Prométeme que no se lo dirás a nadie
Karem sabe que Juan y Ani tienen un pasado, y Ani sabe que Karem disfruta del morbo. En la niebla del baño turco, los secretos se hacen visibles. Esta noche, la verdad no se dice, se vive.
Un mes y medio después de mi encuentro sorpresa con Ani, Karem mi pareja, me comentó que quería hacer algo diferente para salir de su rutina laboral y le apetecía quedar con algunos amigos para irnos de fiesta o cenar fuera, algo nuevo.
Yo le pregunté que si quería invitar a alguna de sus amigas e irnos a cenar pero sus amigas eran todas del círculo donde trabajaba y ella no quería mezclar placer con trabajo.
Después de darle vueltas miré una de esas páginas que venden bonos de ahorro, con cenas, brunch, daypass o spa-masajes, y le propuse a Karem algo así.
Cuando se lo conté, y enseñé varias alternativas, se quedó entusiasmada por una oferta de spa, cena y noche de hotel, en una villa bastante lujosa.
En la descripción ponía algo así como, ¿buscas una experiencia nueva e íntima? Podrás disfrutar de una sesión de spa, en nuestras instalaciones que tienen jacuzzi, sauna, baño turco, y varios ambientes diferentes para tu relax, además podrás pedir un masaje relajante o cenar en nuestro restaurante con reservados privados donde se preservará tu intimidad. Podrás contratar un show erótico-artístico, una vez finalizada la cena. Además pasarán la noche en una suite en villa, con jardín y yacuzzi privado. Las estancias tienen una capacidad de 2 a 4 personas.
Los ojos de Karem se le iluminaban a cada frase que leía.
- ¡Me encanta!, dijo muy entusiasmada. ¡Es justo lo que buscaba!¡cariño quiero eso, pero ya!, añadió con júbilo.
- Vale, podemos reservarlo para junio, le dije.
- ¿Junio?, si anda. De eso nada. Yo lo quiero en dos semanas, que me cojo unos días y te da tiempo a pedírte los días en tu trabajo, añadió ella muy convencida.
-¡Venga va! Lo reservamos para los dos.
-¡Espera!, ¿Por qué no se lo decimos a Ani? Dijo.
- ¿Ani? Y ¿Por qué a Ani? Dije sorprendido.
- Juan, sabes que Ani me cae muy bien y ahora mismo está pasando una mala situación con su separación.
-¿Separación? Dije sorprendido.
- ¿Tom no te ha dicho nada? Si ya llevan meses que no están juntos. Lo menos tres meses, pero él sigue viviendo con ella hasta que ahorre para irse de alquiler o con su amiguita.
- ¿Amiguita?, ahora estaba confundido.
- Juan ¿es tu mejor amigo y no hablan? Con cara de sorpresa.
- Karem, Tom siempre ha sido muy suyo y muy egoista. "Tampoco es que tengamos una relación de amistad sincera (si supiera los pensamientos que tenía hacia su pareja o lo que sucedió en mi casa), pensé para mí". Él solo habla de trabajo, deporte y culos y tetas de chicas, o videojuegos. Añadí. No he hablado mucho con él, pero vamos no me extraña nada porque suele pasar siempre de Ani. Reflexioné.
- Ani me contó que después de su aniversario, le dió un ultimatum, pero lejos de poner de su parte, él se fue distanciando y haciendo más de las suyas. Llegaba tarde, bebido y oliendo a perfumes raros. Por lo visto un día lo siguió y se encontró que Tom estaba yendo a un club de señoritas. Dijo muy molesta.
- ¿Tom? ¿En clubs de alterne? ¿El Tom que conocemos?, dije atónito.
- Ya ves, me dirás tú, como habrías acabado tú, si hubieras seguido saliendo con él. Y yá me dirás que buscará en otras mujeres porque Ani tiene un cuerpazo espectacular, ya quisieran muchas tener ese cuerpo y muchos follársela, dijo sonriendo.
- No sé la verdad, dije rápidamente.
Ella me miró incrédula.
- ¿Me vas a decir que Ani no te gusta? Dijo directamente.
- Juan, si se te ve en la cara, que Ani te atrae mucho. ¿Me vas a decir que si se te pusiera a tiro no te la tirarías?. Rió a carcajadas.
- ¡Claro que no!, le dije con el sesgo serio.
