Xtories

La vida de Sara. Parte 7

Con la mochila llena de libros falsos y el corazón latiendo a mil por hora, Sara cruza la puerta del piso de Iván sabiendo que esta noche no volverá a ser la misma. El alcohol, la tensión y el deseo se mezclan en una noche donde el tiempo deja de existir y los límites se borran bajo las sábanas.

SaraRe9411K vistas8.9· 21 votos

Se acercaba el trío. Y me tendría que inventar alguna excusa para irme ese día de casa. Los días que me había ido con alguna excusa, mi madre se enfadaba muchísimo y la cosa entre nosotras los días posteriores se ponía tensa. Esos suspensos después de repetir curso habían tensado mi relación con mis padres, especialmente con mi madre. No trabajaba, salía mucho de fiesta y encima no estudiaba. Un combo perfecto para llevar un verano complicado en casa.

El Martes de esa semana a las 5 de la tarde había quedado en el piso de Iván en el centro de Madrid para montarme el trío con él y Marc. El Lunes se me ocurrió decirle a mi madre que el Martes necesitaba ir a la biblioteca para terminar unas cosas de cara a los exámenes de Septiembre. Era todavía principios de Agosto. A mi madre gracia no la hizo mucha y además no se terminaba de fiar de mi, conocía mi afan de fiestera, y aunque ni imaginaba mi pasión por los tios, más allá de mi relación con Adrián, no confiaba nada en mi. Y no la culpo porque era normal.

En una mochila me preparé dos libros y varios cuadernos y me fui vestida normal de casa. Aunque en el fondo de la misma llevaba un vestido verde muy apretado y corto para mostrar mis curvas además de un tanga a juego para poner muy calientes a Iván y Marc y que el trío fuese perfecto.

Salí de casa y me fui a cambiar al cuarto de contadores, mi propio vestidor como habéis podido comprobar en la historia. Desde allí salí ante la mirada de un vecino que se quedó alucinado cuando me vio salir con el vestido verde. El cual tenía un escote en V que lo hacía más sexy y que llamaba mucho la atención de cualquiera. Mis tetas eran muy grandes y redondas. Eso y mi culo a cualquier tio le volvía loco. En mi urbanización muchos tios de la edad de mi padre me miraban de arriba a abajo desde hacía tiempo ante el volumén de mi pecho y mis conocidos bikinis tanga en la piscina. Y más ahora que sabían de mi mayoría de edad.

Cogí el tren y llegué pasadas las 5 con un nerviosísmo extremo que no podía evitar. Había hablado en estos días con Iván. La noche anterior la cosa se calentó entre nosotros por el whatsapp, algo como habéis comprobado muy común, y me decía que tenía muchas ganas de verme empalada por los dos rabos.

Llamé al teléfonillo, subí y me abrió la puerta Iván, no se que pensaría al verme tan sexy con mi vestido verde y mis zapatos de vestir y con una mochila con libros. Me dio dos besos.

- "Donde puedo dejar esto?"

- "Pero que llevas ahí? Déjalo en ese cuarto"

- "Es una larga historia" reí timidamente.

Entré a la habitación y dejé la mochila. Al dirigirme al pasillo otra vez apareció Marc.

- "Hola. Bueno que chica tan guapa" vino Marc hacia mi y me dio dos besos agarrándome de la cintura. La primera impresión fue buena. Estaba rapado, más que en la foto que me mandó Iván y tenía un cuerpo parecido al de Iván aunque bastante más marcados los músculos.

Fuimos hacia el salón donde Iván tenía una barra americana que conectaba el salón y la cocina. Se puso tras la barra y Marc y yo sentados en dos taburetes pegados el uno al otro.

- "Venga que os apetece? Tengo Whisky, Ginebra y Vodka.

- "Un Vodka con limón para mi" dije.

Ellos bebieron Whisky. Empezamos a beber y a charlar rebajando la tensión. Gracias al alcohol me podía desinhibir mucho más. Si estuviese con Iván a solas ya hubiésemos empezado a follar pero con Marc no había confianza.

- "Y tu Sara estudias según me ha dicho Iván? Y que quieres hacer luego, ¿Ir a la universidad?" Dijo Marc

- "Estoy bastante perdida en la vida y no se ni lo que voy a hacer mañana. De momento tengo que aprobar 3 asignaturas por las que llevo un verano de mierda"

Ambos se rieron por la forma resignada de decirlo que tuve. Llevábamos ya un par de copas. Y seguíamos haciendo el ambiente cada vez más cómodo para los tres. Con la tercera copa yo empezaba a sentirme muy borracha, le pedí la cuarta a Iván, de repente noté besos en la parte de arriba de mi espalda donde el vestido dejaba una parte desnuda por parte de Marc. Iván seguía a lo suyo como si nada. Dejó la copa frente a mi en la barra y se acercó a besarme en la boca y el cuello. Me estaban poniendo muy cachonda los dos. Uno por delante y otro por detrás. Yo seguía sentada en el taburete.

