Xtories

Historia de mi tía política II

El hospital huele a antiséptico y a secretos viejos. Cuando el tío le ordena cuidar de su esposa, Víctor no duda: la viuda necesita alivio y él tiene la herramienta adecuada. Lo que empieza como un favor familiar se transforma en una orgía que nadie debe descubrir, pero que todos terminarán viendo.

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Es la continuación del breve relato: https://www.todorelatos.com/relato/244707/

Por sorpresa de todos a mi tío le dio un infarto. Yo no lo había visto hacía un mes, desde que me había invitado a cenar. Siendo aparejador había tenido que estar un mes fuera, donde dios dio las tres voces. Mi mujer como ya dije en la primera entrega era y es bollera, para más inri me dijo que se quería tomar un descanso conmigo y se iba a casa de su madre, es decir, mi puta suegra. Aunque una docente del mismo centro que me había tirado a veces me dijo que se llevaba bien con el educador físico.

Como dije mi tío a sus 58 años se había casado con un monumental mujer de 45 recién cumplidos. Mi familia ya había pasado a ver a mi tío, mi madre como de costumbre despotricaba de todo y de su cuñado “era de esperar, a su edad no se priva de nada, ahora tienen que operarlo, encima tu mujer se va con mi nieto, siempre desgracias, siempre” y mi padre “déjalo ya, te quejas todo el día”. Encima como mi padre es arquitecto y constructor me dio la puta matraca con las putas obras “me han dicho que no estabas muy encima, mira, tienes que poner más interés, no digo que…” y así una y otra vez.

La vi en la cafetería del hospital. Llevaba un vestido discreto, pero su verticalidad y presencia -a pesar de su madurez- estaba de muerte. La última vez que los vi, mi tío estaba desnudo con la polla ladeada, fumando y en su barba restos de lefada que había lamido. Ella también desnuda en el sofá con visible lefa en coño y culo.

Ahora iba bien peinada, su cara angulosa y ojos grandes, morena de pómulos marcados y boca carnosa.

-Entonces tío Eduardo…

-Sí tendrán que operarlo, un Bypass Coronario y las válvulas, no entiendo.

-Yo me he enterado, es que mi puto viejo me envió a esa obra… después Lore.

-Si he oído algo de que tu mujer…

-No te preocupes, no ganaríamos un premio a la mejor pareja del año.

-Eres joven y apuesto, aún.

-30 años, si. Bueno pero creo que voy a ver a Ernesto a la hora de la visita.

-Si, Víctor, solo dejan entrar una persona, yo haré algunas compras.

Entré en la habitación con esa luz tan aséptica de los hospitales. Mi tío llevaba suero y un tubo de oxigeno en la nariz.

-Menudo cabronazo viene a verme.

Me acerqué a la cama.

-¿Qué tal tío Ernesto? No he podido venir antes, estaba en una obra...

-Ya ves, aquí, me dio un yuyu y los hijos’eputa ahora me quieren operar -dijo aparentando que le faltaba el aliento- ¿y tú cabronazo, como vas? -dijo agarrándome la bragueta.

-La Lorena… ya sabrás.

-No te preocupes, si le cortas el grifo del dinero esa tortillera vendrá corriendo -dijo respirando fuerte. Por cierto, ¿has follado mucho en Garriorama, creo recordar que allí no hay una puta mierda.

-Me tiré una de la oficina de asesoramiento de contabilidad que venía a tocar los cojones con el presupuesto del proyecto, poca cosa.

-¡Qué cabrón! Ese es mi Víctor ¿Era buena follando?

-No estaba mal de cuerpo, pero muy remilgada; una puta creída.

(Solía venir con su marido, tenían una asesoría, era una pija altiva y relamida de mi edad; su marido era unos diez años mayor, un puto gordo con bigote. Ella me atravesaba con la mirada, era rubia de bote, delgada, mediana estatura, muy delgada, pocas tetas y poco culo de cara agradecida. Yo me alojaba en el pequeño pueblo de mierda, de apenas 3000 habitantes que todos se conocían al igual que ellos. Apenas había gente. Yo tenía mono de hembra, la veía factible. Iban de sobrados, cuando venían a la urbanización por las obras lo hacían con un 4x4 o un Mercedes, exhibían su poder adquisitivo creyéndose los reyes. Me la tiré un día después que ella dejara a sus dos chillones y malcriados niños. Era un día antes que yo me fuera, yo tenía ganas de vaciar mis cojones -había dicho a mi viejo que todos los cimientos estaban a punto, menos mal que soy compañero con el puto capataz y con tal de figurar me quitaba mucho trabajo, ahora no tendría que volver hasta que empezaran los pisos, espero que dentro de unos meses, aunque quiero que envíen a otro, ahí te mueres de asco-, vino donde yo me alojaba, parecía una espía, a escondidas por lo que dirá la gente, esos pueblos la gente son auténticos cotillas de mil cojones. Subió al primer piso con una carpeta de papeles para disimular con un vestido serio.

