Xtories

La vida de Sara. Parte 27

Sara llega al hotel sabiendo que la espera su jefe. La habitación es un escenario para una noche de placer prohibido, donde las barreras profesionales se desvanecen bajo la lencería roja y la espuma del jacuzzi. ¿Qué secretos se revelarán entre besos y gemidos?

SaraRe945K vistas8.8· 10 votos

Pasó la semana volando y el nerviosismo aumentaba. El Jueves por la noche me llegó un WhatsApp de Víctor donde simplemente estaba la ubicación de un hotel. Aluciné, pues era uno de los más caros de la comunidad de Madrid y justo cuando entré en la conversación, puso un mensaje "Habitáción 515, Mañana a las 18:00, Diles a los chicos que por la noche no vas por si se alarga" refiriéndose a los empleados del restaurante. Y quien era yo para oponerme a un día libre del jefe aunque fuese para follármele...

Le contesté un escueto "ok nos vemos" esa noche les comenté a los empleados del restaurante que al día siguiente por la noche no iba a estar porque tenía un evento, dejando a cargo a una de las empleados más veteranas.

Trabajé ese Viernes a mediodía y a las 4 cuando cerramos, me fui a duchar, me puse rompedora, obviamente. Con uno de mis conjuntos de lencería más sexys de color rojo, el tanga apenas era un hilo, y el sujetador cubría la mitad de mi pecho que al ser tan grande incluso si me movía mucho podía dejar un pezón al aire pues el vestido negro que llevaba tenía un buen escote.

Llegué al hotel a apenas media hora de mi casa, subí directamente a la habitación por el ascensor. Nada más que llevaba el bolso en la mano.

Toqué la puerta.

- "Hola Sara. Como estás?" Abrió Víctor con una camisa blanca, un pantalón vaquero y unos zapatos marrones

- "Bien" intenté estar calmada mientras le daba dos besos, no se ni para que si me le iba a follar y no pocas veces seguramente"

Dejé el bolso sobre un sofá chaise longue que había como en una salita anexa a la habitación donde estaba la cama y un jacuzzi gigante. Parecía una piscina dentro de la habitación. Y me senté sobre la cama al lado de Víctor.

- "Como va todo Sara?" dijo en tono calmado y tocándome una pierna.

- "Bien Víctor. El trabajo muy bien.."

- "No vengo a que me hables de trabajo" me interrumpió.

- "Y de que quieres que hablemos?"

- "Pues no se. Háblame de ti ¿Desde que pasó lo del restaurante has estado con algún otro chico?"

Mi cara fue un poema claro. No es que hubiese estado con otro chico, me había follado en ese tiempo a más de cinco..

"Jajaja. A ver Victor. Yo soy una chica digamos bastante liberal"

"Me parece bien. Entonces intuyo que uno es poco en estos meses claro.."

"Pues intuyes bien. No te voy a engañar. Tengo muchos follamigos. Y además si me apetece acostarme con otro pues lo hago. Ya viste que se me da bien y me gusta"

"Si joder. Este verano he intentado que Andrea me comiese la polla como tu en la cocina diciéndola que se me pusiera de rodillas y poniéndola un cojín como hiciste tu. Pero no era igual. Se te notaba mucha experiencia. Pero al ser tan jovencita antes de follar contigo no pensaba eso"

"Pues a veces las apariencias engañan.."

"Que me vas a contar a mi" respondió

"Oye tu mujer es preciosa Víctor, me habías enseñado la foto recuerdo, pero al verla en persona aluciné"

"Si está muy buena. Y folla muy bien, tengo mucha suerte. Pero yo necesito follarme a otras. Lo necesito para seguir teniendo estímulos con ella también aunque no lo creas"

"Es una forma de verlo. Respetable. Yo desde que he conocido el mundo del morbo ya no critico nada" dije riéndome.

De repente y casi sin mediar palabra, empezó a besarme el cuello y a desnudarme. Me quitó el vestido negro y los zapatos quedándome en la ropa interior roja que llevaba para él. Empezó a besarme en la boca con lengua apasionadamente y me tiró sobre la cama mientras estaba tumbada él se quitó la ropa quedándose en calzones. Seguimos besándonos sobre la cama, me quitó el sujetador y me lamió las tetas con muchísima delicadeza, lamiendo los pezones y poniéndolos duros. Cuando iba a quitarme el tanga le agarré por encima del calzón y noté su erección.

