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Mi vecina Inma, la mujer de mi mejor… Parte 10

Inma acaba de llegar de un viaje donde no pudo usar el móvil. Sus dos hombres la esperan con la polla en mano y la sedienta de escuchar cada detalle de lo que hizo en el barco de su exjefe. La noche promete ser larga, intensa y sin censura.

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Capítulo 14: En el barco

Parte I

Mientras Jack y Antonio apuran el último trago de su tercera cerveza en el salón, llega hasta allí el sonido del ascensor. Cuarenta y cinco minutos más tarde de lo previsto, por fin se oye una llave abriendo la puerta de la casa de Jack: es Inma, regresando justo ahora de su viaje en Mallorca en el barco de su exjefe.

Inma: Hola cariños. Ya estoy aquí. Dadme un beso ahora mismo.

Los dos hombres de Inma se apresuraron a ir a recibirla con un abrazo muy intenso y un morreo y un achuchón igual de intenso a la cadera y el culo de Inma, respectivamente.

Inma: ¿Cómo estás mis hombres? ¿Me habéis echado mucho de menos? Os tengo que contar muchas cosas. Han sido unos días muy intensos.

Jack: Ya lo creo que te hemos echado muchísimo de menos. Claro que nos tienes mucho que contar. ¿Cómo es eso de que no has podido usar el móvil? ¿No había cobertura en el super barco de tu amigo “el millonario”? ¿No tiene WIFI?

Antonio: Tanto yo, como mi rabo (dijo tocándose el paquete), te hemos echado mucho de menos. Tal como nos pediste, hemos estado como dos monjes, éste y yo, reservándonos para ti. Así que guapa, prepárate porque te vamos a dar todos lados este fin de semana.

Inma: Así que tengo a mis dos machos salidos… umm, como me lo voy a pasar. Esta semana va a ser inolvidable. Yo bueno, algún desahogo si que he tenido. Os propongo una cosa: dejadme un par de horas para que me duche, que vengo un poco sudada, deshaga el equipaje y duerma un poco. Ya os digo que ha sido una semana muy intensa físicamente para mí y tengo el cuerpo rendido.

Inma: Cuando me haya recuperado un poco, cenamos los tres juntos y abrimos una botella de este vino que me ha regalado mi exjefe, que al parecer vale mil euros la botella (dijo Inma abriendo una de las maletas de su equipaje, movimiento que aprovechó para hacer una bonita exhibición de como las mallas negras se ajustaban a su culo, convirtiéndose en casi transparentes y dejando entrever su tanga).

Antonio: son las 20:00. Bajo a casa ahora y estaré de vuelta a las 22:00. Yo me ocupo de traer la cena, pero cielo, la cena tendrá buen vino y un buen par de puros que estamos deseando meterte éste y yo, ¿vale?

Inma: Mejor llévate a Jack que si no es capaz de violarme viva en la ducha o mientras me tumbo para descansar. Os prometo que, si ahora estáis cachondos, después de cenar, con este vino y con lo que os voy a relatar, os vais a pasar dentro de mi toda la noche y el resto de fin de semana.

Parte II

Jack: cuando hables con tu jefe, dile que este vino está de puta madre. Es pura ambrosía. Dale las gracias.

Antonio: Si. No cansa uno de beberlo y vaya que si se sube.

Inma: ya se las di, por anticipado. No te preocupes por eso. Ya sabes que somos muy amigos y que a él le gusta hacer ostentación de su riqueza. Al parece, este vino, por su composición tan particular, tiene la particularidad de que no tiene contraindicaciones con algunos medicamentos… como por ejemplo, el Viagra.

Jack: Que hijo de puta. No me digas que os hizo una demostración.

Inma: Pues la has clavado – dijo Inma, mientras sacaba la punta de su lengua como una niña traviesa y la metía en la boca de su marido.

