Mi esposa argentina 6 parte 7
Fernanda siempre fue una mujer reservada, pero el video lo cambia todo. Mientras él la observa desde la pantalla, ella se entrega a Joselu con una ferocidad que ni siquiera él conocía. ¿Qué secretos oculta su sonrisa serena?
MI ESPOSA ARGENTINA 6 Parte 7
Fernanda estaba abierta de piernas, desnuda, sobre la cama Joselu la masturbaba de rodillas al lado de ella, la mano morena y de dedos toscos se hundía en el coño como si escarbara allí, el rostro de mi esposo estaba descompuesto. Comenzó a correrse en un squirt humillante. El líquido salpicaba la mano y la cama.
Previo a esto, el video comenzaba con ellos dos hablando tranquilamente, ella sentada en el sofá, él no salía en imagen solo se escuchaba su voz.
_Quiero dejar claro…que ante cualquier cosa que le suceda a Carlos voy a denunciarte_ dijo Fernanda
_ ¿Si? ¿Qué vas a decir en la denuncia, que he provocado un ataque de apendicitis a tu marido?_
_Solo quiero estar segura…que…_
_De lo único que vas a estar segura es que has venido a que te folle otra vez_
Ella lleva un vestido de escote cerrado hasta el cuello, los tetones parecen explotar debajo de la tela, es de un color marrón claro, la falda es corta y sus piernas se ven increíbles, está finamente maquillada y su pelo rubio y sedoso enmarca su cara serena y seria.
_Vas de borde por la vida, te crees muy…_
_Venga Fernanda déjate de tonterías, desnúdate, quiero verte en pelotas_
Estaba viendo este video en el portátil, Joselú no lo había subido a su página porno, lo cual agradecí. Los dos videos de Mía ya tenían demasiadas visitas y comentarios del tipo ¿Quién es esta zorra? La jefa de hematología del hospital estaba iniciando una próspera carrera en el porno.
Fernanda se puso en pie y llevó sus manos a la espalda para bajar la cremallera del vestido.
_Eres alta eh ¿Cuánto mides?_
_1,72_
_Joder, dos centímetros más que yo, pero me parecías más alta_
_Es por los tacos de las sandalias_
Se sacaba el vestido por debajo de las piernas. El sujetador era de encaje blanco, las bragas haciendo juego.
_Quítate las sandalias esas también_
Ella se sentó para quitárselas.
_Te gusta obedecer eh, tienes alma de sumisa yo creo_
Ella no respondió, se quitó las sandalias. Sus delicados pies tocaron el suelo pringoso de la madriguera de Joselu.
_A ver esos tetones_
Ella se quitó el sujetador y lo dejó caer sobre el sofá de cuero.
Sus pechos blancos, opulentos y llenos, cayendo en su pesadez y luego retomando hacía arriba, sus pezones eran rosados y frescos.
Su pelo ligeramente despeinado, sus ojos azules y francos, la boquita entreabierta, el labio superior ligeramente abultado.
Era de una belleza acojonante, sentí como Joselu resoplaba y callaba, también él estaría acojonado.
_Eres guapa….de cojones….pero tu belleza no te servirá de nada hoy, súbete al sofá de rodillas y de espaldas_
Ella se giró y se quedó de rodillas enseñando su culo, las plantas de sus pies asomando debajo, su pequeña cintura, la espalda perfecta, los hombros acariciados por la rubia melena.
_Métete las bragas en el culo_
Ella subió las tiras laterales de sus bragas y estas quedaron embutidas en el culo.
_ ¿Cómo es tu nombre completo?_
_Fernanda…… Milena…….. Barton_ dijo ella con voz suave
_ ¿Milena? ¿Qué coño de nombre es ese?
_A mis padres les gustaba, una bailarina de tango…_
_Hoy te vas a olvidar hasta de tu propio nombre y de tu apellido_ le dijo él, noté que se ponía nervioso cuando ella hablaba y entonces le cortaba las frases bruscamente.
Apareció en pantalla por primera vez, estaba completamente desnudo, tenía un poco de tripa, decididamente era un poco deforme, su cabeza demasiado grande y sin cuello, sus brazos y piernas eran gruesos y fornidos, pero su espalda angosta en comparación. El pecho casi lampiño y con tetillas.
