El abuelo y la profe Parte 8
La cámara no parpadea, pero mi mundo se quiebra. Ella jura que no ha hecho nada, mientras en la pantalla, su cuerpo obedece órdenes que yo nunca di. Ahora, no solo la pierdo a ella, sino que me obligan a mirar cómo comparten su placer con otro hombre.
EL ABUELO Y LA PROFE Parte 8
Y luego los vi alejarse, los dos completamente desnudos, cogidos de la mano, dejando la ropa tirada en el suelo de la sala.
_Vamos a la cama de Salva_ había dicho el viejo y encabezó la marcha y ella detrás, caminando felinamente, moviendo el culazo desnudo y azotado, el culazo que le acababan de desvirgar, el culazo que le acababan de reventar, cogida de su manaza, sumisamente, una hembra siguiendo a su macho. Tan sencillo y primordial como eso.
Y entonces esperé que hubiera otra cámara en el cuarto, pero no la había, la única cámara seguía enfocando ese sofá vació y las ropas de ellos dos desperdigadas por ahí y luego comencé a escuchar los gemidos de Amaia desde la habitación, seguramente la cama matrimonial de Salva y su esposa, y Amaia ya no se cortaba ante nada, pues al parecer no le importaba estar follando en la cama de los padres de un alumno, en una casa ajena.
PLASSSS!!!.....PLASSSSS!!!
Los azotes en el culo que seguían sonando ahora un poco lejanos, como el eco perdido de una batalla y los gemidos y algunas palabras sueltas.
_¡¡¡¡¡Fóllame…….me corroooo!!!..........Dios…..no pares!!!....._ cosas que decía ella
Y algunas cosas sueltas que decía el viejo.
_ ¿Te follo el culo otra vez?_
_Ahora vas a tragar mi lefa_ dijo en otro momento eso lo escuché con total claridad.
Y lo más increíble y denigrante es que yo seguía escuchando todo eso y siempre mirando el sofá inmóvil donde habían follado y las prendas desperdigadas por el suelo, el vaquero ajustado tirado hecho un bollo y las botas marrones y las medias y el sujetador a medias colgando del sofá.
Y seguía masturbándome, retrasando el momento de desahogarme, con el corazón hecho un guiñapo dentro del pecho.
Euforia en mi polla y depresión en mi alma, dos fuerzas contrapuestas dentro de mí.
Estuve así por espacio de una hora, escuchando esos sonidos y gemidos y alaridos femeninos provenientes del cuarto.
Y entonces mi móvil vibró, era una llamada de Amaia.
_Hola cari ¿no vienes a casa?_ dijo ella
_Hola cariño, he tenido que venir a mi oficina en la Uni a por unos papeles y me he quedado trabajando, no me esperes, regresaré tarde…._ dije
_ ¿Estás bien? Tenías la cara un poco rara cuando nos vimos hoy_
_Sí, estoy, bien, un poco cansado_
_Perdona si he estado…..algo borde últimamente…_ dijo ella
_No, no pasa nada_ dije
_Con eso de si te gustaría verme follar con otro, tú no eres así ¿Verdad?_
Hice un silencio, es como que ella se rebelaba de alguna manera ante la orden que le había dado el viejo.
_Bueno, tendría que pensarlo tal vez, pero tú no follarías con otro tío sin decírmelo ¿verdad?_
_Claro que no ¿Cómo se te ocurre?_ dijo ella y por dios, sentí mi polla palpitar dolorosamente y seguía mirando esos despojos, ese campo de batalla que era el sofá con la ropa de ella tirada por doquier.
Y entonces ella apareció en imagen, en el video, desnuda, con sus tetazas chocándose levemente al caminar y su rostro parecía muy pálido y cansado
Y experimenté una de las fases del cornudo, escuchar como su esposa o su novia niega algo que ha sucedido, la naturalidad de la mentira, la perfidia, aunque yo hubiese propiciado todo desde el principio.
