El guía del tapeo Parte 3 (relato)
Alejandro creía conocer a su novia, pero el viaje a España le revela una faceta oculta que él mismo ha permitido florecer. Mientras Don Paco toma el control, Alejandro descubre que su papel no es el de amante, sino el de testigo impotente de la verdadera pasión de ella.
EL GUÍA DEL TAPEO Parte 3
Acababa de eyacular yo también dentro de mis calzoncillos, me tambalee un poco hacía atrás.
Gabriela estaba recostada sobre el corpachón de ese hombre y se estaban besando en la boca una vez más.
Había tragado toda su leche, nunca lo hacía conmigo, siempre tenía que escucharle como escupía en el lavabo.
_Voy al baño, papi…._ dijo ella, se incorporó, vino hasta mí, me besó en los labios, su boca me pareció fría, me dio un poco de asco de saber que había estado chupando la verga de ese viejo y luego había tragado su leche.
_ ¿Estás bien?_ me preguntó de forma anhelante
_Si…..estoy bien…._ dije
Vi su perfecto culazo marcharse en dirección al baño, que estaba fuera del cuarto, en el pasillo.
Los pequeños calzones cola less era lo único que llevaba puesto, luego estaba desnudita como dios la trajo al mundo, desde atrás veía como sus tetones emergían por los costados de la pequeña espalda.
_Joder Alejandro, que polvazo tiene tu novia ¿es la primera vez?_ dijo el hombre
Le miré, se estaba quitando los zapatones marrones, que todavía los llevaba puestos y los dejaba caer con estrépito al costado de la cama.
_ ¿La primera vez?_
_Si es la primera vez que ella folla con otro delante de ti_
_Si….nunca habíamos hecho algo parecido…._ dije
_Te lo pregunto rapidillo, antes de que vuelva ¿le das por el culo?_ dijo el viejo mientras se quitaba los pantalones y los calzoncillos que los tenía enrollados por la rodillas
Le miré con asco y confusión.
El viejo llevaba la camisa abierta, el pecho era muy peludo con muchos pelillos grises, recordé las manos estilizadas y morenas de mi novia allí, impulsándose para botar sobre su polla, rebotando los huevos en su culo.
_Ya veo que no……_ dijo el viejo.
Escuché el agua correr en el baño, imaginé a Gabriela, lavándose la vagina con la mano y un poco de jabón, ¿estaría dolorida luego de ser penetrada por semejante verga?
El viejo estaba encendiendo un cigarrillo, el olor del tabaco me saturó las fosas nasales
Había flexionado una pierna sobre la rodilla de la otra, eran dos piernas gordas y peludas, su verga le colgaba inerte como un gato moribundo, definitivamente era muy grande.
Lanzó el humo al aire con delectación, a Gabriela no le gustaba el aroma del tabaco.
_Oye, chico, ve a preparar unos tragos, a mi ponme un whisky, hay una botella de Ballantains sobre una mesilla en la sala y a ella ponle una ginebra con tónica, hay hielo en el frigorífico de la cocina, tu mejor que no bebas nada, no te cae bien_
Me le quedé mirando, paralizado por el descaro de ese animal.
_Anda, ve, que tengo sed…_ dijo el viejo
Me di vuelta como un autómata, Gabriela salía del baño, nos encontramos en el pasillo.
_ ¿Cómo te sientes?_ dijo ella
_Voy a preparar unos tragos y luego nos marchamos_ dije
_Alejandro, mi vida, ni se le ocurra seguir bebiendo_ dijo ella
_ ¿Te das cuenta que acabas de coger con ese viejo vergón?_ dije
_Era su fantasía ¿le ha gustado o qué?_ dijo ella y se juntó el largo pelo con una mano y lo dejó caer de un lado por delante, cubriendo uno de los pechos desnudos.
_ ¿Te duele, allí abajo?-
_No, no me ha dolido, se siente raro, solo eso, como más abierta…._
_Claro…_ dije, ella me besó en la boca.
_Prepara ese trago y nos vamos al hotel…_ dijo
Fui hasta la sala, me sentía mareado todavía, cogí las bebidas de la mesilla de noche, vertí el whisky en un vaso que estaba sobre la mesilla y luego cogí un vaso largo y mezclé ginebra con tónica, fui a buscar hielo a la nevera, la cocina estaba bastante ordenada y limpia, pero la nevera estaba casi vacía.
