Xtories

Mi Judit. Acto V Epílogo

La puerta se cierra y la pantalla se enciende. No es lo que esperabas ver en tu propia habitación, pero tus amigos han decidido que esta noche tú serás el espectador. Mientras intentas liberarte, el sonido de tu novia gemiendo por la boca del portátil te confirma que la traición ya no es una posibilidad, sino una realidad.

Emsibi13K vistas9.5· 30 votos

Capítulo anterior: https://www.todorelatos.com/relato/244648/

Acto V Epílogo

-¿Judit? ¿Cariño? ¿Dónde estás?

Pero mis preguntas no obtenían respuesta.

El pasillo estaba vacío. Ni rastro de una Judit que, segundos antes, había salido de la habitación de Dutch.

La había visto cruzar la puerta. Y no podía ser la puerta mágica de Doraemon. Mi novia tenía que estar en ese maldito pasillo.

Pero de repente, escuché otra puerta abrirse. Me giré. Eran los tres capullos de siempre.

-No está eh, vaya tú por dónde…- Soltó Omar.

-Tenemos más imágenes para ti, si quieres claro- Añadió Fonsi.

No entendía nada. Qué cojones estaba pasando.

Hasta que mi mente se iluminó.

-Vale, habrá entrado ya a mi habitación. Me la queríais colar eh, panda de capullos. Qué pena dais, venga hasta nunca- Dije, girándome y yendo hacia mi puerta.

-Ingenuo- Escuché entonces.

Me giré y vi a Jordi, sosteniendo el portátil cerca de mí.

Y en él, aparecía mi novia. Delante de Dutch.

-No… no no… No puede ser- Negaba con insistencia.

-Ya no ríes tanto jajaja. Pues nada, te dejamos ya que vueltas a tu habitación, como tú querías- Dijo entonces Omar, mientras los tres entraban en la suya.

-Pero qué hacéis… qué cojones está pasando- Dije, sin fuerzas.

Estaba agotado. Física y mentalmente. Tras tanto rato en máxima tensión, ver a Judit liberada me había liberado a mí también. Tanto, que estaba completamente de bajón. Me temblaban las piernas, me costaba respirar. No sabía qué hacer.

Solo se me ocurrió seguir a esos capullos hacia el interior de la habitación, corriendo lo máximo que pude.

-Así que has vuelto eh Agustín jajaja- Se burlaba Fonsi.

-¿Qué ha pasado? No entiendo nada. Qué hace Judit…- Decía yo, desesperado.

Omar se encargó de cerrar la puerta, mientras que Jordi me acercó el portátil y dijo:

-¿Por qué no lo compruebas tú mismo?

--

-¡He dicho que me lo des!

-Tranquilízate Jud, estás muy alterada- Contestaba Dutch a mi novia, ambos cara a cara.

Seguía sin entender nada. Parecía que Judit había vuelto a por algo. Pero no tenía ni idea del qué.

-¿Y cómo quieres que esté? ¿Ehhh? Estamos medio en pelotas… bueno, tú directamente…- Dijo mi novia, mirando la polla de su amigo y quedándose sin palabras.

-Te entiendo. Pero aún así, tranquilízate- Insistía Dutch, con una voz suave.

-Cuando me devuelvas mi puta ropa interior, entonces me voy a tranquilizar… ¡JODER!- Gritaba mi novia.

Dutch, con una leve sonrisa, estiró su mano derecha, mostrando lo que parecían un par de pequeñas prendas.

Ahora lo entendía. Era su ropa interior, la que llevaba Judit al entrar en la habitación. Se la había quitado para ponerse el conjunto de Dutch. Y al irse, se había olvidado ahí sus antiguas prendas. Vaya puta mala suerte. Aunque en breves las recuperaría.

-¡Sí! Eso mismo quiero…- Siguió diciendo ella, tras unos segundos más embobada, mirando el pene de Dutch.

-Mira cómo me has dejado. Esto no puede quedar así- Respondió Dutch, señalando su polla ligeramente hinchada, con la mano izquierda.

-¡Y a mí que me cuentas! Si has sido tú el que…

-Shhhh. Que sí. Culpa mía- La interrumpió Dutch, acercándose a ella y poniéndole un dedo en la boca.

Judit se quedó inmóvil unos segundos, hasta que cogió la mano izquierda de Dutch y la apartó de su boca. A continuación, intentó quitarle sus prendas de la mano derecha, pero Dutch cogió su mano y lo evitó.

Ambos quedaron cara a cara, casi pegados. Sujetándose de las manos. Ella a él. Y él a ella. Era una lucha que parecía no tener ganadores. Ni perdedores.

-No, por favor…

Tras esa pequeña súplica de Judit, Dutch le comió la boca. El movimiento fue tan veloz, que mi novia no pudo ni apartarse. Sí que pudo hacerlo después, pero no parecía por la labor.

Ambos permanecían cogidos de la mano. Y estuvieron varios segundos morreándose con pasión. Era duro, muy duro de ver. Pero aún tenía esperanzas.

De repente, fue Dutch el que apartó su boca. Aunque Judit fue la primera en hablar:

-No… no debería… joder lo siento…

-Shhh tranquila. No pasa nada. Tienes algo dentro que te quema, que debe ser liberado- Le decía su amigo, acariciando sus mejillas con una mano.

-No… esto no está bien Dutch. Nunca me he besado con otro… nunca le he sido infiel a Ag…

-Shhhh tranquila. No has hecho nada malo. Todos tenemos deseo. Le quieres, sé que lo amas. Esto no cambia nada.

-No, Dutch… tengo que irme- Sentenció ella, temblando.

-Termina el reto. Y no molestaré más- Dijo entonces él, sin dejar de acariciarla.

Judit se quedó embobaba unos instantes, totalmente callada. Bajó la cabeza un momento, para después volver a mirar a su amigo a los ojos.

-Mira cómo me has dejado. Solo una paja, te lo prometo. Me merezco que cumplas lo mínimo, aunque sea. Y te mereces tocarla- Soltó la bomba Dutch, tras el silencio de mi novia.

-Dutch… yo le quiero…

-No es nada malo. No es infidelidad. Solo es como un masaje… más íntimo- Seguía diciendo el anfitrión.

Ya… claro jaja. Igualito…- Soltó mi novia, riendo de forma nerviosa.

-Venga. Serán dos o tres minutos. Y adiós. Te podrás ir con tu novio y aquí no ha pasa nada. Me iré del país y esto quedará en el olvido. Solo es una paja- Insistía él.

Judit volvió a quedarse callada. Se lo estaba pensando. No me jodas.

-Dos minutos, igual que Gisela. Y adiós muy buenas- Dictó sentencia Judit.

-Y adiós muy buenas- Repitió Dutch, sellando esa especie de pacto.

--

-Naaaah qué aburrida, cómo qué solo paja- Dijo entonces Fonsi, visiblemente decepcionado.

-Para eso mejor un striptease, al menos veíamos algo- Añadía Omar, a lo que su amigo respondía:

-Ya te digo hermano. Al final no le veremos ni las tetas… qué corte.

-Bueno, casi nos quedamos con nada. Al final se ha demostrado que es una guarra como todas jaja- Intervino Jordi, a lo que respondí:

-Intenta consolarte como quieras, pero la infiel es tu novia. En un par de minutos todo habrá acabado.

Tras decir eso, los tres amigos rieron. Quizás me consideraban un ingenuo, pero yo seguía confiando en Judit. Me dolía en el alma que le fuera a tocar la polla a Dutch. Pero en dos o tres minutos, todo habría terminado. No era para tanto, quería pensar.

--

-No me creo que…

-Venga, no hay para tanto. No será la primera que tocas- Contestaba Dutch, mientras ambos volvían a tumbarse en la cama.

-Idiota… Esto no está bien. Y lo sabes. Es tu amigo- Decía mi novia, sentándose al lado de su amigo.

-De verdad, no hay para tanto. Hazme caso por una vez. Es una bonita forma de expresar tu amistad hacia mí- Seguía hablando él, a lo que mi novia respondió:

-Gilipollas jaja. Yo no voy pajeando a mis amigos, pero bueno. Venga, cuanto antes empiece antes termino.

-Pues aquí la tienes, cuando quieras- Sentenció Dutch, estirado en la cama, mientras miraba su propia polla.

Su miembro estaba flácido, aunque conservando una ligera hinchazón producto de su excitación. Reposaba de lado, por el muslo de Dutch, ocupando una superficie considerable.

Judit, esta vez a la derecha de Dutch, se puso de rodillas. Acercó su pequeña mano derecha a esa monstruosa polla. Y, como palpando una mercancía, intentó rodearla con su mano.

La imagen era impactante. Apenas podía rodearla, pese a su flacidez. Mi polla, pese a no ser enana, cabía perfectamente en su mano. Incluso empalmada.

-Grande eh- Comentó entonces Dutch, viendo la estampa.

-Sí… eh no. O sea sí… pero no te lo tengas tan creído- Respondió ella, con la voz temblorosa.

-Qué va. Tener la polla grande no es algo de dependa de mí. Pero no por ello, tengo que guardármela.

-No… si guardarla no la guardas. Eso está claro- Decía mi novia, aún con la polla de su amigo en la mano.

-Me gustan las mujeres… eso sí que depende de mí jaja. Pero muy pocas como tú. Ninguna diría yo- Le halagaba él, posando entonces su mano derecha en la cabeza de mi novia.

Dutch empezó a acariciare el pelo suavemente. Judit lo tenía suelto, como de costumbre antes de ir a dormir. Su largo cabello, castaño cobrizo, no paraba de moverse ante las atenciones masculinas.

-Hasta tu pelo es espectacular. Y qué bien huele- Volvió a decir Dutch, acercando su cara y oliendo el pelo de mi novia.

-Fragancia de coco con extracto de jazmín- Soltó ella, con su polla aún agarrada.

Dutch la miró entonces, sorprendido, por lo que Judit siguió:

-Es coña, no sé a qué narices huele esta colonia. Pero me encanta. Es un regalo… de Agus.

-Shhh. No pienses en él. Solo cumple el reto y volverás a su lado- La tranquilizaba Dutch.

-Pues no sé cómo, si no se te levanta. Cuando pajeo a… a mi novio, ya la suele tener dura- Respondió Judit.

-Creo que tienes suficiente superficie para ir empezando- Añadió entonces Dutch, riendo.

-Ya ya… que la tienes muy grande, sí. No me había dado cuenta, suerte que lo repites cada dos segundos… En fin, se me hace raro tocar esto, blandito.

-Pues ponlo duro- Decía él.

-JA JA. Más quisieras- Reía irónicamente mi novia.

-Ya me estimulo yo entonces.

Tras decir eso, ni corto ni perezoso, Dutch puso su mano izquierda sobre el pecho izquierdo de Judit.

-¡Qué haces! Tus gatillazos no son problema mío- Protestó Judit, poniendo su mano encima de la de Dutch.

-No es nada de eso. Te aseguro que no- Siguió diciendo Dutch, mientras no paraba de acariciar el pecho femenino, solamente protegido por la fina tela del camisón.

-Entonces no te pongo, debo ser un cardo.

-Sabes que tampoco es eso, Jud. Jajaja- Reía él, sin parar de manosearla.

La mano de mi novia permanecía encima de la mano de Dutch. Pero parecía más un acto simbólico, que una resistencia real.

En cuanto a la polla de su amigo, parecía ir cogiendo volumen poco a poco. Judit lo notó, aunque no la soltó en ningún momento.

-Ves, tocar tus tetas despierta hasta un muerto jajaja- Se reía de nuevo Dutch, soltando por fin el pecho de mi novia.

La imagen era aún peor. El duro pezón de Judit prácticamente perforaba la tela del camisón rosado. Se marcaba completamente, parecía querer salir de esa prisión.