No tardé mucho en tumbarla, no era muy activa, despelotada -a pesar de haber parido- era prieta. La dedeé, ni siquiera quiso que le comiera mucho el coño. Ella apenas quiso chupármela, tuve que controlarle la mamada. Vi que se quejaba cuando le marcaba el ritmo de mamada. Me dije que cuanto antes la petara mejor. Quiso follar con preservativo. Fue en misionero, tuve que levantarle hasta las piernas, la ensarté bien, apenas ronroneaba ni me tocaba. Se corrió rápido, yo quería dejar mi impronta, me salí, no quiso deslecharme mamando, me di unos meneos enfrente de toda su puta cara e intento apartarse, pero escupí la lefa y le embadurne la barbilla y los pechos de lechada. Se puso como una fiera. Se vistió y se fue. Yo en señal de poderío la miré a través de la ventana cuando entraba en su Mercedes con sus gafas de sol, miró de reojo hacía la ventana, yo estaba en pelota picada y rascándome los cojones. No fue nada del otro mundo, si te he visto no me acuerdo y sumé una más)

Entró una enfermera.

-Vaya apurando señor, en 5 minutos viene el doctor y el paciente no puede ser molestado -acto seguido salió.

-Solo te pido una cosa sobrino. Quiero que a Esmeralda no le falte polla, o mejor dicho, rabos en plural, al menos mientras esté yo aquí.

-¿Pero?

-No te preocupes saldré de esta, Víctor y volveré a verte follar si dios quiere y la burra no se muere -dijo apenas pudiendo reír.

-¿Y la gente, la familia?

-Me la suda, pero si puede ser mantened un poco el anonimato, por tus abuelos nada más, tu viejo es un puto cabrón y no hablemos de la relamida de tu madre. Por no hablar de la vaca de mi otra hermana. Tu tía.

-¡Tiene que salir ya! -dijo una voz.

Me despedí, al irme mi tío me dijo:

-¡Dale caña! Si es necesario que te ayuden. Necesita mucho rabo y yo ahora no puedo satisfacerla como puedes ver -dijo tras una sonrisa- hoy mismo visítala.

Me sentí decidido a visitarla, ya que con ella, a pesar de sus 45 años había sido una de las que había gozado mucho de todo mi catálogo de mujeres que me he tirado. Había tenido suerte de haberla conocido y confabularme tan rápidamente con ella en contra del calculo de posibilidades de mujeres buenorras de esa edad, como decía mi tío Ernesto: un día sin follar es un día perdido.

La llamé antes de ir, procuré ir temprano, sobre las 7 de la tarde, me parecía tan abatida que quería visitarla, además tío Ernesto casi me lo había ordenado. Subí al ático y llamé al timbre, nada más abrir la puerta nos abrazamos. Me dijo que la perdonara por ir en bata de ducha y el pelo mojado, no llevaba la bata atada y se la aguantaba con una mano cruzada. Me dijo que me sentara, si quería un Whisky, que lo necesitábamos. Al servirme ya no se aguantaba la bata podía ver su potente tetamen, el tatuaje del conejito en su ingle.

-Me siento nerviosa -dijo haciéndose la coleta y ahora si la bata de le abrió de par en par.

-Todo saldrá bien -dije levantándome y besándola con ternura.

Montamos un 69 como dios manda en el dormitorio, ella arriba, nos succionábamos con intensidad. Su coño chorreaba. Podía volver a ver esa rajota grande y degustarla. Ella tenía prisa, yo tampoco quería molestar mucho.

Ella con la tenacidad de una máquina se acaballó en invertido encima de mi polla y a horcajadas empezó a botear, en el espejo podía ver que su tetamen se movía como las campanas de una iglesia repicando. Podía ver como mi polla era absorbida por ese coño y en una de sus nalgas el tatuaje de la pica de corazones. El chof, chof, chof vaginal ya era intenso y en tres boteos y giros rotatorios tras un bramido noté mi ingle, mi polla y mis cojones mojados. Se había matado sola arriba. Pero era agradecida y viendo que yo no había acabado me succionó mis cojonazos mientras yo me pajeaba, cuando mis sonidos bucales eran de venirme tuvo la deferencia de meterse la polla en su boca hasta que reventé. Me acuerdo que fue una corridaza donde yo apreté las mandíbulas y contuve el ruido extraño y mecánico de mis dientes, sonaba como una máquina de coser, y yo le apreté con las dos manos su coleta, fiero el temblor se extendía en oleadas por todo mi cuerpo mientras podía oir el glup, glup, glup de su boca. Esmeralda, mi tía lo había hecho con con una precisión de reloj suizo, tuvo la deferencia de tragarse toda mi corrida una cosa que tenía que escupirla y como una materia a vaciar de mis cojones, y fue a parar en su garganta.

