Embarazada con el amigo gay de mi ex esposo
El reloj marca los minutos restantes antes de que su esposo llegue, pero ella ya está debajo de Emanuel, sintiendo cómo sus manos ásperas desatan un placer que nunca imaginó. Entre la excusa de una crema y la realidad de una erección, decide que treinta minutos son suficientes para perder el control.
Hace poco recordé una anécdota que viví con el amigo gay de mi ex esposo, como recordarán después de pandemia me separé del papá de uno de mis hijos, sin embargo, durante el embarazo y algunos años estuvimos juntos y esto ocurrió durante ese tiempo.
Cuando estaba embaraza de mi segunda bendición, el papá de mi bendi había quedado de acudir con su familia unas semanas de visita, por lo que, saliendo de nuestros respectivos trabajos, nos quedábamos de ver en un punto fijo y ya él pasaba por mí y nos íbamos juntos en el coche, yo tomaba el transporte público saliendo de mi trabajo, ya que él salía después que yo, me acercaba a su trabajo y ya nos íbamos, sin embargo, uno de esos días él tuvo algunos inconvenientes que lo hicieron retrasarse casi 3 horas.
Por suerte para mí, cuando todavía éramos novios, él me había presentado a dos de sus amigos que eran gays y vivían juntos y afortunadamente tenía sus números de teléfono, recordé que me decía que a veces los encontraba, por lo que, sus horarios podrían coincidir con los míos, por lo que, decidí mandarle mensaje a uno, se llama Emanuel y era el que mejor me caía pues había tomado el papel de mujer en la relación que tenía, así que era como estar con una amiga más, a los pocos segundos de que le mandé el mensaje me contestó, le expliqué la situación y para mi suerte me dijo que estaba como a 10 minutos de donde yo estaba, que podía pasar por mi y que para que no lo estuviera esperando nos podíamos ir a su casa que estaba como a 5 minutos de la casa de la familia de mi esposo, rápido le marqué a mi esposo diciéndole lo que acababa de platicar con Emanuel y él encantado me dijo que estaba perfecto, que saliendo iría por mí y que lo disculpara pero eran problemas de trabajo.
Pasaron los minutos y llegó Emanuel, me dijo que nos fuéramos porque ya había oscurecido y que cuando mi esposo se desocupara pasara por mí, nuevamente nos subimos al transporte público pero esta vez rumbo a la casa de Emanuel, en el camino me fue haciendo la plática, cosas cotidianas, como estaba, como me sentía por el embarazo y cosas así, con la plática el camino se me hizo rápido y llegamos a donde teníamos que bajar del transporte, al bajar me pidió mi bolsa para que yo no tuviera que cargar, es decir, se portó caballeroso, en ese momento él tomó el papel de hombre, sabiendo que yo estaba embarazada.
Caminamos como 10 minutos y llegamos a su departamento, rápidamente me invitó de comer o algo de beber, le pedí un poco de agua y me ofreció un poco de fruta para comer algo, su departamento era pequeño, básicamente dos pequeños cuartos y utilizaban la cama para sentarse y acercaban a la cama una pequeña mesa para comer, empecé a comer la fruta sentada en la cama y Emanuel se sentó a lado de mí, le marcamos a mi esposo para que supiera que ya estábamos en su casa de él y me dijo que salía como en 30 minutos y que a su casa de Emanuel tardaba como 45 minutos más, me resigné a esperar y comencé a platicar con mi anfitrión.
Estando nosotros solos me empezó a decir que me veía muy bonita embarazada y que mi pancita se me veía bien, me pidió sobarme la panza de embarazo y lo dejé pero por encima de mi ropa, llevaba un blusón largo con unas media debajo, por lo que, subirme el blusón no era factible, me siguió preguntando que como me sentía y me fue llevando a temas sexuales con mi esposo, que si el sexo había disminuido que hay que hacerlo con cuidado y la verdad poco a poco me fui abriendo a esos temas con él, le contesté que seguíamos teniendo la misma actividad pero si lo hacíamos con un poco más de cuidado, ya con la confianza hecha, me comenzó a decir que mi piel se veía un poco reseca, le dije que debido al trabajo y el estrés del embarazo se me estaba resecando y como consejo me empezó a hablar de unas cremas humectantes, me puso un poco en la cara y en los brazos.
