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Mi Judit. Acto V Cap. 21

El alcohol corre, las reglas se rompen y los límites se difuminan. Cuando el juego exige tocar lo prohibido, la amistad se quiebra y el deseo se convierte en arma. Esta noche, nadie sale indemne.

Emsibi10K vistas9.7· 30 votos

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Acto V Capítulo 21

-No nos dejes en ascuas tío, lee la maldita carta- Le insistió Jenni.

-“Durante un minuto, lame el cuello del jugador señalado”- Dijo finalmente Omar.

No era el fin del mundo, pero tampoco me hacía ni pizca de gracia. Ese chulo cabrón iba a besar con ganas el cuello de mi novia. Y lo peor de todo era que, tras mi lamida de cuello a Raquel, no era nadie para reprocharle nada a mi novia.

-Pues venga, arreando- Le metió prisas mi novia, sin tan siquiera mirarme.

No me dirigió la palabra, tampoco me apretó la mano como en pruebas anteriores. Parecía dolida por mis atenciones al cuello de su amiga. Quizás me lo merecía, el morbo se había adueñado de mí durante ese corto minuto.

Omar se sentó en frente de mi novia y, como me temía, empezó a besar su cuello con ansia. Quizás demasiada, ya que el rostro de Judit no parecía albergar disfrute.

-Le va a comer el cuello, pero literal- Comentaba Dutch, viendo que su amigo realizaba torpemente la prueba.

-Hostia pobre Gis… te compadezco tía. Tu novio parece un gorrino- Se burlaba Jenni, haciendo reír a mi novia.

-¡Podéis parar panda de payasos! Así no hay que se concentre- Advertía Omar, al ver que todo se reían de él.

Omar estuvo unos segundos más besuqueando el cuello de Judit, intentando sin éxito darle placer. Finalmente Dutch le hizo parar, haciendo que el novio de Gisela volviera a su posición y se bebiera su trago. Estaba rojo como un tomate. Desconocía si era así de torpe, si era fruto del alcohol o incluso de la excitación que le producía mi novia. El caso es que su prueba había sido lamentable, para mi suerte.

-Después de este bochorno, me toca cerrar ronda. Venga dadito, no me decepciones… ¡Un cinco! Bien bien- Celebró Fonsi, tras esa buena tirada.

-No celebres tanto, que como te toque un tío…- Advirtió Dutch.

Fonsi pasó de ese comentario e hizo girar torpemente la botella, señalándose a sí mismo.

-Joder… esto es una premonición. Vuelvo a girar…- Advirtió el concursante, haciendo girar una botella que esta vez me señaló a mí.

Cómo no, las risas inundaron la habitación. Yo me quedé pensativo. Por una parte estaba aliviado porque Judit se libraba de recibir esa prueba. Por otra, que un tío me hiciera alguna de esas pruebas me daba asco. Y si era Fonsi, aún más.

-Se viene lamida de polla jajaja- Se burló Omar, a lo que su amigo dijo:

-Me cago en tu puta madre, idiota. Venga carta… no me falles tú también… Durante un minuto, lame el culo del jugador señalado.

-Jajajaja- Se burlaron al unísono Omar y Gisela, viendo cómo su amigo estaba de pega.

-Hijos de perrilla… Paso paso- Dijo finalmente Fonsi, tras pensárselo unos segundos.

Suspiré aliviado, al ver que me libraba de esa prueba. Ya solo quedaba la ronda final, aunque Dutch parecía tener ganas de alargar el juego:

-Recuerda que sería por encima de los gallumbos eh. No hay para tanto. Y si no, hasta puedes elegir la siguiente carta.

-Que no que no… si total llevo una mierda de puntos… y en la última ronda seguro que me toca lo peor. Paso, de verdad- Sentenció Fonsi, por lo que Dutch hizo el repaso general:

-Pues nada, ronda terminada. Y la cosa está caliente amigos. Gisela, vas primera con 22 puntos. Yo estoy detrás con 21… ya te cogeré jaja. Raquel y Judit son las siguientes, ambas con 17 puntos. Aún estáis muy vivas eh chicas. Agustín las sigue de cerca con 16… y al final tenemos a los rezagados. Ya no tenéis opciones matemáticas de ganar, pero tenéis que luchar por no ser últimos, recordad. Omar y Fonsi solo tienen 12 puntos, aunque Jenni aún está más jodida con sus 11.