Su otro pezón debía estar igual, aunque no tuve tiempo de fijarme. Y es que Dutch rápidamente repitió la maniobra, manoseando el pecho derecho de Judit.

-Joder Dutch… Deberíamos parar…

-Es necesario para empalmarme. Así funcionamos los hombres. Ves, ya casi está- Respondió ese cabrón a mi novia.

-Ya ya… Joder- Soltó ella, viendo como esa enorme barra de carne no paraba de crecer.

-Creo que ya está casi a punto. Cuando quieras, ya sabes…

-Pff… Venga- Dijo Judit, tras pensarlo unos segundos.

Finalmente, aún con Dutch manoseando su pecho, Judit empezó a mover su mano arriba y abajo.

No podía rodearla, ni de coña. Esa polla destacaba, sobre todo, por su grosor. Y eso que era larga, muy larga. Pero el diámetro no era ni natural. Por eso, rápidamente empezó a emplear ambas manos.

-Joder…- Seguía suspirando Judit, viendo como esa polla crecía y crecía entre sus manos.

Dutch se limitó a reír, mientras mi novia añadía:

-Más que familia holandesa… creo que tienes familia africana. No me jodas, ni en el porno de negros he visto eso.

-Así que la recatada Judit ve porno interracial jajaja- Bromeaba él, sin dejar de manosear ambos pechos.

-No… joder no quería decir eso. Pero alguna vez… de joven… joder…

-Tranquila jajaja es broma. Y gracias. Un don de la naturaleza, como el que recibió Messi. Después hay que saber usarlo, claro- Contestó él, riendo.

-Yo es que soy más del “bicho”.- Sentenció Judit, subiendo y bajando sus manos por ese enorme tronco.

-No sigo mucho el fútbol realmente. Aunque ya veo que te gusta mi bicho jaja.

Después de decir aquello, Dutch dirigió su boca al cuello de su presa. Empezó a besar toda la superficie, mientras mi novia se limitaba a cerrar los ojos.

Esos besos se fueron convirtiendo en lametazos, mientras ella seguía masturbando a su amigo.

-Pff… joder Dutch…

-Te gusta eh…

Judit seguía con los ojos entreabiertos. Dutch, por su parte, seguía comiéndose la totalidad de su cuello. Hasta que cambió de objetivo.

Y es que tras lamer la oreja de mi novia, y darle un pequeño mordisco, apuntó hacia su boca.

Y ahí estaban, de nuevo, besándose.

--

-Ya… ya casi han pasado los dos minutos… Vamos- Decía yo, con la sangre helada.

-¿Quién se lo dice? Jajaja- Soltó Fonsi, aunque yo seguía demasiado concentrado en la pantalla.

--

-No podemos… no, Dutch…- Decía mi novia, tras liberar su boca de la de su amigo.

-Es parte del reto, no le des tantas vueltas- La quería calmar él, mientras apretaba con fuerza el pecho derecho de Judit.

Pese a la tela del camisón, ese gestó reveló toda la silueta del majestuoso pecho. Pero la cosa no quedó ahí, y es que Dutch empezó a cogerlo con fuerza de nuevo. Y justo después, lo dejó caer, haciéndolo rebotar de forma muy sensual. Repitió ese movimiento varias veces, mientras Judit seguía con la masturbación.

-Creo que ya han pasado los dos minu…

-Shhh. Ya estoy a punto de correrme. Solo unos segundos más Jud…

Para sorpresa de nadie, Judit se limitó a asentir con la cabeza. Le haría la paja hasta el final. Aunque parecía que faltaba poco.

El meneo de Judit era ya considerable. Subía ambas manos sin parar, sacudiendo la polla de Dutch con fiereza.

-Me la vas a arrancar- Dijo de repente él, ante tales movimientos.

-Quiero que te corras de una puta vez- Respondió mi novia, concentrada en la masturbación.

-Yo te ayudo pues- Soltó Dutch, para lanzarse de nuevo sobre la boca de Judit.

Otro morreo, el tercero de la noche. Y de nuevo, Judit parecía no reaccionar.

Durante ese largo beso, Dutch no paró en sus manoseos. Hasta que finalmente, separó su boca y dijo:

-Necesito tocarlas. Tocarlas pero de verdad.

-No me jodas Dutch…

-Solo un poco, son las mejores tetas de la historia- Le rogaba él.

Judit, de nuevo, estuvo unos segundos pensativa. Y de nuevo, cedió:

-No vendrá de aquí… supongo. Y sí, son las mejores.

-Y el soberbio soy yo jajaja- Se rió Dutch, para seguidamente meter ambas manos por debajo del camisón de mi novia.

Pero curiosamente, no fue directo a esas grandes montañas. Empezó acariciando las caderas de Judit, para ir subiendo poco a poco hacia su premio final.

Tras unos instantes, ya sí, las manos de Dutch se marcaban a través de la fina tela. Le estaba manoseando las tetas a mi novia, ya sin nada de por medio.

-Increíbles…sencillamente increíbles- Comentó Dutch, mientras que Judit se limitó a responder:

-Gracias…

Ambos siguieron igual durante un rato. Con Judit masturbando a Dutch. Y con Dutch sobando las tetas de Judit. Las mejores armas de cada uno. Sus dones. Frente a frente.

-Ahh- Se le escapó entonces a mi novia, a la vez que cerraba un poco los ojos.

-Te gusta eh…

-No Dutch… para por faAAAAH.

-Claro que te gusta, tus pezones son muy muy sensibles. Incluso más que los de Gisela jajaja. Siempre se pone como loca cuando se los pellizco- Siguió diciéndole él, sin quitar sus manos de encima.

-He dicho que pa… mmm…

Judit no pudo terminar la frase. Y es que Dutch le plantó el cuarto morreo de la noche.

Fue el más largo de todos, sin ninguna duda. Y al terminar, Judit solo pudo decir:

-Dutch… uff… no sé qué me pasa…

-Que estás más caliente que el palo de un churrero, eso te pasa jajaja- Respondió su amigo, dejando de manosear por fin sus pechos.

-Venga, córrete ya… o me voy.

-No no, los favores se devuelven.

Judit no entendió esa respuesta. Tampoco yo. Hasta que al final todos la entendimos.

Dutch bajó rápidamente su mano hacia el vientre de mi novia, aún por debajo del camisón. Pero no se detuvo ahí, ya que fue bajando un poco más, hasta detenerse.

-No me jodas Dutch… no… ahhh.

-Totalmente depilado eh. Como a mí me gusta- Se limitó a decir él, mientras movía su brazo derecho por el interior del camisón de Judit.

-Esto… uff esto ya no… ahhh joder.

-Es lo mismo Jud. Un simple masaje. Estás muy estresada, por aquí abajo también te puedo quitar la tensión jaja- Seguía bromeando Dutch, mientras no cesaba con sus movimientos.

No lo veía con claridad. Y no quería creerlo. Pero parecía que sí. Parecía que Dutch estaba masturbando a mi novia. Bueno, ambos se estaban masturbando mutuamente.

-Vaya con el puto tanga. Muy bonito pero no veas lo que molesta- Soltó entonces Dutch, tras unos segundos de masturbación.

-Ya… ah…. Ya lo sé….ufff- Respondió ella, bufando levemente.

Dutch se la quedó mirando fijamente, deteniendo entonces su masturbación. Judit pareció entenderlo a la perfección, ya que se apartó ligeramente y empezó a meter sus manos por debajo de su camisón.

-Joder con el tanga…- Decía mi novia, mientras maniobraba.

Finalmente, apareció su prenda por debajo del camisón. Terminó de deslizarla por sus rodillas, bajando por toda la longitud de sus piernas.

Judit, hábilmente con un pie, acercó su prenda hacia sus manos. Aunque Dutch la interceptó.

-Joder qué asco…- Soltó entonces Judit, viendo como Dutch se ponía ese tanga en la nariz.

-Hasta tu coño huele bien, hija de puta- Respondió él, volviendo a abalanzarse hacia Judit.

Quinto morreo de la noche, yo ya no podía más. Mis esperanzas se iban desvaneciendo. Aún quedaba alguna, aún confiaba en Judit. Era ella, mi Judit. No existía en mi cabeza la opción de que me fuera infiel. No podía ser.

-Dutch… creo que ya hemos…- Empezó a decir Judit, tras la liberación de su boca por parte de Dutch.

-Eres perfecta Jud. Eres increíble- La cortó él, volviendo a meter sus manos por debajo del camisón.

Y pasó lo inevitable. Aunque la prenda de mi novia me impedía la visión, estaba claro que Dutch reanudó su masturbación. Esta vez, aún con más energía.

Al mismo tiempo, ese malnacido cogió la mano de mi novia y la dirigió a su polla. La masturbación mutua volvía a hacerse realidad.

-Joder Dutch… ah… ahhhhh por favooor…

-Tranquila… ya falta poco- Tranquilizaba ese cabrón a mi novia, mientras ambos seguían masturbándose.

Su polla ya era un mástil, una enorme barra de carne que apuntaba al cielo. Era imponente, más cuando Judit apenas podía rodearla ni con ambas manos.

Una Judit que, con los ojos medio cerrados, seguía deslizando sus manos por esa pedazo de herramienta. Aunque más que masturbarlo, parecía agarrarse ahí para no perder el control.

Y es que el ritmo de Dutch se estaba volviendo infernal, Judit parecía gozar como nunca.

-JOOOODER AH AH AHHHHHHHHH DIOSSSSSSSSSSSSSSSSS AHHHHH AHHH.

Judit ya estaba directamente gritando, aunque rápidamente se dio cuenta y se llevó una mano a la boca para contener sus propios sonidos.

-Estás a punto de caramelo jaja- Soltó entonces Dutch, dejando de masturbarla, en seco.

-Ah…. pero qué… pero qué coño haces…

-Ya han pasado los dos minutos. Alguno más diría jajaja- Le dijo entonces él.

-Pero… pero qué estás…

-Ya puedes irte… si quieres. O si no, acabar el reto pero bien, como dios manda- Seguía diciendo ese hijo de puta.

Judit estaba ida, completamente excitada. Con las mejillas totalmente coloradas, con gotas de sudor cayendo por su frente, con las piernas temblando de forma involuntaria. Dutch la había dejado a punto de correrse, deteniendo en seco su trabajo manual.

Mi novia, en ese estado, permaneció en silencio. Estaba en el lado derecho de la cama, tumbada boca arriba y con las piernas abiertas. Solamente la longitud del camisón y sus propias manos, impedían a mis amigos verle todo el coño a Judit.

--

-Venga… aparta las manos por favor- Suplicaba en voz baja Jordi.

Yo, mientras, me aparté levemente de ahí, contemplando la pantalla. No me creía lo que veía. No entendía nada. Cómo Judit podía hacerme algo así, no podía ser.

Y no lo iba a consentir. Un paso más y debería intervenir.

--

-Pero qué… qué más quieres. No puedo hacer nada más… sabes que no puedo- Dijo por fin Judit.

-Pruébala, solo un poquito. Un par de lametazos y estaré satisfecho. Si estoy a punto de correrme, solo necesito ese estímulo extra- Soltó entonces Dutch, a lo que mi novia respondió:

-No… no no no. No podemos llegar tan lejos. Nunca te la chuparé. Agust…

-Shhh. Agus no está aquí. Está durmiendo plácidamente, nunca se enterará de nada. Te mereces probarla. No digo que me la chupes, solo pasar un poco la lengua… o un besito aunque sea. Te mereces probarla.

-Claro… si me estarás haciendo un favor y todo…

-A ver. Y yo merezco ver en acción tu dulce boquita. Tampoco vamos a engañarnos jaja- Soltaba él, con total tranquilidad.

