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Necesitaba una buena cogida (correo)

A pocos días de casarse, Alejandra sabe que no debería estar sola en un auto con Ezequiel. Pero el calor de su mano bajo su falda y la promesa de hacerla llorar de placer son más fuertes que sus votos. Esta noche, el riesgo de ser vista es parte del juego.

alejandra47K vistas8.8· 36 votos

Hola queridos lectores, me declaro una fiel seguidora de este sitio web y después de 2 años como lectora hoy quiero compartir algo que recientemente me sucedió

Hace aproximadamente un año conocí a Ezequiel un hombre un poco más maduro que yo, bueno para ese entonces yo tenía 25 años y el 42 años, en realidad no se le notaba, a pesar de que siempre anda vestido de traje no aparentaba esa esa, yo calculaba unos 35 años como máximo.

Yo soy un Alejandra, físicamente soy morena de piel clara, cabello largo, ojos azules, delgada, una lindas pompis de buen tamaño y paradas.

Yo a Ezequiel lo conocí por medio de mi papa, resulta que Ezequiel es hijo del socio de mi papa y como el Don ya se iba a retirar el seria su sucesor, él se encargaría de la parte de su padre como futuro heredero y ya que ejercía la misma carrera de su padre todo sería más fácil.

En fin iré un más al grano que creo que es lo que a Uds. más les gusta, mi historia con Ezequiel comenzó una tarde que me lo encontré en el ascensor de un centro comercial que yo estaba algo llorosa porque había tenido una discusión con mi novio, el me vio y pregunto si me habían hecho algo, yo le dije que no había pasado nada solo que había tenido una discusión con mi novio, pero que no era de importancia, el me ofreció un pañuelo como todo un caballero, se ofreció a llevarme a casa, y le dije que lo menos que quería era ir a mi casa, que llamaría a una amiga, él se quedó mientras llamaba a mi mejor amiga pero cosas de la vida no me contestaba. El me propuso ir a tomar algo, yo hare el papel de tu amiga, lo que dijo me causo un poco de risa y él dijo que por lo menos me saco una sonrisa y eso era bueno, que por favor no despreciara su invitación, que mi papa no le perdonaría si dejase a su hija así, yo le respondí si solo lo hacía por responsabilidad con papa no quería ocuparlo por tonterías de los problemas de la hija de su socio, el me respondió que para nada lo hacía por responsabilidad, que para él era un placer acompañar a una mujer tan hermosa con yo, yo le sonreí dándole las gracias por su halago y le dije “acepto” a donde me llevaras, me tomo de la mano y dijo sígueme, yo me sentía algo apenada porque íbamos como si fuésemos pareja, llegamos a su camioneta, me abrió la puerta, todo era muy caballeroso, al llegar al sitio me abrieron la puerta como de costumbre los bales parking.

Entramos nos facilitaron una mesa y pedimos nuestras bebidas, todo fluyo de manera normal, hablamos de todo un poco, él decía que yo era muy hermosa para estar llorando por un hombre, que yo era una princesa y que yo solo me merecía muchos mimos y besos. No sé si era que ya los cocteles me estaban haciendo efecto que le pregunte “solo besos nada más?”…. el me quedo mirando y dijo bueno si yo fuese tu novio aparte de llenarte de besos y mimos, te haría llorar de otra forma. Yo aun de coqueta buscando lo que no se me había perdido le pregunte y cuál es esa otra forma de hacerme llorar? “haciéndote el amor como se merece una hembra como tú”, yo ya me sentía un poco excitada, pero esa respuesta me provoco un fuerte cosquilleo en mi vagina, especialmente en mi pequeño botón. El siguió hablando y dijo, pero lástima que yo no soy tu novio sino hace rato estarías llevando verga. Si su respuesta anterior me súper excito, esta vez casi que le pido que me llevara a un hotel y me hiciera suya a su antojo, pero justo en ese momento interrumpió el sonido de mi celular y vi que era mi amiga que regresaba mi llamada, le pedí permiso para contestar, gracias a la llamada de mi amiga pude reaccionar y dejarme llevar por mi calentura, le dije a Ezequiel si no era molestia llevarme donde estaba mi amiga y así fue, desde ese momento nuestra relación no fue igual.

