Xtories

Mi profe y el doble Parte 8

Sabe que su profesora está comprometida, pero la tentación de poseerla en su propia casa es demasiado fuerte. Mientras ella intenta mantener las apariencias corrigiendo exámenes, él decide que esta vez no habrá límites, ni promesas, ni miedo a las consecuencias.

Lanfasone112K vistas9.5· 16 votos

MI PROFE Y EL DOBLE Parte 8

_ ¿Qué coño hablabas con ese gordo imbécil?_

_Ey tío, no está bien hablar así de las personas con sobrepeso_ dijo Micky irónicamente

_No le habrás contado de Sandra_ dije

_ ¿Y qué si le he contado?_

_ ¿Estás loco? ¿Quieres joder todo?_

_Es que…. ¿de qué sirve follarse a semejante pibón sin no puedes contárselo a nadie?_

_Si haces algo contra ella te mataré_

_Que ñoño eres, Sandra necesita follar y follar, es muy zorra_

_Hablo en serio Micky, te mataré…_ dije

_Tú también me necesitas, Migue, no lo harás_ dijo, pero pude ver algo de temor en sus ojos por primera vez.

Luego llegó la hora de salida, comencé a seguir a mi profe a cierta distancia, me gustaba ver el bambolear de su hermoso culo, el largo pelo cayendo por su espalda, casi hasta la cintura, con algunas carpetas bajo el brazo y con su bolso colgado del hombro.

Luego la alcancé y me puse a su lado.

_ ¿Otra vez tú? No me das respiro_ dijo ella

_Solo te acompaño a casa_ dije

_Debo corregir exámenes así que es mejor que no vengas_

_No te molestaré, me gustaría verte trabajar_

_No puedes estar todo el tiempo con….._

_Venga, estaremos solos, Micky no nos molestará_

Ella me miró con preocupación, sus ojos eran tan hermosos, tenía una ingenuidad adorable para los 28 años y el cuerpazo que se cargaba.

_No le has contado a nadie de lo que pasó ¿verdad?_ dijo

_No, te prometí que no lo haría_

_Debes cumplir esa promesa, Migue, mi vida está en tus manos ¿te das cuenta de la gravedad de todo esto?_

_Si, tú tranquila_ dije

Llegamos hasta la puerta de su casa.

_ ¿Puedo pasar? Solo un momento y te veo trabajar…._ dije

Ella miró para los costados, indecisa.

_Vale, pero no haremos nada hoy_ dijo

Entramos a su casa, ella dejó las carpetas sobre la mesa del comedor y luego fue hasta su cuarto, yo fui hasta el frigorífico y cogí una botella de agua.

Regresó hasta donde estaba yo, se había quitado las botas y puesto unas chanclas, llevaba todavía el vaquero ajustado y la camisita blanca, rebosante de sus pechos.

_ ¿Te preparo la merienda?_ dijo

_Vale_

No me podía creer estar así con ella, era como un sueño, pensar que me la había follado ya, que le había comido el coñito y ella me había mamado la polla.

No le había dado por el culo como el cabrón de Micky, solo eso me había faltado.

_Piensas seguir estudiando en la universidad ¿no?_

_Ingeniería en sistemas_ dije

_Si, eres muy inteligente…demasiado…_ dijo ella

_Gracias_ dije, estábamos sentados uno junto al otro en los taburetes altos de la barra del desayuno.

_Esto que haces conmigo está mal, eres capaz de comprender eso ¿No?_

_Si, lo comprendo…_ dije y me sentí avergonzado delante de ella

_Prométeme que no lo volverás a hacer con nadie más, en el futuro…_ dijo ella, por dios era tan ingenua y tan bella, su boca grande y carnosa, sus pómulos fuertes y marcados.

_Te lo prometo, me desharé de Micky, ya verás…_

_Ese Micky tiene la culpa de todo, es eso ¿no?_ dijo ella

_Yo no soy tan hijo de puta como él_

_No….eres un buen chico en el fondo…pero tienes problemas ¿te das cuenta de eso?_

_Si…si…pero me las arreglare y no volveré a hacerle esto a nadie en el futuro…_ dije y lo creía de verdad en ese momento.

