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Amor filialnov 2025

Aquel verano 6

La brisa del río no es lo único que calienta el ambiente. Entre risas y miradas furtivas, José descubre que el verano trae consigo tentaciones que van más allá de lo permitido, y que la familia es solo el escenario para sus más oscuros deseos.

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Esther había traído una botella de vino para acompañar la comida, Mila no bebió, dijo que ya se sentía en una nube de la follada que le había metido José y que no cambiaba esa sensación por nada, él prefirió beber solo un poco porque notaba que le empezaban a faltar las fuerzas. Mientras comían tuvieron un ambiente de lo más distendido con bromas y risas a cada rato, Mila participaba activamente, estaba totalmente relajada y desinhibida como no la habían visto nunca, para ella había sido muy importante ver como la deseaba José, además ese abrazo del final la había terminado de tranquilizar, no parecía que José sospechase que estaba salida perdida. La que no podía relajarse era Eva, su sexo seguía hirviendo y no tenía pinta de que se le fuera a pasar fácilmente, bebió un poco más de lo que debería y le estaba costando horrores controlarse.

Cuando terminaron de comer y recoger las cosas, Eva dijo que se iba a buscar el camino para tirarse de la roca. De pequeños habían encontrado una roca desde la que tirarse al río pero era difícil encontrar la forma de llegar hasta ella en medio de la maleza. En realidad era una excusa para alejarse del grupo y poder masturbarse. Todos los demás se quedaron en sus toallas a descansar un poco, Eva se puso sus chanclas y se internó en la maleza, en cuanto estuvo suficientemente apartada, buscó una buena roca lisa y grande, se sentó en el suelo, apartó a un lado la braga de su bikini y comenzó a tocarse imaginando que estaba en el cuarto con su primo, ella dejaba que le viera un poco las bragas haciendo como que no se enteraba, hasta que él se empalmaba completamente, José se dirigía hacia ella y le decía que se había dado cuenta de que le estaba calentando adrede, se sacaba la polla y se comenzaba a pajear justo en frente de su cara diciéndole que estaba así por su culpa y que ahora ella tenía que asumir las consecuencias de sus actos, la agarraba por la cabeza y le obligaba a chupársela hasta llenarle la boca de semen.

Al poco rato de estar tumbado en la toalla, José se sintió un poco mal por haber dejado que su prima se fuese sola, con ese calzado tan poco apropiado para andar por el monte y un poco bebida. Él recordaba que el camino para subir a la roca era complicado y además no era nada fácil de encontrar, así que decidió ir a buscar a su prima para ayudarla, además quería hablar con ella a solas por si le había molestado lo que había hecho con Esther y Mila, le parecía raro que hubiera podido incomodarla pero la forma de irse era muy rara y a saber lo que estaba pasando por su cabeza. Se puso el bañador y las zapatillas para salir en su busca, no le costó demasiado encontrarla, no se había ido muy lejos, pero cuando la encontró, se llevó una sorpresa mayúscula, su prima estaba metiéndose varios dedos en la vagina mientras se pellizcaba un pezón por dentro del bikini. Casi se cae de la impresión que le dio verla así, tuvo que agarrase a unas ramas para estabilizarse, Eva se asusto por el ruido, abrió los ojos y le vio. Se sintió completamente descubierta, no había excusa posible para lo que estaba haciendo, se recolocó el bikini lo más rápido que pudo pero no había nada que hacer.

EVA- Ehhhhh, hola José.

JOSÉ- Ehhhh, hola, he venido a buscarte por si te perdías, pero si quieres me voy.

Eva no sabía que hacer, ni que decir, estaba claro que la había pillado, la situación no podía ser peor, lo único que podía hacer era buscar un poco de comprensión en su primo para que no pensase que estaba totalmente salida y con un poco de suerte conseguir que él la ayudase a calmarse.

EVA- No, no hace falta que te vayas, es que me ha puesto mucho veros y...

JOSÉ- No hace falta que te excuses, puedes hacer lo que quieras, perdóname por haberte interrumpido.

EVA- ¿Sabes? Esta situación me está recordando mucho a cuando te pille en la ducha.

JOSÉ- Si, es verdad, es igual pero al revés.

EVA- ¿Te acuerdas de lo que me dijiste ese día?

