Mi compañera de trabajo se casa en un mes
Lleva diez años con el mismo hombre y nunca ha conocido a otro. Pero en el silencio del coche, con el compromiso a un mes de distancia, la curiosidad pesa más que la lealtad. Javi sabe que esta vez no va a dejar que se vaya intacta.
Marta y yo trabajamos en una empresa grande de productos químicos, los dos en el departamento comercial, y ese día salimos juntos a hacer una visita a un cliente que el jefe había decidido que se traspasaba de mi cartera a la suya, con el objeto de presentarla como nueva responsable de su cuenta.
He de decir que ella y yo nos llevamos muy bien, tenemos bastante confianza el uno con el otro, fui la persona que cuando entró a la empresa me encargué de su formación y pasamos bastante tiempo juntos.
Era verano y Marta iba espectacularmente vestida para causar buena impresión, armas de mujer, ya se sabe. A ver, vestida con clase, nada de llamativa excesivamente, pero un vestido por encima de sus rodillas que sugería todas sus formas, y con un poco de vuelo en la parte de las piernas, y con un escote que sin ser escandaloso no podías evitar el mirar.
Esto estaba unido a que era muy guapa y muy bien formada, nada de gorda, ni mucho menos, pero con unas tetas grandes y firmes, calculo que una 95, y un culo que llamaba la atención por su rotundidad y que cuando iba andando no podías escapar a su magnetismo.
Estaba comprometida, de hecho, se casaba en un mes, pero eso no era obstáculo para que casi todo el mundo de la oficina en algún momento le hubiera tirado la caña, yo incluido una vez puntualmente en una fiesta de empresa y ya con unas copas tomadas, pero ella siempre con una sonrisa nos dejaba con la miel en los labios. Era muy sociable, muy simpática y, de alguna manera, un poco niña a pesar de sus 28 años. No rehuía ese tipo de conversaciones, es más entraba en ellas, pero se reía y, como ya digo, nunca dejaba que la cosa fuera a más.
Yo estoy casado, tengo ya 45 años, y soy un poco cabra loca, tengo un buen matrimonio, pero alguna que otra vez he picado por aquí y por allí. No estoy mal, me cuido, soy simpático y sé que gusto a las mujeres.
Íbamos en mi coche, y la notaba un poco más seria de lo habitual,
--¿te pasa algo Marta?, te noto un poco tristona
--No Javi, tranquilo, no es nada
--Venga, va, sabes que puedes contarme lo que sea, si es que se puede saber, pero algo te pasa
--No, de verdad que no es nada, es solamente que me caso en un mes, ya está todo preparado, y......., dijo callándose ahí y bajando la mirada
--¿y?...
--Bueno, que ahora me están entrando dudas de si Juan Carlos es el hombre de mi vida, ya está ya lo he dicho!, pero por favor no cuentes nada de esto, eh?
--Joder, y eso?, vamos a ver tampoco tienes que preocuparte demasiado, creo yo, es algo normal, es un paso importante el que dais, pero vamos, que ya es hora también, llevas, ¿cuanto tiempo con él, diez años?
--Si, desde los 18 años
--Vamos que os conocéis perfectamente, ya habréis tenido de todo como si fuerais matrimonio, días de vino y rosas, y discusiones menos serias, y más serias, no?, vamos que es normal tu inquietud, pero no son dudas, tranquila
--¿seguro, tú crées?, yo es que ahora le doy vueltas a eso precisamente, que llevamos mucho tiempo juntos, no sé
--eso es bueno, no?
--Pues no lo sé
--¿a qué te refieres?, no entiendo
--Pues..., a ver, de verdad que me estoy confesando contigo, no cuentes nada, por dios, ¿vale? Es que, eso, que llevo 10 años solo con él
--A ver, a ver si estoy entendiendo, y me corriges si no es así, ¿quieres decir que nunca has estado con otro hombre?
--......si, eso,.....dijo, subiendo los colores a su cara que bajó como queriendo ocultarse
Habíamos llegado al parking de las oficinas de nuestro cliente, no era grande y no había casi coches aparcados.
--Uffff, bueno, la verdad es que en estos tiempos muy normal no es, pero bueno, estáis enamorados, no?
--Sí, eso si, de eso no tengo dudas, pero eso es lo que da vueltas a mi cabeza ahora mismo, me dijo mirándome. Yo, no sé por qué, pero puse mi mano instintivamente en su rodilla. Ella dirigió ahí sus ojos y volvió a mirarme sin decir nada. Nos miramos los dos y subí un poco más mi mano por su muslo
--Javi....
