Xtories
Dominaciónabr 2026

Cayo la hija, cayó la madre y detrás todas las 14

Sabe que su cuerpo ya no le pertenece, que cada gemido es una moneda de cambio y que la vergüenza es el precio de su placer. Cuando la puerta se abre y el mundo real irrumpe en su fantasía, la única salida es arrodillarse más profundo.

lideruno111K vistas9.3· 17 votos

“Bueno chicas, ya podéis ir arreando, que habéis dejado esto hecho un asco. Ventilar y arreglar el piso que yo me voy a refrescarme” comencé mientras me desperezaba “Quiero esto impecable, pero no os entretengáis que os quiero en un rato en la playa, juguetonas como sabéis, que vamos a salir de caza” remate palmeando sus duros culitos, encaminándome a mi cuarto.

Ya en el baño mientras me refrescaba, mi gatita apareció con mi bermuda “Perdone mi Amo ¿Dónde pongo su bermuda?” pregunto mientras fijaba su vista en mí, de nuevo, erecto miembro.

“Déjalo aquí” respondí indicándole el cesto que estaba a la izquierda del lavabo. No bien entró en el baño aproveche para, tirando de ella, situarla de espaldas al lavabo, aproximar mi cuerpo al suyo, presionar mi miembro contra su inflamado pubis y posar mis labios en su lindo cuello comenzando a mordisquearlo “¿creías que había acabado contigo zorra?” le susurre mientras mordisqueaba su orejita.

Mis palabras sacaron una satisfecha sonrisilla a mi puta gatita mientras mordía ansiosa su labio inferior, su respiración comenzaba a agitarse y su culito se aupaba al borde del lavabo dejando sus piececitos apenas sostenidos por sus pulgares mientras mi duro miembro comenzaba a perforar su cálido coño.

“Uffff mi Amo me mata ¡pedazo de polla! ¡me muerooo!” gimió mientras, ciñendo sus manos contar mi nuca posaba su cabecita en mi hombro, sus labios recorrían sensualmente mi piel y sus piernas se abrazaban a mi llevando la penetración a lo más profundo de su vagina hasta impactar con su útero “Ostia puta…Aagggg… ¡párteme! ¡rómpeme el coño Amooooo! ¡Soy tuyaaaa, soy tu perra, un trozo de carne para tu placer, para servirteeee!” bramaba mientras mi polla horadaba su cuerpo levantándola a cada empellón que recibía mientras sus ojillos lagrimaban de felicidad sintiendo mi carne dentro suya y nuestros pechos sudorosos piel con piel.

“Toma puta, toma polla guarraaa” conteste mientras ciñéndola fuertemente con mis brazos hacía que mi pubis se pegara como una lapa al suyo como queriendo meter hasta los huevos dentro de mi calenturienta golfilla “Vamos guarra, que sabes hacerlo mejor…envuelve mi polla como tú sabes…” notando de inmediato como, obediente, mi gatita apretaba los músculos de su vagina entorno a mi polla haciendo el contacto extremo y sumamente agradable

“¿Así mi Amo?... ¿tu guarra sabe cumplir tus deseos?...Uummmm...ostia…ostiaaaa, que pedazo de polla…no soy digna de tanta felicidad mi Amo” gemía la chinita a borde del llanto, satisfecha de sentirme en su seno y verme bufar de gusto mientras la taladraba repetidamente.

“Eres buena guarraaaa, muy buenaaaa y si…sabes darme gusto puta y por tu bien no dejes de hacerlo…Vamos date la vuelta que hace demasiado que no tomo tu estrechito culo” respondí sudado y caliente como estaba para sacándole mi lubricada polla de su cálido coño, girarla sobre sí misma, depositar sus manos sobre borde del lavabo e inclinarla por completo, para, cogiéndola por la cintura, penetrar sin miramientos su culo hasta el fondo “¡Aggggggggg!…Ostia Amo…si, si, siiiiiiiiiiii…Dios que gustoooo ¡parteme el culoooo!...es tuyo…yo soy tuyaaaa” bufaba mientras sin freno metía mi duro miembro en su apretadito culo golpeando repetidamente mis huevos contra su sudoroso cuerpecito.

Empapados en sudor, sin parar en mi frenética enculada, me deje caer sobre su espalda para hacerme dueño de sus pechos, a los que, agarrándome con todas mis ganas, me dedique a estrujar y estirar, a la vez que veía, reflejado en el espejo del baño, el satisfecho rostro de mi puta, quien, al sentirse observada, giro su bonita carita hacia mi adornándola con la mejor sonrisa y brillo de felicidad en sus rasgados ojillos.

Ese mínimo gesto le permitió percatarse de una presencia que hasta ese momento no habíamos percibido ninguno de los dos. Y es que, apoyada en el quicio de la puerta del baño, a la vista del sensual espectáculo que le estábamos proporcionando, la joven Clarita acariciaba quedamente su clítoris, mordiéndose sus frescos labios para apagar sus gemidos, a la vez que con su mano libre castigaba uno de sus pezones.

Ante dicho descubrimiento la chinita agrando su sonrisa y haciéndome una seña con sus ojos logro que prestara atención a la joven mirona “Vaya, vaya ¿pues no va a ser que le estamos dando un espectáculo gratis a esta golfilla? Pero bueno ¡Vamos que haces ahí parada que no le estas comiendo el coño ya a tu dueña!” le solté irritado, a lo que la aludida, torpe pero rápidamente paso a arrodillarse entre las piernas de la chinita, y mientras mis huevos le golpeaban rítmicamente la barbilla comenzó a comerle el coño como si no hubiera un mañana.

