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Mi esposa argentina 3 parte 7

La normalidad de su hogar se quiebra cuando un joven intruso revela que conoce sus secretos más íntimos. Lo que empieza como una amenaza se transforma en una jaula de deseo y miedo, donde cada beso grabado es una cadena más que ata a Fernanda a su destino.

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MI ESPOSA ARGENTINA 3 Parte 7

Mi cabeza era un torbellino ¿Quién coño era este chaval? ¿A quién habíamos dejado entrar en nuestra vida?

Fernanda estaba jugando con la niña

_ ¿Pasa algo Carlos?_ me dijo sentada en el suelo

_La verdad que si pero no sé cómo decírtelo_

_Amor me estás preocupando, tienes una cara_

_Resulta que Aitor no es el nieto de Sonia y Oscar_

_ ¿Qué?_ dijo Fernanda

Le conté lo que había sucedido

_No puede ser ¿Cómo…?_ balbuceó ella

_ ¿Cómo fue ese primer encuentro con él?_

_El día de la compra dices tu_

_Si_

_Yo bajé del coche con las bolsas de la compra y la niña de la mano_

_ ¿En la cochera?_

_No…no… fue en la calle, en la puerta, él se acercó y me dijo hola soy el nieto de Sonia ¿Te ayudo?_

_ ¿Segura que te dijo que era el nieto de Sonia?_

_Si…si me dijo eso_

_Bueno al menos sabía quién era Sonia, pero…no se…que raro es esto__

__Me da un poco de miedo Carlos, ha estado varias veces aquí y ha estado durmiendo en la cochera como… un intruso…. Joder_

_Hay algo más, hoy he hablado con él y estaba cabreado por cómo le hablaste_

Le conté lo que había pasado.

_No pienso pedirle disculpas, está loco_

_No se amor, no sabemos quién es, ni lo que puede llegar a hacer_

_Carlos me estás asustando_

_Tal vez sería mejor que le sigas el juego, te disculpes por lo menos hasta que pueda averiguar quién es y si es peligroso_

_ ¿Peligroso? ¿No tendríamos que denunciarlo o algo así?_ dijo mi esposa

_ ¿Tú crees? Sería algo difícil de explicar, tal vez sea un chaval común y corriente un amigo de las nietas de Sonia o un compañero de instituto_

__No sé qué es mejor la verdad, si llamarlo o no ¿Tú que dices?_

_Llámalo, apacígualo un poco, hasta que sepamos quien es realmente_

_Hola Aitor…. ¿cómo estás?…..bien, estoy bien…….. mira quería llamarte para decirte que siento como te hable hoy……… si, si lo entiendo….pero es que yo…………… no, no… te pido disculpas si te has sentido así……. Perdóname….claro nos volveremos a ver….claro………. si me gustó lo de la otra noche…….. no… no es que me va el rollo de que me dominen….eso sería para hablarlo cuando nos veamos….. No fue mi intención hacerte sentir mal…..para nada….te pido disculpas….claro si……si….si yo también….cuídate…..si ¿Hoy?....no hoy mejor no…..vale…..yo también….cuídate….si adiós….hasta ahora…vale_

Mi esposa cortó la llamada visiblemente nerviosa.

_ ¿Todo bien, como lo has notado?_

_Carlos ¿tú le dijiste que me va el rollo de que me dominen? _

_Bueno, si….se lo dije para apaciguarlo, que tú no querías que pensara mal de ti y por eso el enojo, si lo hubieras visto hoy, dije lo primero que se me vino a la mente_

_ Yo no puedo creer las cosas que se te ocurren, dile también que estuve a punto de dejarme follar en la cochera_

_Perdóname, me sorprendió su actitud hoy, fue eso_

__ ¿Cuándo vas a hablar con él?_

_Mañana mismo_

Pero a la mañana siguiente Aitor no contestó mis llamadas, tampoco al mediodía ni a la tarde.