Ella se echó a reir a carcajadas.
- Amor, tu sabes que Ani y yo nos hemos hecho bastante amigas, y me ha contado cosas.
- ¿Cosas?¿Qué cosas?, dije tartamudeando.
- Juan todos tenemos un pasado. Llevamos poco juntos y no tienes por qué darme explicaciones de tu experiencias, tú no me has preguntado, yo tampoco. Ani me contó cuál fue su regalo de aniversario y que tú fuiste parte de él.
Me quedé alucinando, mirándola. No sabía qué decir.
- ¡No me mires así!, yo fui quién le sonsaqué ya que hablabamos de locuras que habíamos hecho y la reté a contarlo. No sabía que tú serías parte de una de esas locuras, pero me gusto, dijo mirándome con sus ojos perversos.
- ¿Te gustó? Dije desconcertado.
-¡Me encantó! Sabes que me gusta mucho el morbo y estoy abierta a muchas experiencias. Además te repito que las cosas que pasaron antes de conocerme no me afectan. Pero volviendo a lo de Ani, sé que te pone mucho y no te juzgo es preciosa y buena chica. Aunque yo soy mejor en la cama, soltó con una risa pícara.
Se acercó a mí y me besó. Luego se arodilló ante mí y me besó la polla por fuera del pantalón. Al ver que me empalmé rápidamente, miró hacia arriba y se mordió el labio inferior, mientras bajó con sus manos, mi pantalón y mis boxer. Sugetó mi polla y usándola de látigo se golpeó los labios.
Luego la besó y la introdujo en su boca, para hacerme una mamada espectacular. La hizo tan bien que cuando intenté soltarme para poder follármela, ella se aferró más a mí, sujetandome las nalgas con sus manos, hasta que sin poder evitarlo, me corrí dentro de su boca. Poco a poco fué dejando escapar el semen por la comisura de sus labios, luego sacó mi polla, escupió el resto de semen sobre ella y me masajeó por un instante más hasta que perdí toda la erección.
Se puso de pié y me besó. Me cogió de la mano, quería satisfacerla pero ella me llevó al baño donde nos dimos una ducha juntos.
- Otro día me toca a mí, hoy sólo quería aliviar tu tensión testicular dijo.
Esa noche, reservamos el bono para 3 personas. Spa, cena y noche de hotel, con dos habitaciones, fue la opción que cogimos.
- Me apetece ir solo contigo, le dije a Karem.
- No le des más vueltas, a mi me apetece algo diferente, nunca he ido con amigos a ninguna cosa así, estoy cansada de estar sola en mis escalas del trabajo, o estar siempre con la misma gente. No te preocupes ¡te recompensaré!, dijo con tono picante.
Ella se encargó de convencer a Ani, pero algo me decía que tampoco le costaría tanto, salvo por la parte, de sentirse incómodan saliendo con una pareja, en su situación actual y siendo yo el que estaría con mi pareja. Miedo me daba lo que pudiera decir o intentar.
Pasaron los días, y por fin llegó, el momento de nuestra escapada.
Al llegar al hotel, estaba algo incómodo, pero me propuse pasarlo bien y olvidarme de todo.
Entramos al spa y durante la primera media hora, nos relajamos mucho, reimos y hablamos de todo un poco. Aún no habíamos ido al baño turco, así que decidimos entrar.
El lugar tenía una puerta de crital. Dentro no se veía nada desde fuera, estaba todo oscuro. Al abrir, una nube de vapor denso salió. Entramos y había una fuente en medio. El techo tenía unas lucesitas que parecían estrellas, alrededor del habitáculo había un sillón de cemento. Karem y yo nos sentamos juntos. Ani quiso explorar la habitación ya que no se veía casi nada. Se sentó al otro lado.
- ¿Me ven chicos?, se escuchó decir a Ani.
- No, la niebla es tan densa que no se te ve. Casi no vemos la fuente del medio, sólo escuchamos el chorro del agua, dijimos Karem y yo.
- Yo les veo un poco, dijo Ani. Se ve que la luz de la puerta me deja verlos algo, pero a ustedes les hace de espejo, añadió.
Karem que es siempre muy traviesa, se puso de pié, se subió la parte de arriba de su bañador y sacando sus pechos fuera, dijo.
- ¿Y esto lo ves? Sonriendo.
Ani se quedó en silencio un rato. Supongo que intentando ver a través de la niebla.