Estaba muy empalmado, bajé la cabeza y le dejé desnudo metiéndome de una en la boca, su polla. Además de comiéndole los huevos que los tenía depilados. Pensé en Rober claro..

-"Ah si como la chupas Sara. Joder"

Estaba cachondísimo y me agarraba muy fuerte el pelo"

- "Me vas a follar duro Sara. Quiero que me cabalgues, que sientas mi polla en tu coño"

- "Si Víctor. Te voy a pegar una cabalgada que vas a alucinar"

Cuando acabé de chuparle la polla y los huevos subí con la idea de cabalgarle pero me agarró fuerte y me hizo sentarme encima de su cabeza poniéndole el coño en la cara. La verdad es que la lamida de coño que me hizo fue algo descomunal. La experiencia imagino y lo cachondo que estaba casi hace que me corra en su boca. Le frené porque me volvía loca y no quería correrme sin follarle. Y rápido bajé y le cabalgué duro. Él semitumbado porque se había puesto un cojín detrás y yo encima cabalgando duro mientras el me agarraba las tetas y me las chupaba y me decía que le encantaba, que era una putita etc..

- "Donde me vas a echar la leche Víctor?"

Dije cuando empezó a follarme él desde arriba pues llevábamos ya 15 minutos y seguía dándome, y mi miedo de que se corriera dentro y no se acordase que no tomo píldora estaba ahí.

- "Donde lo quieres?"

- "Ya sabes que en mi coñito no puedes!!"

Le dije poniendo morritos.

- "En las tetas?"

Le vi cortado. Y que le daba miedo decirme en la boca o en la cara.

- "No quieres que me trague tu leche?" Le dije cachondísima mientras me besaba las tetas, el cuello y me seguía taladrando el coño.

- "En serio? Quieres que te de mi lechecita en la boca"

- "Claro. Si tu quieres"

- "Vale pues te aviso"

"Pídeme la leche Sara"

"Quiero tu leche cabrón"

"¿Quieres la leche de tu jefe?

"Si quiero que le des la leche a tu encargada a la que doblas en edad y con la que le pones los cuernos a tu mujer porque te encanta su coñito y sus tetas"

"Ah ah ah" dijo sacando la polla del coño. Ni pudo avisarme y me saltó toda la leche por la cara y el pelo, apenas pude tragarme nada.

"Joder perdona es que me has puesto a mil. Qué puto morbo me das"

Dijo mientras yo salía corriendo hacia el baño a lavarme el pelo y la cara.

A los cinco minutos mientras me duchaba entró y empezó a besarme la espalda y acabamos follando en la ducha, me cogió en brazos y mientras caía el agua me folló duro y apenas pudo correrse unas gotas que intenté tragarme agachándome cuando la sacó de mi coño, pero estaba bastante vacío después del corridón anterior

Descansamos un poco sobre la cama en un silencio un poco incómodo que rompió él, mandando un audio de trabajo bastante alterado a un encargado de otro restaurante.

"Joder que putos inútiles. Con los pocos problemas que me das tú y lo muchos que me dan otros"

"Bueno calma" le dije mientras se levantaba a llenar el jacuzzi.

A los 15 minutos o así cuando ya se llenó el jacuzzi y subió la espuma nos metimos y nos pusimos el uno frente al otro.

- "Oye Sara y de los chicos que quedas hay alguno especial? O simplemente son follamigos y ya"

- "Es una historia larga. Hay alguno más especial que otro la verdad" le respondí algo incómoda. A ver es cierto que me estaba follando a mi jefe y eso ya me condenaba un poco de cara a tener problemas con él en un futuro, pero como le iba a contar mi vida desde la relación con Adrián a Aitor pasando por Iván, Rober y demás..

- "Te puedo hacer una pregunta y que me seas sincera?"

- "A ver depende.." le dije riéndome.

- "Cuando ha sido la última vez que has follado?"