Judit se quedó pensativa unos segundos más, mirando hacia era enorme polla que seguía bien firme. Finalmente, dictó sentencia:

-Si tampoco me cabría… venga, solo la puntita.

-¡Eso es Jud! Solo la puntita jeje…

--

Mientras Dutch ponía su mano derecha sobre la cabeza de mi novia, guiándola hacia su tesoro, me quedé completamente inmóvil.

Estaba sucediendo, aunque parecía a cámara lenta. Si no hacía nada, Judit se la chuparía a ese cabrón manipulador.

Pero tampoco llegaba a tiempo de evitar nada, así que quería verlo. Necesitaba ver como mi novia realmente se metía eso en la boca. Como, más que el simple contacto cordial que había prometido Dutch, realmente Judit se la chupaba. Y entonces sí, los mataría. A ambos.

--

Dicho y hecho. Judit, con los ojos bien abiertos, sacó la lengua y tocó la punta del glande de Dutch. Tras eso, fueron sus labios los que contactaron con esa parte de su pene, rodeándolo unos segundos. Finalmente liberó el glande, para terminar dando el prometido beso en la punta.

-Joder… es… es enorme. Hasta la puta punta joder…

-Y sabe bien eh jajaja. Pues imagina el resto- Respondió Dutch a mi novia, haciendo fuerza con su brazo para volver a bajar la femenina cabeza hacia su polla.

Mientras, como buen perro viejo que era, Dutch volvió a meter su mano por el interior del camisón de mi novia. En nada, reanudó la masturbación, moviendo suavemente su brazo.

-No… ya está Dutch… ya está…

Y ahí, Judit, me partió el corazón. Y es que Dutch, sin dejar de masturbarla, apartó su otro brazo de la cabeza de Judit. Pese a ello, esa cabeza seguía bajando, ya sin ayuda alguna.

Y de nuevo, sus sensuales y carnosos labios entraron en contacto con esa imponente polla, bajando por ella lentamente.

Esos labios se adherían completamente al tronco, mientras lo iban recorriendo milímetro a milímetro. Hasta que, debido a esa tremenda longitud, Judit no pudo abarcar más polla con su pequeña boca.

A continuación, todo sucedió muy deprisa.

Judit, aún con los labios adheridos a esa barra de carne, fue subiendo su cabeza hasta liberar la polla. Dutch, en un rápido movimiento, la volvió a besar por enésima vez esa noche. Un beso pero, que fue muy corto. Y es que rápidamente, volvió a guiar la cabeza de mi novia hacia su polla, que recibió sus deliciosos labios de nuevo.

Unos labios que volvieron a deslizarse por ella polla, deteniéndose en el mismo lugar que antes. La diferencia es que, en lugar de volver a liberarla, solamente subió un poco la cabeza. Para volverla a bajar de nuevo. Y así, repetidamente.

Se la estaba chupando. Mi Judit se la estaba chupando a Dutch, con todas las letras.

--

En la otra habitación, nadie hablaba. El espectáculo era tal, que nadie osaba a abrir la boca. Todos los sentidos de los ahí presentes, parecían concentrados en lo que sucedía en la pantalla.

-Enhorabuena- Solté entonces, dejando de mirar el portátil y yendo hacia la puerta.

-¿En serio? ¿Ahora? ¿Crees que vas a cambiar algo? Idiota…- Dijo Jordi, sin dejar de mirar el show.

-Venga Agus, asúmelo. ¿Qué piensas hacer? ¿Pegarle a Dutch? Cuando terminen, ya tendrás tiempo de hablar con ella… de dejarlo o lo que sea- Añadió Fonsi, poniendo una cara de pena que ni él se creía.

-Decid lo que queráis, pero ese cabrón no se la va a follar. Aunque sea lo último que haga- Solté entonces, volviendo hacia la puerta.

-Muchas pelis has visto tú, “maquinote” jajaja- Se burlaba Omar, mientras me alcanzaba y sujetaba por la cintura.

Me vi atrapado por esa masa de músculos, sin poder reaccionar. Esos cabrones me querían joder hasta su último aliento.

-Es inútil que te resistas, si casi pesa el doble que tú jajaja. Y querías ir a por el otro… si apenas puedes con Omar que no le llega ni a la suela de los zapatos a Dutch jajaja- Se burlaba Fonsi, mientras yo forcejeaba contra su amigo.

Me estaba dejando toda la energía, pero poco a poco me iba deshaciendo de su dominio.

-Estate quieto idiota… pff… si prometes que no te cargas el espectáculo… pff… te dejo- Me decía Omar.

-Y una polla…- Solté yo, mientras seguía forcejeando.

-No puedes intervenir Agustín, lo siento mucho. Y menos… dios jajajaja. Y menos ahora- Soltó entonces Jordi mientas no quitaba ojo del PC, provocando un aumento incontrolable de mi ira.

Tras unos segundos más, golpeé en las partes a Omar y pude librarme. Por fin tenía la opción de salir de ahí, pero una voz proveniente del portátil me lo impidió:

--

-Por favor… no.

-Venga Jud. Si lo estás deseando- Respondía Dutch a la tímida voz de mi novia.

Parecía que ya había terminado de chupársela, aunque la escena era aún peor.

Mi novia estaba totalmente acostada, con la espalda en el colchón. Estaba posicionada en diagonal en esa cama, por lo que veíamos toda la longitud de su cuerpo. Dutch en cambio, se había subido encima de ella, quedando a cuatro patas y con la polla cerca del pubis femenino.

De nuevo, solo una fina prenda separaba ambos sexos. En ese momento, el camisón era la única barrera de mi novia.

-No podemos hacerle esto…- Seguía suplicando Judit, aunque de nuevo, parecía de todo menos convencida.

-No estamos haciendo nada… relájate- Le respondió él, mientras volvía a comerle la boca.

Y no solo eso, si no que volvió a meter su mano por debajo del camisón. En pocos segundos, sin detener el morreo, ya la estaba masturbando de nuevo.

-Ah…. joder Dutch… ahhhhh si…- Gemía tímidamente mi novia, tras liberar su boca del largo beso del anfitrión.

-Lo estás deseando… déjate llevar. Disfruta.

-No… ooohhhh noooooohhhhhhh… Ufff para… para por faaaAAAA- Seguía gimiendo ella, mientras se mordía los labios y apretaba los puños.

-Eres dueña de tus actos, mas no de tus palabras. Sabes que es algo prohibido, algo impuro. Pero lo deseas más que a nada en el mundo- Recitaba Dutch, sin dejar de mover frenéticamente su mano.

De repente, Judit lanzó el peor “spoiler” de su vida:

-Me corro… ahhhh Dutch… me corro… me corro me corro…ahhhh.

No sería capaz. No sería capaz de repetir su estrategia.

Ya estás bien lubricada jeje- Dijo entonces ese cabrón, sacando de nuevo la mano de debajo la tela.

Efectivamente, otra vez. Otra vez le negaba el orgasmo a mi novia. Otra vez la tenía a su merced.

-No… hijo de puta… qué coño haces…- Suspiraba ella, extasiada.

No hubo respuesta de su amigo, que se limitó a subirle el camisón lentamente.

--

-Diooooos vaya coño… y súper depilado pffff- Soltó Jordi, al ver por fin las partes nobles de mi novia.

-Qué moreno lo tiene… tal y como siempre lo había imaginado- Añadió Fonsi, con los ojos bien abiertos.

Omar no decía nada, seguía algo dolorido por mi golpe, aunque esa visión le curó todos los males.

Quien no tenía cura era yo, que estaba totalmente atónito ante lo que estaba a punto de suceder.

A no ser que hiciera algo.

-Ah no no, esta vez sí que no te me escapas- Me dijo entonces Omar, viendo como me escabullía sigilosamente hacia la puerta.

Pero esta vez no fue tan sutil. Me devolvió el golpe en las partes, dejándome dolorido y de rodillas en el suelo.

-¡No te quejes tanto Agustín! Y disfruta del espectáculo- Escuché desde el suelo, aunque no supe de cuál de esos tres hijos de puta venía esa voz.

--

En la otra habitación, veía cómo Dutch volvía a poner su mano sobre el coño de Judit, esta vez totalmente al descubierto. Le había dejado el camisón un poco por encima de sus caderas, ofreciendo así una imagen tremendamente sensual de mi novia.

Aunque esta vez no la masturbó, se limitó a pasar su dedo índice arriba y abajo de esa húmeda vagina.

-Estás bien mojada… y eso que acabamos de empezar jaja- Le dijo Dutch, sin parar de mover su dedo.

-Eres un cabrón… un hijo de puta… un mal ami…

-Sí sí, lo que tú quieras. Pero este cabrón te va a follar como nadie lo ha hecho jamás- La cortó él, con autoridad.

-No… eso ni de coña…ahhh. Termina… termina esto y me voy- Decía ella, temblando.

-No hay trato- Respondió él entonces, apartando su dedo del coño de Judit.

Ella se quedó mirándolo un par de segundos, hasta que reaccionó:

-Pero… joder termina… de una puta vez.

-Sí claro jajaja. Te crees que te vas a correr, tras dejarme a medias jajaja. No hay trato.

-Hijo de… venga te la chupo. ¿Eso querías no? Eso querías desde el principio. Te la chupo bien, de verdad… y te corres… y…

-Shhh relaja jajaja. Te veo muy desesperada. Eso era antes. Ahora creo que me merezco más…- Decía Dutch, volviendo a poner su mano encima del pubis femenino.

-Una mierda…. que te foll….ahhhhhhh- Gimió mi novia, al notar la mano de Dutch moverse por su coño.

-Exacto, eso quiero. Que me follen. Concretamente tú jajaja- Decía él, aumentando el ritmo de su masturbación.

-Joooo ohh ohhh joder ahhhhh para paraaaaaaaa nooo…. no pares ahhh ahhhhhhh.

Pero paró. De nuevo paró.

-¡Joder Dutch!- Exclamó mi novia, a lo que Dutch respondió:

-Podría hacer esto todo el día jajaja.

-Idiota… aaaa ah ah ah ahhhhh- Reanudó los gemidos mi novia, debido a la enésima masturbación de su amigo.

El cuerpo de mi novia no paraba quieto. Ella intentaba subir sus caderas, debido a la excitación de esa monumental masturbación. Pero Dutch se encargaba de mantenerla con el culo pegado al colchón, mientras la seguía tocando con ganas.

Después de unos segundos así, Dutch parecía tener otros planes:

-Bueno, basta de juegos.

Tras decir eso, ese cabrón cogió su enorme polla bien erecta y la situó de golpe encima del pubis de mi novia.

La imagen era impactante. Demasiado bestia.

Seguían en la misma posición, con mi novia estirada y con las piernas abiertas. Dutch se situaba delante de ella, de rodillas.

Esa enorme barra sobrepasaba sin problemas el ombligo de Judit. La polla le llegaba al vientre y el grosor era igual o más brutal que su longitud.

-Joder…- Soltó mi novia, viendo esa imagen. Debía estar alucinando, no era para menos.

-Vas a gozar como nunca. Te lo prometo- Respondió él, ante la admiración de Judit.

-No… no podemos. Y es… es muy grande. Demasiado. Y no… no tenemos protección. No estoy tomando nada… y si tienes alguna enf…

-Shhh relájate. Todo tiene solución. Bueno, casi todo jaja- La cortó él, alargando su mano hacia un cajón de la mesilla de noche.

Como era de esperar, sacó un condón. Lo tenía todo pensado.

-Joder Dutch… esto no está bien…

-Tranquila…- Respondía él, mientras abría el envase y empezaba a ajustarse el preservativo por su pene.

--

-Se acabó, me tendréis que matar. Pero yo me voy de aquí. No pienso dejar que se la f…

PLAS.

