Xtories

Suso e Irene. Fantasma del pasado II

Suso llega a la casa de la playa sabiendo que su relación está al borde del abismo. Cada mirada de Julio hacia Irene, cada susurro entre Patricio y Olga, alimenta su paranoia. No es solo un fin de semana de vacaciones; es un campo minado donde la verdad se mezcla con la lujuria y la traición.

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Llegó el fin de semana que íbamos a la casa de la playa del amigo de Patricio. Todos las hermanas y sus hijos. Su amigo tenía una casa chalet grande con piscina y además en primera línea de playa, Olga y sus dos hijos ya habían estado allí una vez y no paraban de hablar del lugar y lo bien que lo pasaron, además su amigo también tenía un hijo con el que jugar, los niños de Olga no pararon de darme la brasa en el coche con todo lo que hicieron la primera vez que fueron. Por supuesto, Olga nos cargó a los niños al resto porque ellos ya habían ido desde el día anterior para disfrutar sin ellos mas tranquilos. Como siempre se pasaba de caradura.

Sobre quien sería el amigo ya habíamos hablado Irene y yo, ella esperaba que no fuera él pero yo me apostaba todo a que sí, porque la vida había decidido que yo debía sufrir. Cuando llegamos nos recibieron los tres y como no, allí estaba el compinche. Espere a que los niños salieran disparados y nos quedáramos solos en el coche mientras me ardían las entrañas.

- Ahí los tienes, tus dos amiguitos, Patricio y Julito para follarte juntos otra vez. Me cago en mi puta madre.

- Suso, por favor.

- Suso por favor que... ¿no te follaron? El culo y el coño a la vez te follaron y si quieres te lo cuento con más detalle, porque vi cómo te trataron además.

-...Ya basta, normalidad hasta que busquemos una solución.

- ¿Y hasta entonces?

-...

- Mira a tu hermana con esos cerdos. Será boba esa ilusa, parece tan enamorada de Patricio que no ve lo asqueroso que es.

- Ay ya Suso déjalo. Dijo muy molesta y zanjando la discusión.

Salimos y saludamos a todos, Amada llegaría 10 minutos mas tarde con su hija. Empezamos a preparar el desayuno, habíamos ido muy temprano para aprovechar el día. Desde el primer momento vimos que Julio iba a ser un problema, no paraba de mirar a Irene y de colocarse junto a ella mientras nos enseñaba la casa.

- No os preocupéis, le he dicho a Julio que no haga tonterías. Nos dijo Patricio mientras nos ayudaba a sacar cosas del coche.

No me tranquilizaba, yo aun sospechaba de los dos. Julio seguía con su ofensiva a pesar de la supuesta advertencia de su amigo, se acercaba a Irene a solas cada vez que podía y le recordaba lo que había sucedido en los acantilados. Yo me alejaba cada vez que el llegaba, me daba el mismo rechazo que aquel día. Irene me pedía que por lo menos intentara aparentar con Patricio para que su hermana se quedara tranquila, pero era superior a mí.

Cuando acabamos de desayunar, todos se cambiaron y salieron a la piscina. Nosotros para quedarnos alejados nos quedamos recogiendo en la cocina hasta que llegó de nuevo Julio y le dio unas bragas de bikini para que se las pusiera.

- Y no hay parte de arriba, les dirás a todos que hoy te apetece hacer topless, quiero verte esas preciosas tetas durante todo el día. Soy el anfitrión, no me hagas el feo.

El bañador era minúsculo, si ya una braga normal le dejaba ver gran parte de las nalgas este se veía claramente que no era su talla, se le veía de mas, por debajo y por arriba de su culo.

- Estas espectacular, que rico ver como te aprieta el coñito y como salen tus nalgas de la tela. Le dijo cuando se lo vio por primera vez mientras babeaba por ella.