Después me comenzó a decir de la piel de la panza que salían estrías y eso, me dijo a ver enséñame tu panza, y le dije, es que solo traigo mis medias abajo y me dijo pues somos amigas no?, no te voy a hacer nada malo, la verdad es que la crema me sentó de maravilla en la cara y dije pues es gay no tiene nada de malo y me subí el blusón hasta debajo de los pechos, en cuanto me levanté el blusón dejé a la vista mis medias y mi calzoncito que llevaba, que era un calzón normal de color negro, a juego con mis medias, me dijo que bonitas piernas tienes, deberías andar sin medias, solo me reí y le dije, deja me pongo la crema en la panza y me dijo no, yo te pongo, siempre he querido sobar una pancita, pero acuéstate, le hice caso y me empezó a sobar la panza con la crema que tenía en sus manos, yo solo me dejaba hacer, sin darme cuenta sus manos ásperas me estaban calentando, sus manos eran ásperas por los diferentes trabajos que había tenido, mientras que las de mi esposo eran suaves pues siempre habido trabajado en oficina, tenía una vida más cómoda, por eso me gustaron sus manos de Emanuel.
Mientras me sobaba mi pancita bajó un poco mis medias y mi calzoncito y pude sentir el contacto de sus dedos con mi triangulito ▼de vellos que siempre me recorto, pero ninguno de los dos dijimos nada, a mi me estaba calentando y su “masaje” lo estaba disfrutando, después comenzó a subir sus manos y poco a poco fue subiendo mi brasier de embarazo, el cual al ser solo tela es fácil de subir o bajar, por lo que, empezó a subirlo sacando poco a poco mis tetas, ya estando fuera las comenzó a masajear pellizcando suavemente mis pezones, lo que provocó que se pusieran sumamente duros, con una de sus manos me pellizcaba los pezones mientras que con la otra me acariciaba la barriga y poco a poco fue bajando hasta tocar los labios de mi vagina los cuales empezó a jugar provocando que me excitara y comenzara a mojarme, metió uno de sus dedos y luego otro, yo ya solo me dejaba hacer de lo rico que sentía, de pronto Emanuel me empezó a chupar uno de mis pezones al mismo tiempo que me masturbaba.
En ese momento sonó mi teléfono y la llamada me regresó a la realidad, era mi esposo que me decía que ya había salido del trabajo y que por la hora el transito ya había disminuido, por lo que tardaría solo 30 minutos en llegar, le dije que estaba bien y que no tuviera prisa pues su amigo me estaba cuidando bien, colgué la llamada y pude observar la situación, su amigo gay de mi esposo me tenía con las tetas al aire, traía mis calzones en las rodillas y Emanuel tenía una erección de caballo, en unos segundos analicé la situación, Emanuel estaba a unos centímetros de mí, con la calentura solo lo tomé de la nuca, dirigí su boca de nuevo a mis tetas y le dije, “tenemos 30 minutos para acabar lo que empezaste” y me acosté mientras él se comía mis pezones.
Rápidamente empecé a jugar con su verga, me sorprendí de solo tocarla, me dio curiosidad verla, le abrí el cierre de su pantalón y la saqué, cuando estuvo fuera guau, media como 20 cm y estaba gruesa y venosa, me acomodé y me la metí en la boca, vaya delicia me costaba trabajarlo metérmela toda, pero sabía que Emanuel era gay, me la saqué de la boca y le dije ¿enserio te está gustando esto?, me dijo mami no eres mi primera mujer, solo la primera embarazada que me como, dicho esto me empujó la verga y yo encantada la recibí con la boca abierta, sabiendo que no teníamos mucho tiempo me levanté, lo acosté a él en la cama, le quité los pantalones y después la camisa que llevaba, me dio risa que llevaba unos calzones muy parecidos a los míos, solo de recordarlo me vuelvo a reír, pero la verga que tenía era muy buena, sin mediar palabra, me quité completamente las medias y el calzón y me subí en él, de dos sentones logré meterme sus 20 centímetros, era delicioso sentirme llena, mi esposo cogía rico pero una buena verga no siempre se tiene dentro, empecé a moverme para disfrutar esa verga que mi esposo me había puesto en bandeja de plata por salir tarde.
