Vacaciones 7
Cris le advirtió que el whisky era solo el preludio. Lo que Júlia no sabía es que su cuerpo no le pertenecía ya; estaba destinada a ser usada, vaciada y humillada por tres personas que no pedían permiso, solo obediencia.
- 7 -
El despacho tenía un sofá que Cris se había encargado de extenderlo, convirtiéndolo en una cama de considerables dimensiones. Se había quitado la camiseta y sus turgentes pechos operados desafiaban la gravedad coronados por dos pezones con un arito en cada uno de ellos.
Júlia se relamió los labios al observarla. Era alta, a pesar de llevar zapatos con un tacón de vértigo de los que acaba de bajar. Notó sus brazos musculados y tonificados y un culo redondo y duro cuando se giró para sacarse los pantalones de cuero y mostrarlo tapado por un tanga de encaje que le recogía medio glúteo. Los apartó con el pie y se sentó en el sofá con las piernas cruzadas mirándolos a los tres.
Paco y Néstor dejaron a Júlia y cogieron sus bebidas de una mesita que había en la entrada a la habitación cerrando la puerta tras ellos.
- Vamos, dadnos algo de espectáculo, le dijo Paco a la joven alcanzándole la tercera bebida, esta vez de wisky. Ya sabes, de un trago. No me hagas repetirlo.
Mirándole, suspiró, y ya con los efectos de la ginebra anterior se llevó el vaso a la boca y empezó a tragar sin pensar, notando como el cuerpo se calentaba a medida que el licor iba bajando por su esófago hasta su barriga.
Los hielos repiquetearon cuando el vaso vacío volvió a su posición vertical y se lo devolvió a su anfitrión. Se sintió mareada y se pasó las manos por los ojos.
- Venga – oyó a Néstor – lo necesitabas para lo que te espera. Anda, que Cris te está esperando.
Júlia les sonrió observando como los maduros se desvestían. Se quedó asombrada por las dos pollas que saltaron como dos resortes cuando se bajaron los calzoncillos y se relamió los labios pensando en ellas.
Se desanudó el sencillo nudo de su camisa y la dejó caer a sus pies mientras se masajeaba sus pechos, jugando con sus pechos y lamiéndose los dedos, dejándolos ensalivados y frotándose los pezones hasta dejarlos bien duros.
Dándoles la espalda, se desabrochó la mini y la dejó caer al suelo mostrando sus redondos glúteos, para a continuación coger los laterales del tanga y doblándose sobre si misma, con las piernas rectas y entreabiertas y deslizarla sobre sus muslos, piernas abajo hasta que llegaron a sus sandalias.
Se dirigió a donde estaba Cris, que la miraba con una sonrisa traviesa, señalándole su muslo. Puso su pie derecho en él y los dedos de la morena deshicieron las tiras de las sandalias dejándolas caer y masajeando sus pantorrillas que tenían las marcas entrelazadas de las mismas.
Repitió la operación con el otro pie y sus manos subieron el masaje de sus pantorrillas a sus mulos entre los gemidos de la joven y después a su raja depilada, entreteniéndose en sus labios colgantes, introduciendo con cuidado, primero uno y después dos dedos de uñas largas.
- Cariño, estás completamente mojada. ¿Te gusta?
Asintió con la cabeza mientras se mordía los labios y sus manos buscaban sus pechos estrujándolos aún más.
Cogiéndola de la mano se la sentó en su muslo y empezó a besarla tiernamente mientras sus manos recorrían su cuerpo. Empezó con sus pezones, sus pechos, su cuello, su boca. Su lengua jugueteaba en ella, con ella. Le deshizo la coleta y con sus dedos estiró el pelo jugando con él. Su boca atrapó el lóbulo de la oreja mientras sus manos recorrían su espalda y le susurró al oído.
- Estos cabrones te quieren borracha para jugar contigo. ¿Sabes que es lo mejor para quitarse la borrachera? Una buena vomitada.
Júlia la miró sin entender y Cris le dijo en voz baja: - Déjate llevar y disfruta cariño.