_No sé, porque si me estás proponiendo que te vea follar con otro, igual ya tienes a alguien que has elegido para ello, alguien que te pone mucho_ dije
_ ¿Pero que me estás contando, tío? Yo no te propongo nada, Andrés, solo….solo son juegos de adultos…..que vamos….solo he creído que a ti te gustaría fantasear con algo así…_
_Claro, lo entiendo….._ dije, me daba cuenta que ella no sabía lo que le estaba pasando, que por un lado estaba en poder de ese viejo y que su comportamiento era errático y contradictorio.
El viejo cogía una silla y se sentaba de costado a la cámara y luego ella se arrodillaba entre sus piernas y se pegaba a él y cogía sus enormes pechos con las manos y envolvía esa gigantesca y gorda polla entre sus pechos.
_Perdona si he estado un poco rara, te amo, te sigo amando, eres mi persona especial…._ dijo la Amaia del telefonillo.
Me jodía que usara esa frase estúpida cogida de alguna película americana.
La Amaia del video, acunaba esa enorme verga del viejo entre sus enormes pechos arriba y abajo y él le acariciaba la cabeza.
Y luego guio su cabecita hacía abajo y la boquita de ella hizo contacto con la cabeza de la polla que emergía por entre medio de las tetazas como un cohete despegando de cabo Cañaveral.
_ ¿Sigo siento tu persona especial? _ dije mientras me cascaba la polla
_Claro, bobo, eres todo lo que quiero en el mundo, eres lo que le da sentido a todo_ dijo ella en el móvil y mientras en el video, su lengüita se enroscaba en la cabeza morada e hinchada de la verga del viejo y sus manitas se acomodaban las tetas para que esa barra de carne no se escapara del nido tibio que le había formado.
_Tal vez algún día sí que me gustaría verte con otro_ dije
_ ¿Sí?...verme de qué manera…. ¿follando?_ dijo ella
_No sé si follando, tal vez, me gustaría verte de rodillas frente a alguien, tal vez un viejo……un viejo como el abuelo ese de tu alumna…._
_Joder, Andrés…. ¿De verdad te gustaría eso?....no….no pareces tú….- dijo ella, un poco decepcionada.
_Es solo una fantasía, no lo tomes como…..que a mí me gustaría verte con otro…._
_ ¿De rodillas frente a un viejo y que más?...._ dijo la Amaia del móvil
La Amaia del video se estaba tragando la polla del viejo manteniéndola aprisionada entre sus tetazas tibias y sudadas y algo deformadas en esa posición.
_Olvídalo, es una tontería….en realidad me gustaría tener hijos contigo….._ dije, ya sin saber que decir, el viejo echaba su cabezota hacía atrás y revolvía el pelo de Amaia y esta se devoraba la polla que seguía emergiendo por entre el canal de las tetas cada vez con mayor violencia
_ ¿Hijos? Nunca hemos hablado mucho de ello…_ dijo ella
_Y mira si el día de mañana pensáramos en tener hijos y yo te dijera ahora que….._
Las piernas del viejo temblequeaban, estaba a punto de correrse y Amaia se aferraba las tetas comprimiendo la polla y su boquita trataba de no dejar escapar esa verga tensa y llena de lefa cada vez que aparecía desde abajo por el canal sudado de las tetazas.
_ ¿Si me dijeras qué?...una cosa es la maternidad y otra el sexo y tampoco es qué….-
_Si te dijera que me gustaría ver como pajeas esa polla enorme del viejo entre tus tetas y se la chupas al mismo tiempo y luego….._
_¡¡Andrés!!!....¿pero qué me dices, tío….?_
_Y luego el viejo se corre en tu boca y tú….._
Las piernas del viejo temblequeaban como si fuera epiléptico y con sus dos manazas sujetaban la cabeza de Amaia contra su polla y ella tragaba, estaba tragando la corrida asquerosa de ese viejo, no dejaba de tragar y de mirarle, pues seguramente él se lo había ordenado.
_No quiero seguir escuchando…._ dijo la Amaia del móvil, me pareció que tragaba saliva.
_Perdona si me he pasado….no me esperes despierta, me queda trabajo por hacer…._ dije
_Vale, te dejo algo de comida en el frigorífico_ dijo ella, un poco cortante.
La Amaia del video se quitó la polla de la boca y trató de recuperar aire, puse volumen a mis cascos.
