Xtories

Infidelidad en pandemia II

El taxista no solo la lleva al trabajo; la desnuda en la vía pública. Cada trayecto es un ultimátum: o te quito la ropa y me la enseñas, o te dejo en la acera. Y ella, temblando entre el miedo y el deseo, descubre que el riesgo de ser vista es el mejor afrodisíaco.

karmy220K vistas8.6· 24 votos

Pablo me dejó a 10 minutos de mi casa en taxi, por lo que, enseñar las tetas estaba valiendo la pena, olvidé mencionar que en el trayecto de regreso le pedí su número de teléfono a Pablo por si surgía algo, subí al taxi y mi mente iba en lo que me dijo Pablo, “a muchos nos gusta cómo se te ven”, no era la gran cosa pero para una esposa de 32 años con dos niños, era un halago saber que más de uno aun se fijaba en mí.

Llegué a casa y mi esposo estaba fuera revisando el coche, por lo que, me vio entrar y en cuanto me vio con el pantalón blanco se molestó, me dijo que esa ropa no era para ir al trabajo, no le hice caso y me metí al baño para que no se diera cuenta que no llevaba puesto el bra, me quité el suéter y en cuanto me quité la blusa entró mi esposo, por lo que vi, quería pelear pero por suerte ya había sacado el bra de mi bolsa y lo había dejado junto con mi demás ropa, corrí con suerte, le dije que me dejara bañarme o que se metiera a bañar conmigo, eso lo calmó de inmediato y comenzó a desnudarse, le di la espalda para quitarme mi calzón que sabía que estaba mojado y rápido lo metí entre mi ropa, abrí la regadera y nos metimos a bañar.

Me empezó a tocar y si han leído mis relatos anteriores saben que me gusta dejarme un triangulito de vello en mi pubis, y mi esposo empezó a jugar con eso vellitos, de inmediato se le puso el pene duro y yo con lo caliente que había quedado con lo que había hecho con Pablo pues se lo empecé a mamar estaba duro, cabe mencionar que mi esposo es normalito, en ese entonces ya había subido de peso, pero seguía con su buen pene de unos 16 cm que a mi me daban buen placer, extrañaba las más grandes y me comía las que podía cuando podía, pero sabía usar lo que tenía mi esposo, mucho de lo que sabía gracias a mí, la verdad, se lo estuve mamando un buen rato y ya cuando estuvo muy duro me di la espalda y dejé que me la metiera, la verdad necesitaba verga en ese momento y tenerlo adentro me supo a Gloria, estuvo dando un buen rato hasta que tuve mi primer orgasmo, cuando pasó volteé y me sostuvo una pierna con su mano, me empezó a penetrar de nuevo mientras que me besaba los pechos, era algo incomodo pero sentía muy rico, con una mano yo me sostenía de las llaves de la regadera y tuve mi segundo orgasmo, me volví a voltear me empiné y dejé que me la volviera a meter, así me tuvo con mis tetas colgando y rebotando con sus empujones hasta que sentí que se iba a venir, me saqué su verga y me puse de rodillas para que me echara todo en la boca, no me gusta tanto pero ese día estaba muy cachonda, terminó en mi boca y parte de su leche cayó en mis ojos y mi cabello, estuvo muy rico me dijo, tenía tiempo que no cogíamos así, y era verdad, nos terminamos de bañar y al salir ya se le había pasado el enojo, solo me dijo que no me fuera vestida así si iba sola, le dije que iba con mi compañero y que no pasaba nada, aún así me dijo que cuidara mi forma de vestir pero hasta ahí quedó el tema.

Antes de dormir comencé a alistar la ropa que me llevaría al día siguiente y elegí un pantalón de vestir que me quedaba ajustado, una blusa blanca de tirantes, para verme casual pero formal y que me encanta como deja ver mis tetas y un blazer negro a juego con el pantalón, mi esposo estaba acostado viéndome y me dijo que eso debería usar siempre, prendió su videojuego y dejó de prestarme atención, aproveché su distracción para elegir un calzón tipo bóxer negro con orillas de encaje y un bra a juego, sentí que me vería muy sexi.