“Ufffff, asiiiiií zorraaaaaa, que lenguaaa, que boquita tienes guarra” gritaba la caliente chinita mientras veía el cielo entre mis empellones y la deliciosa comida de coño que le estaba proporcionando su entregada amada “Ostia, ostiaaa, asiiiii y a los huevos de tu señor PUTAAAAA” gimió, consciente de que su Amo estaba siendo desatendido por su alumna y que ello podía irritarme.

La aludida, captando el enfado y sentido de la petición de su dueña, pronto comenzó a alternar las lamidas de coño a la chinita con los lengüetazos a mis colgantes e hinchados huevos en la fase en que estos, estando más cerca de su boca, amenazaban con meterse dentro del apretado culito de mi gatita que engullía ansiosa mi trozo de carne caliente como si fuera mantequilla.

Con el cálido abrigo del culo de mi oriental sumisa y la húmeda lengua de Clarita mis huevos estaban a punto de reventar por lo que asiendo aún con más fuerza las tetas de mi gatita, sacando fuerzas de flaqueza, arremetí con desespero contra sus nalgas, aumentando el ritmo y fuerza de mis acometidas hasta, que, arrastrado por la descarga de mis huevos, me aferré a su joven cuerpo de modo que entre nosotros no podría pasar un cabello y haciendo máxima mi penetración descargue furioso mi leche dentro de su esfínter que lo recogía apretando al máximo sus paredes contra mi polla.

Lejos de quedar pasiva a mi frenesí, mi gatita apretaba cuanto podía su culito contra mí haciendo aún más profunda la enculada, mientras movía sensualmente su culito de modo que hizo mi descarga aún más placentera.

Satisfecho como estaba y deseoso de recompensar a mi joven hembra, tirando de sus maltratados pezones tire de ella hacia mi incorporándola a la vez que giraba su rostro y tomaba su jugosa boca, iniciando un tórrido morreo. Tal maniobra tuvo como efecto que el pubis de la chinita empujara a Clarita contra el lavabo y diera con su cabeza contra este, más ni siquiera eso logro distraerla de la comida de coño que estaba dando y gozando por igual a la sensual oriental.

Buscando mi boca y satisfecha de la aprobación que percibía en mi respuesta, la chinita girándose sobre si, puso pecho contra pecho contra mi continuando con el intenso morreo que había interrumpido momentáneamente, frotando sus pechos contar mi cuerpo, abrazándome haciéndome sentir su calor.

Más, estando en ello de pronto se desasió de mí abrazo y sin solución de continuidad le arreo un sonoro bofetón de ida y vuelta al rostro de la incrédula Clarita que no sabía a qué podía responder la súbita agresión.

Aún no se había recuperado cuando en sus oídos resonaron las hirientes palabras de su amada “¡Que haces parada idiota! ¡Ha de decírsete todo boba! ¿Pues no ves que el miembro del Amo precisa de ser limpiado?” tras lo que le arreo otro par de bofetones que dejaron tirada en el suelo a la desconcertada jovencita que no alcanzaba a comprender a que venían los súbitos cambios de humor de su dueña.

No obstante, algo respuesta de su sorpresa y no queriendo ser objeto de nuevos castigos, se deslizo como perrillo apaleado hasta mis pies y tímidamente, mirando alternativamente a uno y otro se fue incorporando hasta que, abarcando con sus trémulas manitas mis huevos y tronco empezó a engullirlos, ensalivarlo y limpiarlo con esmero del capullo al escroto.

En eso andaba cuando, con recelo, se atrevió a desviar su atención de mi miembro para fijarla en la pareja que formábamos la chinita y yo, para observar cómo volvíamos a nuestras caricias y unas satisfechas sonrisas iluminaban nuestro rostro ante la imagen de la rendida doncella que teníamos a nuestros pies.

“Bien, ya está bien. Te has empleado a fondo, pero más vale que no haya que irte corrigiendo a cada momento, pues ni mi gatita ni yo vamos a perder más el tiempo con una sumisa boba que no sabe cuál es su sitio y su misión. Y ahora limpia a tu dueña” le espete terminando de secar mi polla con sus cabellos mientras situaba a mi chinita de nuevo apoyada con sus manos en el lavabo, rendido su torso y abiertas sus piernas para hacer del todo accesible su lindo y entreabierto ojete a la lengua y deditos de la joven Clara.

Con un brillo de alegría en sus ojos Clara se prestó rauda a cumplir la terea encomendada y su lengüecita recorrió cada centímetro de piel de la chinita, alrededores e interior del ojete de esta hasta dejarlo reluciente, mientras, muestra del empeño y gusto con el que estaba acometiendo la tarea lograba arrancar unos maullidos de satisfacción a Sarita “Uffff así guarra asiiii, venga bien adentro…rebaña hasta la última gota y disfruta del privilegio que te proporciona tu Amo de disfrutar de su néctar…aaagggg” termino por gemir al sentir como la inquieta lengua de su pupila penetraba, húmeda y juguetona, hasta lo hondo de su sensible culito, forzando la caricia, llevando sus manos a la nuca de Clarita, apretando contra sus nalgas hasta casi asfixiar a esta.