Fui a visitar a mi mujer y mi hijo en casa de los suegros, quedaba a media hora. No eran las 9 aún. Por la mañana iba a recoger a Esmeralda.

Mi hijo, a pesar de su corta edad se alegró de verme, mi suegra me miraba con cara de asco. Nos dejó a solas.

-Me han dicho que tu tío está mal.

-Sí, el corazón, mañana lo operan.

-Esa mujer lo ha enfermado -dijo con retranca.

-Bueno, es su vida -dije.

-Tendrás que consolarla, ¿no Víctor? Aunque te van más jóvenes.

-No me hagas hablar, a ti te van…

-No te reprocho nada.

-¿Cuando vuelves, Lore?

-No sé…

-Me han dicho que follas con un cachitas -dije con toda la intención del mundo- ahora resulta que tanto te gusta la carne como el pescado.

-¡Qué hijoputa eres! Ya puedes irte.

-Bueno, volveré, te llamo, no sé por qué te enfadas de esa manera, tenemos una relación… como diría…

-¡Como una mierda! -dijo airada.

A las 8 de la mañana pasé a buscar a Esmeralda, operaban mi tío a las 10. La llamé por el móvil, me dijo que subiera a tomar café, que se cambiaría.

Iba en pijama blanco traslucido, sin tanga ni sostén. Al caminar todo se le movía.

-Ay Víctor, estoy tan nerviosa. El café está recién hecho. Hoy viene la asistenta, menos mal.

Ella colocaba cosas en su bolso y dejaba dinero encima de la mesa. Había platos sin lavar en el fregadero así como un vaso, otro de café y un platillo sobre la mesa. Me serví café, lo bebí de pie. El ático no era muy grande, solo un dormitorio, pero en general era muy, muy chulo. Caminé,,ella dejó la puerta de su cuarto abierta, estaba la cama sin hacer.

Esmeralda se quitó el pijama. Me acerqué a ella, me vio por el espejo, se giró, la morreé, mi lengua lamiendo su boca, su nariz, sus parpados, sus dientes. Amasé sus nalgas con mis manos, chupé sus pezones con ansía, ella me desabrochó los pantalones y me agarró la polla.

-¡Debemos darnos prisa, Víctor!

De manera práctica y eficaz ella se puso en A4 al borde de la cama. Me bajé los pantalones quedando en mis tobillos. Abrí sus nalgas y empecé a besarle su coño y culo igual que si fuera su boca, hundiedo mi lengua en los orificios, la moví con ondulaciones circulares, arriba y abajo, yo respiraba por la nariz, retrocedí para recobrar el aliento, su gran potorro rosa se contraía y dilataba como un corazón.

-¡Ohhhh! ¡Qué bueno, Víctor! ¡Pero apresúrate!

Clavé mis 18. Había engrase, el coño estaba viscoso, empecé a bombear, mi pelvis chocaba contra sus nalgas, ella se agarraba a las sábanas aguantando la posición. La cogí por la cintura y fui domándola a un ritmo cada vez más sofocado y veloz. Ella empezó a jadear y los sonidos de chapoteo del coño resonaban en todo el dormitorio, entones ella de forma sonora empezó a desbarrar:

-¡Sí!¡Sí!¡Sí!¡Sí! ¡No pares! ¡Ahora no! ¡Ahora no! ¡Sí!¡Sí!¡Sí!¡Sí! ¡Me voy a venir! ¡Sí!¡Sí!¡Sí!¡Sí! ¡Me vengoooooooooooooooooooooooooooo!

Sus flujos cayeron sobre la sabana. Ella no pudo aguantar la posición y movió su posición hacía delante, mi polla se desenchufó de su coño, al girarse di un bramido, mi primera descarga le alcanzó sus pechos, la segunda llegó a la almohada y una tercera quedó sobre las sábanas.

Ella se vistió, yo me limpié la polla con la sabana, fui al baño a echarme una soberana meada y fuimos al hospital.

Fue una intervención larga. En la sala de espera estábamos mis viejos y mis tíos. Yo era el único sobrino. Toda mi familia daba ánimos a Esmeralda, la mimaban y adulaban. Yo sabía que era chachara barata, eran más falsos que Judas.

