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El dueño Parte 10 (Final)

Julen siempre fue el dueño de todo, pero su muerte dejó un vacío que Irina llenó con rituales de sangre y sudor. Cuando Pedro regresa al nido, no encuentra a la reina del tenis, sino a una mujer que ofrece su cuerpo como tributo al hombre que la humilla. ¿Será capaz de romper el espejo o solo será otro espectador más?

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EL DUEÑO Parte 10

Sentí como nos rodeaban, esas figuras entre medio del vapor, sentí las pisadas de pies desnudos sobre el suelo mojado, pies descalzos, de gigantes, de guerreros, la sensación de estar entre medio de los salvajes.

Sentí un miedo irracional y di un paso hacia atrás, vi la alta figura de Irina con ese vestido blanco y la rechoncha y oscura figura de Julen a su lado.

_ ¿Qué es esto?_ dijo ella

_Una sorpresa para ti_

Los grifos se cerraban, el agua dejaba de correr, Bertrand Fournier apareció de entre la densa nube de vapor y a su lado estaba uno de los americanos, los dos negros, desnudos, completamente, con los músculos brillando bajo el agua y luego el griego, sonreía, mostraba los dientes como colmillos de lobo por entre los bigotazos.

_Pedro….no dejes que….._ dijo ella volviendo su cara hacía mí.

Bertrand la cogía de la pequeña cintura y la alzaba y luego la perdí de vista, sentí el desplazamiento de cuerpos, pies desnudos y unos gemidos, me metí entre la densa nube de vapor.

Irina se estaba besando con Bertrand, estaba colgada de él, escuché el ruido de uno de los zapatos de tacón caer al suelo, y una figura humana, otro de esos gigantes desnudos que le quitaba el zapato restante y luego Bertrand caminó hasta el fondo de las duchas.

Y vi espaldas desnudas y musculosas y escuché la risa de Julen, el eco sórdido de ese lugar vacío.

Y un nuevo gemido, femenino, inconfundible.

Bertrand tenía a Irina con la espalda sobre una de las paredes de las duchas, vi los delicados pies desnudos de ella, abrazados al culo portentoso de ese gigante negro, de ese maldito King Kong y se seguían besando y el vestido estaba bajado y sus tetazas a la vista, no llevaba sujetador.

Las enormes tetazas se pegaban a ese pecho musculoso y todo allí era humedad.

Otra figura al lado de ellos acercaba su cara para besarla, era el griego y del otro lado uno de los españoles del equipo, no sabía su nombre, tenía cejas muy pobladas y barba.

No sé en qué momento le quitaron el vestido, no sé en qué momento, ella estaba de rodillas y les chupaba la polla a toda la horda, no sé en qué momento, ella estaba siendo empalada contra las paredes húmedas, arriba y abajo, su cuerpo blanco y exquisito botando en la polla del griego y luego en la de otro de esos gladiadores.

Y sus gemidos ahogados por las bocas que la besaban con avidez, por las pollas que iban pasando por su boca.

Luego Julen me dijo que eran siete tíos, que no había sido el equipo completo.

Eran demasiados de todos modos.

En mi recuerdo fragmentado está muy presente el momento en que Bertrand la penetraba de pie, ella colgada a él y otro más, creo que el argentino con aspecto de alemán le daba por el culo.

Y luego se turnaban siempre Bertrand por delante pero otro le daba por el culo, estaban los dos americanos y también el griego claro.

Y ella se corría una y otra vez, la devoraban, la reducían a la mínima expresión y a la vez parecía una diosa a la que rendían tributo y oración.

Era una mezcla de sacrificio humano y película porno barata.

Y luego se pusieron vulgares, les salió la parte más grosera y resentida, porque al fin y al cabo ella era la dueña del equipo también, eran los esclavos, los mercenarios guerreros follando a su reina inalcanzable.

_Mira cómo se traga la polla, mírala…..lo guarra que es tío….joder…..-

_Open your ass beiby….._ decía uno de los negros y los azotes comenzaron a arreciar.

PLASSSSS…..PLASSSSS!!!

_AHHHHHH!!!!!........AHHHHHH!!!!_

_Toma zorra……CÓRRETE ZORRON!!!!!

Y la densa nube de vapor no se disolvía y por momentos solo escuchaba respiraciones entrecortadas y gritos y gemidos y el ruido de las pelvis contra las nalgas.