El culo marrón oscuro ligeramente en pompa, no llevaba tatuajes.
Su polla era tremenda, oscura y deforme como él.
Al aparecer junto a Fernanda, el contraste era estremecedor, acarició las nalgas blancas y le cogió el pelo con violencia, le giró la cabeza y se besaron.
Ella le besaba con los ojos cerrados.
_Que delicia es tu boca, pero eso tampoco va a servirte hoy_
_Solo quiero que mi familia no corra peligro y…._
_Cierra esa boca y quítate las bragas_ dijo
Ella se giró, mirándole con los ojos brillantes. Evidentemente le temía, se le notaba el miedo en los ojos. Levantó las piernas y se quitó las bragas.
_Ahora ponte en cuatro patas, vas a seguirme gateando como una perrita_
Ella se puso en cuatro patas en el suelo, sus tetones quedaron colgando obscenamente, la fina curva de su espalda bien marcada.
Él se inclinó y aferró el pelo rubio con una mano.
_Venga, mueve_ dijo y comenzó a arrastrarla
_Ay, me haces daño_ dijo ella
Una cámara los mostró de frente, la negra mano aferrando con fuerza un mechón de pelo, el rostro de ella con una mueca de dolor.
El plano de otra cámara los seguía por un estrecho pasillo.
El culo de ella y el coño de labios hinchados se veían con claridad y Joselu tironeando del pelo, mientras ella gateaba, de rodillas y manos en el suelo, tratando de seguirle con rapidez, una rodilla se adelantaba y el coño se veía más expuesto, las nalgas eran de una consistencia y firmeza que asustaba. Aún en esa posición su andar era felino y sensual.
Ahora ya estaban en el cuarto, la cama era grande, con un cubrecamas blanco algo roñoso.
_Arriba, anda, ábrete de piernas que se te vea bien el chochete_
Ella se subió a la cama, se abrió de piernas. Sus rodillas estaban rojizas de arrastrarse.
Joselú se agachó al borde de la cama, su espalda era sebosa con algunos lunares. Repasó todo el coño con la palma de la mano, abrió un poco más las piernas de ella, cogió algo del piso, tenía un lubricante en la mano, vi que embadurnaba algo con él.
Era un dildo de acrílico, en forma de gota, puso un poco de gel en el culo de Fernanda y comenzó a embutirlo, lo hizo bruscamente, ella lanzó un grito.
_Ay..boludo me haces mal_
_No te quejes que esto no es nada_ dijo él
Ella lo miró con expresión llorosa y asustada, el tapón del dildo emergía de su culo en forma algo ridícula.
Joselu cogió almohadas y cojines y los acomodó detrás de Fernanda.
Escuché el ruido de algo encenderse, era un enorme vibrador con una especie de rodillo en la punta.
_A ver Fernanda Milena Barton, como se te pone el conejito con esto_
Se puso de rodillas al lado de ella. Volvió a aferrar el rubio pelo con una mano.
Subió un poco más la velocidad del vibrador y lo apoyó sobre el clítoris, comenzó a moverlo sobre el coño.
Ella gimió como con cierto malestar.
_ ¿Cuántos años tiene tu hija_
_Dos años…….. y seis meses_ dijo ella con un hilo de voz, entrecerró los ojos
_ ¿Eres una buena madre?_
_Si…._
_ ¿Y si eres una buena madre que haces aquí pajeándote como una guarra en mi cama?_
_Vos…vos me estás masturbando….yo_
_Cógete un pezón…..anda_
Ella se cogió un pezón y lo retorció, el vibrador estaría haciendo un destrozo allí abajo, Joselu tenía el brazo extendido con el vibrador y lo movía sobre el clítoris y lo frotaba sobre todo el coño.
_Yo creo que una buena madre estaría con su hija y no retorciéndose los tetones como lo estás haciendo tu Fernanda Milena_
La oscura polla estaba erecta y muy cerca ya del rostro congestionado de mi esposa.
_Una buena madre claro que si…ya veo…con un dildo en el culo y a punto de correrse como una zorra_
Movió la cabeza de ella atrás y adelante, siempre aferrando un mechón de pelo rubio y sedoso.
