Mi esposa argentina 5 parte 5
Detrás de la puerta cerrada, el silencio de la casa se rompe con susurros y gemidos que no le pertenecen. No huye; se esconde en el armario, respirando el aire viciado de su propia traición, mientras la mujer que ama es poseída por otro bajo el techo de su hogar.
MI ESPOSA ARGENTINA 5 Parte 5
Esta vez me quedé en la puerta de la habitación para poder escuchar lo que hablaban en la sala, llegado el caso confiaba en llegar al armario, le pedí a Fernanda que me diera una señal clara si venían a nuestro cuarto.
Escuché sus voces al abrir la puerta.
_Es un cabrón pero ha sido así toda su vida, como amigo es una cosa pero con las tías siempre ha sido un hijoputa _
_Nunca me había sucedido algo así ¿quieres café?_
_Bueno, si tu bebes_ dijo él
_ ¿Hace mucho que son amigos?_ gritó Fernanda desde la cocina
_Desde chavales_ gritó a su vez Felipon desde la sala hacía la cocina
_Oye, bonito piso tenéis aquí_ dijo él
_ ¿Con azúcar?_ gritó ella
_Una cucharada_ dijo él
_ ¿Qué me decías?_ dijo ella, escuché el sonido de las tazas de café sobre la mesilla de la sala
_Que tenéis un bonito piso aquí_ repitió
_ Si, gracias_
_Estas hecha polvo ¿no?, se te nota_
_Si imagina, ha sido una putada, yo amo a Carlos, nunca le había sido infiel, esto me ha destrozado_ dijo ella y escuché como un sollozo
_ Ey joder espérate_ escuché como que él se levantaba de donde estuviera sentado, el sofá o los sillones.
_Está bien Felipe, toma el café, no es nada_
_Que se joda el café, no soporto ver una mujer llorando, no lo aguanto joder_
_Gracias_ dijo ella
_Es que encima de todo es gilipollas, una mujer como tú que eres una belleza, que cualquier tío tendría que dar gracias a la virgen de estar contigo_
Fernanda me contó luego que en ese momento la tenía cogida de la mano.
_Gracias Felipe, eres muy bueno_
_Me cago en dios, yo en su lugar…_
_Tú en su lugar que……_ dijo ella con voz muy queda
_Fernanda yo en su lugar mando todo a tomar por culo por estar contigo_
_Gracias_
Hubo luego un silencio, ella me contó que le había dado un pico en los labios.
_No Felipe, no…espera_
_Perdona…..perdona, es que te veo así sufriendo por ese imbécil y se me sube la sangre tía_
_Bebe el café, se va a enfriar_
Me contó ella que bebió el café pero no soltaba su mano sobre el sofá
_Encima que estás más buena que un tren haces un café estupendo_
Ella se sonrió levemente.
_Pero es verdad, es que hay que joderse, que algunos no se den cuanta la suerte que tienen, no te merece guapa, de verdad que no te merece_
_ ¿Tú crees?_ dijo ella
Entonces si escuché el sonido de un beso, claramente, un beso suave pero bien dado.
_No Felipe…no_ protestó ella pero sin convicción
_Que se joda Luis, que le den, por idiota_ dijo y escuché otros besos y un suspiro de ella.
No pude evitar asomarme, eso de estar de espía en mi propia casa era una sensación nueva, algo ridícula también, pero me ponía terriblemente.
Por suerte Felipon estaba de espaldas a mi campo de visión, observé su gran cabeza cuadrada y canosa, su cuerpo corpulento tapando casi a mi esposa.
La besaba cogiendo su cara con las dos manos, besaba sus ojos, su nariz, sus pómulos y volvía a su boca.
_No….Felipe…no…_
_Me cago en la leche lo hermosa que eres_ dijo y cogió una mano de Fernanda y la puso sobre su polla.
Volvieron a besarse, morreándose, ladeando las cabezas. Fernanda con su chándal y sus zoquetes y sus chinelas, tan de entrecasa, era increíble verla con otro hombre, vestida así.
Felipe acarició una de sus tetazas, la mano de ella se movía apretujándole la polla sobre el pantalón.