- ¡Sí, si lo veo! ¡Qué pervertida! Añadió.
Nos reimos todos, y nos quedamos un rato en silencio relajándonos con ese olor mentolado que se respiraba en el ambiente.
Pasado un instante, uno o dos minutos, oímos unos pasos, alguien se acercó a la puerta, la abrió y salió del baño turco.
Karem y yo nos miramos. Parecía que Ani había salido del baño y nos quedábamos solos.
Fue entonces cuando sin pensarlo, me volví para Karem y la besé. Luego la recosté en el banco, fui besándola por su cuello, sus pechos, hasta llegar a sus pies. Los abrí, deslicé su braga a un lado y besé su coño. Luego empecé a comérmelo como si no hubiera un mañana. Ella gemía de placer, y en la poca claridad que tenía, veía como se sacaba los pechos y se los apretaba.
Yo seguí comiendo aquel húmedo coño, intentando que se corriera en mi boca.
No era esta la intención de Karem que me pidió que parara, y como yo insistía, sujetó mi cabeza cerrando los pies, lo que hizo que parara para coger aire.
Se levantó de su sitio, levantándome de la posición que tenía, me dejó sentado, bajó mis pantalones y se sentó sobre mí para meter mi polla dentro y cabalgarme. Sus pechos seguían fuera de su bañador, y los restregaba contra mi cara. Yo aprovechaba para lamerlos. Ella no tardó mucho, y empezó a correrse. Yo quise correrme con ella, pero en esa posición no podía.
Ella terminó, se levantó para aliviar sus rodillas y dándose la vuelta, cogió nuevamente mi polla y la metió en su coño. Esta vez, se inclinó hacia adelante y mientras yo la sujetaba por las caderas me la follé hasta que me corrí dentro de ella.
Cuando terminé sacó mi polla de su interior, se dió la vuelta y me besó.
- Voy a salir ya, espera un rato para que no sospechen, dijo entre risas.
Se recolocó y se fue hacia la puerta, abrió y salió.
Estuve un rato recomponíendome. Cuando ya pude coger fuerzas, me levanté y me acerqué a la fuente para refrescarme. Bajé la cabeza y me eché agua fría. Al levantarla una silueta sentada frente a mí. No lo esperaba y me pregunté cuándo habría entrado.
- ¡Hola!, dije con voz apagada.
Escuché una risa.
- ¿Hola?, mira que eres cegato, ¿aún sigues sin verme?
No me lo podía creer era Ani.
- ¿Cuanto tiempo llevas ahí? Dije titubeando.
- Juan, llevo todo el tiempo, no he salido.
Me quedé petrificado.
- Entonces, ¿quién salió antes? Pregunté.
- No lo sé pero yo no fuí, eso está claro, añadió.
- Vamos que lo has visto y oído todo, dije en voz baja.
- Vamos que lo he visto, oido y disfrutado. Dijo con voz pícara.
- ¿Disfrutado?, dije algo confuso.
- No si quieres me surge la ocasión de presenciar una película porno en vivo y no aprovecho la ocasión dijo. ¡Mira que eres inocente!. Las mujeres también vemos porno y también nos gusta tocarnos. Sonrió.
No me podía creer que Ani, había estado allí en todo momento y encima se habia tocado viéndonos.
Volví a echarme agua, para asimilar todo y salí del baño en busca de Karem. No la encontré. Al voltearme, Ani me había seguido.
- ¿Estás bien? Te noto pálido. Sonrió
- ¡Sí!, buscaba a Karem.
- No le digas nada. ¡Déjala relajarse! Ya tendrás ocasión, dijo mientras se alejaba para entrar al jacuzzi.
Al finalizar el horario del spa, nos vestimos y nos fuimos a cenar. La cena nos la servían en el jardín privado de la suite.
Una vez nos sirvieron el postre, los camareros se retiraron. Pero antes nos dejaron una botella de limonchello.
- ¡Qué rico! Dijo Karem, ahora toca brindar por esta experiencia.
- No beban mucho que luego uno no recuerda lo que se hace. Dijo Ani.
- ¿Podemos jugar a verdad o reto? Dijo Karem muy entusiasmada.
- No de eso nada. Dije yo muy rápido.
- ¿Tienes miedo de algo? Dijo Karem. Hemos venido a divertirnos. No seas aburrido.
