Xtories

Prometida pillada y humillada

Siempre creyó que la boda salvaría su relación, pero al abrir la puerta de la habitación, encontró algo que cambiaría todo para siempre. Ahora, el dinero ya no es suficiente; él exige un precio mucho más alto y personal. La promesa de un vestido blanco se convierte en una cadena invisible, y la humillación es el nuevo lenguaje del amor.

IvyLover37K vistas9.0· 31 votos

Me llamo Andrés y llevo varios meses prometido con mi novia desde hace un par de años, Bárbara, nos casamos dentro de 2 meses aunque mi familia no está muy contenta. Creen que ella solo va tras mi dinero y el de mi familia, lo cierto es que nunca ha trabajado desde que estamos juntos, pero la verdad es que eso no me importa.

El problema real es que hace 5 meses que casi no follamos, excepto una vez que conseguí que me la chupara. Y lo cierto es que no me importa que sea una vaga o que viva de mi… me importa que está buenísima, y quiero meterla en ella cada noche. Pero últimamente no había forma de que cediese.

Pero esta mañana todo cambió, al llegar al trabajo descubrí que me había dejado varios archivos que necesitaba para una reunión por la tarde, por lo que volví a media mañana a casa a recogerlos. Bárbara debía estar yendo al gimnasio a esa hora así que entré y fui a por los archivos, pero al volver oí su voz desde nuestra habitación, me paré, en silencio a oírla, pero parecía estar hablando sola.

Me acerqué con cuidado y ví que la puerta no estaba del todo cerrada, busqué en ángulo para verla desde fuera, sin que lo notase y la encontré. Arrodillada sobre la cama, de lado, casi de espadas a mí, vestida con fino camisón coro azul, tacones y maquillaje y ante ella, su portátil.

Me aseguré de que no me viera y esperé para entender qué ocurría, oyéndola.

- Dani23, no te preocupes, voy a estar un buen rato más, no llegas tarde…. Hola John, tu de nuevo… Claro que puedo Chris -se agarró ambos pechos y comenzó a apretarlos y gemir suavemente mientras jugueteaba.

¿Estaba emitiendo por internet…? La oyó saludar a varios nombres más mientras se giraba, mostrando lo corto que le quedaba el vestido y parte de su trasero a la cámara, empezó a levantársele de verla pero también se estaba enfureciendo, pero decidió esperar…

- Dani, Dani… sabes que me encanta tocarme delante de ti, pero para eso hacen falta 20$ más cariño, entonces… -se frotó la braguita ante la cámara, sin retirarla- me encantaría que vieras que está empapado… -solo en unos segundos sonó un ruidito y ella tras dar las gracias se apartó la braguita y empezó a frotarse el clítoris gimiendo, abierta de piernas ante la cámara.

Decidió hacer algunas fotos con su móvil, necesitaba pruebas para anular la boda. Poco después sonó otro ruido, ella agradeció una donación bastante alta y sacó algo de un cajón, se sacó los pechos sobre el camisón y colocó un par de pinzas rosas en sus pezones, gimiendo ante la cámara *¿De dónde ha sacado esas pinzas? Nunca las ha usado conmigo, será zorra..* Siguió haciendo algunas fotos más.

Hasta que tras unos minutos más sacó un pequeño dildo que mojó en su vagina y empezó a deslizar sobre su trasero. A la vez que la polla casi le reventaba la bragueta, se terminó de enfurecer, solo pensando en cómo estaba mostrando cómo se abría el culo ante internet, sin haberle dejado a él ni tocárselo. Se levantó de su escondite y abrió la puerta de golpe con el móvil grabando en la mano, sorprendiéndola con los pechos sacados y con pinzas, abierta de piernas con medio dildo metido en el trasero y empapada.

- ¡Serás zorra! ¿Qué cojones es esto?

- ¡Andrés! -se levantó de un salto dejando caer el dildo y tratando de taparse los pechos con el vestido, él le dio un manotazo, impidiéndoselo.

- ¿¿Ahora te vas a tapar las tetas, guarra?? ¿Por esto no me dejabas follarte? ¿Para que un puñado de pajilleros te mire y te pague?

- Cariño, por favor, con ese dinero quería hacerte un buen regalo de bodas, sin pedirte el dinero, cariño, por favor… -trató de agarrarle y él se apartó.

- ¿Qué boda? No pienso casarme contigo, y este video y las fotos que te he hecho van a ir directas a tus padres, que vean por qué no pienso casarme con la vaga de su hija.

- ¡No, por favor! ¡Por favor! ¡De verdad solo era para un regalo! Por favor, no puedes anular la boda cariño, por favor -se arrodilló ante él- te quiero.

- Tu quieres el dinero y seguir siendo una guarra mientras no estoy. Un regalo… ¡Eh! Vosotros, los pajilleros ¿cuánto hace que le pagáis a esta guarra? -empezó a leer el chat- ¿“BarbieSlut”? ¿La Barbie puta? ¿así te llamas?... Genial, nuestros amigos Dani, Sergio y Mateo dicen que llevan 3 años pagando por verte la raja. ¿Qué te parece? ¿Me ibas a hacer un regalo sin conocerme aun, guarra?

