La mediadora
Alejandra sabe que a Jorge le excita verla deseada por otros, pero esta vez el juego se sale de control. Mientras ella manipula el deseo de su marido, su abogado le ofrece un consuelo que termina siendo mucho más que palabras. La línea entre la terapia y la tentación se desdibuja en la oscuridad del despacho.
Capítulo 7
…………
Alejandra
.
A-Cuando llegamos a las cómodas instalaciones del auditorio, las conferencias de esa jornada habían terminado, y la mayoría de los que concurrieron a presenciar, las distintas ponencia de ese día, se habían retirado, comprensible, tratándose de gente joven y siendo un viernes a la noche. Los que quedaron eran hombres y mujeres, de todas las edades, vinculados de una u otra manera, a las empresas auspiciantes de los eventos. Muchos estaban intercambiando informaciones y contactos para posibles negocios y transacciones. Jorge ni bien llegó, se dirigió a una oficina donde lo esperaba un empresario para tratar algún negocio, y yo me acerqué a la barra, para que me sirvieran un vino espumante y dar cuenta de algunos canapé. Me senté en una banqueta alta, al costado de la barra, y con el vestido marcadamente por encima de las rodillas, mis piernas quedaron en atrevida exhibición. No estaba acostumbrada a vestir de esa manera,y temí que se me note la incomodidad. Lo solucioné con dos copas más de vino, y me recompuse, para poder tener mejor solvencia en el trato social, tomé otra copa más, y un dulce sopor, me produjo la desinhibición que estaba buscando y en mi cara, se instaló una sonrisa, que atrajo a un lanzado y muy atractivo joven, que se presentó como Marcelo. Me preguntó por la empresa a la que pertenecía, le dije que era responsable legal, de una empresa de consultoría económica. Me preguntó si había asistido a las conferencia, le dije que no, que mi jefe estaba negociando con otros empresarios y me pidió que viniera por las dudas que necesitara algún asesoramiento, pero parece que no me va a necesitar. De pronto me encontré escuchando divertidas anécdotas de viajes, y muy interesantes descripciones de las arquitecturas de lugares por donde ha viajado y los curiosos usos y costumbres de lejanas culturas. Posiblemente, sin darse cuenta, o no, sacó un paquete de cigarrillos, le advertí que no se podía fumar en ese lugar, me miró, como dando a entender, que lo había hecho sin darse cuenta. Guardó el paquete, le dije que podía acercarse a un importante ventanal, y allí había ventilación, me dijo: y perderme el placer de seguir conversando contigo, entonces le dije que lo acompañaba, que detrás del ventanal había un balcón con una importante terraza y en estas épocas de frío lo cierran con mamparas y ahí podíamos seguir conversando y él podría fumar.
Hacía rato que Jorge estaba conversando, muy interesado, con un grupo de personas, supongo que eran contactos de negocios. Cada tanto, se giraba para ver lo atenta y divertida que estaba con Marcelo. Ya en la terraza, me afirme en la pared de baja altura, que hacía las veces de baranda cuando las mamparas son quitadas en épocas estival, y de ahí podía ver a jorge, que cuando giró y no me vio, empezó a girar más seguido, llevando su mirada para distintos lugares, el lugar en que estábamos conversando, estaba menos iluminados que la parte de adentro. esto impedía que Jorge nos pudiera ver. Pasado un tiempo, Jorge y el grupo se despidieron, y este empezó a buscarme, cuando enfilo para donde estaba, me acerqué bien al lado de Marcelo, me giré e incliné hasta apoyarme en la pared con las palmas de mis manos extendida a los costados, mi cuerpo inclinado hacia adelante, dejando mis piernas bien exhibidas. Me quedé esperando su llegada, que no ocurrió, hubiera jurado que me