Y una mano en mi hombro.

_ ¿La hubieses creído capaz de esto?_ dijo muy cerca de mí, Julen

_ ¿Qué?....no….no, claro que no…._

_Esos putos comunistas, reprimidos, les querían lavar el cerebro a estas chiquillas….yo voy a hacer que vuelva….._ dijo Julen con su nariz de pimiento, todavía con el traje oscuro, húmedo por el vapor.

_ ¿Que vuelva a dónde?_ dije

_AHHHHH!!!!!……si…..si….._

PLASSSS!!!.......PLASSSSS!!!!

_A jugar al tenis a competir, a ganar……_ dijo Julen con cara de loco

_ ¿Y este es el primer paso para eso? Estás loco, tío_

_Ya lo verás_ dijo él

Y luego se corrieron en su cara, en sus tetas, en todo su cuerpo.

Y se fueron yendo de uno en uno.

Y luego ella abrió uno de los grifos y se metió bajo la ducha, y veía yo como bañaba bajo el agua de la ducha ese cuerpazo flexible y ejercitado desde pequeña y de pronto me vio, el agua caía por sus hombros y sus pechos y mojaba el vientre y su coño, estaba completamente desnuda y mojada, el pelo caía empapado por su espalda.

Era una visión extraordinaria, una diosa y no sabía que decirle, no sabía si acercarme o irme de allí, esta era Irina, completamente ella, una valquiria, una amazona.

Era tan salvaje y tan bárbara como los salvajes y bárbaros que la había follado por todos sus agujeros, entonces escuché pasos detrás de mí.

Era Julen y estaba completamente desnudo.

Y se acercó a ella y lo supe, faltaba esto, para convencerme, para hacerme entender, cual era mi papel en todo esto.

Irina puso las manos sobre los azulejos y cerró los ojos, el agua caliente seguía cayendo sobre ese cuerpazo colosal.

_Flexiona las piernas cariño, no soy como estos putos Michael Jordan_ dijo Julen.

Allí estaba él, no se sentía inferior a los gigantes de hacía un momento, él se las había entregado.

Entonces lo entendí, en realidad, los siete gladiadores que la habían follado eran una ofrenda de él para ella.

Julen se los había obsequiado, a su diosa, a su reina.

Porque él era el dueño, el puto dueño de todo.

Ella flexionó las piernas y Julen la penetró con esa polla venosa y gorda, lo hizo de una sola vez y ella cerró los ojos, con deleite, entregada al placer como una continuidad de lo que ya había vivido y una mano de él fue hasta los pechos y apretó allí.

Esa noche cogí el tren a Madrid, solo con mi alma, había perdido a Irina para siempre.

Pero la expresión para siempre, tiene sus matices.

Un año más tarde, luego de estar año y medio alejada del circuito profesional, Irina Schmolenko anunciaba que volvía a jugar.

Lo demás es historia bastante conocida yo creo.

Yo mismo estuve encima del televisor y lloré como una bestia cuando ella pasó a semifinales de Rolan Garros luego de vencer a Selena Williams y como luego ganó a la otra Williams en la final y luego Wimbledon y luego en el abierto de los Estados Unidos.

Ella ya estaba casada con Julen en ese momento.

El dinero entraba a raudales por los contratos de Irina, no paraban de llamar, comenzaba la era de internet y todo estaba en ebullición, de alguna manera el puto cabrón fue leal con mi tío y conmigo, nos permitió devolverle el dinero y recuperar la agencia.

Estaba por comenzar el abierto de Australia, todos apostaban a que Irina ganaría el Grand Slam, los cuatro torneos máximos, uno detrás de otro y entonces salió el comunicado de que no participaría en Australia.

Llamé a Julen de inmediato, yo no hablaba con ella, trataba de no estar presente si tenía que firmar un contrato, ya todo era distinto ahora.

_Julen ¿le ha pasado algo?_

_Sí que le ha pasado algo, pero no es tan grave_ me dijo

_ ¿No es tan grave?_

_Según como lo veas, Pedrito, está embarazada, vas a ser tío, chaval_

Fue el primero de tres que tuvieron, dos niñas y un niño. Ella ya no volvió a jugar al tenis profesionalmente.

Seguía la vida de Irina a través de la televisión y de las revistas, como había comenzado todo.