_Mira que buena madre joder….a punto de correrse con una polla en la boca_
Ella se retorcía los pezones con las dos manos, el pequeño ruido zumbante del vibrador llenaba los silencios como un pequeño moscardón.
_Cógeme la polla_
Una mano larga y afilada fue de uno de sus tetones a la base de la polla, se aferró a ella.
_Abre los ojos, estás a punto de correrte ¿No es verdad?_
Fernanda no respondió, miraba a Joselu con una mezcla de temor y excitación.
Gimió quedamente, con la boca entreabierta, como buscando aire.
Joselu llevó la cabeza de Fernanda hacía la polla, ella besó el tronco húmedo, la polla golpeó los labios de mi esposa, seguía aferrándola del pelo.
_Vas a correrte con mi polla en la garganta, abre la boquita_
Ella atrapó la verga de un solo bocado, él siempre cogiéndola del pelo, llevó la cabeza atrás y adelante marcando el ritmo de la mamada.
_Joder dime si una buena madre va a estar mamando pollas en vez de estar con su hija ¿Eh Fernandita?_
Mi esposa había pasado una mano por dentro de las piernas de Joselu y empujaba el culo de mono hacía su boca.
Ahora él la cogía del mentón, el brazo izquierdo de él sobre la cara de ella, el derecho con el vibrador, la polla se zafó de la boca, ella gimió y volvió a metérsela con premura, con urgencia.
El vibrador, manejado por Joselu seguía zumbando sobre el coño.
_ Vas a correrte cariño…con mi verga en la boquita….si…mi amor….si…..solo en mi polla vas a pensar…todo el puto día pensando en ella, como ahora…córrete mi amor…venga_
Y ella obedeciendo a su orden comenzó a correrse, temblando de pies a cabeza, las piernas sobre la cama moviéndose espasmódicamente.
Joselu la tenía cogida del mentón y la cara, golpeó con esa mano, una corta bofetada sobre la mejilla de ella con la polla dentro de su boca, la mano golpeaba su propia polla que deformaba la boca de mi esposa.
Ella llevó su mano al vibrador y quiso apartarlo de su inflamado clítoris. Él lo impidió
_No… va a ser hasta que quiera yo_ dijo él
_Para……..por favor………ya no lo soporto_ dijo ella, sacándose la polla de la boca
Joselu no le hizo ni puto caso y siguió con el vibrador, llevándolo hasta los pezones y luego de vuelta al coño, ella siguió encadenando otro orgasmo, ahora gimiendo sobre los huevos de él, con la polla sobre su naricita respingada.
_Cómeme los huevos mientras te corres_
Su lengüita rosada recorrió la base de esos huevos marrones, casi renegridos y rugosos, ella con el rostro desencajado, corriéndose, con la música de fondo del vibrador en su tono monocorde de moscardón.
Claro, ahora entendía todo, por esto ella no quería contarme lo que había pasado, era demasiada entrega, demasiada humillación y demasiado lo que había disfrutado con este cabrón.
Finalmente Joselu, apagó el vibrador y lo arrojó a un costado, se inclinó para besar en la boca a Fernanda, se morrearon, él le sobaba los tetones mientras su boca devoraba la boquita de ella con fruición, vi cómo le mordisqueaba el labio también.
Pensé que en el momento en que pasaba todo esto, yo estaba en el hospital, luego de que Mía se me hubiese ofrecido por orden de Joselu.
Yo estaba mirando la foto de mi esposa sentadita en el sofá impecablemente vestida y maquillada y seguía mirando esa foto veinte minutos después, cuando ella ya estaba como ahora, despeinada, sudorosa, lamiendo los huevos de Joselu con su lengüita de princesa, corriéndose con ese vibrador destrozándole el coño, despatarrada sobre esa cama, con el dildo embutido en el culo.
Ella volvió a atrapar la polla con su boca, con cuanta delectación lo hacía, era evidente, con que gusto le comía la polla a ese hijo de puta.
_A ver cómo te quedó el coñito_
Se mojó los dedos en su boca y llevó la mano al coño de mi esposa, le dio una palmadita en la vagina, ella gimió agradecida con la verga en la boca, él frotó su mano sobre la raja, los labios del coño estaban hinchados y rezumantes.
La penetró con dos dedos toscos y gruesos.
