Xtories

Sara (4/6)

Mientras su suegra grita de placer con el jardinero, Sara no puede apartar la vista. Andrés está a su lado, excitado por la traición de su propia madre. Ahora, Sara exige que él le demuestre si puede igualar esa intensidad.

Sara11K vistas9.3· 27 votos

Capítulo 04

Estoy mirando el techo de nuestro dormitorio, oigo el agua de la ducha, Andrés se ha levantado antes que yo, me ha pedido ducharse primero, para así mientras yo me ducho, el me prepararía el desayuno.

Ayer volvimos de Jamaica, han sido dos semanas intensas, no creo que haya parejas de recién casados, que hayan follado en su luna de miel tanto como nosotros.

Si hubiera sabido que mi matrimonio iba a ser así, me hubiera casado con 14 años, imagino que en algún momento bajaremos el ritmo, si no, creo que ninguno de los dos llegaremos a cumplir los 30 años, anoche cuando llegamos del aeropuerto, dejamos todo por medio, nos desnudamos, y nos fuimos a la cama a follar como conejos, la verdad es que Andrés tiene aguante, y después de correrse se recupera en poco tiempo.

Andrés salió del baño completamente desnudo

- Ya te puedes duchar ¿Quieres que te folle primero, o lo prefieres en la ducha? ¿O después, mientras desayunamos? –Me dijo sonriendo mientras se frotaba la polla totalmente tiesa.

- Puto vicioso –Le dije riendo mientras le esquivaba y entraba en el baño.

- Vale, dejare que te duches tranquila, mientras, preparare el desayuno, pero que sepas que antes de la cena con mis padres, te tengo que follar de nuevo.

Me di una ducha relajante, cuando llegue a la cocina todo estaba preparado, café recién hecho, tostadas con tomate y jamón, queso y fruta. Desayunamos tranquilamente mientras planificábamos el día.

Al llegar a la fábrica, cada uno fue su lugar de trabajo, en el mío me esperaban Marta y Clara, se me quedaron mirando asombradas, yo había cambiado totalmente mi aspecto, había cambiado mi peinado clásico por uno más juvenil, y vestía de forma más actual, me atiborraron a preguntas, desde que nos vimos en la celebración de nuestra boda, no sabían nada de mí, no cogí sus llamadas, y a sus mensajes solo contestaba que todo estaba bien. No sabían lo que paso en la noche de bodas, ni lo que paso en la luna de miel.

A media mañana hicimos una pausa en el trabajo, y salimos a una cafetería cercana, una vez que nos sirvieron, les pedí que no me interrumpieran, y me dejaran contarlo todo seguido.

Cuando les conté todo lo que yo viví con Lucia y con él masajista, la aventura de Andrés con la madre del taxista, como no los contamos todo y como fue nuestra relación a partir de ese momento, me miraban con los ojos muy abiertos, estaban alucinadas, no se podían creer que finalmente la monjita de su amiga, hubiera sacado la puta que llevaba dentro.

Entonces me quede callada mirándolas fijamente.

-¿Qué pasa Sara? –Me pregunto Clara

- Tengo que deciros otra cosa.

- ¿Qué otra cosa has hecho golfilla? –Me pregunto Marta

- Andrés me pidió algo que os atañe a vosotras.

- ¿A nosotras? –Preguntaron al unísono

- Para que Andrés me perdone del todo, quiere que os convenza para que hagáis un trió con él.

- Jajajajaja –Se rieron las dos- Que graciosa eres

- Andrés os considera culpables de mi infidelidad, y para que estemos a la par quiere follar con vosotras, contigo Marta, por haber dejado que Lucas me follara, y con Clara por ser tú cómplice.

- ¿Estas de broma no?

- En absoluto, lo dijo muy en serio, y la verdad, después de pensarlo mucho, a mi me da mucho morbo que os folle a las dos.

- Ni los sueñes querida –Me dijo Marta

- Piénsalo Sara, Andrés es nuestro jefe, ¿Qué relación tendríamos con él después de habernos follado? ¿Y si después quiere más? –Argumento Clara.

- ¡Joder Clara! ¿En serio te estás planteando que follemos con Andrés? –Le dijo Marta mirándola fijamente.