-Si quieres venir a nuestra casa -decía mi madre al ver a Esmeralda al borde del llanto.

-Que no, de veras, tu hijo se porta muy bien, me ha venido a buscar, yo me veo incapaz de conducir.

Salí a fumar, era el único que fumaba. No tardó en llegar mi viejo.

-Si fumas te pasara como a él -dijo en alusión a mi tío.

-De algo hay que morir.

-Si, bueno, hablando de otra cosa. Mañana tendrás que volver a la urbanización nueva, y por favor, haz las cosas bien, arregla y supervisa lo de los andamiajes. Y céntrate, la asesora me llamó quejándose de tu incompetencia.

Menuda puta -pensé- no le cayó bien que la embadurnara de lefa la última vez.

-Aunque quedo claro que eras mi hijo. Quedó de piedra, se le cambió la cara, pero no me gusta hacer estas cosas, y lo sabes. Por cierto, tienes los anteproyectos del bloque de pisos de San Ignacio, creo. Quedamos que me los dabas hoy por no tener que volver al estudio.

-Si, claro, lo he pasado a un pendrive por no tener que llevar tantos papeles aquí -dije buscando en uno de mis bolsillos sin encontrarlo-. Cagondios, su puta madre, joder.

-Esa boca Víctor ¿Qué pasa? No lo has cogido, siempre tan despistado.

Estaba seguro que lo había cogido, al ir al ático lo llevaba junto al paquete de Marlboro y el mechero. Solo podía estar allí. No me quedaba más remedio que volver y comprobarlo.

-Un segundo padre, creo que se dónde está.

-Si lo tienes en tu casa después pasas… aunque lo necesito hoy. Si no espabilas vamos arreglados.

-Voy a recogerlo.

-Si está…

Lo deje con la palabra en la boca y fui hacía adentro.

-Cagondios, he dejado un pendrive en el ático y mi puto viejo lo necesita -dije por lo bajo- se me habrá caído en el dormitorio.

-No te doy las llaves aquí delante, aunque creo que está la de la limpieza, suele estar toda la mañana, ahora te lo confirmo.

-¿Pasa algo? -dijo mi madre con la curiosidad de las chismosas.

-Nada, he dejado algo en el coche -dije mirando a Esmeralda.

Cuando mi vieja se fue con mi padre que entraba me dijo:

-Puedes ir.

Sin tiempo que perder fui para allá, mi padre es muy disciplinado en sus proyectos y había notado que se había puesto nervioso. Total solo estaba a 20 minutos. Me disculpe y salí.

Llamé al ático. Una mujer de unos 50 años me recibió. Vi el pendrive sobre la mesilla de noche del dormitorio.

-Lo he encontrado en el suelo y puesto ahí -dijo colocándose unos guantes de látex al mismo tiempo que abría la ventana y mirándome a mi y a las sábanas las cuales recogió no sin cara de asco- ¿Cómo está el señor?

-Lo están operando.

-La señora se nota que no ha podido pegar ojo -dijo a modo de retranca mientras miraba la humedad de las sábanas.

-Es normal en estos casos -dije rascándome los cojones adrede.

(Nota: informé a Esmeralda de la actitud de su limpiadora y me informó que nada más volviera sería despedida)

Y volví a Garriorama. También volví a ver a los asesores, el gordaco de su marido y la relamida que me había tirado y lechado encima. Me miró y no dijo nada como si no me conociera, paso de largo mientras despachaba yo los asuntos con su marido. La cabrona se acordaba, me miraba de lejos igual que si no me hubiera visto nunca, avergonzada de lo que había ocurrido. Se veía ridícula lo más seguro, tan ridícula y humillada, ella tan marimandona. Aproveché cuando se iban en el coche que no miraba nadie, solo ella hacía donde yo estaba, entonces me rasqué los cojones como la ultima vez que la vi después de follarla. No puedo evitarlo, soy así de sobrado porque puedo y porque lo valgo, que cojones. Yo estaba feliz que me mirara, yo con mi cara insultante de vanidad satisfecha.

Estaba al tanto de la salud de mi tío, el cual estaba aún en el hospital recuperándose. La semana que viene volvía y pasaría a verlo, tenía entendido que estaría convaleciente dos semanas más.

Recibí el Whatsapp de un amigo de juerga.