JOSÉ- ¿Lo de que mis manos estaban a tu disposición?

EVA- Si, eso. Ya sé que te dije que no te lo iba a pedir nunca, pero creo que hoy si me vendría bien que me echarás una mano.

JOSÉ- Cuando quieras prima.

A José le hizo mucha ilusión que Eva contase con él para esa labor, se sentó a su lado y la miró. Eva se ruborizó pero aún así apartó la braga de su bikini descubriendo su sexo encharcado. José no se hizo de rogar, llevó su mano hasta él y comenzó a frotarle el clítoris, enseguida su prima cambió la cara y el placer se reflejó en ella. A José le encantaba verla así y su polla comenzó a crecer, Eva iba viendo como crecía, estaba deseando sacarla del bañador y comérsela para sentir como se hacía grande hasta ocuparle toda la boca.

EVA- Primo, te está creciendo otra vez.

JOSÉ- Hombre, es normal que me pase ¿No te parece?

EVA- ¿Te gusta mucho tocarme, no? ¿Me dejas ver como te crece?

José se la sacó del bañador, todavía no estaba completamente erecto pero a Eva le pareció un manjar delicioso, deseaba metérsela en la boca hasta la garganta pero consiguió controlarse y solo se la agarró estirándole la piel. Cada vez necesitaba más sentirla en la boca pero no podía hacer eso con su primo, le daba miedo que él pudiera intuir cuanto lo deseaba, lo que sí hizo fue llevar la otra mano hasta su pecho, meterla dentro del bikini y pellizcarse un pezón. José vio eso como una oportunidad inmejorable para poder verle bien, por fin, las tetas a su prima, llevo una mano al otro pecho de su prima y lo empezó a sobar. Eva sintió como palpitaba la polla de su primo y comenzó a pajearle, él bajó el tirante de su prima y descubrió su seno, Eva volvió a notar las palpitaciones en el miembro de José.

EVA- Ummm ¿Tanto te gustan mis tetas? Chúpamelas, haz con ellas lo que quieras.

Eva descubrió su otro seno y José se tomó unos instantes para observarlas, no era muy grandes, pero tenían una forma maravillosa, muy redonditas, además tenían la marca del bikini muy clara y unos pequeños pezones en punta completamente endurecidos. Cogió una teta, la presionó para que sobresaliese el pezón y se lo introdujo en la boca.

EVA- Ummm, sigue, méteme más los dedos ¡Ahhhh!

Eva pensó que era un buen momento para intentar que se la metiera en la boca, estaba segura de poder hacer que pareciese que le hacía un favor.

EVA- Ummm, lo estás haciendo muy bien, ummhh, se te está poniendo muy dura, ahhhh, si quieres te la chupo.

José alucino con lo que acababa de oír, su prima tenía que estar terriblemente excitada para aceptar eso, pensó que nunca en la vida iba a tener una oportunidad como aquella, estaba claro que su prima se iba a correr mucho antes de que él estuviera ni siquiera cerca del orgasmo pero por lo menos podría sentir esa boca en su polla un rato. Despegó sus labios de los pechos de Eva, la empujó ligeramente hasta que ella se dejó caer sobre la roca y se quedó tumbada boca arriba, él siguió masturbándola mientras se ponía de rodillas justo al lado de su cabeza, ella vio como la polla de su primo se colocaba justo al lado de su cara y se la introdujo intentando no parecer ansiosa por hacerlo, había conseguido cumplir una de sus fantasías más oscuras y le estaba encantando. En cuanto José vio como Eva se tragaba su polla llevó la mano que no estaba masturbándola hasta sus pechos para estrujarle los pezones, tenía una imagen delante que no pensaba que fuera a suceder ni en sus mejores sueños, su prima estaba tumbada con las piernas abiertas y una mano suya metida entre ellas, el sujetador movido permitiéndole verle las tetas mientras se las estrujaba y una cara de placer maravillosa con su polla metida entre los labios, no pudo contenerse y comenzó a mover la cadera como si estuviera follándole la boca. Eva por fin había conseguido sentir esa enorme polla chocar contra su paladar, todo su cuerpo le transmitía placer y para colmo le daba un morbo tremendo que su primo estuviera metiéndosela la boca, era como cuando se había imaginado que la obligaba a comérsela, intentó contener su orgasmo para poder disfrutar al máximo de ese momento pero fue un esfuerzo baldío.