Al regresar a casa, ya la cara de Fernanda me dijo sin palabras que algo había pasado.

_ ¿Pasó algo?_ le dije

_Aitor vino hoy al consultorio, había pedido un turno con otro nombre_

_ ¿Como?_

_Estuve con él, no me quedó más remedio, había otro paciente en la sala de espera y estaba la secretaria, no tenía forma de zafarme_

_Pero…._

_ Luego te cuento bien, luego de la cena, vale_ me dijo mi esposa

La ansiedad era tal que casi no comí, pensaba una y otra vez en lo que podía haber pasado, miraba a Fernanda con su camisa de seda, su jean ajustado, sus botas marrones de taco aguja, esa era la ropa que llevaba en la consulta.

Finalmente acostamos a la niña.

Mi esposa comenzó el relato.

“Estaba vestido con un pantalón de grafa azul, manchado de cal o pintura, debe estar trabajando en la construcción o algo así. Lo hice pasar, entró en la sala con cierta timidez.

_ ¿Aquí es donde trabajas? Tenía curiosidad la verdad_ me dijo

_Aitor no puede atenderte como paciente, lo sabes ¿No es cierto? Haré que te devuelvan el dinero_

_No te preocupes por el dinero _ me dijo

_ ¿Tu donde te pones?_ preguntó

_ Aquí en este sillón_ le dije

_ ¿Y el paciente aquí?_ señaló el sofá

_Si_ le dije. Se me quedó mirando. De pronto recordé que no sabemos quién es y sentí un poco de miedo. De que fuera un psicópata o algo así.

_ Ven siéntate tu aquí_ y me señaló el sofá.

Dudé un segundo, aceptar esa pequeña orden era permitirle abrir el juego.

_Es mejor que te vayas Aitor_

_Bueno he pagado por estar aquí_ dijo él

_Haré que te devuelvan el dinero_

_No quiero que me devuelvan el puto dinero, solo quiero verte sentada aquí un momento _ dijo levantando la voz, me dio un poco de miedo que se pusiera violento.

_Está bien _ dije

Tomé asiento en el sofá, él se quedó de pie a mi lado.

Levanté la cabeza un momento para mirarlo. La bajé nuevamente, sentí vergüenza de la situación.

_ Mírame _ dijo él

Levanté la cabeza de nuevo.

_Ayer me pediste disculpas, ¿eran de verdad?_

_ Sí, claro_ le dije, desvié la mirada

El entonces me tomó de la barbilla e hizo que le mirara. Sentir el contacto de sus dedos en la cara me provocó como un impulso eléctrico.

_ Pídeme disculpas, quiero ver si eres sincera_

_Es una tontería Aitor, es mejor que te v.._

_Anda, hazlo_ me cortó

_Te pido disculpas por haberte hecho sentir mal ¿está bien así?_ le dije

Dejó de tomarme de la barbilla y con esa misma mano me acarició la cabeza con fuerza, despeinándome un poco, corriéndome el pelo hacia atrás.

_No eres sincera, pero no importa_ dijo

Con su otra mano, rozó un pezón, le dio un pequeño pellizco a un pezón y a otro

_Ya los tienes empitonados_ dijo

_Aitor podemos estar más tranquilos en casa y…_

_Ábrete la camisa_

_ ¿Qué? no pienso hacerlo_

_Que te abras la camisa venga_ y cambió de mano, con la izquierda me sostuvo la cabeza para que lo mirara y con la derecha me pellizcó los pezones otra vez con más fuerza.

_Como se te ponen_ me dijo sonriendo

_No_ le dije

_Cuanto antes lo hagas más pronto me iré_

Comencé a desprenderme los botones de la camisa

_Espera_ dijo y sacó el móvil para filmarme

_Si me filmas no lo hago_ le dije

Volvió a cambiar de mano, puso la derecha sobre mi cabeza y me jaló un poco del cabello

_Si lo harás, vas a hacer todo que yo quiera_ dijo

Volví a sentir miedo de que la situación se pusiera peor.