_Que buena mamona eres, cariño…_ dijo el viejo
_He tragado tu leche ya tres veces…….y además te has corrido en mi culo….eres un cabrón_
_Joder, cuatro polvos es mucho para mi edad_ dijo él y le acarició el pelo y luego se inclinó y se besaron en la boca.
_Tú te has corrido muchas veces ¿no?_ dijo el viejo, poniéndose en pie
_Si, varias…._ dijo ella
_El doble que yo, te debes haber corrido unas diez veces…_ dijo él
_No llevé la cuenta…._ dijo ella mientras se ponía el tanga.
_Con tu novio ya sabes, métele la idea en la cabecita, que le gustaría verte follar con otro…._
_ ¿Para qué quieres eso?_ dijo ella
_Porque voy a follarte delante de él…._
_Estás loco, eso no va a pasar, tú no conoces a mi novio_ dijo ella
_Y además prueba de chuparle el culo como te he enseñado hoy_
_No me lo recuerdes_ dijo ella mientras tiraba de su vaqueros para arriba, ajustándolos a su cuerpazo.
_Chupas muy bien el culo, esa lengüita que tienes…._ dijo él, ella no respondió, se sentó en el sofá para ponerse las botas.
_Y si le gusta como se lo chupas, métele unos deditos en el culo, a ver qué tan maricón es el cornudo_
Ahora no estaba seguro de si el viejo había dicho mi nombre hacía un rato, tal vez no había dicho Andrés, sino otra cosa, ya ves, o algo así.
Pero lo que me sorprendía es como ella había seguido sus órdenes para conmigo, me había metido la idea en la cabeza sobre follar con otro y luego me había chupado el culo y hasta me había metido los dedos y todo por orden de este viejo del demonio.
Y volví a mirar ese video, ella despatarrada sobre él con la polla en el culo, su carita deformada en una mueca de placer y congelé la imagen y me corrí, me desintegré en mi mano.
El siguiente video tenía un título, domingo por la tarde.
Me hice un café, tenía una maquina eléctrica en mi oficina.
Me recosté sobre la silla, con la taza de café en la mano, mi vida había cambiado para siempre, ya no era quien era antes de ver el video ni tampoco era Amaia la que había conocido hasta ahora, todo había cambiado.
A la vez sentía alivio, en comparación con las actitudes raras de ella durante el sábado por la noche y luego el domingo.
Decidí mirar el video del domingo.
La imagen era en otro sitio, pero otra vez había un sofá, esta vez un sofá chesterfield bastante nuevo, de cuero, de color negro.
Y la cámara enfocaba allí con toda claridad y entonces aparecía la figura del viejo envuelto en una especie de bata de color rojo vino, atada a la cintura por una cinta de tela del mismo color y se veían los pelillos canosos del pecho y detrás de él, una mujer, era Mónica, con un mini vestido negro y unos zapatos de tacón y el pelo rubio y rizado y la esbeltez de su cuerpo, con sus pechos pequeños y sus largas y torneadas piernas.
_He hecho todo lo que me has pedido, incluso follar con Santi y luego quedar con ella y su novio ayer por la noche_ dijo Mónica, su cara evidenciaba un cierto fastidio.
_Te lo habrás pasado de puta madre_ dijo el viejo
_No sé qué es lo que quieres_ dijo ella
_Ayer me he follado a Amaia ¿no te lo ha contado?:
_No…._ dijo Mónica, pero me di cuenta que la sorpresa la había afectado.
_Había pensado que erais amigas, amigas íntimas_ dijo él
_Sí que lo somos_ dijo ella, se sentaron en el sofá.
_Pues no te ha querido contar como le follado el culo, era virgen, ¿sabes? he tenido que desvirgarle ese culazo que tiene_
Mónica se le quedó mirando impasible, se había cruzado de piernas, tenía unas piernas increíbles, largas, musculadas a pesar de su delgadez.
_No estarás celosa ¿No?_ dijo el viejo y encendió un cigarro, llevaba una chanclas, imaginaba que iba desnudo debajo de la bata.