Mi novia estaba a 5 puntos de la cabeza, mientras que yo me encontraba a 6. Lo teníamos realmente complicado. Los de delante tenían que saltarse esa última prueba, no había más misterio. Eso y que uno de nosotros la cumpliera con una buena tirada de dados. Demasiado difícil, aunque al menos parecía que evitaríamos el último puesto.

-Vamos Jud, solo una ronda más. El coche pinta negro, pero creo que nos salvamos de perder- Animé a mi novia, que me respondió:

-Qué mala pata. Yo me he saltado una prueba… pero tú has hecho todas. Y ni con esas puedes ganar. Mierda de juego.

Me limité a abrazar a mi novia, consolándola, mientras observaba a Dutch.

-Vamos con la quinta y última ronda. Aquí se decide todo. Último montón de cartas… las negras- Dijo el anfitrión, mientras las barajaba.

-Qué tensión joder, no quiero ser una puta esclava todo un día- Dijo Jenni, a lo que Gisela añadió:

-Pues ya sabes lo que toca nena, pasar por el aro.

Estaba claro que la mayoría ya habían jugado a ese juego, o al menos a alguno similar. También parecían intuir qué tipos de prueba estaban por venir, que sin duda serían las más complicadas.

-Vamos con el dado de la victoria… Un cuatro. Bueno, mantengo mis opciones- Dijo Dutch.

Mientras este hacía girar la botella, hice un cálculo mental. Si cumplía el reto y bebía el alcohol, sumaría 26 puntos. Esa cantidad nos descartaba a la mayoría para ganar, ya solo sería un duelo entre Dutch y Gisela.

-¡Una mierda!- Gritó Omar, al ver la botella apuntando a su novia.

-Tranquilo cari, no sabemos el reto aún- Le consolaba, sin éxito, Gisela.

-Ya sabes de qué va esto… joder joder- Seguía lamentándose él.

Dutch hizo oídos sordos a los lamentos de su amigo, mientras cogía la primera carta del montón negro. Mi corazón estaba encogido. Por fin sabríamos qué tipo de retos venían a continuación. Pellizcar, azotar, escupir. Mi cabeza no paraba de pensar en multitud de opciones, cada cual peor que la anterior.

-“Durante un minuto, estimula con las manos la entrepierna del jugador señalado”.

-No no no… ni de coña Dutch- Exclamó Omar, tras escuchar el reto en boca del anfitrión.

-Ya sabías como eran las normas y las pruebas… pareces nuevo- Le respondió su amigo.

-Eh Gis… cari. Abandona. Da igual la mierda esa de ser sirvienta, pero no puedes hacer esto- Suplicaba Omar a su novia.

Gisela intentaba evitar mirarle, aunque tras unos eternos segundos respondió:

-Lo tengo demasiado bien. Piensa que Dutch no puede ganar su propio coche. Tengo 5 puntos de ventaja sobre Judit y Raquel. 6 sobre Agus… y los demás no pueden alcanzarme ya. No pienso rendirme… no ahora. Sabíamos a lo que veníamos.

Mientras, Judit y yo nos mirábamos, sin entender demasiado la situación. La palabra “estimular” era bastante abstracta. Aunque en ese contexto, nos temíamos lo peor.

-¿Pero será también con ropa no? O sin… Aunque en este caso da igual, porque no lleva ropa interior-Me susurraba al oído mi novia. Aunque no pude darle ninguna respuesta, ya que no la tenía.

-Cuanto antes empiece, antes terminaré- Sentenció Dutch, acercándose a la posición de Gisela.

Esta, se limitó a asentir con la cabeza, mientras su novia apartaba la mirada.