_Espera…espera…_ dijo ella. Apoyaron sus frentes uno en el otro, frente contra frente, él le acaricio la cara dulcemente.
_No pienses en ese imbécil, que se joda, dilo conmigo, anda_
Fernanda sonrió, con los ojos cerrados, siempre apoyando su frente en la frente de él.
Felipe cogió su mano
_Que se joda_ dijo ella y sonrió
_Ves que fácil_ dijo él y la volvió a besar.
_ ¿Quieres que vayamos a mi cuarto?_ dijo ella
Se incorporó, me oculté
_Ven vamos a mi cuarto, vamos a estar más cómodos_ dijo levantando un poco la voz.
Caminé velozmente, tratando de no hacer ruido, casi que me zambullí dentro del armario.
Todavía escuchaba los besos que se daban por el pasillo.
_ ¿Este es el cuarto que compartes con tu esposo?_ dijo él sin poder creérselo
_Si_
Finalmente Fernanda entró en mi campo de visión, estaba con el pelo rubio revuelto, su melena carré desordenada, su fino cuello, los ojos brillantes, su camiseta fuera del chándal en una parte, el jersey todavía puesto. Siempre me impresionaba el culazo que se le marcaba con el chándal.
Se besaron de pie al borde la cama, él metió las manos por dentro de la camiseta y sobó sus pechos mientras la besaba.
La hizo girar y subirse a la cama, la colocó en posición perrito, bajó chándal y bragas de un solo tirón algo brusco, hasta las rodillas, acarició el coño de ella con toda la mano.
Ahora lo veía de perfil, con su mandíbula cuadrada, sus cejas tupidas y canosas, las patillas entrecanas.
Se bajó el pantalón que cayó con estrépito hasta sus pies, se ensalivó la mano y volvió a acariciar el coño de mi esposa a mano llena mientras se pajeaba un poco, tenía una polla más grande que la de Luis sin dudas.
_ ¿Has traído preservativos?_ dijo ella
PLASSS un soberbio azote en el culo fue toda su respuesta
_Ay_ dijo ella y se dio vuelta para mirarlo.
El flexionó un poco las gruesas piernas y frotó polla sobre coño
La penetró así de pie al borde de la cama con el pantalón caído en sus tobillos y ella completamente vestida con el chandal y las bragas por las rodillas.
_Joder que buena estás Fernandita_ dijo tomándola de la cintura con las dos manos
Mi esposa se mordió el labio inferior y miró en mi dirección.
Felipon la empotró así un par de veces, mi esposa gimió un poco más alto.
Luego la fue empujando sobre la cama, él también se retrepo como pudo con los pantalones en los tobillos y quedó sobre ella, cubriéndola, la fue recostando hasta quedar encima de ella, los dos completamente en horizontal sobre la cama.
Fernanda había perdido una de sus chinelas, podía ver su pie delicado dentro del zoquete color blanco.
Felipon la besó en la mejilla y luego encontró su boca, sus lenguas jugaron con cierto desenfreno.
La penetró así como sofocándola entre sus brazos, ella gimió con los ojos cerrados.
_ ¿Te gusta cómo te follo?_ dijo él
_Si…me encanta_
_Que culazo que tienes…tienes un culo de otro mundo_ dijo él
Hizo un movimiento sobre ella, como levantándose un poco y luego acomodando su polla con la mano.
_Espera…todavía no…_ dijo ella y extendió su brazo como queriendo detenerlo
_Shh tú tranquila……_ dijo él y se ensalivo los dedos, volvió a meter su mano por dentro de los cuerpos de los dos, acomodando su polla.
Estaba claro que quería darle por el culo, tenía una verdadera ansiedad por hacerlo.
Tal vez había estado pensando en ello todo el día, mirando una y mil veces la foto de Fernanda en el parking que seguramente Luis le había pasado, las rotundas nalgas desnudas sobre la pared descascarada, el portaligas, sus piernas musculadas sobre los taconazos.
_Espera Felipe…tengo gel…._
_Tu tranquila…quédate quietecita joder..…_dijo y cogió la mano de ella que procuraba detenerlo.
_Si…_ dijo él frunciendo la boca
_Ahí te va joder, que culito estrecho tienes Fernanda, mi amor_
Mi esposa miró hacia mí, su cara era más de dolor que de placer todavía, los ojos entrecerrados, su expresión llorosa.