Llevó sus labios a los suyos y le comió la boca, para a continuación, llevar su cabeza a sus pezones anillados y animarla a que los chupara, estirar de ellos, los mordiera entre gemidos de ambas. Estaban las dos, haciendo caso omiso a los hermanos Duran que se masajeaban las pollas viendo el espectáculo que les estaban mostrando las dos putas.
Cris indicó a Júlia que se pusiera de rodillas frente a ella y que le quitara el tanga que llevaba puesto. Las manos de la joven cogieron los laterales de la prenda y empezó a deslizarlos por sus muslos mostrando una mata de rizos. Llegó a sus rodillas y empezó a bajarla por sus pantorrillas y fue cuando se los sacó por los pies cuando se abrió de piernas y una enorme polla medio erecta salió de entre sus piernas desafiando la gravedad a medida que cogía grosor.
Júlia quedó estupefacta ante tal visión intentado averiguar dónde estaba escondido tal aparato entre las nalgas de aquella extraordinaria mujer, de curvas imposibles que la había engañado totalmente.
Las carcajadas de los hermanos Duran ante la cara de circunstancias de la joven resonaron en la habitación mientras Cris se cogía el ya duro miembro descapullado y de glande sonrosado y lo acercaba a la boca de la chica.
- Relájate, cariño, y disfruta. Te voy a reventar la garganta, vas a vomitar y se te va a ir el mareo que tienes. Ya verás que bien lo vamos a pasar estos dos viejos y nosotras dos.
Júlia la miraba absorta. Ahora entendía sus manos grandes, sus musculados brazos, su barba rasurada y disimulada por el maquillaje. Las manos de Cris cogieron la cabeza de la joven, aun con la boca entreabierta reponiéndose de la sorpresa y le metió de golpe, sin compasión alguna, el pedazo de tranca dentro hasta que hizo tope con su campanilla, provocándole una arcada que en cuestión de segundos se convirtió en una catarata de líquido que empapó a la dos.
Sintió como le subía por la garganta y no pudo más que apoyar sus manos en los muslos del travesti mientras resurgía por la boca y la nariz provocándole un mareo impresionante.
Después del vómito, le saco la polla y entre toses y convulsiones, las risas y los cachetes que le propinaba en la cara Cris, se sintió totalmente humillada y, por extraño que parezca, totalmente cachonda.
La saliva colgaba de su barbilla y la cara de suficiencia que le devolvió Cris le hizo entender que iba a por el segundo asalto. De nuevo la cogió de la cabeza e introdujo la polla sucia de vomito y bilis en su garganta, ya bien lubricada, empujando lenta, pero sin cesar bien adentro, hasta que sintió como el glande atravesaba su campanilla y accedía a su garganta introduciéndose bien adentro y privándola de aire, notando los huevos en su barbilla. No se creía que todo aquello hubiera entrado en su interior.
Cris miraba alternativa la roja cara de Júlia, que tenía los ojos bien abiertos y pugnaba por salir, apoyando sus manos en sus muslos y las miradas de excitación de los hermanos Duran que se habían levantado y estaban al lado de las dos en silencio machacándose las pollas lentamente.
Júlia sentía como las lágrimas asomaban a sus ojos y empezaba a ver lucecitas y sombras en sus ojos cuando la enorme polla salió de su boca, aprovechando para aspirar aire ruidosamente.
Con Cris ahora de pie, y ella arrodillada sobre su propio vómito, se vio rodeada de las tres pollas que empezaron a golpearle la cara y la cabeza.
- Vamos zorra – dijo Néstor – ahora ya estas preparada para lo que viene.
Las manos de Júlia cogieron las pollas de Néstor y Cris pajeándolas vigorosamente y se metió en la boca la de Paco. Esta era curvada hacia un lado, de gordos huevos y capullo moteado de manchas blancas, mientras que la de Néstor era larga y con capullo grande sin capuchón. Empezó a alternar unas y otras mientras la jaleaban y le decían lo puta y zorra que era, aprovechando para golpearla en la cara con ellas o magrear sus pechos y pellizcar sus pezones.