_Joder cariño…como me estas comiendo el churro…te estás esmerando, amor…si…sigue así_
Ella siguió mamando la polla totalmente compenetrada al oír esto, con una mano amasaba y acariciaba los huevos, con los ojos cerrados, yendo atrás y adelante con su cuello.
_Que buena mamona eres…Fernandita……..eso hay que reconocerlo…como psicóloga no sé qué tal serás pero como mamona……. Mamapollas de lujo………..cariño__
Ella tenía las musculadas piernas flexionadas con las plantas de los pies bien apoyadas en la cama.
La penetración con los dedos comenzó a ser más violenta, el coño estaba completamente encharcado, los dedos de Joselu, entraban y salían ya bien remojados en flujo.
Fernanda se sacó la polla de la boca, gimió y tomó aire, con los ojos asombrados.
_Me estás…matando…hijo de puta_ dijo ella, miró la mano de él que se hundía y salía de su coño a toda velocidad y luego miró al rostro de roedor que sonreía.
_ ¿Si? “me estás matando boludo”_ dijo él, imitando el acento argentino
__Me vas a hacer acabar….pelotudo de mierda_ dijo ella, aferrada ahora a la polla de Joselu, le tiró un lambeton guarro a la cabeza de la verga. Totalmente descontrolada.
_Voy a sacarte un squirt, a ver como se te da, voy a hacer que te mees como una guarra ¿Lo has hecho antes?_
Ella no respondió, miraba como hipnotizada la mano morena que penetraba el coño, casi tirando hacia arriba, ahora tenía tres dedos dentro de ella.
Yo sabía que el squirt no era orín propiamente dicho, aunque provenía de la uretra, de algún modo era orina pero sin olor, un líquido inodoro y transparente, pero Joselu había dicho eso de que iba a lograr que se meara para hacer todo más guarro aún.
_Acabo….la puta madre….me hacés acabar de nuevo_ dijo ella como asombrada
La mano de Joselu era una cosa de meter y sacar, escarbando el coño de mi esposa
_Si…si…….mira cómo te meas encima, cerda_
Cuando comenzaron a salir los primeros chorros de líquido de su coño estuve a punto de correrme.
El líquido empapaba la cama, mojaba también obscenamente la mano de Joselu, Fernanda echaba la cabeza hacia atrás mientras se corría y lanzaba esos chorros de líquido como un surtidor humano.
Joselu tenía su otra mano sobre una teta de ella, pasando el brazo moreno sobre el hombro de ella, como abrazándola, casi como acunando ese cuerpazo de Fernanda que parecía desproporcionado de grande al lado del cuerpo deforme de él.
Sentí una fuerte punzada de celos.
Se volvieron a besar y luego él tiró el cuerpo de ella sobre el otro costado de la cama, le levantó las piernas y le refregó la polla por el coño y luego la penetró.
Ella al borde de la cama y él de pie.
Se la follaba con las piernas de Fernanda casi en sus hombros, con violencia y a ritmo intenso.
_Venga que a esto venías…confiesa…_
_Si….si…. hijo de puta_
Ella estaba muy excitada y podía decirle que si a cualquier cosa, pero no dejaba de inquietarme esa confesión, que había ido allí a follar con Joselú.
Al fin y al cabo ¿A que había ido realmente?
Joselu llevó una mano al cuello de mi esposa y apretó allí, ahorcándola un poco y luego sacudió su manaza sobre las tetazas, sobándolas y abofeteándolas al mismo tiempo.
Luego la puso de costado, con el culo bien expuesto y las piernas casi juntas, sus musculadas y bien torneadas piernas casi una encima de la otra.
Y luego quitó el dildo del culo de un brusco tirón.
_Ayy!!....me lastimas……bruto_ dijo ella
Joselu no respondió, afirmó su polla allí donde había estado el dildo y empujó.
El ano de mi esposa se abrió como una flor al empuje de esa gorda y oscura polla.
_Dios…despacio…_ dijo ella
_Si claro…cariño…..despacito…si….como dice la canción……_
Pero ya se había afirmado bien con las dos manos sobre la cadera de ella y le daba un mete y saca profundo en el culo.
Siempre él de pie, ella al borde de la cama, de costado con el culo expuesto en dirección a Joselu.