--Tranquila, no pasa nada, solo lo que tú quieras que pase, susurré muy cerca de ella acercando mis labios a los suyos. Ella no hizo nada, no los abrió, se quedó como paralizada dejando que la besara, mientras mi mano se adentró un poco más por debajo de su falda
--Javi, no, por favor, gimió un poco, pero yo insistí con mi lengua suavemente entre sus labios buscando la suya, mientras mi mano se adentraba más entre sus piernas llegando prácticamente hasta su tanga. Pude sentir su calor y apreté más mi boca a la suya venciendo su resistencia, ella abrió la boca levemente y mi lengua se enroscó con la suya al tiempo de que mis dedos acariciaron su coño por encima de la tela. Volvió a gemir quedamente, --Javi, por favor, por favor, para por favor, pero sin moverse y dejándose hacer.
Deslicé mi mano por dentro de su tanga, sintiendo la humedad de su coño y metiendo un poco uno de mis dedos dentro de ella intensificando mi beso, mi lengua totalmente dentro de su boca, que ahora era ella la que la enredaba con la mía, abriendo sus piernas de manera instintiva.
Mordí sus labios mientras la follaba con dos de mis dedos. Ella me cogía la cara con uno de sus manos, mientras la otra apretaba la mía contra su coño,
--Ahhhh;, Javi, no, no, no, gemía y gemía,..…. pero sin dejar de comerme la boca. Su coño chapoteaba, estaba literalmente empapado, sus piernas abiertas totalmente.
Bajé mi cara a su escote y lamí sus tetas, ella cogió mi cabeza y me apretó contra ellas. Como pude bajé un poco uno de los tirantes de su vestido dejando su sujetador a la vista. Lo bajé por debajo de una de sus tetas y me lancé a devorar su pezón, que estaba totalmente de punta, duro, tieso. Lo cogí con mis labios tirando de él y lo mordí con mis dientes,
--ahhhhhhhhhh, joderrr Javi, esto no puede ser, por favor, déjame, déjame, vas a hacer que me corra, déjameeee!!!, pero apretando mi cabeza contra ella. No hice caso de sus quejas y volví a morder ese pezón fuerte, con ganas, mientras mis dedos penetraban hasta el fondo de su coño, percutiendo como un pistón dentro de ella. Sus gemidos eran afrodisiacos para mi polla que ya me dolía dentro de los pantalones. Con una mano me los desabroché y me la saqué fuera, estaba totalmente tiesa, dura. Ella la miró, alternando su mirada a ella y a mi mano que seguía con mis dedos dentro de su coño,
--Ahhhhhh, dios, Javi, me corro, me corro joderrr, siiiiiiiii, sigue así, sigue, sigue, más dentro, másss, mas, mássssssss, ahhhhhhhhhhhhhhhh, me corroooooo, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, casi chilló con su cuerpo temblando y convulsionando con el orgasmo que la arrasó.
Terminó de correrse y la besé, nos besamos, dulcemente con mis dedos acariciando su cara,
--¿quieres que termine todo en este momento?, la dije mientras nos sosteníamos la mirada durante unos interminables segundos,
--.......no, esto es una locura, pero no quiero que acabe todavía, dijo ella de manera casi inaudible.
Yo no dije nada, simplemente miré a la parte de atrás del coche, salimos y nos sentamos en el asiento trasero. Me bajé un poco más los pantalones arrastrando mi slip hacia abajo, cogí su cabeza y de manera muy delicada la empujé hacia abajo donde esperaba mi polla tiesa.
Me miró sin decir nada y se dejó arrastrar hasta que sentí el óvalo de sus labios rodeándola, diossssssssss, esa boca que me volvía loco, esos labios tan perfectos que ahora chupaban mi capullo!!, empujé su cabeza un poco más, ella dejándose hacer y tragándose mi rabo ahora por entero, su cabeza subía y bajaba, la follaba la boca literalmente, mientras con una mano por encima de su espalda recogí su vestido en su cintura, diosssssss, la visión de su culo en esa postura era simplemente perfecta, le di un azote muy leve antes de acariciarlo por entero y por todas partes, metí un dedo entre sus cachetes llegando al anillo de su culo que seguí acariciando metiendo uno de mis dedos dentro,
--mmmmmmmmm, gimió ella devorando mi polla. Mi dedo entraba en su culo y mi polla en su boca.