Entonces Dutch metió su mano derecha bajo la camiseta, empezando un ligero movimiento. La camiseta podía ocultar las maniobras del anfitrión, pero la cara de Gisela no.

Empezó a morderse el labio, a la par que Dutch aceleraba el ritmo. No estaba dispuesto a cumplir el reto con lo mínimo, para nada. Quería hacerla gozar.

La novia de Omar no pudo evitar abrir la boca, dejando salir unos leves suspiros. Estaba cachondísima, en apenas unos segundos. Tanto, que hasta soltó las manos de su camiseta, aunque Dutch usó su mano izquierda para rápidamente estirarla de nuevo. Nos estaba dando un show memorable, aunque al mismo tiempo nos privaba de una visión en primer plano.

Y es que no podíamos ver el coño de Gisela, aunque observábamos como la mano de su amigo se movía a gran velocidad por debajo de la camiseta.

-Uff… ah ah ah ah- Gemía ya Gisela, sin control.

-¡Tiempo!- Gritó entonces Omar, que seguía sin querer mirar la escena.

-Ah ah ah… AHHHHHH- Seguía gritando su novia, a quien se le escapó un largo y sonoro gemido.

-¡He dicho que tiempo hostia!- Gritó de nuevo Omar, mirando por fin a su chica y su amigo.

-Vale vale… lo siento. No podía dejarla a medias… quedaba tan poco- Dijo finalmente Dutch, sacando una mano totalmente empapada de debajo de la camiseta de Gisela.

Esta, tras su sonoro orgasmo, respiraba frenéticamente. De repente miró de reojo a su novio, aunque rápidamente apartó la mirada hacia el suelo. Omar por su parte, estaba rojo como un tomate, apretando fuertemente su mandíbula.

-Vaso vacío… y 26 puntos para mí. Os recuerdo que yo no puedo ganar el coche, así que no os desaniméis. Queda mucho juego- Dijo finalmente Dutch, dando por finalizado su reto.

-Me toca- Cogió el dado Raquel, lanzándolo con furia hacia el suelo.

-Oye un cuatro, nada mal- Dijo Fonsi, tras ver como el dado se detenía.

-No me jodas… pues nada, a la mierda. Paso- Respondió Raquel.

-¿Pero qué dices tía?- Preguntó Jenni, mirándola con cara de circunstancias.

Yo tampoco entendí demasiado la negativa de Raquel, sin tan siquiera girar la botella y mirar la carta. Llevaba 17 puntos, por lo que si hacía la ronda y bebía, tendría 22 puntos igual que Gisela. No sabía qué ocurría en caso de empate, pero sus opciones seguían vivas.

-Solo puedo empatar con Gisela. Y se acaba de dejar masturbar delante de todos… hará lo que sea en su turno. Y tengo una buena ventaja con los últimos también, así que paso- Nos contaba la novia de Jordi, sacándonos de dudas.

-Es tu decisión. Aún así, debes girar la botella y leer tu carta. Si no, quedas eliminada y última- Le dijo entonces Dutch, señalando la baraja.

Raquel hizo girar la botella, aunque poco importaba el participante elegido.

-Hostia jajaja y sale el puto Omar. Te has quedado sin premio- Hurgaba en la herida Fonsi, tras ver como la botella señalaba al novio de Gisela.

-Y el reto es… Durante un minuto, estimula con los dedos el ano del jugador señalado- Leyó finalmente Raquel.

Pese a lo curioso del reto, ya no había risas. Hacía un buen rato que el ambiente había cambiado totalmente. Todos querían ganar, o al menos no perder. Y a la vez, había un gran nerviosismo por qué pruebas tocarían a cada uno. Solamente Dutch con su habitual entereza y Fonsi, siempre de cachondeo, parecían estar al margen de esa tensión.

-Pues te has quedado sin dedito en el ano, Omar. Quizás te hubiera gustado. Vamos a ver el dado- Dijo entonces Jenni, lanzando el pequeño cubo blanco y negro.