Recuerdo una revista de esas de sociedad en donde aparecía con sus hijos pequeños en su mansión.

Ahora ella era el triple de famosa que antes, lo que había logrado a nivel deportivo era una hazaña tremenda y había dejado un legado épico.

En las entrevistas siempre decía que se lo debía todo a su marido, pero en un reportaje en televisión me mencionó, decía que Pedro Balerdi su primer marido había sido muy importante para ella en su momento, que le había ayudado a superar la muerte de su padre.

La figura del cabrón del padre había sido rehabilitada con los años, no es extraño.

Con el paso de los años, Irina se fue convirtiendo en una auténtica bomba, cada vez que aparecía en un evento o en un estudio de televisión causaba sensación.

Era una de las mujeres más hermosas y deseadas del mundo.

El equipo de baloncesto ya estaba establecido en la ACB y cada vez que contrataban a nuevos jugadores, pensaba si este también se la follaría, como aquellos otros, como Bertrand y el griego.

Y unos trece años después, Julen falleció.

Me enteré mirando el telediario, tenía 79 años, una inmensa fortuna, estaba casado con la ex tenista…….

Mi tío estaba retirado de los negocios y fue raro viajar a Vitoria otra vez, allí tendría lugar el sepelio.

Yo estaba a punto de cumplir cincuenta años, no había logrado rehacer mi vida, no me había casado ni nada, estaba bastante canoso ya y todos me recordaban el parecido con mi tío.

Me vida se había suspendido al separarme de Irina.

Ella tenía ahora 42 años, sonrió levemente al verme, me acerque a ella con timidez, incluso me parecía más alta e imponente que antes, de pronto tuve sus brazos al cuello y sus formas voluptuosas se pegaron a mi cuerpo, su perfume me subyugó de inmediato.

El rostro de Irina se había refinado y madurado, tenía unas líneas sensuales debajo de los pómulos que no eran producto de la edad sino de toda esa sexualidad que se había desarrollado en ella en estos años, estaba enfundada en un traje negro, ceñido al cuerpo y realmente cortaba el aliento.

Su piel seguía igual de tersa y blanca, el pelo rubio, un poco más corto que antes.

_Sabía que vendrías…._ dijo

_Julen era un buen amigo….._dije

Y no mentía, a través de los años había aprendido a conocerlo, era alguien que tomaba lo que deseaba sin preguntar y hacía tiempo que habíamos dejado de ser rivales, nunca había tenido yo esa chance en verdad.

Encontré a Nadia en un sofá, con los pequeños hijos de Irina sobre su regazo, la más pequeña de las niñas estaba abrazada a ella como una pichoncita.

También ella estaría cerca de los cincuenta y los llevaba muy bien.

_Así que eres la tía solterona ahora_ dije al saludarla

_Te dije que no era tan mala como parecía…._ dijo ella

El sepelio tuvo toda la pompa que Julen se merecía, al fin y al cabo el dueño había muerto y fue enterrado con los honores del caso.

_Irina quiere verte_ me dijo Nadia, entre la gente que saludaba y ofrecía sus respetos.

La hija más pequeña seguía pegada a las faldas de Nadia.

La niña era rubia y por suerte para ella, los genes de Irina habían triunfado por sobre los de Julen.

_Pedro, me gustaría que te quedaras esta noche, quisiera hablar contigo_ me dijo Irina.

Cada vez que me dirigía la palabra yo sufría una especie de conmoción, notaba, como cuando la conocí, ese acento extranjero que sobrevivía en su dicción.

El chofer que nos llevó hasta la casa no era Mirko.

_Regresó a su país hace unos años_ dijo Irina distraídamente.

En el coche, ella se cruzó de piernas, la falda llegaba hasta sus rodillas y las medias negras de seda realzaban sus largas y musculadas piernas, tuve una erección instantánea.

_Julen siempre me dijo que cuando él no estuviera, tú serías una de las personas en las que podría confiar…._dijo ella

_Bueno, al menos me queda eso…._ dije

_No te has vuelto a casar ¿Por qué?_ dijo ella

_No han salido las cosas así para mi…._ dije

Ella desvió la vista hacía el paisaje de la tierra y de la vida que continuaba, sin Julen, quien comenzaba a hundirse en el olvido.

Irina y yo éramos dos extraños, pensé que había sido un error aceptar la invitación.