Al fin satisfecha, mi gatita cedió en la presión permitiendo a la sumisa jovencita recuperar el resuello mientras el objeto de su deseo se revolvía sobre si para mostrarse esplendida ante mi “¿Podemos hacer algo más tus viciosas putitas para satisfacer los deseos de mi Amo?” susurro mimosa, a la vez que aproximándose a mi arañó sensualmente sus duros pezones contra mi pecho, descansó sus manitas sobre mis hombros y sus labios en mi pecho.

“Pues se me está ocurriendo que va siendo hora de que nos cobremos alguna deuda, aumentemos la manada y de paso nos divirtamos un rato” respondí sonriendo lobunamente lo que provoco el inicial desconcierto de mi sumisa que, sin embargo, enseñada como estaba de pasadas experiencias, atino a reponerse y responder “Tus deseos son órdenes”

“Y que lo digas gatita…” proseguí levantando su barbillita hacia mi “…bueno pues apúrate, que debes irte para casa antes de que vuelva mí, espero por el bien de tu mamaíta, más que satisfecho hijo. Comprueba que la zorra de tu hermanita y Rosa hayan terminado de recoger, llévate a esta niñata y nos vemos en un rato en la playa que el día no ha hecho más que empezar” concluí dejándola con anhelo del último beso y palmeándole sonoramente su prieto culito.

“Vamos perra, ya has oído al Amo, recomponte y para casa…” grito la chinita a la joven Clarita mientras le tiraba de los pelos arrojándola al suelo, para de inmediato levantarse y seguirla dócilmente mientras abandonaba el baño, momento en que aproveche para palmearle su prieto culito “Vamos zorra, no hagas esperar a tu dueña…que hoy tiene la mano inquieta…ja jajá” provocando su sonrojo.

Ya solo terminé de arreglarme el cabello, untarme con un aceite tonificante y vestirme para, saliendo al salón encontrarme a mis sumisas terminando de vestirse tras haber dejado el salón y resto de la casa impoluto. “Bueno guarras, cada una a su casita que os quiero en media hora abajo en la playa, arregladitas como las putas que sois, que yo me voy a dar un baño y vamos a ver…si tú, ratita…” proseguí dirigiéndome a la más reciente adquisición “te espero especialmente golfa, no me defraudes, será tu última oportunidad, y…bájate mi silla y mis cosas…gatita te indicará…bueno abur, cerrar la puerta y no os entretengáis” me despedí mientras cerraba la puerta a mi espalda.

No bien había cerrado la puerta tras de mi cuando la chinita le soltó a Clarita dos ostias que la hicieron caer al suelo sin que ni rubita ni su tía movieran un músculo para defenderla o recriminar el gesto de la irritada Sarita “Ya has oído imbécil, ni se te ocurra avergonzarnos de nuevo ante el Amo, te aseguro que si no consigues agradarle de una vez de modo que te acepte, te despellejo y te vuelves con tu mamaíta, tonta del haba…de verdad no sé qué pude ver en ti, me estas dejando en ridículo…y ahora levanta y vete, coge la hamaca y toalla del Amo y por tu bien espero que este todo dispuesto en la orilla para cuando salga de su baño. Rosa por Dios encárgate de que esta tonta no vuelva a cagarla…” terminó dirigiéndose a la madurita que no perdía detalle de la escena con un evidente reflejo de disgusto en sus ojos.

“No te preocupes mi dueña…esta niña va a aprender rapidito o esta misma tarde la meto de vuelta a casa en el autobús para no volver, que parece no agradecer las oportunidades que les ofrece el Amo. Vamos Clara…” dijo furiosa la cincuentona dirigiéndose a la puerta sin volver la vista, segura como estaba de que la seguía su humillada sobrinita.

Llegada frente al ascensor Rosa se mantuvo impávida y sin mover un músculo espero hasta que la aturdida sobrina atino a llamar al ascensor y una vez en la planta, esperar cediéndole el paso a su tía

“Perdón tía….” comenzó a decir la humillada Clara no bien habían cerrado las puertas del ascensor

“Calla y escúchame solo una vez…y será la última vez que intente que entres en razón” le corto hiriente su tía “Como has escuchado a la dueña, esta es tu última oportunidad. ¿Aún no has entendido porque Sara te humilla, reprende y te maltrata?”

“No tía, no lo entiendo…yo la amo, haría lo que fuera por ella y sin embargo a cada gesto mío me responde con un desaire, humillándome ante todos, abofeteándome…y yo la quiero…la quiero más que a mi vida…si me deja… yo me muero...” discursito cursi que su tía cortó de plano soltándole un par de buenas ostias que dejaron a la jovencita todavía más aturdida y arrasados sus ojos de lágrimas.

Llegados al garaje por donde salieron camino al ascensor de su bloque Rosa siguió razonándole a su humillada sobrina que no levantaba los ojos del suelo mientras arrastraba la silla y toalla del Amo “Mira niña espabila, déjate de discursitos de telenovela mala y espabila que mi amenaza de mandarte de vuelta a casa con la arpía de mi hermana, tu madre, va en serio. Te doy de plazo hasta esta medianoche…si no veo que le pongas remedio mañana a primera hora te vas de vuelta para no volver y créeme que tú vas a ser la que lo sientas más cuando, de vuelta a la mierda de tu pueblo, por fin te des cuenta de lo que te has perdido.

