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El amigo gilipollas Parte 1 (relato)

Raúl siempre ha sido un desastre, pero esta vez el narrador comete el error de dejarlo solo con Mariela. Ella no huye ni se enoja; decide darle una lección. ¿Qué pasa cuando el prejuicio se topa con una mujer que no solo lo soporta, sino que lo analiza?

Lanfasone111K vistas9.4· 17 votos

EL AMIGO GILIPOLLAS Parte 1

Creo que todos hemos tenido o tenemos un amigo gilipollas, no quiere decir que sea un tonto, sino ese tío que de jóvenes nos hace reír con sus chorradas y a medida que pasan los años, se vuelve insoportable.

En mi caso este amigo se llamaba Raúl, le conocía desde el instituto y luego fuimos juntos a la universidad, yo me convertí en médico y él se dedicó a la carrera diplomática, luego de dejar medicina y cambiarse de carrera.

Era un tío muy culto, era el clásico nerd pero al que le gustaba decir las cosas más incorrectas, una mezcla rara de muchas personalidades como suelen ser estos tíos, era muy culto, un tío que recitaba poemas de memoria por ejemplo y luego era capaz de decir los chistes racistas más asquerosos, de enarbolar los discursos más fachas contra los inmigrantes, todo en tono de broma y mis amigos y yo nos escandalizábamos y nos descojonábamos.

_No puedes estar hablando en serio, tío_ le decíamos

_Como dijo Schonpenhauer, la mujer es un ser de ideas cortas y cabellos largos_ recitaba Raúl y otra vez lo mismo, nos reíamos de sus gilipolleces porque era muy ingenioso.

_Joder, tío, córtate un poco_

Y así iba por la vida, machista, misógino, un poco facha, un poco racista, un poco homofóbico.

Así y todo Raúl, a sus cuarenta y dos años había sido agregado cultural en varias embajadas y la última novedad es que iba a ser nombrado embajador español en Portugal.

Se había casado con una mujer que era una nulidad y que lo idolatraba, y con el grupo de amigos comenzó a suceder que las mujeres de mis amigos no le soportaban y con justa razón porque era un plasta, un gilipollas hecho y derecho.

_Joder, es que Raúl está más difícil de tragar cada día_ me decía uno de nuestros viejos amigos.

_Es un impresentable, tío_ me decía otro.

Realmente era así, difícil de presentar, por no decir imposible.

Físicamente, era menudo y bajo, mediría 1, 70 o poco más y tenía una gran cabeza sobre los hombros menudos, había sobrellevado una calvicie incipiente y ahora era calvo total y con una barba entre cana y larga, siempre con trajes un poco antiguos, con chaleco inclusive, pero de buena calidad, ojos penetrantes, de loco y un tono de voz grandilocuente y estentóreo.

Y ahora Raúl venía a Madrid luego de mucho tiempo y hacía dos años que no le veía, casi el mismo tiempo que llevaba yo conviviendo con Mariela, mi novia.

Ella era una chica guapísima, médica al igual que yo, de treinta años, pensábamos casarnos a fin de ese año, yo le llevaba muchos años en verdad, tenía 42, igual que Raúl, pero ella era muy madura y estábamos enamorados.

_Joder, Chemita, veámonos tío, no sabes las ganas que tengo de verte, tío_ me había dicho en su última llamada.

_Claro, hombre, tienes que conocer mi piso y también a Mariela….._

_Claro, joder, quiero verla con mis propios ojos, cabrón_ decía Raúl.

Y ese era el problema, yo no quería que se conocieran, Mariela era una chica de color, era española pero afro descendiente, su padre era de Ghana y su madre de Cabo Verde.

Su color de piel era muy claro, parecido al de su madre, era como cualquier chica muy morena, piel canela suave y sus rasgos eran delicados y refinados, no tenía una nariz africana para nada, sino recta y fina, pero su pelo era una densa melena oscura, entre rizada y ondulada y era claramente una belleza afro espectacular, tenía un cuerpazo además, senos muy grandes y llenos, con un pezón oscuro y pequeño y unas grandes areolas rosa oscuro, un pequeña cintura y un verdadero culazo de nalgas redondas y carnosas, era un bellezón.

También era la primera mujer de color con la que había estado y estaba fascinado con ella.

No era muy alta, medía 1,67 para ser exactos.