_Joder Fernanda que placer darte por el culo así tía…..y como te gusta joder_
Siguió follándola sin pausa hasta retreparse él también sobre la cama y ponerla en cuatro.
Y allí siguió enculándola PLAASSS!!! PLASSSS!! Los azotes en el culo comenzaron a sucederse.
_ ¿Que? ¿Te vas a correr otra vez?_
_No……si…si…acabo….acabo…_ dijo ella casi sollozando.
Joselu la aferró del pelo y se hundió más en ella y llegó a poner su rostro de roedor y de hiena junto a la cara perfecta de ella y la besó en la mejilla y ella giró la cara y se morrearon mientras le seguía dando por el culo.
Hasta allí no había visto yo nada especialmente violento que le hubiese causado a Fernanda ese dolor en el culo.
Pero entonces él presionó la cara de ella contra el colchón y poniendo una mano sobre la espalda perfecta de mi esposa, presiono y empujó y sacó toda la polla de un tirón y volvió a meterla de un solo golpe.
_Mmmmm!! Ahhh!!_ gritó Fernanda con la cara hundida en el colchón
Joselú volvió a repetir la operación varias veces, sacar toda la polla y meterla de golpe a lo bruto, haciéndole daño con toda la intención
_Ahhh!!....me duele…pará…forro…._
_No podrás sentarte en una semana hija puta…_
_Me duele….pará…por favor_
_Te vas a acordar de mi…cuando te duela cariño…verás que bonito_ y volvía a sacar la polla y metersela en el culo dejándose caer con todo su peso.
Fernanda sollozaba ya.
_Venga que no es pa tanto_ dijo él y se salió de ella.
Luego se repantingó sobre la cama, ella con el rostro lloroso miraba a la nada, él la cogió de la nuca e hizo que le mamara la polla otra vez.
Ella se la mamó con una delectación y un mimo que no se correspondía con la violencia con que él le había dado por el culo
_Venga, móntame_ dijo
Ella lo miró con temor y rabia
_Pero no por el culo_ dijo ella
_Claro, quiero sentir tu dulce coñito otra vez_
Ella lo montó, lentamente con cuidado, fue clavándose la polla con cuidado.
Él le cogió con las dos manos su pequeña cintura y la levantó suavemente.
_Hacelo suave…..Joselu….me lastimaste boludo_
Como me dolió escuchar el nombre de esa hiena dicho por ella, casi como si se tratara de una cómplice intimidad de amantes.
Supongo que eso era lo que más me dolía, que a pesar de todo se notaba entre ellos cierta complicidad, una compenetración que iba más allá de lo borde que él podía ponerse.
_Perdona…venga…dame un beso……_ dijo él
Ella se inclinó para besarle, se morrearon con suavidad, él hacía un lento movimiento pélvico hacia arriba, follándola lentamente.
Joselu tiró el brazo derecho de ella sobre su propio hombro derecho, su boca quedó a la altura del pezón derecho de Fernanda, se lo metió en la boca golosamente.
El cuerpazo de mi esposa había quedado totalmente encima de él, los brazos bien estirados hacia adelante, los tetones a la altura de su cara, su culazo, la curva de su espalda, sus piernas a los costados de cuerpo deforme de Joselu, las delicadas plantas de sus pies expuestas en su desnudez.
Ella gimió, la boca de Joselu seguía mamando los pezones como un ternero perdido, esos enormes tetones de mi esposa eran chupados con delicia y malicia al mismo tiempo
_Mmmm!!......si…._ gimió ella
_ ¿Ves que a gusto estamos los dos?__ dijo Joselu y aceleró un poco el movimiento de pelvis y le dio un azote en el culo.
Ella se incorporó, él la cogió de la cintura con las dos manos, otro sonoro azote en el culo.
_Venga muévete un poquillo que te vas a correr otra vez_
Ella puso sus manos sobre el pecho de él para darse impulso. Él le amasó y pellizcó los pezones
Y ya estaba montándolo en toda regla, con las rodillas apoyadas al costado de cuerpo de él, botando sobre su polla, agitando su cabeza de un lado para otro, contrayendo las nalgas blancas y carnosas.
Hasta correrse otra vez con el coño apretando la polla de Joselu.