Ya en mi cama le envié un mensaje de buenas noches y dándole las gracias por lo de hoy, que había sido muy caballero. Él me dijo que no había por que agradecer, que él lo volvería hacer las veces que fuese necesario, pero que no llorase por ningún hombre, por lo menos no de esa forma. Y yo con mi coquetería le volví a preguntar y cuál es esa otra forma? El: dándote lo que tu cuerpo pide a gritos. Yo: y como sabes tú lo que mi cuerpo pide a gritos? El: yo lo sé. Sé que necesitas un macho que te domine y te haga el amor como una hembra como tú se merece. Con todo mi respeto mi princesa, tú quieres que te hagan sentir hembra y saquen esa puta que llevas dentro como toda mujer que eres, que necesita que le den mucha verga. O me equivoco? Se honesta.

Yo para ese momento ya me encontraba con una mi mano acariciando mi vagina el cual ya estaba muy húmeda. Yo le respondí que eso era algo privado y que si quería saber si eso era cierto tenía que comprobarlo el mismo. El: y como hago para comprobar eso? Yo: bueno tu veras como, si quieres claro. Y me despedí de él.

Así pasamos semanas, el casi nunca se comunicaba, yo era la que siempre le escribía saludándolo y coqueteando un poco con él.

Al tiempo empecé a realizar mis pasantías en la empresa y nos veíamos más a menudo, ya para ese tiempo me había comprometido con mi novio y nos casaríamos para la época de navidad, para eso faltaban casi 4 meses.

Mi novio me propuso un trato de no volver a tener relaciones sexuales hasta el día de nuestro matrimonio, eso según para aumentar nuestro deseo, yo le dije si estaba loco, que como íbamos aguantar tanto tiempo. No es que lo viviéramos haciendo, pero de vez en cuando nos quitábamos las ganas. Y lo peor es que tampoco podíamos masturbarnos, claro que si alguno incumplía esa parte nadie lo podía saber, pero yo me propuse cumplir y aguantarme las ganas y bueno si caía en la tentación de masturbarme nadie se enteraría.

Así paso el tiempo, en la empresa cada primero de diciembre se acostumbra realizar una fiesta de fin de año, en esa fiesta fue donde más se intensifico mi atracción por Ezequiel, esa noche no paraba de verme y cada vez que se me acercaba era para decirme un piropo, hubo una que me dijo, lástima que ya te casaras y yo soy casado y no poder hacer llorar como te mereces, ojala el tonto de tu novio no te haga llorar más. Yo le dije que si lo llegaba hacer lo llamaría a él para que me consolara como amigo, y él me dijo que con gusto, pero esperaba no lleguemos a ese punto para no verme llorar por causa de mi novio.

Después de un largo tiempo compartiendo con todos ya me sentía cansada y quería irme a casa, yo le dije a mi novio si podíamos irnos, pero no me presto mucha atención, quería quedarse así que me puse de coqueta con Ezequiel y le pregunte si quería llevarme a casa, el muy atrevido me dijo que se iba a ganar con eso, yo le sonreí y le dije que un beso y me dijo si el beso era en la boca me llevaba hasta la luna si quería, yo le sonreí y le dije que le daría un pico en sus labios. Él se hecho a reír y dijo tranquila princesa, es solo juego, voy por el coche ve a despedirte para irnos.

Ya por el camino a casa él me decía que mi novio no merecía una princesa como yo, que si él fuese mi novio me llevaría hacer el amor, yo moría por decirle que me llevara el, pero estaba a pocos días de casarme y no quería ser infiel, además que nunca había estado con otro hombre que no fuese mi novio, llegamos a la casa y estaciono en frente y nos quedamos mirando, yo le pregunte que tanto me mira, y dijo lo hermosa que eres, tengo una ganas inmensas de besarte, yo en ese momento me mordí el labio, y le pregunte si eran muchas las ganas y si era así que era lo que lo detenía de no hacerlo y bueno nos besamos, nos fundimos en un mega beso que termine sentada a horcajadas sobre él, nos besábamos como si no hubiese un mañana.