Como te iba diciendo cuando me interrumpiste con tus boberías, si Sara, nuestra dueña, te maltrata de palabra y obra es porque esperaba tanto de ti que la has decepcionado. El Amo puso sus ojos en ti por ella, eras su apuesta ganadora, un diamante en bruto que le ofreció para que lo puliera a su gusto, un trofeo con el que demostrarle que era la cazadora que el espera de su gatita, de la jefa de su manada, si eso somos nosotras la manada de nuestro macho para ser cubiertas y usadas por él cuando, cuanto y como desee” prosiguió la cincuentona, que caliente cada vez más con tales pensamientos y el liberarlos delante de su sobrina amenazaba con traspasar la fina tela de su vestidito con sus duros, tiesos pezones a la para que una cálida humedad comenzaba a descender de su vientre a sus muslos

“Esto no tiene nada que ver con el amor, es puro vicio, vivir ¿o es que a tu edad no entiendes lo que esto significa? Gozar, entregarte sin medida…con el placer de sentir que el otro goza de ti sin remilgos, sin ataduras.

Disfruta niña el tiempo pasa demasiado rápido y los trenes que dejas pasar no suelen volver”

¿Entonces solo soy un trofeo, un trozo de carme a entregar al Amo para su capricho”

“¿¡SOLO!? ¿Y te parece poco? Pues claro que Sarita te ama y es por ello de su decepción contigo. Al Amo solo se le ofrece lo que tiene más valor para cada una de nosotras, algo de lo que cuesta desprenderse, pero mayor es la dicha de ver que eso que tanto amamos es recibido con agrado por nuestro MACH0. No entiendes nada…creo que será mejor que vuelvas a casa ¿no te das cuenta que la madre de Sara ha ofrecido a sus hijitas, Sara a ti…? Espabila, ofrece lo mejor de ti, desinhíbete y disfruta.

Ahora todo depende de ti, tu sabrás” palabras que tuvieron el efecto de erguir la cabecita de su sobrina, hinchas su pecho y fijar en su mirada una determinación que antes no existía.

Mientras en casa de mama zorra, la caliente madura y su joven amante se deshacían en besos y caricias que inflamaban una vez más su ánimo

“Eres un Hércules, que músculos, tus brazos tan fuertes, tus piernas, tu pecho…” suspiraba la madurita mientras acariciaba cada palmo del cuerpo del joven Carlos que una sonrisa satisfecha se dejaba hacer, tendidos en la hamaca de la terraza, recuperando el resuello“…y tu polla, vaya pedazo de polla que gastas, me tienes loca…” prosiguió cubriendo todo su rostro de una entregada sonrisa de satisfacción mientras cogía los grandes huevos del joven al peso”…me encantan, me vuelven locaaaa, estaría todo el día con ella entre mis piernas, en mi culo, en mi boca…Dioooooosss si la tienes otra vez empalmada…eres una bestia…mi bestia” continuo mientras al volver a comerle la boca a su amante, este sonreía y en su mente se cruzó una idea que provoco un destello salvaje en sus ojos.

“Uummmm…así guarra, suavecito, muy bien, sigue, sigue perra” murmuraba mientras mama zorra, encantada con el efecto que producían sus caricias insistía en manosear delicadamente el tronco firme, erguido de su nuevo amo y sopesaba entre sorprendida y encantada sus gordos huevos. “¿Te gusta, sí? Solo vivo para darte gusto mi macho, todo lo mío es tuyo, todo, solo pide y cumpliré tus deseos como el genio de Aladino, jijijiji, nada será suficiente para satisfacer a mi Señor…” respondió bobaliconamente sin apercibirse del cambio de gesto del joven.

“¿Así que harías cualquier cosa por mí, eh grandísima puta?” preguntó el joven mientras asiendo un pezón de su amada, comenzó a retorcerlo, lenta pero inexorablemente, con saña “Ayyyyyyy, si, si mi Amo, lo que quieras, lo que desees, todo…” Contesto rápido la sorprendida madurita, pensando que así su imprevisible amante cedería en la presión sobre su pecho, cosa que no ocurrió.

“Lo que quiera, solo vives para mi…para cumplir mis deseos…como el genio de Aladino…¿no es lo que has dicho?” volvió a hablar repitiendo las palabras que antes pronunciara la madurita mientras insistía en retorcerle el pezón, provocándole las primeras lágrimas a la desconcertada madura “Si, si, si…esos, eso, lo que mi Amo quiera….ay ay ay ayyyy” replico la ahora aterrada madurita “Entonces porque te quejas ¿no debieras estar contenta con lo que en cada momento te hago si eso me da placer, si eso es lo que deseo en este momento?

“Si, si, perdona mi Amo, perdona a esta tonta, claro que si” respondió aguantando el dolor y las lágrimas que amenazaban con inundar sus ojos, ante lo cual el joven cedió al fin y elevando su barbilla besó a la desconcertada madurita “¿Ves? Soy muy fácil de contentar ¿verdad?”

“Si mi Amo, soy toda tuya, lo sabes, lo que quieras…” sin poder terminar lo que estaba diciendo pues el joven, medio incorporándose y llevando su dedo índice a sus labios, la hizo callar “palabras…palabras, veremos…. ¿Sabes? Ahora la verdad que lo que me apetece es echar una larga y caliente medada” a lo que la sorprendida Sara respondió, incorporándose “Claro, claro, deja que te acompañe al baño de mi dormitorio…”

“Shhhhhh, no es ahí donde quiero mear ¿no ves que tus plantas están muy secas?” continúo señalando las jardineras del pretil de la terraza “Si claro, claro, lo que quieras…donde quieras…” contesto confundida la madurita lo que fue contestado por el joven con un fuerte bofetón que la dejo muda, aturdida y llevándose su mano a su dolorida mejilla “Shhhhh ¿no puedes estarte calladita un rato? Me aburres con tanta cháchara. ¿Acaso pretendes que tu macho meé como un vulgar perro callejero?”