-K TAL PIXA HACE TIEMPO NO SE DE TI A VER KUANDO NOS VEMOS M DIJERON K YA NO STAS K LA MUJER

-stoy aka drake, muriendome de asco, a ver si nos vemos 1 dia

-AUNKE TU TIO ESTE JODIO SU MUJER NO PIERDE EL TIEMPO

-k sabes kabron

-LA VI POR 1 BARETO LA JODIA MADURAKA ESTA DE 1000 KOJONES SALIO K 1 MATADO CHULAKO

-te dejo drake, nos vemos kabronazo

-EL WILLY TE ENVIA RECUERDOS A VER KUANDO MONTAMOS 1 PUTA JUERGA

-:)

No había tardado mucho mi tía política en plegarse a los deseos de mi tío Ernesto. Al volver me encontré que había que volver a operarlo, solo pude verlo acompañado de su hermano, mi viejo. La operación había tenido que ser en dos fases. El proceso era largo.

Allí estaba Esmeralda, seria, con semblante sombrío. Me sonrió de lejos.

-Anda ve a saludar a tu tía, mira como está la pobre -dijo mi viejo con esa manera de decir las cosas que más que decirlas te las manda- yo voy a tomar algo a la cafetería.

Al vernos nos abrazamos. Llevaba un vestido serio, oscuro.

-Has vuelto de las obras.

-Ya ves, veo que vuelven a operarlo.

-Dicen que es normal, en palabras técnicas el protocolo, yo la verdad ya estoy cansada de todo esto.

-Por eso sales de batalla por ahí.

Me miró extrañada.

-Tengo mis contactos, digamos, además si vas con chulapos que se precian -dije con toda la intención.

- ¡Víctor! No te conozco, además sabes bien que estoy liberada, Ernesto así lo quiso, no sé a que viene tanto rencor.

Tenía razón, siempre había tenido esa necesidad de control, me tengo por un gran macho, cuando lo de mi mujer supe que era bollera incluso le propuse que llevara alguna amante suya. Ni siquiera me respondió. No puedo hacer más.

-Tienes razón, solo era un comentario y ahora no viene a cuento. Por cierto, como lo tienes para esta noche; tengo dos invitados, por cierto.

-Eres testarudo, pero cabroncete. Sabes que tu padre oí como decía a tu madre que eras un puto vago cuando tu mujer se fue con el niño, que eres una bala perdida.

-Sí, y no me preocupa. Me tengo que ir, piensa lo que te he dicho.

-Dime la hora y lugar -dijo enseñándome su móvil.

-Perfecto, cuando lo sepa enseguida te aviso.

Dije a mi viejo que trabajaría desde casa. Mi madre vino a tocarme los cojones.

-No sé por qué no vas al estudio. Esto es una pocilga. Tendrás que llamar un servicio de limpieza, la cocina sin limpiar, el cuarto. Víctor tienes que espabilar, ya vas a cumplir 31 años. Este piso da asco.

-He traído mucho papeleo y quiero ordenarlo y pasar algo al ordenador, quiero tenerlo todo claro al llegar al estudio y no tener que volver, madre. No te preocupes, también llamaré a alguna agencia de limpieza. Mi trabajo me consume mucho tiempo.

-Pues tu padre se queja que eres desordenado y vago, que no es raro que Lore se haya ido a vivir a casa de tus suegros. A ver si volvéis a juntaros Víctor. Por el bien del niño.

Nada más salir mi madre dejé el ordenador y los papeles. Mandé un Whatsapp:

-hola k t drake, kurras hoy o no

-NO VIKTOR LO HACE WILLY KON 1 PEON

-tengo potra pa willy y tu drake

-KOJONUDO KIEN ES

-la k visteis la mujer de tio ernesto

-KAGONDIOS 1 MADURAKA PUTA MADRE

-os gustara es 1 puta pasada espero k le deis kaña

Drako tiene 50 años, es alto, gasta una cicatriz en la cara, por eso siempre lleva barba. Su cabeza es como la de un torocalvo como una bola de billar, sin cuello, alto y de constitución fuerte. Soltero, juerguero, mujeriego, vicioso y putero a tiempo parcial. Posee una empresa de limpieza de fosas sépticas y recogida de basuras. El encargado o capataz es Willy, un mulato alto, usa coleta, lleva perilla, pendientes, tatuajes; es fibrado y su diente frontal es de oro. A sus 32 años tiene cuatro hijos. Vino de otro país y pasó tres años de vacaciones en la trena. Después conoció a la que hoy es su mujer que quiere con toda su alma. Esto no excluye que sea compañero de farra de su jefe. Es un follador insaciable, se ha tirado todo lo que se mueve, además le avalan sus 20 centímetros de polla.

He estado en contiendas con los dos y son dos duros y patas negras en cuanto a follamenta se refiere.

-Será a las 11 Esmeralda. Pasaré a buscarte. Vístete en plan guerrera, como una autentica puta.

Le dejé el mensaje de voz, al poco rato:

-OK ESPERA ABAJO GARAJE HAZME 1 PERDIDA

Pude oír el taconeo que resonaba en el garaje, venía con una chaqueta larga negra con zapatos de tacón y la melena recogida en un moño arriba.