Yo la verdad estaba muy caliente, necesitaba los besos de un hombre, que me acariciaran mi cuerpo y me hicieran sentir mujer. Él ya había metido mis manos bajo mi falda y apretaba mis nalgas, mis caderas se movía de atrás hacia adelante por instinto como si estuviésemos cogiendo. El entre besos me decía que yo me movía rico, que tenía una ganas tremendas de cogerme, yo le decía que no podíamos, que no podía amanecer fuera de casa, que sería una locura acostarme con el estando a pocos días de casarme, yo decía todo eso pero mis caderas no dejaban de moverse, imaginaran como se encontraba mi vagina de mojada y más que solo llevaba un hilo puesto, el me subió un poco para acomodarse el pene, me dijo que lo tenía muy aprisionado así que desabrocho el pantalón y bajo un poco hasta la mitad de sus piernas, se lo saco del bóxer y dijo ve como me tienes, yo al verlo me enamore, la verdad tenía un pene muy limpio blanco y muy grueso, no observe bien lo largo porque era curvo pero si muy grueso, él se lo guardo y me volví a sentar sobre él y nos volvimos a besar. El me quito la blusa y brasier y quede con mis senos a la vista, el comenzó a besarlos con desespero y me los mordía, yo no aguantaba más y movía mis caderas más rápido y más que podía sentir recorrer su pene entre mis labios vaginales ya que el apretándome las nalgas hizo a un lado el hilo y mi vagina quedo como un pan con una salchicha, yo sentía que me corría y más que el me succionaba mis pezones con fuerza, así que yo misma baje mi mano, saque su pene del bóxer me la coloque la entrada de mi vagina y me deje caer hasta el fondo, era tan gruesa que sentí que me entraba apretada, pero aun así me la metí hasta el fondo y empecé a moverme como loca, los orgasmos llegaron al instante, fueron unos tras otro, yo estaba como loca, movía mis caderas hacia adelante y hacia atrás de una manera frenética, estaba tan excitada que no me había percatado que Ezequiel no tenía puesto un preservativo, a mi novio no lo dejaba cogerme sin preservativo, siempre había sido muy prevenida con eso pero esta vez la excitación me gano. tal vez por eso su pene se sentía más caliente dentro de mí y la sensación del roce con mis paredes vaginales se sentía mucho más placentero, él me dijo que si seguía moviéndome así no tardaría en correrse, yo baje el ritmo y le dije que por favor no llegara dentro de mí, él me dijo que no me preocupara siempre y cuando controlara mis caderas, él me dijo que tenía tiempo que no se cogía una hembrita con la cuquita así de apretadita, yo le dije que con una verga así todas se te hacen apretadita. El: a poco la tengo grande? Yo: no te hagas el modesto, sabes que tienes una buena verga, se siente muy rico dentro de mí. Para ese momento yo me estaba moviendo suavemente sobre él, me sentía tan llena y mis labios vaginales muy abiertos con semejante verga dentro de mí. Sentimos que un auto se estacionaba detrás de nosotros y me baje súper rápido de encima de Ezequiel, estaba muy asustada con el corazón a millón, sentí que mi vagina había quedado muy vacía y la verga de Ezequiel estaba súper hinchada cubierta de mis fluidos blanquecinos, el encendió la camioneta, yo pude ver que era mi hermana que había llegado con su novio y le pedí a Ezequiel que condujera para que mi hermana no viera que estaba con él y sospechara algo, así lo hizo.

Ezequiel aún seguía con la verga afuera y yo no me aguante y fui por ella, se la mame como si se me iba acabar, la limpie de todos mis fluidos, primera vez que mamaba un pene cubierta de mis fluidos aparte de su corrida que no tardo en venirse en mi boca la cual me trague toda.

Volví a mi posición en mi asiento y le pregunte a donde iríamos, que teníamos que volver a mi casa, me dijo que iríamos rápido a un estudio que estaba cerca para buscar un documentos y asi no sería necesario venir después por él, llegamos al sitio y me dijo que subiera con él para que no me quedara sola en el auto.