Era un momento clave. Jenni necesitaba sacar un seis para superar a mi novia y un cinco para superarme a mí. Si sacaba menos, quedaba matemáticamente por debajo de ambos, por lo que nos libraríamos seguro de quedar últimos.

-¡Vamoooos ese seis coñoooo!- Celebró Jenni, al ver que la suerte la sonreía.

-No celebres antes de tiempo, ya sabes cómo son los retos- Le advirtió Dutch, aunque su amiga respondió:

-Me la pela jajaja. Haré lo que sea antes de ser la esclava de nadie.

Tras decir eso, Jenni giró una botella que terminó señalando a Fonsi.

-Bueno, me ha tocado el bicho- Bromeó este, hasta que la novia de Luis rápidamente cogió una carta del montón.

-A ver qué te tengo que hacer, payaso… Durante un minuto, estimula con la boca la entrepierna del jugador señalado- Dijo Jenni, revelando el contenido de su carta.

Eso ya era demasiado. Era sexo oral, no tenía ningún sentido hacer algo así. Mi novia debió pensar lo mismo, ya que me susurró:

-Esto es muy “heavy” ya, Raquel me dijo que no había sexo.

La miré con cara de circunstancias y me dispuse a intervenir:

-Nadie nos ha avisado que habría sexo. Al contrario, nos habéis dicho que no.

-Relájate Agus. No hay penetración… o sea pene-vagina ni nada del estilo- Respondió Dutch, a lo que Raquel asintió a su lado.

-Sois unos embusteros de mierda… tú la primera- Dijo enfadada mi novia, mirando a Raquel.

Esta, empezó a sudar, asumiendo posiblemente su error. O su mentira.

-¿No dices nada?- La presioné, aunque Fonsi intervino:

-No estoy en la mejor posición para hablar, pero tengo que decir que nunca había visto esta carta.

-Yo tampoco. Debe ser una “rara avis”. Aún así, soy primeriza en este juego. Dije lo que me habían dicho… lo siento- Soltó finalmente Raquel, aunque Jenni estaba harta de tanta palabrería:

-Dejad de inventar, cabrones jajaja. Y total qué más da, si la mamada la hago yo. Dejad de llorar, nenazas.

Dutch también rió, aunque acto seguido informó a su amiga:

-Recuerda Jenni, que puedes cambiar de carta.

-Uy no no. A ver si me va a tocar comerle el donut jajajajaja debe ser Chernóbil eso- Respondió Jenni, sin dejar de partirse la caja.

Mientras, yo estaba lleno de ira. Las anteriores pruebas ya eran demasiado explícitas, pero usar la boca era otro nivel. A mi novia le podía tocar hacer una mamada a uno de esos capullos. Era inaceptable.

-No te preocupes amor. Ya podíamos imaginar que esta ronda era imposible… y el liderato está “chungo”. Cuando nos toque pasamos y ya- Intentaba consolarme Judit.

-Pero aún podemos quedar últimos, qué puto asco. Y ya no es eso, es que nos han engañado en la puta cara- Le respondí, cabreado.

Jenni no esperó más y se situó enfrente de Fonsi, bajándole los pantalones.

-Vas al grano eh jajaja como a mí me gusta- Le dijo él, mientras la novia de Luis sacaba su flácida polla y la empezaba a menear.

-La carta pone claramente “estimular con la boca”- Advirtió Dutch, a lo que Jenni respondió:

-Pero si el puto gordo la tiene más blanda que un pan de molde. Cómo me la voy a meter en la boca…

Fonsi empezó a reír. Parecía totalmente ajeno a la situación, pese a tener la polla entre las manos de su amiga. La ausencia de Leah, seguramente, le facilitaba estar así de relajado. Aunque algo me decía que incluso con la presencia de su novia, le habría dado todo igual.

Jenni por fin se introdujo esa polla mediana en la boca, haciendo que Fonsi resoplara del gusto. Aunque ni con esas, conseguía empalmarse.

-O la chupas muy mal o a Fonsi le van los tíos- Comentó Raquel, viendo ese lamentable intento de mamada.

