Xtories

Cornudo consentido Nº9 Resaca, tour y mucho mas.

Lejos de casa, las reglas se difuminan. Jesica no solo busca el placer, sino la mirada ajona; y Carlos, lejos de prohibirlo, se convierte en testigo cómplice de cada travesura.

Carlos15K vistas8.4· 16 votos

Durante la noche me despertó un ruido procedente del baño, me levante y Jesica no estaba a mi lado y la luz del baño estaba encendida, me acerque a la puerta y averigüe que los ruidos eran de que Jesica estaba vomitando, demasiado alcohol esa noche, me fui a dormir otra vez.

Eran las diez de la mañana, el sol que entraba por la ventana me daba en la cara e hizo que me despertara. Seguía solo en la cama, me asome al baño y ahí estaba Jesica durmiendo y abrazada al wc. Fui a por una almohada y se la puse. Me duche, me vestí y baje a la piscina. Allí llame a la guía con la que habíamos quedado para hacer el tour para ver si podíamos cambiarlo de día, tuvo un poco de consideración y nos lo dejo para el día siguiente. Por si se despertaba le deje un mensaje en el móvil para que me avisara o que bajara a la piscina.

Cuando llegue a la piscina había una hamaca libre, puse la toalla y me tumbe a tomar el sol. Estuve intercambiando el baño en la piscina con tomar el sol hasta que a las doce los vi aparecer. Ahí estaba Pepe con su mujer sus dos hijos y su hija. La verdad que su mujer era como el en el sentido de que tenía pinta de haber sido una chica guapa pero que la monotonía, los partos y el costumbrismo había hecho que empezara a notarse el sedentarismo en el que estaba instalado el matrimonio. Pepe me saludo y se fueron a la zona de césped, cuando dejaron los bártulos los dos chiquillos empezaron a corretear por la piscina, haciendo que el socorrista de la mañana tuviera que llamarles la atención. La hija debería de tener unos diecisiete años, la ropa que llevaba dejaba claro que tenía complejo de su cuerpo, ya que para ser verano usaba ropa holgada, se sentó en su silla y se centró en el móvil. Su mujer se tumbó y saco una revista. Pepe se fue directo a la piscina.

Me fui a la piscina a refrescarme. Pepe no tardó en aparecer a mi lado.

P: Buenos días Carlos.

C: ¿Qué tal Pepe? ¿De vuelta de la playa?

P: Si, ya estaba hasta el gorro de ir detrás de ellos playa arriba y playa abajo. ¿Vosotros no tenéis hijos no?

C: No, no tenemos, aún tenemos que conseguir ciertas cosas antes de dar ese paso.

P: Pensadlo bien porque uf, mira dos chavales que no pueden estar quietos y que pasan de todo y luego tengo a una adolescente en casa, con todo lo que ello conlleva, los chicos pueden ser muy crueles y cuando su cuerpo cambio empezó a sufrir acoso de sus compañeras y ahora tiene un complejo de tres pares de narices. La verdad que esperábamos que en estas vacaciones diera un paso adelante pero no termina de tener confianza en sí misma. Mírala una pena que una chica tan buena tenga que pasar por esto. Eso no pasaba en mi época, al menos no a esta escala.

C: Normalmente el grupo suele atacar al que destaca o que no puede defenderse por su forma de ser. Espero que mejore y que pase página lo antes posible.

P: Si eso espero. Luego están estos chavales que pasan de todo, jeje son tan diferentes. Por cierto hace dos noches los de arriba se montaron una fiestecilla. Yo ahí me quede petrificado.

C: ¿Como que una fiesta? Pregunte haciendo como si no supiera nada.

P: Si menudos meneos y gemidos se oían, pero creo que habían más de dos tíos porque esa caña no lo puede dar uno solo, jejeje. La verdad que se lo pasaron muy bien y yo también, María también lo escucho y se calentó tanto como yo y aunque sin hacer tanto ruido lo hicimos.

C: Jeje si es que sois unos golfos. Sí, hay algunos que saben disfrutar y vivir.

P: Si pero hasta que te crecen responsabilidades, nosotros éramos muy fogosos pero tuvimos a Andrea muy jóvenes.

C: No puedes tirar la vida por la borda por tener un hijo, creo que puede ser compatible y además aun sois jóvenes.

P: Ya me lo dirás. Por cierto ¿y tú mujercita?

C: Se ha quedado en la habitación ayer bebió mucho.

P: Tú sí que debes disfrutar con semejante hembra.

C: Hago lo que puedo jeje.

En eso entro Jesica a la piscina, iba vestida con un pareo y unas gafas de sol, se notaba que le molestaba el sol, se acercó a nosotros.