_Cariño, ha venido ese amigo que te he comentado a la ciudad, es un tío muy particular, te prevengo_

_Raúl ¿verdad? Paula ya me ha hablado de él_

Paula era la esposa de uno de nuestros amigos en común, o ex amigos.

_No muy bien, imagino_

_No muy bien, es verdad_ dijo ella con una gran sonrisa de dientes blanquísimos y fuertes, sus labios eran marrones y carnosos y muy sensuales.

_Quisiera ahorrarte el trámite de conocerle, pero…..-

_Es tu amigo, lo entiendo_ dijo ella

_Es que es un tío que puede ponerse muy gilipollas si está en vena de serlo_ dije

_Chema, no te preocupes, cariño, puedo manejarlo, además……tal vez pasen años antes de le veamos otra vez_

_Preferiría encontrarme a solas con él, ir a algún bar, pero es que quiere conocer el piso y conocerte a ti_

_Mira, el martes no trabajo, podríamos invitarles a cenar, a él y a su esposa_

_Ha venido solo, su esposa y los niños están con los padres de ella en Barcelona_ dije

_Bueno, por mí está bien, le invitamos a cenar, me conoce, esperemos que se comporte civilizadamente_ dijo ella

Miré a Mariela, llevaba un trajecito como de ejecutiva, compuesto por pantalones muy ajustados, zapatos de tacón y un blazer con hombreras y una camisa de seda.

Ella era directora de un laboratorio médico también.

Esos pantalones marrones le hacían un culazo espectacular, miré sus manos estilizados, con varios anillos en los dedos largos y fuertes, sus uñas perfectamente cuidadas.

Sus pechos enormes se delataban por debajo de la camisita.

No quería verla expuesta a las miradas lascivas de mi amigo gilipollas.

Porque le gustaban mucho las mujeres al cabrón y su mujer llevaba unos cuernos de campeonato.

Lo que había sucedido era lo siguiente, cuando Raúl ya tenía cerca de treinta años, comprendió que tenía un verdadero pollón entre las piernas, es decir siempre lo había sabido, pero por esa época, creo que estaba de agregado cultural en Colombia, le invitaron a una fiesta que acabó en una orgía y allí, en la comparación y en cómo le fue en la refriega se dio cuenta que esa era un arma que no había utilizado lo suficiente.

Por supuesto comenzó a desquitarse de sus años de nerd y de tío que había perdido la virginidad con la misma mujer con la que se había casado a los veinte.

Tuvo algunos problemillas de consumo de drogas también.

Uno de mis amigos me enseñaba admirado una de las supuestas mujeres que Raúl se follaba en Colombia, una morena muy guapa, tipo latino claro, con largo pelo liso y un cuerpazo de tetas operadas.

_Mira este puto cabrón, ahora folla también_ decía mi amigo

Raúl era un sociópata y ahora con este nuevo perfil de don Juan que había adquirido era más insoportable, se comía el mundo, literalmente.

Finalmente llegó la noche temida.

Bajé a abrirle, estaba casi como siempre el puto cabrón, había traído unas botellas de vino muy caras. Y llevaba un traje gris, con chaleco y corbata y camisa con gemelos.

No sé por qué sentí esa alegría absurda de verle, y se entabló esa antigua confianza y camaradería de toda la vida, era como si el tiempo no hubiera pasado.

_Joder, Chemita, mírate, el buen doctor, aquí está el enfermo imaginario para que le atiendas_

_ ¿El enfermo imaginario? ¿Estás más hipocondriaco que antes?_ dije

_El enfermo imaginario es una obra de Moliere, apuntalo, te tomo examen la próxima vez_ dijo él

Subimos al piso, seguimos bromeando y dándonos algún golpe de puño en los hombros.

_Así que Mariela es negra_ me dijo en el ascensor.

_Has hablado con Javi_ dije

__Si nos vimos en un bar, la bruja de Paula no me soporta, es una débil mental_ dijo él

_Si…ella es afro descendiente….-

_Que bueno, tío y vas a casarte entonces_

_Eso espero, si ella no se arrepiente_ dije

_No sabes las negras que me he follado en Colombia y luego en Italia, hay muy buenas negras también allí, me encantan…._ dijo

_Joder, no vayas a decir algo así delante de Mariela_ dije

El me miró con sus ojillos divertidos, seguía siendo muy menudo aunque ahora iba bastante al gimnasio, su gran cabeza calva seguía dominando su imagen.