vio. Pasado un rato, me di vuelta y volví a quedar recostada contra el pequeño muro, que oficia de baranda, con las manos sobre la pared y sentí como marcelo puso una de su manos sobre la mía, no atiné a hacer nada. Ahora la que miraba para todos lados era yo, y de refilón lo vi, me estaba espiando. Me arrimé más a Marcelo, y este soltó mi mano, y la estiró para ponerla sobre mi cintura. Entonces miré de golpe donde estaba él, y cuando se dio cuenta que lo vi, se hizo el tonto. Le dije a Marcelo que mi jefe me estaba llamando, me pidió el teléfono, le dije que el lunes iba a estar por acá y le daría mi número. Me fui a donde estaba Jorge, lo agarré del brazo y me lo lleve para el ascensor, y una vez adentro le comí la boca, y con una de mis manos le agarre la verga y la tenía como piedra. Le dije: cazador te excitó ver a tu zorra con otro cazador más joven y muy guapo. No pudimos decirnos nada, por razones diversas estábamos tan calientes que no paramos de comernos la boca hasta que llegamos al auto. Nos fuimos a cenar, después a tomar unos tragos, y pasada la una de la mañana del sábado, entramos a un boliche para solos y solas, pedimos unos tragos, y en determinado momento me fui a bailar sola a la pista. Estuve bailando rodeada de unos gavilanes y haciendo movimientos y gestos provocativos y me costó que me metieran algunas manos. Después de zorrear, no recuerdo cuanto tiempo, me fui donde Jorge y le metí la lengua no se hasta donde, le dije: cazador ya es hora que te ocupes de tu zorra, que hoy está hecha un zorrón, nos fuimos a casa y cojimos toda la noche
…………..
Domingo 13 horas
-Hola mi amor ¿qué hora es?
-Esperá que me fijo ¡carajo! trece y veintitrés
-Que si no nos levantamos, se nos va hacer tarde, para echarnos un polvo a la hora de la siesta
-Pero si te levantas ahora, se te va a escapar la zorra, y vas a tener que salir a cazarla
-Ya le conozco todos los escondites
Pero tenés razón, vamos a adelantar la siesta
-Ay señor cazador que acelerado que anda, hasta hace unos días, no estaba así
-Todavía me dura la calentura de anoche
-A mi también, José Luis me dejó bien caliente
-¿Quién es José Luis?
-El chico con el que bailé. Estaba muy bueno
Aaay... ¡Mi amor! ¡Qué ímpetu!
……
Jorge
Alejandra, mi vida, siempre tan cercana en los afectos, saberte que siempre he podido contar contigo: madre devota, esposa amorosa y buena amante y la mujer más hermosa que existe. Probablemente, porque nunca me lo creí, que tamaña diosa, alguna vez se hubiera fijado en mí, un chico más del montón, y de un barrio, que es un lindo barrio, pero mis viejos, y los viejos de todos mis amigos, son todos laburantes. Desde que me casé, dejé de ser el hijo de Omar, y pasé a ser el esposo de la concheta que esta re buena jajaja. Las veces que hemos ido a visitar a mis viejos, fundamentalmente los domingos, se ir a tomar algún aperitivo, al bar del barrio frente a la placita de los juegos, y muchas veces, mientras nuestros niños se divertían en la placita, Alejandra me acompañaba y se sentaba junto con mis amigos a charlar y a tomar algo.
De no ser por ella que, cuando mi amigo Rafael, un genio, me propuso desarrollar esquemas de negocios creados por él, para asesorar empresas, al principio empresas medianas y no tan importantes, para buscar mercados y colocar producción, y hoy hacemos lo mismo con empresas importante, de no ser por el entusiasmo que ella me insufló, no me hubiera atrevido a encarar el emprendimiento. Ella creía más en mí, que yo mismo. Y en medio de todo, desarrolló una carrera como abogada penalista, en el mejor estudio de abogados de la ciudad. De no ser por su enjundia, difícilmente hubiéramos podido educar a nuestros niños tan amorosamente como lo hicimos.