José sintió que su prima empezaba a contraerse, aceleró todo lo que pudo la masturbación y también aumento inconscientemente el ritmo de su cadera, le estaba encantando como se la comía su prima, en pocos instantes Eva llegó hasta su tan ansiado orgasmo, agarró la polla de su primo y se la clavó todo lo que pudo en la boca. José siguió introduciéndole los dedos frenéticamente y moviendo su cadera hasta que ella se relajó completamente, Eva se quedó tumbada en la roca, había tenido un orgasmo monumental y por fin dejaba de sentir el hormigueo constante en su sexo, solo hubiera podido mejorar si su primo hubiera eyaculado y hubiera podido sentir las descargas de semen contra su paladar.

EVA- Gracias primo, no te imaginas cuanto lo necesitaba.

José la miró de arriba a abajo, estaba para comérsela ahí mismo, tumbada, con los pechos al aire, las piernas abiertas y el bikini movido a un lado mostrando su sexo empapado. Decidió forzar un poco su suerte.

JOSÉ- No me las des todavía, esto no ha acabado.

José se movió hasta quedarse a cuatro patas con la cabeza entre las piernas de su prima y comenzó a chupar su clítoris. A pesar de haberse quedado relajada Eva no quería perderse la oportunidad de probar la lengua de su primo, había visto cuanto placer había proporcionado a sus amigas y deseaba vivir la experiencia. Abrió un poco más las piernas y le dejó hacer.

José se esmero devorando el sexo de su prima mientras se bebía sus jugos intentando aprenderse su sabor, empezó despacio, sabía que su prima necesitaría algo de tiempo para volver a calentarse, según fue viendo como reaccionaba fue moviendo la lengua más ágilmente hasta que después de un ratito su prima ya daba muestras de estar excitada.

EVA- Ummm, es verdad que eres hábil, todas las mujeres deberían probar esto alguna vez en la vida.

Eva comenzó a pellizcarse sus propios pezones mientras José la succionaba el clítoris y empezaba a introducirle los dedos nuevamente.

EVA- ¡¡¡Ahhhh!!! ¡Joder si! ¡Cómemelo! Ahhhhh.

Eva comenzó a mover la cadera cada vez más salvajemente, José la agarró por el culo, por un lado para contener un poco sus movimientos y poder seguir devorándola, y por otro para disfrutar del tacto de su magnífico trasero. Eva seguía moviéndose exageradamente y José vio la oportunidad de probar suerte con su culo, con el pulgar de la mano que tenía en sus nalgas presionó el esfínter de su prima haciendo círculos sobre él.

EVA- ¡¡¡Ahhhhh!!! José, somos primos, ahhhhh ¿Qué me estás haciendo? ¡Ahhhhh!

José consiguió que entrase parte de su pulgar y comenzó a moverlo mientras seguía metiendo los dedos en su vagina y succionándole el clítoris.

EVA- ¡Ahhhh, mi culo! ¡Ahhhh! Que somos primos, le estás metiendo los dedos por el culo a tu prima ¡Ahhhhh!

José podía sentir, a través de las paredes de Eva con una mano, como los dedos de la otra entraban y salían de los agujeros de su prima.

EVA- ¡Ahhhhh! Vas a hacer que me corra otra vez ¡Ahhh! Me voy a correr con tu dedo en el culo, primo ¡¡¡Ahhhh!!!

José comenzó a penetrarla con todas sus ganas con ambas manos y en poco tiempo su prima había perdido completamente el control.

EVA- ¡¡¡¡¡Ahhhhh, siiiii!!!!! Clávemelos primo, ahhhhh, me corro, ahhhh ¡¡¡Me corrooooo!!!

Eva estuvo convulsionando un buen rato hasta que finalmente su cuerpo dejó de moverse. José se quedó de rodillas entre las piernas de su prima y vio que su polla estaba completamente erecta frente a ese coñito tan apetecible, estuvo tentado de metérsela, pensó que estaba tan abierta que no sería difícil clavársela hasta el fondo. Eva seguía jadeando mientras disfrutaba de la sensación de tranquilidad que la había invadido después del orgasmo, era totalmente ajena a los deseos de su primo. Finalmente a José le pareció que era demasiado tentar a la suerte y se guardo la polla.