“No, no, claro ¿pero…?” respondió la a cada momento más confundida madura.

“Jejejeje, la verdad que para lo buenorra que estas resultas tonta, va a ser cierto lo de la rubia cabeza hueca ¿no? Vamos resulta evidente vas a ser tú la que meé por mi jajajaja…por Dios si te vieras la cara de tonta que se te ha quedado jajajaja” contesto el joven mondándose de risa mientras su erecto miembro apuntaba, firme, al cielo

“¡Vamos imbécil flexiónate, tócate los deditos de tus pies!” grito irritado, cambiando de nuevo de tono.

Confundida, la rubia comenzó a hacer lo que se le pedía, temerosa de los súbitos cambios de humor de su apasionado y joven amante. Completada la postura, la mamaita zorrona giraba levemente su rostro, temerosa de lo que seguiría a su callada aceptación.

Con una sonrisa lobuna en su rostro, el joven, con su enhiesta polla en su mano derecha se dirigió al prieto culo de la madura, que sacudió con su izquierda, como tanteándolo “Bufff, vaya culo que gastas, durito y prieto como me gusta…jejejeje, buenos euros que le sacaras a tu marido para que otro se lo folle bien follado, jajajajaja” procediendo, tras asegurar sus caderas con sus firmes manos, a meterle de un seco golpe, su pollón en el culo “Ufffff,,,menos mal….que alivio…ufff que gustito” comenzó a decir el relajado joven mientras vaciaba su vejiga en el recto de la incrédula madurita “Ostia, no aguantaba más, así, así hasta la última gotita…..Bueno guarra, ahora te voy a sacar mi pollón de tu lindo culito, apriétalo bien y no dejes que salga ni una gotita de mi néctar o te vas a enterar ¿te enteras boba del haba?” remato palmeando el cachete de la entregada mamaíta.

“Así, ahí vamos para afuera...prepárate, así, así apretando tu culito…que gusto…como me gusta sentirlo como un guante en tu culo…me da pena sacarlo…pero…” continuo el dominante joven mientras retiraba su miembro del recto de la mujer “Vamos, incorpórate…jajajajaja…se te ha puesto una pancita muy graciosa…parece que estuvieras preñadita…jajajajaja” comento mientras le acariciaba el vientre a la avergonzada mujer que no levantaba sus ojos del suelo

“Ostia mírame ¿No estas orgullosa de llevar mi néctar en tu pancita?” le espeto mientras le levantaba de la barbilla “Vamos a ver, dime ¿Quién que eres tú? No eres más que una guarra malfollada que se muere de ganas de tener mi polla en todos tus agujeritos ¿te enteras?”

“Si mi Amo, no soy más que una guarra, tu guarra y me muero por tener tu polla dentro de todos mis agujeros…soy tu zorra, tu puta…mi Amo” respondió humillada pero sumisa la madurita, reafirmando sus palabras con la humedad que lentamente fluía de su entrepierna hacia sus muslos

“Jajajajaja…vaya que si guarra…vaya que si” contesto satisfecho el joven, a quien no le había pasado desapercibida la reacción del cuerpo de su madura amante, llevando su mano a la madura y mojada vagina, penetrándola con sus dedos índice y corazón, rebañándole sus jugos y llevando estos a la boquita de la madura que, sumisa y ansiosa, entreabrió, rechupeteandolos hasta dejarlos limpios como una patena, concluyendo con una sonrisa y un ruego de aprobación en sus ojos.

“Muy bien guarra, muy bien…” la premio mientras terminaba de secar sus dedos en las mejillas de la madura “Bueno, pero aún no hemos acabado ¿verdad? Jejejeje…otra vez esa cara de tonta jajajajajaja ¿Qué no entiendes? Yo te explicare guarrilla, vamos a darle un espectáculo al vecindario que tardaran en olvidar. ¡Vamos de pie en el pretil! ¿Qué te muevas ostia!” orden que reafirmo con un guantazo, cogiendo del brazo a la confundida y aterrorizada madura que temía que su joven amante la arrojara al vacío.

“Así, y ahora en cuclillas…ves… muy bien…y ahora tus brazos para atrás…así, agárrate a los barrotes…uff con un poco de imaginación recuerdas al espíritu del éxtasis de un Rolls…bueno desde luego en lo que es de tetas no es igual…para nada…desde luego te hace falta un buen par de domingas… ¿lo arreglaras verdad guarra? Claro que siii, pero prontito ¿eh?” comento el divertido joven mientras, asiéndola de los pezones, estiraba los pechos de la madura hacia él haciendo aún más incómoda la postura de esta, que hacía ímprobos esfuerzos por retener la meada del joven dentro de sí para no volver a irritarlo.