Además de su culo, el hilo del bikini acentuaba sus caderas anchas. Me pareció demasiado y sin decir palabra le puse una camiseta que traía, que no solo le tapaba las tetas sino gran parte de su culo. La cogí de la mano y salimos juntos a la piscina a tomar el sol.

- Vamos a cambiar de estrategia y quedarnos junto a Amada y los niños todo el día. Le dije a mi chica.

- Vale, será lo mejor. Estaba agradecida por haberla tapado y defenderla mínimamente.

Casi rozando el mediodía salió de la casa un pequeño chaval de unos quince o dieciséis en calzoncillos, con una camiseta que no se lavaba hacía semanas y el pelo con la forma de la almohada por no haberse lavado el pelo el día anterior lleno de laca o gomina.

- Hola, ¿Hay desayuno?. Preguntó al aire sin importarle los desconocidos que estuviéramos allí.

- Busca en la cocina, ha sobrado de lo que han traído ellos. Le dijo Julio, sin preguntarnos.

- ¿Hijo tuyo? Preguntó Amada.

- Si, el mayor.

Olga y Patricio apenas estaban con la familia, eso si, todo el tiempo estaban entre risas y muy acaramelados hasta que volvían a desaparecer. Nosotros estábamos mas tranquilos con Amada al lado aunque Julio también estaba rondando por allí jugando con los niños y hablando con nosotros. Volvió a salir su hijo mayor, se llamaba Javier y nos contó que no lo veía demasiado, cuando su exmujer le traía a los niños el mayor salía con sus amigos todo el fin de semana hasta que se volvía a ir con su madre. Se faltaron al respeto varias veces sin motivo aparente.

- Disculpen, la verdad es que el chico está en una etapa muy rebelde.

- Si, es una edad muy difícil no es niño ni hombre todavía. Le dijo amablemente Amada.

- Hay que darle mas educación entonces. No pude contenerme y se hizo un silencio incómodo.

El chico salió en bañador y después de darse un baño se quedó para conocer a las sobrinas de Irene. Sobretodo chuleaba delante de Anhusa la niña de Amada de origen indio, era la mas desarrollada de las dos con trece años ya tenía un gran pecho lo que atraía las miradas de lo chavales y preocupaba a su madre, además hacía tiempo que mostraba interés por los chicos.

- Voy a vigilar a estos a ver de que están hablando. Amada se fue con los chicos, la niña no era suya biológica pero por el tamaño de sus tetas podría ser, era una mujer oronda de enormes tetas caídas.

- ¿Habéis visto? Mi chico es un macho como su padre, como ha preocupado a la mamá. Así nos quedamos solos y podemos hablar libremente.

- Seguro. Le dije en tono de desprecio.

- Hay que ver, te pareces mucho a tus hermanas y a la vez estas muchísimo mas buena, sobretodo con ese culazo redondo. Julio me ignoró para lanzarse de nuevo a por mi novia.

- Respeta un poco. Le dije yo.

- ¿Yo? Me acabas de dejar en evidencia con mi hijo.- Bueno sácate las tetas como te dije o se lo cuento todo a toda tu familia. Se dirigió a Irene. Ella obedeció a regañadientes y quedo en topless delante de todos, por no hablar de la parte baja.

- Ufff que rica estas zorra. Que vistas con esa carita de niña buena y esos pezones oscuros me vas a hacer correrme con solo mirarte.

- Bueno ya está bien. Se levantó molesta y se fue hacia dentro de la casa.

Yo decidí quedarme en la piscina junto a Amada vigilando a Julio de lejos por si se le ocurriría seguirla. A la vez veía como Anhusa y el chaval se juntaban cada vez mas y jugaban en el agua. Su madre también los miraba fijamente sin darse cuenta que tenía el sujetador descolocado. Entre el calor, las tetas de Irene y ahora el medio pezón de las tetazas de Amada me estaba calentando me metí en el agua para refrescarme.