-Si es que… ufff… siempre lo digo… Jenni es tan fea… que en Halloween solo compra la goma de la careta jajaja… ufff sigue sigue- Decía Fonsi, con la voz entrecortada.

El minuto terminó y Jenni se sacó ese miembro de la boca. Había conseguido ponerlo medio erecto, al menos.

-Ya he chupado y ya he bebido. 18 puntos para mí. Ni gano ni pierdo. Venga Judit, que tengas suerte guapa- Dijo enérgicamente Jenni, tras terminarse el trago correspondiente.

Mi novia cogió entonces el dado, aunque antes de lanzarlo me dijo:

-No te preocupes amor. Si es algo fuera de lo normal, paso.

Fuera de lo normal. Todas las pruebas de esa maldita ronda eran fuera de lo normal. Solamente aceptaría que mi novia cumpliera la prueba si el receptor era yo. Y si era otra chica, según el tipo de reto. Pero a los demás chicos, ni agua.

Judit lanzó el dado finalmente, sacando un seis.

-¡A buenas horas!- Exclamó ella, haciendo girar seguidamente la botella.

-Por fin un poco de suerte- Exclamó Omar, viendo que él era el elegido.

Estaba convencido de que mi novia ni se plantearía hacer ningún reto con ese tío. Pero para mi sorpresa, la miré y parecía estar dudando.

-Puedo llegar hasta 24 puntos… Si Gis se raja en su ronda, gano- Me susurró Judit.

-¿Pero tú estás loca? Primero, que Gisela hará sí o sí su reto. Y segundo, que te ha tocado Omar. ¿De verdad te estás planteando hacerle algo a ese cabrón?- Le dije, subiendo el volumen de mis palabras cada vez más.

-Pero aún no sabemos el reto…- Decía ella, inocentemente.

-El alcohol te está afectando Jud. ¿No tienes ojos? ¿Y orejas? Comerle la polla, el culo o todo a la vez en todas partes. Que no, que todos son retos sexuales- Me indigné, tras lo que miré de reojo a los demás.

Estaban todos en silencio, observando nuestra discusión. Nadie se atrevía a decir nada, seguramente conscientes de la delicada situación. Hasta que finalmente, abrió la boca el menos indicado:

-Déjala tío, si ella quiere…

-Tú te callas Omar… pedazo de imbécil. A ver si te crees que Judit es como tu novia- Respondí.

-¡Ehhh! ¿Pero a ti qué te pasa? ¿Me estás llamando guarra? A que te parto la cara. Lo has oído cariño, este gilipollas…

-¡CALLAD TODOS HOSTIAS!- Gritó Dutch, interrumpiendo a Gisela.

Tras ese grito, el silenció volvió a la habitación. El anfitrión siguió hablando:

-Decide de una vez, Jud. Ni tú Agus, ni tú Omar. Es el turno de Judit.

Miré entonces a mi novia, que me dijo:

-También me juego quedar última… miremos la carta al menos, que igualmente hay que hacerlo.

Me limité a asentir con la cabeza, por lo que Judit cogió una carta negra.

-A ver a ver…- Decía Omar, sin dejar de mirarme. El hijo de puta ya se estaba imaginando a mi novia haciéndole cualquier burrada.

-“Durante un minuto, estimula con la boca el pecho del jugador señalado”- Leyó Judit.

-Joder pues vaya basura. Si se hace a una chica, guay. Pero a un chico pierde toda la gracia- Comentaba Fonsi, con decepción.

Judit y yo intercambiamos miradas. Un segundo me bastó para leer su pensamiento. Realmente se estaba pensando si hacer esa prueba. Y es que quizás no era la peor, ni mucho menos. Pero no quería ver esa imagen. No podía.

-Para sacarte un poco de dudas, Jud. Tendrías que chuparle los pezones a Omar. También puedes pasarle la lengua por la zona circundante, pero en esencia sería eso- La informó Dutch, sin dejar de mirarla.

