Xtories

Una deuda, una oportunidad y un morbo increíble

La deuda vence el martes y el cobrador es un hombre que inspira más miedo que deseo. Pero cuando la tentación entra por la puerta, la línea entre el peligro y el placer se difumina. ¿Cuánto estás dispuesta a pagar por tiempo extra?

MonicaOccidente9.8K vistas8.9· 11 votos

Eran las 7pm, hacía poco menos de media hora que llegaba a la casa de mi entonces novio… Viernes! Era costumbre salir de mi trabajo y quedarme en su apartamento hasta el lunes cuando debiese volver a cumplir mis obligaciones laborales. ¡Mientras tanto eran los fines de semana más intensos que recuerdo al lado de un hombre… mi entonces pareja!

Sonaba y sonaba su celular, y en medio de nuestros besos y desnudes le dije: -- Porque no contestas? ¡Pero él no me decía nada, seguíamos… en realidad estábamos muy excitados! Pero su celular seguía sonando, llegue a enojarme e imaginar que era alguna tipa por ahí que lo estaría buscando, ¿--- porque no contestas el bendito celular? ¡Replique! El voto un suspiro y se apartó por un momento, y me explico que llevaban todo el día marcándole y que venía evitando todas las llamadas por motivos de una deuda y que hace días estaba colgado que solo hasta el martes podría ponerse al día, pero que este personaje no entendía y el tema estaba complicándose. Le pregunte si era el mismo que pasaba a cobrarle últimamente y me dijo si viejo lucho me la tiene armada. Y no pude evitar recordar a Luís, es un tipo llamativo, no había tratado palabra, solo alguna vez un pequeño y muy discreto cruce de miradas… Luis es alto, más que mi ex novio (me gustan de más de 1.80) un hombre de muy buena presentación personal, loción, ropa, cuidado sus zapatos y manicura, eso habla mucho de un hombre, aparte recordaba sus brazos… morenos y gruesos! En fin, regresando al tema le pregunto pero algo debe poderse hacer, mira que esto es muy peligroso, por cualquier peso pueden hacerte daño o alguna tragedia, comente.

Me compartió los detalles y era solo un problema de tiempo, la suma no podía completarse sino hasta el día martes y no aceptaban pagos parciales. Sin embargo él estaba muy caliente y se encontraba ya corriéndome mi tanguita y regalándome su lengua tan deliciosa, pero mi mente seguía preocupada y a la vez sentía que podía hallar una solución con el grandote de Luis. – Precioso, y si me confías esta situación con tu cobrador, prometo conseguirte ese tiempo que requieres, Interrumpí. ¿Mi ex me miro con una cara de asombro y me pregunto y cómo harías? Para este entonces ya habíamos pasado por el tema de discusión por compartir con otras personas y la intención de querer experimentar o por lo menos el asistir a club swinger, intercambios etc… situaciones que luego se dieron pero que esa noche empezaron a cocinar con mayor facilidad. --- Tocaría seducirlo! Comente. Que venga hasta acá tú me esperas aquí en el cuarto mientras hablo con él y le explico lo que sucede. Mi ex comento que no veía la necesidad, que no creía que fuera pasar a mayores y que no contestaba por que Luis simplemente no quería entender y no tenía más para decirle. – Me encantaría ayudarte con esta situación. Agregue. El se ríe y me dice: -- El tipo te gusta? a lo que respondí que podríamos jugar con él y de paso conseguir los días que se necesitaban. Mi Ex novio se notaba curioso y a la vez inquieto, pensativo además, pasaron unos segundos en silencio, cuando menciona: -- Pero que no te coma. Enseguida lo abrace y le transmití que sería algo muy excitante, demasiado morbo en el ambiente, una deuda, tu cobrador grandote, y tu esperándome mientras pago los intereses. ¡Mi novio ya estaba desesperado, encima de mí y mi cuquita solo temblaba y se mojaba con cada pensamiento y palabra, aunque reconozco que sentía un poco de temor, mientras Gabriel se aprovechaba, regalándome unas lindas envestidas… que delicia! Sonó el bendito celular y mi corazón casi se detiene… era el de nuevo, ufff! timbro varias veces y mi ex solo seguía penetrándome, eso me dio seguridad y conteste. Con mi voz entre cortada lo salude y el solo pregunto por Gabriel, le di entender que él estaba un poco ocupado y que no le podía atender (ocupado dándole placer a mi cuquita) Mi ex aumento el ritmo mientras Luis descargaba sus palabras enojadas por las evasivas de mi pareja. Le pregunte: -- Donde estás? El respondió que, a menos de 15 minutos, a lo que concluí diciendo: --Si deseas arrima y buscamos una solución. Mi voz de seguro algo le transmitió, además se notaba lo agitada, y el ya más tranquilo expreso que pronto pasaría.