Un tremendo guantazo interrumpió mi discurso.

-¿Te quieres callar? No vas a interrumpir la mejor parte, ni de coña vamos- Me dijo Omar.

-Me cago en tu puta madre- Respondí, mientras le agarraba del cuello e intentaba pegarle.

Fonsi intentó mediar entre ambos, mientras que Jordi parecía seguir embobado con la visión del portátil.

Su voz precisamente, fue la que detuvo esa escaramuza:

-Empieza lo bueno.

--

-Con cuidado… por favor… y me corro y me voy… me da igual que tú te corras… y ni una palabra a nadie… O TE MATO. Y… no me hables nunca más… y no…

-Vaaale Jud. Tranquila. Solo es un polvo. No te lo tomes tan a pecho- Le respondía él, mientras restregaba su ya protegida polla, por los labios vaginales de mi novia.

Ella se limitaba a observar, mientras se mordía los labios.

--

-No por favor… ¡Judit noooooooo!- Grité con toda mi alma, aún medio sujetado por Omar.

--

-Vaya ruido, se habrá caído alguien jaja. En fin. Voy a introducirla lentamente, te acostumbrarás en seguida, ya verás.

-Dutch… Duuuuuch….dios…ufff- Bufaba mi novia, mientras su amigo empezaba a meter su glande en su coño.

-Así… poco a poco ves…- Seguía diciendo él, mientras iba metiendo su polla, milímetro a milímetro.

-Ah… dios…

-Ves… poco a poco y… ahora.

Tras decir eso, Dutch empujó su cadera hacia adelante con fuerza. Le había metido más de media polla a mi novia, de golpe.

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH DIOSSSSSSSSSSSSSSS….

Dutch no reaccionó ante el sonoro grito de mi novia, que debió escucharse hasta el último rincón del hotel. Simplemente retiró su polla lentamente, hasta sacarla por completo del interior de Judit.

-Necesitabas un pequeño empujón. Nunca mejor dicho jaja- Bromeó Dutch, a la vez que volvía a dirigir su polla hacia el coño de mi novia.

-Uf… no… no no… como vuelvas a AAAAAAAAAAAAAAH…. JODER JODERRRRRR.

Vaya si volvió. Dutch repitió la maniobra, metiendo más de media polla de golpe. Aunque esta vez, no la retiró por completo. Se limitó a retroceder lentamente, para acto seguido volver a enterrarla más.

Ahora sí, con todas las de ley, Dutch se estaba follando a mi novia.

--

Mis lágrimas no me dejaban ver lo que pasó a continuación, aunque los gemidos de Judit me hacían una idea. Debían estar follando, ya sin reparos. Sin remordimientos.

Así que, por enésima vez. Traté de escapar de esa tortura provocada por mis supuestos amigos. Sin decir nada, aproveché mi flexibilidad para pegarle una patada a la cara a Fonsi.

Jordi apartó la vista del portátil, aunque no le dio tiempo a esquivar mi gancho a su mandíbula.

Solo me quedaba Omar, el último y más difícil escollo. Era matar o morir.

Me lancé hacia él, igual que él se lanzó hacia mí. Y escuché un golpe.

--

DUTCH:

-Lo ves Jud, te has acostumbrado rápido.

-¿Ra… ahhh rápido? Ah… joder aahhh ahhh… a base de pollazos… ahh ahhh.

A la novia de Agus no le faltaba razón.

Había necesitado un par de buenos pollazos para adaptarla a mi polla. Era la técnica más eficiente sin duda, tras años de minuciosa investigación con trabajo de campo incluido.

Después de eso, ya todo iba cuesta abajo. Solamente faltaba un buen movimiento de caderas durante unos minutos. Y toda chica de cualquier raza, etnia, edad o estado civil, quedaba totalmente apta para seguir follando con mi brutal pollón.

-Uff… ah ahhhh ahhhhhhhh- Seguía gimiendo mi dulce Judit, conteniendo como podía mi ágil movimiento de caderas. La estaba follando a medio gas y ya estaba a punto de correrse. No sabía lo que le esperaba.

-Te gusta eh zorra- Solté de repente, intentando adivinar su tolerancia a mis insultos.

-Ah… sí….. ah ah ahhhhhh joderrrr me corro… me voy a correrrr ahh ah ah ah joderrr.

Primer insulto tolerado, bien.

Estaba tentando a volver a dejarla con las ganas, pero sería demasiado cruel incluso para mí. Así que, por fin, aumenté el ritmo de la penetración considerablemente, para que Judit pudiera correrse bien a gusto.

Cogí sus caderas con ambas manos para sujetarla mejor. Seguía estirada boca arriba, pero levanté ligeramente su culo, para poder penetrarla mejor. Y empecé a follármela con un ritmo bastante más rápido.

-AHHHHHHHHHHHH AHHH AHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHH AHHHHH AHHHH AHH…

Judit intentó silenciar su orgasmo poniéndose una mano en la boca. Totalmente inútil por su parte. Enternecedor, pero inútil.

Entendía su esmero, sin duda. Tener a su novio en la habitación adyacente, era suficiente motivo para no querer gritar como una perra.

Pero en fin, era un esfuerzo en vano, ya que estaba siendo grabada y retransmitida en vivo.

Judit no era el objetivo de la grabación, ni mucho menos. Jordi me lo había pedido como favor, para demostrar la fidelidad de Raquel. Y lo había conseguido, supongo. Su novia solamente me había regalado una escueta mamada.

El caso es que con el objetivo cumplido, Jordi podía dejar ya de ver la retransmisión. Apagar el portátil e irse a dormir. Pero algo me decía que no, que se había quedado a ver la escena post-créditos.

Solamente esperaba que no hubiera invitado a nadie a ver este espectáculo. Era algo ilegal y lo último que necesitaba era que se corriera la voz, tras todos mis líos. Y los demás tíos y tías del grupo tenían la boca muy larga, así que solamente confiaba en la discreción de mi socio Jordi. Si alguien más se enteraba de eso, habría palos.

-Ufff… ufff…- Suspiraba Judit, espatarrada, ya con mi polla fuera de su maltrecho coño. Estaba sudando como un pollo, extasiada. Respirando agitadamente, con las piernas casi temblando.

En ese momento pensé en Agustín. Seguramente era el tío que menos se merecía esos cuernos. O no, por celoso. No lo sé, el caso es que ojala Judit no hubiera sido su novia.

Pero así es la vida. Y un mujerón como Judit no se pone siempre a tu alcance. Lo único que esperaba es que, al menos, su novio nunca supiera nada.

-Dutch… estoy… estoy muerta…

-Lo sé Jud, lo sé. Llevabas mucho rato reprimiendo ese orgasmo. Y algo me dice que llevas algún que otro día sin follar… por eso tanta intensidad. Estabas cachonda perdida jaja- Le respondí.

-Desde… desde antes de venir. No hemos follado… en todo el viaje.

La confesión de Judit me sorprendió bastante. Cómo podía Agustín tener a una novia así y no follársela cuatro o cinco veces al día. Dejarla un día en blanco, era directamente un sacrilegio.

Pero no quería perder el tiempo pensando en mi amigo. Tenía a su novia ahí en la cama, espatarrada, con el coño bien mojado. Eso no había hecho nada más que empezar.

-Pero qué…mmmmm.

No podía dejar pensar a Judit. No podía dejar que se enfriara. Así que rápidamente la besé, intentando reactivar su excitación. Al mismo tiempo, metí mi mano en su empapada vagina, iniciando un leve movimiento por toda su intimidad.

-Uff… Dutch… uffffff joderrrr- Suspiraba ella, cuando liberé su boca.

-Estás cachondísima… lo sé. Eres multiorgásmica verdad…

-No… no sé… ufff… Me suelo correr… unaaaa ahhhh… una vez- Respondía ella, con dificultad.

-¿Una vez? No me jodas. Pues vaya mierda polvos- Le dije yo, sin dejar de masturbarla.

-Bueno… ahhhh… a veces dos… ufff… si… si me toco…

-Vaya vaya. Un par de orgasmos. ¿Y el récord? Con cualquier hombre- Seguí insistiendo, mientras la tocaba.

-Uf… tres… diría que tres… ahhhhh cabrón…. o cuatro…- Decía Judit, como podía.

-Interesante, algo es algo. Supongo que en la “uni” tenías una vida más sexual jaja. En fin, ya vuelves a estar a tono, me merezco también unos “cuidados”- Le dije entonces, deteniendo mi masturbación.

Judit se quedó en silencio, manteniéndose estirada boca arriba. La imagen era sumamente sensual. Su camisón ya solamente le cubría su bien más preciado, las tetas. Su barriga al descubierto era bellísima, y su respiración agitada la hacía moverse de arriba a debajo de una forma excitante.

Pero se estaba enfriando, así que volví a atacar su coño con mis manos.

-Ahh…dios... joder jodeeeer- No tardó en gemir Judir.

Me fijé entonces en su coño, era una maravilla. Ligeramente oscuro, con unos labios no demasiado prominentes. Aún mantenía su endereza, así como su color. Aunque mi intención era ponerlo rojo como un tomate.

Y estaba totalmente depilado, al igual que mi polla, tras depilarme esa misma tarde para la ocasión. Realmente no tenía ni idea de lo que me depararía la velada, pero me gustaba ir arreglado para las grandes citas. Mejor prevenir que curar.

Volví a acelerar el ritmo de mi mano, masajeando con ansia su coño. Solamente estimulando un poco su clítoris, tenía a esa preciosidad totalmente entregada. Como todas. Ese sutil movimiento junto al frotamiento de sus labios vaginales, estaban poniendo a Judit a mil por hora. Su segundo orgasmos era inminente, aunque aún no era el momento.

-Ohhh…. ¿otra vez? Joder…- Suspiraba ella, tras retirar mi mano de sus partes.

-Ya te lo he dicho, te toca darme unos “cuidados”- Respondí, sonriendo.

La novia de Agus se quedó unos segundos pensativa, mirando mi polla erecta. Finalmente, se decidió:

-Vaaaale… Otra mamada… y…

-Y te hago correr por segunda vez, como Agustín en sus mejores tiempos- La ayudé a terminar.

-Sí… o sea… ¡no lo nombres más joder! Solo hacemos eso que has dicho… y me voy- Sentenció ella, seguramente consciente que estaba mintiendo. Eso, o simplemente era una ingenua.

Me limité a asentir con la cabeza, mientras me iba retirando el preservativo de mi pene.

-¿Sin condón? Pero…

-¿No querrás chupar látex no? Jajaja. Venga, cuando quieras- La animé, mientras me sentaba en la cama con las piernas estiradas, en una posición más cómoda.

-Cómo… cómo me pongo…- Dijo entonces Judit, mientras se movía torpemente por la cama.

-Pareces nueva jaja. Venga pone a cuatro, así estarás mejor- Le ordené.

La novia de Agus me obedeció rápidamente, poniendo de rodillas y acercando su boca a mi miembro.

-Así me gusta, ahora a mamar- Le dije entonces, sin sutilezas.

-Serás idiota- Fue su respuesta, aunque no parecía enfadada, ya que sonrió levemente.

Y entonces sí, volvió a pasar su dulce lengua por mi glande, como minutos antes. Acto seguido, fue bajando su boca poco a poco, engullendo lo que podía de mi gran polla. Estaba en el paraíso. Y ella seguro que también.

Debido al tamaño de mi pene, Judit no podía abarcar demasiado con su pequeña boca. Vi cómo incluso usaba su mano derecha para masturbarme mientras, algo que agradecí.

Y poco después, añadió su mano izquierda. Me estaba haciendo un buen trabajo tanto oral como manual, sin duda.

-Venga, un poquito más.