Estuvimos un rato jugando con la pelota en el agua todos los chicos Amada y yo, rápidamente el chico Javier perdió el interés al no poder seguir cerca de Anhusa y se fue, no sin antes volver a discutir con su padre porque no le daba dinero para alguna chorrada. Pasó como media hora y me di cuenta que solo quedábamos los niños Amada y yo. Sin darme cuenta Julio había desaparecido, al instante me sobresalté y entre corriendo en la casa para buscarlo, tampoco veía a Irene desde hacía mucho.

Llegué a la planta alta hasta que me detuve por el sonido de unos golpeteos tras una puerta. Parecía que estaban follando dentro. ¿Irene? No podía ser, empezaron los sudores fríos y la tensión disparada. Intenté escuchar tras la puerta y si que había alguien follando, pero no me atrevía a entrar, me daba pánico que fuera Irene con Julio, verla otra vez reventada por ese ser no se lo perdonaría.

- ¿Qué haces ahí?. Me di la vuelta…Julio. No supe reaccionar y no dije nada.

- ¿Que pasa ahí dentro? Se acercó y pego la oreja.- Vaya a alguien la están reventando eh. Tu puta es que no para.

- No. No es ella.

- Anda que no, Patricio se la está follando.

- Está con Olga, seguro que son ellos dos.

- Patricio solo la quiere por su dinero y mientras se folla a tu novia.

- Cállate.

- Te tiene vigilándome a mi y se la folla él, eres un estúpido.

- El no correría ese riesgo, por lo que sea que quiera a Olga.

- Vamos a ver, no seas tonto, te lo estoy diciendo, mientras te entretiene conmigo se folla a tu novia o puede que se este follando a las dos ahí dentro ahora mismo.

Sabía que eso no podía ser pero esas imágenes en mi cabeza, me dejaron sin respiración. Mientras me alejaba me remató.

- He escuchado un quejido seguro que es de tu novia mientras Patri le folla el culo y su hermana le come el coñito jajaj.

Lo decía para desquiciarme, pero Irene no aparecía, bajé corriendo a la piscina, tampoco había vuelto. ¿Estarían los tres arriba follando? Joder claro que no. Salí al coche y ni rastro. Sabía que no podía ser pero ya estaba desquiciado, necesitaba que ella me tranquilizara.

Me dirigí de nuevo al coche y me quedé dentro, estuve llorando de nervios y volví a la casa, por fin, estaba Irene allí sola con Amada y los niños. Me la llevé a un lado.

- ¿Dónde estabas?¿Que hacías?¿Y con quién? ¡Dímelo ya!

- Oye ¿Qué te pasa? Tranquilo cariño

- No me tranquilizo, ¡cuéntamelo todo ya!

- Fui a la playa, que pasó.

- Mentira, ¿a la playa?

- ¿Qué pasa? Claro que fui, y me di un baño en el mar para despejarme, el acoso de Julio me estaba poniendo mala y quise alejarme de todos.

- Déjate de mierdas, ¿Te has dejado follar otra vez?

- Que no, estuve allí intentando pensar como arreglar todo esto, eso es lo que he hecho este rato, te lo juro.

- Escuché como follabas en una habitación.

- Pues yo no era, tranquilo.

- ¿Y quien era?

- Seria mi hermana Suso, yo que sé. Te lo juro que yo no he hecho nada, tranquilo. Estoy contigo.

- Quiero que nos vayamos.

- No podemos irnos, aguanta. Relájate. Estaremos en la piscina con los niños y no haré mas topless, le diremos que ya ha tenido suficiente, así no pasará nada.

Ya era la hora de la comida, los niños comieron primero y salieron corriendo de nuevo a jugar. En la mesa yo estaba de los nervios mirando a cada gesto buscando alguna mirada de complicidad entre Olga e Irene o Patricio. La única que encontré fue la mirada de Julio que me señalaba a la pareja y a mi novia mientras se sonreía. Amada también terminó rápido y se fue a vigilar a su hija.

