me había vuelto a besar.

_ Algo más de lo Julio se sentirá orgulloso_ dije

_Era una acabada abundante y te la pase y la tragaste_

Al parecer ese acto tenía su importancia para mi esposa.

_No significó gran cosa para mí, el semen tenía un sabor amargo, un poco acido también, pero venía mezclado con tu saliva_

_Si, lo hice a propósito_

_Que dulce de tu parte_ le dije y de pronto nos reímos los dos con complicidad

_Ay Carlos como me gusta que seas así_ dijo ella y nos besamos

Hicimos un misionero sentido y tranquilo casi sin hacer ruido, sentí como ella se corría debajo de mí, tan tranquilamente, tan dulcemente. Mientras nos besábamos.

Sus piernas increíbles me envolvían y me empujaban bien dentro de ella.

Yo me corrí dentro de su coño.

Luego me dijo mientras mi polla desfallecía dentro de ella, todavía abrazados.

_Cuando lo hacemos así de lindo me da pena estar tomando pastillas_

_ ¿Quieres que tengamos otro hijo?_ dije sorprendido

_No lo sé, es que fue un polvo tan lindo que si quedara embarazada es como que sería la perfección_

_Joder eres rara tú eh_

_Es que vos sos tan normal boludo_

Volvimos a reír.

_Quisiera que me cuentes, lo que pasó desde que me dormí_

Se puso más seria de repente, su rostro visto de tan cerca era igual de hermoso que visto desde más lejos, cosa que no me había pasado con otras mujeres.

_Es tarde, mejor te cuento mañana ¿te bancas la espera?_

_Si claro_

Pero me costó un poco dormirme ¿Sería tan grave lo que había pasado?

El día se me hizo largo en el hospital, por suerte Julio no dio señales de vida.

Finalmente llegó el momento esperado, otra vez en la cama, con la niña ya durmiendo y todo en silencio y en calma, ella se acurrucó junto a mí de costado.

“La verdad es que no sé si mi bebida no tendría alguna droga o algo también, de pronto me sentía muy excitada por Lucia y me parecía lo más normal del mundo que me acariciara la cara con el dorso de su mano y luego rozara mis pechos y finalmente sus labios tocaran los míos.

Y de pronto estábamos morreándonos sin importarnos nada, su boca era fresca y blanda, todo ella su perfume, su suavidad me parecía exquisito.

Y entonces sentí la mano de Julio sobre mi hombro, ni me había dado cuenta que estaba allí junto a nosotras en el sofá.

Vi que tú dormías recostado sobre el otro sofá, parecías estar a kilómetros de distancia.

_ ¿Carlos está bien?_ pregunté, después de todo Julio es médico también

_Si solo puse un somnífero en su bebida para que descanse, luego tú le cuentas todo que eso le encanta_ dijo él

Volvió a parecerme todo de lo más normal. Continué besándome con Lucía, que ya sobaba mis pechos descaradamente, puso mis manos en sus propias tetas operadas, me chocó un poco ese tacto más artificial y rígido comparado con la suavidad de su piel.

Julio seguía masajeando mis hombros, solo hacía eso mientras Lucia continuaba besándome y acariciándome, cerré los ojos y me dejé llevar”

_Tal vez te hayan puesto éxtasis o alguna droga de diseño en la bebida_ dije

_Puede ser, aunque estaba muy consciente de todo, tal vez demasiado consciente ahora que lo dices, como si mi percepción se hubiese expandido_

“Luego Julio comenzó a bajar la cremallera del vestido y a darme pequeños besos en la espalda muy suaves. Todo era como un sueño. Lucía se inclinó para besarme los pechos, su pelo cayó sobre mis tetas, yo como que lo recogía con mis manos, era como una cascada de ese pelo negro y brillante.

Yo lo juntaba con las manos como si fuera agua y volvía a caer.

Julio terminó de quitarme el sujetador y entonces a la par que sentía la boca de ella succionando mis pezones él me besó el cuello y luego giró mi cara y me besó en la boca por primera vez”

Recordé la boca sensual y casi delicada de Julio que siempre me había llamado la atención, una boca que no hacía juego con el resto de su cara, la imaginé sobre la boca carnosa de Fernanda. Tuve una punzada de celos y excitación muy grande, como si lo estuviera viendo delante de mí.

_ ¿Carlos estás bien amor?_

_Si…si, continúa_

“Ahora si él también me sobaba los pechos con las manos mientras me besaba.

_Que tetones que te cargas Fernanda_ me dijo con esa forma tan desagradable que tiene

Lucía se apartó para desnudarse. Julio me fue quitando el vestido, no sé en qué momento me quedé completamente desnuda.