Fue en cuestión de minutos que todo se detalló, una ducha corta, menos mal estaba al día con mi feminidad, depilada, mi alisado, uñas todo ok. Decidí ponerme algo ligero, un cachetero rosa, un hilo debajo, un topcito y una blusa para encima, Gabriel me ayudo y me aplico una crema vasenol que cargaba, en mis piernas y partes visibles, ¡un poco de perfume “Armani code” y todo listo! Gabriel se tocaba su pene y me pidió que se lo chupara un poco, estaba súper tieso, sin duda muy excitado, empecé a lamérselo suave, el me pegaba con toda su extensión en mi cara, me decía perra practica porque esto es lo que te van a poner hacer, así vas a pagar los intereses, mmm esa idea me tenía súper mal, pare mi mamada para recogerme el cabello y hacerme una moña, recordé mi labial y fui a buscarlo, no quería tampoco hacer venir a mi Gabriel, pinte y acomode mis labios, me hacía mis últimos retoques, cuando timbraron de la portería, era el… que delicia! Mi cuquita era un mar, me toco limpiarla un poco para no ser tan evidente. Mi ex me quiso penetrar antes en el lavamanos, pero lo rechace diciéndole: --- Ahora no… aguántate y espera! Salí hacia la sala a recibirlo, timbro… abrí la puerta y ohhhhh venia súper bien, olía delicioso, un jean y una camisa verde clara, sus zapatos brillantes, estaba para la ocasión. El no pudo evitar mirarme, un par de esos segundos sin palabras pero que dicen tanto, por mí me le hubiese tirado encima de una, estaba muy caliente. Me saluda: --Muy buenas noches! Y yo: -- Hola, como estas? Sigue por favor. Sentía como mi cara se calentaba, le pedí el favor que buscara asiento y si deseaba tomar algo.

Finalmente termine sirviéndole una Coca-Cola con hielitos. Me pregunto por Gabriel y por qué no le contestaba las llamadas, mientras yo descaradamente buscaba sentarme a su lado en la poltrona negra, le conteste explicándole que él se encontraba muy apenado y que en realidad no hacía mucho contestándole y el dinero solo estaría para después. – Cómo así? ¿No hay dinero hoy? Momento incomodo, se notaba exasperado, coloque mi mano en su rodilla y trate de calmarlo, pero expreso que entonces para que lo habíamos hecho venir. – Porque no piensas en algún interés adicional? Comente. Exprese que éramos conscientes que estamos atrasados, pero que el dinero no estaba completo y que como no aceptaban abonos pues ni modo. EL tipo se mostraba molesto, pero no dejaba de mirarme, mis manos seguían en su pierna mientras lo miraba fijamente, ¿pero sin regalarme aun… --Él está aquí cierto? con mi cabeza confirme que sí. Me pregunto que como pensaba solucionar, a lo que respondí: -- acaso no ves algo que llamé tu interés? Se acomodó mejor y menciono que era muy bella... que admiraba mi capacidad para solucionar y dar la cara por mí entonces pareja, que él se dejaba llevar, pero que no se quería aprovechar.