“Jejejeje, sabes guarra, el ratito de reposo que nos tomamos después de darte por todos tus lados me ha permitido pensar en algunas cosillas que antes, con el atracón de coño, culo y boquita que me estaba dando a costa del cornudo de tu maridin, me habían pasado desapercibido...¿quieres saber qué?...pues claro que sí.” Prosiguió mientras retorcía con saña los pezones haciendo aflorar nuevas lagrimas a la dolorida madurita

“Pues bien, lo primero es que para ser una mamaita malfollada y tan necesitada de polla, tu coño y culito no estaban para nada apretaditos y secos ¿curioso verdad?, son estas cosas que uno aprende viendo o leyendo porno y metiéndole mano a alguna niñata necesitada, Y como quiera que según mis cálculos al menos llevas una semanita sin el cornudo tiene que ser otro el que te haya dado caña estos días, así que he pensado en las veces que Papa ha estado esta semana contigo, llevándote el ginecólogo, almorzando en la playa… ¿Es mi papaíto el que ha hecho de ti una zorra dándote polla a todas horas?...” pregunto el joven insistiendo aún más en su tortura.

“Si,siii,siiiiiii……pero por favor………”

“Aja, ves la cabecita no solo sirve para llevar una bonita melena…bien sigamos…” continuo el joven mientras aflojaba momentáneamente la presión para volverla a apretar de inmediato

“jajajaja, desde luego algunos de tus vecinos no volverán a mirarte igual desde ahora con el espectáculo que le estas dando esta mañana jajajaja. Pero no me preocupa, porque yo sé que solo tienes ojos para mi…bueno y para Papa, pero eso queda en familia. En fin, no nos distraigamos y ahora viene la segunda preguntita…” retorciendo y estirando aún más los doloridos pezones de la madura

“…Esta mañana cuando llegue a tu casita me cruce con tus lindas niñitas y me llamo la atención un detalle…¿te había dicho que tengo un olfato muy sensible? No claro no hemos tenido tiempo para tantas intimidades jejejeje…hemos estado a otras cosas ¿eh guarra?...” prosiguió soltando uno de los pezones y llevando sus dedos a la chorreante vagina de la madura, comenzando a masturbarla bruscamente “….ufffff vaya como estás guarraaaa, ¿te va el sexo duro, eh zorra? Claro que si, vaya que sí” dándoselos a chupar a la caliente madura que los trago con ansia mal disimulada “¿Tienes sed eh guarra? Bueno pues eso tiene remedio…” A lo que asiendo a la madura por su cabello incrusto la tiesa polla en la ansiosa boca que comenzó a chupar con fruición

“….pues sí, tengo un olfato muy sensible y me llamo la atención que tus niñitas no olían a Bebe, ya sabes esa mezcla entre colonia de Nenuco y polvo de talco de las jovencitas que no han conocido a un varón….Sé que sabes a que me refiero…no volví a caer en ello hasta que, mientras te recreabas en el cuerpo de tu macho, manoseándome y besando cada centímetro, recreándote en la polla de caballo que calzo y que tanto te gusta, me vino tu olor, tu olor a golfa, a guarra, a sucia puta y recordé que era el mismo olor que había percibido en tus niñitas…

Y pensé que bueno, podía ser de Sarita…va teniendo una edad y no sería raro que buscara…o conociera algún niñato que la hubiera malfollado en un portal, ya sabes corriéndose demasiado pronto y dejándola seguro insatisfecha, tú de eso sabes algo ¿verdad? Si claro, pero…. ¿y tú pequeña y dulce Maria?”

Dejando la pregunta en el aire, el cada vez más excitado joven, asiéndola de la cabeza, imprimió un ritmo mayor a la follada de boca de la rendida madura que no dejaba de emanar flujo de entre sus piernas mientras entrecerrando sus ojos se centraba en el placer que obtenía de ser usada y abusada por su joven amante “…esa consentida niñita, malcriada por los caprichos de sus papás…buffff que boquita tienes guarra, no podía ser, pero mi olfato no me engaña nunca y entonces recordé como se habían comportado cuando nos encontramos…y resulta que se habían comportado como las pequeñas putitas a las que olían…siiii y entonces si una golfa huele a guarra…..se comporta como una furcia…tiene que ser una PUTA jajajajajaja ¿verdad que si? ¿Son tus niñitas unas putas, las putas de mi Papi? ¿Se las ha pasado por la piedra como a ti? ¿Se las has proporcionado tú? Porque créeme, no eres su tipo y sin ese tipo de incentivo dudo mucho que te hubiera dedicado ni una mirada ¿eh guarra?” Concluyo, sacando la polla de la boca de la madurita

“Si, si, siiiiiiii, somos sus putas, somos sus guarras, sus golfas, pero follame, follame, no me dejes así, dame, daaaaameee tu pollaaaa, follameeeee, por favooooorrr” respondió desesperada la ardiente madurita mientras entreabría su boca y forzaba su ya dolorosa postura para tragar el duro y ensalivado miembro de su amante

“Jajajajajaja, lo sabía, lo sabía…toma guarra, toda tuya, sáciate…” Respondió satisfecho el dominante joven mientras introducía de golpe su miembro hasta la campanilla de la madura que lo recibió con lágrimas de alegría, para de inmediato recibir, directo a su estómago la abundante y caliente corrida de este.

“Buffffff guarra, buena guarra, si muy buena…y ahora sí, ahora vacía tu culito en la jardinera” A lo que la satisfecha madurita respondió vaciando de su recto la meada que milagrosamente había logrado retener durante todo ese rato, con un evidente gesto de alivio y gozo por haber cumplido con los deseos de su joven Amo.

“Bueno, ahora si…bájate, déjame que te ayude o caerás de bruces ¿y no queremos dañar esa carita de furcia?” le dijo mientras cogiéndola de los brazos, ayudo a desasirse de la baranda a la agarrotada madura, y cogiéndola de debajo de sus brazos la ayudo a incorporarse.