_No es algo bueno para la vida de nadie ser así, debes entender eso, no eres malo, pero necesitarás ayuda…la ayuda de un profesional médico ¿te das cuenta Migue?_ dijo ella

_Profe ¿Puedo darte un beso?_ dije

_Quedamos en que no haríamos nada_ dijo ella

_Solo un beso y luego miro como trabajas_ dije

Ella acercó su carita a la mía y sus labios cálidos se juntaron con los míos, por dios, era acojonante, su boca desprendía un calor que me abrasaba, repasé su boca un poco y nuestras lenguas se juntaron brevemente, ella cerró los ojos, puse una mano en la potente cintura.

_Bueno, ya está bien_ dijo luego, pero su cara estaba arrebolada y sus ojos velados habían cambiado, sabía que podría follármela si quería, pero no quería incomodarla, quería ser bueno con ella.

Se puso a trabajar allí mismo, luego de quitar los trastos de la merienda.

Yo me senté en el sofá y comencé a revisar el móvil, cada tanto miraba a mi profe quien estaba absorta en los exámenes, a veces mordisqueaba la punta del boli con gesto concentrado, su largo pelo oscuro cayendo en cascada por los hombros.

Ese Sergio era un imbécil, esperaba que no se casara con él.

Por entre la barra del desayuno, miré sus piernas poderosas embutidas en el vaquero, comencé a notar una erección.

Luego de media hora ella se frotó el cuellito, con la mano, las tetazas marcaban un hermoso canalito por entre la camisa.

Me acerqué a ella por detrás y puse las manos en sus hombros.

_ ¿Cómo vas?_ dije

_Bien, ya casi acabo_ dijo ella

Hice presión en sus hombros y luego cerca de su cuello, haciendo un masaje.

_Ah que bien…._ dijo ella

Y luego siguió corrigiendo.

Yo seguía haciendo masajes en su cuello, ella parecía estar a gusto.

No pude resistir la tentación de correr su pelo y besar suavemente su orejita.

Ella no dijo nada.

Pase las manos por delante y desabroché un botón de su camisa.

_Ey no te aproveches…_ dijo ella

_Para que estés más cómoda_ dije yo

_Si, eres muy listo_

Joder parecíamos una parejita de novios, jugueteando.

Luego volví a su cuellito, sentía sus vertebras y su carne firme, fui hasta el omoplato y presioné.

_Creo que tengo un nudo allí_ dijo, hice masajes concéntricos con el pulgar intentando deshacer ese nudo.

_Lo haces bien_ dijo ella

Volví con las manos a su cuello, notaba su cuerpo como se ablandaba, la tensión ahora era de otro tipo, me daba cuenta.

Llevé una mano adelante y desabroché otro botón y luego otro.

_ ¿Qué haces?_ dijo ella y se giró un poco, besé su mejilla.

_Vale, debo acabar con esto…._dijo

Metí una mano por dentro de la camisa abierta y toqué esa tetaza firme y carnosa por sobre el sujetador de encaje.

_Habíamos quedado en que…_ dijo

_Tu sigue corrigiendo, ignórame_

Ella volvió a hacer como que se enfrascaba en los papeles.

Desabroché otro botón y acaricie su vientre liso y luego de vuelta a su tetaza, mi mano era incapaz de abarcarla, dejé su cuello y saqué los faldones de la camisa fuera del vaquero y desabroché los botones que faltaban y luego pasé las dos manos por dentro de la camisa abierta y estrujé sus pezones por sobre el sujetador y besé su cuellito, ella se estremeció pero siguió haciendo como que corregía los exámenes.

_Sabes que con estas tetas vuelves locos a todos en el insti ¿no?_ dije y besé su cuello y su orejita.

_No…no todos son depravados como tú…_ dijo ella suspirando

_ ¿Has visto cómo te mira Ismael, el ordenanza?_

_No…no le he visto_ dijo ella

_Está loco por ti, eres inalcanzable para él, que no daría por tocarte las tetas así…_ dije y besé su mejilla, las tetazas entre mis manos parecían crecer y volverse más grandes aún.

Metí la mano por dentro del sujetador y toqué piel electrificada.

_No me hables de él_ dijo ella y giró un poco la cara y nos besamos, su boca me dio un corto pico y luego se abrió como una medusa y nos comimos las bocas el uno al otro.

