Xtories

Entregándome a un madurito

Sabe que cruzar el umbral del motel significa rendirse a un juego donde ella es solo un objeto de placer. Con el vestido subido y la vergüenza mezclada con el deseo, espera que él la trate como corresponde a una zorra.

Alejandrahot12K vistas9.7· 6 votos

La verdad me encantó la respuesta del relato anterior así que les contaré que sucedió después...

La verdad me quedé muy cachonda y con ganas de más así que él me mandó mensaje para quedar de nuevo pero solo nosostros dos, solo que un plan un poco más hot, me preguntó si quería ir a un motel con él.

Yo me sentía como una zorrita así que acepte y ese día decidí no llevar ropa interior, llevaba un vestido negro súper ajustado y unas botas negras.

Paso por mi el sábado y de solo el llegar yo ya me sentía súper cachonda, su olor me puso al mil, mientras iba manejando me iba tocando mi pierna, mi vestido al ser muy corto y de licra se iba subiendo cada vez un poco más hasta que dejó mi sexo al descubierto, no saben cómo me sentía de saber que de igual manera si pasaba un coche más alto que el de él podría ver que me tenía como su putita.

Total, iba acariciando un poco más arriba cada vez hasta que llego a mi vagina obviamente ya empapada, se sorprendió un poco al notar que no traía nada abajo, y pude ver una notable erección y yo solo imaginaba el tamaño de esa vergota.

Al llegar al motel el no perdió tiempo y aún antes que se bajara completamente la cortina me bajo y subió el vestido dejandolo enrollado y mostrando mis ttas y mi culo, estoy segura que la persona que estaba afuera me pudo ver y eso me calentó más, seguíamos sin darnos besos eso me hacía sentir nuevamente como una puta, mientras subíamos las escaleras estaba agarrando mis nalgas y diciéndome cosas obsenas como que era una puta ofrecida una zorra y en vez de enojarme me excitaba más, al llegar arriba me tumbó en la cama y empezó a lamer mi cuello con lo cuál yo ya estaba súper mojada.

Siguió bajando hasta mis tetas y se quedó un buen rato ahí, succionando, chupando, mordiendo, apretando, mientras yo estaba súper mojada deseando que bajara, hasta que lo hizo bajo a mi vagina y empezó a lamerla, no puedo describir lo rico que se sintió, nunca nadie me había chupado de esa manera, imaginó que al ser mayor pues tenía más experiencia, bajaba un poquito a mi ano y al ser la primera vez que sentía eso me estaba retorciendo del placer, me lamía mi vagina y mi ano y me metía sus dedos tan rico que tuve un primer orgasmo y después otro, hasta que hice un skirt y mojandolo todo.

Saco la verga de su pantalón llena de líquido preseminal y no pude aguantar ni un segundo sin meterla en mi boca era tan delicioso ese sabor salado y era muy grande su verga no muy gorda pero si grande, mientras la chupaba me agarró del pelo para follar mi boca a su gusto y con la otra mano me dió una cachetada, nunca nadie me había pegado pero al hacer eso me volví a mojar como nunca.

Me saco su verga de mi boca y me volvió a tirar dejándome en la cama con las piernas abiertas, me metió su verga y fue la sensación más rica del mundo, me estaba cogiendo mientras me ahorcaba y yo estaba ahí siendo entregada a él, teniendo otro orgasmo, me volteo de perrito y me penetraba fuerte, duro, rápido mientras me pegaba, ese día aprendí que me encanta que me traten como su puta y solo estoy para su placer, acabo dentro mío y me encantó sentir su pene palpitando en mi vagina porque de la calentura se nos olvidó usar condón, me dejó llena de su lechita y feliz.

Me regreso a mi casa y me encanto regresar así, escurriendo de su leche y tan plena y satisfecha