- A ver… no es feo, es simpático, es limpio, educa…

- ¡La madre que te pario Clara! ¿Desde cuándo quieres follartelo? –Le interrumpió Marta.

- Bueno, algunas veces cuando follo con Marcos, me imagino que me folla otro hombre, unas veces imagino que es Andrés, otras veces Lucas, otras…

- ¿Lucas? ¿Me estás diciendo que te pone cachonda imaginar que Lucas te folla? –Inquirió Marta

- ¡Joder! con ese pedazo de polla que tiene, como no imaginármelo, incluso algunas veces me imagino que me la mete por el culo, y me corro solo de pensarlo.

Marta y yo la mirábamos alucinadas, nunca nos habríamos imaginado que Clara tuviera esos pensamientos con nuestros maridos.

De vuelta a la fabrica, Marta iba muy seria, Clara y yo nos mirábamos, y creo que las dos pensábamos que aquella conversación podría haber acabado con nuestra amistad.

Al incorporarnos Andrés me llamo, quería que le acompañara a la casa de sus padres, para recoger unos proyectos en los que había estado trabajando su padre durante nuestra luna de miel.

- ¿Es necesario que te acompañe? ¿O solo quieres tener una ocasión de follarme?

- Me has pillado, Parece que mi madre ha salido a visitar a unas amigas y no estará, así que podemos aprovechar para echar un polvo rapidito, y esta noche después de cenar con mis padres, follamos hasta desfallecer.

- Que vicio tienes… vale, recojo y nos vemos en el parking

Durante el viaje a la casa de sus padres le conté mi conversación con las chicas y como reaccionaron estas. Andrés estaba serio.

- Sera mejor que olvidemos el tema, es cierto que me pone cachondo pensar en hacer un trío con ellas, pero no quiero que vuestra amistad se vaya a la mierda por eso. Hablare con ellas y les pediré perdón.

Le mire cariñosa mientras depositaba mi mano sobre su pantalón y le frotaba la polla.

- Te compensare, te los prometo –Le dije

- Sera mejor que acelere, si no, me voy a correr antes de follarte, me he puesto cachondo solo de imaginarme follando con ellas.

- Si será mejor que aceleres- le dije mientras le frotaba la polla un una mano y con la otra me frotaba el coño.

Al llegar abrimos con la llave que tenia Andrés y entramos.

- Los proyectos están en el despacho de mi padre, los recojo y enseguida subimos al dormitorio.

- Vale, te espero arriba.

Andrés se dirigió hacia el despacho yo subí hacía el dormitorio, al llegar arriba me pareció oír algo que provenía de la habitación de mis suegros, por lo que fui a echar un vistazo, escuche la voz de mi suegra que provenía de su dormitorio, me acerque en silencio y al llegar a la puerta que quede parada. La visión que tenia ante mi me había dejado paralizada, mi suegra Beatriz, completamente desnuda estaba en la cama, tumbada boca arriba con las piernas abiertas, y sobre ella, follándola estaba Mamadou, el jardinero senegalés.

- ¡Venga cabrón! ¡Follame más fuerte! –Le decía mi suegra

Yo miraba estupefacta, como la polla de Mamadou entraba y salía del coño de mi suegra.

- Ahaaaaaa, ¡Qué bien me follas cabrón! ¡Métemela bien adentro, aprieta fuerte! ¡Joder que polla tienes! ¡Es maravillosa!

Esa visión me estaba poniendo cachonda, mi recatada suegra le estaba poniendo los cuernos a su marido con el jardinero, y no pude menos que levantarme la falda y empezar a masturbarme. En ese momento llego Andrés a mi lado y se quedo paralizado, quiso entrar en el dormitorio pero se lo impedí, le puse el dedo en los labios pidiéndole que guardara silencio y observara.

Me miro extrañado de mi actitud ante lo que estaba ocurriendo dentro “Joder, es mi madre” me dijo en voz baja. Yo le mire con lujuria mientras le desabrochaba el pantalón, le saque la polla y empecé a meneársela, le cogí la mano, y la lleve a mi coño que ya estaba empapado, le mordí el lóbulo de la oreja.