_Vas a romperme el sujetador_ dijo ella

Metí las manos por dentro de la camisa, sentí la piel vibrante de su espalda, me costó un poco pero logré desbrochar el sujetador y este comenzó a resbalar por el cuerpazo de mi profe.

_Sandra, estoy enamorado de ti_ le dije entre beso y beso y mordiendo un poco sus labios

_No me hagas daño, entonces_ dijo ella

_Nada malo va a pasarte_ dije y mis manos estrujaron y sobaron los pechos desnudos, eran de una consistencia esponjosa y suave y firme a la vez.

Una mano de ella fue hasta mi polla y apretó fuerte sobre el pantalón.

_Al menos ya tienes 18 años, busqué tu legajo_ dijo ella, haciendo apretujones sobre mi polla

Volvimos a besarnos, toqué su coño hinchado y prieto por el vaquero.

_Joder…como me tienes…_ dijo ella

_ ¿Vas a seguir corrigiendo, profe?_

Ella se giró en el taburete, volvimos a besarnos, ella sentada y yo de pie quedábamos de la altura justa, abrí su camisita y metí mi cara entre sus pechos, el calor que había allí pareció quemarme la cara, besé la lomada superior de esas cadenas montañosas y luego bajé hasta el pezón rosado y oscuro y la gran areola que cubría medio pecho y la recorrí con mi lengua, apreté la teta con la mano como si fuera a ordeñarla y me metí todo eso en la boca.

Mi profe suspiró y su mano acarició mi nuca y mi pelo.

_Siempre consigues lo que quieres ¿no?_ dijo ella entre gimoteos

_No siempre_ dije y levanté mi cara de sus pechos para besarnos, su boca buscaba la mía con deseo, como dos amantes que se buscan y se quieren.

_Ponte de pie, ven_ dije y le cogí de la punta de los dedos, ella se dejó hacer.

Se puso en pie, la hice girar y que apoyara las manos en la barra desayunador y luego volví a poner mis manos en sus pechos colosales, ella volvió a apretujarme la polla por sobre el pantalón.

Desabroché su vaquero y comencé a tironear de él para bajárselo, estaba muy ajustado pero lo fui logrando, hasta dejarlo a la altura de sus rodillas, pronto comenzó a emerger ese culazo bestial, como salido hacia afuera del cuerpo, en pompa, pero de un modo exagerado, el quiebre de su cintura era tremendo.

Enrollé los faldones de la camisa para ver bien. El tanga diminuto era de color negro y estaba enterrado en medio de su culo, sus nalgas desnudas y tersas.

Me agaché para explorar, planté besos en esas nalgas carnosas, en esas montañas de carne tersa y firme y metí la nariz en medio del ojete para aspirar todo su olor, ella suspiró, aparté la tira del tanga y la dejé sobre una de las nalgas y luego aspiré hondo y enterré mi cara entre los dos glúteos y saqué mi lengua y busque su más recóndita intimidad y ella suspiró densamente y trastabilló un poco.

Las palabras que diría Micky se agolpaban en mi mente, que bien te huele el culo, cerda, que peste a zorra que tienes, pero yo no era Micky, nunca lo sería.

Creo que esa comida de culo fue uno de mis momentos de gloria, no me cansaba de escarbar en su ojete como un maldito hurón y luego ella me premiaba acariciándome el pelo con esa mano que tanto me había fascinado cuando golpeaba la pizarra con la tiza.

Además habíamos estado casi como novios, con esa complicidad de enamorados.

Mis manos separaban esos cachetes llenos de su culo y no dejaban rincón por chupar, babear, succionar.

_Ahh!!....Ahhh!!!.....si….si niño….que bien…lo haces…._ dijo ella

Me paré, me costó apartar mi lengua de ese orificio anal que había quedado impregnado de mi saliva, nos besamos para que ella sintiera el olor de su culo en la boca. Y luego llevé una mano a su coño y penetré con dos dedos, estaba completamente húmedo allí abajo.

Y comencé a follarla, mis nudillos chocaban con su pelvis.

_AHHHH!!!.....JODER……..NO….NO…._

Cogí su cuello e hice que inclinara su cara hacía atrás, arqueando su espalda y me puse en puntas de pie para besarla mientras la follaba con mis dedos.

La sentía derretirse en ms manos y eso me ponía eufórico, otra vez las palabras de Micky parecían escaparse de mi garganta.