_Allá tú lo que hagas, me da pena por ella, que al final haya caído, ahora estará en la boca de todo dios_
_Pues ella se lo ha pasado muy bien, no paraba de correrse, ya sabes como soy_ dijo el viejo
_Si, ya sé cómo eres…._ dijo ella con desprecio
_Pensé que igual acababais follando los cuatro anoche, una fiestecilla_
_Tú me habías pedido que eso no pasara, Santi quería hacerlo, yo no le dejé_ dijo ella
_Que obediente eres, me gusta eso de ti_ dijo el viejo.
En ese momento llamaron a la puerta.
_Ve a ver quién es_ dijo el viejo.
_ ¿Esperabas a alguien?_ dijo Mónica
_Ve a abrir la puerta_ dijo el viejo y le acarició la mejilla con el dorso de la mano
Ella se puso en pie con fastidio y salió de cuadro.
Y luego escuché unas voces.
_ ¿Qué haces tú aquí?_ dijo Mónica
_Pensé que……_ dijo otra voz.
Era Amaia.
_Pensé que estabas con Santi_ dijo Amaia
_Bueno, es que esto ya…..venga……pasa, ya me iba yo…._ dijo Mónica
_Estas muy guapa, perdona si molesto, Raúl me ha dicho que viniese_ dijo Amaia
_Dejaros de tonterías, he quedado con las dos, quería hablar con vosotras, coño_ dijo el viejo, sin mirar hacia atrás, cruzado de piernas y fumando.
Las dos entraron en el cuadro de la cámara, Amaia con sus vaqueros ajustados al culazo y sus botas de fino taconazo, se quitó la cazadora de cuero y sus tetazas se pegaron a la camisita de seda.
Mónica con ese mini vestido ceñido a su silueta cimbreante, como si viniera de una boda.
_Estáis muy guapas las dos, sentaros, aquí conmigo_
_Yo voy a marcharme…_ dijo Mónica
_Si te vas yo también lo hago_ dijo Amaia
_Venga coño, no me hagáis cabrear, sentaros, aquí, una a cada lado mío_ dijo el viejo y golpeó con las palmas de las manos a los costados del sofá, él estaba sentado en la mitad.
Amaia se sentó a la derecha del viejo y también se cruzó de piernas, la bota marrón de la pierna izquierda quedó oscilando en el aire.
_No voy a ser juguete tuyo ni de nadie_ dijo Mónica
_No me jodas ¡¡¡¡ SIENTATE DE UNA PUTA VEZ!!!!_ Gritó el viejo, Mónica tembló un poco y su rostro se transformó y luego hizo un mohín extraño.
_Ey! no tienes por qué gritarle así_ dijo Amaia
_Tú no te metas, yo se tratar a esta zorrita_ dijo el viejo
_Déjale cariño, es un gilipollas_ dijo Mónica a mi novia y pasó frente a ellos y se sentó a la izquierda del viejo, pero no se cruzó de piernas esta vez, se sentó un poco de costado con las dos rodillas juntas.
_Me gusta que seáis amigas_ dijo el viejo, mirando a una y a la otra
_Pues menos mal que te gusta, sino tendrías que apañarte lo mismo_ dijo Mónica, quien parecía la más rebelde.
Amaia respiró pesadamente y miró al viejo, sus tetones se pegaron a la tela de la camisa otra vez, como si estuvieran incomodos y aprisionados.
_Estás un poquito borde, a ver si tengo que castigarte_ dijo el viejo, sonriendo y luego giró la cara hacía Amaia.
_Creo que voy a tener que zurrar a tu amiguita, para que aprenda…._
_No….no….tranquilo….._ dijo mi novia
_Se cree que puede hacer con nosotros lo que quiere pero se equivo…_ comenzó a decir Mónica, pero no llegó a acabar la frase, el viejo le cogió el mentón con una mano de hierro y luego le dio un pequeño bofetón, que no impactó demasiado fuerte pero me pareció extremadamente violento.
_Hablas demasiado_ dijo el viejo y luego acercó su boca a la de Mónica y la besó siempre sujetándole la carita con una sola mano.
Amaia les miró y luego desvió la vista, como avergonzada.