– Lo dejas en mis manos entonces? Comente. A lo que él no se negó… enseguida desabroche su correa, mientras él se relajaba en la mitad de la poltrona extendiendo sus brazos a cada lado, mis movimientos eran un poco torpes, ¡pero tenía afán por liberarlo y empezarlo a sentir… --ufff que rico! Expresé, no estaba aún tieso pero se veía grande, imponente, empecé a meterlo en mi boca, quería ponerlo súper duro, tenía un poco de vello pero bajito, en muy poco tiempo ya estaba como pretendía, lo cogía con mi mano y lo miraba, el orgulloso de su gran falo solo me miraba, adivinaba su pensamiento a través de su mirada, sentía que me decía te gusta? ¡Chúpalo entonces! ¡Y eso hacia… lo lamia, lo olía… que delicia! ¡Recorría cada centímetro, ummm le daba besitos, que polla tan inmensa, lo despoje de sus pantalones y bóxer mientras él me cogía del culo y lo apretaba, sus manos eran igual… grandes! Me ordeno: -- párate! Y me puse de pie, el me miraba entera mientras se jalaba esa cosota, ¡no podía dejar de verla… como se la tocaba! – Déjame verte. ¡Quítate todo! No lo dude y enseguida procedí a complacerlo, me quite mi poca ropa muy lento, primero saque mi blusa, luego mi pequeño short rosa, estaba ya en ropa interior, al quitarme mi top y liberar mis tetas se acercó y me las beso suave, acariciando sutilmente mi espalda, me pidió que me sentara en la esquina del mueble aun con mi hilo puesto, él se ubicó del otro extremo… --tócate! Y empecé a sobarme por encima de mi pequeña y ya empapada tela, su mirada atenta, y sus ojos esperando que le enseñara mi cuquita, quería mostrársela y de una corrí hacia un lado y se la mostré, me tocaba con muchas ansias, no podía parar, el batía su tremenda erección y su cara expresaba mucho placer… morbo! Por unos segundos cerré mis ojos y Luís ya estaba en frente mío, me quería clavar de una, sin pensarlo lo alejé y le dije: -- eso no está incluido en el trato! El me pidió dejarla sobar en mi cuquita, a lo que no le vi problema, ¡uffff que rico! Esa vergota deslizándose en mi rajita, lo hacía suave, pero su erección era fuerte, pesada, sentía súper delicioso, me daba golpecitos en el clítoris, mientras sus labios se apoderaban de mis tetas, ¡-- déjate clavar hermosa! Me decía. Y yo le comentaba que sería muy rico, pero que primero no había preservativos y segundo Gabriel había pedido que no me comiera.

El no volvió a insistir, ¡aunque hoy me arrepienta de no habérsela dado… fantástica esa verga! pasaron unos instantes más de mucho morbo y toques ricos, el me rosaba de una manera delirante… solo recuerdo que mi cuca no paraba de temblar. ¡Me arrodillo! Y me puso a mamar de nuevo, la descarga estaba próxima, se la chupaba suave, quería prolongar ese momento, lamia sus huevos ya súper duros y contraídos, lo empuje contra el mueble y lo hale hacia el borde, lo pajeaba con todas mis fuerzas mientras seguía jugando con sus huevos, los lamia y mordía suave… mmmm como olvidar semejante cosa, le pedí que me avisara cuando se fuera a venir y cuando lo hizo que descarga… papacito! ¡En mi boca casi todo… fue abundante! Trate de ser buena chica y lamí lo que cayo afuera, deje su verga limpiecita, ¡su leche me supo a gloria… deliciosa! Enseguida me cogió con un par de dedos penetrando mi cuquita, me sentí morir, ¡pero de dicha… fue rápido una combinación de lengua y dedo… espectacular! ¡Mi orgasmo fue evidente y mientras terminaba concentrándome en esa rica sensación, empezó a vestirse, yo tirada en un rincón del mueble… complacida! --quedamos bien? Pregunte. Y claro el súper contento solo dijo: --ya sabes, cada vez que Gabriel se atrase… tu pagaras!

Lastimosamente, Gabriel aunque no lo crean fue y es buena paga… nunca más volvió atrasarse. Respecto al después que se fue Luis del apartamento es súper intenso también, pero creo que ya es suficiente por hoy, esto se extendió bastante. Espero hayan disfrutado con mis líneas, es mi primer relato en la vida y para guía. Espero no sean tan severos como veo son con algunos por aquí. ¡Un beso para todos los lectores y muchas felicidades!

Espero no sean duros con sus comentarios, no soy escritora, y esto estaba guardado entre mis archivos muchos años, dudaba en publicarlo pero en el fondo si me gustaría saber o leer alguna opinión, con que le guste realmente a una persona, ya me sentiré ganadora