- ¿Os lo estáis pasando bien?. Preguntó Julio a toda la mesa.

- Si, he ido a la playa es estupenda y me he relajado mucho. Le respondió Olga. Rápidamente volví a darle vueltas a la cabeza, ¿quien había ido a la playa y quien se había quedado en aquella habitación follando?. Una de las dos mentía.

- Podéis echaros la siesta en cualquier habitación usad la que queráis y echaros la siesta o lo que queráis jeje, hay para todos.

- Gracias, de verdad tienes una casa increíble, esto es un paraíso para desconectar. Olga estaba feliz y cuando era mas feliz era sin niños que la molestaran y era una sosa seguro que ni follaba, ella decía la verdad.

Antes de acabar de comer y de yo volverme loco llegó Amada muy enfadada.

- Anhusa y yo nos vamos!, la he pillado con el chaval ese besándose.

- Mujer son adolescentes, que mas da. Le afeó Olga.

- Estaba dejando que le tocará las tetas Olga, se había quitado el sujetador del bikini. Claro, viene aquí en este ambiente, tu todo el día follando por las habitaciones e Irene con las tetas al aire y ese bikini minúsculo, yo no se que les pasa de verdad.

Irene se puso roja de la vergüenza pero Olga le respondió.

- ¿Todo el día? ¿Que más te da lo que haga yo? Y Patricio ha ido al pueblo que está a tomar por culo a buscar el almuerzo.

- El ruido se oía por toda la casa Olga, que vergüenza, nos vamos y punto. Se marchó a casa muy enfadada.

- Yo lo siento de verdad, no puedo controlar a ese chaval. Se disculpó Julio con el resto.

- No te preocupes mi hermana ha exagerado. Es un buen chico solo es la edad no lo culpes. Olga seguía ciega, no pensé que fuera tan tonta

Para mi ya estaba claro lo que había pasado, Irene se había follado a Patricio de nuevo, ¿pero porqué?

Acabada la comida Olga y Patricio fueron juntos a dormir, dejándonos a Julio Irene y a mi a cargo de los niños. La caradura de esos dos no tenía rival.

- Vamos chica ahora que no está tu hermana la pesada, puedes quitarte la camiseta y dejarme ver tu rico cuerpo. Julio seguía insistiendo en hacernos la vida difícil.

- Ni de coña, esto se acabó. Dije yo mientras me ardía el pecho de rabia.

- Míralo que valiente. Parecía que mi enfado lo había hecho callar un rato. Eso sí, no se despegaba de nosotros y quería zanjar el tema con Irene en privado.

- Te vas a quedar cuidando de los niños mientras me voy con mi novia a dormir.

- A sus órdenes mi capitán. Me contestó mientras se reía.

Yo no quería dormir solo quería dejarle las cosas claras a Irene y salir de allí para siempre. Nos metimos en una de las habitaciones que estaba libre.

-¡Hija de puta mentirosa! ¡Te follaste a Patricio! Estallé de la rabia.

-¿Otra vez? ¡Que no joder! Estuve en la playa ya te lo dije.

-Tu hermana estuvo allí, no tú. ¡Ella dijo que estuvo descansando en la playa, ella es la que siempre quiere estar tranquila y tu la puta que quiere la verga de esos hijos de puta! Le di un puñetazo a la pared por no dárselo a ella.

-Te estas volviendo loco Suso, eso que dices no es así, ven aquí. Con mucha calma se acercó intentando abrazarme, pero me solté.

- Mírame Suso, se quitó la camiseta grande y quedo en bikini.- ¿Ves este bikini? No es el que me dio ese cabrón, no iba a ir con el otro a la playa.

La miré y llevaba un bikini azul normal de su talla que le había visto muchas veces. Se acerco a mí de nuevo para convencerme, poco a poco fui retomando el juicio y aunque no la creía del todo estaba dispuesto a escuchar su explicación.