-Ghhh… Ufff pero qué dices… si es enorme- Me respondió ella, tras apartar la boca de mi polla.

-Lo sé cielo… lo sé. Solo un poquito, yo te ayudo- Le dije entonces, poniendo mi mano sobre su nuca.

Así, la fui guiando suavemente de nuevo hacia mi polla. Volvió a rodearme el glande entre sus carnosos labios, mientras iba bajando poco a poco por el tronco.

Y ahí entró en juego mi mano, ya que fui apretando su cabeza hacia abajo. Sin pausa pero sin prisa, como decía uno de mis cantantes favoritos.

Muchas tenían miedo al chuparme la polla. “No me cabe, es muy grande, no me entra”. Pamplinas, toda garganta es lo suficiente profunda. Si se quiere.

Con mi táctica, conseguí que Judit se metiera bastantes centímetros de mi polla, hasta que finalmente se salió de golpe para respirar. No había estado mal ese intento. Iba progresando.

-Venga, ahora un poquito más de ritmo- La seguí animando, a lo que Judit respondió:

-Sí… pero las manos quietas donde yo las vea. Ya lo hago yo… a mi manera.

Y vaya manera. Mi amiga escupió de repente en la punta de mi polla, para seguidamente metérsela en la boca y empezar una brutal mamada.

No era muy profunda, quizás abarcaba media polla, pero el ritmo era brutal. Me la estaba comiendo que daba gusto.

“Glu glu glu glu glu glu” era lo único que se escuchaba en la habitación, con la impresionante mamada de Judit.

Yo me limitaba a acariciar su suave pelo, así como retirarlo un poco de su cara para facilitarle el trabajo oral.

Estaba en la gloria, pero la intención de Judit era terminar la mamada, que la masturbara por última vez e irse. Eso no podía ocurrir. Tenía que disfrutarla al máximo esa noche. Sería la primera y última vez.

Así que me incorporé un poco y alcancé el culo de Judit con mi mano derecha. Aunque con mi maniobra, casi ahogo a la pobre.

-Puajjj… pero qué haces animal- Se quejaba ella, tras apartarse de mi polla.

-Perdona Jud jajaja. Quería seguir tocándote un poco, no quería matarte jajaja- Respondí.

La novia de Agus se limitó a mirarme, sin decir nada, con cara de pocos amigos. Hasta que volvió a acercar su boca a mi miembro.

Mucha queja, pero ahí volvía. Como todas.

Tras la reanudación de la mamada, yo seguí acariciando su culo. El camisón me estaba molestando un poco, aunque mi intención era quitarlo de en medio pronto.

Pero ya habría tiempo de eso, por el momento seguí con mis atenciones, hasta que fui desplazando mi mano hacia su coño. Como era de esperar, seguía bien mojado.

-Ghhh…. Ghgggggg- Parecía soltar Judit mientras empezaba a masturbarla de nuevo, aún con mi polla en su boca.

Estuvimos unos pocos minutos así, en los que ambos nos dábamos placer mutuo. Yo con la mano, ella con la boca. Pero era el momento de volver a follar. Pero follar de verdad.

-Ah…. joder Dutch…- Suspiraba Judit, cuando me aparté ligeramente de ella.

-Gírate- Le ordené entonces.

-Pero qué…

-Gírate. Te voy a comer el coño- Repetí.

-Pero esto no es lo que…

-Shhh. ¿Da igual si te corres en mi mano o en mi boca no? Déjame saborearte un poco.

Judit se quedó de nuevo en silencio, planteándose ese nuevo escenario. La experiencia me decía que su afirmación estaba al caer.

-Pf… vaaaaale… joder. Te estoy dando demasiado… Me lo comes y me voy- Efectivamente, Judit volvió a ceder.

-Ya hemos follado, no creo que venga de aquí jajaja- Bromeé, a lo que Judit respondió:

-Sí… no me lo recuerdes, a ver si me voy a arrepentir y te quedas sin comerme el coño.

Ante ese riesgo, preferí callar. El premio que estaba en juego, era demasiado valioso. Y no era precisamente comerle el coño, no. Eso solo ero un escalón más. Un pequeño paso para mí, pero un gran paso para Judit.

La novia de Agus finalmente se giró, quedando a cuatro patas, poniendo su culo en pompa. Era muy excitante verla así, era mi perra.

Desde esa posición, la visión de su coño era magnífica. Sus dos labios vaginales sobresalían claramente. Estaban pidiendo guerra. También me fijé en su ano, por primera vez. Un ano normal, como cualquiera. Era consciente que ese músculo no variaba de tamaño, pero lo veía tan apretado, que estaba convencido que era virgen. Ya habría tiempo de averiguarlo.

-Bueno qué… es para hoy- Me dijo entonces Jud.

-Voy jaja. Estaba ensimismado viendo tu precioso chochito. No me culpes por ello- Respondí, provocando la risa de mi amante.

Se estaba relajando, se sentía cómoda. Eso era buena señal.

Pero no quería jugar con fuego, dejar que se enfriara demasiado. Así que rápidamente imité su posición y le di el primer lengüetazo a ese jugoso coño.

Un ligero suspiro salió de la boca de Judit. Y otro. Y otro más. Y así por cada lengüetazo que le daba a esos labios vaginales. La estaba matando del gusto.

Pero ya había catado suficiente la superficie. Era el momento de degustar el plato principal. Aplasté mi cara contra su coño, hasta el punto que tenía mi nariz pegada a su ano. Abrí la boca y empecé a comerle el coño con ansia.

Se había acabado lamer los labios. Con mi lengua, me fui abriendo paso hacia su interior, haciéndola gemir de placer:

-Ahhhh… joder… Dutch… ahhh ahh ah ah ah.

“PLAS”.

Le di entonces un fuerte cachetazo a su nalga derecha. Su culo era tan grande, que podía hacer eso mientras le comía todo el coño. Y también podía agarrarle ambas nalgas a la vez, sin dejar de hacerlo el sexo oral. Qué bestialidad de culo, era perfecto.

“PLAS”.

Otro cachetazo, esta vez a su nalga izquierda.

-Pf… qué cojones ahhh… haces…

-No quería que la izquierda se pusiera celosa jajaja- Le solté al retirarme de su coño, para rápidamente reanudar mi comida.

-Dio… ohhhh…. dios…. joder jodeeeeeer… ahh ah ah ah…- Seguía gimiendo ella, intentando amortiguar esos sonidos contra el colchón.

Ni a ella ni a mí nos interesaba llamar la atención, eso estaba claro. Sus motivos eran obvios, los míos un poco más complejos. No quería alertar a Agustín, básicamente para no poner en riesgo ese tremendo polvazo que le estaba metiendo a su novia.

Pero aparte de eso, tampoco quería hacerle sufrir. Para mí, Agus era un daño colateral. Era mi amigo, realmente le apreciaba. Pero el cuerpo de Judit superaba cualquier barrera moral que pudiera existir. Era demasiado irresistible.

Había estado tentado varias veces durante las últimas semanas, aunque tanto Judit como yo nos habíamos comportado. Pero su relación estaba rota, no pegaban ni con cola. Era cuestión de tiempo. Y Judit me ponía demasiado cachondo. Así que, mejor yo que otro.

De pronto, escuché como Judit gemía más de lo normal. Su sexo también lubricaba bastante, por lo que su orgasmo estaría al llegar. Estaba aguantando más que en el primero, sin duda. Parecía que no era una chica de orgasmo fácil. Y eso me ponía mucho. Romper su récord sería todo un motivo de celebración.

-Du… Dutch… no pareeees…. otra veeeeez nooooo- Me suplicaba ella, tras retirar mi boca de su coño.

-Tranquiiiiiila Jud. Es hora de que la sientas de verdad.

Tras decirle eso, me incorporé ligeramente. Cogí mi enorme polla y la coloqué encima de su culo. Como minutos antes, pero con Judit en posición inversa.

La imagen era brutal, ocupaba la totalidad de su raja con mi rabo.

-Qué haces…- Soltó entonces Judit, aunque no dije nada.

Me limité a restregarle la polla por la raja unos segundos, mientras le tocaba un poco el coño con mi mano libre.

-Uff… Dutch… ay dios…

-Es la hora, preciosa- Le dije entonces, cogiendo mi polla y dirigiéndola a su sexo.

-No… el condón Dutch… Por favor…- Suplicaba ella, por lo que tendría que tirar de labia:

-Shhh tranquila… Te mereces sentirla bien, de verdad. Me correré fuera, no te preocupes.

Tras unos segundos de silencio, Judit dio su veredicto:

-¡Joder! Vale... no vendrá de aquí. Más te vale portarte bien, no estoy tomando nada… y no quiero sorpresas.

-Me portaré bieeeen jajaja- Me burlé, mientras restregaba mi polla por su húmedo sexo.

Pero había llegado el momento. El momento de la follada de verdad. La follada a pelo.

-Uf… con cuidado… por… fa…- Me dijo ella, al sentir mi punta abriéndose paso por sus labios vaginales.

Judit había pasado de suplicar por el condón, a suplicar por mi sutileza. Perfecto, al menos lo segundo sí lo podía cumplir. Por el momento.

Fui introduciendo mi polla poco a poco, milímetro a milímetro, como la vez anterior. Judit estaba más acostumbrada a mi tamaño, aunque aún era relativamente inexperta. Así que mejor ir con cuidado.

Los suspiros de la novia de Agus no se detenían, y es que mi polla ya empezaba a causar estragos en su vagina.

Sin condón, la sensación era distinta. Notaba completamente sus paredes vaginales, notaba lo brutalmente estrecho que estaba su interior. O quizás era lo mismo, pero me excitaba muchísimo más. Me lo estaba gozando pero bien.

Y esta vez no hizo falta ningún movimiento brusco. Le había conseguido introducir más de media polla y no se había quejado. Estaba lista para follar de verdad.

Agarré sus caderas con fuerza, maximizando nuestro equilibrio en esa frágil cama, y empecé un mete-saca lento y suave.

-Ah… sí… dios… ah… joder jodeeeer… ahhhh.

Los leves gemidos de Judit eran realmente excitantes. Su voz en sí, me excitaba. Era perfecta hasta en eso.

-Uf…. Ah ahhhh ahhhhhh- Gemía con más fuerza mi amiga, al recibir ese aumento de ritmo.

Eso ya sí era una follada con todas las de la ley.

No era un ritmo excesivo, para lo que realmente le podía ofrecer. Pero para ese momento, era más que suficiente. Estaba gozando como una perra.

Sus gemidos se juntaban con los “Clop clop clop” que emitían nuestros cuerpos al chocar.

Una mezcla de sonidos brutal, que estaría haciendo las delicias de nuestro o nuestros espectadores, en caso de haberlos.

Ya no me importaba lo más mínimo, solo quería follarme a esa preciosidad lo mejor posible.

-Ahhhh ah ah ah ahhhh… uffff Dutch… ahhhhhhhh joderrrrr joder joder jooooodeeeeer…

El segundo orgasmo de Judit era inminente.

-Eso córrete… córrete pedazo de guarra- Le dije yo, sin recibir ningún reproche. Otro insulto tolerado.

-AHHHH…MMMMMFFFFFF

El segundo orgasmo de Judit fue bastante sonoro, aunque rápidamente mordió las sábanas para acallar su grito.

Yo, simplemente saqué mi polla de su coño, totalmente lubricado. Se notaba que ya era el segundo orgasmo. Aunque ya iba siendo hora de tener yo mi primero.

Por cosas del destino, tenía los huevos bien llenos. Llevaba sin follar todo el viaje, al igual que Judit. Quería hacerlo con Thalía, obviamente, pero estaba con la regla. Eso junto a su mal humor de los últimos días, me impidieron hacer nada. Mi marcha le había cogido por sorpresa. Supongo que se habría enamorado, o encoñado, como tantas otras.