_No, tranquilo, se comportarme….._ dijo

Arribamos al piso.

Mariela llevaba uno de esos pantalones de vestir como los del trajecillo, muy ceñido al cuerpo y una camisa blanca, su torso era demasiado pequeño para esas tetazas que se cargaba y noté que Raúl quedo impresionado con ella nomás verla.

_Cariño, este es Raúl, ha prometido comportarse, Mariela, mi futura esposa_

_Joder, niña, me habían dicho que eras guapa, pero no pensé que tanto….creí que el tonto de Javi exageraba_ dijo y la besó en las mejillas.

Ella llevaba unos zapatos de tacón no tan altos, pero quedaba ligeramente más alta que él.

_Encantada, he cocinado polla a la cabo verdiana, espero te agrade…. Chema ha dicho que comes de todo_

_Pollo con arroz, la mejor comida del mundo_ dijo él.

Por un momento pensé que tal vez Raúl se hubiera regenerado.

Mariela sonreía.

_Las comidas de las gente pobre del mundo, te arrancan un ojo en cualquier restaurante hoy día por algo así_ dijo luego.

Mariela no supo cómo cogerlo y yo tampoco, miré a Raúl con reproche.

_Este pollo no lleva a arroz_ dijo ella

_Entonces no es caboverdiano_ dijo él

_Así lo cocinaba mi madre al menos y ella es de cabo verde_ dijo Mariela ya picada

_Venga, era una broma, comamos el pollo caboverdiano apócrifo de tu madre….._

Pasamos a la sala y ofrecí algo de beber.

_Para mi whisky, solo bebo eso…_ dijo Raúl

Mariela llevó las botellas de vino a la cocina.

Raúl se sentó en el sofá, muy orondo, a sus anchas.

_Sin hielo, Chema, es un bourbon ¿No? El bourbon sin hielo_ dijo él

_Yo lo bebo con hielo…. O como venga_ dije

_Oye, tu mujer ha dicho que cocinaba polla o polla_ dijo de repente.

_joder, tío, no empieces con gilipolleces_

_Que cabrón eres, te felicito, es guapa de cojones, no parece negra la carita_

_No vayas a decirle algo así_ dije

_Pero el culo es de negra cien por cien, está buenísima, joder_

_Raúl, tío, voy a casarme con ella_ dije

_ ¿Y que, macho?......si es que está buenísima y te lo digo, es un elogio, el piso es bonito también….._

Entonces llegó Mariela con algunas tapas, unos platillos con queso.

Entonces Raúl dijo algo, en alemán

_Der du von dem Himmel bist, Alle Freud und Schmerzen stillest_

_Eso es de Goethe ¿verdad?_ dijo Mariela

Raúl abrió los ojos muy grandes e irónicos.

_Muy bien, pequeña, muy bien…._ dijo

_Espera no me digas….es…..¿Canción del caminante? _ dijo Mariela

_Canción nocturna del caminante…. Wandrers Nachtlied, en alemán, canción nocturna de los vagabundos, casi lo has clavado, golpea el balón en la larguero y sale despedido al centro del campo, casi gol_ dijo Raúl

_Elegí alemán en el instituto, en idiomas, quería ir a estudiar allí_ dijo ella

_ ¿A qué instituto has ido?_ dijo él, como tomando examen, siempre se ponía en examinador pedante.

Ella mencionó el nombre del colegio, público, dijo la calle de un barrio pobre. Nosotros habíamos ido a un instituto privado.

_Joder y te has sacado título de medicina viniendo de allí, es que eres buena de verdad_ dijo

_Creo que no importa el lugar de dónde vienes… si te esfuerzas_ dijo ella

_Según a donde quieras ir_ dijo Raúl

_De los mejores lugares salen tontos y pedantes también_ dijo ella

_ Tell me who's a fool and I'll tell you who you are._ dijo Raúl y bebió de su whisky

_ ¿Shakespeare?_ dije

_ El obispo Berkeley, pero era solo un obispo, si hubiese sido papa podríamos tomarle en serio_ dijo Raúl

_Dime quien es tonto y te diré quién eres, la frase no es muy verdadera_ dijo Mariela

_Me encanta este queso, la verdad siempre se oculta, pequeña, detrás de frases oscuras…_ dijo Raúl.