Al final no me quedó más remedio que ceder y jugar.
Nos sentamos en los sillones chill out, pusimos tres vasos y el limonchello.
Karen cogió un cuchillo y nos explicó que lo haría girar y a quien apuntara la punta del cuchillo, tendría que elegir entre verdad y reto. Si no quería contestar debía beber.
Tuve tanta suerte, que al primero que apuntó fue a mí.
- Verdad o reto. Dijeron ellas impacientes.
- Chupito, dije sin pensarlo mucho.
Y bebí.
- ¡Qué aburrido eres!, dijo Karem.
Volvió a girar el cuchillo y le tocó a ella.
- Verdad o reto. Dijo Ani.
- Verdad, dijo Karem
- ¿Es verdad que ves películas porno y te masturbas? Dijo Ani.
- Claro que lo he hecho, y sin ver películas porno también, ya me creo yo las mias propias. ¡Y qué rico es!, añadió.
Todos reimos.
El cuchillo volvió a girar. Otra vez Karem.
- ¿Verdad o reto?
- Verdad.
- ¿Hoy has follado?, dijo Ani.
- No he follado, dijo Karem.
- ¡Uy, tenemos una mentirosilla!, dijo Ani. Debes beber.
- ¿Cómo lo sabes? Dijo Karem.
- Cariño hoy en el baño turco, la que salió no fue Ani. Se ve que había alguien más y Ani se gozó nuestra película porno. Por eso está tan picarona. Juega con ventaja.
Karem se quedó en silencio mirándola. Cogió el vaso de chupito y bebió.
- Entonces, ¿el que estuviera me vio las tetas también? Fue antes de follarte cuando creímos que Ani había salido.
Todos nos echamos a reir.
- ¿Enserio solo te preocupa eso? Dije partido de la risa.
- Que Ani me viera no me molesta. ¿Te asustaste? ¿Te gustó la escena en vivo? Dijo intrigada.
- Como para no gustarme, tenía dos opciones, irme algo que no hice o quedarme, disfrutar de la escena y tocarme viéndoles, sonrió mientras bebía limonchello.
- No te tocaba beber dije riéndome.
- ¡Qué pasa!, Me ha dado calor, contestó Ani.
- Te has tocado mirándonos... reflexionó Karem.
- ¿Es una pregunta o lo estas asumiendo? Dijo Ani.
- No estaba pensando que ya te podrías haber unido, dijo entre risas Karem.
El limonchello ya le hacía efecto. Si solo llevaba un chupito, pensé.
- Me olvidaba que a Ani me gustaba mirar, añadió Karem
- Y que me miren también, añadió ella.
Todos reímos. Venga sigamos.
El cuchillo volvió a girar, esta vez apuntó a Ani.
- ¿Verdad o reto?
- Verdad. Dijo muy segura.
- ¿Alguna vez te has besado o lo has hecho con una mujer? Dijo Karem.
- No lo he hecho, un pico sí. Hacer algo más no, pero es algo que no descarto dijo, aunque no me gustan las mujeres como pareja pero me da morbo pensarlo. Hoy mismo me puse muy cachónda viéndolos y te veía más a tí que a él, ya que estuvo de espaldas o detrás escondido, añadió.
- Me ha gustado tu respuesta, dijo Karem
- ¿Y a tí? Dije yo sin pensarlo.
- No es mi turno, dijo ella. Lo que quieras saber deberás hacerlo cuando te toque. Así son las reglas.
Ambas se rieron de mí. Algo que no me hizo mucha gracia, pero estaban ya contentas y no iba a enfadarme por una bobería así.
El cuchillo giró. Le tocó a Karem
- ¿Verdad o reto? Dije rápidamente.
Ella se echó a reir, sabiendo que esperaba que dijera verdad.
- Reto, dijo mirándome con ojos pillos.
Antes de que Ani hablara me antepuse a decir mi reto.
- Te reto a que beses a Ani en la boca. Pero no un pico cualquiera.
Supuse que bebería.
Levantó su mirada desafiante, y mirándome fíjamente se levantó en silencio fue hasta Ani y sujetándole la cara con ambas manos le plantó un beso con lengua que duró bastante. Ani le devolvía el beso.
Cuando terminó, se giró hacia amí y viéndome la cara de bobo, me dijo.