Tampoco podía ser demasiado indiscreto con las otras chicas del grupo, estando sus parejas al lado, por lo que llevaba un calentón de cuidado. Y ni siquiera había tenido tiempo de conocer a alguna fulana de la zona.

Aunque la espera había merecido la pena, sin duda. Me iba a vaciar con la mujer más preciosa del grupo, con diferencia. La más buenorra, a la par que la más difícil. Y no solamente del grupo, sino seguramente la más difícil de mi vida.

Desde que me había puesto en forma, casi ninguna chica se me resistía. Y aunque Judit nunca había sido un objetivo real, siempre me había puesto bien cachondo.

No me habría importado follármela cuando estaba con el subnormal de Rodri, aunque en esa época yo andaba demasiado liado. Pero con Agus, la cosa era bien distinta.

Nuestra vieja amistad era una barrera realmente grande. Un obstáculo que parecía infranqueable.

Desde el retorno de la pareja al grupo, Judit se había mostrado muy recta. Con su cuerpazo, sí. Aceptando alguna que otra broma, enseñando un poco sus atributos. Pero nada fuera de lo normal. Nada que no hiciera cualquier mujer de su edad.

Sí que me había ayudado en la cena con el empresario. Sí que se mostraba muy a gusto conmigo, como en el Spa. Pero nada del otro mundo.

Tampoco quise nunca forzar la situación, aunque si ella se lanzaba, no hubiera tenido dudas en responder. Pero nunca fue el caso.

Pero ese viaje lo había cambiado todo. Nunca pensé que aceptara jugar a las cartas eróticas. Y mucho menos que Agus lo permitiera. Supongo que en ese punto, su relación estaba ya en la cuerda floja.

Encima, los astros le habían alineado. Gané el juego. Y la pobre Judit, perdió. Lo suyo era de esperar, con lo mojigata que era y con el novio a su lado. Lo mío en cambio, fue pura suerte.

El caso es que por un motivo u otro, la tenía en mi cama, a cuatro patas y con el culo en pompa.

-Uf… qué… qué intenso- Suspiraba ella, aún recuperándose de ese segundo orgasmo.

-No hay dos sin tres- Dije entonces, volviendo a encarar mi polla hacia su cueva.

-No Dutch… cómo que treeeeessss….uffff.

Su queja se transformó rápidamente en otro bufido, al restregarle mi miembro por todo su sexo.

No había queja, así que decidí dar el paso.

Volví a meter mi polla poco a poco, aunque esta vez con más facilidad. Ese coño ya se estaba adaptando a mí.

En un momento, volví a reanudar el ritmo de la follada anterior. La estaba embistiendo con ganas, cada vez más fuerte.

-Dios…….jooooooder joder jodeeeerrrrr… ah ah ah ah ahhhhhh ah ahhhhh….mmmmm.

Judit volvía a ayudarse del colchón para amortiguar sus gemidos. Pobre ilusa.

Tras un par de minutos follando, mi orgasmo estaba a la vuelta de la esquina.

Mis huevos llenos e hinchados por fin liberarían su espesa carga, tras tantos días de castidad.

Pero a Judit no le haría ninguna gracia, así que tenía que preparar el terreno. Y qué mejor que forzar su tercer orgasmo.

Así que, sin dejar de follarla, metí mi mano derecha por abajo, alcanzando hábilmente su clítoris.

Con la izquierda mientras, masajeaba sensualmente su gran culo, a la vez que deslizaba un poco algún dedo cerca de su ano.

Escasos minutos después, Judit ya estaba a punto de caramelo:

-Duuuuutch…. joooooder me corro…. no… ahhhh no puede seeeer…. Me corrooooo me corro me corro….

Y ahí paré. Dejé más de media polla en su interior, pero me detuve en seco.

-Du… Dutch… qué co… jones haces…

-Pídemelo.

-Có… cómo dices…- Decía ella, totalmente excitada.

-Pídeme que te folle- Respondí, mientras en esa misma posición, acercaba mi boca a la suya.

-No… no puedo…mmm.

Mi morreo acalló sus palabras. La tenía donde quería.

-Pues nada…- Le dije, tras liberar su boca.

-¡Joder! Venga, fóllame…

-Con tantas ganas no eh… jaja- Me burlé entonces, consiguiendo mi objetivo:

-¡Fóllame cabrón! Fóllame de una maldita vez… fóllame bien follada…

-Mucho mejor jajaja- Sentencié, a la vez que cumplía sus órdenes.

Agarré sus caderas firmemente y reanudé la follada, empezando ya con un ritmo bastante elevado. Sus gemidos no se hicieron esperar.

-Diooooooooooooos…. Jodeeeeerrr…. Ah ah ah ah ahhhh.

Aprovechando el buen agarre que tenía, así como la excitación de Judit, percutí su coño aún más rápido. La estaba matando del gusto. Y pronto la haría mía.

-Ahhhh…. me corro…. AHHHHHH JODEEEEEEEEEEEEEEER.

Judit empezó a chillar. Su tercer orgasmo estaba al caer.

Su cuerpo se tensó, sus piernas parecían temblar. Sus paredes vaginales apretaban mi miembro.

Así que de repente se la metí entera. Sin previo aviso, sin preámbulos. Mis enormes huevos tocaban su cuerpo. Tenía la polla dentro de Judit. Entera.

-AH AHHHHHHHHHHHHHHHH…

-Pffff… ufff… uff…

Nos corrimos prácticamente a la vez. Su tercer orgasmo. Y mi primero.

Judit no pudo más y se dejó caer en la cama, aún conmigo en su interior. Su respiración era errática, sus piernas no dejaban de temblar. Me la había follado pero bien.

Con la novia de Agus espatarrada en la cama, empecé a sacar mi polla de su interior. Poco a poco, sin prisa, para recordar esa imagen para siempre.

Mi pene, con una mezcla de sus fluidos y los míos, fue apareciendo de nuevo, hasta estar completamente fuera de ella.

Pese a mi movimiento, Judit no parecía reaccionar. Yo tampoco tenía prisa, me estaba deleitando con otra imagen para la posteridad. Su maltrecho coño, que ya empezaba a estar algo más colorido de la cuenta, iba sacando poco a poco el semen que le había inyectado.

La imagen era tan potente, que mi polla recuperó su vitalidad en apenas unos segundos. No me hubiera importado volver a metérsela, sin avisar. Pero prefería esperar su reacción.

Y entonces volví a pensar en su novio. No me podía sacar a Agustín de la cabeza. El chillido de su novia durante ese orgasmo, había hecho retumbar las paredes. Y su habitación estaba justo al lado, así que si estaba despierto, lo habría escuchado seguro. Pero nadie picaba la puerta, nadie decía nada. Seguramente estaría durmiendo plácidamente.

-Joder Dutch… joder joder joder… ¡TE HAS CORRIDO DENTRO!- Reaccionó finalmente Judit, girándose de golpe y encarándose a mí.

-Lo siento cariño… no he podido evitarlo… estábamos tan…- Empecé a decirle, aunque ella me cortó:

-¡Ni cariño ni leches! Joder joder… qué puta mierda… qué estamos haciendo… joder joder joder…

-Shhh tranqui…

-¡Que no me hagas callar más! Qué plasta joder… pffff- Me cortó la novia de Agus, de nuevo.

Me fijé entonces en ella, en esa posición, de rodillas en la cama. Estaba espectacular recién follada, vaya imagen. Pelo totalmente alborotado, mejillas coloradas, frente sudada. Y aunque el camisón le volvía a tapar buena parte de su cuerpo, veía un pequeño reguero de semen deslizarse por su pierna izquierda.

-Me lo vas a dejar todo perdido, cuidado- Bromeé entonces, mirando hacia su coño.

Judit bajó la cabeza, observando el pequeño hilo de leche que le caía. No tardó en responder:

-Serás hijo de puta… Encima te burlas, eres un…mmmm.

Otro beso para callarla. Era lo que mejor funcionaba.

Pero fui un paso más allá, ya que puse mis manos contra sus pechos y los empecé a amasar con fiereza. El camisón me impedía notar su textura, pero sería un impedimento temporal.

-Déjame verlos bien… y tocarlos… solo eso- Le dije tras el beso, sin dejar de tocarle las tetas.

-Agustín es tu amigo… ha sido un malentendido… no podemos…

-Venga Jud… ¿en serio? Te has corrido ya tres veces, te he follado bien follada y me he corrido dentro… no creo que tus remordimientos ayuden mucho- Le respondí.

-¡Dutch! No hables así… le quiero… le quiero mucho joder- Me decía ella, mordiéndose el labio por el placer que le daban mis manos.

-Lo sé. En unas horas me iré. Solo seré una experiencia más en tu vida. Un secreto bien guardado. Venga, solo las tetas, me merezco esta despedida- La intentaba convencer.

Seguí masajeando sus pechos, aunque bajé una mano hacia su coño. Seguía empapado por la mezcla de nuestros fluidos, aunque eso no fue impedimento para empezar a masturbarla suavemente.

Tras unos segundos, en los que Judit estaba callada y se mordía sensualmente los labios, respondió:

-Vaaale. Eso y me voy. Pero esta vez seguro.

-Claro Jud. Claro…

-Pero deja que me limpie un poco… por favor- Me dijo entonces ella, deteniendo mi masturbación.

Tras eso, se pasó la mano por su sexo y vio el desastre que tenía ahí montado.

-Toma, coge unos pañuelos- Le dije cordialmente, acercándole unos papeles de la mesilla de noche.

Judit no parecía muy convencida, así que insistí:

-Límpiate un poco y ya. Y después de duchas si quieres. Mejor al final, sino, no valdrá para nada.

La novia de Agus simplemente suspiró y cogió los pañuelos, limpiándose los flujos que manaban de su vagina.

Mientras no hacía, no aguanté más. Sujeté la parte baja de su camisón con ambas manos, y rápidamente lo alcé hacia arriba. Judit colaboró alzando sus brazos, por lo que finalmente, la tenía completamente desnuda ante mí.

Ese cuerpo no era posible, era lo mejor que había visto jamás. Ni modelos, ni actrices, ni prostitutas. El cuerpo de Judit al desnudo, era la octava maravilla del mundo.

-Ya veo que te gustan- Dijo entonces Judit, sujetándose las tetas con ambas manos y dejándolas caer.

No dije nada. Me abalancé sobre su cuerpo, cayendo ambos hacia atrás. Judit estaba tumbada boca arriba, mientras yo devoraba ferozmente sus enormes tetazas.

Primero la teta derecha, con ese pequeño pezón oscuro y erecto. Acto seguido la izquierda, igual de bella que su gemela.

Mi boca no daba a abasto, la magnitud de esos pechos me superaba. Pasaba mi lengua por la areola, para seguidamente rodear el pezón con mis labios. Después, intentaba darle besos y lamidas por toda la teta, pero la superficie era gigantesca. Y eso, multiplicado por dos. Era el paraíso.

Mientras lamía, chupaba y besaba sus bienes más preciados, Judit se limitaba a suspirar. También me intentaba agarrar la cabeza con sus manos, aunque mi cuello no paraba quieto alternando ambos monumentos.

Tras unos minutos de acción, quise un poco más. No era un tipo fácil de complacer.

-Una cubana… como a Rodri.

-Pero… pero qué cojones dices de Rodri- Se extrañaba ella.

-Vamos Jud, tengo orejas. Y no soy idiota. Te llama cubanita… y aunque tengas una cara muy mona y tal… creo que no eres de Cuba- Respondí, pasando entonces a masajear sus pechos con las manos.