Al llegar a las puertas de la casa, Mikel, el viejo mayordomo estaba allí, me alegré de ver una cara conocida, estaba un poco más grueso.

_Bienvenido, señor, hacía tiempo que no le veíamos_ dijo

_Mikel, que preparen la cena para dos, los niños se han quedado en la señora Nadia_ dijo Irina en forma distante.

_Así se hará, señora…._ dijo el viejo, con gravedad

_Tan ceremonioso como siempre_ dije

_No sé cómo haríamos sin él_ dijo Irina

Bebimos una copa en el amplio estar de esa gran casa, Irina seguía con su ceñido traje de viuda.

_ ¿Has sido feliz?_ dije

_ ¿Con Julen? Si…..aunque era muy exigente, no te lo voy a negar….._

_ ¿Por qué piensas que ganaste esos torneos, después de…..?_

_Te digo la verdad, no sé porque antes perdía ni porque después ganaba……..cuando volví no me importaba el tenis ni toda esa mierda…..lo hice porque Julen me lo pedía……_

_Yo he pensado mucho sobre eso….._ dije

_Tu siempre piensas demasiado, Pedro_ dijo Irina con una sonrisa, sus tetazas se adivinaban bajo el vestido negro, veía el canalito que se formaba, allí, ¿Cómo serían esas tetazas ahora? A los 42 años, ¿seguirían conservando esa turgencia bestial?

_He pensado que toda esa energía erótica que Julen te ayudó a liberar fue la clave, eso estaba dentro de ti, era una fuerza que tenías y no lo sabías y luego……_

_Ya sabes que yo no pienso, Pedro, nunca me ha gustado, te pierdes de vivir la vida si piensas demasiado, antes perdía porque estaba muy tensa…..me importaba demasiado…..cuanto menos te importa algo lo haces mejor, eso es todo….._

La grave figura de Mikel, apareció ante nosotros, estaba más calvo y me pareció que llevaba el poco pelo que le quedaba, un poco más largo.

_La cena está servida, señora_

_Gracias, Mikel_ dijo ella

_Nadia ha sido una buena amiga para ti_ dije mientras nos servían la cena

_Si, ella me adora, demasiado y los niños no sabes el cariño que le tienen, creo que la quieren más que a mi…._

Trajeron el plato principal, era lomo a la Strogonoff.

_Mikel ¿Otra vez?_ dijo ella

_ ¿Qué cosa señora?_ dijo el mayordomo

_Qué está demasiado hecho, no es el punto de cocción_ dijo Irina

_Pediré que lo preparen nuevamente, señora…_ dijo el hombre

_Ponle más atención, dile a la cocinera nueva que espabile o la echo a la calle_ dijo Irina en forma autoritaria.

_Se lo diré señora…._

_Este hombre me tiene harta_ dijo Irina, me pareció que Mikel no se había alejado lo suficiente y que la había escuchado.

Irina era otra mujer realmente, no quedaban rastros de timidez en ella, la había dejado siendo una niña a los 28 años y ahora era una mujer autoritaria, con un carácter fuerte, demasiado segura de sí misma tal vez.

_Pedro, quiero que seas mi nuevo administrador, confió en ti, más que en ningún otro_ dijo ella luego de cenar.

_No lo sé, es una gran responsabilidad……_ dije

Irina bebía vodka con hielo, repantingada en uno de los sillones.

_Pídeme el dinero que quieras, te necesito…._dijo ella

_ Señora ¿desea algo más?_ dijo Mikel

_ ¿Qué pasa, tienes sueño?_ dijo ella

_No, señora…._

_Puedes retirarte, Mikel_ dijo ella con altanería

_No le tratas muy bien ¿no?_ dije

Irina hizo un gesto despectivo con la mano.

Subimos a nuestros cuartos, al llegar a la puerta del mío, ella me cogió la mano.

_Tienes mucha paz, Pedro, siempre me ha gustado eso de ti…._

_Irina, no….._ dije, pero ya tenía sus brazos al cuello y todo su cuerpazo pegado al mío y nos besábamos, su boca era cálida, tibia, con el leve perfume del vodka.

La consistencia de sus tetazas era esponjosa, firme, esos pechos estaban empitonados y calientes como siempre.

Me guío de la mano hasta la habitación, entramos.

Era la habitación de la ventana, me costó darme cuenta que nosotros no estábamos en el espejo.