- Que sepas que de regalo te doy la respuesta. ¡Sí! He besado a tres mujeres con Ani, que por cierto besa muy bien, y sí me he acostado con una mujer, hace algunos años. Me gustó la experiencia, pero me gustan más los hombres, aunque no descarto volver a probarlo, pero como Ani, no para tener pareja, sino por placer.
Me quedé atónito. Ella regresó a su sitio y bebió, porque quiso.
Yo ya estaba más que empalmado.
Ella tiró del cuchillo y lo hizo girar. Esta vez apuntó hacia mí.
- ¿Verdad o reto? Dijo Ani.
-Verdad.
- ¡Qué cobarde eres Juan! Dijo Ani.
Karem sonrió.
- No lo piques que no sabes quién está ahí dijo Karem
- ¡Si algo sé! pero hoy está más acobardado, añadió Ani.
Karem se quedó mascullando la respuesta.
- ¿Verdad? Dijo Karem. ¿Es verdad que ustedes dos han tenido algo más que lo del aniversario? Dijo espectante.
Un sudor frío recorrió mi cuerpo.
No iba a arriesgarme contestaria que no y dejaría el tema ahí.
- ¡Sí! Dijo Ani. Él no te va a decir nada porque no fue su culpa, pero algo más ha habido ya que le tendí una trampa.
La miré con los ojos echándose fuera mis órbitas.
- A ver Juan. Es un hecho que a tí Ani te gustaba desde hace mucho, incluso antes de conocerme a mí. Y que tú le gustas a Ani, no hay más que ver como te mira y eso una mujer lo sabe. Dijo Karem.
No parecía enfadada. No quiero saber a qué se refieren, al menos no todavía.
- ¡Karem!, dije.
- No Juan no pasa nada. Sabes que prefiero la verdad. Siendo sinceros y por favor Ani, prométeme que no se lo diras a nadie.
- ¡Sí lo prometo! Dijo.
- Me sentí atraída por tí, sabía que le gustabas a Juan y ambos nos queremos mucho, pero he tenido alguna fantasía contigo o con nosotros en otras ocasiones. Quizás es el alcohol, pero force esta noche de hotel a ver que pasaba. Sé que Juan se ha masturbado pensando en tí, yo lo he hecho. Y supongo que tú lo has hecho pensando en él, añadió.
Yo me quedaba congelado con las confesiones que iban sacando ellas, no sabía ni como reaccionar.
- Yo también me he tocado viendote a tí, dijo Ani. Hoy mismo, sonrió. Pero es cierto que he pensado muchas veces en este capullo, que no sé que tiene pero me ha puesto siempre.
- ¡Gracias! ¡sigo aquí! Por si no lo habían notado.
- ¡Tú a beber! No has contestado, dijo Karem.
Cogí mi vaso, bebí y giré el cuchillo para salir de aquel embrollo. Apuntó a Ani.
- Me da igual la pregunta, dije molesto por su confesión y en el follón que me pudo haber metido. Ya que te gusta tanto y que hoy nos has visto, te reto a tocarte delante de nosotros.
Karem me miró.
- ¡Qué cabrón eres!, te quieres vengar por irse de la lengua.
Ani miró a Karem, me miró desafiante, y colocandose en el sillón empezó a tocarse sobre el pantalón.
- No me voy a acobardar dijo. Si es esto lo que quieres lo haré. Tengo en qué inspirarme por partida doble. Dijo frotando su coño.
No me podía creer que lo estuviera haciendo. En pocos segundos, su pantalón estaba empapado de su coño que estaba chorreante.
Karem se levantó de su lugar y se sentó a mi lado. Echó mano a mi polla y comprobó que estaba empalmadísimo.
Ambas se rieron.
Karem no paraba de masajearme la polla, me pedía que mirara a Ani, pero también miraba.
Me levante de mi sitio para irme dentro. Aquello se nos iba de las manos.
Karem tiró de mí, y me puso de lado, mientras seguía sentada. Me bajó el pantalón y con su mirada, me pidió que me dejara llevar. Ella quería vivir la experiencia, ani ya lo hacía y que coño, yo me moría de ganas de ver que pasaría.
Karem llevó mi polla a su boca y mientras me la chupaba no quitaba ojo a Ani.
Ani, metió la mano bajo su pantalón, y sacó con su otra mano un pecho de su blusa para acariciarlo mientras nos miraba.