Ya se había corrido varias veces y no daba sensación de que sería la última, Fernanda estaba desatada y dispuesta a follar hasta la extenuación, podía notarlo claramente
_Y ahora otra vez en el culito, cariño_
_No…….…no……_ dijo ella pero sin convicción
Y ya Joselu acomodaba la polla otra vez en el culo de mi esposa.
Y luego le hizo poner en cuclillas, ahora si apoyada sobre sus pies con las piernas flexionadas, la penetró así un par de veces subiéndola, cogiéndola de la pequeña cintura.
Luego le hizo poner las rodillas juntas casi sobre el pecho de él, siempre en cuclillas, las musculadas piernas de mi esposa se lo permitían y entonces otra vez le perforó el culo de manera violenta, haciendo ampulosos movimientos de pelvis, hacia arriba, como un gran pistón, horadando y remachando ese gran culazo de Fernanda.
_Me estás reventando el culo otra vez…hijo de puta….te odio_
_ ¿Si? ¿Me odias? entonces no te correrás imagino_
_Ahhh!!....Mmmm……no…..no…... __
_ ¿O es que te corres otra vez guarra?_
_Pará…..me duele…hijo de puta_ dijo ella
Pero el siguió y siguió, profanando ese agujero del culo con su gran polla, hasta dejarlo irritado y bien abierto, hasta que ella volvió a correrse.
Dando alaridos de placer y dolor al mismo tiempo
Ella se dejó caer, sus tetones sobre el pecho seboso de él, se morrearon, ella llevando la iniciativa en el beso, su lengua buscando la boca de Joselu, siempre con la polla en el culo.
A pesar de tener yo una gran erección tuve que poner en pausa el video. Era demasiado aún para mí.
Como se la había follado el maldito, tendría que molerle a golpes mañana mismo.
Pero al fin y al cabo, ella había disfrutado y como, aun cuando él había sido violento y bruto, ella lo había buscado así.
Que ambigüedad había en todo esto. Por un lado Joselu con ese cierto halo de brujo gitano y maligno obligando a Fernanda a follar.
Y por otro mi esposa y yo que ya veníamos jugando fuerte en el sexo extremo, esto era solo un capítulo más. También Joselu era un poco nuestro juguete nuevo y excéntrico.
¿Quién estaba usando a quién?
Joselú la giró, ella quedó recostada en la cama, se salió de ella y se montó a horcajadas, golpeo con su polla la boca de Fernanda, la nariz y los pómulos.
Le puso los huevos en la boca, ella le mamo la polla y luego las pelotas, Joselu se movió hacia adelante y puso su culo sobre la cara de ella.
No sé cuántas cámaras había en el cuarto, una mostraba el culo marrón oscuro de ese simio y la lengua de Fernanda recorriendo esa raja, explorando, lamiendo obscenamente, el ano de Joselu.
_Si…que bien lo haces……joder con la esposa del doc_
Se movió él hacia atrás y cogiéndola del pelo le encastró la polla en la boquita.
_Toma…….toma…….bébete mi leche….._ dijo él y comenzó a correrse en su boca, sentado sobre los tetones.
Había sido la ofrenda final, que sensación de triunfo tendría Joselu, se había follado a mi esposa que era de una belleza superior, inalcanzable para él, la había dominado, montado y humillado y ahora había logrado que ella llevara su semen, hasta la última gota, en las entrañas
_Joder que guapa estás así, después de haber bebido mi leche….dame cinco minutos y seguimos_ dijo él y luego le besó los pechos, las tetazas de Fernanda fueron devoradas otra vez, la gran nariz de hurón de Joselu sobre el blanco pecho de ella, metida entre sus tetas. La imagen me producía repulsión y a la vez me estaba matando del morbo.
Ella giró la carita, rojiza y sudada, un mechón de pelo rubio le cubría un ojo, ella se lo apartó con la mano, el siguió bajando y comenzó a comerle el coño. Ella miró hacia abajo con curiosidad
Las piernazas de Fernanda envolvieron la cabezota de Joselu, como una gran medusa, la estaba destrozando otra vez allí abajo comiéndole el coño, con un ruido de chupeteo ridículo.