Cuando regrese, escuché voces desde la habitación y llegaba hasta mis narices el olor penetrante del tabaco.
_ ¿Siempre ha sido así de cornudo?_ decía el viejo
_No….no le llame así……no es cornudo…..es algo de la pareja que usted no puede entender…._ dijo Gabriela
_Yo creo que hay que ser un poco maricón para dejar que una mujer como tú folle con otro tío, así por el morro_
Entré con las bebidas, casi me caigo al suelo.
Ella estaba desnuda, solo con los calzones de encaje y recostada al lado de él y fumando un cigarrillo, es decir estaban compartiendo el mismo cigarro, ella le dio una pitada y se lo pasó al viejo.
_ ¿Desde cuándo fumas?_ dije
_Lo había dejado antes de conocerte, pero……en fin…es una noche especial…._ dijo ella
_Un cigarrito después de follar no hace daño_ dijo el viejo y le volvió a pasar el cigarro a Gabriela.
Estaba más sorprendido de verla fumar que de que estuviera desnuda, recostada en la cama al lado de ese viejo.
Este solo llevaba la camisa abierta y por lo demás estaba completamente en pelotas.
Les alcancé las copas, ella rozó levemente mis dedos cuando tomó el vaso alargado y me miró como preguntándome con la mirada, buscando mi aprobación.
Bebieron de las copas, yo me senté tímidamente en el borde de la cama.
_Chico, vete desnudando, así quedamos los tres en pelotas_ dijo el viejo
_Nosotros ya nos marchamos_ dije
Ellos volvieron a beber, el cigarro volvió a cambiar de manos y de bocas.
Luego el viejo, dejo la colilla sobre un cenicero de vidrio sobre la mesilla de noche.
Y miró a Gabriela y le acarició la carita.
_Joder, que guapa eres…..un bellezón…_ dijo el viejo
_Gracias…_ dijo ella, bajando los párpados
_Mírame_ dijo él, levantándole la barbilla.
Entonces se besaron, los labios se encontraron dulcemente y se degustaron, vi las lenguas enroscarse en las bocas, ella apoyó una manita sobre el pecho peludo y el jugueteó con dos dedos sobre uno de los pezones que rápidamente se empitonó.
La cabezota del viejo era muy grande y la carita de ella un ovalo perfecto, era una princesa con un ogro, besándose y volviéndose a besar.
Separaron las bocas y volvieron a encontrarse y cada vez, les costaba más a las bocas separarse, como si tuvieran pegamento.
_Dile a tu novio que se desnude…_dijo el viejo
Ella giró la cara hacía a mí, iba a volver a follar con ese hombre, me di cuenta al instante por su cara de vicio.
_Desnúdese, mi cielo…..y venga con nosotros….._ dijo Gabriela.
Sentí un nudo en la garganta, fruto de la angustia pero comencé a quitarme la ropa, la camiseta que llevaba y luego los pantalones, los calzoncillos seguían pegajosos de semen.
Gabriela continuaba besándose con ese hombre, habían dejado las copas vacías sobre la mesilla de noche.
Me desnudé, miré la enorme verga del viejo y no pude evitar compararla con la mía.
Me recosté al lado de Gabriela, ella quedó en el medio de nosotros dos.
_Besa al cornudo_ dijo el viejo
Ella giró la carita y nos besamos, otra vez un beso frio, sin pasión, como en el pasillo del baño.
_Cógele la polla y luego también la mía_ dijo el viejo
Ella tiró su manita hacía atrás y cogió mi polla que todavía no estaba erecta y luego vi que cogía la verga gorda del viejo.
Se volvió a besar con él, sentía una adrenalina mezclada con angustia dentro de mi cerebro.
_ ¿Notas la diferencia? La polla de un hombre y la de un niño_ dijo el viejo
_No seas malo_ dijo ella cogiendo con una manita delicada la carota del viejo mientras le besaba.
_Sacúdela un poco a ver si despierta esa pollita_ dijo el viejo, su verga estaba comenzando a crecer y la diferencia con la mía era cada vez más evidente.
Gabriela sacudió mi polla atrás y adelante, el viejo la besaba en las tetazas, con un ruido obsceno.
CHUUUPPP!!!......CHUPPPP!!!
Ella sacudió su cabeza hacía atrás, su largo pelo se posó en mi pecho lampiño, acariciándome levemente como una brisa oscura.
Mi pene seguía sin entrar en erección.