_Ves que eres mi perra, eres mi zorra y vas a correrte con mis dedos en tu coño de guarra_

Pero yo nunca le hablaría así a Sandra.

_Córrete mi amor….córrete, cariño…._ le dije dulcemente y volvía besarla en esa boca que temblaba todita torciendo su cuello hacía atrás.

_AHHHH!!!.....JODER…..NIÑO….ME HACES…._

_ ¿Qué te hago cariño? Dime que te hago…._ le dije dulcemente

_ME HACES ACABAR…….ME CORROOOO!!!!!.....AHHHHHHH!!!!!!!_

Sentir ese cuerpo de mi profe, temblar entre mis brazos con mis dedos enterrados en su coño, sentir como latían las paredes de su vagina en mis dedos, era brutal.

Y entonces, apenas se acababa de reponer de su orgasmo cuando se dejó caer de rodillas y ella misma me desabrochó el cinturón y bajo la cremallera y liberó mi polla que prácticamente golpeó su cara y comenzó a chupármela con desesperación, como si no hubiera mañana.

_Eso cariño….eso es……..si amor….si…_ dije yo cerrando los ojos y aferrando la mata oscura y densa de su pelo.

Y sus labios envolvían mi polla y todo en ella era calor que me quemaba y luego besó y lamió mis bolas y vuelta a mi polla y le daba besos por todo el glande y el tronco, como si fuera la primera polla que mamaba en su vida.

No podía esperar más-

_Ponte de pie, venga_ dije autoritario y luego volqué el cuerpazo de Sandra sobre el taburete, su vientre quedó apoyado en el asiento, sus piernas flexionadas se apoyaban en el suelo, estaba descalza y resbalaba un poco, su vaquero un poco más debajo de las rodillas trababan sus piernas.

Su cuerpo quedó doblado sobre el taburete y de pronto su coño había quedado a la altura justa.

Juró que quise penetrarla por el coño, pero equivoqué el camino.

_Ay, cuidado…..que estás en mi culo…_ dijo ella

La punta de mi polla había chocado con el prieto ano, la tira del tanga estaba montada sobre su nalga, la estiré y esta golpeó la carne.

_Ay….cuidado…_ dijo ella

Y entonces fue como si el espíritu de Micky me poseyera, escupí sobre su ano y lo esparcí con el dedo pulgar y lo hundí en el culo de mi profe.

_AY!!......_ dijo ella

Y descubrí que estaba húmedo allí, lo había babeado y abierto bastante con mi lengua.

Bajé mis pantalones y los dejé caer hasta los tobillos.

Y luego esta vez sí apunté la punta de mi polla allí en ese orificio prohibido y empujé.

_AYYY!!!!........Niño, no….. ¿Qué… qué haces?_

_Shh!…tú tranquila, cariño….no pasa nada…_ dije yo y presioné y por dios, no me lo podía creer, mi polla se abría camino, las paredes del culo de mi profe abrasaban mi verga, estaba húmedo y caliente allí.

_Joder…Migue….no…..no…_dijo ella

PLASSSS!!!

Sin que pudiese evitarlo le había soltado un azote en el culo a mi profe, ella suspiró quedamente.

Seguí hundiéndome en ella, los dos estábamos con los pantalones bajados, ella volcada sobre el taburete como una bolsa de patatas.

MI miró de reojo, con un ojo que parecía salirse de su órbita, la cogí del cuello, apreté solo un poquillo, a medida que la penetraba, a medida que mi polla profanaba su ojete, mi cara se acercaba a la de ella, se inclinó hacia mí, forzó su posición todo lo que pudo.

_Joder….niño….eres muy malo…eres….._

_ Como me gustas, profe…_ dije y entonces nuestras bocas se encontraron y pudimos besarnos, yo volcándome sobre ella y penetrando su culo hasta que mis huevos hicieron tope.

Y nuestras bocas jugaban y nos morreábamos como novios y mi verga comenzó un lento mete y saca.

Me estaba culeando a mi profe, estaba sodomizando a Sandra, esta vez no era Micky, era yo quien lo hacía.

_Joder…..no sé lo que me haces……no sé lo que me ha…_ balbuceaba Sandra

Corté su letanía volviendo a besarla, sus pies desnudos resbalaban por el suelo, buscando afirmarse.