El viejo siguió besando a Mónica y entonces se abrió la bata esa que tenía y si, estaba desnudo, pude ver su polla morcillona y su vientre seboso y las tetillas de viejo y el pelo cano del pecho.
Luego cogió a Mónica del abundante pelo rizado y tironeó un poco de él.
_Anda, chúpame una tetilla, como me gusta_ dijo el viejo
Me di cuenta que yo volvía a tener una erección, viendo esa imagen, el viejo sujetando a Mónica por ese fino y rizado pelo rubio y llevando la cara de esa profe a su tetilla izquierda y ella lo aceptaba, abría la boquita carnosa y besaba el pecho del viejo y luego su lengüita comenzaba a jugar con la tetilla de ese viejo, de ese hombre mayor, mediocre y cutre.
Amaia se revolvió incomoda, cruzó y descruzó sus largas piernas.
_Yo….creo que es mejor que me marche…._ dijo
_Espera, cariño, apenas nos estamos conociendo tú y yo, esta no pinta nada…._ dijo el viejo refiriéndose a Mónica con desprecio.
Y acarició una pierna de Amaia con la mano derecha, mientras la izquierda ahora aprisionaba el largo cuellito de la otra.
_No me gusta que la trates así…._ dijo mi novia
_ ¿A quién? ¿A esta zorrita? Pero si le encanta….._ dijo el viejo y levantó la carita de Mónica de su tetilla, cogiéndola del pelo, el rostro de ella ya estaba arrebatado, la boca entre abierta.
Le dio un suave bofetón con la mano derecha, ella entrecerró los ojos.
_ ¿No que te encanta?_ dijo el viejo
_Amaia, cariño, vete, no caigas…..con este pervertido…_ dijo Mónica
_Que estúpida eres…_ dijo el viejo y escupió sobre el rostro de Mónica
_Ey, no hagas eso…_ dijo Amaia cogiéndole del brazo y entonces el viejo besó a Mónica en la boca y metió su mano por dentro del vestido y sobó los pechos pequeños, la boca de ella se enredaba con la del viejo, las lenguas se buscaban y se lamian.
Luego el viejo giró la cara hacía Amaia y sin mirar a Mónica llevó la carita de ella hasta su polla, siempre cogiéndola del pelo pero mirando a Amaia y acariciando otra vez el muslo musculado de mi novia con la mano derecha.
_Esta no se queda tranquilita hasta que no tiene mi polla en la boca_ dijo el viejo y su rostro era duro, sin expresión, cruel y apático.
Y pude ver como la boquita de Mónica se metía la polla en la boca y luego hacía un movimiento del grácil cuellito y escuché un ruido de chupeteo, le estaba mamando la inmensa polla al viejo a centímetros de Amaia.
_Yo….creo que no estoy preparada para esto…._ dijo mi novia
_ ¿No?.....no es tan complicado, pequeña…_ dijo el viejo y acarició la carita morena de mi novia y luego jugó con su dedo pulgar sobre los labios y ella entre abrió la boquita y el dedo, gordo y grueso como un chorizo penetró la boquita y ella lo mamó, cogiendo con una mano la gruesa muñeca del viejo, en tanto Mónica seguía mamando la polla.
_Es una pena no tener dos pollas, tendrán que compartirla_ dijo el viejo, mientras Amaia chupaba ese dedo como una lactante y Mónica seguía enfrascada en su verga.
El viejo la cogió del pelo y le levantó la cabeza y volvió a besarla en la boca y ella vio como Amaia mamaba el dedo del viejo con fruición.
_ ¿Estás dispuesta a compartir mi polla con tu amiga?_ dijo el viejo
_Déjala ir, deja que Amaia se vaya…haré lo que quieras, puedes llamar a Santi y me folláis los dos al mismo tiempo…o lo que quieras….-
_ ¿Pero qué pasa, tía? ¿Estás celosa? ¿No quieres compartir mi verga con tu amiguita?_
Mónica, pajeaba al viejo con una mano mientras se seguían besando.