Inma se levantó, con la copa de vino en su mano. Aunque estaban en casa, sabiendo lo mucho que, en especial a su amante, Antonio, le ponía verla vestida con tacones y enfundada en medias de nylon, Inma vestía un body rojo muy ajustado que marcaba deliciosamente sus apetitosas tetas y sus abultados pezones anticipando la sesión de sexo que se le venía encima, con una minifalda abierta con una raja que permitía ver la parte alta oscura de sus pantys negros, a juego con unos brillantes zapatos de tacón negro de no menos que 11 centímetros.

Inma: vamos al sofá los tres y sentaros a mi lado, que quiero empezar ya a contaros como ha sido mi viaje de estos días en el barco de Borja:

El barco es una pasada. Tiene al menos 5 habitaciones, incluyendo una suite, que por supuesto, es la habitación de Borja.

Jack: ¿Cuántos erais en el barco?

Inma: En el barco hemos viajado solo 5 personas: Borja y yo, mi compañera Patricia, un amigo de Borja, Danilo y un empleado de Borja, que hizo las veces de capitán del barco, llamado Hakim.

Jack: Anda… ha ido también Patricia. Esa tía está también cañón. El hijo de puta se ha llevado a los bombones de su antigua oficina.

Antonio: Ósea, tres hombres y dos mujeres. A ti te han dado bien por el culo esta semana, ¿verdad cariño?

Inma: Hombre, pues si. Tu mismo me diste muy bien por el culo a principios de semana, espero que no se te haya olvidado, cariño – dijo Inma, nuevamente repitiendo el gesto que hizo antes con su marido y metiendo un morreo a su amante.

Inma: pero no adelantemos acontecimientos. Sacaros las pollas ya, por favor. Lo creáis o no, he echado de menos a vuestras pollas.

Jack: Así que el capitán del barco se llamaba Hakim. Es nombre de negro, ¿verdad?

Inma: Joder, si, es nombre de negro. Todo un ejemplar. Parece un modelo. Está super fibroso. Es un hombre enorme. Tiene unas manos gigantes… da igual. Muy agradable y atento. Fijaros que cuando lo conocí, fue Borja quien me lo presentó en el mismo muelle, me besó la mano en señal de respeto y cortesía.

Jack: vamos, que el baboso te puso los labios encima en cuanto te vio.

Inma: déjame – dijo Inma sonriendo – no hablemos todavía de quien puso los labios encima de quien, que vosotros no estabais allí, desconfiados.

Inma: Zarpamos y fue maravilloso. Hacía un poco de calor, así que todos, salvo Hakim, que solo se quitó la parte de arriba, nos pusimos el bañador. Nos hicimos en la proa las típicas fotos como cuando en Titanic los protagonistas se abrazan, la chica delante y el chico detrás. Todos los chicos, incluido Hakim, que era uno más, aunque se veía que siempre a las órdenes de Borja, se hicieron las fotos con Patricia y conmigo. Ahí noté por primera vez las pollas de mi compañeros de viaje.

Jack: Que llevabas puesto en ese momento.

Inma: desnudaros completamente que quiero empezar a pajearos a los dos ahora mismo.

Así lo hicieron: en el sofá, Inma en el centro, todavía vestida elegantemente y calzada con sus tacones, abrió sus piernas colocando una sobre cada una de las piernas de sus machos.

Inma: Llevaba puesto ese bañador color pistacho que me compraste en Brasil. A los chicos del barco les gustó tanto como a ti. El de Patricia también era muy provocativo, color negro, con zonas transparentes… más bien parecían bragas. Estaba muy sexy también. Ya sabes que Patricia es una loca por el crossfit y desde que se divorció ha echado unas patas y un culo que atrae las miradas de todos los hombres cuando se pone esas minifaldas cortísimas.

Antonio: Entonces, os estaban restregando el paquete. ¿Qué pasó después? ¿Empezó ahí la fiesta? ¿Tienes por ahí las fotos que os hicieron a Patricia y a ti?