El cuerpo de ella era perfecto salvo por los pechos operados, aunque es tan guapa que luego ya me había acostumbrado a verlos y a tocarlos.

Se reclinó sobre mí, las dos estábamos desnudas, me besó la boca y el cuello, nuestros pechos y nuestros coños se tocaban y buscaban como si tuviéramos imanes.

_Voy a comerte enterita _ me dijo al oído y enroscó su lengua en mi oreja.

Bajó hasta mi coño, cuando sentí su lengua rozar mi clítoris, lancé un suspiro que debe haber sido muy fuerte

_Shh no grites tanto cariño, que vas a despertar a tu marido_ dijo Julio.

Abrí los ojos y allí pude ver su gran polla cerca de mi cara, me acaricio el pelo con suavidad y también los pechos mientras Lucia me comía el coño y acariciaba mi culo.

_Ahora vas a comerme el churro, rubia, te va a encantar ya verás_”

_Joder_ dije, por momentos me sentía superado como si fuera la primera vez que Fernanda me contaba algo así.

_Amor mirá que esto es solo el principio ¿Querés que siga?_ dijo ella

_Si…sigue_ dije

Ella me miró con ojos brillantes.

“Se la mamé como una golosina, desde la base del escroto hasta los huevos, lo pajeaba con una mano y chupaba su culo que él ponía en mi cara, poniéndose a horcajadas sobre mí.

Es decir, tenía las rodillas flexionadas a los costados de mi cuerpo y moviéndose atrás y adelante me daba a probar su culo, sus huevos e introducía lo que podía de su polla en mi boca.

Él miraba en la misma dirección que yo para que se entienda bien

Estaba a punto de correrme así cuando comenzó a azotarme los pechos, los juntaba con ambas manos y los hacía chocar entre si ruidosamente.

Lucía levantó su cara de mi coño para ver el espectáculo, se cortó mi orgasmo por el momento.

_Que pechos tan grandes tiene_ dijo ella

_ Igual se los operaría yo, más tetona exagerada la pondría_ dijo Julio

Que hablaran entre ellos de esa forma tan humillante me calentó más todavía

Lucía introdujo dos dedos en mi concha y comenzó a cogerme así, tenía las uñas largas, me molestaron un poco al principio pero luego me acostumbré.

Se mezclaban el sonido de los azotes en mis tetas, el ruido como de aplausos cuando Julio me las hacía chocar entre si y el sonido acuoso del mete y saca de los dedos de ella en mi coño”

_ ¿Te corriste así?_

_ Por dios como acabé mi amor, como una perra me tenían esos dos_ dijo Fernanda y hundió la cara en mi pecho

_ ¿Y Luego te follo? _

_Ay Carlos ahora viene algo fuerte_

_ ¿Si?_

“Cuando me repuse del orgasmo, el me agarró del pelo con violencia y me arrastró hasta donde estabas vos, me tiró encima tuyo y me penetró con fuerza por detrás, escuchaba los besos que se daban con Lucia a mis espaldas mientras me cogía, yo con mis tetones aplastados en tu pecho.

_Cómele el culito ahora_ le dijo Julio a ella.

Se salió de mí, pensé que iba a ponerse de costado para que le comiera la polla, pero fue hasta tu cara y te azotó la cara con la verga, varias veces.

_ ¿Y si hago que el cornudo me coma la polla?_ dijo burlándose

Entonces me abalancé sobre su polla y comencé a mamársela con desesperación.

El me acariciaba la nuca y el pelo.

_Eso Fernandita, así, eres una gran mamona cariño ¿ya te lo han dicho?_

Apoyó su culo en tu cara y seguí comiéndole la polla hasta que Lucía me dejó el culo bien preparado con su lengua y sus dedos”

Estaba ahora tratando de imaginar la polla de Julio impactando sobre mi cara y luego su culo apoyado en ella mientras Fernanda se la mamaba.

Tenía una gran erección, por dios que cabrón hijo de puta este Julio.

_ ¿Y luego te dio por el culo contigo tirada sobre mí?_

_En realidad no, Lucia se sentó a tu lado, y en tanto yo le comía el coño de rodillas, él me la metió por el culo, estando de pie detrás de mí, casi montándome en realidad, fue bastante doloroso la verdad_

_ ¿Te gusto comerle el coñito?_

_Me encantó, me encantó como acabó en mi boca, su concha rezumante de flujos empapándome la boca, mientras esa bestia me reventaba el orto_

_ ¿Y luego?_

_Fuimos a la habitación_

_Cuéntame_ dije besándola en la boca

_Como sos…como sos de calentón y pajero_ me dijo

“Ya en la cama Lucía y yo hicimos un 69, Julio le dio por el culo a ella primero, usando ahora si un buen lubricante y luego a mi cuando yo estaba arriba, ella y yo nos corrimos varía veces con la pija de él en el culo y comiéndonos el coño.