_Cornudín, quítale las bragas a la zorra de tu novia que me la voy a follar nuevamente…._ dijo el viejo
Entonces mi polla se irguió súbitamente y Gabriela tiró de ella descabezándola con los dedos de uñas pintadas de rojo sangre.
Tomé los bordes de los calzones de encaje y tiré hacía abajo, ella pataleaba suavemente y pasé la prenda por los tobillos delicados y finos y los piecitos morenos y le quité los calzones y la dejé completamente desnuda.
Ella gimió pues el viejo le estaba succionando los pezones oscuros, dos botones negros, completamente erectos que él devoraba con su bocota ávida.
PLASSSS!!! PLASSS!!!
Un par de azotes en el culo dados por esa mano callosa.
_Ven aquí, cariño, quiero comerte ese conejito…_ dijo el viejo y la levantó casi en volandas como si ella fuera una bolsa de plumas y cogiéndola de la cintura la giró y la puso encima de él dejando la cuca de Gabriela en su cara y los tetones sobre la panza peluda y la carita de ella sobre la verga y los huevos.
Iban a hacer un 69 a mi lado, a unos centímetros de mí, me horroricé, me agarré la verga como un acto reflejo, pero otra vez había perdido mi erección.
Me sentí disminuido, torpe, me arrepentí de haber propiciado esto, de haberle dicho todo lo que le había dicho a mi novia, había sido un idiota.
_Espera…..no quiero seguir con esto…._ dije
Entonces vi que Gabriela había envuelto la verga del viejo entre sus tetones y este le dio un sonoro beso entre medio de las nalgas, en medio del culo y del coño al mismo tiempo.
_Demasiado tarde, pequeñín…..demasiado tarde para lágrimas_ dijo don Paco, como despidiéndose de mí y luego hundió su cara entre medio de esas protuberancias carnosas de las nalgas y escuché un largo gemido de mi novia y la verga parecía una especie de nutria que era atrapada entre esos globos de las tetazas y ella le dio un beso en la punta de la verga, cuando esta emergió, descabezada, enorme, grotesca.
Y luego fue un concierto de ruidos acuosos y respiraciones densas y pesadas, el viejo comenzó a destrozar la cuca de mi novia con su lengua, con las manos abría y separaba bien las nalgas y su lengua lamía como un postre de crema y luego comía el culo y lo penetraba con su lengua y a veces se ayudaba también con un dedo y volvía a morder el clítoris y ella ahogaba sus gemidos metiéndose la verga en la boquita y luego la volvía refregar por sus pechos colosales y sudados y su carita se había transfigurado, diversas muecas de placer y dolor la afeaban por momentos, toda la carita se fruncía y arrugaba y vuelta a engullir esa enorme anguila que parecía querer escaparse de la prisión de las tetazas, de ese nido tibio y húmedo donde reposaba, donde era atrapada una y otra vez entre suspiros y babas.
Y luego ella comenzó a temblar, las piernas torneadas a los costados del corpachón del viejo, comenzaron a sacudirse espasmódicamente, todo el cuerpazo lleno de curvas le tiritaba y ya dejó escapar la verga del viejo de entre las tetas y estas se aplastaron contra la ingle y los huevos del viejo y ella puso la verga en vertical y se aferró a ella como al timón de una barca y el viejo no le daba tregua con su lengua y ella comenzó a lamer las pelotas del viejo, pero ya se había descontrolado y perdido sincronización y era más lo que temblaba y gemía que lo que podía lamer las huevos y chupar la verga gorda entre sus manos.
_AHHHH!!!.....DIOS QUE RICO….QUE RICO!!!!!......HIJUEPUTA…..QUE RICO!!!!!_ Llorisqueó y pocas veces me había dicho algo así a mí, en ese tono lastimero y entregado, por no decir nunca.
Nunca la había llevado yo a ese punto de putón……de putez…..de zorra.
Ahora si mi polla estaba completamente erecta.
_VOY A ACABAR….PAPI….NO PARES…..NO PARES…HIJUEPUTA….._ Dijo Gabriela y su cara y su voz y sus ojos brillantes y llorosos no mentían, se estaba derritiendo, ese maldito huevón la estaba fundiendo con su lengua.
Y finalmente, su cuerpo se tensó y luego comenzó a temblar, vi que una planta del pie se hundía contra la pared del cabecero de la cama y los deditos de los pies se contraían y explotó en un orgasmo salvaje y brutal.
