Mis líos con la ley
Eli no era solo la funcionaria que le quitó la multa; era la tentación que llevaba tiempo observando. Cuando el baño del gimnasio se cerró a sus espaldas, supo que esa noche no saldría solo con una multa, sino con un secreto húmedo y ardiente.
Todo empezó con una simple multa por aparcar mal o eso pensaba el municipal.
Fue una mañana que según salí de trabajar me fui al gimnasio y dejé la moto aparcada encima de la acera en un lugar en el que habitualmente aparcamos todos.
Según me quitaba el casco vi como un coche de los municipales se paraba al lado y el copiloto se bajaba dirigiéndose a mí.
Ya solo mirarle me di cuenta de que era uno de esos nuevos a los que el uniforme les queda grande y lo rellenan con chulería.
Sin dar los buenos días ni nada lo primero que dijo fue.
Eo- Aquí no se puede aparcar.
Yo- Por?
El- Porqué estás encima de la acera.
Yo- Ummmm. Si, y? Normativa municipal. Más de tres metros de acera está permitido.
Él- Me vas a enseñar cual es mi trabajo?
Preferí no contestar a eso y saqué la mochila del arcón guardando el casco.
Él- No la vas a quitar?
Yo- Creo que no. Si no sabes la normativa pregúntale a tu jefe.
Yo contaba con la baza de que por mi trabajo conozco a todos incluido el jefe de los municipales y precisamentente de ese tema habíamos hablado hacía no mucho.
Para resumir cuando volví me encontré con una multa y sin pensarlo me fui directamente a dependencias municipales.
Allí hablé con el jefe y me dijo que para ser nuevo allí ya tenían varias quejas por su actitud chulesca pero que no me preocupara.
Le insistí en que el problema era con ese municipal en concreto y no con los demás compañeros con los que trabajaba, cosa que entendió perfectamente.
A los dos días y mientras estaba trabajando el mismo municipal apareció donde estábamos y bajándose del coche se dirigió directamente hacia mí con actitud beligerante.
Municipal-Tu de qué coño vas?
Yo- Me hablas a mí?
Municipal- Pues claro que sí! De que vas poniendo una queja hacia mi?
Yo,con un alarde de tranquilidad que no suele ser habitual le respondí.
Yo- En primer lugar no me grites y no te acerques tanto. En segundo lugar no es momento ni lugar para discutir y en tercero te avise de lo que había.
El aún se acercó más a mi hasta el punto de que nuestro torsos se tocaban y sentí como una mano se ponía en medio separandonos.
Era su compañera intentando meterse en medio de los dos y separarlo de mi.
Ella- Venga chicos que no es el lugar ni las maneras.
Me di la vuelta dándoles la espalda y continúe con mi trabajo ignorándolo por completo pero le seguía oyendo discutir con su compañera.
Cuando terminamos volví a sus dependencias para volver a hablar con el jefe y contarle lo ocurrido.
Mientras lo hacía,aunque el ya estaba informado ya que lo había visto mucha gente y ya le había llegado la historia,llamaron a la puerta del despacho y entró la chica.
Tras una intensa charla el jefe me dijo que estuviera tranquilo y que no me iba a volver a encontrar con él ya que a partir de ese día ya no trabajaba allí.
Salimos del despacho la chica y yo y fuera me pidió disculpas aunque le dije que no era cosa suya hacerlo ya que con ella no tenía problema.
Ella me lo agradeció con una sonrisa y comenzamos a charlar.
Averigüé que se llamaba Eli y que también estaba de forma temporal cubriendo un puesto y que acababa de alquilar un piso con una compañera para no andar todos los días yendo y viniendo desde donde vivía
La verdad era que ya me había fijado en ella con anterioridad y como para no hacerlo.
Morena de pelo largo,170 +- de altura,piel blanca y con unos ojos enormes y azules que destacaban en su cara.
El uniforme la verdad es que no les hace justicia pero se le veía atlética y en forma y los pantalones le marcaban un redondo culo.
No la volví a ver hasta unos días después en el gimnasio.
Entró cuando yo estaba concentrado en unos ejercicios y no me di cuenta hasta que la vi de espaldas.
Al principio la reconocí pero sí me llamó la atención.
Vestía unas mallas negras realzando su redondo culo y al estar de espaldas noté su musculatura.
No fue hasta que se giró y me miró que me di cuenta de que era ella.
Tras sonreír se acercó a mí y pude verla de frente.
Un top tapaba sus pechos no muy grandes pero bien formados y lucía un abdomen bien trabajado.
Eli- Hola. Te vi al entrar pero estabas muy concentrado.
Yo- Hola. Que tal? Si. Me tengo que concentrar que cada vez me cuesta más. Cosas de la edad.