Cuando le daba por el culo a ella y yo estaba debajo le acariciaba a Julio los huevos, también el cabrón la sacaba del culo de Lucía y hacía que se la chupase. Luego cuando yo estaba encima de ella, mientras él me penetraba, lo mismo, ahora Lucía me comía el coño y por momentos recibía la verga en la boca.

Después hizo que se la chupáramos las dos un rato largo, unas le comía las bolas y la otra la polla y luego el culo y la pija, lo untamos con nuestra saliva de un modo y finalmente se corrió en nuestras caras, nos bañó de leche a las dos.

Nos limpiamos la cara una a la otra con la lengua, como perritas obedientes.

Julio fue a buscar agua a la cocina y nos quedamos solas, nos besamos en la boca, abrazadas.

_Que hermosa eres tía, me enloqueces_ dijo

_Vos también sos hermosa_ le dije, nos besamos mientras Julio tomaba agua en el borde la cama.

Estuvimos así un buen rato, besándonos, Julio comenzó a filmarnos con el móvil.

_Debo ir al baño_ me dijo ella de pronto, con timidez

_ ¿Vas a mear?_ dijo él

_A mear y a lo otro también_ dijo ella riendo pícaramente y saltando de la cama desnuda

Nos quedamos solos con Julio.

_Vamos a ver como caga_ dijo él

_Estás loco_

_Vamos anda, que bien que con Remigio te gustaban estas guarradas_ dijo

Me quedé helada, pensé que tú le habías contado de Remigio, sentí un poco de rabia hacía vos, me tomó de sorpresa, después me tomó de la mano y completamente en pelotas los dos fuimos al baño.

Lucia sentadita en el inodoro, aun así es una criatura preciosa, por momentos parece muy inocente y luego, me causó gracia que juntó un poco las rodillas en un gesto instintivo después de todo lo que habíamos hecho, imagínate.

_ ¿Qué hacéis aquí?_

_Fernanda quiere vez como meas y cagas_

_ ¿Qué?_ dijo ella

_No es verdad, son cosas de este_ dije yo

_A ver ponte de rodillas al lado del inodoro guapa_ me dijo y presionó con su mano en mi hombro para que me arrodille.

Puse las manos en las piernas de Lucia, Julio me penetró de una larga estocada, suspiré, ella me miró con ternura, nos tomamos de las manos y las entrelazamos.

_No sé si podré_ dijo ella

_ Anda, tú a lo tuyo como si no estuviéramos, quiero escuchar esos soretes caer_ dijo Julio.

Ella frunció un poco esa carita preciosa que tiene, nunca imaginé que una mujer defecando pudiera parecer hermosa.

En ese mismo momento Julio sacó su polla de mi coño y apuntó en mi culo.

Seguíamos entrelazadas de las manos cuando Lucía cerró los ojos y lo hizo, escuché el ruidillo inconfundible en el agua.

Julio comenzó a darme por el culo.

_Soretes salen del culo de tu novia y este pedazo te entra en el culo a ti, de un culo sale, del otro entra_

A pesar de que estaba asqueada no pude evitar gemir y lo mismo hizo Lucía, nuestras manos se entrelazaban con fuerza, sus nudillos estaban blancos de apretar mis manos.

Estuve a punto de correrme así.

_Debo limpiarme_ dijo ella

_Limpia tu mierda, no hay problema tía_ dijo Julio

Ella es muy sumisa y le hizo caso, cogió papel y se limpió delante de nosotros, mientras Julio seguía follándome el culo, tiene mucha fuerza en las piernas pues estaba otra vez de pie con las piernas flexionadas.

Tiró el papel y apretó el botón del depósito, vi como el remolino del agua se llevaba todo.

Era como revivir las guarradas escatológicas que hacíamos con Remigio.

_ ¿Te has limpiado bien cerda?_ dijo él

_Si…creo que si_ dijo ella tímidamente

_Que Fernanda te huela el culo para ver si está bien limpito_ dijo”

_Lo hiciste_ dije a mi esposa

_Si, sabes que sí, ya estábamos para cualquier cosa_ dijo ella

_ ¿Hay más asquerosidades?_

_ Si, tampoco es necesario que te cuente todo amor_

_Sigue, quiero saberlo todo_

Lucía puso sus piernas a cada lado del inodoro y flexionó sus rodillas hasta dejar su hermoso culo moreno a la altura de mi cara, Julio me cogió del pelo y hundió mi cara entre las nalgas carnosas, ella se había limpiado solo con papel y lógicamente tenía olor a caca.