- "Quieres que te follemos duro Sarita?" Dijo Iván acercando su boca a la mía

- "Quiere que me metáis las dos pollas a la vez y me inundéis la cara de leche" Yo sin filtro y ayudada por las copas le contesté cachondísima y con un gemido por un beso que me dio Marc en la nuca y que me dio una especie de escalofrío.

Me levantó Marc del taburete y me llevó hacia la habitación de Iván. Me tiró sobre la cama y empezó a quitarme el vestido y el sujetador, mientras lamía mis pezones y mi cuello. El vestido quedó a la altura de mi cintura y de repente noté las manos de Iván al que ni había escuchado entrar terminando de quitármelo. Me quedé en tanga unicamente.

- "Esperad esperad" les dije

Ambos se quedaron mirando en plan asustados.

- "Quiero que me deis las dos pollas a la vez. Quiero meterme vuestros rabos juntos en la boca"

Ambos sin mediar palabra, acercaron sus pollas a mi cara mientras yo estaba tumbada y simultaneamente se la fui chupando. Descubrí que Marc tenía una buena polla y respiré aliviada. Al momento, me incorporé y me puse de rodillas en el suelo frente a la cama. Ellos de pie se acercaron y me volvieron a ofrecer sus pollas. Esta vez me las metí juntas en la boca. Les lamí los huevos a ambos y me senté otra vez sobre la cama. Iván seguía de pie y le seguí lamiendo la polla con muchas ganas. Mientras Marc se agachaba hacia mi coño con la intención de lamerlo. Le agarré de su cabeza rapada con mucha pasión porque lo hacía muy bien y mientras seguía con la polla y los huevos de Iván en la boca. Después se intercambiaron e Iván me lo lamió incluyendo el culo, el cual Marc no había lamido. Me pusieron cachondísima.

- "Te la voy a meter por el coño Sara. ¿Quieres que intentemos por los dos sitios?" dijo Iván a mi oido refiriéndose a una doble penetración"

- "Me tenéis que comer más el culo. Me lo tenéis que lubricar para darme bien"

Les dije levantando la voz. En ese momento y con las copas estaba desatada. Ya me daba igual Marc o quien fuese perdí la vergüenza y quería gozar y que aquello se convirtiese en una follada para el recuerdo entre los 3.

Marc se acercó y me puso a 4 patas. Pensaba que me iba a follar pero no, empezó a lamerme el culo con muchas ganas. La sugerencia que les hice a voces había dado resultado. Mientras por delante Iván aprovechaba para follarme la boca. hasta la campanilla.

De repente Iván se metió debajo de mi estando todavía a 4 mientras Marc me seguía lamiendo el culo. Y me la metió por el coño. A los segundos Marc empezó a hacerse hueco en el culo con su polla, la fue metiendo poco a poco hasta que pudo meter casi todo su rabo. Había llegado el momento que tanto miedo, misterio y placer me daba pensar. Me estaban haciendo una doble penetración. Marc además empezaba de menos a más y no tenía el dolor que imaginaba. Ahí se notó la experiencia. A los pocos segundos pensé que había acertado con los dos tios que había decidido iniciarme en los trios. Era muy placentero. Más de lo que imaginaba. Se intercambiaron los agujeros. Entre medias me daban su polla a chupar. Me sentía muy cerda pero estaba en una nube del placer que sentía. Tras unos minutos Iván no pudo aguantar más. Me la sacó del culo y me llenó la espalda de leche. A los pocos minutos mientras ya me cabalgaba a Marc a solas también la sacó y me llenó las tetas de leche. Me levanté hacia el baño a limpiarme las dos corridas. Me metí en la ducha, salí del baño y me fui a beber la copa que Iván me había puesto justo antes de empezar el trio. Perdí la noción del tiempo y supuestamente no podía regresar más tarde de las 10 a casa.

- "Que tal Sarita?" Dijo Iván mientras se arrimaba a la barra americana a por otra copa.

- "Me ha encantado. Pero me teniáis que haber comido un poco más el coño"

- "Vaya tetazas tienes. Son gordas y redondas. Yo no me voy de aquí sin que me hagas una cubana" dijo Marc justo antes de dar otro trago.

- "Claro que si" le contesté desde el taburete desnuda. Ellos se habían puesto los calzones.