_ Está bien pero no te pongas violento_

Seguí desprendiéndome los botones de la camisa. Aitor me filmaba y seguía sosteniéndome la cabeza y por momentos me acariciaba el pelo y me lo alborotaba.

_Joder_ dijo a medida que desprendía los botones

_Me gusta que seas una buena chica_

Terminé con el último botón,

_Te gusta ser una buena chica ¿Es verdad?_

No contesté.

_Dilo, di que te gusta ser una buena chica_

_Me gusta ser una buena chica_ preferí decirlo de una vez

_Continúa mirándome_ me dijo y entonces apartó los lados de la camisa.

Llevaba yo un sujetador de encaje negro.

Se paró muy cerca de mí, sus piernas se tocaban con mis rodillas.

Me tocó los pechos sobre el sostén. Me pellizcó loa pezones con dos dedos.

_Tienes unos tetones increíbles_ me dijo

_Te gusta que te los toque, dilo_ me ordenó

_Me gusta que me los toques_ dije resignada

Metió la mano por dentro del sostén y el contacto de su mano con esas callosidades que te había comentado me excito de verdad esta vez.

Cerré los ojos y bajé la cabeza.

_Continua mirándome coño_ me dijo levantando la voz

Lo hice, lo miré a través del móvil.

_Tienes los ojos brillantes te está gustando ¿No es así? Dilo_

Seguía tocándome los pechos y pellizcando los pezones

_Me gusta, me gustan tus manos_ dije

_Ya lo veo_ dijo el sonriendo

_Quítate el sostén y no me vengas con chorradas_ dijo

Decidí no llevarle la contraria y llevé las manos a mi espalda para desabrochar el sostén.

El sostén se desprendió lentamente y Aitor fue tironeando hacia abajo para liberar mis tetas.

_Joder son mejores de lo que pensaba_ dijo y me las sobó a mano llena, apartando los costados de la camisa, me excitó más aun y se me escapo un gemido

_Te gusta obedecer ¿no es así?_

_Si….. Ayy_ dije porque había pellizcado un pezón jalándolo hacia arriba violentamente

_Di que te gusta obedecerme_

_Me gusta obedecerte_

_Dilo bien… me gusta obedecerte amo_

_Me gusta obedecerte…. Amo_

_Que perra sumisa habías resultado pero a mí no me va ese rollo_ dijo riendo

Me sentí completamente avergonzada y excitada.

_Abre la boquita_ dijo y me introdujo su dedo pulgar

_Así mámalo como si fuera mi polla_

Me seguía filmando con una mano y con la otra me penetraba la boca, a veces sacaba su dedo y recorría mis labios, yo le besaba el pulgar y la mano y volvía a metérmelo en la boca, en verdad lo chupaba como si fuera una polla, ya estaba salida y llevé mis manos a mis tetas desnudas y comencé a tocármelas.

_Que puta que eres, me podría correr solo con mirarte_ dijo

Estuvimos así un buen rato, yo me notaba humedecida, seguía chupando su dedo y sobándome las tetas. Notaba su erección por debajo del pantalón, su polla estaba a la altura de mi cara.

_Podría correrme así si quisiera_ dijo Aitor

Entonces froté su polla con mi mano sobre el pantalón mientras seguía chupando su pulgar y pellizcándome un pezón.

Lo masturbé así sobre la tela, el pantalón pringado de cal o lo que fuera también me excitaba

Aitor comenzó a correrse, casi en silencio, como sollozando. Sus piernas macizas temblequeaban

_Que puta eres por dios……que puta_ dijo

Sacó el pulgar de mi boca, se agachó y me besó, con un morreo violento, sentí sus labios en los míos por primera vez, fue como un shock, no podía creerlo.