-Dame tu mano Suso, no he hecho nada para que estés así. Me sonrió.

Parecía tener sentido que se cambiara de bikini para ir a la playa, tenia mucho sentido que no se fuera a dejar ver cómo quería ese chalado en público. Después de unos minutos dándole vueltas me convencí de su inocencia.

-¿Como puedo estar seguro?.

Cogió mi mano y me la puso sobre su bikini haciendo que masajeara su coñito carnoso.

-chúpate los dedos cariño. Me dijo con una sonrisa lasciva.

Mis dedos sabían a sal, en aquel momento dulce sal. Había estado en el mar,en la playa, ella decía la verdad. Le lamí el cuello y estaba ensalitrada, luego un largo beso con lengua húmedo, mientras le desabrochaba el bikini. Sus tetas estaban frías del agua y granos de arena caían al suelo y otros quedaban pegados a su areolas marrones oscuras y perfectas, me aparté para verlas y no tener mas dudas. Ella misma se bajo la braga del bikini y quedó con su coñito con pelitos recortados, mire al suelo y también había arena en la braguita. No tenía mas dudas y tenía su cuerpo moreno de anchas caderas frente a mi desnudo. Estaba aliviado y deseando devorarla.

Volví a agarrarla de la cintura y a besarla, le chupaba el cuello las tetas todo lo que podía, aquella sal era aliviaba mi angustia y se la iba a quitar toda, rápidamente baje a su coño que lamí y chupé sin respiro,sus dulces jugos brotaron enseguida.

-Dios Suso, sigue así que rico, me vas a tragar.

Clavando mis dedos en sus grandes nalgas le seguí comiendo el coño como un animal hasta que empezó a tener espasmos y a correrse mientras yo golpeaba sus nalgas con fuerza. Cuando limpie su coño con mi lengua la puse contra la pared y comencé a follarla, mi polla entraba con facilidad y chapoteaba en su coño, mis manos estrujaban sus suaves y firmes tetas, la follaba con pasión y con rabia porque no decirlo.

-eso es dame fuerte, amor.

-te voy a reventar ya verás.

Presioné su espalda contra la pared mientras la seguía follando y con mis manos agarrando bajo sus muslos la levanté sobre mi polla, ella rodeó mi cuello con sus brazos. Mis manos pasaron a agarrarla de sus nalgas y mi polla se le clavaba entera dentro, tanto que comenzó a gritar, mezcla de dolor y placer. Giré hacía un espejo que había en otra pared de la habitación para gozar viendo como sus nalgas se sacudían con cada impacto de mi pelvis qué nalgas tenía esa puta, duras y grandes. Me dio un fuerte mordisco en el cuello de pasión que me ardió y yo le respondí con las sacudidas mas fuertes que fui capaz de darle, mi polla hinchada comenzó a escupir lefa en sus entrañas. Cuando la bajé nos tiramos en la cama, nos faltaba el aire y no pudimos ni hablar.

Cuando recobramos el aliento nos metimos en la ducha. Ver el agua correr por su cuerpo me volvió a empalmar, a lo que ella respondió con una paja que acabaría por sacarme hasta la última gota de leche.

-Dios me voy a caer del gusto. Le dije.

-Mmm me encanta que me eches tu lechita en mi cuerpo. Para acabar con una sonrisa y un beso en los labios.

Limpios bajamos a la piscina, tampoco nos hacia gracia dejar a nuestros sobrinos con Julio.

-¿Te vas a poner otra vez el bikini ese apretado?

-No te preocupes, no pasará nada.

Cuando bajamos, los niños quisieron ir a la playa, pero nos parecía mas fácil controlarlos allí dentro y no los dejamos ir, para calmarlos jugamos con ellos un rato, yo los tiraba al agua y ellos intentaban escapar. Irene hacía lo mismo y cuando corría la camiseta que se había puesto se le subía dejando ver su culo y coñito apretados por aquel bikini. La verdad que me estaba poniendo cachondo verla así, luego pensé que Julio estaba disfrutando del mismo espectáculo y me volví a enfadar.