- No, no, Andrés, lo siento, de verdad, quería dejarlo, pero me da mi propio dinero y…

- ¡Me pides MI dinero, zorra! Y ni siquiera follas conmigo, ¿ERES la Barbie zorra pero no te follas al tío que te lo paga todo? Deja de mentir.

- Vale, vale, por favor… por favor, déjame apagar el pc y hablamos.

- No vas a apagar nada, han pagado por ver eso ¿no? -agarró y dio un jalón a una de las pinzas haciéndola gemir de dolor y algo de placer- pues que lo vean. Eso es lo que te pasa, te gusta, te gusta exhibirte ante estos tipos, ERES realmente, una zorra. Y parece que soy el único que te paga y no recibe nada. ¿Sabes qué? Me debes mucho -dio un jalón de ambas pinzas, enfadado, ella gimió.

- Es cierto… es cierto Andrés. Te debo muchos meses de todo lo que me has dado, déjame pagarte, por favor, pero no anules la boda, no le envíes nada de eso a nadie. Por favor.

- Cierto… Resulta que no tengo una prometida sino una puta… una puta mentirosa e interesada. Y además tengo el arma perfecta para manejarla -alzó el móvil grabándola arrodillada y semi desnuda- Puedo pensarme cambiar los planes… -paró el vídeo del móvil, cerrándolo y llevándolo a una pequeña caja fuerte de la habitación de la que ella no tenía la clave- y si voy a pagarte, te pagaré por lo que eres. ¿Qué te parece?

- ¿Y no anularías la boda?

- Lo llamaríamos boda, pero para nosotros será solo un contrato. Pero si, y seguiré manteniéndote y te follaré cómo y cuando quiera. Y podrás llevar tu bonito vestido blanco -recogió un pintalabios del tocador- y andar ante tu familia, sabiendo lo que eres bajo esa tela blanca-escribió con el pintalabios sobre sus tetas, bien grande la palabra “Puta”- ¿Sigues queriendo casarte conmigo?

- Lo que sea… - dijo mirando la caja fuerte.

El se abrió la bragueta, no podía aguantarla más dentro tan dura, la cogió del pelo y se la metió hasta la garganta, bombeó varias veces y empezó a oír notificaciones, había una serie de peticiones en ventanas ofreciendo dinero por hacerle cosas, y habían pagado muchísimo por lo que habían estado viendo.

- A tus amigos les está gustando el programa, quieren que te castigue. Mira, Samuel ha pagado por jalarte los pezones al menos un minuto. No pidas más -cogió la cadena entre las pinzas de sus pezones la alzó, estirando sus pechos y haciéndola quejarse silenciada con su polla. En unos segundos más el dolor aumentó.

- Cariño, por favor, me arden

- Cállate Barbie -agarró su nuca y se la volvió a meter hasta la garganta- respira por la nariz, puta… -dio un par de jalones más a la cadena sin sacársela. En unos segundos más la dejó respirar con avidez.

- Andres, por fav—volvía a tenerla dentro.

- Que-te-calles, a ver cuánto oxígeno debes perder para entender que no tienes NADA que decir, zorra -la dejó respirar de nuevo poco después y ella no dijo una palabra. Entonces soltó la cadena de sus pezones, dándoles un respiro- Antes pensaba que eras una mujer demasiado decente para ciertas cosas que me encanta hacer, pero ahora que se la verdad…

La puso sobre la cama, de rodillas y le quitó las pinzas de los pezones y ella gritó un poco de alivio y dolor. Rodeó uno de ellos empapándolo con saliva para después pasar al otro, una vez mojados se alejó y “abofeteó” uno de sus pechos, luego el otro, repitiéndolo 4 veces más, haciéndola quejarse en voz baja y enrojeciéndolos.

- Bien pensado, me gusta más nuestra nueva relación

La giró sobre la cama y la puso en 4 con el trasero hacia la cámara, luego le bajó la cabeza hasta el colchón, volvió tras ella y escupió sobre su ano, antes de empezar a masajearlo con los dedos. Recogió el dildo que se le había caído antes y empezó a empujarlo hacia dentro, ella se quejaba, lo notaba apretado y para cuando lo había metido un par de veces, ella empezó a gemir. Lo dejó metido dentro y le dio una nalgada.

- Veamos que más hay de donde sacaste esas pinzas, parece que hay lugares secretos en MI casa que desconozco, no te muevas… -abrió el cajón y descubrió una caja uqe ella había colocado con varios objetos eróticos, entre ellos había otro consolador, más grande que ese- si tenemos más rabos… como te vas a arrepentir de usar estos en vez de el mío ¿He pagado yo lo que hay en esta caja, zorra? Contéstame.