_Quédate tranquila que no te haré nada que no quieras_ me dijo

No contesté

Cuando fuimos hasta la puerta quiso volver a besarme pero aparté el rostro.

_Vale_ me dijo

_Ya estoy contigo_ le dije al paciente que aguardaba en la sala de espera

Volví al consultorio, me metí en el baño, cerré la puerta, me desabroché el pantalón de jean y de pie, mirándome en el espejo del lavabo me masturbé como una perra. “

Me quedé un instante en silencio, nos miramos.

_Bueno ya estamos en el juego otra vez__ le dije

_ Tú tienes la culpa, lo sabes_

_Si…… lo se_ confesé

__Posiblemente acabe follando con él_ dijo Fernanda

_Bueno no sabemos quién es todavía_

_No creo que sea un asesino serial, debe ser un chaval que se le dio esta casualidad de conocerme o algo parecido_ dijo Fernanda quitándose las botas y masajeando sus pies.

_Mañana debo hablar con él_

__Carlos te voy a decir una cosa_

__Qué amor__

_Esta vez vas a tener que bancarte lo que pase hasta el final, vos provocaste esto y vas a tenér que pagarlo de algún modo_ dijo mi esposa con mucha seriedad

_Parece que fueras a castigarme por haberme portado mal_

_No sé, no sé por qué te digo esto, pero este chico, ya te digo no creo que sea un asesino psicópata ni nada pero…._

_ ¿Pero qué?_

_Tiene algo muy oscuro este chico dentro de sí, lo presiento y sé que no me voy a poder resistir mucho más_

Intenté quedar con Aitor a la mañana siguiente, solo recibí este mensaje.

_Si quieres ver el video de Fernanda de ayer, debes enviarme los dos que no tengo, el de la cochera y el primero en que le sobé las tetas_

No aguanté y le escribí:

_ Sé que no eres el nieto de Sonia y Oscar ¿Quién eres?_

__Soy el que se va a follar a tu esposa hasta que sea mi puta_ escribió.

Le envié los videos, él me envió el suyo.

La imagen de Fernanda con los pechos desnudos, la camisa de seda abierta, mamando el pulgar de Aitor era impresionante.

No quiso verme ni quedar conmigo.

Esa noche estábamos a punto de cenar, Fernanda y yo estábamos molestos uno con el otro, sin que lo expresáramos abiertamente.

Llamaron a la puerta. Era Aitor estaba con un bolso deportivo bastante grande como si viniera a quedarse luego de un viaje.

_Puedo pasar_ dijo, bastante cohibido. Me hice a un lado.

_Estábamos por cenar ¿Has comido?_ dijo Fernanda como lo más natural del mundo

_No_

_Bueno siéntate_ dijo mi esposa poniendo otro plato

_ No me gusta el pescado_ dijo Aitor, el aroma de pescado al horno era inconfundible a pesar del extractor de olores.

_ ¿Hamburguesas?_ pregunto Fernanda

_Si_ dijo el chaval

Aitor le hizo unos juegos y unas morisquetas a Sol. Parecíamos otra vez los tíos que reciben la visita de un sobrino.

_ ¿Cuál es tu historia?_ pregunté

_Mi madre me echó a patadas de casa_ dijo y bebió un trago de zumo

_ ¿Por?_

_Cosas, dejé el Instituto entre otras_

Fernanda trajo la comida.

_Aquí tienes un poco de jamón, ya traigo las hamburguesas_

_Gracias _ dijo Aitor

Todo parecía un poco más normal y tranquilo, la presencia de la niña, la comida en la mesa.

_Su madre le echó de casa_ dije

_Lo escuché_ dijo Fernanda

_Y viniste a Madrid_ le dije a Aitor, este estaba con la boca llena y asintió con la cabeza.