Dejé de jugar y me senté a descansar pero Irene siguió jugando, perseguía al pequeño de Julio al borde de la piscina cuando de pronto el mayor la empujó al agua. Cuando salió de la piscina con la camiseta empapada, se le marcaban y veían claramente sus tetas con los pezones erectos, los niños reían de forma inocente y Julio y yo la observábamos de forma lasciva.

-Que buena puta tienes chaval, mira que muslos como se los habría así mojadita. No le respondí, para no caer en provocaciones pero quería abrirle la cabeza.

Mi novia subía por la escalera de la piscina cuando de nuevo salió del agua aquel sinvergüenza y abrazándola desde atrás la metió en el agua, todos seguían riendo y empezaron a zarandearse y a jugar a las aguadillas, no podía ver bien la cara de mi novia entre las salpicaduras y el tiempo que estaba debajo del agua. Cuando no pudo más dio un fuerte grito para que la dejara en paz.

Por fin salió del agua pero ya ni siquiera llevaba la camiseta puesta, la braga del bikini estaba doblado y tenia ya casi todo su culo fuera, vino corriendo a la hamaca para taparse con la toalla.

- Maldito niñato gilipollas.

- ¿Estas bien? Le pregunté acercándole la toalla.

- No, no ha parado de sobarme debajo del agua.

- Sería jugando mujer. Le dijo riendo Julio.

- Si jugando... ¿apretándome las tetas como pelotas anti estrés y metiendo las manos dentro del bikini?

- Jajajaj joder ha salido a su padre, eso me hace sentir orgulloso. Reía exageradamente mientras se sobaba la polla sobre su bañador mirando a mi chica.

- Vámonos dentro un rato cariño. La abracé frotando la toalla para secarla.

Entrando en la casa seguía indignada con aquel chaval.

Fuimos a la habitación, nos dimos una ducha rápida con agua caliente para quitar el cloro y nos pusimos ropa cómoda. Ya no abría mas piscina ni playa.

Dormimos una siesta muy placentera con la brisa que entraba por la ventana de la habitación, yo estaba agotado por el sexo de hacia un rato y de estar jugando con los niños.

Tenía un profundo sueño pero un chillido agudo pero a la vez susurrante me despertó de pronto.

- Papaaa. Era del niñato salido Javier. Ya hasta soñaba con aquel diablo.

- Sshhh calla Javi joder, vete de aquí, fuera fueraa. Le susurro Julio, su voz se escuchaba mucho mas cerca como si estuviera detrás de mío.

- Mierda joder ¿y ahora?. Irene también estaba allí.

- Nada, sigue ostias, yo hablo con el chico después, ¿sigue dormido? Irene me zarandeó empujándome con su cuerpo.

- ¿Suso?. Yo me quise responder pero no sabía muy bien ni dónde estaba.- Yo creo que no, ¿Suso estás despierto verdad?. Susurro de nuevo, pero yo no podía moverme, ¿no quería descubrir que estaba pasando?

- Sigue dormido, calla y sigue chupando joder, traga zorra.

Irene dejó de empujarme y su cuerpo rodó hacía el otro lado de la cama, entonces escuché los típicos sonidos de cuando Irene me chupaba la polla, allí al lado mío. Julio debía estar de pie junto a la cama y ella acostada al borde. Mi cuerpo se movía al replicar los movimientos que hacía mi novia mientras chupaba al otro lado del colchón.

- Mmm vamos así que rico, entera zorra. Sácate las tetas puta y luego empieza a tocarte el coñito, córrete conmigo.

Dios, que era aquello, ella debió obedecerlo sin dejar de chupársela porque sentí como me rozaba su rodilla al abrirse de piernas y los nuevos movimientos sobre el colchón al masturbarse a la vez que seguía oyendo los sonidos que hacía al chupar. Podía sentir hasta como le estrujaba las tetas mientras.