Llevaba ya cinco copas, estaba borrachísima y lo peor de todo es que ni miré el reloj. Ni me acordé que tenía que volver a casa. Al rato volvieron otra vez hacia mi a besarme y calentarme y nos lo montamos en el sofá frente a la barra americana. Volvieron a hacerme una doble penetración intercambiándose y me dieron mucho placer, acabando esta vez los dos a la vez en mi cara. Tenía toda la cara llena de leche, chorreaba desde la cara hacia las tetas mientras sacudían sus últimas gotas agarrándome el pelo y además me dolía el cuerpo de follar, tenía agujetas. Me fui a la ducha otra vez. Me lavé entera. Salí y al momento mi teléfono sonando. Era mi madre. Por fín vi la hora. Las 22:16.

No me lo podía creer. Estaba muy borracha y no podía cogerle el teléfono porque me lo notaría. Pensé que habría visto mi última conexión desde las 4 y estaría preocupada.

Dejé que sonase y al momento la contesté en el whatsapp.

"Mama no te preocupes, es que he discutido con Adrián y cuando he salido de la biblioteca me he ido a hablar con él. En un rato voy a casa"

No se me ocurrió nada mejor.

Al momento recibí un audio de mi madre con un mosqueo importante.

No sabía ni que hacer. Estaba descolocada pero la borrachera me hizo querer seguir allí un rato más. Ya serían las 11 o así, me apetecía una raya de cocaina o algo para rebajar un poco el pedo. Pero estos no consumían drogas. Cosas de la guardia civil imagino..

Seguí bebiendo, en la séptima copa perdí la cuenta. Otro trio esta vez en la cornisa de la bañera. Del que recuerdo poco. Ló único que le tuve que dar una bofetada a Marc para que reaccionase y no se corriera dentro. Después una cubana a Marc sentada yo en la taza del wc en la que se corrió en el cuello y poco más.

Porque al momento me quedé dormida en la cama. Desperté a las 10 de la mañana con Iván desnudo al lado. Busqué el móvil con la mirada. Estaba en la mesa de la tv frente a la cama. 10 Llámadas perdidas de mi madre y un montón de Whatsapp. Un caos todo. Me puse de los nervios, joder soy un desastre pensé. Eso si estaba bien servida. Me fui hacia el baño a ducharme, a mojarme bien la cara con agua fria y sobre todo a asumir las consecuencias de lo que había hecho.

Me fui al salón y llamé a mi madre que me tildó de mentirosa y me metió una chapa importante sin dejarme hablar. Además de empezar a decirme que si usaba precaución con Adrián que quería hablar con sus padres y un sinfin de cosas que me avergonzaban todavía más. Ya cuando colgamos y me dijo que volviese a casa respiré aliviada.

- "Iván porfa necesito que me acerques a casa, o cerca de mi casa a ver si me van a ver contigo" le dije despertándole con él en la cama.

- "Vamos a follar anda que mira como me despierto" me dijo señalándome a su polla que tenía una erección importante"

- "Que no que me tengo que ir que me ha llamado mi madre que está enfadadísima"

Pero el insistió. Empezó a besarme y cuando me quise dar cuenta estaba pegándole una cabalgada.

- "Donde está Marc?" Pregunté mientras gemía encima de Iván.

- "Se fue anoche cuando te quedaste dormida"

Seguí cabalgando.

- "Iván de verdad en cuanto acabemos me llevas"

De repente me quitó de encima, se levantó un poco y se pajeó sobre mi cara. Y me llenó la cara de leche. La de veces que me había hecho Iván corridas faciales. En apenas tres quedadas me había embadurnado la cara varias veces.

Corriendo fui hacia el baño, me volví a limpiar bien, me vestí y le dije que me llevase.

Se vistió rápido, bajamos al garaje y me acercó cerca de casa. Yo volví con la ropa con la que me fui.

- "Repetimos otro día eh Sarita"

Dijo Iván mientras yo salía apresurada del coche. Miré el reloj. Las 12 de la mañana. La que me espera en casa dios...

Entré y la bronca de mi madre fue monumental. Aunque yo la dijese que ya tenía 19 años ella me decía que yo vivía en su casa y que lo único que me pedía era estudiar y ser responsable y que ni eso. Y que quería hablar con los padres de Adrián. Una idea que la quité rápido de la cabeza porque de haberse enterado Adrián de esto la tendría bien liada.

Logré encerrarme en mi habitación. No me di ni cuenta de los otros Whatsapp que ni contesté. Varios de Adrián otra vez rayado por mi actitud pasota hacia él. Mira paso desconecto los datos y mañana será otro día pensé. Voy a estudiar y a dormir. Y eso hice. No salí de mi habitación en toda la tarde ni si quiera por la noche a cenar. Soy un desastre. Fue lo último que pensé esa noche al dormirme. Pero en realidad mereció la pena porque disfruté muchísimo..

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