Me acosté y revisé mi celular y decidí mandarle mensaje a Pablo para confirmar la hora, me dijo que pasaba 7:00 am en el mismo lugar en el que me recogió ese día y le dije que ese no era el trato y él me señaló que el trato era solo para acercarme a mi casa no para recogerme, se me había escapado ese detalle y él lo estaba aprovechando, tardé unos minutos en contestar cuando me dijo, ¿Qué harías para que pasé también por ti?, y le dije, ya dime que me vas a pedir, no tengo tiempo mi esposo está a lado, a lo que dijo y si me tardó, la verdad me estaba molestando porque no quería levantar sospechas pero la verdad es que también era excitante la situación, le dije ya dime, me dijo que me des una mamada todos los días, la verdad me llamó la atención la idea pero era un precio alto y le dije, no es lo mismo, pasar de enseñar a una mamada y para que viera que iba enserio le dije pues te veo mañana en donde me recogiste hoy y esperé, pasaron como cinco minutos y me dijo, pobre y limosnera y me preguntó que, que estaba dispuesta a hacer y le contesté pues solo algo de ropa y de nuevo esperé mi esposo se dio cuenta que estaba mensajeando y abrí un chat con mi amiga Ana, para que viera que hablaba con ella por si se le ocurría asomarse a mi celular, en eso me contestó Pablo, si es solo de ropa, los días que te recoja en donde hoy tienes que llevar falda y enseñarme tus calzoncitos todo el camino, tómalo o déjalo, me puso un buen ultimátum, le dije que ya tenía elegida la ropa del día siguiente y era un pantalón, y solo me repitió tómalo o déjalo, a lo que le dije está bien, mañana te veo en donde me dejaste hoy y lo platicamos, me dijo que estaba bien y nos despedimos, estaba pensando en como cambiar el pantalón por la falda y como hacerle para que no se diera cuenta mi esposo, me levanté al baño y decidí llevarme la ropa que ya tenía lista y una falda a ver que se me ocurría al día siguiente.

Me levanté 30 minutos más tarde ya que Pablo iba a pasar por mi mucho más cerca de casa y aprovechando que mi esposo seguía dormido tomé una falda de vestir negra que me llegaba a las rodillas y que hacía juego con el conjunto que ya llevaba, me puse la ropa que ya tenía lista, metí la falda a mi bolsa y salí a trabajar, tomé un taxi y me acerqué al punto de encuentro, me llegó un mensaje de Pablo diciéndome que ya había llegado y le contesté que ya estaba cerca.

Cuando llegué su cara de inmediato se vio molesta, me dijo y la falda y le dije te digo arriba del carro, se subió claramente molesto y cuando me subí me puso firme y le dije, mira, sabes que soy casada y que mi esposo no sabe nada de esto, aquí traigo la falda y si me ayudas a pensar cumpliré mi parte del trato, eso lo transformó y su rostro cambió, te repito que soy casada quiero que entiendas eso, podemos pasar a una gasolinera y ahí me cambio, o te puedes cambiar aquí, me contesto, eso me tomó por sorpresa y le dije ¿cómo crees?, me contestó le trato es que me enseñes tus calzones todo el camino si llegamos a una gas, ya no es todo el camino, puedes salir de tu casa vestida normal, te cambias aquí en el carro y cuando regresemos también, le dije que no, me dijo de todos modos te voy a ver y el bra también te lo tienes que quitar y ayer lo hiciste aquí en el carro, le dije pero no es lo mismo, me dijo pues es lo único que se me ocurre o sales con falda de tu casa, tu decide.

La verdad es que yo tampoco veía opción y dije pues si de por si me va a ver pues que mas da, le dije bueno, pero ponte en un lugar donde haya árboles, la zona en la que vivo hay mucho árbol y sin decir más arrancó el coche y avanzó unos metros hasta un lugar que por la hora estaba solo, rápidamente me quité los zapatos y me desabroché el pantalón, él no perdía detalle de nada me quité el pantalón y me quedé solo en calzones, me dijo guau, nunca pensé que llegaría a verte así estás muy rica la verdad, eso me puso cachonda pero traté de controlarme y rápidamente me puse la falda me senté guardé mi pantalón y le dije listo, a lo que me contestó el trato es que me los vayas enseñando y señaló a mi entrepierna, no se le iba una, levanté el trasero del asiento y me levanté la falda hasta donde se veía toda mi entrepierna se veía su pene duro en el pantalón se lo agarraba y no paraba de frotarlo a mí ya se me había antojado pero no dije nada, solo me recordó que me faltaba el bra, rápidamente me lo quité como la vez pasada y lo dejé en mi bolsa, mis pezones duros se marcaba en la tela de la blusa pero esta vez no se transparentaban, aun así la situación era muy excitante, yo ligeramente abierta de piernas enseñando mi calzón y mi cuca bien marcada en la tela, mis pezones duros marcados en la blusa y Pablo con su pene duro en su mano, pff si no me controlaba ahí mismo iba a dejar que me cogiera, le dije buen ya está vámonos y comenzamos a avanzar.