J: Buenos días o buenas tardes jeje.

C: ¿Qué tal dormilona?

J: Bien pero me duele el cuello.

C: Es lo que tiene dormir abrazada al wc.

P: Vaya si que te dio fuerte.

J: Si es que es beber dos cubatas y me descontrolo.

P: ¿Así? ¿Mucho?

C: Ni te lo imaginas.

J: Bueno ¿te secas y vamos a comer que tengo hambre?

Ya eran casi las dos de la tarde cuando salimos de la piscina. Comimos en el propio hotel y nos fuimos a la habitación a descansar, esa tarde la pasamos los dos en la cama, viendo la tele, hablando y follando. Bajamos al restaurante del hotel a cenar y otra vez a la habitación ese dia de relax nos sentó fenomenal. Dormimos desnudos y abrazados.

Nos despertamos pronto, nos duchamos, preparamos las mochilas y nos vestimos, ella con un vestido con tirantes y de color rojo, sin sujetador pero con tanga del mismo color que el vestido, yo iba en bermudas y polo.

Bajamos a desayunar y de ahí directamente donde habíamos quedado con la guía. Allí nos estaba esperando una chica de unos veinticinco, un poco más alta que Jesica pelo negro, poco pecho pero un culo respingón. Estaba acompañada por otro matrimonio mayor y un grupo formado por tres chicos y dos chicas. Estos últimos los formaba una pareja y los otros solteros, todos tenían veintitrés y estaban allí para celebrar el fin de curso. Durante todo el circuito los dos solteros no paraban de gastar bromas y de ligar con la guía. Todos nos reíamos con sus ingenios y con la forma que tenían de llamar de atención, la verdad que la guía tuvo mucha paciencia y como hable con Jesica parecía más interesada en la amiga que en ellos.

En mitad de la ruta hicimos un alto a tomar algo, allí nos conocimos un poco más, los chicos no dejaban en paz a la chica que la pobre no quería hacer un feo y no montar una escenita, Jesica y yo estábamos sentados enfrente de los dos tíos y de la guía.

J: Creo que lo está pasando mal.

C: Si, la verdad que son unos pesados.

J: Espera voy a ver si los distraigo. Levanto una de sus piernas y la puso sobre la silla de forma distraída haciendo que la falda se subiera y abriera, desde donde yo estaba no se veía nada pero según la cara que pusieron los tres ellos sí que vieron el tanga. Ellos dos se quedaron mirando y ella miraba pero de reojo, la verdad que sí que tuvo efecto y los chavales dejaron en paz a la chica y estando yo no se atrevieron a importunar a Jesica.

Terminamos el tour y le dimos una propina a la chica por las molestias del cambio de dia y por la dedicación. Nos fuimos a comer a uno de los restaurantes que la guía nos había recomendado y nos fuimos al hotel a por las cosas para bajar a la playa. Nos llevamos las toallas la crema y unas palas. Cuando estábamos yendo hacia la playa paramos en una farmacia para comprar condones, ya habíamos jugado con fuego y no queríamos que esto se nos fuera de la mano. En la playa extendimos la toalla, Jesica se quitó el pareo y la parte de arriba del bikini dejando sus tetas al aire. La verdad que me encantaba ver como los hombres la miraban con el rabillo del ojo para que no le viera su parienta. Nos metimos en el agua y estuvimos jugando y besándonos, al salir ella iba con los pezones inhiestos y yo intentaba disimular mi erección. Cuando llegamos a las toallas teníamos vecinos nuevos, y no podían ser otros que el grupo de chavales con el que habíamos hecho el tour.

Los saludamos y nos tumbamos en las toallas. Los dos solteros no le quitaban los ojos de encima y el que estaba con su pareja disimulaba pero no lo suficiente, su novia lo cogió de la mano y le propuso ir a andar por la playa.

C: No te quitan los ojos de encima.

J: Si la verdad que me están dando hasta vergüenza. Y es que hasta su amiga les había llamado la atención diciendo que no fueran unos descarados y babosos que parecía que no habían visto dos tetas nunca.

C: Vamos a darles un espectáculo, coge las palas y vamos a jugar.

J: Pero ¿así?