-Nunca se lo hago a Agus… y a Rodri porque me insistía mucho, pero las tengo demasiado grandes para sus po…

Tras decir eso, Judit paró de golpe. Parecía arrepentida de su confesión, aunque el tamaño del pene de Agustín no era ningún secreto para mí. La tenía normal, supongo que en la media. Nada de lo que avergonzarse. Pero Judit tenía razón, sus tetas eran demasiado para las pequeñas pollas de ambos exnovios.

-No te preocupes, conmigo será más fácil. Y placentero- Dije finalmente, mientras la mujer me miraba con cara de circunstancias.

-Pf… Venga. ¿Y después con los pies no? Tíos…- Aceptó ella finalmente, haciéndome reír con su comentario.

Así que me dejé caer levemente hacia atrás, mientras que Judit se puso de rodillas y acercó sus pechos hacia mí.

Colocó su pecho derecho a un lado de mi polla. Y después el izquierdo. Otra imagen imborrable para mi colección.

Sin perder ni un segundo, Judit se cogió ambas tetas y empezó la monumental paja. Era increíble, mi enorme polla parecía de broma al lado de esas dos enormes montañas.

-No entiendo cómo os pone tanto algo así- Decía ella, sin dejar de masturbarme con sus pechos.

-Las tetas nos ponen mucho, sin duda. Y las tuyas mucho más- Respondí, acariciando su pelo.

Pese a no mirarme en los primeros instantes de la paja, mi complicidad pareció surgir efecto. Y es que Judit me miraba a los ojos, fijamente. Si quería hacerme correr rápidamente, lo estaba a punto de conseguir.

-Joder Jud… cómo me miras… qué perra.

-Sí… soy tu putita… soy tu puta Dutch…

-¿Judit?- Pregunté entonces, alucinando con el vocabulario de mi amante.

-Es para que te corras de una puta vez, no te flipes- Respondió ella con suficiencia.

-Tranquila, con esas tetazas hay más que suficiente jajaja. Pero si quieres seguir diciendo guarradas, yo encantado.

Judit no respondió a mis palabras, simplemente suspiró y volvió a mirarme fijamente. Mi segunda corrida estaba al caer.

-Ufff… joderrrrr- Dije, apuntando mi polla hacia sus pezones.

Mis descargas impactaron de lleno en su pecho derecho, manchando también un poco del izquierdo.

-Pues ya estaría- Dijo entonces la novia de Agus, aunque yo tenía ganas de más.

En un movimiento veloz, me giré por completo, poniendo mi boca sobre su coño. Y mi polla sobre su vientre.

-No me jodas Dutch- Escuché, a lo que rápidamente respondí:

-Ha sido espectacular, déjame devolverte el favor.

Tras decirle aquello, empecé a lamer su coño con ansia. Iba a provocarle su cuarto orgasmo de la noche. Récord absoluto para Judit.

-Ahhhh… diosss… ah ah ahhhh.

Mi dulce amiga no tardó en gemir, todo iba a pedir de Milhouse. Y es que mi miembro ya había dejado atrás su flacidez, estando semi erecto.

Así que con una Judit entregada a la causa, empecé a guiar mi polla hábilmente hacia su boca.

-Ahhh… joderrr…mmmm…

Mi polla ya se encontraba en el interior de su boca, cumpliendo así el 69 que tantas ganas tenía de hacer.

No sabía cuál sería su reacción, tenía miedo de que eso fuera demasiado para ella. Tras la paja cubana, teóricamente debía irse. Dejar la habitación y volver con el cornudo de su novio. O ex, a saber lo que tardarían en romper. El caso, es que el rechazo era muy posible.

Pero por enésima vez, Judit me sorprendió gratamente.

Y es que no solamente se dejó, sino que encima usó las manos para guiar mejor mi polla por su boca. Me la estaba chupando con total descaro. Qué maravilla.

Devolví su preciado gesto, acelerando mis movimientos bucales. Recorría toda su vagina con mi lengua, sin dejar ningún centímetro sin lamer. También empecé a tocarle el clítoris, sin duda su punto débil.

-Mmm…. Mhhmmmhmhmmm- Escuchaba a una Judit atragantada por mi polla, pero gozando a la vez de mi sexo oral.

De nuevo, en unos segundos, su vagina empezó a temblar. Su cuarto orgasmo estaba en camino, así que inicié un rápido movimiento pélvico para follarle con violencia la boca. Quería otro orgasmo simultáneo. Y esta vez, quería correrme en el interior de su boca.

-Mmm… Mhmhmhmhm… MHMHMHHMHMHMHMMMMM

Finalmente, Judit inundó mi boca con sus flujos. Cuarto orgasmo culminado. Y un par de segundos después, hundí con fuerza mis caderas.

Judit no puso o no quiso apartarse. El caso es que con casi mi polla entera en su boca, me corrí.

Mi tercer orgasmo, esta vez directo a su campanilla, tras mi primera corrida en el interior de su vagina y la segunda en sus pechos.

Me desincorporé entonces de ella, dando una vuelta hacia mi lado de la cama. Estaba rendido. Y ella igual.

-Puajjj… qué puto asco… cof cof- Tosió Judit de repente.

Alcé la vista y la vi. Su coño estaba empapado de sus propios flujos vaginales. Mientras, de su boca, salía un reguero de mi semen.

-¿Te lo has tragado?- Le pregunté entonces, viendo cómo pese ese reguero, tenía la boca bastante limpia.

-Sí… joder. Qué puto asco. Nunca me lo trago- Respondió ella.

-Ya veo jajajaja.

-¿Te quieres callar? La tenías tan metida… es tan grande… joder casi me ahogo. No me ha quedado más remedio. Y anda que no sueltas leche…

La confesión de Judit volvió a empalmar mi polla. Esa mujer era un cañón, excitaba a cualquiera con un par de frases. Y lo peor de todo es que no lo hacía queriendo.

-Ya sé como compensártelo…- Le dije de repente, tras una mala idea que me vino a la mente.

-¡NO!

-Déjame terminar. Quiero que te vayas de aquí con un buen sabor de boca. Y no lo digo por mi corrida que te acabas de tragar jajaja- Bromeé, mientras Judit negaba con la cabeza.

Seguí diciendo:

-Cada noche habría que acostarse sabiendo algo nuevo… así que te enseñaré un truquito. Así lo pones en práctica con… tu novio.

-Deja de hablar de él…

-Sí sí… El caso, te has corrido ya cuatro veces… y ni rastro de squirt. Así que el quinto orgasmo será especial. Sería mi regalo de despedida- Dije finalmente.

-¿Quinto orgasmo? Y con squirt? Tú estás flipando jajajaja. En mi vida me he corrido tantas veces. Vamos, ni de lejos. Y mucho menos lo del squirt este… no te queda nada jajaja- Se burlaba Judit.

-¿Qué quieres decir?- Me interesé, a lo que ella contestó:

-Que ni de coña lo conseguirías. Muchos años follando… muchas pajas. Y nunca he eyaculado así. Así que no te flipes, a ver si te crees que todo lo que tocas de convierte en oro.

-En oro no, en fluidos jajaja. ¿Qué te juegas?- La reté entonces.

-Mas juegos y apuestas no por favor… pero vamos me da igual, no podrás.

-Si en cinco minutos te hago squirt, follamos por última vez. Si no, te vas- Dije finalmente, mientras Judit me miraba con cara asesina.

Volvió a pensárselo unos segundos, hasta que finalmente aceptó:

-Por fin me iré, para no verte nunca más.

-Veremos.

Tras decir eso, me incorporé y me puse delante de ella. La hice sentarse con la espalda pegada al respaldo de la cama, para poder maniobrar mejor. Ya estaba todo listo, ya solo quedaba hacer mi magia.

Empecé a tocar sus labios vaginales lentamente, sin prisa. Con la otra mano, acariciaba su pezón derecho, intentando excitarla al máximo.

-Voy… uf… voy contando eh- Me decía ella, mientras se mordía el labio.

No tenía prisa. Lo importante era hacer las cosas bien, sin correr. Mi técnica era infalible.

Tras unos pocos segundos, empecé a meter dos dedos en su coño, moviendo mi muñeca frenéticamente.

-Ah… ah ah joder…

Y ahí llegaba el momento clave. Solté su pecho y puse mi otra mano en su clítoris, masajeándolo suavemente.

Fui aumentando el ritmo, poco a poco, hasta usar frenéticamente ambas manos.

-Ahhhhhhhhh ah ah ah ah… diossssss aaaaaaaaaaaaaaaaaah- Gemía Judit, agarrándose sus propias tetas por la excitación.

Seguí estimulando su clítoris, mientras mis dos dedos entraban y salían rápidamente de su ya encharcada vagina.

Y sucedió el milagro.

-AH… NOOOO… NOOOOOOO AAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH… AH…

Aparté mis dedos y Judit eyaculó de forma bestial. Chorros y más chorros no dejaban de salir de su coño, mientras yo seguía estimulándole el clítoris.

Cuando ya terminaba de expulsar todo el líquido, metí mi mano libre en su interior. Intenté mojar la mano al máximo, para acto seguido ponerle la mano en su propia boca.

-A esto sabe tu squirt. A esto sabe tu coño- Mientras le decía eso, Judit chupaba mi mano con ansia, degustando su propia corrida.

Acto seguido, llevé la mano a mi boca. No iba a ser menos.

-Deliciosa. Eres deliciosa Judit. Y he ganado, por cierto- Sentencié, a lo que ella respondió con un escueto “cabrón”.

No dejé que se recuperara de su quinto orgasmo consecutivo.

Me incorporé y le metí la polla de golpe, arrancándole un grito de placer:

-AHHHHHHHHHHHHH.

-Ven aquí- Tras decirle eso, acabé de ponerme bien, en posición del misionero.

Y me la follé. Me la volví a follar brutalmente.

Ella se limitó a alzar sus piernas, rodeándome el cuello con ellas. Su cara era un cuadro. Mirada perdida, ojos en blanco, mordiéndose el labio. Me arañaba la espalda, apretaba su pubis contra el mío. Lo estaba gozando de verdad.

-Ah… ahhhhhhhh joderrrr… jodeeeeer joder joder… ah ah ah… mmm.

Y entonces me besó. No sé si fruto de la excitación, o simplemente para acallar sus propios gemidos. El caso es que nos fundimos en un cálido beso que me encantó.

-Ah ah ahh ahhh… AHHHH… JODEEEER… ahhh ah.

Judit turnaba sus gemidos con gritos mucho más sonoros. Aunque rápidamente se daba cuenta e intentaba volver a bajar el volumen.

-No te contengas Jud… sé tú misma- Le dije, sin dejar de follarla con un ritmo intermedio.

-No… ufff… ah ah ahhhh no puedo Dutch… ahhhh.

-No te preocupes por Agus. No… no ha dado señales de vida. Está durmiendo como un tronco- La intenté tranquilizar, aumentando el ritmo de mi follada.

-DIOOOS… AHHHH joderr para… más… ahhhh más despacio… se va a enteraaaaaaar- Gemía la novia de mi amigo.

-Que no… que no pasa nada…

-Más lento por fa… ahhhh… no podemos…. Ah ahh ah… joder no podemos hacer ruidooooo… ahhhhh… no puede enteraaaaaerse… nunca… ah ahhhhh nos vamos aaaaa… nos vamos a casaaaaaaaaar.

Esa confesión disparó por completo mi libido.

Me ponía mucho follarme a chicas con pareja. Que tuvieran novio era realmente excitante. Era comer el fruto prohibido, poseer la mujer de otro. Pero casadas, era otro nivel. Saber que estaban poniendo los cuernos a sus maridos, me volvía loco. Era sin duda mi gran fetiche. Y aunque Judit no estuviera casada como tal, esa confesión me había excitado como si ya estuviera comprometida.