- Estoy muy cachonda mi amor, estoy a 100

Mientras nos masturbábamos mutuamente observamos como Mamadou se follaba a su madre,

- ¡Follame el culo Mamadou! quiero que me folles en culo –Dijo mi suegra apartando a Mamadou y tumbándolo boca arriba sobre la cama.

La polla del jardinero era enorme, larga y gruesa, estaba totalmente tiesa mirando al cielo sin necesidad de sujetarla. Mi suegra se incorporo y pude apreciar su cuerpo desnudo, a sus 48 años se conservaba muy bien, su cuerpo era esbelto, sus tetas eran pequeñas y sus pezones grandes y tiesos, su culo para nada estaba caído, era firme y prieto.

Andrés miraba alucinado como su madre le ponía un condón se colocaba de rodillas sobre el jardinero, vio como con la saliva de Mamadou se lubricaba el culo, y como poco a poco se dejaba caer sobre la tremenda polla, introduciéndola dentro de su culo.

- ¡AHHAAAAAA! ¡AHHAAAAA! ¡CABRON, ME PARTES EN DOS! –Grito mi suegra cuando la tuvo dentro.

Lentamente empezó a subir y bajar sobre la polla de Mamadou. La visión era tremenda, los dos veíamos como esa monstruosidad entraba y salía de su culo mientras gritaba como una loca, nosotros no dejamos de masturbarnos en ningún momento, yo estaba excitadísima, y Andrés tenía la polla totalmente tiesa y dura.

Beatriz subía y bajaba sobre la polla de Mamadou a la vez que se masturbaba, después de varios minutos se puso tensa y empezó a gritar como una posesa, se estaba corriendo.

- ¡AHAAAAA, AHAAAAA, AHAAAAA! ¡AHAAAAA! –Mi suegra no dejaba de gritar.

Mamadou la cogió de las caderas y empezó a metérsela y a sacársela muy deprisa, en cada embestida se la metía hasta el fondo, hasta que sus huevos golpeaba contra el coño de mí suegra, me impresionaba que pudiera entrarle entera, yo entendía mejor que nadie los gritos que daba Beatriz, y me corrí, tuve que morder el hombro de Andrés para no gritar.

Mi suegra se bajo de la polla de Mamadou, se puso de rodillas sobre la cama, le quito el preservativo y se metió la polla en la boca, empezó a mamar y lamer el enorme glande, hasta que el jardinero no aguanto más y se corrió en su boca, ella trago todo lo que pudo, pero era mucho semen, y se le salía de la boca.

Mientras le lamia el enorme glande, le acariciaba los huevos.

- Fóllame otra vez, quiero que te corras en mi coño, quiero que me dejes bien llena –le dijo mi suegra

Los dos estaban sudando, mi suegra se volvió a sentar sobre la polla de Mamadou, y empezó a subir y bajar sobre aquel poste, al bajar, lo hacía de golpe para que la polla le llegara hasta el útero.

Andrés se puso tenso y se corrió en mi mano, dejamos a su madre follando con Mamadou, y bajamos en silencio, nos dirigimos a la planta baja, recogimos todo y salimos de la casa. De vuelta en el coche Andrés estaba serio.

- Andrés estas muy serio ¿No te ha gustado?

- ¿Ver como se follaban a mi madre? ¿Quieres saber si me ha gustado ver como la follaban en culo?

- ¡Joder! Pues te has corrido mientras mirabas, y a mí me ha puesto súper cachonda, tira para casa que necesito que me folles.

- ¿Estas de broma? Ahora no tengo ganas, además tengo que revisar los proyectos.

- ¡Andrés, no me jodas! O me follas tú, o me vuelvo a tú casa y le digo a Mamadou que me folle el culo como se lo ha follado a tu madre.

- ¡Joder Sara! No digas tonterías.

- Te lo digo muy en serio Andrés, tengo unas ganas locas de follar, a si que, o me follas tú o me folla Mamadou, tú eliges.

Y Andrés eligió, puso rumbo a nuestra casa. Cuando llagamos, según íbamos al dormitorio nos íbamos desnudando, al llegar allí ya estábamos en pelotas. Me subí sobre la cama, apoye la cabeza en la almohada y levante el culo.

- Métemela por el culo, deprisa.

- Voy a por el lubricante.

- Déjate de lubricantes, y métemela de una vez.

