Mis consuegros y yo (5)
La soledad del viudo se rompe cuando sus consuegros lo acogen en su suite. Pero la noche guarda secretos: al descubrir a la cuñada desnuda y dormida, la tentación lo lleva a cruzar la línea. Lo que empieza como un robo de placer en la oscuridad termina bajo la mirada cómplice de quien lo ha despertado.
Nuestros hijos se han casado hoy. Ha sido un día largo e intenso, plagado de emociones de todo tipo que combinadas nos ha golpeado y acariciado los sentimientos. Mis consuegros me han ayudado a superar los momentos en que la pena y la nostalgia trataban de apoderarse de mi ánimo, al tener que vivir este día sin que mi difunta esposa me acompañe. Han tratado de apoyarme y arrastrarme junto a ellos compartiendo sus alegrías.
El colofón a este gran día lo hemos puesto después de que haya terminado la fiesta los tres juntos. Al retirarnos a nuestras habitaciones para dormir han considerado que esta noche no era bueno dejarme solo. Después de estar todo el día rodeado de gente han pensado que podría estar con ellos. Nos llevamos bien, Marcela mi consuegra es una mujer muy afable y cariñosa. Nicolás, su esposo, es un hombre muy pragmático, los dos juntos se han confabulado para recuperarme de la soledad donde me había instalado tras el fallecimiento de mi esposa.
(En el capítulo anterior titulado: Mis consuegros y yo (4) os hago un relato de lo que ha pasado durante el día y como hemos terminado por la noche.
…
Después de follar como animales en celo, nos hemos relajado mucho y nos hemos quedado dormidos. Sobre las tres de la madrugada me he despertado, quizás porque he oído algo o por que alguna cosa ronda por mi cabeza que alerta mi cerebro. Poco a poco voy repasando los acontecimientos vividos durante el día, le añado la sensación de pena al visualizar que en un día tan especial no me ha acompañado mi esposa q.e.p.d. Pensando en ella y en su honor, a modo de merecida ofrenda me estoy tocando….haciendo que mi polla experimente placer mientras el cerebro se recrea reviviendo situaciones felices del recuerdo.
¡Va por ti, cariño! Me digo una y otra vez mientras me toco amparado por la oscuridad de la habitación y que mis consuegros duermen a pierna suelta. Me han hecho pasar una rato muy agradable y se lo agradezco mucho, a pesar de todo este momento lo quiero compartir solo con el recuerdo de mi esposa.
Fuera, en el pasillo oigo hablar y gente moverse de aquí para allá. Es posible que sea esto lo que realmente me ha despertado. A esta horas me extraña mucho que alguien haga ruido y menos que sea en la planta de las suites. Mis consuegros y yo estamos en la última planta en sendas suites que se comunican entre si, (privilegio de ser los padres de los novios contrayentes).
Presto atención para descubrir que es una pareja de discute o al menos no se ponen de acuerdo. Finalmente tocan a la puerta y voy a abrir sin dejar que la pareja se despierte.
—Hola…¿los padres de la novia?...necesitamos hablar con ellos… es urgente
—A estas horas ¿Qué ha pasado?…¿algún accidente?
—No, no te preocupes…nada de eso — dice el hombre con voz ronca de quien viene de una buena fiesta— Creíamos que había reservada una habitación para nosotros y en recepción dicen que no… por eso queríamos hablar con Nicolas y Marcela.
—Ahora están durmiendo los dos y no son horas…se me ocurre que podéis pasar la noche en la otra suite que yo no la he ocupado— hay algo que no entienden pero acceden a mi propuesta sin vacilar. Los dos vienen cansados de fiesta y sobre todo cargados de alcohol.
Una vez superada la confusión inicial y buscado la solución al problema presentado, me doy cuenta que la pareja que nos visita es la cuñada de Nicolas, la tal Nerea y su marido. Recuerdo la descripción que he hecho de ella cuando mis anfitriones me han preguntado sobre las oportunidades de ligar durante el banquete.
―Uy!… ¿la del vestido anaranjado y la flor en el pelo?... esa casi peor que Rosalia, en un momento disto que de confusión ha ido directa al grano…me ha cogido el paquete para palpar el género y cuando ha visto que respondía a sus expectativas le ha faltado tiempo para proponerme que fuéramos a un lugar tranquilo porque quería hacerme una buena mamada “para alejar los malos espíritus y mi soledad”.