- Joder sí, que buena estas puta. Te voy a ahogar.

De repente el movimiento de la cama fue más brusco y los leves rechupeteos de Irene pasaron a ser sonidos guturales y ensalibados de su garganta sometida a la polla de Julio. La estaba ahogando sin piedad.

Al fin pararon las sacudidas.

- Así así, sigue tocándote zorra, me voy a correr. Irene intensificaba el ritmo sobre su clítoris.-Abre la boca zorrita. Debía estar masturbándose delante de la cara de ella. Emitió unos leves gemidos y se corrió sobre la cara y en la boca de Irene. Incluso algún chorro cayó sobre las sábanas.

- ¿Te ha gustado?

- No, déjame ya en paz. Le contestó ella.

- Una mamada es muy poco pago por no contarle nada a tu hermana, con las ganas que tenía de volver a probar tu culo.

- Suficiente, vete ya de aquí y arregla lo de tu hijo. Le dijo con la cara pintada de blanco de su lefa.

- Joder es verdad, a ver que le digo yo ahora, adiós zorrita.

Después de aguantar al menos 20 minutos de mamada atrás mío me desperté, no sé si al instante o después de volverme a dormir, no podría mirarla a la cara. Estaba allí pero si la miraba y veía indicios de que aquello había ocurrido todo se volvería a ir a la mierda. Cuando salí de la habitación, me dirigí a la piscina, estaban Olga, Patricio y Julio. Irene vino después. El día se estaba acabando pero a mi ya se me estaba haciendo eterno y estaba totalmente anestesiado. Se me acercó Julio y se acostó en la hamaca de al lado. Estábamos lo suficientemente lejos como para que la pareja no nos oyera.

- Tengo que contarte algo chaval.

-…

- Es fuerte pero debes saberlo. Yo lo miraba pensando que no podía ser verdad.

- Mientras dormías Patricio se ha vuelto ha follar a tu novia. Mi cara fue de sorpresa incluso me revolví en mi asiento, pero por la tremenda mentira que me estaba contando.

- Es cierto chico yo los pillé, tienes que tener cuidado con él. Está intentando ponerte en mi contra pero él es de quien debes preocuparte.

Me quedé mirándole estupefacto, ¿Que pretendía? ¿Qué me entretuviera siguiendo a Patricio para seguir extorsionando a mi novia? En todo caso, habría sido él. Pero dijo que se la había follado y en mi visión fue una mamada. ¿Mis sentidos habían confundido lo que pasó y quien lo hizo?, ¿solo fue un sueño y quería fastidiarme o fue tal cual lo sentí?

- Vale vale lo vigilaré. Le seguí el juego, porque ya me estaba cansando, solo quería que fuese Irene la que me lo explicara.

Ya empezaba a caer el sol, quedarían 2 horas de sol y empezamos a recoger los adultos que estábamos en la casa. Recogía nuestras cosas y las iba llevando al coche en varios viajes. Otra vez escuchaba ruidos en una de las habitaciones, pero esta vez era una discusión muy fuerte.

- ¡Eres un imbécil!

- Lo siento, no fue mi intención

- Te lo deje muy claro antes de venir, pero tu tienes que joderlo todo siempre joder.

- Pero esto ha sido idea tuya, no se lo dije yo.

- ¿A ti se te ocurrió algo mejor? Es la mejor solución pero me estas jodiendo vivo y me las pagarás. No había otra solución.

Acabaron de discutir y dar golpes pero no salían de allí. ¿De que cojones hablaban?

- Hay que ver que buena está esa puta. Dijo Julio

Mierda Irene estaba allí dentro con los dos, ¡no puedo mas! Entre abriendo la puerta bruscamente.

- ¡Que cojones pasa aquí! Grité.

Me miraron los dos sorprendidos, los dos estaban sentados, Patricio en la cama y Julio en una silla junto a la ventana.