Andrés se puso un condón, se coloco detrás de mí, apoyo su polla a la entrada y empezó a meterla despacio.

- ¡Métela de golpe joder! Quiero sentir como entra, y follame con fuerza, la quiero bien dentro, hasta el fondo. Fóllame como folla Mamadou.

Andrés me cogió de las caderas y de un solo empujón la metió toda. Me quede sin respiración, el dolor hizo que me pusiera tensa, lo que hizo que me doliera más. Empecé a resoplar para intentar apaciguar el dolor, tenía que aguantar, yo quería un orgasmo como el que había tenido mi suegra.

Andrés empezó a bombear con fuerza y muy deprisa, a la vez que yo me masturbaba, creía que me iba a partir en dos, sentía su pelvis golpeando con fuerza contra mis glúteos. No podía ni imaginar lo que sería que Mamadou me metiera su enorme polla, no lograba comprender como Beatriz había sido capaz de meterse esa monstruosidad sin lubricarse en el culo, la única explicación que encontraba era que la estuviera follando el culo muy a menudo, tan a menudo, que lo tuviera ya tan dilatado como para no necesitar lubricación. Vaya con mi recatada suegra, a pesar del dolor que me estaba provocando Andrés, tuve que sonreír al recordar como gozaba la cabrona.

Andrés siguió follandome con fuerza durante varios minutos, la verdad es que estaba aguantando como un campeón. Y me llego el orgasmo, tremendo, bestial, me derrumbe sobre la cama mientras gritaba como una loca, Andrés seguía follandome sin bajar la intensidad, de pronto se quedo quieto y empezó a bufar, se estaba corriendo con la polla dentro de mi culo.

La saco y se tumbo a mi lado, su respiración, era muy agitada debido al esfuerzo realizado, me abracé a él.

- Mi amor has estado genial, me ha encantado como me has follado, esto lo tenemos que repetir más a menudo, quiero que tu polla entre en mi culo con tanta facilidad como la de Mamadou ha entrado en el culo de tu madre.

- ¡Joder Sara! No me lo recuerdes, no me ha gustado ver como follaba mi madre, además con un negro.

- Te recuerdo que no hace mucho, tú te has follado a una negra, y por lo que me dijiste, te gusto mucho, casi tanto como me gusto a mí que me follara un negro.

Andrés se giro y me miro fijamente.

- ¿Qué quieres decir? ¿Qué prefieres que te folle un negro en mi lugar?

- ¡Por supuesto que no! Si ese fuera mi deseo, me hubiera quedado en Jamaica. Eres el hombre con quien he decidido compartir mi vida, pero me excita mucho tener la fantasía de que aparte de ti, me follan otros. Además debes reconocer que te ha excitado mucho ver follar a tu madre, porque no has apartado la vista, y te has corrido cuando te estaba masturbando. Tú madre todavía es una mujer joven, y es comprensible que tenga deseos sexuales, es posible que su matrimonio no sea tan perfecto como parece.

- Sí, es posible que tengas razón, y que su matrimonio no vaya bien, pero no puedo quitarme de la cabeza la imagen de mi madre follando con Mamadou.

- Pero reconócelo, te ha excitado verla follar –Le dije mordiéndole el lóbulo de la oreja a las vez que le frotaba la polla.

- ¡Joder, sí! Me ha excitado, pero no debería haberme pasado eso ¡Es mi madre joder!

- Pues a mí me ha gustado mucho verla follar, tengo que hablar con ella para intercambiar experiencias –Le dije riéndome.

- Ni se te ocurra decirle nada ¡Madre mía! Me moriría de la vergüenza, y no podría volver a mirarle a la cara. Ni siquiera sé cómo voy a tratarla a partir de ahora.

- Pues la vas a tratar como siempre, con mucho cariño y respeto, y yo hare lo mismo. Por cierto, a ver si te centras en lo importante, porque hace rato que te froto la polla y no reaccionas.

- ¡Joder Sara! Estoy agotado, me he corrido dos veces y he hecho un gran esfuerzo para follarte el culo como tú querías. Déjame descansar.

- Mañana vas a inscribirte en el gimnasio, esto no se puede volver a repetir, necesito que aguantes por lo menos el triple de tiempo.

Los dos nos reímos, y abrazados nos quedamos dormidos.