_Voy a ver el pollo_ dijo ella

Raúl la miró como se marchaba, le miró el culo descaradamente.

_Tío, no comiences con gilipolleces, tengamos una cena en paz_ le dije

_Vale, no he podido con mi genio_ dijo él

Pasamos luego al comedor, la cena transcurrió bastante bien, durante un tiempo al menos

_ Lisboa es encantadora, estuve allí una vez_ dijo ella

_Tendré que mejorar mi portugués_ dijo él

_Los idiomas son lo tuyo por lo que veo_ dijo Mariela, la cosa iba de buen rollo hasta allí, ella se tocó la piel del pecho cuando dijo eso, con la fina punta de la uña, vi como Raúl se le quedaba mirando embobado el nacimiento apenas perceptible de los pechos.

Nosotros bebíamos vino y él se había encaprichado en cenar con whisky.

_ ¿Has tenido más novios negros que blancos?_ dijo Raúl de pronto

_Joder ¿Qué pregunta es esa? ¿Si fuera blanca me preguntarías algo así?_ dijo ella

_Bueno, eres una chica negra y vas a casarte con un blanco, así que…._

_He tenido novios de piel blanca y otros de piel negra…_ dijo ella

_Yo diría que has salido más con chicos blancos que con negros_ dijo él

_Oye, deja el temita ya…_ dije

_Está bien, cariño, es solo curiosidad racial, me extraña tu que amigo que conoce bien el mundo pregunte algo así, es una pregunta de gente ignorante_ dijo ella y bebió de su copa.

_Siempre trato de mantener la mirada de asombro, como si no hubiese salido nunca de mi ciudad_ dijo él

_ ¿Por qué crees eso?_ dijo ella

_ ¿Que creo qué?_ dijo él

_Que he salido con más chicos blancos que negros_

_Es fácil, los chicos blancos somos más inteligentes y a ti te gustan los hombres inteligentes…._

_Joder….es lo más racista que he escuchado en…_ dijo ella, sonriendo pero turbada

_ ¿Pero cómo dices algo así?….joder, discúlpate hombre_ dije, cabreado

_ ¿Sí o no?_ dijo Raúl mirando a Mariela

_Si…..me gustan los chicos blancos, pero no porque sean más inteligentes……me gustan y ya….- dijo ella.

_A mí me gustan las negras, hay una perfecta simetría allí_ dijo Raúl

_Voy a traer el postre_ dijo ella y se levantó de la mesa

_Pero ¿Tu eres tonto o qué? No debí haberte invitado_ dije

_Perdona, tío, no pude evitar pincharla un poquillo, es inteligente además de guapa o al menos lo aparenta…_dijo

_Como vuelvas a decir una tontería igual, te pongo de patitas en la calle_ dije

_Vale……pero te digo algo para que lo sepas, es una zorra_ dijo Raúl

Sentí como si me hubiese dado una bofetada en el rostro, corrí la silla hacía atrás para ponerme de pie y golpearle.

_ ¿Te has vuelto loco? ¿Quieres que te de una hostia?_ dije

_ ¿Has visto como se tocó por arriba de las tetas? para provocar, coño, y si sigo con el buen rollo volverá a hacerlo, ya lo verás…_ dijo

_Joder, fue un gesto de nada, no se tocó las tetas ni mucho menos_ dije

_Tú presta a tención a que lo hace de nuevo_ dijo él

Mariela venía con una fuente con el postre, flan con natillas y una cheese cake.

_Perdona lo que te dije, a veces me comporto como un gilipollas, no puedo evitarlo_ dijo Raúl

_Vale, no hay problema…todos lo hacemos de vez en cuando_ dijo ella

Ella sirvió, Raúl eligió la tarta de queso.

_Oye que buena está la tarta, ¿la has hecho tú? No me jodas_

_Si, la he hecho yo_ dijo ella y sonrió, me pareció increíble que no le guardara un poco de rencor

_ La he probado en Nueva York y en todo sitio y esta está tan buena como en un bareto de la quinta avenida_ dijo él

_Gracias_ dijo ella y contoneó el cuerpo para servirme flan.

¿Había contoneado demasiado ese cuerpo curvado y potente?

_Quiero más, de verdad lo digo y lo que quede me lo envolvéis_ dijo Raúl, ella se sonrió y lo hizo.