JOSÉ- Venga vamos que estás dos se van a mosquear.

EVA- No tengo fuerzas para subir hasta la roca.

JOSÉ- No pasa nada, les decimos que no hemos encontrado el camino y listo, venga levántate.

Eva se coloco el bikini y alargó la mano para que su primo le ayudara a levantarse.

EVA- Joder primo, ha sido increíble. Me has dejado alucinada.

JOSÉ- Cuando quieras lo repetimos.

EVA- No, no puede ser, somos primos, no deberíamos haber hecho estás cosas, no sé como me he dejado llevar de esta manera.

José pensó que se podía dar con un canto en los dientes, se había follado a Mila y a Esther, además había probado el sabor de su prima, había entrado en ese magnífico culo aunque solo fuera con los dedos, había podido disfrutar de sus pechos a placer y para colmo le había dejado metérsela en la boca. Puede que no tuviera nuevas oportunidades con su prima pero ya había llegado más lejos de lo que hubiera podido soñar.

Cuando llegaron de vuelta se encontraron con que tanto Mila como Esther estaban dormidas, le pareció un espectáculo de lo más sugerente verlas a ambas en topless, eran preciosas. Ellos se tumbaron también y se quedaron dormidos por el cansancio hasta que Esther les despertó para que se fueran porque ya se hacía tarde.

En el camino de vuelta volvieron a quedarse un poco más atrás José y Mila charlando y riéndose, Mila estaba tan a gusto con José que no le hubiera importado que el camino durase un par de horas más aunque no paraban de temblarle las piernas. José estaba muy atento a Mila porque la veía trastabillarse cada poco tiempo, debía tener una flojera en las piernas considerable. Una de las veces que se tropezó tuvo que agarrarla para que no se cayera y acabó abrazado a ella con su cara muy cerca de la de Mila, le entraron unas ganas tremendas de besarla, pero no lo hizo pensando que seguramente ella le rechazaría, ya no estaba excitada y era improbable que le correspondiera. A Mila también le entraron ganas de besarle pero estaba segura de que para él solo había sido sexo y ya no tenía sentido hacerlo.

Cuando llegaron a casa ya estaban todos poniendo la mesa, se sentaron y cenaron casi sin hablar, estaban muy cansados después de pasar todo el día en el río. Cuando hubieron terminado de quitar la mesa, Eva se fue a la habitación a dormir, los padres de José y el padre de Eva se pusieron a ver la tele en el salón, Bea se subió a su cuarto con el novio y su tía Susana pilló a José.

SUSANA- José, se me ha contracturado un músculo y me han dicho que tú sabes dar masajes ¿Te importa darme uno a ver si se relaja un poco?

JOSÉ- Claro que no tía.

SUSANA- Vamos a mi cuarto y así me tumbo mientras me lo das.

Subieron a la habitación de sus tíos, Susana se tumbó en la cama boca arriba y se subió el vestido hasta dejar expuesta la mitad más interesante de sus braguitas.

SUSANA- Es aquí, en la parte interna del muslo.

José trago saliva y se dispuso a masajear a su tía, le había indicado un sitio muy cercano a su sexo y las braguitas que llevaba eran tremendamente sexys, como siempre. Eran pequeñas y azules, muy transparentes, eran tan transparentes que cuando abrió las piernas para que José pudiera darle el masaje no solo podía verle su vello púbico, también podía ver el clítoris aparecer entre sus pelitos y sus labios vaginales. José intentó concentrase en el masaje pero era imposible no rozar el sexo de su tía continuamente mientras se lo daba.

SUSANA- Umm, tienes unas manos mágicas, me está gustando mucho lo que me haces, dale un poco más arriba que ahí también me duele.

Susana veía como su sobrino se empalmaba cada vez más mientras no dejaba de mirarla el coño y se lo rozaba. Le estaba encantando poder excitar así a un chico tan joven y también los roces sobre su clítoris, no estaba segura de si lo estaba haciendo adrede, pero le gustaba suponer que disimulaba mientras la tocaba aposta. José intentaba tocar lo menos posible el sexo de su tía pero la zona que tenía que masajear estaba tan cerca de sus bragas que terminó apoyando el lateral de la mano constantemente sobre su rajita y frotándola contra ella.