Eli recorrió mi sudado cuerpo con la mirada.
Eli- No será para tanto. Se te ve bien.
Yo- Gracias. A ti también.
Eli- Perdona que te pregunté. Cuantos años tienes?
Yo- Jajajajaja. 50 recién cumplidos. Fácil te doblo la edad.
Eli- Casi,casi. Yo 29. Pero estás muy bien para ser un cincuentón.
Yo- Mi trabajo me cuesta creeme.
Se río con una risa cristalina mientras seguía mirándome.
Normalmente me ejército con un pantalón corto y una camiseta holgada ya que no me gusta la ropa cepida pero entonces me hubiera gustado llevar otra cosa para lucirme un poco delante de ella.
Eli- Te falta mucho aquí?
Yo- No. Acabé ya. Toda tuya.
Eli- Pues gracias. Ya nos veremos por aquí o en la calle.
Yo- Claro. No te canses mucho.
Me fui a la ducha sintiendo su mirada clavada en la espalda y hinchandome como un pavo real.
Coincidimos varias veces más ya en el trabajo o en el gimnasio y cada vez la veía más suelta conmigo.
No fue hasta pasado casi un mes y otra vez en el gimnasio cuando tras coincidir terminamos los dos a la vez y juntos nos fuimos a los vestuarios hablando por el camino. Eli- Buffffff. Hoy fue demasiado. Necesito una buena ducha.
Yo- Sí yo también. Y un masaje no vendría mal.
Eli- Es una invitación?
Yo- Jajajajaja. Pues oye. No sería mala. Pero yo a ti o tú a mí?
Elie dio un manotazo riéndose.
Eli- Mejor mutuo.
La miré y ella me devolvió la mirada con una sonrisa picante en la cara.
El vestuario de las chicas está separado de él de los chicos por los baños y pensé que había entrado en el suyo cuando noté un empujón por la espalda haciendo que entrara en uno de los baños cerrados entrando ella detrás mío cerrando la puerta.
Cuando me giré sus manos se apoyaron en mi pecho empujándome contra la pared apoyando la espalda en ella y bajaron hasta meterse debajo de mi camiseta.
Eli- Ni te muevas.
Yo- Lo que diga la autoridad.
Ese comentario le provocó una cristalina risa.
Eli- Me tendré que cobrar todas las multas que no te puse.
Yo- Estoy más que encantado de pagarlas.
Apoyado en la pared cerré los ojos cuando sentí como sus dedos buscaban mis pezones y enseguida su lengua rodeándolos para succionarlos entre sus labios mientras bajaba las manos metiéndolas bajo la goma del pantalón corto.
Su caliente mano agarró mi dura polla bajando y subiendo con suavidad retirando la piel del glande mientras susurraba.
Eli- Ummmmmm. Si que está dura.
Me miró con ojos brillantes de excitación y levantó la otra mano para pasarle detrás de mi cuello y tirar hacia abajo buscando mi boca.
Su lengua empezó a buscar la mía juntándose con ansia sin dejar de masturbar mi polla.
Cómo no respondí al beso y llevé mis manos hasta sus duras nalgas agarrandolas con ambas manos y apretándola contra mi mientras sus pequeños pechos aún tapados por el top se pegaban al mío haciéndome sentir su agitación.
Deslice las manos bajo las mallas agarrandolas directamente mientras ella movía la mano más rápido entre nuestros cuerpos.
Dejó de besarme y volvió a centrarse en mis pezones succionándolos entre sus labios y dándoles pequeños mordiscos provocando que tuviera algún que otro espasmo.
Dejó de hacerlo para tirar hacia arriba de mi camiseta aunque enseguida volvió a deslizar la mano por mis pantalones y agarrar mi polla.
Despacio fue bajando dándome pequeños mordiscos por el abdomen hasta acabar de rodillas delante mío.
Mirándome mientras sonreía agarró el pantalón.
Eli- Ummmmmm. Veamos qué escondes aquí debajo.
Bajo los pantalones liberando mi erecta y durísima polla.
Eli- Pues está muy bien.
Sin dejar de mirarme su rosada lengua apareció entre sus labios y rozó la punta del glande deslizándola despacio a su alrededor lo que me provocó un pequeño gemido.
Eli- Que? Si aún no hice nada.
Volvió a pasar su lengua por el incidiendo en la unión al tronco sin dejar de mirarme hasta que entreabrió los labios apoyándolos en el glande.
Su lengua aún jugaba con la punta cuando lo rodeó por completo con sus labios y bajó por el tronco mientras una de sus manos agarraba la base y la otra mis huevos.
Comenzó a deslizar mi polla entre sus labios de arriba abajo cada vez más rápido y sin dejar de mirarme haciendo que gimiera cada vez más.