Por supuesto, por todo esto y muchas cosas más, no soy ajeno a lo que le pasa a mucha gente con ella: le tengo una admiración reverencial. Es estupido el no haber tocado temas que podrían resultar excitantes, pero escabrosos, solo por el temor a incomodarla. Cuando me pidió que le cuente la historia de la caza de la zorra. quería matar a Damian, pero por lo que resultó después, tendría que darle las gracias. En estos últimos días hemos entrado en una vorágine de sexo y juegos eroticos que nunca pensé que tendríamos. No sé hasta dónde podremos llegar con todo esto, pero lo que sea que pase, estarè para ella siempre y hoy, por hoy, tengo la sensación de estar saltando a un vacío, con la duda de no saber si caeremos en el paraíso o en el infierno, el paraíso es caer con ella, por lo tanto, el infierno no existe
………
Alejandra
Esta debe ser la primera vez que he estado tan desatada, y Jorge me sigue la corriente, cuanto lo amo. Recuerdo estar sentada almorzando en el comedor universitario. El comedor estaba repleto y un chico muy lindo, me pidió si lo dejaba sentar a mi lado, para poder comer, le dije que sí. Se sentó, y se puso a comer muy calladito. En algún momento lo miré y le dije: ¿te comieron la lengua los ratones? y me respondió: es que realmente necesitaba un lugar para sentarme a comer, y no quise que pensaras que era un pretexto para intentar algo contigo. Siendo la chica mas linda de la universidad, debes estar cansada de soportar a todos los lagartos, que todo el tiempo te deben estar fastidiando. bueno, yo no soy menos lagarto que los otros, pero conozco mis limitaciones y sé reconocer dónde estoy de sobra. Entonces le dije: como estrategia de conquista, no está mal: Juancho. ¿Juancho? Sí como el dibujo animado: El lagarto Juancho jajaja y nos matamos de risa. Después nos presentamos y nos identificamos a qué facultad y año que cursamos y seguimos charlando, contando anécdotas, algunas muy graciosas, coincidimos en las bandas de Rock que nos gustaban, hasta que se nos hizo la hora de volver a clase.
no lo supe en ese momento, pero cuando me levanté para ir a clase, estaba enamorada hasta los tuétanos de ese chico tan lindo, simpático y atorrante, propio de pibe de barrio. Jorge es de origen humilde y nadie le regaló nunca nada.
Nos recibimos, y al poco tiempo, él entró a trabajar en un agencia de analisis y estadisticas economicas
Lo fueron a buscar por ser uno de los promedios más altos. Cuando se hizo el acto de colación de grado, yo estaba con sus padres, la emoción de ver a su hijo recibiendo su diploma con el esfuerzo que hizo Jorge para estudiar y el de ellos para sostenerlo, terminamos llorando los tres. Al poco tiempo nos fuimos a vivir juntos
Cuando Rafael trajo las ideas, para desarrollar el esquema de negocios, sus ideas, eran ideas sueltas, pero bien encaminadas. Él podría haber buscado a cualquiera, con más solvencia económica que Jorge, pero él sabía que el que iba a darle forma contenido y viabilidad a esa ideas era Jorge, y cómo el mismo Rafael dijo: el dinero se consigue, tu capacidad e inteligencia es lo que lo va a traer, y no se equivocó
Cuando les dije a mis viejos que me iba a vivir con él, y que pensaba casarme, me miraron como diciendo, tú como abogada penalista y él, un contadorsuelo. Me dijeron que íbamos a pasar necesidades, hoy es el yerno favorito. No pueden creer lo que hemos logrado, cada uno por su lado y siempre juntos
Lo imperdonable es que por más chica linda de clase acomodada que haya sido, no intentaste nunca sacarme de ese lugar, y debiste hacerlo. No podes estar toda la vida sosteniendo la vela a una mina por más concheta que sea y por más buena que esté, por que esta mina te ama y te valora tanto.