Al conducir vi como se había pintado los labios y los ojos, estos últimos de forma exagerada, parecían felinos.

-Me han dicho que la operación ha ido bien.

-Si, ahora esta en la UCI pero si todo va bien en unos días sube a planta

-Me alegro.

Salí de la autopista cogí un camino de tierra.

-¿Son dos?

-Si

-Bueno, contigo tres.

-A mi también me gusta mirar.

-¿Conocidos?

-Si.

-Les va el rollo entonces, por cierto ¿donde vamos?

-Uno de ellos tiene una casa de campo, la cual ya llegamos. Y son bastante cañeros, si.

En la pequeña explanada ante la casa nos esperaba Ramón, el que llevaba la finca, un sesentón. Me indicó dónde aparcar. Era serio y parco en palabras. Bajito, calvo, rechoncho y desdentado.

Nos abrió la puerta. Pasamos a un salón más amplio con un sofá enorme y dos butacas grandes. Ambos estaban sentados en ellos fumando y con una copa cada uno en la mano. Solo iban vestidos con dos albornoces.

-¡Menuda señora llevas! -dijo silbando.

-Y ya ha hecho la primera comunión -dijo Willy.

-45 tiene tía Esmeralda -dije.

-¿Os bastan? -dijo ella retadora quitándose la chaqueta.

Fue impresionante, llevaba leggings translucidos y desbragada, se le veía el coño, por arriba también camiseta traslucida sin sujetador. Había presentado sus credenciales con atrevimiento.

Drako se levantó como si estuviera impulsado por un muelle, su bata se abrió, iba desnudo, su polla ya estaba empezando a subir, se acercó a ella circundándola.

-Vaya, que tenemos, un putón de cojones con un conejito encima del coño medio rasurado y la dama de picas en su puto culo.

Su chulería era calculada y grosera. Sus dedos se cerraron en torno a su barbilla hundiéndose en la piel oprimiéndole las mandíbulas y le hizo levantar la cara y la miró tan de cerca que le rozaba sus labios pintados.

-El viejo no te puede dar caña, ¿no? Ahora la tendrás, ¿sabes? Te vamos a montar, te vamos a follar viva, mamaras, ¿no?

Drako la soltó y volvió a dar vueltas alrededor de ella. Esmeralda aguantaba bien el tipo.

-A ver, señora quiero ver su culo -dijo Willy

Esmeralda se dio la vuelta.

-¡Su puta madre! ¡Pedazo culo! -dijo también levantándose con la bata abierta, con su fierro mulato de 20 empalmado.

Willy le metió dos cachetazos que hicieron temblar ambas nalgas.

-¡El viejo te tiene liberada! -dijo Willy mirando a Drako y a mi.

-Tampoco hay problema, ¿o si? -dijo Esmeralda.

Yo encendí un pitillo y me senté en una de las butacas. Podía ver el pecho velludo de Drako, sus huevos colgando también peludos, en contraste el Willy iba bien depilado, en su pecho llevaba un buho tatuado, en sus ingles dos alas.

-Me cagoendios quiero tocar ese culazo -dijo Willy yendo a bajarle los leggings.

Drako lo paró. Y con sus dos manos desgarró la zona de su culo y coño.

-Así mola más -dijo.

Willy volvió a cachetearla, Drako se puso delante de ella y la cogió por la nuca para morrearla con ganas. Willy le entró dos dedos en el coño.

-Me cagoendios, mojas.

-Encima te gusta -dijo Drako tras morrearla.

Drako miró sus pechos tras la prenda traslucida de licra y hizo lo mismo, desgarró hasta que salieron sus dos potentes pechos. Drako tiró de sus pezones. Willy por abajo tenía su dedo pulgar en el culo y el indice en el culo y, los subía y bajaba. Drako empezó a chupar con ansiedad los pezones.

Yo me deleitaba viéndolos, mi polla ya estaba al 100% la escena era potente. Sabían lo que hacían y ella aguantaba como una jabata, menuda pájara. No pude evitar poner mi Iphone en modo video HD y dejarlo sobre la mesita, apoyado en el cenicero.

Drako volvió a presionar sus mandibulas para que abriera la boca, entonces le escupió dentro.

-Así tendrás más saliva para mamarnosla.

Empujó los hombros de Esmerlda para arrodillarla, me miró y dijo:

-¿No vienes? ¿O la familia no te tira?

-Y tanto -dije agarrando mi polla erecta encima del pantalón- pero de momento prefiero mirar y machacarmela -al mismo tiempo que me desabrochaba los pantalones.