_Que culito estrecho tienes hijaputa, que bueno…que bueno_ dijo él y le dio un beso a Fernanda sobre uno de sus pómulos aprisionando la delicada cara con una de sus manazas
_AAHHH!!_ gritó mi esposa y hundió su cara en la cama, Felipon se irguió sobre ella un poco y se dejó caer con todo su peso.
_Aahhh!!_ gimió mi esposa, su grito sofocado por el cubrecama.
Felipon le levantó el rostro cogiéndola del pelo con una mano, la beso en la boca y se hundió dos o tres veces dentro de su culo
_Que culito más estrechito Fernanda…a que si te lo parto tía…a que si_
Ahora ella gemía de total placer, yo la conocía bien, todo ese morbo la había encendido.
Felipon se la estaba follando a conciencia, cepillándole el culo a gusto.
Comencé a masturbarme, me corrí y casi inmediatamente lo hizo él dentro de Fernanda.
Mi esposa tenía los ojos cerrados, no se había llegado a correr. Él se salió de ella y le dio un beso mitad en el ojo y mitad en la majilla, se dejó caer a un costado.
Fernanda se levantó con esfuerzo, acaricio con su mano un brazo velludo de él, se acomodó el chándal y las bragas torpemente y fue en dirección al baño.
Felipon se recostó sobre las almohadas en la cabecera, se quitó el pantalón y los zapatos, cogió su móvil y tecleó en él. Seguramente estaría informándole a Luis que se había follado a Fernanda, que ya le había dado por el culo.
Vi como sonreía, por dios, volví a tener una erección, me ponía realmente eso, que humillaran a mi esposa de ese modo, era algo que se repetía y con idéntico resultado, sin cansarme, es más, parecía que cada vez quería algo un poco más fuerte, probar de nuevo este sabor agridulce que me daba la vida y me mataba al mismo tiempo.
Ver la belleza perfecta de mi esposa entregada a este tipo de hombres, machos con la testosterona bien alta.
Machos que solo iban a por ella como un llamado del instinto más primitivo, follarla a como dé lugar, saciarse de la única manera que conocían, dominando y poseyendo.
Ella regresó del baño. Estaba con esos diminutos tangas que usaba y en camiseta.
Felipon se quitó la camisa y quedó completamente desnudo, tenía el cuerpo fornido y rojo, como si hubiese tomado demasiado sol por descuido.
_Estuviste un poquito brusco ¿no?_ le dijo ella
_Pero te ha gustado, no me lo negarás_
_Si…_ dijo mi esposa como concediendo tímidamente
_Ven aquí y quítate todo_
Ella se quitó la camiseta, no llevaba sostén y sus pechos emergieron orgullosos, blancos, imponentes, turgentes, como dos grandes bolas de nieve de azúcar
_Joder_ dijo él, su polla estaba morcillona todavía, aún no se recuperaba de su corrida.
Fernanda se bajó el tanga felinamente, gateó sobre él y apoyó sus tetones sobre el pecho de toro de ese casi desconocido que estaba en nuestra cama. Se besaron soezmente, sentí una punzada de celos como venía siendo habitual en mí últimamente.
Felipon la levantó de las axilas y la hizo retrepar sobre él hasta quedar el coño de ella a la altura de su cara. Las rodillas de Fernanda quedaron junto a las axilas peludas de él.
Veía las arrugas que se formaban en las plantas de los pies de mi esposa
Felipon puso sus manos grandes y pesadas en cada nalga llena de ella y la atrajo hacía sí.
Fernanda lanzó un suspiro y apoyó sus manos sobre el cabecero de la cama.
_A ver de qué sabor tienes el chochete_ dijo y hundió su lengua allí mismo.
Con una mano seguía recorriendo el culo de Fernanda y con la otra sobaba sus pechos, sin dejar de comerle el coño.
_Si….que bien lo hacés hijo de puta….._ dijo ella, giró la cara hacía mí y frunció la boquita como diciéndome que se lo estaba haciendo muy bien en verdad.