_A ver, bájate el vestido, quiero vete las tetas….-_dijo el viejo, el dedo en la boca de Amaia entraba y salía de la boquita de mi novia y recorría la carita y los labios, sobando de forma soez, grosera, los labios cedían y se deformaban ante la presión del dedo pulgar del viejo, ella lo aprisionó y volvió a metérselo en la boca, el viejo la miró directamente, mientras Mónica se bajaba el mini vestido y aparecían a la vista sus pechos desnudos, pequeños como dos manzanas y muy blancos, la piel parecía tersa y trémula al mismo tiempo, muy frágil, como de porcelana antigua.
_Mira que tetitas más guapas, pero a mí me gustan la tetazas, los melonazos, las ubres de vaca gorda como las tuyas_ le dijo a Amaia.
Ella dio un respingo ante el insulto y miró los pechos de su amiga.
_Desabróchate la camisita_ le dijo de forma suave.
Amaia comenzó a desabrocharse la camisita, las manos le temblaban, podía verlo perfectamente en el video.
_Y tú sigue chupando, que es para lo único que sirves_ dijo el viejo y otra vez cogió el pelo rizado y rubio y tiró para abajo y Mónica, con el torso desnudo, el vestido bajado hasta la cintura, volvió a meterse la polla en la boca.
Amaia se había desabrochado ya los botones de la camisa y las tetazas emergían orgullosas, comprimidas por el sujetador de encaje.
El viejo quitó el dedo de la boquita de ella y abrió los lados de la camisa y metió la mano entre medio y comenzó a sobar las tetas de mi novia, retorció un pezón, y con su mano izquierda tocó las tetas de Mónica metiendo la mano por debajo del cuerpo estilizado y esbelto.
Estaba tocando y sobando las tetas de las dos profes de la escuela, una de 23 años y la otra de 26, las dos estaban muy buenas y eran guapísimas.
En principio eran inalcanzables para él, pero ese maldito viejo se había empeñado y lo había logrado y me lo enseñaba, como si hubiese necesitado de mi presencia como un desafío entre machos, una competencia por las hembras, entre el macho viejo y lleno de cicatrices y otro más joven y débil que venía a ser yo.
_Las tetitas de la zorrita están muy bien y las tetazas tuyas son una pasada, no sabría con cuales quedarme, dejad que las vea bien_ dijo el viejo y levantó otra vez la cara de Mónica de su polla, cogiéndola del pelo.
_Tú, quítate la camisa y el sujetador, enséñame esas perolas de guarra_
_No tienes que hacerlo, cariño_ dijo Mónica a Amaia, con mirada implorante.
_No te preocupes……..estamos juntas en esto…._dijo Amaia
_Joder, que tierno que os queráis tanto_ dijo el viejo
Mónica extendió una manita y cogió la de Amaia, por sobre el corpachón del viejo que las miraba divertido, esta se estaba desabrochando el sujetador con una sola mano y la prenda de encaje resbaló de su cuerpo pesadamente.
Las tetazas de Amaia se mostraron en todo su esplendor, eran llenas carnosas redondas y morenas, surcadas por algunas venas azules bajo la suave piel morena, vi el deseo y la admiración en los ojos de Mónica, claramente, y luego se acarició sus propios pechos.
_Mira que melonazos de guarra tiene tu amiguita_ le dijo a Mónica acariciándole la nuca, con una mano como garra, metiéndose por debajo del pelo rizado.
_Acercaros más que quiero compararlas_ dijo el viejo
Ahora ellas se cogieron de ambas manos y se acercaron más, casi hasta tocarse los pechos, el contraste entre la exuberancia morena de Amaia y la pálida delicadeza de Mónica era brutal, se acercaron tanto que me ocultaron la cara del viejo, pero todavía veía asomar la enorme polla entre los dos cuerpos femeninos.
_Todo lo he hecho por ti, no quería que cayeras con él_ dijo Mónica
_No importa….no importa, cariño_ dijo Amaia, los pezones de una y otra casi se tocaban, el torso de Amaia me parecía más potente, más allá del tamaño de las mamas, Mónica era más esbelta y frágil.