SUSANA- Ummm, si, cada vez se siente mejor la zona.

José ya estaba completamente empalmado y le estaba dando mucho corte que su tía le viera así, además le estaba costando mucho contenerse de tocarla descaradamente, decidió terminar con el masaje antes de que ella se diera cuenta de su estado.

JOSÉ- Pues poco más puedo hacer, voy a dejarlo ya, espero que te sientas mejor.

SUSANA- Vaya, me estaba haciendo sentir muy bien lo que me hacías, pero si quieres podemos continuar mañana.

JOSÉ- Vale tía, si sigues con molestias, mañana te doy otro masaje.

José se subió a su cuarto y Susana se metió una mano dentro de las braguitas para acariciarse el clítoris mientras se imaginaba que su sobrino se había atrevido a tocarla descaradamente el sexo, ella intentaba pararle con poca convicción pero él continuaba tocándola, cada vez se iba excitando más hasta que le arrancaba las bragas y se tiraba encima de ella, apuntaba la polla a su entrada e intentaba metérsela, ella se resistía pero él estaba fuera de sí y finalmente le clavaba esa enorme polla que se adivinaba dentro de los pantalones de su sobrino, consiguió correrse mientras se metía varios dedos imaginando como se sentiría que José le abriera la vagina con su polla. Cada vez la excitaba más provocarle y se empezaba a plantear si su sobrino estaría dispuesto a llegar más lejos.

Cuando José llegó a la habitación su prima ya estaba dormida, José se quitó toda la ropa, se duchó y se puso sus pantaloncitos de dormir, al poco rato comenzó a oír ruidos en la habitación de su prima Bea, tardó mucho en oírse el típico golpeteo y muy poco tiempo después ya estaba escuchando como gemía su prima, su polla volvió a endurecerse pero unos instantes después el golpeteo y los gemidos cesaron. Oyó una corta discusión y como alguien salía de la habitación. José decidió salir por si era su prima y necesitaba un poco de apoyo. Salió de su cuarto y escuchó pasos que bajaban por las escaleras, los siguió y finalmente encontró a su prima en la cocina. Todos se habían ido ya a sus habitaciones y estaban ellos dos solos en la planta de abajo. Cuando vio a su prima se quedó paralizado, solo llevaba puesto un tanga y su típica camiseta de tirantes que le marcaba todo, intentó parecer lo más natural posible mientras sentía palpitar su polla.

JOSÉ- ¿Que te pasa Bea?

BEA- Nada, lo de siempre, que mi novio es un inútil.

JOSÉ- Jo, lo siento, si te puedo ayudar en algo dímelo.

Bea miró la entrepierna de José y se le ocurrieron un par de cosas que su primo podía hacer por ella.

BEA- Pues ahora que lo dices, creo que si me puedes ayudar.

Se dirigió hacia José y comenzó a sobarle la polla sobre el pantalón. José comprendió que su novio la tenía que haber dejado caliente así que metió una mano dentro del tanga de su prima y empezó a acariciarle el clítoris.

JOSÉ- Pues si que te ha dejado caliente y mojada tu novio.

En cuanto Bea sintió que su primo ya estaba completamente erecto, sacó la polla de José de sus pantalones y se puso a masturbarla.

BEA- Es un inútil, no me aguanta ni un minuto, yo necesito que me claven una buena polla.

José le dio la vuelta, ella apoyo sus manos sobre la encimera y sacó el culo, José apartó la tira del tanga, apuntó le polla a la vagina de su prima y comenzó a metérsela sin pensárselo mucho.

JOSÉ- ¿Esto es lo que necesitas? ¿Qué tu primo te la meta en el coño?

BEA- ¡¡¡¡¡Ahhh!!!!! ¡¡¡Si!!! Vaya polla que tienes, siento como me abres ¡¡¡Ahhhh!!!

José agarró su culo y comenzó a embestirla, pero su prima empezó a gemir muy fuerte y tuvo que parar.

BEA- ¡Joder! ¿Por qué paras?