Son poder aguantar más la obligue a levantarse y dándole la vuelta pegué mi polla a sus nalgas metiéndola entre ellas para quitarle el top y dejar libres sus pequeños pechos.
Los agarré desde atrás cubriéndolos con mis manos y clavándome sus pequeños pezones en las palmas mientras ella movía las caderas adelante y atrás con mi polla entre ellas.
Bese su largo cuello sintiendo como su cuerpo se ponía duro de excitación y comencé a bajar hasta quedar a la altura de su culo.
Redondo y duro lo acaricié por encima de las mallas antes de bajarlas hasta sus tobillos para después agarrarlas con mis manos y hundir mi cara entre sus nalgas. Ella apoyó las manos en la puerta y arqueo el cuerpo permitiéndome llegar con mi lengua hasta su coño.
Gemía moviendo su culo contra mi cara mientras mi lengua lamía su húmedo coño y se introducía en ella.
Eli- No puedo más!
Me levanté y agarré mi polla con un mano dirigiéndola hasta su coño donde entró sin dificultad de un solo empujón.
Eli- Joder!!!!!! Siiii!! Haz que me corra!
Agarré sus caderas bombeando sin parar en su interior mientras ella gemía y murmuraba.
Eli- Si!! Joder que gusto! ¡Qué bien lo haces!
Por lo estrecho del baño era un poco incómodo así que me senté arrastrándola conmigo y así fue ella la que empezó a cabalgarme.
Pasé mis manos bajo sus brazos y agarré sus pechos pellizcando los duros pezones.
Eli- Más fuerte! Un poco más! Me corro!!!
Sentí la rigidez de su cuerpo encima mío mientras le recorrían los espasmos y se mordía los labios sin que dejara de cabalgarme hasta notar cómo se relajaba con mi polla aún introducida en su coño.
Eli- Madre mía! Y tú sin terminar.
Se levantó y poniéndose de rodillas agarró mi polla para volver a metérsela en la boca y volver a lamerla como si fuera la primera vez.
Así no tardé en notar cómo me corría sin que se la sacara de su boca llegando incluso a atragantarse.
Tras toser acabó dándome unos lametones sonriéndome mientras mi semen le chorreaba por las comisuras de los labios.
Cuando se puso de pie pude ver su definido cuerpo ante mí.
Sus pequeños pechos subían y bajaban por la agitada respiración.
Su firme y trabajado abdomen daba paso al pubis que sin estar depilado del todo presentaba un fino y oscuro vello bien recortado brillante por sus propios jugos.
No me pude contener y la agarré de la cintura atrayéndola hacia mi para agarrar un pezón entre mis labios acariciándolo con la lengua.
Eli- Ummmmmm. ¿Aún quieres más?
Yo- Por supuesto.
Eli- Jajajajaja. Y qué pensaría tú mujer de esto?
Yo- Te sorprendería. Seguramente se uniera a nosotros.
Eli- Jajajajaja. Venga ya.
La miré fijamente sonriendo y ella se quedó un poco perpleja.
Eli- Joder! Lo dices en serio.
Yo- Totalmente.
Mientras nos vestimos en el reducido espacio le conté un poco por encima nuestra historia dejándola boquiabierta.
Eli- Y yo pensando que le estabas poniendo los cuernos.
Yo- Nosotros no lo vemos así. De hecho creo que se lo estaba esperando.
Eli- Ummmmmm. Y además bisex. Los dos. Esto le gustaría a mi compañera de piso.
Acabamos de vestirnos y salimos sin que nadie nos viera.
Antes tiró de mí y me plantó un beso en la boca dejando que jugará con su lengua unos segundos.
Eli- Pues si a tu mujer no le importa repetiremos alguna vez?
Agarré sus nalgas apretándola contra mi cuerpo y devolviéndole el beso le dije que por supuesto.
Cada uno se fue por su lado y no volvimos a vernos en unos días hasta que coincidimos trabajando.
Todo transcurrió con normalidad,ellos a lo suyo y nosotros a lo nuestro, pero tengo una compañera que sabe de nuestras andanzas,incluso participa en ocasiones, y es muy avispada.
Amaia- Te fijaste en Eli? No te quitaba ojo de encima.
Yo- Tú estás tonta!
Amaia- ¡Venga ya! Que nos conocemos desde hace mucho.
Yo- Y?
Amaia- Te recuerdo que conozco tus,o mejor dicho, vuestras andanzas. Y sabemos lo que hay.
Deciros que Amaia fue parte de nuestras aventuras hasta su maternidad por lo que no le extraña nada.
Amaia- O es que ya hubo tema?
Yo- Jajajajaja. Te vas a poner celosa?
Amaia- Jajajaja. Sabes que no.
Yo- Pues sí. Lo hubo.
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