Paco recogió su pelo en un puño y la levantó bruscamente azotándola en el culo con un fuerte cachete y lanzándola contra el sofá cama mientras los otros dos se fundían en un beso guarro tocándose uno al otro la polla.
Júlia se frotó el coño mientras observaba la escena hasta que Paco se plantó delante de ella, cogió sus tobillos colocando sus piernas en sus hombros y dirigió su curvado miembro a la entrada de su coño ensartándola de una estocada y dejándola sin respiración.
- Vamos putita. No hace falta que te muevas, ya lo hago yo por ti – Le soltó mientras le agarraba los pechos con sus manazas y empezaba un fuerte mete saca que hacia que la joven se moviera como una marioneta bajo sus garras.
Los gemidos de Júlia se convirtieron en gritos de placer cada vez que los huevos del maduro golpeaban su culo. Eran embestidas duras y se sorprendió por la vigorosidad que tenía su empotrador a pesar de la edad.
Sobre ella apareció el cuerpo de Néstor y su boca se vio invadida por la polla del viejo que empezó a embestir también duramente su garganta.
Cris puso como pudo su cabeza entre los cuerpos de los dos maduros y empezó a chupar y mordisquear sus pezones con saña, provocando que en cuestión de minutos tuviera una corrida tremenda.
Con un gruñido y empujando tanto que parecía que se quería meter en ella, Paco explotó en su interior en una corrida inmensa. Aún estuvo un rato hasta que, sudoroso y con cara de vicioso satisfecho, saliera de su interior dejándose caer en el suelo respirando afanosamente.
Sin dejarla apenas tiempo para recuperarse al notar su coño vacío, rezumando semen que manchaba sus muslos y las sábanas, Néstor apartó a Cris y cogió a la joven echándose encima de la cama y poniéndosela encima de él, cogiéndose la polla e introduciéndola en el coño pringoso donde segundos antes había estado su hermano. Sintió la polla en su interior provocándole espasmos de placer y como unas manos agarraban sus cachetes y se lo abrían y un escupitajo caía en su esfínter. La enorme polla de Cris se entretuvo unos instantes jugando en su ano y le metió de golpe media rabo que provocó el quejido de Júlia y el intento de apartarse. Una cachetada en el muslo hizo que se estuviera quieta hasta que sintió el resto del miembro deslizarse en su agujero acomodándose enteramente dentro.
Se sintió rellena como un pavo y con los ojos cerrados sintió como se sincronizaban las embestidas provocándole oleadas de placer. Se notaba que no era la primera a la que le hacían una doble penetración.
Eran movimientos lentos, acoplándose a sus agujeros. Un cachete resonó en su cara, abriendo los ojos y viendo la pringosa polla de Paco que reclamaba una limpieza. Abrió la boca y la engulló mientras las embestidas del maduro y la transexual subían de ritmo.
Sentía la boca pastosa, el cuerpo que ya no le reaccionaba y aún así una nueva corrida la recorrió dejándola totalmente fuera de combate mientras sus dos folladores se corrían en culo y coño. Cris se echó totalmente sobre ella empujando su pene dentro lo más que podía, al igual que había hecho antes Paco, aprisionándola entre ella y Néstor, apartándole el cabello y lamiéndole la oreja y susurrándole lo buena puta y sumisa que era.
Notó el vació en su culo cuando se salió de ella y como nuevamente salía el semen de su interior machando los huevos de la polla del otro maduro que ya perdía su vigor dentro de su coño. La apartó y se quedó echada encima del sofá cama respirando profundamente totalmente exhausta.
- Cariño – Le dijo Cris – Venga, que luego podrás descansar, pero primero tienes que limpiarnos que mira que sucias nos las has dejado.
Una sonrisa acompaño su cara cuando se situó de rodillas entre los dos y agarro ambas pollas engulléndolas y dejándolas limpias sin importarle la suciedad del miembro de Cris ni los grumos blancos de la de Néstor.
Agotada físicamente, pero feliz mentalmente, pensaba en cuantos días aún le quedaban y que le deparaban estos días de vacaciones restantes.
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