Ya agachada Esmeralda abrió la boca y se introdujo la polla de Drako. Adelante atrás con su boca, Drako no era corto de polla, pero tampoco la tenía descomunal. Willy se quitó el albornoz y se acercó. Esmeralda con la mano derecha agarró la polla de Willy dándole unos pajeos. Yo por mi parte tenía mis pantalones en los tobillos y la camisa abierta empezando a machacarmela. Empezó a combinar pollas y pajeos, la de Willy no la podía abarcar con la boca, la de Drako si. Las pollas estaban firmes en su boca. Willy resoplaba de satisfacción.

-¡Mamas como una estrella del porno, cabrona! -dijo Drako- lástima no te quepa la del colega.

-¡Ahora lo veremos! -dijo retador mientras era pajeado a mano.

Fue cuando Willy atenazó la nuca y le hundió toda la polla en su boca. Brutal, la cara de Esmeralda se puso color rojo sangre, la respiración por la nariz era acelerada, incluso moqueaba, su boca hacía ruidos agudos. Yo me machacaba la polla a full. Willy la tenía neutralizada bucalmente. Aguantaba y aguantaba sin soltarla, ella dejo de pajear a Drako, sus manos se aferraron a Willy, el cual tenía las mandíbulas apretadas. Los ojos de Esmeralda empezaron a estar húmedos. Sus arcadas eran descaradas. Al soltarla cogió aire y potó bilis. Willy saco pecho y se agarró los cojones mirando. El puto cabrón sabía\sabe que es bueno y lo demostró con chulería torera machorra.

-¡¿Ya no te quedan más ganas de mamar?! -dijo Drako delante de ella pareciendo un sabueso en posición de muestra con su polla delante de sus ojos.

Esmeralda aún cogía bocanadas de aire, su respiración era acelerada, por sus comisuras tenía restos de saliva y bilis, por debajo de su nariz mocos y de sus ojos caían lagrimas.

Me asombró lo rápida y contundente que Esmeralda se lanzó sobre la polla de Drako y se la metió en la boca de una tacada. Estaba claro que iba a por nota.

-Tranquila nena -dijo Drako- cogiéndola por ambas sienes.

Estaba claro que Drako quería llevar la iniciativa. Empezó a follarle la boca, ella emitía sonidos de glup, glup, glup; tenía los ojos acuosos. Hizo que levantará la vista.

-¡Mírame a los ojos!

Yo seguía con mi pajeo intenso, la escena lo valía. Willy miraba agarrándose los cojones y metiendose algún que otro pajeo a sus 20 cms mulatos.

Al soltarla ella volvió a coger aire. Hubo unos momentos de silencio, ella se incorporo, paré mi pajeo, era impresionante verla con los leggins rotos en coño y culo y por arriba sus pechos que salían de la camiseta traslucida. Su cara roja, el maquillaje todo corrido por la cara, el rojo de su pintalbios en sus comisuras.

-¿No te decides antes de que la montemos? -dijo Drako mirándome.

-Gozadla, yo flipo viendo el tema, sois únicos.

Willy se acercó y se morrearon, ella tenía cogida su polla, viciosa de cojones.

-¿Cuál es tu especialidad? -preguntó Willy y también mirando a Drako.

Willy la llevó hasta el borde del sofá, ella apoyo sus manos, Willy le abrió su culo.

-Es evidente que ha debutado con el -dijo Drako- una Doble Penetración no estaría mal -dijo mirándome.

-No sé a que esperáis -contesté.

Willy sin perder tiempo se tiró de espaldas encima del enorme sofá. Torció su polla hacia arriba mirando al techo.

-¡Clávatela!

Esmeralda se puso a horcajadas sobre su polla y se la ensartó. Drako ya venía con un tubo de vaselina.

Acaballada, Esmeralda empezó a botar sobre la polla, podía ver como su potorro se embutía esa pollaza. Volví a machacarmela con ganas.

Drako llegó a ellos, Esmeralda se tumbó sobre Willy y Drako engrasó su culo, después su polla. Estuvieron cogiendo posición estáticos, hasta que Drako dio la orden de salida:

-¡Vamos allá!

Empezaron los pistoneos, se clavaba la polla de Willy y al estar toda empotrada Drako enculaba dos veces. La intensidad se volvió más rápida, era una DP fantástica, eran dos putos craks. Parecían autómatas, los dos al mismo ritmo de follada. No tardaron en llegar los gemidos estrangulados de ella. El chapoteo de los mete-sacas resonaba en todo el habitáculo. De la polla de Drako salía espuma blanca de la vaselina(una marca que se usa mucho en el porno ‘Durex’). Era brutal, si no controlaba mejor mi paja pronto me correría.