No dejé a mi novia pensar ni un segundo más. Rápidamente acerqué mi boca a su oreja y le dije:

-Omar y Fonsi van últimos con 12 puntos. Aunque hicieran las pruebas, necesitarían sacar más de un 5 con los dados. No te van a superar. No puedes hacerme esto…

Mi novia se quedó unos instantes pensativa, hasta que finalmente comunicó su decisión:

-Paso. Le toca a Agus.

Tras decir eso, puse mis manos sobre la cabeza de mi novia, acercándola hacia mí y dándole un cariñoso beso en la mejilla.

-Venga Agustín, déjate de cursiladas y tira- Me apremió Fonsi.

No tenía ni idea de si tendría que hacer mi prueba o no, pero al menos quería una buena puntuación en el dado. Lo cogí, lo meneé un poco entre mis manos y lo lancé al suelo.

-Un tres- Dije, observando el dado.

Acto seguido, hice girar la botella. Y mientras esta decidía el receptor de la prueba, volví a hacer números. Con la prueba y el trago podía conseguir 20 puntos finales. No me daba para ganar, pero matemáticamente evitaba quedar el último.

-Con que Gisela eh- Me despertó de mis pensamientos Fonsi, anunciando a la persona señalada por la botella.

Miré de reojo a Judit, que no apartaba la vista de mí. Pero antes de intercambiar ninguna palabra con ella, cogí mi carta y la leí:

-“Durante un minuto, estimula con las manos el pecho del jugador señalado.”

-¡Esa es la buena! Pecho pero femenino, así sí. Lástima que ponga manos y no boca- Comentó Fonsi tras mis palabras.

El reto era lo suficientemente suave como para, al menos, plantearme hacerlo. Volví a mirar a Judit, la cual no paraba de negar con la cabeza.

-Puedo evitar ser último…

-¿En serio Agustín? ¿En serio? ¿El pecho de Omar está prohibidísimo, pero las tetas de Gisela no? ¿En serio?- Gritaba Judit, cabreada como una mona.

-No es lo mismo Jud. Tú tenías que estimular sus pezones con la boca. Chupárselos. Yo solo tengo que tocar un poquito. Y lleva camiseta, así que nadie verá si lo hago bien o no. Haré trampas te lo prometo, apenas tocaré nada- Intenté justificarme.

-Tanto que me decías que Omar y Fonsi quedarían últimos si no hacíamos la prueba… Mira, haz lo que quieras. Ya eres mayorcito- Dijo mi novia finalmente, a lo que respondí:

-Pero yo tengo un punto menos que tú. Y soy colista. Tú al menos estás empatada con Raquel. Solo es por si acaso…confía en mí.

Judit no reaccionó a mis palabras. Simplemente se cruzó de brazos y miró recto hacia la nada.

No quería cabrearla, bastantes discusiones habíamos tenido ya. Y realmente, pensándolo fríamente, era un poco hipócrita por mi parte. Pero no quería pasar por la humillación de ser el último. No quería correr ese riesgo y tener que ser el sirviente del ganador. Y solamente tenía que estimular las preciosas tetas de Gisela.

Así que finalmente me levanté y fui hacia la posición de la novia de Omar, sentándome delante de ella.

-Como te pases, te reviento- Me susurró al oído Omar, aunque Dutch intervino rápidamente:

-Nada de amenazas. Venga Agus, cuando quieras.

Miré a Gisela. Lucía vulnerable, pero al mismo tiempo estaba guapísima. Estaba ligeramente despeinada, con las mejillas sonrojadas tras todo lo vivido durante ese extraño juego.

Ella también me miró, asintiendo ligeramente con la cabeza, dándome permiso para empezar la prueba. Introduje mis manos por debajo de su camiseta, subiéndolas lentamente hasta contactar con sus pechos.

Empecé a amasarlos con tranquilidad, eran suaves y esponjosos. No tenían ni mucho menos el tamaño de los de mi novia, pero tampoco me cabían en mis manos. Con dos dedos, pellizqué levemente su pezón derecho, provocando que emitiera un pequeño suspiro.