Y levanté la vista y vi que el viejo cabrón le había metido un dedo en el culo otra vez y se lo revolvía con saña y luego le escupió en el ano y ella seguía desmadejándose sobre el corpachón obeso.
PLASSSS!!!
Un soberbio azote en el culo a mano llena
_AY!!!....._ dijo ella
_Ven aquí….pequeña…ven aquí….._ dijo el viejo y se incorporó y ella gateó lastimosamente sobre la cama y el viejo se situó detrás de ella, la guio en dirección a mí.
_Así mirando al cornudo ¿Te ha gustado cornudín? vaya chochete encharcado tiene tu noviecita allí abajo…….era una ciénaga eso, joder_
Los labios mojados del viejo daban fe de lo que decía.
Me hice a un costado y vi el rostro sufriente de Gabriela mirándome, todavía conmocionada por el orgasmo.
Ella estaba en cuatro patas, cruzada sobre la cama y el viejo le dio un buen tirón de pelo, tensándole la espaldita y se puso de rodillas entre sus piernas y luego la penetró, otra vez de un solo golpe, solo le frotó un poco la cabeza de la verga sobre los labios vaginales y se dejó ir dentro de ella.
Y supongo que la comida de coño que le había dado ya había dejado todo eso bien abierto y húmedo allí, para que esa enorme barra de carne erecta penetrase como un hierro al rojo vivo, hundiendo la fina piel, estirando y forzando la elasticidad femenina al máximo posible.
_DIOSSS!!!!.....ME VAS A PARTIR HIJUEPUTA!!!!..._ Gritó Gabriela
_Nah….te voy a follar el coño como dios manda…..así….así, joder……así hay que follar una zorrita como tú…._dijo el viejo
PLOPP!!.....PLOP!!!!!
El ruido de pelvis contra nalgas sonó con claridad y fuerza, aturdió mi cabeza, ella levantó la carita, el viejo le tenso el largo pelo como una rienda, como la brida de una potranca joven a la que hay que salir a cabalgar para que sude y se amanse.
PLASSS!!!......PLASSS!!!!
_¡¡¡Dios…..que rico…..que rico……que rico me coges hijueputa!!!!!_ gritó ella mientras era embestida.
Me aproxime a su carita y mis labios llegaron hasta su boca y la besé, pero ella parecía ajena a mí, toda su atención estaba puesta en esa verga que seguía taladrándola y las pelotas del viejo golpeaban el culo de Gabriela y la azotaban de un modo cruel.
_Gracias…..gracias por esto….._ dijo ella en mi boca, como un susurro que venía del más allá.
Me lo agradecía, me conmoví, mi verga dio un respingo.
Me agradecía la cogida tremenda que le estaba dando este viejo, supe que no habría vuelta atrás, que esto no se detendría, que difícilmente ella y yo pudiéramos volver a la normalidad, ni aquí, ni en Bogotá ni en ningún lado, ella había probado una buena verga y ya no se iba a privar de eso, no sin pesar al menos.
_Chico, mete la mano en el cajoncillo de la mesa de noche y pásame una crema que hay allí_ dijo el viejo.
Abrí el cajoncillo y tomé algo que parecía una crema en un pote de plástico de color verde.
Se lo pasé al viejo.
_Ahora princesa, vamos a ver de qué madera estas hecha…._dijo el viejo y se puso esa crema o gel en el pulgar y se lo hundió en el culo a Gabriela.
Y luego comenzó un mete y saca violento que pensé que la iba a matar y me sorprendí de la fuerza que tenía ese viejo en los riñones y en la cintura para impulsarse así, para clavarla una y otra vez y los chirridos de la cama eran insoportables y pensé que íbamos a acabar los tres en el suelo y me salí de la cama.
_ME ACABO….ME ACABO…ME VENGO…ME VENGOOOOOOO!!!!!_ gritó mi novia, convertida en un animalillo asustado y sudoroso, el pelo apelmazado, todavía sujeto por el viejo como una rienda, el pulgar de ese hombre hundido en el culo.
_Córrete de una vez….zorrón….putón de feria…._ dijo el viejo con desprecio.
PLASSSS!!!
Otro azote y le quitó la verga de la vagina y esta estaba completamente pringada de los flujos y olores de mi novia.