La polla de Willy se veía viscosa.

-¡Si!¡-Si!¡-Si!¡-Si!¡-Si!¡-Si! ¡Me vengooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo! -aulló Esmeralda.

Se pudo oír un estrepitoso chapoteo vaginal, se había venido con todo, una cascada de orina empapaba la polla y los cojones de Willy.

Drako empezó a bramar como un toro miura, la enculó con ganas, no dejaba turno a Willy y Esmeralda después de su corrida había quedado encima del mulato. Los pistoneos de Drako se volvieron espasmos musculares, podía ver botear sus cojones peludos.

-¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr! ¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr! ¡Ohhhhhhhhhhhhhhhhh!

Quedó quieto. Aunque Willy tenía que decir la última palabra. Drako se tumbo al lado, Willy apenas se reincorporo al bajarse de su polla Esmeralda y empezó a lechar, lo hizo sobre la camiseta transparente a la altura del ombligo hasta llegar a su cara. Salió un bramido de gozo de su garganta. Esmeralda se reincorporo, me miro.

-¿Te ayudo a acabar?

Asentí y me deshice de mis pantalones que los tenía en los tobillos. Ella se acercó a mi, ver su cuerpo lefado me ponía a tope.

-¡Levanta las piernas se que te gusta!

Las apoyé dobladas sobre los reposabrazos, ella fue directo a mi culo, rotó su lengua dentro, con su mano me pajeaba.

-¡Qué bueno!¡Qué bueno!¡Qué bueno! ¡No aguantaré mucho!

Succionó mis cojones uno por uno, después me mamo la polla. Volvió al culo.

-¡Voy a explotar!¡Voy a explotar!¡Voy a explotar!

Y exploté en lefa, me cogí la polla y apunte a ella, recibió dos descargas en la cara y una en los pechotes.

Entró Ramón con bebida. Drako y Willy estaban desnudos en el sofá, Willy aún mantenía la erección, yo abierto de piernas. Esmeralda impresionaba, su cara lefada, sus leggings rotos en coño y culo así con el los pechos también llenos de lefa y la camiseta sucia de semen.

-Tenemos una invitada nueva -dijo Drako.

-Ya veo, buena hembra -dijo como si observara un animal- y bien aprovechada.

-Te la puedes tirar ¿o la quieres más limpia?

No se lo pensó dos veces, se desabrochó los pantalones, no mediría ni 160 cms, calvo sesentón y desdentado. Su polla salió como un resorte. Esmeralda lejos de amilanarse se tu tumbó de espaldas despatarrada. Podía verse su vagina grande y profunda.

Se puso encima de ella con su pequeña polla y empezó a bombearla sin ningún rubor. Para su edad su ritmo era bueno, llevaba los pantalones en los tobillos. Me asombró como berreaba y lo rápido que empezó pistonear para dejar su simiente. Lo hizo dentro, aulló tanto que pareciera que le partía un rayo en dos. Enseguida se levantó. Podía verse el coño lleno de lefa goteando así como su culo. Una noche redonda. Ramón aún con su polla goteante se subía los pantalones y mirándome me dijo:

-¡Que bien domesticada está!

Un mes más tarde todos volvíamos a comer juntos, mi tío Ernesto estaba recuperado. Mi viejo y mi vieja no paraban de alabar a Esmeralda “se ha mostrado una gran mujer” “ha estado ahí” “para que después digan”. Mi mujer había vuelto, eso era causa de más alegría por parte de mis padres. Salí a fumar al jardín.

-Dame uno.

-Pero tu…

-Déjate de sandeces y dame uno.

Tras la bocanada dijo:

-Veo que ha vuelto tu tortillera.

-Ya ves.

-Por cierto, muchas gracias por enviarme el video, es brutal, nada más salir de la UCI lo miré y pensé que me daba otro yuyu. La hostia puta. Que manera de follar. Estoy orgulloso de ella, se comportó como una auténtica puta. Y ese detallazo de dejarla en… como se llama.

-Leggings. Fue idea de Drako.

-Y toda lefada, mil gracias. Y el detallazo final, se la folló hasta el apuntador, ese esperpento bajito y ese añadido último es brutal.

Al dejarla en su casa no se había duchado. Se había limpiado la cara como había podido, pero le quedaban restos resecos en según que zonas de la cara, su maquillaje corrido. Me dio por dar ese puntazo al video cuando vi como se la miraba el portero.

-Eso es lo que necesita tu mujer.

-Pues me han dicho que se la tiraba el cachitas del entrenador del colegio donde da clase.

Al despedirnos mi tía política me dio dos besos y me dijo a la oreja:

-Eres mi sobrino preferido.