Por todo esto, me jode que no pueda controlar todo esto que me está pasando, no concibo la vida sin Jorge, pero tampoco puedo vivir con esta zozobra de amar tanto a un hombre y estar deseando a otro. ¿Tendré que seguir los pasos de Mirtha? El primer zorreo me salió perfecto, pero no puedo manipularlo, esa sería una falta de respeto para conmigo misma y algo que él no se merece. Tengo que hacer que todo se de porque se tiene que dar, y si no se da, no se da, en algún momento se me pasará y listo. Pero, por lo que he leído y averiguado, Jorge mi amor, tiene todos los síntomas. Vamos a seguir todo con naturalidad, los fines de semana nos instalamos en estos boliches, un poco de zorreo, y en un natural in creyendo, en algún momento me lo va a pedir, y yo me haré la digna, no por mucho tiempo jajaja
…….
Martes 17,30 horas
-Hola Leandro como va tu día
-Hola Alejandra, yo bien y tú
-bien gracias
-La otra tarde te noté un tanto apagado y por el tono de voz creo que sigues afectado
-Tienes razón pero ya se me va a pasar, no es nada que pueda preocupar, es solo un estado de ánimo. A veces, algunas cabronadas te pasan facturas. Cuando la vida te sonríe pensas que siempre te va a sonreír, y te olvidas de ser previsor, y las cosas obvias, se te desbarrancan encima y te quedas preguntando ¿ que paso? y bueno pasó lo que tenía que pasar, y como dice la canción de Serrat, un día te levantas sin saber qué, pasa chupando un palo sentado sobre una calabaza
-Entonces vamos a suspender por unos días la narración, pero si puedes venir para que charlemos, a la abogada Alejandra, como a todo los abogados, nos gusta hacernos escuchar, pero también sabemos escuchar. Así que si quieres, y necesitas hablar con alguien, acá estoy
-Gracias Alejandra, siempre, desde que te conozco, supe que podía confiar en ti, y parece que no sos de defraudar. lo que necesito es un poco de distracción y ponerme a pensar, que es lo que hago siempre que paso por situaciones como estas, y una vez que logro levantar el ánimo, termino resolviendo lo que me pueda tener bajoneado
-Entonces el viernes te llamo y vemos qué hacemos
-Perfecto Alejandra un beso
-Otro para ti
………..
Leandro
Tengo que superar este bajón, no puedo seguir haciendo esperar a Alejandra, que es un ángel, que anda medio exaltada, tambíen lo anduvo Mirtha, que se convirtió en algo más que mi puta, y ese algo más, es lo que me tiene bajoneado, y ella debe saber que no estoy bien, no pasa un día sin que me llame para preguntarme como me encuentro. Seguramente se me nota en la voz, Alejandra se dio cuenta. La última vez que hable con Mirtha se me entrecortó la voz y no pude seguir hablando. Me niego a poner a Mirtha en equiparación con Alicia, Mirtha jamás le hubiera hecho a Santiago lo que Alicia me hizo a mí. Será por ese amor, que Mirtha tiene por Santiago, que algo de mí se quedó prendado de ella, como queriendo un poquito de eso. Tendré que hacer un pacto con mi corazón, sí ya sé querido bobo la dejé escapar por no querer comprometerme, y Jimena se cansó de aguantar mis batallas perdidas contra el fantasma de Alicia. Ahora, en el estado en que estoy, no puedo salir a buscar ese sentimiento que le debo a mi corazón. Cuando se despeje todo, te lo juro, querido bobo, vamos a salir a buscar y terminar con todo este mal trato, al que el miedo, nos ha condenado
jueves 15.00 horas
-Hola Leandro como está tu ánimo
-hola hermosa estoy un poco mejor gracias
-Quedamos que te iba llamar el viernes pero seria bueno si puedes venir hoy quiero ponerte al tanto de los trámite que hice en esta semana, y tambien, quiero que charlemos, me preocupa que ese joven tan jovial, irreverente, divertido y porque no decirlo, un tanto osado, esté pasando por un bajón, y se lo note triste, un paisaje extraño e irreconocible por lo menos para mí, que me acostumbre a percibirse de otra manera. Ven charlemos de lo que tú quieras, no hace falta que digas lo que no quieres decir, solo ven y conversemos te voy a saber escuchar
-A última hora entonces
-Si te espero
-Ahí estaré, alguna vez te lo dije, eres algo más que mi abogada, un beso preciosa
……….