Los hago pasar, atravesamos la suite que comparto con Marcela y Nicolas, y los llevo a la que teníamos reservada para mi. En cuanto les digo que se pueden quedar allí, la tal Nerea sale pitando hacia el baño. Desde allí se oye como mea bien a gusto haciendo que el chorro impacte con mucha fuerza sobre el fonde de agua del WC. Su marido, va a medio gas, lleva un buen colocón y no ve el momento apropiado de echarse sobre la cama y quedarse frito de una vez.
Vuelve Nerea y se intercambian los papeles, su marido va al baño y ella se empieza a desnudar como si no hubiera nadie mas en la habitación. Tira los zapatos con sendas patadas al aire, se baja la cremallera del vestido que cae al suelo y se queda en bragas y sostén. ¡Vaya no esta nada mal! Quizás si que hubiese sido buena idea dejar que me hiciera una buena mamada….Me siento desconocido al pensar cosas así… seguro que es una influencia de mis consuegros.
Vuelve el marido, Nerea muy efusiva y cariñosa se acerca a mi y me da unos besos de agradecimiento pues les he resulto el problema. Buenas tetas, buen trasero y bastante calentorra por lo que veo…otra vez me lo pensaré mejor. El marido no ve nada mas que la cama que le está esperando, aprovecho para darle un cachete en la nalga a Nerea que lo recibe con una sonrisa picarona. Estoy seguro que en otras circunstancias tendría una buena mamada a mi disposición.
Les deseo buenas noches, los dejo solos en la habitación y vuelvo a nuestra suite cerrando la puerta tas de mi. A los poco minutos veo que no apagan la luz pues se ve el resplandor por debajo de la puerta. Estos dos están tan borrachos que no les ha dado tiempo ni de apagar la luz. Voy a ver.
En efecto, los dos están sobre la cama durmiendo como dos angelitos. El marido en calzoncillos, boca arriba y despatarrado roncando como un oso. Nerea esta puesta de costado, de espaldas a donde estoy yo. ¡menudo culazo tiene la señora! Dan ganas de ir a sobarlo un poco. La espalda completamente desnuda, ya no lleva el sostén…me gustaría verle las tetas…me voy a acercar un poco…si me viera mi difunda no me reconocería.
Apago la luz general y enciendo la lamparita del cabecero, será suficiente para que pueda ver lo que quiero. Me acerco a la cama, que buen culo…si se lo toco no creo que pase nada… bufff, por atrevido que no quede….que buen culo. Nerea nota algo… se mueve… se acomoda… cambia de postura y se pone boca arriba… buenas tetas, si señor…un buen pezón y una tetas muy bien puestas. Las bragas bien pegadas a la piel resaltan la curva de sus monte de venus…si le paso los dedos por encima seguro que no se da cuenta y para mi es muy emocionante…así lo hago.
No se si esta soñando o es que nota algo…lo cierto es que Nerea separa las piernas lo suficiente para que pueda contemplarle toda su entrepierna. Amparado por la noche y pensando que nadie puede verme, ni tan siquiera ella, me saco la polla del calzón y vuelvo donde estaba cuando sus voces en el pasillo me interrumpieron.
Toco braga y doy meneos, toco tetas y doy meneos…si mis consuegros me vieran ahora…no se lo iban a creer. Aprieto un poco sobre su vulva…que blandita… y mas meneos. Me estoy haciendo una buena paja a la salud de la cuñada de mi consuegro. La verdad es que casi no me reconozco…pero me esta gustando mucho lo que voy descubriendo últimamente.
La idílica situación descrita salta en pedazos al abrir los ojos Nerea y pillarme en medio de la faena. Me asusto, me echo atrás y trato de escapar. ¡Menudo problema se me plantea…que explicación puedo dar! Si ella quiere…el escándalo está garantizado…estoy en sus manos me ha pillado “in fraganti”.
—¿has venido a que te ayude a alejar los malos espíritus y la soledad?— me dice en voz baja haciéndome recordar la propuesta que me hizo por la tarde durante la fiesta.
—Para pasar página y volver a la vida cuando has perdido un ser querido…lo mejor es activar las endorfinas… y que mejor remedio para un hombre que una buena mamada— me pregunta retóricamente.