- En parte… pero podemos usarlos juntos… ese es para mi coño. No para…

- Este es para lo que yo quiera, que para eso lo he pagado -fue hacia ella con él y un pequeño bote de lubricante de la caja.

- Cariño, de verdad, nunca he usado más que el que me has puesto, pregúntales, de verdad.

- Ah, no han visto cómo te abres más, que bien… pues ni me imagino lo que te van a pagar para que lo haga.

- Cariño

- A callar. Ya has contestado.

- Espera…

- ¿Otra vez? ¿Quieres ahogarte con mi polla esta vez? -no contestó- gracias.

Se puso tras ella y empezó a meterle el nuevo consolador por el coño, sin sacar el otro de su trasero, lo metió hasta que se abrió con el, lo dejó bien metido y sacó el de su culo, para meter un par de dedos, ella gemía, así que introdujo un tercer dedo, abriendo un poco más y haciéndola sentir algunas punzadas antes de ir cediendo, pero él empezó a abrir los dedos, haciéndola ceder más y comenzar a quejarse.

- ¿Creías que iba a meterte este consolador por el culo…? ¿Ese culo redondo que yo te pagué? Este culo es mío, y lo único que va a entrar aquí es mi polla.

- Andres

- Callada. He pagado por este culo, y he gastado mucho más en ti. Este culo es mío, no hay más que decir. Vamos, gírate -a giró de cara al ordenador y se subió a la cama tras ella- tus amigos seguro que quieren ver tu cara. Tu culo ya lo veo yo. -vio el móvil de ella sobre la mesilla, lo desbloqueó y activó la cámara.

Se empapó bien el miembro de lubricante, masajeándose y observando su culo apretado. Le sacó el consolador grande y la enfocó para ver en la pantalla del ordenador su expresión. Se colocó en su entrada y empezó a empujar, el lubricante hizo que se abriera fácilmente hasta introducir la punta de un salto que a ella le hizo gritar, la veía en la pantalla aguantando, pero tenía una expresión de placer.

Si que era una zorra, é había sido un estúpido, todos sabían que quería su dinero que no era de fíar y el se dejó engañar. Pensando en ello empujó de golpe hacia dentro entrando casi por completo y haciéndola gritar, su expresión si cambió a más dolor que placer y le hizo sonreír. La sacó casi del todo volviendo a empujarla de golpe casi entera y disfrutando de sus quejar, los ojos se le habían cubierto de lágrimas y se mordía el labio.

- Abre la boca, ábrela bien y saca la lengua ¡vamos! -le obedeció- Quiero que te quedes así, lengua fuera, jadeando y babeando, que se vea que eres una perra de verdad Bárbara, además de ser follada como una.

Volvió a embestirla entrando del todo esta vez y empezando a bombear, notándola ceder cada vez más. Cada vez que cerraba la boca, la golpeaba en el trasero con fuerza. Tras darle por detrás unos minutos se la sacó, ella comenzó a recuperar la respiración cuando notó que metía de nuevo el dildo grande en su vagina, lo metía por completo, dejándolo ahí y volviendo a su trasero.

Volvió a empujarse dentro de su culo, ahora notando la resistencia de su coño relleno de plástico, volviendo a abrirla a embestidas con fuerza. En menos de un segundo la notó correrse, gritando y retorciéndose de placer, el no paró, siguió hasta llegar al límite, pero se la sacó, sacó el dildo y la levantó, tumbándola en la cama.

Sacó de un cajón cercano un par de corbatas y ató sus muñecas al cabecero con fuerza, se colocó arrodillado sobre ella, en la cama y se masturbó un minuto, terminando de correrse sobre su pecho y parte de su cara. Se levantó de la cama y empezó a colocase la ropa.

- Bueno Bárbara, yo tengo que volver a trabajar, para seguir ganando todo ese dinero que tanto te gusta. Y tú, vas a quedarte esperándome aquí. Así. Atada y cubierta de semen. Volveré en unas 3 horas y hablaremos de los términos de nuestra “boda”

- Andres, cariño, por favor, no pienso irme, quiero esa boda más que nada en el mundo, suéltame.

- No voy a soltarte, aun me debes muchísimo de lo que he pagado por ti y por gran parte de ese cuerpo. Y a vosotros amigos… -se dirigió a la pantalla del pc- os volveremos a ver muy pronto, seguro -guiñó a la cámara y cerró el programa, apagó el pc y lo cerró.

- Andrés…

- No quiero oírte

Cerró la puerta de la habitación y se fue al trabajo retocándose en el espejo para que no pareciera nada, llevaba los archivos necesarios, acabaría su día la boral y luego pensaría en las nuevas normas con su “prometida”. Se había llevado los móviles de los dos, tenía que pasarse el vídeo de su culo abriéndose para tener todas las pruebas.

Se empezó a empalmar de nuevo mientras conducía al recordarlo, puede que este nuevo concepto de boda le guste más aun que el anterior…