Unos segundos después. Karem se levantó, se deshizo de su blusa, su pantalón y sus bragas. Se puso apoyada de espaldasa mí, mirando a Ani y me ofreció su coño chorreante, para que la follara a cuatro patas.
Sin dudarlo, escupí en mi mano, lubriqué su coño aún más y apoyando mi glande sobre su coño, se la clave hasta el fondo. Ella jadeó profundamente. Ani tenía los ojos brillantes de las lágrimas de placer.
Karem paró. Se soltó de mí y fue donde estaba Ani. La recostó en el sillón y arrancandole el pantalón le abrió sus piernas y empezó a comerle el coño.
Ani se quedó bastante sorprendida. Era su primera vez y Karem llevaba el control, algo que le dejó desconcertada, pero gemía y abría la boca de placer.
Me miró y me dijo que me acercara.
Me puse junto a su cara y llevando su mano a mi polla la masajeó un rato hasta que tiró de ella para hacercarla a su boca y chuparla.
Mi polla tenía los jugos del coño de Karem, pero eso a ella le importó poco.
Luego cambiaron. Karem se recostó y Ani empezó a comerle el coño.
Karem me pidió que la follara por detrás.
Sin hacerlas esperar, empece a embestir a Ani, le sujetaba sus caderas y Karem frente amí, me miraba a los ojos. Abría su boca y jadeaba de placer de los lametazos que Ani le daba.
No tardó mucho en correrse mirándome a la cara y chillando como una loca.
Yo paré de embestir a Ani, pero ella también quería correrse.
Se recostó sobre la mesa de la terraza y me indicó que la follara allí de pié.
Yo empece a embestirla de nuevo. Esta vez, Karem se acercó y metió su mano entre nosotros, y empezó a masajear el coño de Ani, mientras yo la embestía.
Ani no aguantó mucho más y empezó a correrse, Karem me miró y me dijo que no parara. Se colocó detrás de mi y me susurraba que la llenara, que no parara hssta que no soltaras las lágrimas como hacía con ella cuando la follaba.
Ani chillaba de placer, volvía a correrse, dando espasmos. Yo no pude aguantar más y lancé un buen chorro dentro de ella, pero saqué mi polla fuera. Rápidamente, Karem que estaba detrás mío, pasó su mano hacia delante y cogiendo mi polla la masturbó dirigiéndola a Ani, y apuntando a su coño. Mi semen salía disparado chorrenadole su coño.
Soltó mi polla, fue hacia Ani, y volvió a besarla.
Ambas se levantaron y fueron a la ducha.
Yo me quedé sentado porque las piernas me temblaban.
Luego cuando pude coger fuerzas, fui a la cama. Ellas estaban en la cocina hablando.
Dos horas más tarde, me desperté y vi que Karem no estaba a mi lado. Me asomé a la ventana y para mi sorpresa estaban las dos dentro del jacuzzi besándose.
Pensé bajar a ver que pesaba, pero no tenia fuerzas para nada.
Al día siguiente desperté. A mi lado estaba Karem. Salí de la habitación y Ani dormía en su cama.
Preparé los desayunos. Había que dejar el hotel. Las desperté y mientras desayunábamos le pregunté a Karem qué había pasado la noche anterior, sobre todo cuando yo dormía.
- Juan, anoche tuvimos una experiencia nueva. ¿No tendrás ahora celos?, dijo.
- No, no es eso. Pensé que te ducharías y vendrías conmigo, dije.
- Bueno, tómalo como una canita al aire. Ahora estamos los dos en igualdad de condiciones, dijo riéndose. No volverá a pasar ¿no?.
Se refería a la confesión de Ani, se había cobrado lo de que Ani me había engañado aquella noche en casa. Y no la podía juzgar, a pesar se que no sabía que era ella, me gustó cuando lo hizo y cuando supe que era ella. Esa noche me había dejado follarla, y disfrutamos juntos.
- Ani, sobra decir nada de esto se lo dirás a nadie. Soy muy discreta con mi vida sexual. Y que no vamos a ir ahora por detrás unos de los otros, añadió.
- Claro que no amiga, será nuestro secreto y puedes confiar en mí. Si quisieramos repetir, antes debemos hablarlo todos, añadió.
Después de esa noche, seguimos viéndonos como amigos, teníamos una amistad muy estrecha y nadie diría jamás que aquella noche sucedió de verdad.
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