_ ¿Cuantas veces vas a hacerme acabar hijo de puta?_ dijo ella, gimiendo, con el rostro lloroso y descompuesto
_ ¿No te cansas de volverme loca?….pelotudo…forro…hijo de puta_ ella echó la cabeza hacia atrás, sus manos fueron hasta el pelo de Joselu, se aferraron a él, su cuerpo comenzó a tensarse, como un arco a punto de disparar la flecha.
_Ahhh!!....así…….no pares…..hijo de puta_
Sus piernas comenzaron a temblequear otra vez, se corría como una cerda nuevamente.
Llorando y gimiendo, insultando, totalmente entregada.
No llegaba a comprender bien toda la actitud de Fernanda, por qué estaba tan excitada y tan entregada, habían follado antes en el hospital ¿Tan bien la había follado esa vez o sería verdad que él había logrado establecer un poder o cierto dominio sobre ella?
Joselu se colocó encima y la penetró una vez más, ella se abrazó a él en un misionero clásico, bien pegados, las piernas de ella envolviendo el culo seboso.
Luego giraron y quedaron de costado, frente a frente.
Se besaban en la boca sentidamente, veía el primer plano del culo de mi esposa y su espalda perfecta, la rubia cabeza moviéndose hacia adelante al besar, había pasado una pierna por sobre la cadera de él, la piel tan blanca de ella en contraste con la piel amarronada oscura de él.
Por momentos me parecía Joselu un falso hindú salido de algún film barato.
Se besaban mientras follaban.
Ella estaba abrazada a él, una mano en la nuca, no dejaban de besarse ruidosamente, una mano oscura de él aferrando una nalga carnosa y blanca.
La gran polla negra en todo su esplendor, separando los labios vaginales que parecían besar esa verga del mismo modo que las bocas no dejaban de besarse.
Otra cámara los mostraba de frente a ellos, los tetones pegados contra el pecho, las bocas que no dejaban de besarse, las lenguas entrelazadas, su boquita yendo a buscar la boca de esa hiena una y otra vez. Era casi insoportable para mí.
Una manito delicada de ella se aferró al pelo de él.
_Acabo…acabo…otra vez_
_Córrete….guapa….que a gustito tenerte así…tía….te estaría dando caña todo el puto día_
_Me haces acabar otra vez…boludo…me haces acabar……¿Cuántas veces?......... ¿Cuant….?_
Joselu aceleró el ritmo de la follada, un mete y saca a toda velocidad, ella volvió a tensar ese cuerpazo y se derritió entre sus brazos, abrazada a él, una hembra totalmente entregada a su macho.
Corriéndose con la polla en el coño, él besaba su blanco cuello, ella complemente fuera de sí.
Estaban follando como amantes, con Joselú. Con ese mismo enfermero que tanta repulsión y antipatía me había provocado desde el primer día.
Como lo había logrado así tan fácil era un misterio ¿tendría alguna información sobre nosotros? Pensé en Julio el desagradable ¿Habría entre ellos alguna conexión que yo ignoraba?
_Ven…súbete_-dijo él, repantigándose en la cama, acomodó unas almohadas en su cabeza
_No doy más…._ dijo ella con cansancio.
_Venga móntame, ponte mirando para allá_ dijo él
Ella se montó con el rostro con visibles huellas de fatiga, dándole la espalda, se inclinó un poco hacia adelante, para que la polla la vuelva a penetrar.
Quedó montada sobre él, dándole la espalda, los tetones sudados y enrojecidos, las increíbles rodillas a los costados del cuerpo de él.
Despeinada, se mordió el labio inferior, se llevó una mano a un pecho y lo dejó caer en todo su peso, otra mano busco peinarse o alborotarse el rubio cabello.
PLASS!! Un azote en el culo resonó en el cuarto
_Mueve un poquillo el culo, cariño_
Ella le dio el gusto, contrayendo las nalgas y moviéndose atrás y adelante sobre la polla.
Otra cámara mostraba la visión de Joselu, las carnosas e imponentes nalgas, la espalda perfectamente dividida en dos mitades simétricas, un largo brazo de ella sobre su rubia melena.
Un par de nuevos azotes para azuzar la cabalgata.