Su marido sería Agustín, mi gran amigo de la infancia. Era un escollo moral, sin duda. Algo con lo que, curiosamente, nunca me había encontrado. Pero lo que me salió, mi reacción natural, fue excitarme aún más.

No estaba bien, nada bien. Era mi amigo. Pero no podía controlar mis sentimientos. Follarme a la futura esposa de mi amigo, ser su único desliz en toda su vida, me estaba volviendo loco.

-Joder Jud… uff… si diciéndome eso… pretendías que parara… uff creo que has conseguido lo contrario.

Tras decir eso, mi polla estaba a punto de explotar. Me correría dentro. Me correría dentro de la futura mujer de mi amigo, por segunda vez. Si la dejaba preñada, mala suerte, pero necesitaba correrme dentro de ella de nuevo.

Así que puse el turbo. Ya sin contemplaciones. Velocidad máxima. Empecé a mover mis caderas a un ritmo infernal, llenando el hotel de sus incontrolables gritos:

-AHHHHHHH DIOOOOOOOOOS JODEEEEEEEEEEEER JODEEEEEEEEEEEEEEEEEER AHHHHHH AHH AH AH AH AHHHHHHH AHHHHHHHHHHH…

-Eso es Jud… grita… grita para mí… joder- Le decía a Judit, follándomela brutalmente.

-AHHHHH SIIIII JODERRRRRR NO PARESSS NO PAREEEEEEESSSSSS…

-Dilo… uf… di que te folle… suplícalo… uff… suplica que te preñe.

-AHHHHH AH AH AH FOLLÁME CABROOOOON AHHHHHHH JODER JODEEEEEEEEEER FOLLAMEEE DUTCH FOLLAMEEEEEE AHHHH REVIENTAMEEEEE HIJO DE PUTAAAAAAAAAA…

Judit se corrió del gusto, gritando como una perra. Y entonces clavé mi polla lo más hondo posible, corriéndome de nuevo en el interior de la futura esposa de Agustín. Aunque ya no era suya, ya no le pertenecía. Ya era mi Judit.

Agustín:

Abrí los ojos. No veía nada. No sabía dónde estaba.

Me moví con torpeza sobre una plataforma blanda, que debía ser una cama. Y palpé algo duro. Un mueble.

Pasé mi mano por la superficie de esa cosa, encontrando un interruptor.

Y se hizo la luz.

Al menos en esa estancia, ya que mi mente seguía totalmente en blanco.

Tras unos segundos, adaptándome a ese cambio de luz repentino, vi la habitación en la que me encontraba. Pero no era la mía, parecía la de un hotel.

Mierda. Las vacaciones. El viaje. El juego. El portátil. La retransmisión. Dutch. Judit. Mi Judit.

No podía ser. Tenía que ser una pesadilla. Un horror que nunca había ocurrido.

Pero tenía algunas imágenes frescas en mi cabeza. Demasiado reales. Y estaba solo en esa habitación. Ni rastro de Judit.

Me levanté de golpe, intentando situarme mejor. Intentando demostrar que todo había sido un sueño, escrito por el peor de los guionistas.

Y entonces, el corazón se me paró.

-Ahhh… ahh… ah ah…

Caminé lentamente hacia la pared, como Hansel y Gretel siguiendo migas de pan. En mi caso, siguiendo esos extraños sonidos.

Ya pegado a la pared, los escuché con más claridad.

-Ahhhhh… dios… ahhh ahhh jooooodeeeeer ah ah ah ahhh…

No podía ser.

Me dirigí entonces a la puerta de la habitación, abriéndola con cuidado, sin querer descubrir lo que habría más allá.

Tras abrirla lentamente, salí de la estancia. Me quedé mirando la habitación de al lado, de donde venían esos extraños ruidos. Aunque no era el único espectador.

-¿A… Agustín? ¿Pero qué haces aquí?- Me dijo entonces Gisela, mirándome desde su puerta, a escasos metros de mí.

-¿Y tú? ¿No estabas mala? Y con…

-Sí, me dolía la cabeza. Leah se ha ido a su cuarto, pero Thalía sigue aquí dentro en el mío, durmiendo. Aunque me extraña que no se haya despertado con tanto ruido- Me cortó Gisela.

-Ahhhhh… ah ah ahhhhh…

Esos extraños sonidos volvieron a aparecer, haciendo que ambos nos giráramos al mismo tiempo.

-¿Pero qué haces aquí entonces?- Le pregunté a la novia de Omar, a lo que respondió:

-Pues imagínatelo. Desde mi habitación… estaba escuchando el show. Raro que nadie más haya venido a ver qué pasa… joder si se oye desde la otra punta seguro.

-Ahhh ah ahhhhhhhhh jodeeeeeeeeeer…

Los ruidos seguían inundando el pasillo del hotel, mientras Gisela y yo nos mirábamos con cara de incredulidad.

No supe qué decir. No entendía nada. ¿De verdad eran reales esos sonidos? ¿De verdad Judit me estaba haciendo eso?

-Y tú Agus… siento que haya pasado esto. De verdad, no te lo mereces. Tú no. Pero ahora lo único que puedes hacer es… dejarles. No te tortures más- Me dijo de nuevo Gisela, con los gemidos de mi novia sonando de fondo.

Permanecí callado, mientras los gemidos no paraban de sonar. Era verdad. Mi novia me estaba poniendo los cuernos. Me estaba siendo infiel. Se estaba follando al hijo de puta de Dutch.

-AHHHHHHH DIOSSS… AH AH AHHHHHHH… MAAAAAAASSS AH AH AHHH.

-Joder… la está reventando- Soltó de repente Gisela, reaccionando a los gritos de mi novia.

-Gisela… por favor- Me limité a decir, totalmente impactado.

-AHHHHHHHHH AH AH AH AH AH AH AHHHHH…

-Lo… lo siento Agus. Es que la follada que le está pegando es tremenda.

-¡Te quieres callar!- Le grité entonces, mientras una lágrima caía por mi mejilla.

Gisela se percató entonces de mi estado, por lo que se aproximó a escasos centímetros de mí. Con nuestras caras pegadas, me susurró:

-No esperaba esto de Jud, de verdad que no. Pese a todo. Pese a estos meses de locura… y este extraño viaje… siempre ha demostrado el gran amor que siente por ti. No entiendo…

-AHHHHHHHH JOOOOODERRRR AHHH UFFFF AH AH AHHHHH SIIIII SI SI SIIIIII…

-No entiendo cómo te hace esto- Terminó la frase Gisela, tras la interrupción por los gritos de mi novia.

-Pero si todos… si sois todos unos malnacidos embusteros hijos de puta… Os habéis reído de mí desde el primer minuto… y la habéis emputecido… lo teníais todo planeado…- Le dije, soltando aún más lágrimas.

-Lamento que pienses eso Agus. Nunca ha sido mi intención ofenderte. Reconozco que Fonsi es un poco cabrón a veces. Y mi novio también. Pero no hemos actuado en contra de nadie. Ha pasado… porque tenía que pasar.

-Sois unos monstruos… folláis todos con todos y queréis lo mismo para los demás… sois una mafia…- Seguí diciendo, sin creerme las palabras de Gisela.

-No es así Agus… quizás eres tú que no conocías a la verdadera Judit.

Tras esas palabras, me encendí. Me sequé las lágrimas y le dije:

-Ves…tú igual. Hace un momento estabas consolándome… y ahora te metes con ella. Ella no es así… nunca lo ha sido. La habéis emputecido entre todos… entre todo este grupo de analfabetos disfuncionales de veinte años mentales…

Gisela parecía apenada por mis palabras, aunque tampoco se le notaba demasiado. Simplemente pasó su mano por mi cara, secándome alguna lágrima que me quedaba.

-Lo siento… de veras. Te lo dije el otro día, ahí mismo- Dijo entonces ella, señalando mi habitación.

Me quedé extrañado, sin saber a qué se refería. Y Gisela siguió hablando:

-Quizás Judit prefiere una relación como la que tengo yo… y quizás yo prefiero la vuestra.

Tras decir eso, la novia de Omar cerró los ojos y aproximó lentamente su boca hacia la mía.

Con todo lo ocurrido, estaba tentado. Pero no podía.

-¿Agus? ¿En serio?- Me dijo Gisela entonces, al abrir los ojos y ver que había apartado mi cara de la suya.

-Conmigo no lo conseguiréis. Vaya que no- Solté entonces.

-AHHHHHHHH AH AHHHH SIIIIIII JODEEEEER SI SI SIIII AHHHH AH AHHHH…

-Esos gemidos no pararán, por mucho que vayas de digno. Vayamos a tu cuarto… y al menos nos desahogamos- Insistió ella, a lo que respondí rápidamente:

-No, no soy como vosotros. Nunca lo seré.

-Agustín… se la están follando. Y bien follada. ¿No lo escuchas? La están reventando. Sé de primera mano cómo folla ese animal… te aseguro que Judit está gozando cómo nunc…

“PLAS”.

-Me… me has pegado…- Dijo entonces Gisela, ante el guantazo que le había dado.

-No vuelvas a hablar así de ella… ni de mí. Que te follen Gisela. Omar, Dutch o el negro de la discoteca. Pero a mí me dejas en paz. No quiero tus ETS.

Tras decirle aquello, caminé hacia la puerta de la habitación de Dutch. Para mi desgracia, los gemidos de Judit se escuchaban con aún más claridad:

-UFFFF UF UF UF… DIOOOOOOSSSS… ASÍ ASÍ ASÍ… AHHHHHH AH AH AH AHHHHHH SIIII…

No se estaba conteniendo ni un pelo, pese a que nuestra habitación estaba justo al lado. Era alucinante, era una pesadilla.

Pensé en cómo entrar, en cómo intervenir. Pero no había manera. Solo podía aporrear la puerta, lo cual llamaría la atención de todo el hotel. Y eso sería humillante. Sería humillante que aún más gente me viera así de desesperado, escuchando los sonidos de mi novia follando con otro.

Estaba perdido. O no.

De repente, volví hacia la posición de Gisela, que seguía inmóvil.

-¿Thalía estaba en tu habitación no?- Pregunté.

-Eh… sí… por qué lo pregu…

Sin dejar a Gisela terminar su frase, me aparté de ella y fui hacia la puerta de su habitación. Estaba entreabierta, así que no esperé invitación alguna.

Una vez dentro, vi a Thalía durmiendo plácidamente en la cama. Miré rápidamente hacia su mesilla de noche. Bingo. Una tarjeta, tenía que ser para entrar a su habitación. A la que compartía con Dutch, a la que ese malnacido se estaba tirando a Judit.

Y al lado, entre otros varios objetivos, unas tijeras. Serían para sus uñas, aunque mi mente visionaba otros usos.

Con discreción, cogí tanto la tarjeta como las tijeras. Y salí de la estancia, topándome de nuevo con Gisela:

-¿Qué narices estás haciendo?

-Aparta- Me limité a decir, yendo hacia la puerta que quería abrir. La puerta de Dutch. De Dutch y Judit.

Tarjeta en mano, me planté delante de la puerta, aunque los gemidos hicieron detenerme:

-AHHHHHH ASIIIIIII AHHH AHHHH AHHHHHH…

-No creo que sea buena idea- Escuché decir a Gisela.

Tenía razón. No era buena idea. De hecho, quizás era la peor idea de mi vida. Pero tenía que hacerlo, tenía que comprobarlo con mis propios ojos. Ver que realmente Judit me era infiel.

Y después, quizás le partiría la cara. O algo peor.

A ella, o a Dutch. O a ambos. O él a mí, probablemente. Pero tenía que entrar.

Así que introduje la tarjeta en la ranura de la puerta. Vi la luz verde, indicando que todo estaba correcto.

Y empujé lentamente esa maldita puerta, hacia un destino que nadie conocía.