Ella se dejó caer hacia adelante, buscando aire, buscando normalizar la respiración, pero el viejo la cogió del pelo y la hizo girar sobre la cama y le puso la verga en la boca y ella volvió a chuparla con fruición, con desesperación casi, con gratitud.
Se la metía en la boquita y antes le pasaba la lengüita por todo el tronco y luego la cogía con una manita y la hacía chocar contra los labios carnosos
_Acabá en mi boca….hijueputa….acabame en la boca, papi….._ dijo ella, me estremecí.
_ ¿Quieres mi lefa en la boquita otra vez? Todavía no, cariño….antes te voy a dar por el culito…..antes te voy a reventar ese culazo que tienes, niña_
_No, eso sí que no, papi….la tienes muy grande…._dijo ella
_Pero es que me he encaprichao con tu culo, desde que te vi en el bar, que me dije, ese culo me lo follo, yo, por mis cojones_
_No…nunca lo he hecho….por atrás….eso no…pídeme lo que quieras pero eso no…._ dijo Gabriela, frunciendo la carita, todavía con la verga enorme en la cara
_Y cuando he sabido que eras de Colombia, vamos, que nunca le he dado por el culo a una putilla colombiana…. ¿Me lo vas a negar? ¿Se lo vas a negar a tu papi?_ dijo el viejo y le levantó la carita y la besó, casi destrozándole la boca, mordiéndola un poco también.
_Tu recuéstate aquí_ dijo el viejo y tomó una almohada y la puso debajo del vientre de Gabriela.
Ella se dejó acomodar de ese modo, casi con lánguida resignación, boca abajo, el culazo levantado por las almohadas bajo el vientre.
_No le hagas daño…._ dije
_Tú te callas, cornudo……_ dijo el viejo
Y separó las piernas torneadas y fibrosas de mi novia y hundió la cara en medio de las nalgas y comió allí como un cerdo asqueroso una vez más, la lengua penetraba el ojete y hacía círculos concéntricos en el ano y luego daba besos y pequeños mordiscos sobre los pliegues interiores y las protuberancias de las nalgas.
Y luego tomó el pote de crema en gel y rebaño con los dedos y los sacó embebidos de esa sustancia y comenzó a aplicar sobre el culo de mi novia y ella se quejaba y gemía, pero no parecía oponer resistencia.
Y luego el viejo comenzó a penetrar con un dedo y luego dos dedos y ella seguía quejándose.
_Venga, no seas teatrera si te encanta…- dijo el viejo y ahora aplicó las dos manos sobre ella, con los dedos de una mano le penetraba el culo y con los dedos de la otra mano, le estimulaba el clítoris y le introducía un dedo en la cuca y luego ella comenzó a gemir y era obvio que lo estaba disfrutando y entonces el maldito viejo aprovechó para embutirle tres dedos en el culo.
Y los metía los sacaba y sin dejar de masturbarla, hasta que ella volvió a acabar entre sollozos.
_Bueno ¿Qué? ¿Te ha gustado o no?_ dijo el viejo y le dio una palmada suave en un glúteo.
_Si…._ dijo ella con la cara hundida entre las sábanas, el largo pelo cubriéndole parte de la cara.
_No le hagas daño…_ volví a decirle
_Tú hazle unas caricias en la cabeza, para que se calme…_ dijo el viejo
Entonces la cubrió con su corpachón aplastándola completamente y la besó en el hombro.
_Hazlo despacio…_ dijo ella, en un susurro
El maldito viejo se acomodó la verga con una mano, estaba completamente volcado sobre ella.
Acaricie el pelo de mi novia como si fuera una mascota en el consultorio del veterinario.
_MMmmmmmm!!!....._ gimió ella
_Shhh!!...tranquila….tranquila…._ dijo el viejo como quien amansa una yegua.
_MMMMMmmmmm!!!!.....no……quítala…._dijo ella
_Pero si ya está….ya está la cabecita dentro….._ dijo el viejo
Volví a acariciar la cabeza de Gabriela, aparté el pelo de su cara para verle la carita, el viejo hizo un leve movimiento ondulatorio y ella sollozó y aferró la sábana hasta que los nudillos se le pusieron blancos.
_Ya está….ya está…._ dijo el viejo y volvió a hundirse en ella otro poco.
_Así…así te lo estoy follando….joder….te estoy follando este culito virgen….._
Cinco minutos después se la estaba follando a buen ritmo, le estaba reventando el culo bien a gusto, ella gemía y él le cubría la boca con sus besos.