JOSÉ- Eres muy escandalosa y nos van a oír, vamos al sótano.

Bajaron al sótano, su prima se sentó sobre un mueble viejo y apartó su tanga mostrando su sexo, estaba ansiosa por volver a sentir al polla de su primo taladrandola. José no se lo pensó dos veces y comenzó de nuevo a penetrarla, con la fuerza de los empujones veía botar sus tetas dentro de la camiseta y se las sacó mientras su prima volvía a gemir.

BEA- Ummm, si, hazme gozar como el imbécil de mi novio ni se imagina que pueda hacerse ¡Ahhhh!

Susana se había quedado dormida después de masturbarse pero cuando su marido se metió en la cama con ella, la desveló. Había intentado volver a dormirse pero escucho pasos por las escaleras y luego ruidos raros abajo, decidió salir a ver que pasaba pero no vio a nadie en toda la planta, estaba a punto de volver a subir a su cuarto cuando escuchó algo en el sótano, fue silenciosamente a investigar y casi se cae al suelo cuando vio a su sobrino follándose a su hija mayor mientras ella gemía descontroladamente con las tetas botando por fuera de la camiseta.

José empezó a comerse las tetas de Bea al tiempo que le daba fuertes embestidas con su polla.

BEA- ¡¡¡Ahhhh, siii!!! ¿Te gustan mis tetas, ehhh? ¡Ahhhh! Puedes comérmelas todo lo que quieras, ahhh, pero no pares de metérmela ¡Ahhhh!

José siguió embistiéndola hasta que sintió que ella estaba a punto de correrse, separó la boca de sus tetas, la agarró fuerte de las caderas y la empotró con todas su fuerzas.

BEA-¡¡¡Ahhhhhh!!! ¡Reviéntame cabrón! ¡¡Ahhhh!! ¡Me corroooo! ¡Ahhhhh!

José continuó metiéndosela sin parar hasta que ella se relajó, entonces le sacó la polla de la vagina y le pidió que se diera la vuelta y se quedase apoyada sobre el mueble con el culo en pompa.

Susana se había quedado mirando, cuando vio como su sobrino sacaba su enorme polla palpitante del coño de su hija, metió la mano dentro de sus braguitas porque no aguantaba el hormigueo de su sexo a pesar de haberse masturbado hacia un rato, se había imaginado varias veces como tenía que ser la polla de su sobrino, solo con verla marcarse en el pantalón estaba claro que ocultaba algo grande, pero verla en directo, completamente empalmado superó sus expectativas.

José volvió a metérsela a su prima desde atrás, ahora sus tetas le colgaban y se bamboleaban al mismo tiempo, José las agarró y siguió embistiéndola.

BEA- ¡¡¡Ahhhh!!! Joder, si, fóllame otra vez, ahhh, reviéntame, ahhh, que grande la tienes cabrón ¡Ahhh!

José se sintió atraído por sus nalgas, las agarró y las abrió para clavársela a su prima más profundamente.

BEA- ¡¡¡Ahhhh!!! ¡Por dios! Me vas a partir ¡Ahhhh!

José comenzó a presionar con su pulgar sobre el esfínter de su prima hasta conseguir introducirlo

BEA- ¡¡¡Ahhhh!!! Mi culo, ahhhhh.

A la vez que seguía embistiéndola con su polla en la vagina la penetraba una y otra vez con su dedo el ano, su prima cada vez gemía más fuerte. Cuando José vio que Bea volvía a estar al borde del orgasmo paró de follársela.

BEA- No pares, necesito que me folles, no me dejes a medias tu también.

JOSÉ- Necesito metértela por el culo, me vuelven loco tus nalgas.

Esa frase fue música en los oídos de Bea, le daba un poco de respeto meterse eso por el culo pero el morbo pudo con ella.

BEA- Hazme lo que quieras, pero no dejes de follarme por favor.

José apuntó su polla al esfínter de su prima y comenzó a empujar, le costó un poco vencer la resistencia pero consiguió meterla unos centímetros y empezar a sodomizarla lentamente.

BEA- ¡¡¡¡¡Ahhhhhhhhh!!!!! Me partes ¡Ahhh! Es enorme ¡Ahhh!