- No pasa nada cuñado. Patricio se levantó rápidamente.

Revise toda la habitación buscando a Irene pero ella no estaba allí dentro. Les seguí pidiendo explicaciones y Patricio me calmaba y convencía de que la discusión no tenía nada que ver con nosotros.

- Mira por la ventana machito y coge estos prismáticos no te lo vayas a perder. Julio parecía disfrutar viéndome sufrir.

- Bueno, ¿pero tu eres gilipollas julio? Patricio corrió enfurecido hacia su amigo y le soltó un puñetazo que lo tiró al suelo.

- No lo hagas cuñado. No hay nada que ver, vámonos de aquí. Fue el último recurso de Patricio para calmarme.

Por supuesto no le hice caso y miré. Primero cerca de la casa, los niños estaban recogiendo por la piscina pero no estaban ni Irene ni el niñato Javier. Mi corazón palpitaba cada vez mas fuerte. Buscaba sin parar en la playa, todavía había gente tomando los últimos rayos de sol. De repente pude ver a Irene que debía salir de unas grandes rocas y Javier detrás. Me ardió el alma y di un puñetazo a la ventana.

Iban caminando por el borde de una piscina natural hasta que llegaron a una esquina alejados del resto de personas que se bañaban allí. Irene se sentó en el borde y se metió a bañar, como no el chico la siguió. Ya solo veía sus cabezas y hombros salir del agua. Cogí los prismáticos para intentar verlos mejor, me temblaban fuertemente las manos.

- Déjalo Suso, vámonos. Me dijo Patricio y me quitó los prismáticos.

Irene se quedó con la espalda apoyada en el muro de la piscina y Javier se acercaba despacio nadando y solo se le veía la coronilla, llegó y se pegó a ella, le dio un beso en el pecho encima de las tetas, Irene apartó su mirada y vigilaba al resto de personas que siguieran lejos. Aquel niñato seguía pegado a mi chica y comenzó a hacer leves movimientos abrazado a Irene. ¡Se la estaba follando en el agua! Eran movimientos sutiles pero el pequeño mandril se la estaba metiendo como podía intentando disimular delante de la gente.

- ¡No, No,Nooo! Daba patadas a la pared bajo la ventana.

Los movimientos del chaval cambiaron rápidamente y ya no podía disimular seguía abrazado a Irene pero se la follaba ya muy rápido. Finalmente el chico se separó nadando y claramente agotado no había durado ni dos minutos metiéndole la polla.

No podía respirar, me faltaba el aire y tenía detrás a los culpables. Salí corriendo hacía Julio y le golpeé en la cabeza abriéndole una brecha importante, antes de que le volviera a golpear en la cara Patricio me agarró. Conseguí safarme y volví a golpear todo lo que pude la cara de Julio a puñetazos. Patricio también se unió a mí y lo pateo en el suelo para zanjar el asunto.

- Ya está vámonos.

- No me toques tu tampoco. Salí de allí para esperar a Irene en el camino de la playa.

Cuando la vi acercarse, comenzaron a salirme lágrimas de impotencia.

-¿Qué te ha pasado Suso?.

-¿¿¿Olga??? ¿Tú?

-…yo que. Aquella conversación no tenía ningún sentido ninguno sabía que decir.

Estaba muy desconcertado ¿Ahora la puta era Olga? Pero si es una frígida de mierda. Poco después subió Javier corriendo, aquel mocoso se había follado a una mujer de casi 50 años. ¿Y Patricio lo permitía? ¿Dónde estaba mi novia?

Cuando volví a la casa Irene terminaba de meter las cosas en el coche. Por supuesto no me atreví a decirle nada de su hermana ni de si Julio o Patricio la habían obligado a chupársela o follarsela. Nada tenía sentido. ¿La que follaba en la habitación por la mañana era Olga pero con quién? Tampoco confiaba en Irene al 100%.