Entonces la cara del viejo apareció entre medio de las dos y besó a Mónica, se besaron a centímetros de la cara de Amaia y esta miraba, confundida, temblorosa, sin saber qué hacer y luego el viejo, giró la cara y puso una manaza en la nuca de mi novia y acerco su rostro y besó a Amaia en la boca y ella respondió al beso, cálidamente, abriendo la boquita y dejándose devorar y mientras ellas dos seguían cogiéndose las manitas, una morena y la otra muy blanca pero manos igual de estilizadas y cuidadas con dedos largos y fuertes y delicados a la vez y con varios anillos en ellos.
Y luego el viejo giró la cara y volvió a besar a Mónica y esta tenía los ojos cerrados y el viejo tironeaba un poco del pelo con su mano izquierda y abrazaba a Amaia con la mano derecha y giró la cara otra vez y volvió a besar a Amaia, la nariz de pimiento del viejo contra la naricita pequeña de mi novia y luego otra vez a Mónica y entonces se inclinó hacia abajo y metió su cara entre medio de los dos cuerpos y se tragó todo un pezón de Amaia y luego giró la cara hacía la izquierda e hizo lo mismo con un pezón rojo fuego de Mónica.
La cara del viejo estaba aprisionada y sofocada entre los dos pares de tetas, las morenas y enormes de Amaia y las blancas y pequeñas de Mónica e iba de una a la otra, lamiendo, besando, chupando los pezones y con las manos en las espaldas desnudas de cada una.
Mónica con el vestido bajado hasta la cintura y Amaia con el torso desnudo y los vaqueros ajustados adheridos a sus piernas poderosas, con las botas marrones de tacón clavadas en el suelo.
Y ellas se miraban, anhelantes, sorprendidas, tal vez no esperaban caer tan bajo o de algún modo era una fantasía prohibida que ambas compartían, el viejo gruñía como un cerdo con la cabeza metida entre medio de los dos cuerpos y de pronto asomó la cara y volvió a besar en la boca a una y a otra y cogió la mano de Amaia y la llevó hasta su polla y luego cogió el pelo de Mónica y guio la carita delicada hasta unos de los pechos de mi novia y era inexorable que boca y pezón se encontraran y vi la mano de Amaia sacudir la enorme polla del viejo y este se besaba en la boca con ella, en el mismo momento en que los labios de Mónica envolvieron el pezón oscuro y empitonado de Amaia y lo lamía como una perrita inexperta y curiosa y la mano izquierda de mi novia acarició el pelo rubio y rizado de su tutora en el colegio.
Y el viejo levantó la cabeza de Mónica otra vez y esta pareció lamentarse de abandonar aquel pezón empitonado y otra vez el viejo la besó en la boca y esta vez dejando un fino hilo de saliva entre la boca de Amaia y la suya y la mano derecha del viejo empujó suavemente la nuca de Amaia y esta cerró los ojos y entreabrió los labios y los pezones de ambas hicieron contacto, la suave piel, el esponjoso y firme tacto de los pechos femeninos encimándose y las bocas de las dos se encontraron y los labios carnosos y femeninos se tocaron y luego se abrieron y se aceptaron y se exploraron y ya ellas dos estaban besándose, estaban dándose un morreo en toda regla y el viejo metió una mano por dentro del vestido de Mónica y sobó el culo pequeño y compacto y las rodillas de las dos también se tocaban, casi repantingadas sobre el corpachón del viejo.
Y Amaia seguía sacudiendo la enorme y goteante polla y la mano de Mónica también se encimaba allí acariciando la mano de su amiga y la polla y luego los huevos y el viejo abrió un poco las piernas.
_Menudas comecoños sois vosotras, menudas putillas me he conseguido_ dijo el viejo y empujó hacia abajo las dos cabezas femeninas al mismo tiempo y las bocas volvieron a besarse antes de lamer la polla del viejo, casi al mismo tiempo.
El viejo miró a la cámara, triunfal, soberbio y tiró un beso en silencio con su boca obscena.
Amaia ya se había metido la verga en la boca y Mónica acariciaba los huevos grandes y peludos y luego acaricio también la espaldita desnuda de mi novia, con mucha ternura.
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- Relato #246655— title-regex: contiguous parts (7 -> 8)
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