Xtories

Noche de perversión

Ella sabe que su esposo está borracho en el sillón, pero no por eso detiene su avance hacia el extraño. La puerta se cierra, el calor sube y la promesa de una noche inolvidable comienza con un beso que calla dudas. ¿Hasta dónde está dispuesto a mirar?

La mala10K vistas6.7· 6 votos

Empeñados en no caer en la monotonía, firme en la idea de pasar el resto de nuestras vidas juntos, por que la juventud nos rebasó pero aun tenemos energía y lo mejor, fantasías por cumplir, lo vuelve loco saber que tiene el control y me presta para saciar sus bajos instintos, llegamos a un bar y después de un tiempo hace que las copas lo han rebasado, ya pusimos el ojo en alguien, lo escogimos con calma, un tipo delgado, se nota solo y dispuesto, pido ayuda para llevar a mi esposo hasta la habitación, de camino le cuento que el había prometido una noche inolvidable y termino como siempre, el ahogado de ebrio y yo tan desgastada y molesta de esperar caricias, sexo, el tipo un poco incrédulo me invita a dar un paseo para relajarme, mientras dejamos el bulto en el sillón, me agacho un poco delante suyo, puedo sentir su miembro firme y el esboza un suspiro ahogado, pido disculpas y me dirijo a la puerta con billete en mano por "el favor" insiste en salir un poco a tomar aire y le doy una mejor idea, el despertara hasta mañana, por que no tomamos una copa aquí, se acerca más a mi, me toma de la cintura y cierra la puerta, pega mi vientre a su sexo y siento un calor que me sube a la cabeza, me pregunta si estoy segura de que no despertará y le contesto metiendo mi lengua en su boca para callarlo, comienza tocarme toda, su mano encuentra mi vagina húmeda y sus dientes mis duros pezones, poco a poco lo guió a otro sillón, cerca de mi esposo para que pueda ver y disfrutar, una luz al fondo alumbra suavemente la escena, me hinca para que le de sexo oral, bajo su pantalón y trusa, se muestra un miembro generoso y grueso, comienzo a chuparlo lentamente, paso suave mis uñas en sus piernas, acaricio traviesamente sus grandes testiculos, dice que es su primer experiencia tan arriesgada, sigo lamiendo, noto que puede correrse antes de lo esperado y le pido chupar mi húmeda puchita, me pongo en cuatro y lo instruyó como me gusta que mueva su lengua, de vez en cuando empujó su cabeza con mi mano, mete dos de sus dedos y sigue lamiendo, me tira boca arriba y coloca mis pierna en sus hombros mientras sigue chapando mi salado sexo, alterna con sus dedos y de vez en cuando me da pequeños golpecitos justo en mi hinchado clitoris, estoy a punto de correrme y sujeto su cabeza a mi, antes de estallar volteo discretamente a ver a mi esposo, con ojos entre abiertos veo que disfruta, veo que muere de ganas por poseerme, esa acción me pone aun mas caliente y estallo en un alarido genuino de placer, espera un poco y me penetra bruscamente mientras pellizca mis pezones torpemente, es hombre fuerte y resiste un poco mas, me gusta sentirlo hinchado y a punto de vaciarse dentro de mi, en una última estocada me llena de su leche y cae a mi lado poco después empapados en sudor y un olor que embraga, no ha pasado mucho y notamos un ruido y una especie de susurro, entra en pánico al ver que mi esposo se esfuerza por levantarse sin éxito por que... "borracho", solo atina a poner su pantalón, toma su camisa y sale corriendo, silencio sepulcral por 10 segundos, nos miramos y se acerca, quitándose la ropa en el camino, me dice al oído que su puta lo hizo bien, le pido que para iniciar debe limpiar el desorden que dejo el buen mozo, abro mis piernas y le ordenó lamer hasta quedar limpia, sus fantasías tienen un precio y deberá pagarlo, el se pega mirándome fijamente y posa su lengua en mi mojada vagina, abre más con sus manos y siento su lengua hundirse dentro mientras pellizca sutilmente mi clitoris hasta hacerme estallar, el placer que solo el sabe sacarme, esto prometió y merece ser recompensado, me gusta darle placer de maneras diferentes y sin dudar de su masculinidad obedece, lo pongo en cuatro delante mio y lamo lentamente su virgen culo, siento un latigazo de placer que lo obliga a levantar la cabeza y gemir mis uñas acarician suavemente sus nalgas mientras me abro paso con mi traviesa lengua, una de mis manos aprieta su verga dura y firme mientras la otra comienza a masajear un poco para que mi dedo lo penetre lentamente, mi lengua y dedo se unen en compas bien sincronizado de placer, primero son gemidos tímidos, cuando comienzo a estimular su punto, va perdiendo de a poco el control, con su mano firme empuja mi cabeza y de vez en cuando me permite tomar aire, me calienta tanto verlo vulnerable a mi merced, el comienza a masturbarse fuerte mientras con la mano libre me comienzo a tocar también, grita de placer al estallar en un coito prostatico, me incorporo posando mis manos en sus nalgas, chupando suavemente hasta terminar, pero aun falta, se incorpora, su verga aun firme pide terminar, me sienta frente a el, en su rica verga me doy sentones que me hacen gritar, el placer me eriza la piel, siento sus manos tocarme toda y al oído su voz me dice que le encanta su puta obediente y lo mejor está por venir, nos corremos sincronizados entre gemidos, sudor y choques de piel húmeda, caemos exhaustos, una fantasía cumplida, una promesa de placer sin fin.