_Venga………baila…….para mi…mueve ese culo_
Fernanda gemía, cabalgando esa polla, con sus manos en los muslos y luego llevándolas a su nuca, se apartó el pelo, aireándose, estaba a punto de correrse nuevamente
De pronto se giró para mirarlo, por dios que mirada, que vicio, que entrega, mi esposa estaba más allá de todo en ese momento.
_Cojéme el culo….si querés_ dijo ella
_ ¿Si? ¿No era que te dolía, cariño?_ dijo él muy chulo
Ella se afirmó con sus dos pies sobre la cama, otra vez en cuclillas, se acomodó la polla en la entrada de su ano.
_Pon tus manos detrás, en mi pecho_ la guio Joselu
_Okey, hacélo suave, please_ dijo ella, aceptando su orden
Siempre me chocaba escucharle decir por favor en inglés, ese “Please”, “plis” tan ridículo y afectado. Ella me había explicado que era un modismo de cierta clase social en Argentina, casi nunca lo usaba delante de mí.
Llevó sus manos detrás, sobre el pecho de él y se sentó lentamente sobre esa polla que tan maltrecho le había dejado el culo hacía un rato.
_Dios….dios…_ dijo ella
Joselu pasó sus dos manos por debajo de las nalgas de Fernanda y la levantó así, desde el culo hacia arriba, ella comenzó a cabalgar la polla de ese modo, haciendo fuerza con sus increíbles piernas bien abiertas, enseñando el coño a la cámara y la polla percutiendo en su culo, dejándose caer para que Joselu la volviera a impulsar hacia arriba y abajo con las manos en sus nalgas.
Su cara comenzó a descomponerse nuevamente, su rostro se frunció y arrugó.
_Acabooo………._ dijo ella lastimosamente
_Córrete las veces que quieras…guapa…_ dijo Joselu, esta versión en plan amante tierno me ponía peor que la anterior más agresiva.
Lo tremendo es que ella se corrió dos veces más así, primero juntando las rodillas, golpeándolas entre sí, como enloquecida, temblando toda y luego volviendo a botar sobre esa polla, hasta correrse de nuevo, con vergüenza, casi pareciendo una chiquilla tímida, como pidiendo perdón.
_Acabo…otra vez…otra vez_ decía
_ ¿Otra vez?_ preguntaba él en tono burlón
Su mirada al frente, sus hermosos ojos azules bien abiertos, fuera de sí, sus tetones agitándose arriba y abajo, Joselu la subía cogiéndola de la cintura ahora, ella tampoco podía creérselo.
_Me volvés….loca….boludo….¿Cuantas vec..?_
Pero no llegó a terminar la frase porque Joselu inicio una violenta penetración desde abajo, clavándole la polla hasta el fondo y reventando el ojete de mi esposa una vez más.
¿Cuántas veces vas a hacerme acabar? Preguntaba ella, tampoco yo daba más, mis calzoncillos estaban bañados de líquido pre seminal.
Ella volvió a tragar su leche, como una nueva ofrenda a su macho, él le acariciaba la cabeza como premiando a una mascota obediente.
Me corrí entonces, creyendo que era ese el final.
Pero luego ya en la sala, ella con ese vestido liviano de escote cerrado, con las sandalias puestas, sacándole una cabeza de altura a Joselu, se besaban frente al sofá, él seguía desnudo, los besos eran sentidos, una verdadera despedida de amantes.
Ella le cogió la polla con una mano mientras lo besaba, inclinando su cabeza hacia abajo.
_ ¿Cuándo volveré a verte?_ dijo él
_No lo sé, estoy…...casada y amo a Carlos_
_Pero a que con él no disfrutas como conmigo_
_No, es verdad_ dijo ella mientras lo seguía pajeando y besando, con el elegante vestido puesto.
Que increíble confesión de Fernanda, ella no sabía que estaba siendo filmada
_Sentate_ dijo ella y tiro de los hombros de él hacia abajo.
Joselu cayó en el sofá, miró al costado a donde estaba una de las cámaras e hizo un gesto haciendo la V de la victoria con los dedos, cuando ella se puso de rodillas entre sus piernas y comenzó a mamarle la polla, luego posó una mano paternalmente sobre la rubia cabecita que subía y bajaba, la mamada de despedida que terminaría en esa tercera ofrenda, con el semen del odioso enfermero llenando otra vez la garganta y las entrañas de mi esposa.
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