_¿Esta limpita esta guarra?_

_Si…Ahhh_ gemí porque él seguía enculándome sin pausa.

_No te creo, límpiaselo con la lengüita, hazlo como una buena cerda_

A pesar de la repulsión saqué la lengua y la pasé por el ano de Lucia que se estremeció, tenía olor a mierda y un sabor amargo.

De pronto perdí la noción de lo que estaba haciendo y lamía ese culo que acababa de defecar como una desesperada, Lucía apoyó sus manos en la pared y sus piernas temblaban.

Comenzó a frotarse el clítoris y al poco rato se corrió, también fue demasiado para mí y acabé también.

_Que cerdas que sois…par de guarras_ nos decía Julio

Entonces hundió mi cabeza en el inodoro y pulsó el botón del depósito..

El agua me cubrió la cabeza casi por completo.

Intenté sacar la cabeza, pero Julio me empujaba con fuerza aprisionándome la nuca.

Entonces los nervios me traicionaron y comencé a sollozar, temblaba, tenía miedo, fue una humillación tan grande.

Sentí la boca suave de Lucia sobre la mía y sus caricias me reconfortaron, me dio una especia de abrazo en esa posición incómoda y seguimos besándonos.

_Que cabrón eres hijo_ le dijo a Julio

_Aún no acabo con esta cerda_ dijo él, volvió a hundir mi cabeza en el inodoro y pulsó el botón del depósito otra vez.

El agua me cubrió y aturdió, redobló la fuerza de sus embestidas en mi culo.

Tragué un poco de agua, me tiró violentamente del pelo y me hizo girar, coloco su polla entre mis tetas e hizo que lo pajeara así, el agua me chorreaba del pelo y mojaba mi cuerpo.

Lucía y Julio se besaban, él se flexionó y puso su enorme pollon en mi boca, me atragantó con su verga, sentí que me ahogaba.

_Ahora me comes las pelotas_ dijo, colocó sus huevos en mis labios y cogió mi pelo con las dos manos, me inclinó la espalda sobre el inodoro.

_Cógete esos melones cerda, me voy a cagar en ellos_ dijo

Metió su polla en mi boca, mis tetas estaban pegadas a su culo, sostenidas por mis manos.

Sentí el primer chorro de semen en el fondo de mi garganta y luego su mierda resbalar por mis pechos.

Se cagó en mis tetas el hijo de puta, mientras se corría en mi boca al mismo tiempo.

_Que bueno…oh que bueno……_decía mientras temblaba como un cerdo”

Me quedé en shock, no sabía si ir mañana mismo a su consultorio y molerlo a golpes o qué.

_Carlos no vayas a hacer locuras, es una asquerosidad pero fue….una relación sexual si puede decirse…si sexual en los límites…pero fue algo entre adultos_

_Que hijo de puta, no puedo creerlo_ dije

_No sabes el asco que era todo, mi cuerpo, el piso del baño, todo, solo atiné a limpiarme con papel y luego meterme bajo la ducha. Lucía agarró el duchador de mano y limpiamos el suelo como pudimos, luego nos metimos bajo la ducha y volvimos a follar, así como lo oyes, los tres bajo la ducha.

Lucía me comía a besos mientras nos enjabonábamos, hasta que Julio estuvo listo y nos folló de pie a las dos bajo la ducha_

_Sigo sin poder creerlo_ dije consternado

“Con toda esa locura escatológica es como que estábamos los tres desatados y desinhibidos totalmente, nos comíamos la boca y todo el cuerpo como desesperados. Julio nos volvió a dar por el culo, Lucía tragó su leche bajo el agua caliente de la ducha, mientras yo le besaba las tetillas a este cabrón.

Nos secamos, fuimos a la cama y seguimos follando.

Ya teníamos un orgasmo tras otro sin saber lo que hacíamos, como sin voluntad, éramos marionetas sexuales, zombis que nos devorábamos sin pensar.

De pronto yo estaba cabalgando sobre su polla mientras Lucia me comía las tetas y luego le estaba comiendo el hermoso coño ese que ya me lo sabía de memoria y Julio volvía a darme por el culo.

Y así hasta que él se corrió por última vez, ya ni me acuerdo si sobre mis pechos o dentro del culo de Lucía y luego nos dormimos dulcemente como tú dices que nos viste.”

Continúa en