_Te estoy dando por el culo, profe…..te estoy follando el culo, mi amor….._

_Me estás volviendo loca….loquita me estás…_ dijo ella mirándome con ojos llorosos, la cabeza torcida hacía atrás, una manita cogiéndose de la barra del desayuno, para no caerse.

_ ¿Te gusta…te gusta, mi amor?_ dije

Ella volvió a mirarme, nos besamos, nuestras bocas chocaron y mi polla entró y salió de su culo.

Estaba todo tan apretado allí abajo y húmedo, nuestras piernas trabadas por los pantalones bajos.

_SI….me encanta…me encanta, maldito niño….me encanta……._ dijo ella y me acarició el rostro con una mano

_Profe….quiero que…dejes a tu novio……_ dije y volví a penetrar su culo, su esfínter me quemaba la polla.

_ ¿Que? ¿Qué dices tú……?_

_Es un imbécil….no sabe follarte como yo……no te merece…quiero que lo dejes…._

_Pero…niño…vamos a casarnos…vamos a……_

Volvimos a besarnos, su boca también era fuego, sus labios ardían.

_Nadie te ha follado como yo….dímelo_

Aceleré las embestidas y cogí una de sus tetas y la apreté hasta hacerle doler.

_No….nadie me ha fallado como tú…puto niño….puto niño_ dijo ella

_Te amo Sandra….vas a dejar a tu novio…te amo……_

Ella no pareció escucharme, si le hubiera sacado la polla se hubiese ido derecho al suelo, estábamos agarrados y trabados como dos perros callejeros.

_Joder…..me has convertido en tu…AHHHH!!!!!!........_

_ ¿En qué te he convertido, cariño…en qué…?_

_AHHHHHHH!!!!.....AHUGH!!!!…..AHH!!!......._

_ ¿En qué te he convertido, mi amor…en qué?_ volví a insistir y besé su mejilla, ella cerró los ojos con fuerza.

Ahora le estaba partiendo el ojete sin piedad, le estaba reventando ese culo como si fuera el mismo Micky.

_AHHHH!!!!.....Joder….mi culo….MI CULO……. EN TU PUTAAA….ME HAS CONVERTIDO EN TU PUTA!!!!!!!……… PUTO NIÑOOO!!!!!_

Y con ese grito de rabia y placer comenzó a correrse y estuvimos a punto de caernos los dos al suelo varias veces, pues el cuerpazo monumental de Sandra era como una yegua desbocada y sin freno.

Y yo sentía que era como un jinete domando un potro salvaje y me aferraba a ella y la sostenía a la vez y parecía que mi polla crecía dentro de su culo hasta llenarla por completo, hasta ser el eje que la mantenía volcada sobre ese taburete.

Y seguí penetrando su culo hasta que ella ya no podía más de dolor y de los orgasmos que había ido encadenando, hasta que su cuerpazo sublime ya solo era un guiñapo maltrecho.

_Córrete…….. Córrete ya…._ dijo y nos besamos otra vez.

Pero yo quería algo especial esta vez y me salí de ella con pesar, mi polla olorosa de sus flujos íntimos.

Y ella se puso de pie trabajosamente y nos besamos y azoté su nalga, marcando territorio en ese culazo que me había vuelto loco desde que ella entrara al salón y que finalmente había profanado.

Tenía mucho que agradecerle a Micky y supuse que él estaría viendo todo esto y riendo para sus adentros, porque el maldito cabrón sabía que sin su ayuda nunca lo hubiese logrado.

El largo pelo de Sandra me envolvió, abrí su camisa y besé sus tetones y luego puse una mano en su hombro y ella comprendió todo y me miró con ojos sumisos y fue dejándose caer de rodillas, lentamente, una torre del castillo que se desmoronaba, que aceptaba su derrota, hasta que su boca quedo a la altura de mis huevos y los lamió y me miró mientras lo hacía y ella misma comenzó a jalarme la polla mientras chupaba y sorbía mis pelotas y yo abría los lados de su camisa para observar bien ese par de tetas que iban y venían pesadamente, carnosas y sudadas,

_Quiero….que…..quiero…qué…._ dije entre gemidos

_ ¿Qué es lo que quieres….niño….mi niño?_ dijo ella, llamándome así por primera vez

_Quiero que tragues…..mi semen….._ dije

_Tragaré…..tragaré tu leche…mi niño….mi niño malo…_ dijo ella.