“Bien va siendo hora de irme, creo que tengo alguna cosita que hablar con Papa… ¿no vas a acompañarme a la puerta a despedirme?” la zahirió el joven a la vez terminaba de vestirse “…no tu no, estas bien así…como la golfa que eres” le dijo cuándo Sara pretendía recoger su bikini.

“Ah una última cosa, sabes…hoy es mi no-cumpleaños y todavía no he recibido ningún regalo…no me mires así, más bien el regalo te lo he hecho yo a ti ¿verdad golfa?” empezó a decirle mientras desde atrás abarcaba el chorreante coño de la madura con su mano, penetrando su vagina con el dedo corazón, arrancándole un gemido a la madurita.

“Si mi Amo, claro, claro ¿desea mi Señor? Su esclava esta para servirte” respondió entregada la madurita mientras mordía, excitada, su labio inferior

“Bueno, ya que lo preguntas, Papa siempre me está poniendo pegas al Xiaomi último modelo y con la escasa paga que me da no me llega… ¿a lo mejor tú? No querrás que siga haciendo el ridículo entre mis amigos ¿verdad?” A lo que la aludida se prestó a correr hacia el dormitorio, volviendo rauda con un sobre en sus manos, que desenvolvió nerviosa, mostrando que estaba lleno de billetes de 50 y 20 euros

“¿Cuánto quiere mi Amo? Lo que….” Comenzó a decir la madurita viéndose interrumpida por un guantazo del derecho y del revés que le cruzo su cara.

“¡Pero que te crees! No soy ni tu puto ni tu gigolo, guarraaaa!” grito el irritado joven, para de inmediato cambiar el tono “Claro que si es un regalo de mi enamorada… sería una grosería rechazarlo” y cogiendo el sobre de las manos de la madurita conto hasta 350€ devolviéndole el resto “Ah y dale las gracias al cornudo por la parte que le toca Jajajajjajajaja”

“Bueno, hablando de este que tienes por marido ¿tiene algo suyo en la casa que aprecie sobre todo y de lo que le costara desprenderse al pichafloja?” Pregunto meloso el joven

“No sé, no sé, aquí no tenemos soler cosas así…¡Ah bueno, si, si, si!” rio alborozada la madurita como una chiquilla que hubiera adivinado la respuesta al maestro “el otro día se dejó un encendedor que guarda desde la mili y me llamo al poco muy preocupado por haberlo perdido…pensaba darle la sorpresa cuando volviera…se pondrá muy contento, no sé por qué pero le tiene mucho aprecio y no lo presta a nadie”

“Jajajaja, ¿de la mili dices? Seguro que es recuerdo de algún sargento velludo que le cubría el culo en su catre, jajajajaja” rio con ganas el joven, contento de su propia ocurrencia

“No, no Pedro no es gay…pichafloja tal vez…” respondió torpemente la madurita

“Que sabrá una tonta desatendida como tú…pero bueno que importa. ¡Tráemelo!”

A lo que la aludida corrió a su cuarto, volviendo al poco con un Zippo plateado de lo más corriente

“Bueno no es lo que esperaba…pero servirá. Bueno abur, me piro…nos vemos guapa…te quiero prontito en la playa y vestida para mi…entiendes…como mi golfa que eres…no me defraudes” y cogiendo el encendedor de las manos de la incrédula madurita el joven se dirigió a la puerta seguida de su desnuda amante que lo seguía como un perrito faldero en busca de su última caricia.

Estaban a punto de llegar a la puerta del piso cuando se oyó el ruido de la llave en la cerradura. De inmediato una mirada de terror recorrió el rostro de la desnuda madura, que instintivamente trato de cubrirse a la vez que pretendía huir hacia su dormitorio.

Una sola y feroz mirada del irritado joven sirvió para dejarla inmóvil y que sus manos descansaran, rendidas a sus costados, sus ojos fijos en el suelo y con los colores encendiendo de vergüenza anticipada su rostro.

“Mira, Sara quien ha llegado. Son tus niñitas…de las que estábamos hablando…que casualidad. Bueno yo ya me iba, ya habíamos acabado ¿verdad Sara?. Vuestra mamaíta se ha portado como la estupenda…anfitriona que es y no ha dejado que me vaya sin probar de todo ¿Verdad Sara?”

“Si, si…” respondió humillada la aludida sin saber dónde meterse, mientras sus hijas, aunque espectadoras a distancia de las evoluciones sexuales que habían sucedido hace poco en su piso no daban crédito a este giro de los acontecimientos, plantadas sin saber qué hacer, mudas mientras alternaban sus miradas entre el joven Carlos, tan distinto de cómo lo dejaron cuando llegó, y su desnuda madre.

“Pero bueno no os quedéis ahí y cerrar la puerta que mama va a resfriarse con la corriente, jajajaja.