_ A casa de un amigo_

_ ¿Y cómo llegaste aquí?_ le dijo Fernanda

_En metro_ dijo Aitor riendo

_ Venga chaval_ le dije. Fernanda se levantó para traer las hamburguesas

_ En casa de mi amigo, es un piso en Portazgo compartido, había un ecuatoriano que trabajaba en la construcción_

Fernanda volvió de la cocina, le sirvió el plato a Aitor.

_Un ecuatoriano que trabajaba en la construcción_ dije como si eso tuviera un sentido

_Este tío, el ecuatoriano, estuvo trabajando aquí hace unos meses en el piso de Oscar y Sonia_ dijo Aitor

Nos miramos con mi esposa.

_Unas reformas que hicieron en el baño_ dije

_Eso _ dijo Aitor

_ ¿Y entonces? _Preguntó mi esposa

_El ecuatoriano estaba como loco contigo_ le dijo Aitor a Fernanda

Nos volvimos a mirar con mi esposa.

_No recuerdo haberle conocido o……_

_ Él te recordaba muy bien, eras su tema favorito_

_Ya entiendo_ dije. Seguramente se había cruzado con mi esposa en los pasillos o en el hall del edificio.

_Hablaba tanto de ti que me dieron ganas de conocerte_ dijo Aitor otra vez a mi esposa

_ ¿Tan fácil? No me lo creo_ dije.

Empezaba a pensar si detrás de todo esto no estaría alguien que conocíamos, Chema o Lara.

_ ¿Y cómo entrabas y salías del edificio?_

_El ecuatoriano me dio una llave_

_ ¿Él tiene una llave del edificio?_ preguntó mi esposa

_Si…..del portal y de la cochera_ dijo Aitor

_Eso está mal, debiéramos denunciarlo_ dijo mi esposa

_Y te la dio porque si_ dije yo

_No… me la dio cuando le conté que había conocido a Fernanda_

_Entonces él sabe lo que ha pasado hasta aquí_

_Si….. ese fue el trato, me dio las llaves pero debía contarle_

_ ¿Ha visto los videos_ le pregunté

_Si_ dijo Aitor

_Y tu amigo Gonzalo el de Badalona_

_Si ellos dos_

_ ¿Nadie más?_ dije

_Solo ellos dos_ dijo Aitor mientras comía

_ ¿Y qué hacías en la cochera?_ dijo Fernanda

_Fueron unos días que estuve peleado con mi amigo, el que alquila el piso_

_ ¿Y ese amigo como se llama?_

_Josema_

_Y él no sabe nada de esta historia que tienes con nosotros_

_Creo que no_

_Debemos avisarle a Sonia y pedir que cambien las cerraduras de abajo_ dijo Fernanda

_A veces pasan estas cosas con la gente de la construcción, se hacen copias de las llaves o no las devuelven_ dije

_Mañana debes decirle a Oscar _ me dijo mi esposa

_ ¿Tú quieres más?_ le dijo a Aitor quitándole el plato

_ Si, están muy buenas_ dijo Aitor

Nos quedamos en silencio, tomé un trago de vino.

_ ¿Y tú estás trabajando en la construcción?_ dijo Fernanda trayendo el plato con más hamburguesas.

_Si… pero es una mierda, voy a dejarlo_ dijo Aitor con la boca llena

Con mi esposa volvimos a mirarnos, todo parecía muy inocente como si las situaciones eróticas que habíamos vivido con este chaval, no hubiesen ocurrido.

_Fernanda Carlos quiero pediros una cosa_ dijo Aitor, masticando, con su cara regordeta, sus pecas, sus ojos achinados y ese flequillo un poco ridículo

_ ¿Puedo quedarme a dormir aquí esta noche?_ completó

_ Después de todo lo que ha pasado creo que no Aitor_ le dije

_Prometo comportarme, portarme bien_ dijo él

_ No sería buena idea_ dije

_Tendré que dormir en la cochera entonces_ dijo Aitor

_Que se quede Carlos, la niña puede dormir con nosotros_

Aparte de la habitación de la niña teníamos una habitación de huéspedes, me di cuenta que Fernanda estaba sugiriendo que la niña se quedara con nosotros y tal vez dormir en nuestro cuarto con llave.