Viernes 17 horas
Alejandra
He quedado anonadada, lo que me pasó anoche, excede cualquier previsión que se pueda tener, pero fui yo, la que conmovida, por lo que Leandro me contó. En mi afán de consolar, termine haciendo lo que no debí
Después de las diecinueve horas, no quedaba nadie. Ni bien llegó Leandro, le pedí a Leticia que lo hiciera pasar, y le dije que se retirara, porque no tenía idea a qué hora iba a terminar con Leandro. Ni bien entró a mi despacho, me levanté, y esta vez lo abracé y por supuesto lo bese en cada mejilla, pero ahora era más condescendiente, no estaba acosada por sentimientos contradictorios de culpa y deseo.
Ni bien nos pusimos cómodos, le expliqué los avances del proceso en curso y las posibilidades abiertas por la presentación de los elementos de pruebas, y que todo se iba a resolver, sin que la mujer involucrada pudiera quedar mencionada. Cuando dije a la mujer involucrada, me interrumpió y me dijo: perdóname, no lo tomes a mal, llámala por su nombre: Mirtha te vuelvo a pedir disculpas. Le pedí disculpas y ahí me di cuenta por donde venían los problemas. Seguí explicando todo lo acordado en tribunales y estuve a punto de decirle que Damian prácticamente me dio el guiño para dar por terminado todo, después de arreglar con Villegas. Seguí explicando, y buscando que diga algo, que me de pie para preguntarle por qué está tan afectado, y fue por casualidad, al mencionar a la mujer, me paré, le pedí disculpas y la nombre por su nombre. Entonces dejé el tema jurídico y le pregunté ¿está todo bien con Mirtha y Santiago? Agachó la cabeza y me dijo: Ellos están bien. Toda esta cuestión de adrenalina y excitación hizo terminar esa relación
Le dije que se sentara en el sillón; me senté a su lado, le tomé la mano, y le pedí que me cuente.
Ella me dijo, siempre me lo advirtió, en cuanto Santiago diga basta, se termina y Santiago dijo basta. Lo ninguneamos, se sintió desplazado y después de un tiempo y cuando parecía que todo volvía a ser como antes se puso desconfiado con Mirtha discutieron y se fue. Abandonó la casa y Mirtha tuvo ataques de pánico. Si Mirtha se puso así, imagina como debe haber estado Santiago cuando se enteró de lo que hicimos.
En mi caso han ido pasando los días y me he ido bajoneado. La otra tarde me llamó Mirtha, quería saber como estaba. Se quería disculpar, porque todo fue muy unilateral, que dos tomamos decisiones que debieron ser de los tres me dijo. Le respondí que no se sintieran mal, porque yo también decidí que era lo mejor que se debía hacer. Me salió, no sé si del estómago o del alma. Con voz acongojada dije: ¿por qué lo que está bien tiene que estar tan enfrentado con los sentimientos, el deseo, los afectos?. ¿Porque el corazón se niega a entender lo que está bien? Tú solo debiste ser mi puta y nunca en lo que, para mis sentimientos, te convertiste y rompí a llorar. Corté y me derrumbé sobre el mismo sillón en que durmió Santiago aquella noche en que los conocí. Que entraron en mi vida, casi sin pedir permiso, y algo que no puedo explicar, que habita dentro de mí, se niega a dejarlos ir.
Terminó de decir esto y rompió en llanto y me produjo un sentimiento muy fuerte. Entonces lo abracé, y no pude evitarlo, estaba conmovida, también se me llenaron los ojos de lágrimas. No lo busqué, no fue mi intención y creo que, honestamente tampoco la de él, pero terminamos comiéndonos la boca mientras nos acariciamos y sin dejar de estar abrazados.
Continuará
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