C: Claro, si no que gracia tiene. Cogí mi pala y me levante, ella se levantó y fue a buscar su pala haciendo que sus tetas se quedaran balanceándose y dándoles una mejor visión a los chavales de su culo. Nos pusimos a jugar y la verdad que éramos el centro de atención de la contornada, a Jesica no se le da muy bien los juegos con raqueta y cada poco tenía que recoger la pelota de la arena, hubo una vez que aposta tire la pelota más fuerte y fue a parar al lado de los chicos. Ella me miro con cara de pocos amigos y fue a por ella. Uno de los chavales se había levantado corriendo recogiéndola y acercándose a ella para dársela en la mano. Cuando ya estuvimos cansados nos volvimos a la toalla, la pareja no había vuelto aun. Nos pusimos crema de nuevo y vimos que la chica también se ponía pero cuando le tocaba ponerse en la espalda se quedó parada, no quería que sus amigos se la pusieran y su amiga había huido con su pareja. Se quedó mirando a Jesica y ella le devolvió la mirada, Jesica entendió la situación y le dijo que se acercara, la chica se acercó a nosotros y se sentó delante de ella para que le pusiera crema. Se quedó un rato a hablar con nosotros, se llamaba Lucia, y nos pidió disculpas por los babosos de sus amigos. Hablamos de temas triviales y al rato se fue a su sitio otra vez. Los chavales hartos de esperar se habían ido a bañar. Cuando volvieron lo hacían con la pareja, recogieron las cosas y se fueron. Nosotros hicimos lo mismo unos minutos después.

Volvimos al hotel y esta vez sí que fuimos los dos a la piscina, ahí estaba Juan haciendo su turno. No había mucha gente y Juan nos saludó al entrar con una sonrisa. Jesica y yo estábamos un poco calientes de la situación de esta tarde. En un momento se nos acercó Juan.

Ju: Muy buenas parejita, que buena noche pasamos eh.

C: jeje si esta estuvo en toda la mañana K.O.

J: Si menuda mañanita y vosotros no os quedasteis atrás.

Ju: La verdad es que sois una pareja de puta madre y sobretodo tu Jesica, ojala hubieran más como tú.

C: Como yo digo, si en vez de llamarlas putas las llamáramos princesas surgirían más.

J: Si muchas como yo antes nos cortamos a ser así por el que dirán, y nosotros porque ahora estamos aquí lejos de casa pero no se si pasara lo mismo cuando lleguemos a casa.

Ju: Pues habrá que aprovechar, bueno voy a cambiarme que ya es la hora.

Juan se fue a la caseta prefabricada. Jesica se me quedo mirando. Sabía lo que pasaba por su cabeza, le hice un gesto afirmativo. Se levantó, cogió su mochila y fue detrás de él. Juan ya estaba dentro de la caseta cuando Jesica llamo a la puerta, abrió la puerta, y asomo la cabeza sin esperar respuesta. Por lo que me dijo luego él estaba solo con la camiseta y se le veía la polla asomar debajo de ella, Juan hizo intento de taparse.

J: No voy a ver algo que no haya visto ya.

Ju: No sabía que eras tú.

J: La verdad que me quede con ganas de probarla. Se adentró en la cabaña y cerró la puerta. Se acercó a él y le cogió la polla.

Ju: Umm, así, yo también me quede con ganas. Alargo la mano y metió los dedos dentro de su braga.

Jesica se arrodillo delante de él y llevo su polla a la boca, con sus manos deshizo el nudo del sujetador y dejó libre sus tetas. Juan le cogió la cabeza y llevaba el ritmo de la mamada. Ella se liberó de sus manos y le hizo sentarse en un banquito para poder meterle la polla entre las tetas, haciéndole una cubana. Se miraban a los ojos y gemían lo más flojo que podían. Juan la cogió de las axilas y la hizo levantarse, ella entendió lo que quería, fue a la mochila y saco la caja de condones, saco uno y se lo dio para que se lo pusiera, mientras se bajó la braga del bikini, se dio la vuelta y se sentó sobre las piernas de Juan, este cogió su polla y la guio al coño de mi novia y ella empezó a subir y bajar. Juan llevo las manos a sus tetas y le estimulo los pezones, no querían tardar mucho tiempo así que como estaban Juan se levantó aun con la polla dentro de ella la hizo apoyarse en la estantería de delante y empezó una follada rápida y profunda, en esa posición no duraron mucho, y se corrieron a la vez. Una vez desacoplados ella le quito el condón le hizo un nudo y se lo guardo en la mochila. Se pusieron la ropa y primero salio ella, que vino a donde estaba yo, recogimos las cosas y nos fuimos. Antes de que saliéramos de alli Juan salía de la caseta como si nada hubiera pasado. Había poca gente alli y no prestaban atención a lo que sucedia a su alrededor.

Fuimos a la habitación y nos metimos en la ducha, mientras nos duchábamos ella tomomi polla y me empezó a contar todo loque había pasado sin dejarse detalle, no necesite mucho mas para correrme sobre su tripa. Al salir saco elcondon de la mochila y lo tiro a la papelera.

J: No podía dejarlo en la caseta.

C: Si no habría sido acertado.

Nos vestimos y salimos a cenar.