Sabéis, vuestra mamaíta y yo hemos aprovechado el tiempo para conocernos en profundidad, muy pero que muy en profundidad, y al final, entre unas cosas y otras hemos terminado hablando de sus niñitas…estáis tan creciditas…” soltó el joven plantándose frente a las aludidas que se mantenían hombro con hombro paradas en el salón, empezando a recorrer con sus dedos índice y corazón desde la cadera al nacimiento del pecho de la chinita, a la que sin poderlo evitar se le erizaron los pelos y su piel se puso de gallina, mezcla de temor y excitación “...tan apetecibles…pero claro tendremos que esperar a conocernos a que estéis limpitas y frescas…no como ahora…recién usadas…” prosiguió recogiendo con sus dedos un olvidado grumo de esperma que aún permanecía en el interior de los muslos de la mayor

“Tenía yo razón y me lo ha confirmado vuestra mamaíta, sus niñitas están dejando de serlo y se han convertido en un par de…mujercitas, un regalo para alguien que sepa apreciar todo lo que pueden ofrecer” continúo llevando sus dedos, con el grumo de esperma, a la altura de los labios de Sarita que desafiante se limitó a responder “Yo no soy regalo de nada ni de nadie, a mi hay que ganárseme…”

“Ya veremos…vendrás a mi arrastrándote y suplicándome…ya verás…” contesto ferozmente el joven, fijando su mirada en la chinita a la que consiguió dejar muda “…y tu guapa, ¿serás tan desconsiderada como tu hermanita?…me parece que no… ¿eh bonita?” prosiguió Carlos tornando su atención hacia la rubita, mirándola desde arriba y ofreciéndole sus dedos que la aludida no dudo en, entreabriendo sus sonrosados labios, acoger en su boca y chupar con deleite

“¿Te gusta eh? Tal vez porque es un gusto conocido. Ven prueba este a ver qué te parece” continúo dirigiéndose a la rubita mientras volviéndose recogía un resto de su propia leche de la comisura de los labios de la madre de las niñas, dándoselo a probar a la sumisa rubita “¿Y bien?...”

“Esta bueno, muy bueno…me gusta” respondió sonriente la rubita, relamiéndose, con un brillo pícaro en sus ojos “pero me ha sabido a poco…”

“Jajjajaja… ¿ves? Tu hermanita esta mejor educada que tú y prueba lo que se le ofrece, aparte de tener muy buen gusto. No te preocupes bonita tendrás para hartarte, pero no ahora, ya habrá tiempo…Bueno os dejo que se me hace tarde. Nos vemos” Concluyo el satisfecho joven cerrando la puerta del piso tras de sí.

Nada más cerrarse, en el piso pareció que se hubiera desatado una tormenta, y tornándose la chinita frente a su todavía aturdida madre le grito “¿Qué ha pasado aquí? Vamos cuenta…a que ha venido esto ¿Así cumples los deseos del Amo?

Y tú, maldita idiota ¿tenías que seguirle la corriente a ese engreído? ¿o es que solo piensas con el coño?” prosiguió refiriéndose a su hermanita que ante la regañina bajo humildemente sus ojillos.

” No sé,…estaba rico…es muy guapo…” respondió quedamente la rubita, temiendo la respuesta de su irritada hermanita

“Bueno, bueno desde luego estoy rodeada de tontas que solo piensan con el coño…a ver como arreglamos esto, como se lo cuento al Amo…bueno seguro que tiene arreglo…el Amo pondrá en su sitio a ese engreído” continúo hablando para si la chinita, más calmada, aunque no tan segura de sí misma como pretendía aparentar.

“Vale, vale, ahora lo importante es hacer lo que no ha encargado el Amo, tenemos que estar en la playa en media hora, así que ya podéis espabilaros. Arreglar esto, que este mediodía llega Papa con Carmen, y no debe sospechar nada. Además, rapidito que el Amo nos ha dicho que bajemos dispuestas y juguetonas no sé qué se le habrá ocurrido, pero desde luego no pienso desilusionarlo ni una vez, y ni se os ocurra a vosotras u os despellejo” termino, yendo a su dormitorio a refrescarse y ponerse a gusto de su Amo, que no pensaba estropearse sus manos arreglando el piso ni ofrecerle ventaja alguna a su hermanita y mamaíta para aparecer como más deseable ante su Amo, solo un pensamiento nublo su mente cuando se acordó de Clarita y el borrón que podía suponer para ella en su consideración ante el Amo “A la mierda, si es tonta y no lo aprovecha, ella sabrá, seguro que la golfa de Carmen no me deja en mal lugar” se dijo para sí recobrando la sonrisa y el ánimo, eligiendo entre sus biquinis uno de leopardo que le caía especialmente bien, realzando sus pechos y marcando su inflamada vulva, pues ya se había encargado de eliminar el forro de todos ellos.

A la par, la rubita y su mama habían terminado de arreglar el piso, eliminando todo rastro de la orgia que acababa de acontecer. Compartiendo el baño pequeño, pues el del dormitorio principal, más amplio, hacia una semana que lo disfrutaba en exclusiva la favorita del Amo, se afanaban en aparecer como recién levantadas, eliminados los rastros del sexo en su cuerpo, refrescando sus rostros y cubriéndolos de una ligera capa de maquillaje que las hiciera atractivas a los ojos de su macho.

Mientras la mamaíta elegía un biquini de reciente adquisición de color verde limón, poco más de un triangulito que le cubría su vulva, y continuaba como un simple hilo desde su vagina a la raja del culo para terminar en el hilo que le ceñía la cintura y dos escuetos triángulos que apenas cubrían sus pezones, la rubita se decantó por un coqueto biquini con volantitos, de una talla menor a la que correspondería lo que a cada paso dejaba mayor porción de su culito al descubierto mientras para arriba se limitó a una ligera camisetita de tirantes que por todas sus aberturas dejaba a la vista sus incipientes pechitos.

Eligiendo ambas un ligero carmín para sus labios, terminaron a tiempo para acudir a la irritada llamada de Sarita, que las reclamaba en el salón para darles su visto bueno

Continuara…