Se tocó el pecho otra vez, con la punta de un dedo bien formado y con un anillo de plata en el dedo, que yo le había regalado, no es que se tocara las tetas, solo el dedo sobre el pecho, lo que quedaba a la vista de su camisa desabrochada en el primer botón, pero sus pechos llenaban esa camisa de un modo estremecedor.

Ella le sirvió más tarta de queso y él comió con apetito, devoraba como una tragón.

_Joder que buena está, que buena está, por dios_ dijo y me miró con intención

Me estaba diciendo que la que estaba buena era ella, el puto cabrón.

_Mira, Mariela, esta es la casa que tendremos en Lisboa, Ana ya ha encargado algunas cosillas, unas cortinas, quiere darle su estilo dentro de lo posible_ dijo y le paso a ella el móvil.

_Oh que bonito…. ¿es la residencia del embajador? ¿O es la misma embajada?_ dijo ella

_Están en el mismo sitio en este caso, no siempre es así, pero para mi mejor_ dijo él y me guiñó un ojo, vi que ella se tocaba la piel del pecho, de color canela y luego jugaba con una cadenilla.

Era todo muy inocente y estaba segura que ella hacía ese gesto todo el tiempo, no solo ahora en ese momento.

Mariela miraba el móvil con atención.

_Hay fotos de Lisboa, puedes mirarlas_ dijo él

_Que guay, adoro viajar, me lo pasaría viajando_ dijo ella que comenzó a pasar fotos con el dedito.

Pensé que Raúl iba a soltar alguna tontería sobre lo cutre de la costumbre de viajar como turista que ya le había escuchado alguna vez.

Pero no dijo nada.

_Por eso me encanta mi profesión, me da la posibilidad de viajar_ dijo por fin

_ ¿Ves cariño? Tendrías que haber seguido la carrera diplomática_ dijo ella y me cogió la mano ¿demasiado cariñosa y demostrativa?

Se estaba aflojando y echo el cuellito para atrás con esa gran melena leonada y densa y sus pezones se pegaron a la camisita, siempre mirando el móvil de Raúl.

Este me miró con intención y volvió a guiñarme el ojo.

_Voy a traer café_ dijo ella

_Vale y luego me marcho_ dijo Raúl

_Mejor que te marches de una vez_ dije en cuanto Mariela se fue a la cocina

_ ¿La has visto como se tocaba? es una zorrita, conozco a estas negras, se porque te lo digo_ dijo el muy cabrón

_Joder ¿te das cuenta que me voy a casar con ella? Serás puto cabrón_ le dije, con rabia.

_Oye, te digo algo si me dejas media hora con ella, te apuesto lo que quieras_ dijo por lo bajo

_ ¿Qué me apuestas qué? pero te voy a matar, subnormal_ dije y lo cogí del cuello, se hizo para atrás.

_Pero no seas primitivo, hombre_ dijo

_Estás cada día más gilipollas_ dije

_Inventa que te llaman del hospital, una llamada de urgencia, dame media hora….o una hora mejor y luego vuelve…Si estás tan seguro de ella…_dijo

_Anda que voy a hacerte caso…._

_Te prometo que si me das una hora me la estoy follando cuando regreses, inventa que te tienes que quedar fuera toda la noche_ dijo

Mariela regresaba con el café.

_ ¿Lo tomamos en la sala?_ dijo ella

_Yo quiero un poco más tarta de queso_ dijo Raúl

Nos sentamos en el sofá, él buscó sentarse al lado de ella, quedaba pequeño a su lado, esa gran cabeza calva con la barba bastante larga y ese traje gris demodé, aunque de calidad, sus manos y pies eran pequeños ¿tendría realmente una gran polla? Nunca se la había visto. Esa era otra vida de Raúl que yo no le conocía en el instituto, que era el típico nerd que no se come una rosca.

_También hemos estado en Madeira y en Porto_ dijo Raúl, ella seguía mirando el móvil.

_ ¿Esta es Ana?_ dijo ella

_Si, es mi sufrida esposa_ dijo él

_No digas eso, mira que lugares más bonitos conocéis_ dijo Mariela

_Si pero debe aguantarme a mi_

_No será tan malo ¿No? _ dijo ella y volvió a tocarse esa mínima parte del pecho que quedaba al descubierto.

Raúl volvió a mirarme.

¿Y si lo hacía? Inventaba que me llamaban del hospital y le dejaba media hora, ¿podía ser tan gilipollas? Creer que podía intentar algo y conseguirlo con ella.