_Me contó pedro, que esa primera noche entre él y yo estabas aquí, mirando todo….._ dijo ella, me volvió a besar, su aliento me quemaba.

_Si…..es verdad…..-

_ ¿Te masturbabas? ¿Te gustaba verme con él?_

_Si…..me gustaba verte….._ dije

_Y luego estabas esa primera noche con Bertrand ¿También te gustó verme con ese negro?_ dijo ella, sus ojos azules y rasgados eran felinos, ojos de tigresa.

_Si…..me encantaba verte con él……_ dije, toqué el culo de Irina, era carnoso, duro, compacto, con ese vestido de viuda del demonio

_Y luego la orgía en los vestuarios…. ¿nunca le has contado a nadie de eso?_

_Nunca……_ dije

_Entonces espero que no cuentes a nadie de esto……_dijo

Se alejó un paso de mí.

_Tu solo mira y disfruta….._dijo ella y salió de la habitación.

E inmediatamente apareció en el otro cuarto, frente al falso espejo.

¿Me había traído para esto? ¿Para verla follar con otro?

Me miró a través del espejo, su cabello rubio estaba bastante corto, la hacía más sensual, su rostro era un óvalo perfecto, sus pómulos prominentes de siempre, su boca carnosa a la que había besado recién, sus rasgados ojos azules, sus tetones exuberantes, ese cuerpazo de deportista que se cargaba, podía tener ella al hombre que quisiera.

Entonces escuché la puerta de su cuarto abrirse y ella se giró para ver al recién llegado.

_Bastante zorra has estado esta noche…._ dijo una voz conocida.

Irina retrocedió, de espaldas a la cama, su pecho subió y bajo, la respiración agitada.

_Te gusta tocarme los cojones con tus idioteces ¿Eh?_ dijo la voz

Vi la figura del hombre al completo.

Después de tantos años, volví a tener esa sensación de mareo de aquella vez primera con Julen, de irrealidad, como si ella fuera mi esposa todavía.

_Me tienes hasta las narices con tus ínfulas de gran señora, zorra_ dijo la voz

Era Mikel el mayordomo.

Se aproximó a ella, la miró con desprecio y le dio una hostia a mano abierta que le cruzó la hermosa cara.

_Me tienes hasta los huevos, puta…..eres tremendo putón…..no aprendes ¿Eh?_

La cogió de los hombros y la zamarreó un poco.

Ella era imponente, más alta que ese hombre, con ese vestido negro ceñido al cuerpo.

_Voy a tener que zurrarte otra vez, zorrita, putón ruso de carretera…..a la puta calle vas a ir tú, no la cocinera…._

Le dio otra hostia a mano abierta e Irina trastabillo y se cogió la cara.

_De rodillas, putón….harto me tienes……._ dijo Mikel y ella se dejó caer de rodillas.

_Alza esa cara……_dijo el hombre, ella le miró desde abajo y él le escupió en el rostro

_Asco me das, no acabas de enterrar el cadáver del cornudo y ya estás zorreando con cualquiera, no tienes respeto…..pero conmigo te vas a enterar……_

Irina le bajó la cremallera y libero una polla gorda, curvada y corta, no era el pollón de Julen, eso era seguro.

Y luego se la metió en la boquita y comenzó a mamarla, el viejo Mikel, le apartaba el pelo y guiaba la mamada, cogiéndola de la nuca.

_Que boquita tienes, cariño……..que boquita de mamona_

Estuvieron así unos diez minutos y luego el volvió a abofetearle el rostro.

_Bájate el vestidito que quiero verte los melonazos…….._ dijo el viejo

Ella se puso en pie y se bajó el vestido y luego se quitó el sujetador, las tetazas se mostraron en todo su esplendor.

Joder, el tiempo no pasaba para ese cuerpo, esas tremendas y colosales tetazas seguían estando en su lugar, paradas, orgullosas, inhiestas.

_Vaya berzas de furcia……_ dijo el viejo, las azotó y las sobó, las cogía con las dos manos y las hacía entrechocarse y luego aproximó su bocaza a los pezones y se los devoró.

Y luego se besaron, las bocas se encontraron y las cabezas se ladeaban en un morreo indecente.

_ ¿El cornudo está mirando cómo siempre?_

_Si…….fóllame……_ dijo ella con voz temblorosa

_Chito, putón…._dijo él y le dio un corto bofetón en la carita.