--Ven cielo, ven, si sigues así harás que me corra y quiero follarte, dije, apartándola un poco. Me senté con mi espalda contra el respaldo y la subí a horcajadas encima de mí. Su vestido por la cintura, sus tetas por encima del sujetador que ella misma se desabrochó dejándolas libres, nuestras miradas oscuras, cargadas de deseo. Metió una de sus manos entre los dos, agarró mi polla y apartando su tanga se dejó caer y se la metió entera.
--Ahhh, diossssssssss, gimió, mientras yo agarré esas dos tetazas que ahora veía en su plenitud enfrente de mi cara, lamiéndolas, apretándolas, mordiéndolas,
--Si, joder Marta, me vuelves loco, que tetas tienes joder, cuantas veces he soñado con tenerlas así, fóllame, vamos, fóllame tú!!!, grité, mientras ella agarraba mi cabeza y me besaba con pasión, mordiendo mi boca. Agarré sus caderas para subirla y bajarla haciendo que mi rabo llegara hasta su útero, mientras ella apretaba mi cara contra sus tetas,
--Vamos cómetelas, ¿te gustan, te gustan mis tetas?, Diossss, que bueno, que polla tienes cabrón, fóllame, reviéntame!!, chillaba ya desatada botando encima de mi, sus ojos turbios, --muerde mis tetas cabronazo, si tanto te gustan muérdelas, muerde mis pezones fuerte, eso me vuelve loca, hazlo, ahhhhhh!!!!; diosssss, más, quiero más, fóllame, fóllame!!!!
--Siiii, te voy a reventar, joder, toma polla, toma polla, vamos, sigue, sigue así, me tienes a punto, vamos clávate mi polla más dentro y córrete mi niña, hazlo, hazlo, decía, mordiendo sus pezones, clavando mis dientes en ellos,
--Diosssssss, diosssssssssss, diossssssssss, eso es así, así, más fuerte, muerde más fuerte, me voy a correrrrrrrrr, joder me corro otra vez Javi, me vuelve loca tu polla Javi, me corroooooooooooooooooooooo, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!, dame tu leche, dámela, dámela, córrete dentro de mi!!!, dioooooooossssssssssssssssss!!!!!, gritó, ahora sin límites, tanto que tuve que taparle su boca como podía mientras su coño apretaba mi polla y yo me corría a la vez inundando su coño con mi leche caliente.
--Siiiiiiiiiiiiiiiiiii, me corro Marta, vamos, toda mi leche para ti, vamos, sácamela toda!!!
--Siiiiiiiiii, dios como la siento Javi, ahhhh, joder, joder, joderrrrrrrrrrr!!!!
Terminamos a la vez y se dejó caer exhausta contra mi pecho, los dos respirando agitadamente, sudando. Pasó un minuto en esa postura con los dos recuperándonos sin decir nada, hasta que la aparté un poco mirando su cara a centímetros de la mía. La cogí con las dos manos y la besé con cariño, casi con amor, devolviéndome ella el beso como de dos enamorados.
--¿arrepentida?, pregunté
--No, para nada, respondió con una sonrisa
--Ya has estado con otro hombre aparte de tu novio
--Si
--Imagino que esto no se va a volver a repetir, verdad?
--Imaginas bien.......pero me ha encantado hacerlo.
Relatos similares
- Sexo con maduros
Penetrada por un casado
Ella nunca había sentido nada como eso. Él, un desconocido casado, la miraba con hambre mientras servía las copas.
Comparte:Infidelidad consentidaPrimera vezTransgresion moral
- Hetero: Infidelidad
Mensaje por error. Resaca de lujuria
Cristian no esperaba que Marta respondiera. Pero cuando el teléfono vibró, supo que la noche anterior no había sido un error.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion profesor alumnaTransgresion moral
- Hetero: Infidelidad
La Piscina
Loreto siempre fue la vecina perfecta: elegante, distante y cautivadora. Pero cuando su matrimonio se resquebraja y ella aparece en la puerta de…
Comparte:Infidelidad consentidaPrimera vezRelacion profesor alumna
- Hetero: Infidelidad
Mi noche más morbosa en un tren III
Bajo la mesa, mientras todos fingían normalidad, sus dedos ya sabían lo que sus labios no se atrevían a decir.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion profesor alumnaDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Mi vecino me hace feliz
Ana creía que su vida perfecta estaba asegurada, pero el silencio de su casa vacía y la mirada insaciable de un vecino joven están a punto de…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion profesor alumnaDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Susy y el casero (1)
Él solo quería revisar unas escaleras, pero Susy lo miró como si ya lo hubiera desnudado. Ahora, la invitación a desayunar a solas en su casa es la…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion profesor alumnaDeseo reprimido