Inma: Si. Ahí ya empezó la fiesta. Borja pidió a Hakim que fuera a por vino y copas y en ese momento pronunció unas palabras a modo de inauguración del viaje, estableciendo algunas “normas” sobre cómo iba a ser el viaje y algunos juegos que Borja y su amigo Danilo habían estado preparando.

La primera norma que mencionó fue que durante esos días, no se podría contactar con el exterior.

La segunda norma establecida sería que el objetivo era divertirse y estar desinhibidos.

La tercera, aplicable solo para Patricia y para mi, es que tendríamos que llevar a cabo alguna pruebas, con cierto componente de sumisión, pero que tendrían una más que debida recompensa. La primera prueba fue sencilla. Simplemente, teníamos que aceptar llevar un collar de cuero negro con las letras escritas en diamante HOTWIFE.

Inma dejó de pajear la polla de Antonio en ese momento, que ya estaba completamente empalmado, procediendo a metérsela en la boca.

Jack: Vaya hijos de puta. Os ponen un collar de perra sexy. ¿Qué pasó después?

Inma: Después nos hicieron acercarnos a unas hamacas muy acolchadas que estaban en la cubierta y nos pidieron que nos pusiéramos a cuatro patas, con la escusa de extendernos la crema bronceadora. Así lo hicieron. Borja se encargó de extendérmela a mí, mientras Danillo se en cargaba de Patricia, que parecía estar gozando mucho de las manos de él, al que cada dos por tres se le escapaba un azote en el poderoso culo de Patricia.

Cuando ya teníamos bien extendida la crema, y la braga del bikini bastante humedecido, Borja mandó venir a Hakim. – Hakim, por favor, ven aquí y ayúdanos.

Antonio: ¿Y en que es en lo que ayudó el negro? – Dijo Antonio, mientras llevaba su dedo índice desde donde acaba a espalda de la mujer de su amigo hasta el interior de su ano.

Inma: Borja le pidió que nos bajase cuidadosamente las bragas y que comprobase si estábamos adecuadamente lubricadas. El negrazo agarró la tela por ambas caderas de Patricia y se las fue bajando muy lentamente. Cuando las tuvo es su mano, las palpó y le dijo a Borja y a Danillo, “parece que se ha meado de lo mojadas que están”. Acto seguido, aprovechando la postura de Patricia, que había puesto de culo en pompa, colocó las manos en sus nalgas, abriéndolas y luego deslizó suavemente su lengua desde su coño hasta su culo, momento en el cual Patricia gimió de placer.

En ese momento, Danillo se quitó el boxer y cogiendo del pelo a Patricia, introdujo su polla en la boca de mi compañera.

A continuación, Hakim vino hacia mi. Pensaba que iría directamente a por mi braga, pero en lugar de eso vino por delante y me dijo “Que sexy estás con ese collar de esposa caliente. Me encanta follar con mujeres casadas. Follais con mas ganas que las solteras” y me metió la lengua en la boca, que tenía un sabor fuerte, de los fluidos de Patricia que el negro acababa de saborear.

Mientras Borja le repetía que me quitara las bragas fue él quien me cogió del pelo y tal como había hecho hace un momento Danillo con Patricia, condujo su erecta polla a mi boca.

Borja, haciendo ver quien mandaba en el barco, siguió hablando mientras yo le realizaba la mamada: Hakim, como es tradición en el mar, la primera corrida ha de ser en la boca. Más tarde, ya habrá tiempo de reventarlas en coño y darlas por el culo. Pero para que se corran, penétralas con tus dedos y cómeles bien el culo.

Y que manera de mover los dedos y clavar la lengua: fue maravilloso. Los cuatro nos corrimos casi a la vez, Borja y Danillo no pudieron soportar mis gemidos y espasmos cuando noté la lengua de Hakin muy profunda en mi culo y Patricia se corrió como una perra con el índice de Hakim metido entero.

Mientras Inma contaba esto, montó a Jack y pidió a Antonio que, por favor, la diera por el culo.

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