Y luego le pasó un pulgar grueso como un chorizo por los labios carnosos hasta que ella abrió la boquita y comenzó a mamar ese dedo mientras el viejo no paraba de encularla con saña.
No había sido tan grave al fin y al cabo.
Había perdido su virginidad anal en un miserable apartamento del centro de Madrid, con un viejo que le triplicaba la edad, mi dulce novia de 23 años, mi Gabriela, tan pura y tan modosita ella y yo me masturbaba de pie al costado de la cama.
Luego el viejo la puso en cuatro patas al borde de la cama y él de pie detrás, ella con las piernas juntas y el culo en pompa.
_SI….SI DIOS…QUE RICO….QUE RICO….ROMPENE EL CULO HIJUEPUTA….HUEVON……HIJUEPUTA….-
_¡¡¡JODER…..QUE TE LO ESTOY PETANDO…GUARRA!!!……TE LO ESTOY REVENTANDO ZORRAAAAA!!!!!......_
_AHHHH!!!.......DAME…..DAMELA TODA……DAMELA…PAPI……._
_TOMA POLLLA……TOMA RABO ESPAÑOL….ZORRA….TOMA……._
Ella volvió a acabar, con los ojos en blanco, pidiendo y llorando que se la cogieran, que le rompieran bien el ojete, el viejo quitó su verga del culo y me quedé impresionado y asustado de cómo le había dejado el culo, era un boquete con los bordes rezumantes y enrojecidos y pugnaba por volver a cerrarse y el viejo puso una mano en cada nalga y volvió a abrirlo bien.
Y otra vez encajó su enorme y gorda verga allí y esta vez pareció entrar con una facilidad pasmosa.
Y luego se la metió por el coño y luego por el culo, alternaba de un agujero a otro y mi novia se había convertido en el recipiente perfecto de esa verga, era solo un ánfora de barro donde el viejo remojaba esa alimaña que era su miembro viril.
Y luego la cogió de un brazo y la hizo poner de pie y ella se tambaleaba atrás y adelante y otra vez admiré ese cuerpazo estilizado y lleno de curvas, era una verdadera escultura, perfecta en su soberbia femineidad y detrás de ella, ese viejo obeso con ese cuerpo peludo y esa enorme verga goteante.
_Pon un pie sobre la cama_ dijo el viejo y le levantó una pierna y ella apoyó la planta del pie desnudo sobre el borde de la cama.
Y vi un movimiento ampuloso del viejo y un grito de ella y comprendí que la había penetrado por el culo otra vez y se la cogió furiosamente de ese modo, los dos de pie, ella con un pie sobre la cama y el otro en el suelo.
El viejo, azotó las tetazas.
PLASSS!!!
Y luego le abofeteó la carita y luego la besó, le volvió a comer la dulce boquita mientras no paraba de sodomizarla.
_Tu, niño, ponte de rodilla y cómele el coño a tu novia…_ dijo el viejo
Di dos pasos vacilantes en dirección a ellos y me dejé caer de rodillas en el suelo, el coño moreno de Gabriela, parecía salido hacía afuera, los labios vaginales hinchados.
Acerqué mi boca a esa oquedad reluciente y húmeda, vi la verga hinchada del viejo entrar y salir del culo de ella y solo acerqué mi boca al clítoris y lamí con mi lengua, dos, tres veces y ella explotó en el orgasmo y casi se cae sobre mí, di instintivamente un paso hacia atrás y caí sentado y contemplé desde el suelo, como ella se deshacía entre los brazos de don Paco.
_Pero que zorra eres, cariño ¿Cuántas veces vas correrte?_ dijo el viejo y quitó su polla del culo y ella se dejó caer de rodillas a mi lado y comenzó a chuparle la verga y los huevos.
Y luego el viejo la levantó del suelo de un codo y la arrastró hasta la sala y se dejó caer en el sofá e hizo que Gabriela lo montara, la espalda de ella pegada a ese pecho obeso y peludo y se la metió por el culo sin miramientos y ella botó un par de veces y luego el viejo le subió un pie moreno y delicado sobre una de sus rodillas huesudas y luego el otro pie.
Ella quedó con las plantas de su pies sobre las rodillas del viejo, este pasó la cabezota grande como la de un bull dog por debajo de su axila y se metió un pezón en la boca y vi esa gorda verga encajada en el esfínter caliente de Gabriela, entrando y saliendo, ella empalada como un trozo de carne en el asador.