Poco a poco José iba consiguiendo metérsela más, agarró sus nalgas y se las abrió para facilitar las penetraciones.

Susana seguía masturbándose mientras miraba la escena, no podía creerse que su hija fuera capaz de meterse semejante polla por el culo. Lo que si le quedaba claro es que esta no debía ser la primera vez que follaban, a los dos se les veía muy sueltos, eso le daba alguna esperanza de poder avanzar con José, por lo que estaba viendo no parecían importarle demasiado los lazos familiares.

BEA- ¡Ahhh! ¿Te gusta metérsela por el culo a tu prima, ehhh? ¡Ahhhh! Vamos pequeño salido ¡Ahhh! Clávamela ¡Ahhh! Fóllate el culo de tu prima ¡Ahhhhh! Mi novio ni se imagina lo que me gusta por ahí ¡Ahhhh!

José le hizo caso y aumento la fuerza de sus penetraciones hasta conseguir metérsela entera. Cuando por fin sintió como su cadera rebotaba contra las nalgas de su prima pasó una mano por delante de su cadera y comenzó a masturbarla frotándole el clítoris y metiéndole un par de dedos, con la otra mano le agarró las bamboleantes tetas y le estrujó los pezones.

BEA- ¡¡¡Ahhhh, siiiii!!! Fóllame el culo, ahhhh, reviéntale el culo a tu prima ¡¡Ahhhhh!!

José estaba cada vez más cerca del orgasmo y comenzó a darle con todas sus fuerzas.

BEA- ¡Ahhhhh! Dios que gusto ¡Ahhhhh! Vas a hacer que me corra ¡Ahhhh! Lléname el culo de leche primo ¡Ahhhh!

A Susana le estaba excitado sobre manera la escena y comenzó a meterse un dedo por el culo mientras, con la otra mano, no paraba de frotarse el clítoris y meterse varios dedos en la vagina.

Bea llevó sus manos hacia atrás, agarró sus propias nalgas y se las abrió para que la polla de su primo la entrase lo más profundo posible.

BEA- ¡¡Ahhhh!! Si cabrón, ahhhh, párteme en dos, ¡Ahhh! ¡¡Me corroooo!! ¡¡¡Ahhhh!!!

José siguió sodomizándola hasta que ella terminó de correrse, él estaba a punto pero no había conseguido llegar. Vio como desfallecía su prima y pensó que no era apropiado seguir follándosela, con todo el dolor de su corazón se la sacó del culo y se puso a pajearse sobre sus nalgas, por lo menos tendría la satisfacción de verla con todo el trasero lleno de su leche. Bea se dio cuenta y le pareció mal que él tuviera que masturbarse después de todo el placer que la había dado, se dio la vuelta, agarró la polla de su primo y comenzó a pajearle restregándosela por las tetas.

A Susana le excitó enormemente ver como su sobrino se masturbaba con furia sobre el culo se su hija e imprimió un ritmo frenético a sus dedos, para colmo la cosa no hizo más que empeorar cuando vio como ella le pajeaba contra sus pechos, tenía las dos manos ocupadas metiéndose dedos por sus agujeros y aún echaba de menos poder pellizcarse los pezones.

BEA-¿Te gustan las tetas de tu prima, ehh? Venga córrete sobre ellas, vamos, llénamelas de leche.

Bea le estaba pajeando muy intensamente y no tardó en comenzar a eyacular.

BEA- Así me gusta, que te corras en mis tetas, vamos pequeño salido échame toda tu lefa, báñame con tu semen.

Cuando Susana vio como la enorme polla de su sobrino descargaba sobre las tetas de su hija se metió con furia los dedos por sus dos agujeros y alcanzó el orgasmo, tuvo que morderse los labios para no gemir del gusto que sentía viendo como la polla de su sobrino no paraba de escupir hasta dejar los pechos de su hija cubiertos de semen.

José se tuvo que sentar en el suelo cuando terminó de descargar sobre las tetas de su prima de lo cansado que estaba, le encantó verle los pechos llenos de goterones de su corrida. Se tomaron unos minutos de descanso antes de subir a sus habitaciones, por supuesto, cuando lo hicieron, Susana ya se había subido a su habitación y estaba metida en la cama, no pudieron sospechar que alguien les había espiado.

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