Xtories

Penetrada por un casado

Ella nunca había sentido nada como eso. Él, un desconocido casado, la miraba con hambre mientras servía las copas. Cuando la puerta del baño se cerró, la inocencia se rompió junto con las reglas que vivía.

Apretadita0237K vistas9.5· 17 votos

Leo mucho este blog aunque nunca escribo. Pero hoy me he decidido a contaros mi historia, una historia real que viví hace poco y que me tiene tocandome desde entonces.

Desde que leo me noto mucho más suelta, más feliz, más dispuesta. Yo era virgen hasta que conocí a mi ex pareja hace un año. Os puedo contar como fueron nuestros encuentros sexuales, pero me costó mucho acostumbrarme al sexo porque estoy muy apretadita. Siempre me preguntan que si es mi primera vez. Suelo mentir y decir que si, a todos les gusta oír que son el primero.

No tengo grandes fetiches, lo que más me enciende es sentirme deseada. Suplicar que se corran dentro cuando están cerca del éxtasis, hacerme la inocente, decirles que noto como me abren poco a poco… El otro día esto llegó demasiado lejos. Siempre he tenido muchos valores y creía que no había nada pero que meterse en un matrimonio hasta que conocí a Luis.

Luis es de otra ciudad, a más de 600km, pero estaba en mi ciudad por trabajo. Moreno, con barba, 20 años mayor que yo, el tiene 40, casado, alto y muy muy guapo. Yo tengo 20, soy morena con el pelo largo y como estoy delgada y no tengo mucho pecho suelo ir sin sujetador (cosa que se nota bastante) y lucir mucho mi culo (que si es bonito)

Yo estaba sirviendo copas y el estaba en la barra, me miro deseoso y un amigo nos presentó. Yo seguía poniendo copas mientras notaba su mirada fija en mi culo y me contoneaba delante suyo para que lo notara. Me iba acercando cada poco a rellenarle la copa y, como aún no había notado su anillo, iba jugando con el.

Entonces, en una de esas, surgió. Me dijo entre risas que seguro que era incapaz de hacer que otro hombre que llevaba toda la noche sin beber tomara un chupito conmigo. Le miré con recelo y le pregunté si pensaba que por ser camarera no se me daría bien vender o no tendría capacidad de persuasión (estudio veterinaria, lo de poner copas es algo puntual y el es el dueño de una gran empresa española de servicio a domicilio). En menos de treinta segundos ya había ganado la apuesta. Me dijo que me daría lo que quisiera y le respondí que a él. Entonces me contó que estaba casado.

Me sentó fatal. Me daba mucho morbo ser penetrada por un madurito. Me notaba mojada… casi tanto como mientras cuento esta historia. Espero que sepáis que si os masturbais leyéndola, yo lo hago escribiéndola; aunque solo por fuera, es uno de mis trucos para estar apretadita, dejarle ese privilegio de estar dentro de mi al pene de los hombres. Por eso los deseo tanto.

La cuestión es que dados mis valores, dejé de hablarle y continué con mi trabajo. Quien has sido camarero sabe que una vez te tomas un chupito con un cliente ya te tomas uno con casi cada mesa. Acabe un poco perjudicada. Estaban cerrando el bar y mi jornada había acabado. Entonces acompañé a mi amiga al baño, sin saber que el nos seguía. Justo al entrar me gire y le vi ahí, en la puerta, guapísimo y con cara de desearme. Entonces porfin lo hizo, me besó. No se si fue el alcohol o las ganas, pero decidí que me daba igual que estuviera casado. Me iba a hacer suya.

Como de costumbre le dije que era virgen y le pedí que me lo hiciera con cariño. El me dijo que no me creía y que me iba a destrozar. La verdad es que nunca me había visto tan mojada. Cuatro besos y sus dedos me bajaron los pantalones y el tanga a la vez mientras me encerraba en un baño y mi amiga salía a fumar para dejarnos intimidad.