Estaba completamente sacada, este tío sabía cómo encenderla,
Prefería verla así y no tan abatida como hacía un rato, si también ella necesitaba esta droga.
_Si………..coméme la concha…comémela toda……._ dijo en argentino
Ahora Felipon volvió a poner sus manos en las nalgas de mi esposa, esas carnosas protuberancias sin el menor rastro de celulitis ni la más mínima imperfección.
Como queriendo atracarse de su coño, hasta lo más profundo.
Comenzó a colar un dedo en el ano que había profanado con su polla hacía unos minutos.
_ Como te gusta mi culo….hijo de puta………si_
El redoblaba los movimientos circulares de su cabeza sobre el coño de mi esposa.
Estuvieron así un buen rato, mi esposa sacudía su cabeza y la echaba hacía atrás con los ojos cerrados
De pronto el cuerpo de ella se tensó, los músculos de su delicada espalda se mostraron esplendidos, también las musculadas piernas, a los costados del rojo cuerpo de Felipon se contrajeron.
_Me haces acabar…..me haces acabar….._ dilo ella con tono de reproche
_Ahhhhhh!!.........si……._ y comenzó a correrse grotescamente sobre la cara de Felipe quien seguía con uno de sus dedos en el culo de ella.
Se retorcía en las manos de ese tío quien no dejó de comerle el coño hasta que ella lo apartó con una mano.
_Me querés matar…forro_ dijo soez y lanzada
_Anda, ahora te toca a ti, cómeme la polla_ dijo él
Fernanda bajó su cuerpo hasta engullirse la polla de aquel cabrón.
Se la comió con gratitud y sumisión.
_Ah!...... qué bueno ya me habían dicho que la mamabas bien_ dijo el, ya sin importarle humillarla.
Luego de mamársela hasta dejarla bien erecta. Fernanda se incorporó, se humedeció el coño con una mano sin dejar de mirarlo, él extendió una mano y estrujó una de sus tetazas
_Que melonazos que tienes_
_Y vos que que buena pija tenés _ dijo ella, otra vez con un cierto tono de reproche
Y era verdad, Felipon tenía una buena verga, más grande que la de Luis y que la mía.
Y luego lo montó y le ofreció sus tetazas para que él se hartara de chuparlas y morderlas.
Y ella se corrió sobre su pollla y yo me corrí a pura paja dentro del armario y creo que casi hasta grité, ya sin importarme nada.
Y los azotes en su culo se lo dejaron morado, la fina piel blanca castigada hasta el suplicio.
Y luego Fernanda se puso en cuatro patas, mirándome directamente a mí, su cabeza erguida, sin dejar de mirarme con los ojos azules bien abiertos mientras Felipon la enculaba nuevamente.
Ahora con la ayuda del gel que ella había sacado de la mesilla de noche.
Y cada vez que hacía eso, de sacar el gel de la mesilla de noche, el tío de turno se asombraba y decía algo así_ Tu maridito te lo tiene bien entrenao eh_ como alegrándose de que yo le tuviera ese agujero bien preparado para él.
_Quiero comerte el culito mi vida_ le había dicho antes.
Y se arrodilló detrás de ella y su lengua escarbaba y se enterraba en lo más hondo de Fernanda, quien me miraba asombrada de que se lo hiciera tan bien.
Y sus tetas se golpeaban entre si y la mano brutal de Felipon sobre la fina melena carre de mi esposa y luego sus dedos dentro de su boca, estirando la boquita de mi esposa, humillándola por completo.
Y el último polvo de Felipon fue de película porno, él de pie sobre la cama, ella de rodillas, recibiendo su corrida en toda la cara.
Entonces hice sonar su móvil.
_Es mi esposo, quiere que hablemos, quiere venir a casa para hablar_ dijo ella
En realidad yo solo había puesto _ Hola_
_ ¿Ahora?_ dijo Felipon sorprendido
_Si…_
_ ¿Vas a hablar con tu marido, reconciliarte tal vez después de haber follado así conmigo?_
_Amo a mi esposo, no importa como haya follado contigo_ dijo ella un poco despreciativa
_Vale…vale_ dijo él y comenzó a vestirse
Luego cuando ya bajaban juntos, le preguntó.