Fernanda cambió las sábanas del cuarto de huésped, Aitor se comportaba como un niño bueno, un poco cohibido y agradecido.

_Bueno puedes usar el baño del pasillo_ le dijo mi esposa.

_Gracias, muchas gracias, sois buena gente_ dijo Aitor

Nos encerramos en nuestro cuarto con la niña.

_No creo que vaya a tirar la puerta abajo ¿no es cierto?_ dijo Fernanda

_ No, no va a pasar nada_ dije yo

Pero me costó bastante dormirme.

Al otro día yo me iba más temprano que mi esposa quien llevaba a la niña a la guardería.

_Aitor ¿Te vienes conmigo? _Le dije, el chaval estaba terminando de desayunar.

Dudó un poco qué responder.

_Yo regreso a las cuatro_ dijo mi esposa

Entre la una y las cuatro la niña se quedaba en casa con Amaia.

_Vale_ dijo él quedamente. Parecía increíble que este chaval le hubiera llamado puta a mi esposa mientras esta lo masturbaba sobre el pantalón. Era irreal, una de las dos situaciones era irreal.

Fuimos a la cochera, Aitor no llevaba su bolso, así que estaba claro que regresaría a nuestra casa por la tarde.

Cuando regresé del hospital a esos de las siete, Fernanda estaba en el sofá con la niña.

_Aitor está en el cuarto de huéspedes, con el ordenador_ me dijo Fernanda

_Fui hasta allí, Aitor estaba jugando un video- game con los auriculares puestos.

Le toqué el hombro, se dio vuela.

_Hola Carlos, como te ha ido_ me dijo

_Bien ¿Y tú?_

_Bien, oye ¿puedo quedarme esta noche también?_ dijo

_Vale pero mañana deberás buscarte otro sitio ¿está bien?_

_Vale, gracias_ dijo y volvió a colocarse los auriculares

Fui hasta la sala.

_ ¿Se comportó bien Aitor?_ pregunté

_Todo normal, como un sobrino bien educado_

Jugamos un poco con la niña, luego nos pusimos a preparar la comida.

_Carlos llama a Aitor para cenar_ me dijo Fernanda

Nos miramos con mi esposa, era claro que estábamos fingiendo una normalidad que no podía ser real.

Aitor se quedó esa noche. Al día siguiente fue lo mismo con la diferencia de que llamó a Fernanda para pedir permiso para regresar cuando estaba Amaia sola con la niña. Mi esposa se los encontró conversando en el cuarto de la niña.

Amaia era una chica morena y guapa, tenía 22 años y estaba en la universidad, parecía un poco sorprendida de la presencia del chaval, Fernanda le dijo que era un sobrino mío de Badalona.

Al tercer día dejamos a Aitor solo en la casa cuando nos fuimos a trabajar.

Al cuarto día yo estaba decidido a que el chaval debía marcharse, esa noche luego de cenar, estábamos en la sala los tres.

El chaval sentado en el sofá y Fernanda y yo en los sillones a los costados.

_Mira Aitor ya hace cuatro noches que estás aquí, creo que debes buscarte un sitio como habíamos hablado_

_Está bien, es que me gusta estar aquí con vosotros_ dijo con voz queda

_Lo sabemos, puedes venir cuando quieras, pero debes tener un lugar propio ¿Lo entiendes?_ dijo Fernanda.

_He visto los videos vuestros, en el ordenador del cuarto de huéspedes_ dijo de pronto Aitor

_ ¿Qué videos?_ dijo mi esposa con el rostro contraído

_Esos en que apareces follando con muchos tíos distintos, joder, son una pasada, mejor que cualquier porno_ dijo Aitor

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