Durante el camino casi no hablamos, yo trataba de mantener la misma postura todo el tiempo excepto cuando pasaban camiones grandes de pasaje a lado del coche, era algo de lo que habíamos hablado y en lo que pablo estuvo de acuerdo, pero si pasaban tráiler o camionetas de carga no podía cerrar las piernas, la verdad es que más de uno me vio y eso ya me tenia muy mojada y Pablo se dio cuenta, me dijo ya está bien mojado tu calzoncito, pero le dije que era normal y que mejor viera el camino.

Llegamos al trabajo, solo me abroché la blusa para que no se viera que no llevaba bra, y bajé del carro, enseguida se bajó Pablo y rápido se puso la mochila en la entrepierna, era obvio que su pantalón también estaba mojado y su pene duro, me dijo no voy a aguantar esta situación dos días seguidos llego duro aquí, le dije pues te aguantas porque fue lo que pediste y me metí a la oficina.

El día pasó sin mayor novedad y a la hora de la salida, ya estaba Pablo esperándome, nos subimos al coche y le dije que avanzara al mismo semáforo del día anterior, pero se lo dije como una orden y no puso peros, cuando llegamos al semáforo empezó lo que ya se estaba convirtiendo en un ritual, me quité el bra, que me había puesto en el baño de la oficina, levanté mi trasero y la falda para enseñarle mis calzoncitos, con cierto temor le pregunté si le había contado a alguien lo que hacíamos y me dijo que no, que solo dos compañeros nos habían visto llegar juntos y le empezaron a hacer preguntas que si ya me había ligado, que si sabia que era casada y cosas así, a lo que él supuestamente solo les dijo que solo me llevaba y traía del trabajo, cosa que le agradecí, y me dijo que los dos le dijeron que el día anterior me veía bien rica con los leggins blancos y que se marcaba bien rico mi calzón, me dio risa el comentario pero también me gustó, seguimos avanzando en el camino y se me ocurrió preguntarle qué cuanto le había durado la erección a lo que me dijo que todo el día, que yo lo ponía muy cachondo y que no podía olvidar cuando me quité el pantalón, que quería arrancarme la ropa en ese momento pero se contuvo, y que al final se tuvo que ir a masturbar al baño, lo que me causó mucha gracia y al voltear a ver su pantalón otra vez estaba duro y le dije pues si quieres pasamos a otro baño para que te vuelvas a masturbar porque ya la traes dura otra vez, me dijo pues si no aquí de una vez y se sacó el pene, la verdad es que se veía bien, unos 16 o 17 como el de mi esposo, pero más grueso, se veía rico.

Se empezó a subir y bajar el prepucio, creo que se llama ese cuerito, y eso me puso a mil a mí, solo lo veía mientras abría más las piernas, la verdad no recuerdo en que momento me comencé a tocar mi panochita por encima de mi calzoncito per cuando me di cuenta me detuve y le dije pues ya vente para que podamos llegar, se dejó de tocar y me dijo no, mejor ya sé y avanzó un poco más rápido, no me dijo casi nada hasta que llegamos a donde me tenía que dejar, pero esta vez mucho más atrás de la base de taxis, me dijo aquí me paro para que te puedas poner el pantalón, esta vez más cuidadosa me puse el brasier primero, como que se me dificultó por que no me quité la blusa pero lo logré, después me bajé la falda y cuando vi Pablo se estaba masturbando, mientras me veía, me subí el pantalón, pero me lo dejé en los muslos y le dije bueno apúrate para que acabes, empezó a masturbarse más rápido y eso me prendió, me empecé a tocar también yo y ya sin pensar en nada de lo caliente que estaba me hice a un lado mi calzoncito dejándole ver mi panochita, estaba muy mojada y yo tocándomela no tardó ni 30 segundos y empezó a aventar su lechita, le cayó en su pantalón, en el volante y unas gotas me cayeron en mi muslo, lo bueno que no en el pantalón, las gotas que cayeron en mi pierna las tomé con mis dedos y me las llevé a la boca, sabían dulces, eso hizo que diera otro gemido y su pene volvió a palpitar soltando otro chorrito de leche, me sentía muy sucia pero también estaba muy cachonda, me terminé de acomodar el pantalón y ya sin decir nada me bajé del coche.

Caminé a la base de taxis y mi mente era un hervidero de pensamientos, en solo tres días había pasado de no conocer a Pablo a dejarlo que se masturbara viendo mi panocha, en solo tres días me había visto todo Pablo, mis pezones, mi panochita, en solo tres días me había desnudado frente a él y ahí caí en cuenta, habían pasado 3 días, al día siguiente mi esposo me llevaba al trabajo y no vería a Pablo en la mañana, le mandé mensaje diciéndole eso, a lo que me contestó ¿pero en la tarde te puedo ver?, lo que me recordó que en las tardes mi esposo salía de trabajar mas tarde que yo y eso me dio muchas ideas

Continuará……………………………………