Viendo que nadie reprochaba nada, repetí ese movimiento en el otro pezón. Y acto seguido, sujeté ambos pezones a la vez y los moví como si estuviera sintonizando una radio.

A Gisela se le escaparon varios suspiros, hasta que Judit intervino:

-¿Bueno ya está bien no?

-¡Tiempo!- Gritó entonces Omar, aunque ese minuto se me había pasado volando.

Miré a Gisela, la cual mantenía el contacto visual conmigo. De una forma que solo ambos entendimos, con una simple mirada, me agradeció por ese minuto de placer. O eso me pareció.

-Venga Agus, vuelve a tu sitio, llénate el vaso y bebe- Ordenó Dutch, por lo que me levanté y volví junto a Judit.

Pero antes de sentarme, escuché la voz de Jenni:

-Sí que se ha empleado sí. Joder si va empalmadísimo el cabrón.

Miré rápidamente hacia abajo y efectivamente, mi pene estaba completamente duro. La excitación por mis tocamientos a las tetas de Gisela, junto a la falta de sexo durante todo ese viaje, habían provocado esa inevitable erección.

Finalmente me senté y puse las manos sobre mi paquete, intentando tapar lo máximo posible. Aunque ya era tarde. No me atreví a mirar a Judit. Era consciente que la había cagado. Le prometí hacer trampas, intentar tocar lo menos posible el pecho de su amiga. En cambio, la había manoseado a más no poder.

-20 puntos para Agustín. Enhorabuena- Me dijo entonces Dutch, observando cómo me terminaba el trago.

-Pues nada, lo mío ya es puro trámite- Dijo entonces Gisela.

Los demás jugadores nos quedamos boquiabiertos, sin entender las intenciones de la novia de Omar.

-Tiene razón. Va primera en cuanto al coche. Y ni Omar ni Fonsi pueden llegar a su puntuación, necesitarían sacar un 10. Aún así, te saco 4 puntos… por el tema del amo y sirviente- Explicaba Dutch.

-Eso me da igual, sinceramente. Voy a tirar porque toca. Y por si suena la flauta. Pero dudo que haga nada- Sentenció Gisela, tirando el dado.

Sacó un tres, aunque la jugadora hizo caso omiso al dado. Hizo girar velozmente la botella, mientras Dutch decía:

-Casualidades de la vida. Gisela tiene 22 puntos. Ahora podría ganar 4 más si hiciera reto y trago. Eso da 26, los mismos que yo. Lo curioso es que antes se saltó su trago, por lo que realmente tenías en la mano ganar, Gis.

-Me la pela lo del sirviente, de verdad. Para ti. Con el coche creo que me conformo jajaja. A ver la botella… Jenni.

Tras decir eso, Gisela cogió la carta y dijo:

-Durante un minuto, estimula con las manos el ano del jugador señalado. Tu culito se ha librado de mi penetración eh zorra. Venga cari te toca.

Omar cogió el relevo seguidamente, tirando el dado y sacando un seis.

-¡Mierda!- Se me escapó, viendo cómo el peor escenario posible planeaba en el ambiente. Y es que si Omar cumplía su prueba, superaría a Judit. Las posibilidades eran remotas. Necesitaba un cinco o un seis para ganarla. Y había sacado ese seis.

Y por si fuera poco, estaba a punto de hacer girar la botella. Aún podía hacerle la prueba a mi novia. Y sabiendo cómo había actuado yo con la suya, estaba claro que su venganza sería terrible.

-Vamos con la botella… Mira tú por dónde… Judit.

Tras unos minutos con bastante silencio, volvieron las risas. Lo entendía perfectamente, todos los de aquella habitación eran conscientes del espectáculo que se venía.

Miré a mi novia, aunque ella no me devolvió la mirada.

-A ver la carta… a ver qué le haré a tu novia buenorra… Durante un minuto, estimula con las manos el ano del jugador señalado. O sea que me toca desvirgar su tremendo culo… me sirve jajaja- Dijo Omar, dejándome de piedra.