- "Joder esa es fácil. Ahora mismo contigo y dos veces" le vacilé

- "Jajaja. Qué lista eres. Como te gusta vacilarme"

- "Pues llevo desde el Sábado la verdad" casi una semana hasta hoy" le dije ya cambiando el tono más serio.

- "Joder es que eres una bomba sexual. Lo que has tenido que hacer disfrutar. No me lo puedo ni imaginar"

- "Mucho pero yo también disfruto y no poco"

- "Lo se. Se te nota"

- "Y tu cuanto hace que no follas?" Le pregunté de manera pícara

- "Anoche con Andrea"

- "Anda pues doblete, ayer con tu mujer y hoy con tu empleada"

Y bucée entre la espuma encontrándome con su polla flácida e intentándola levantar de nuevo para un tercer asalto.

Rápido se le puso otra vez durísima hice un hueco entre la espuma y me puse a lamerle la polla metiéndomela hasta la campanilla y casi ahogándome con ella. Buen tamaño y grosor como ya dije en el capítulo de la cocina y él además tenía un cuerpo muy agraciado para su edad. 40 años muy bien llevados y sabía follar y complacerme muy bien.

- "No te creas que me gusta mucho follar aquí en el agua. Nos salimos?" Dijo cuando llevaba 5 minutos dejando su polla impoluta y dura como una roca.

Salimos y nos secamos, no se le había bajado la erección, y sin estar apenas seca me arrancó la toalla y me cogió en vilo poniéndome sentada en la esquina del apoyabrazos sofá chaise longue que tenía una altura de medio metro mas o menos, se puso de rodillas frente a mi y empezó a lamerme el coño de una manera que me volvió loca. Como ya había hecho antes cuando puso mi coño en su cabeza. Y sin previo aviso se levantó y empezó a embestirme duro agarrándome las caderas contra ese sofá que por cierto era comodísimo.

- "Te gusta follar conmigo Sara? Te encanta eh"

- "Y a ti que cabrón? Te gusta follarte a una chica de 20 años, cuando hace unas horas estabas ahí con tu mujer follándotela?"

- "Me encanta me vuelve loco. Qué guarra eres"

- "No te he dicho una cosa de mi Víctor" le dije entre gemidos.

- "El qué?"

- "Que me encanta que me follen el culito"

- "No te duele?"

- "Me lo tienes que comer bien, si me lo quieres follar"

- "Claro que quiero Sara. Me encanta el anal. Ayer lo hice con Andrea"

Sacó la polla de mi coño y se volvió a agachar frente al sofá y empezó a jugar con su lengua entre mi coño y mi culo.

- "Mmm lo tienes chiquito. Creo que te va a doler"

- "Tu crees que es la primera vez y me lo vas a desvirgar tu o que?"

- "Se que no" dijo entre risas y siguiendo con el juego de su lengua y mis agujeritos.

A los 5 minutos me preguntó si ya podía y le dije que intentase poniéndome a 4 patas frente a él. Empezó a meterla poco a poco hasta que de una ya tenía media polla mientras agarraba sus manos a mi cintura y gemía muchísimo.

"Ah ah ah que culito tienes Sarita, como entra" mientras me hacía chuparle su dedo gordo de la mano izquierda como si de su polla se tratase.

Ni a los 3 minutos sentí un chorro de leche dentro de mi culo.

- "Joder de lo apretado que está me he corrido rapidísimo, lo siento"

- "No te preocupes"

Me levanté, me fui a duchar y me quedé un rato más en el sofá charlando con él en ropa interior, por si volvía a surgir otro polvo antes de irme, aunque ya eran cerca de las 11 de la noche"

- "Y tu hoy por ejemplo que le cuentas a Andrea para llegar tan tarde a casa?"

- "Reuniones y demás, como tengo tantos restaurantes y proveedores y demás suele ser bastante creíble"

Apenas le contesté. Me pareció curiosa la respuesta, pero pensé que lo mismo Andrea pasaba un poco de él, como le aportaba dinero y una buena vida, se haría un poco la tonta.."

Ya casi a las 12, nos despedimos, con un beso intenso y largo y cada uno se fue para su casa

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