La verdad si se notaba que no estaba acostumbrado a los movimientos de una mujer, pues no se movía como a mí me gustaba, le dije que me pusiera una almohada en la pancita y me puse de perrito y levanté lo más que pude mi culito, ahí la situación cambió, empezó a metérmela rápido, fuerte y profundo, yo no pude hacer nada más que empezar a gemir, de verdad sentir esa verga tan grande dentro de mí era delicioso que en segundos tuve un orgasmo chorreándole su verga con mis jugos, le dije que se apurara porque estaba pasando el tiempo, me hizo caso y empezó a metérmela más rápido hasta que me dijo “me vengo”, solo le grité “adentro, adentro”, soltó un gruñido y empezó a soltar toda su lechita dentro de mí y con sus últimos empujones hizo que tuviera un nuevo orgasmo, pasados unos segundos se quitó y me dejó con las nalguitas paradas, rápidamente se colocó detrás de mi y comenzó a chuparme mi panochita y mi ano para dejarme limpia, se estaba tragando su propia leche y al mismo tiempo me lamía mi ano, sentí rico pero de nuevo sonó mi celular, era mi esposo diciendo que estaba el mapa le marcaba 5 minutos para llegar.
Rápidamente nos levantamos y nos empezamos a vestir, me puse mi calzoncito y cuando me iba a poner mis medias me detuvo, diciéndome deja a la vista tus piernas, a Alex, su esposo, y a mí nos gustan tus piernas, mientras estés aquí déjanos verlas, ya había hecho algo peor con él así que no le vi caso ponerme las medias, las metí a mi bolsa y me terminé de poner la ropa. Emanuel prendió una vela de aromas para disimular el olor a sexo de la habitación y nos sentamos de nuevo en la orilla de la cama, me dijo que lo disculpara pero al estar sobando mi pancita se había excitado y se le había salido de las manos la situación pero que le había encantado, que si no me arrepentía ojala pudiéramos repetir antes de que naciera mi bebé, le dije que lo pensaría, sabiendo en mi mente que quería volver a tener esa verga dentro de mi y solo le dije te mandó mensaje después.
Pasaron tal vez 2 minutos cuando abrieron la puerta del departamento, eran mi esposo y Alex, que habían llegado juntos yo me quedé sentada en la cama y Emanuel fue a recibir a su esposo, nos preguntaron qué, que estábamos haciendo y les dijimos que comiendo fruta y platicando, la vela aromatizaba todo el cuarto por lo que ya no olía a sexo, mi esposo y Alex se sentaron en dos cajitas frente a la cama y Emanuel y yo nos quedamos en la cama, cuando mi esposo se distraía abría mis piernas para que Alex viera mis piernas y mi calzoncito, estuvimos como media hora más mientras mi esposo platicaba con ellos, cuando nos despedimos Alex me abrazó y me dijo gracias por la vista y me dio un beso en la mejilla, cuando Emanuel me abrazó me dijo, espero tu mensaje si podemos repetir, le di un beso en la mejilla y salí con mi esposo del departamento.
Cuando llegamos a la casa de la familia de mi esposo le dije que me quería bañar y me preparó todo para darme un baño, me preguntó que si se bañaba conmigo y le dije que mejor primero cenara, me hizo caso y se fue, rápidamente me bañé y aunque Emanuel me había limpiado aún seguía saliendo lechita de mi vagina, de la mucha con la que me había rellenado Emanuel, salí del baño ya limpia y fui a cenar con mi esposo, platicamos de su trabajo y porque se había tardado y le dije que no había problema que Emanuel había sido muy atento, me dijo que mientras me bañaba había hablado con Emanuel y que le había dicho que si necesitaba le avisara para que yo me quedara nuevamente con él, mi esposo le agradeció y dijo que si se ocupabas así lo haría.
Terminamos de cenar y mi esposo se metió a bañar, yo me fui a la recamara y con lo cansada que había quedado de inmediato me dormí sabiendo que esa tarde el amigo gay de mi esposo me había llenado mi panochita de leche.
Debo confesar que si repetí con Emanuel y es algo que también les quiero contar, pero aun tengo relatos pendientes así que díganme que quieren que les cuente primero, mi primer trio con Hernán y Jesús, un cuarteto que hice con Ana, como me exhibí en el viaje con Jesús o como repetí con Emanuel, la opción que tenga más votos es la que contaré.
Gracias por sus comentarios, recuerden que me pueden contactar al correo [email protected], solo pido respeto, buen rollo y que NO ME MANDEN NI ME PIDAN FOTOS, gracias.
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