_Te follo porque se me da la gana, no porque lo pidas……aquí no eres una mierda…..aquí no das órdenes tú….._ dijo

_Si….lo que tú digas, Mikel….._dijo ella

_Date vuelta, ponte en cuatro patas y bájate las bragas……_ dijo el viejo

Ella se giró y quedó a cuatro patas sobre la cama, el viejo metió una mano entre las piernas poderosas y luego se llevó la punta de los dedos a la nariz.

_Vaya peste a perra en celo…… ¿es que no te lavas el chochete?.......serás guarra….._ dijo el viejo

PLASSSSS!!!......le dio un azote sobre las nalgas desnudas que quedaron temblando.

_Que buen culo que tienes…….desde que te vi la primera vez que he querido follártelo…. ¿Sabes las pajas que me hecho, pensando en este culo?_

PLASSSSSS!!!!

_Vaya culo de guarra…..vaya culo de zorra…………_ dijo el viejo Mikel

Y sin mediar otra palabra se bajó los pantalones y acercó su gorda y curvada polla y la penetró.

Así que estos eran los jueguecitos a los que se dedicaban Irina y Julen en los últimos años, se habían cansado de que la follaran negros musculosos y gigantes y un día habrían descubierto al viejo mayordomo y a Julen se le habrá ocurrido eso, en su mente calenturienta de viejo decrepito tuvo esta fantasía y luego Irina le había complacido y ahora le hacían un pequeño homenaje al muerto.

Pero necesitaban a un espectador y aquí estaba el bueno de Pedrito.

Me cogí la polla erecta.

A veces solo hay que hacer lo que se espera de uno, las cosas funcionan mejor así.

Irina tenía portaligas de encaje en las medias de seda y el viejo tenía sus manos en jarra en la propia cintura y ella misma se ensartaba la polla, tirándose hacia atrás.

Y luego le dio por el culo.

Los dos desnudos sobre la cama, el cuerpo de Mikel era rechoncho, con tetillas y panza y ella todavía con el portaligas y las medias de seda, montada sobre él, botando sobre él se tocaba el clítoris, con la verga del mayordomo en el culo y el viejo manoseaba las tetazas por detrás.

Ese viejo mediocre se follaba por el culo a una de las mujeres más deseadas del planeta, así de extraño es todo, es solo cuestión de estar en el lugar indicado y de tener suerte.

_Que ojete sudado….de guarra que tienes……clávate mi verga, zorra…..clávatela en el ojete…._

_AHHHHH!!!!.....Joder…….que polla tienes, cabrón……-

_Que culo de zorrón…..que tetazas de guarra……joder…..joder….._

No me cabía duda que no era la primera vez que lo hacían, el viejo tenía mucho aguante.

Supongo que habrá estado más nervioso la primera vez.

La primera vez que se había follado a la hermosa Irina en su propia cama.

El viejo eyaculó en la boca de abierta de ella, no soltó mucho, un grueso chorretón que quedó colgando de los hermosos labios, el viejo lo rebaño con dedo y lo metió en la boca de Irina.

Ella chupó ese dedo con deleite.

Y luego Irina se puso en pie, caminó desnuda por la habitación y cogió un salto de cama transparente, llevaba todavía las medias de seda, pero tenía un agujero en el pie, el viejo había sido muy brusco.

_Gracias, Mikel, puedes retirarte…._ dijo luego en forma autoritaria

_Buenas noches, señora…. que descanse_ dijo el viejo, con sus ropas en la mano y la polla flácida, colgando ridículamente entre las piernas gruesas.

Y luego Irina vino a mi cuarto, sus tetazas blancas y llenas se transparentaban debajo del salto de cama.

_Gracias, Pedro, por esto….._ dijo y me abrazó.

_No me lo esperaba……_ dije

_ ¿Te has corrido?_ dijo ella

_No…._ dije, nos besamos, ella me cogió la polla.

_Ahora vamos a follar tú y yo, sin nadie que nos moleste….._ dijo Irina

Follamos ella y yo, después de tantos años, sin nadie mirando, sin mirar a nadie.

En algún momento de la noche ella volvió a ser la Irina inocente y tímida que yo había conocido.

Tal vez no fuera tan tarde para volver a empezar.

Tal vez el tiempo nos diera una segunda oportunidad.

¿Por qué no?

Cosas más extrañas han sucedido.

FIN

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