Sus dedos fueron directos a buscar mi vagina. Separo los labios y empezó a masajear mi clitoris. Cómo se notaba la experiencia. Gemí y siguió. No podía más, estaba muy excitada y quería ser penetrada. Cogí su mano y le susurré al oído “entra” y entonces lo sentí, dos dedos entrando dentro de mi. Arquee la espalda del placer. Que te abran es una sensación inigualable.

Mis manos fueron directas a su miembro. Baje sus pantalones y el salió de mi para bajar sus calzoncillos. Sin pensarlo me gire contra la pared, levantando el culito y doblando la espalda, dejando mi agujero a la altura de su miembro. No había visto su pene, así que mi primera impresión fue el grosor que sentí cuando lo coloco en mi entrada. Noté que era grande, mucho más gordo que el de los chicos con los que había estado. Me pregunto “estás segura?” mientras me cogía del pelo y mi única respuesta fue “soy tuya, date placer porfavor”

Mi interior caliente se vio embestido por su pene frío y erecto. Era grueso y largo. Gemi de placer y dolor. Notaba cada parte de él. Empezó con embestidas fuertes y secas, yo le pedía más. A continuación se sentó en el baño, y yo, dándole la espalda, le cabalgué sobre el pene. Mientras el me tocaba el clitoris. Que placer tan grande. Normalmente me gusta el sexo suave y rápido, pero aquí solo quería llegar al orgasmo pronto y sentir su líquido llenar cada parte de mi. No se si es algo raro, pero me pone muchísimo la idea de que quizás me quede embarazada. Creo que si un hombre mientras me penetra dice “quizás te dejo embarazada pero me da igual” me correria al instante.

Al rato, mi coño se adaptó y tuve que cambiar de posición. Me cogió en brazos y otra vez contra la pared esta vez cara a cara. Luego otra vez sentados conmigo encima pero esta vez frente a frente. Llevaba ya 30 minutos siendo penetrada, ninguno de mi edad había durado tanto. Yo notaba mi interior romperse y me daba igual. Era suya, su muñeca, y me estaba disfrutando. Mi cuerpo le abrazaba, mi vagina le daba tanto placer… entonces me avisó de que se iba a correr.

Le supliqué que se corriera dentro, que me llenara del el. Me dijo que no. Entonces saco su pene a traición y vi como mi ansiada recompensa salía de él fuera de mi. Entonces me la volví a introducir. El me miró sorprendido:

no has llegado?

No, y como te has corrido fuera no vas a parar hasta que yo llegue

Está bien, mi pene aún durará unos minutos empalmado y luego te masturbare hasta que llegues. Vas a tener el mejor orgasmo de tu vida

Siguió con el pene dentro de mi. Embestidas rápidas y fuertes. Mi mano fue a buscar mi clitoris para ayudarme. Me dijo que iba a enseñarme algo mejor. Escupió en su mano y introdujo un dedo por mi culo. Empezó a masturbarme. Nunca me habían metido nada por ahí. No entendía porque sentía tanto placer.

Que es este placer? -pregunté

Te gusta verdad? Nunca lo habías sentido

No - susurré entre gemidos

Saque su pene de mi coño e intenté metérmelo por detrás. Por desgracia no estaba lo suficientemente duro. Le pedí que la próxima vez, si volvía a mi ciudad, me enseñara el sexo anal. Me dijo que no lo dudara, y que ahí si se correría dentro, pero que ahora me tocaba correrme.

Usó tres dedos para cada agujero y yo me toque el clitoris hasta que me corri. Un río salió de mi. Fue un placer increíble. Nos vestimos y salimos del baño con la promesa de volvernos a ver.

Desde entonces, tengo muchas ganas de seguir probando hombres mayores (mejor si no están casados) y de probar el sexo anal y otras cosas nuevas. Una vez lo tenga me encantaría probar la doble penetracion… Que ganas de seguir explorando el sexo.

Me siento mal por su mujer, pero seguro que no soy la primera ni la última. Desde entonces hablamos alguna vez y estoy deseando que vuelva para volverlo a hacer.

Espero que os haya gustado mi historia. Yo he vuelto a tener un orgasmo mientras la contaba. Espero que vosotros también.

Hasta la próxima