Y entonces ella le miró con una mezcla de gratitud y dolor y sacó su lengua y lamió la nariz del viejo y este volvió a besarla en la boca y las lenguas se enroscaban y se mordían los labios y ella misma se dejaba caer en todo su peso y los huevos peludos de ese animal hicieron tope.
Se la había clavado en el culo hasta las pelotas.
Me acerqué gateando como una mascota hasta ellos.
_Viene a por su comida, nuestra perrita_ dijo el viejo.
Ya había perdido toda dignidad, mi boca volvió atrapar el clítoris de mi novia y lamí y chupé con dificultad pues ella seguía botando sobre la verga de ese animal.
Y entonces sentí una mano en mi nuca y la pegaba sobre el clítoris de mi novia.
La mano era del viejo, sobre mi nuca y mi pelo y luego me apartó y me dio un bofetón en la mejilla y esta me quedó ardiendo.
_Tiene el pelo liso y negro igual a ti, parecéis hermanos vosotros, no tiene un solo pelo en el cuerpo el maricón…_ dijo el viejo.
Y una hora después, ya le había reventado el ojete en todas las posiciones a Gabriela ella se había venido varias veces y ahora la tenía a cuatro patas sobre el sofá, las dos manos del viejo en sus nalgas.
_ ME CORRO DENTRO DE TU CULO……TE LO VOY A LLENAR DE LEFA…ZORRÓN….AHI TE VA…..ABRE ESE CULO QUE TE LO LLENO DE LEFA!!!!!!....._ Gruñó el viejo y sus piernas macizas comenzaron a temblar y comenzó a eyacular toda su mierda dentro del ojete de mi novia.
No paraba más de temblar y resoplar como una bestia y ella también temblaba, se había vuelto a correr, yo me masturbaba de rodillas en el suelo.
_Ven aquí, cómele el culo a tu hermanita…._dijo el viejo y me cogió del pelo y me tiró de cabeza sobre las nalgas de mi novia y luego presionó mi nuca sobre ese boquete que comenzaba a cerrarse y lamí el culo de Gabriela, saturado de los olores de esa verga y volví a lamer hasta que ella pujó hacia afuera y un borbotón de semen inundó mi boca.
Miraba el culo de Gabriela enfundado en un ajustado pantalón blanco, llevaba unas sandalias de fino tacón en los pies, sacaba fotos con su cámara Nikon.
De fondo, La Sagrada familia de Gaudi en todo su esplendor, era una tarde repleta de sol.
Nuestro segundo día en Barcelona, unos japoneses no dejaban de mirar el cuerpazo de mi novia, la miraban más a ella que a la Sagrada familia de Gaudi.
Luego regresamos al hotel, caminando lentamente, yo cogía su pequeña cintura y ella pasaba un brazo por mi cadera.
Una pareja feliz, bebimos un café en una de las terrazas.
Del mismo modo caminamos por los mullidos pasillo del hotel cinco estrellas en el que nos alojábamos.
Abrimos la puerta de la habitación, nos miramos con una sonrisa cómplice, entramos.
Don paco estaba tumbado en nuestra cama, mirando la televisión
_ ¿Cómo está la parejita de hermanitos?_ dijo el viejo
Habíamos tomado una habitación para él en el mismo piso, pero en realidad siempre estaba en nuestra habitación, lo mismo haríamos en Sevilla y en Granada dentro de unos días.
Gabriela se dio un breve pico en los labios con él y se tumbó a su lado, le enseñó algunas de las fotos que había tomado,
El viejo las miró distraídamente mientras acariciaba el culo de mi novia enfundado en ese ceñido pantalón blanco.
No le interesaba mucho la arquitectura, pero la noche anterior nos había llevado a probar las mejores patatas bravas de la ciudad.
Gabriela se había vuelto una verdadera adicta a la verga de don Paco, una adicta a follar por el culo también.
Incluso habíamos hablado ya de la posibilidad de llevárnoslo a Bogotá con nosotros.
No me parecía que el viejo fuera a estar de acuerdo con ese plan.
_Alex, prepara unos tragos, anda, niño_ dijo don Paco, nuestro guía del tapeo, mientras se besaba con mi novia.
Me puse a la labor.
FIN
Continúa en
- Relato #243121— title-regex: contiguous parts (2 -> 3)
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