_¡¡Joder…Sandra…ya estoy…ya estoy tía!!!!....._ dije

Y entonces ella se metió mi polla en la boca justo cuando yo me corría y fijé su cabeza contra mi ingle y mis pelotas, su fina naricita en mis pelotas y me corrí dentro de su boquita, hasta la última gota.

Sentir como tragaba, como deglutía y dejaba pasar mi lefa dentro de su garganta fue una sensación maravillosa.

No lo sabía en ese momento pero todo lo que sentía era de una intensidad tal que luego se convertiría en una maldición en mi vida de adulto, ¿cómo igualar alguna vez el morbo de todo lo que estaba viviendo con Sandra?

Luego nos duchamos juntos, no follamos bajo la ducha, dejé que ella me lavara el pelo rizado, que enjabonara mi pelo con shampoo, con sus delicadas y fuerte manos y que me besara con dulzura cada tanto.

Y luego cenamos algo liviano y ella me atendía con la solicitud de una madre o de una tía mayor por así decir, miramos tele en el sofá y nos besamos con mucha ternura.

Y luego avisé a mi madre de que me quedaba en casa de un amigo a dormir y me quedé a dormir en casa de Sandra y esa noche volvimos a follar y le volví a dar por el culo, los dos de costado en la cama, mi polla entrando suavemente por ese canal lubricado mientras le comía la boquita y ella suspiraba como una colegiala.

Y luego dormir con el cuerpo tibio de mi profe entre mis brazos y más tarde yo quedé durmiendo sobre ella, con mi cara entre sus tetazas y entre dormido notaba su mano en mi pelo acariciándome

Y a la mañana volvimos a follar muy temprano y otra vez le dí por el culo y me corrí dentro de su boca nuevamente y luego al verla entrar en el aula, ella con una gran sonrisa y sus vaqueros ajustados y una camisa con un botón desabrochado de más, mostrando canalito y una de mis compañeras que dijo:

_Está cada vez más calienta pollas esta pava_

Y yo sabía que esa sonrisa luminosa de ella era por mí y ese botón desabrochado de su camisa era por mí y esa sensación de bien estar que ella exudaba era por mí, por todo lo que habíamos follado y creo que no me extrañó no ver a Micky sentado en clase a mi lado, había faltado a clase, no podía soportar mi triunfo.

Este idilio mío con mi profe debe haber durado un mes aproximadamente, éramos novios o amantes y Micky aunque volvió al insti, se limitaba a sonreír y casi no hablaba y no se metía con ella para nada.

_Te felicito, chaval, lo has logrado, te lo mereces_ me dijo una vez.

Con su novio no es que ella hubiese cortado la relación, pero le había puesto excusas para que no fuera a visitarle durante ese tiempo y él parecía aceptar aunque protestó bastante al principio.

Hasta que una noche, estábamos ella y yo viendo la tele, en el sofá, muy acaramelados, cundo llamaron a su puerta.

_ ¿Quién podrá ser?_ dijo ella

_ ¿Quieres que vaya a ver?_ dije

_ ¿Estás loco, mi niño? Vete al cuarto yo iré a ver, no salgas eh_ dijo

Vi su gran culo bambolearse en dirección a la puerta, dentro del vaquero ajustado.

Entré al cuarto, Micky de pronto apareció a mi lado, con una gran sonrisa.

_ ¿Qué haces aquí? ¿Por dónde has entrado?_ dije

_Migue, no hace falta que hagas el tonto conmigo_ dijo

_ ¿Estás loco? Vete ya de una vez_

Entonces escuché voces provenientes de la sala.

_Debe haber un error ¿Co…como que Migue te ha dicho que vengas a verle aquí? Él no está aquí por supuesto…_ la voz de Sandra tartamudeaba y era temblorosa.

_Bueno, profe, yo creo que todo puede arreglarse muy bien_ él decía “mu bien”

_ Sé guardarme un secreto, qué leches_ dijo una voz cavernosa, gutural, desagradable.

Era la voz de Ismael, el gordo ordenanza del instituto.

Micky no cesaba de sonreír y yo me sentí desfallecer.

Continúa en