¿Con ella? Era imposible, le gustaba el sexo como a cualquiera, pero era seria de cojones, era imposible.

_ ¿Más café?_ dijo ella

_Por favor y más tarta_ dijo él, ella sonrió y se puso en pie y fue hasta la cocina.

Me pareció que bamboleaba el culo más de lo habitual.

_Te voy a matar_ le dije

_Joder si estás tan seguro de ella haz la prueba_

_No necesito hacer ninguna prueba_ dije

_En verdad no estás seguro de ella, sabes que si me das media hora me la acabo follando y por donde se me dé la gana…_ dijo el muy cabrón

_ ¿Qué coño quieres decir con eso?_

_Que hasta le doy por el culo si se me antoja_ dijo

Nunca había follado con ella por el culo, sí que lo habíamos hablado una vez, me dijo que lo había hecho una sola vez.

_Les encanta….a estas negritas les encanta por el culo, las conozco…_

_Joder…después de esta noche no quiero volver a verte en la vida_ dije

_No te atreves……no estás seguro de ella y tampoco estás seguro de ti… finge que te llaman del hospital y dame una hora y ya verás_

_Eres un mierda….esas amistades tóxicas que uno conserva del pasado….. y que son pura mierda_ dije

Y entonces recibí un mensaje, era de ella, de Mariela.

_Dale el gusto al imbécil, finge que te llaman del hospital y luego ven y verás en qué estado le encuentras_ dijo ella

No podía creerlo, claro, ella debía escuchar cada vez que nos dejaba solos.

No, había escuchado esta última vez, no antes, porque no hubiera sido capaz de fingir tan bien.

_ ¿Quién te ha escrito?_ dijo con sorna

_Me han escrito del hospital ¿Puedes creerlo? Tendrás tu puta media hora, tendrás toda la noche_ dije

Mariela regresó con más café.

_Cariño, malas noticias, uno de mis pacientes, ha empeorado, debo ir al hospital, de urgencia_ dije

_Joder, que palo ¿No? ¿Ahora?_ dijo ella y le alcanzó una taza de café a Raúl.

_Si debo marcharme, Raúl ¿te llevo al hotel?_ dije

_Justo que estábamos mirando esas fotos_ dijo ella

_Puedo quedarme otro poco_ dijo él

_No quiero que te molestes, puedo mirarlas otro día, tal vez puedas venir con Ana_

_No es problema, me quedo otro rato y bebemos otra taza de café y otro whisky, pero si te lo bebes conmigo_ dijo Raúl, le odie por ello, dudaba ahora de dejarle solo con ella, el maldito buitre, pero no iba a violarla.

_Vete ya, Chema, no te preocupes por nosotros, estaremos bien_ dijo Mariela, las mejillas arreboladas, desafiante, también ella se lo tomaba como algo personal

¿Sus tetones estaban empitonados?

_Me quedo otro rato y le enseño algunas foto a tu chica_ dijo Raúl

_Ve….ve tranquilo….._ dijo ella

_Vale…._dije, fui hasta nuestra habitación a recoger el abrigo, Mariela vino tras de mí.

_Si se pone pesado me llamas y lo echo de cabeza a la calle_ dije

_Voy a darle una lección que no olvidará, menudo subnormal…_ dijo ella

_Se merece que le paren los pies_ dije

No abrazamos y nos besamos.

_Creo que he cambiado de idea…._ escuché la voz de Raúl, casi entrando en nuestra habitación.

_ ¿Si?_ dije

_Me voy a marchar, es tarde, no quiero molestar más de la cuenta_ dijo

_No, no quédate….no te preocupes…. Me harás un poco de compañía_ dijo ella

Fuimos hasta la sala otra vez, los tres, de pie, incomodos.

Cogí mis cosas, besé a Mariela y abrí la puerta, le di la mano a Raúl. Salí al frio pasillo. Y automáticamente, me arrepentí, no debí dejarla sola con él, era estúpido, abrí la puerta del ascensor, la cerré, me quedé en el rellano de la escalera.

Luego pegué la oreja a la puerta de calle.

_ ¿Te crees que soy tonto? Tú le has mandado ese mensaje, no ha sido del hospital_ dijo Raúl

_Te queda menos de una hora, a ver qué tan listo eres, aparte de gilipollas_ dijo ella