_Oye ¿has follado con dos tíos…. A la vez digo?_
_No, jamás ¿Por qué lo dices?_
_ ¿Te gustaría montártelo con Luis y conmigo?_
_Ese era el plan ¿Quieren convertirme en su puta?_
_No joder tía, no lo tomes así, es solo que te veo tan cañera, que Uff!…. tú con dos tíos debe ser la ostia_
Pude salir del armario finalmente. Esperé a Fernanda sentado en la cama como siempre.
Nos abrazamos de pie al lado de la cama, sentí sus tetones pegados a mi cuerpo.
_Gracias amor…como necesitaba algo así……..-¿Lo necesitábamos verdad?_ me dijo
_Si…si…_ le dije besándola como enloquecido.
Nos desnudamos y follamos.
_Creo que Luis está jugando conmigo, no sé hasta dónde quiere llegar, pero me doy cuenta que ya hay algo así como un plan para conmigo_ dijo
_ Si, tal vez ¿Y eso te tranquiliza?_
_Si ahora me doy cuenta que quiere jugar con nosotros, y….es un juego que conocemos….me estaba realmente encoñando con Luis…pero ahora no se_
_ ¿Te estabas encoñando?_ esa expresión tan española se le había pegado a Fernanda
_Creo que sí, pero coger con este tonto me hizo bien ¿qué bruto no?_
_ ¿Felipon?_ dije
_ ¿Felipon, por qué le decís así?_
_ Así le llamó Luis cuando me lo presentó_
_Me folló bien Felipon, los hombres que no piensan follan bien casi siempre_
_Joder ¿Cómo quedo yo entonces?_
_Bueno vos tampoco pensás mucho bobito_ dijo ella y nos besamos.
Fernanda estaba de buen humor, pero hablaba demasiado en argentino y eso quería decir que había quedado eufórica y cachonda al mismo tiempo.
_Vayamos al bar ese que me dijo Laura, se puede comer algo ahí y nos distendemos un poco_ dijo ella, Laura era una amiga del trabajo.
Hicimos una video llamada con la niña antes de salir.
Sol estaba esplendida disfrutando de esos encuentros con sus abuelos.
Fernanda se había puesto un vestido blanco ceñido, de falda muy corta y que dejaba un hombro al desnudo. Finamente maquillada contrastaba con la mujer agotada y de entrecasa que se había follado Felipon.
_ ¿Piensas ligar con alguien?_
_Nunca se sabe ¿no?_ dijo ella guiñándome un ojo
Me gustaba verla así feliz y contenta como siempre. Parecía que ya pisábamos territorio más firme con Luis y sus actitudes.
Pedimos unas tapas y unos tragos, el lugar tenía un ambientazo, gente más o menos de nuestra edad con lo justo de animación un sábado por la noche.
Realmente comenzaba a distenderme, Fernanda era admirada como siempre, muchos hombres y mujeres no le quitaban ojo de encima.
_ ¿Y qué planes crees que tiene Luis contigo?_
_Supongo que humillarme, emputecerme y eso incluye compartirme imagino_ dijo
Su hombro desnudo me hipnotizaba, la forma perfecta de sus huesos y su piel.
_Como con Felipon_ dije
_ ¿Te has fijado que la mayoría de los tipos con los que he estado quieren compartirme con otro en algún momento?_
_Si desde Chema hasta acá casi todos, solo Alfonso fue un poco reacio_ (Mi esposa argentina 2)
_Mmm…….. si pero él también hizo eso de la video llamada con los amiguetes del póker _
_ ¿Y por qué crees que es?_
_No lo sé, solidaridad entre machos o es que no se bancan estar solos conmigo_
_Eres demasiado mujer para uno solo_ dije, ella sonrió
_ ¿Si? ¿Eso es lo que vos sentís también?_ dijo, echándome sus adorables brazos al cuello
_Si, sabes bien que si_ dije un poco cohibido
_ ¿Y si te dijera que solo vos me volvés completamente loca?_ y me rozó la boca con la suya
_Ey Carlos que sorpresa, tío_ dijo una voz conocida
Lo miré con el rabillo del ojo todavía abrazado a Fernanda.
Era la desagradable voz de Julio el desagradable.
Continúa en
- Relato #205423— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
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