Ya en el estudio el me ofreció un trago, yo le dije si me podía prestar el baño, fui y me lave la boca, revise mi vagina y note que aún seguía mu mojada y abierta, no aguante las ganas e introduje mis delgados dedos dentro de mí y me sentía muy lubricada, nunca en las veces que me había masturbado había sentido que mis dedos entraran de una forma tan suave, sentía que mi vagina quería más, me la lave un poco, me arregle y Salí, no vía Ezequiel y escuche su voz que decía estoy aquí, ven. Se encontraba en la parte del balcón tomándose un trago, le pregunte si ya estaba todo listo y me dijo que faltaba algo se acercó a mi tomándome por mi cadera y cuello y empezó a besarme, me metió su mano bajo mi falda y apretada mis nalgas y metía sus dedos hasta rozar mi vagina. Yo me hacia la difícil diciéndole que debíamos irnos pero mi mano me traicionaba y estaba sobándole la verga, él me dijo sácala putita que sé que deseas que te vuela a coger, y así lo hice se la saque y ya estaba imponente bien grueso y como una torre y agache a mamársela, no sé si alguien a esa hora nos podía ver pero no me importo, después de unos minutos mamándoselo él me puso de pie y me beso, me puso contra las barandas del balcón yo viendo los demás edificios y tratando de ver si alguien nos veía, eso me excitaba, él se agacho y metió su cara entre mis nalgas y empezó a pasar su lengua por mi culo y vagina, yo me súper excite, fue algo muy divino, yo paraba mi colita como una perrita en celos y con una mano sujetaba su cabeza para que siguiera dándome placer hasta que me llego un súper orgasmos y le suplique que me llevase adentro y me hiciera suya, él se puso de pie se quitó el pantalón se puso detrás de mí, reventó mi pequeño hilo que ya estaba súper mojado, yo levantaba mi colita y la movía como toda una perrita y el me dio una nalgada que me marco y coloco su verga en la entrada de mi vagina y la pasaba por el medio de mis labios, yo no aguantaba más y le suplicaba que me cogiese, hasta que sin previo aviso me la metiooooo hasta el fondo de una sola estocada aaaaaaaaaahhhhhh y empezó a culearme salvajemente, sentía unas cosquillas descontrolables por todo mi cuerpo, gema como perrita y suplicaba que no parara, que me encantaba como me estaba cogiendo, el me quito la blusa y quede con mis tetas al aire, cualquiera que se asomara por la ventana podía ver el show que estábamos dando y no me importaba solo quería que ese macho me siguiera cogiendo salvajemente, el me jalaba de mi cabello me nalgueaba y pellizcaba mi pezones, era algo un poco doloroso pero más me excitaba, yo ya no tenía fuerzas en mis piernas, él lo noto y me voltio y cargo quedando entre mis piernas uuuuuuufff que rico me estaba cogiendo este hombre, cuando estuvo a punto de correrse me bajo y puse de rodillas y se corrió en mis tetas y cara y se lo empecé a mamar hasta que perdió el vigor, yo me limpie con mis dedos la leche de mis senos y cara me la lleve a mi boca como toda buena putita.

Ezequiel se fue adentro y me dejo allí como una putita acabada de ser usada. Yo me levante aun con mis piernas débiles, recogí mi blusa y entre, Ezequiel se estaba terminando de arreglar y me decía que me arreglara para llevarme a mi casa, yo fui al baño, me lave, peine y nos fuimos.

Por el camino me dijo que nadie se podía enterar de lo ocurrido, yo le pregunte si le pasaba algo, si estaba arrepentido? Me dijo que no, que todo estuvo súper rico, que tengo un cuerpo divino y una vagina muy apretada, que esperaba volverá estar conmigo muy pronto.

Llegamos a mi casa, nos besamos como si fuésemos novios y me despedí de él.

Al llegar a mi habitación me tumbe en mi cama y sentía vagina hinchada, un poquito adolorida y mi clítoris palpitante, la verdad que ese hombre me dio una buena cogida y había dejado a mi vagina bien satisfecha.

Espero les haya gustado mi relato, y de ser así déjenmelo saber para seguir contando mis historias tanto pasadas, como las que están por venir.

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