Se acerca al borde de la amplia cama, se pone de costado incorporando el torso los suficiente para que su cabeza quede levantada a la altura de mi entrepierna. Me acerco lo necesario para que ella acceda con su boca a la punta del glande. Sala la lengua, me lame me humedece la punta y luego la va engullendo poco a poco. ¡Joder como traga la cabrona! Se la ha metido toda sin respirar…donde la debe tener…solo ha quedado fuera los dos huevos que se aprietan a la base del tronco dispuestos a expulsar un violento chorro de leche.
-Agghhhh… Agghhhh… Agghhhh… — sale de su boca a cada movimiento de su cabeza adelante y atrás para engullir mi polla como si se quisiera apoderar de ella.
Temo que con tanto movimiento y tanto ruido su marido se pueda despertar. Trato de amortiguar sus embestidas de su cabeza en las que cada vez golpeo con la punta en el fondo de su garganta arrancándole un gemido que me hace poner el vello de punta, Agghhhh… Agghhhh… Agghhhh…. Los ruidos que provoca, evidentemente esto no la detienen ni la coartan lo mas mínimo, debe estar muy segura que su marido en las condiciones que ha llegado a la habitación no se va a despertar.
Tanto insiste y tanto interés pone que llega un momento que parece que no puede mas, le vienen varias arcadas y se detiene para coger aire. Ahí sale el animal que llevo dentro… le tomo la cara entre la palma de mis manos, le sujeto la cabeza y ahora soy yo quien le folla la boca de una forma descontrolada. Esto no lo había hecho nunca, no se me habría ocurrido someter a mi mujer a una follada de boca tan intensa… pero me gusta, me gusta, me gustaaaaa….mucho.
Nerea ahora se muestra pasiva… deja que la polla entre y salga repartiendo saliva y babas como no creía posible. Mientras balanceo la cadera sin descanso para llenarle la boca una y otra vez con mi verga, veo que ella ha llenado su mano a la entrepierna y se frota con furia… que buena paja se está haciendo.
Empiezo a resoplar, me veo explotando en su boca como nunca soñé pudiera hacer. Ella se frota, sabe que pronto la llenaré de semen y habrá conseguido su objetivo: “rescatarme del mundo de los melancólicos” y ser uno mas de su interminable lista de “hombres a los que le ha sacado su leche”.
A mi no me importa ser uno más, lo que es realmente importante es que me voy a correr y que estoy haciendo cosas que no habría creído capaz de hacer.
—Cuñada…ya te dije que este “chico estaba a punto de caramelo”— dice una voz a mi espalda.
Marcela se ha despertado, la curiosidad ha podido con ella y ha venido a la otra suite. Debe sentirse orgullosa de como poco a poco me va remodelando y atrayendo hacia un mundo desconocido para mi.
Deverano.
Continúa en
- Relato #188426— title-regex: contiguous parts (4 -> 5)
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
(2) ¡soy enfermera, no puta!
Bajo la excusa del cuidado profesional, la línea entre la enfermera y el paciente se desdibuja.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion profesor alumnaVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
Con unas monjitas
No esperabas que tus secretos llegaran tan lejos. Cuando el timbre suena y dos 'monjitas' entran en tu casa, crees que es una broma o un error.
Comparte:Infidelidad consentidaFetichismo ropaVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
Sal en polvo
Elena no buscaba sal, buscaba fuego. Con el matrimonio hecho añicos y el deseo acumulado durante años, cruzó el umbral de su vecino para reclamar lo…
Comparte:Relacion profesor alumnaVoyeurismo ocultoVenganza erotica
- Hetero: Infidelidad
Regalo de boda
Sandra solo quería espiar a su novio, pero la cámara reveló más de lo que esperaba. Ahora, atrapada entre la culpa y el deseo, le pide al anfitrión…
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo ocultoRelacion profesor alumna
- Hetero: Infidelidad
Esposa fiel
Llevaba diez años siendo la esposa perfecta, pero una noche de julio y un viejo amor bastaron para romper el hielo.
Comparte:Infidelidad consentidaFetichismo ropaRelacion profesor alumna
- Hetero: Infidelidad
Infiel por venganza
Descubrió la traición en los mensajes de su esposo, pero en lugar de llorar, decidió tomar el control.
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo ocultoFetichismo ropa