Xtories

Casa rural (2)

La noche anterior, Elena vio algo que no debía: a su amiga follando en el jardín. En lugar de juzgarla, el deseo la consumió. Ahora, con la casa rural vacía de testigos y la tensión sexual a flor de piel, Mari propone un juego peligroso: cumplir todas las fantasías prohibidas, juntas, esta misma noche.

uar6.6K vistas

Por la mañana tardaron algo más en levantarse que el día anterior. El que más tardó en levantarse fue David, aunque no se levantó mucho más tarde que Mari, e incluso llegó a coincidir con ella un poco en la ducha. Aprovecharon esos minutos para enjabonarse el uno al otro, pero sin llegar a mayores, puesto que los demás estarían esperándoles.

Al salir de la habitación, oyeron a los demás que estaban en la cocina terminando el desayuno, así que se acercaron para desayunar ellos también. Cuando terminaron, se dispusieron a abordar los coches. Esta vez, Mari se acercó a Sara y le comentó que si iban a organizarse igual que el día anterior o que. Esto le sirvió para no ser ella la que metiese la idea de ir ellas tres en un coche. Esa idea era la que tenía inicialmente en su cabeza antes de empezar el viaje, pero después de la noche anterior, quería ver cómo reaccionaría Elena con ella. Lo consiguió, pues Sara soltó la idea como si hubiera sido suya.

- Deberíamos ir las tres juntas en un coche. Así rememoramos un poco los viajes de la universidad, ¿no?

A los demás no les pareció mal, así que ese día abordaron los coches de manera distinta, los chicos por un lado y las chicas por otro. El trayecto de ese día no era muy largo, aunque por esas carreteras, cualquier desplazamiento requería de cierto tiempo.

Ese día conduciría Sara, Mari se sentó de copiloto y Elena se sentó detrás. Durante el trayecto fueron comentando lo mucho que habían disfrutado el día anterior y lo bien que la estaban pasando. Lo mucho que les recordaba a los viajes de la universidad... etc.

Mari aprovechó el momento para hacer un comentario sobre que estaba cansada y que la disculpasen porque no había dormido bien la noche anterior. En ese momento, bajando el parasol y colocándolo de manera que podía ver a Elena reflejada en el espejo del mismo, preguntó:

- Vosotras habéis descansado bien? Mientras hacía la pregunta, clavó los ojos en Elena a través del espejo. Esta vio los ojos de Mari mirándola fijamente y comprendió de que la habían visto la noche anterior. Se quedó mirando sin saber muy bien que decir, aunque la voz de Sara vino en su rescate:

- Yo he dormido fenomenal esta noche. Estaba muy cansada y me dormí muy rápido.

Elena contestó también rápido para intentar que no se notara nada:

- Si, yo también. Casi no había tocado la cama y ya estaba dormida.

Por el espejo, Mari pudo ver que Elena seguía mirándola con los ojos un poco como platos. Sara las sacó de sus pensamientos comentando que estaban llegando.

Al llegar y bajarse del coche, Sara se dirigió hacia el coche de los chicos. Sin embargo, Elena agarró la mano de Mari y tiró de ella para que no se alejara:

- ¿Cabrona, me viste?

- Más bien tendría que decirte yo, ¿Nos viste?

- Joder... No podía dormirme y decidí dar un paseo, pero al ver vuestra puerta abierta... No sé. Vi movimiento en la ventana y me acerqué.

- Si, pero de ahí a quedarte mirando. Y, además, masturbarte como lo hiciste.

- Yo...

- No, si no pasa nada. Lo único es que David se quedó un poco decepcionado porque no te uniste a nosotros.

- ¿Queeeee?

- Te vi tan cachonda que le dije que a lo mejor tenía suerte y te nos unías. Creo que le puso súper cachondo porque me comió el coño como nunca.

- Se lo dijiste para eso, para ponerle más cachondo, ¿nooo?

- No. Yo se lo dije en serio. Pero no te atreviste.

- Cómo iba a...

En ese momento, Sara se acercó para que no se quedaran atrás. Desde ese momento en que empezaron su visita por aquel lugar, Elena parecía mantenerse un poco alejada de Mari siempre que podía. Sin embargo, Mari parecía buscar acercarse a Elena. Transcurrido ya más de medio día, Sara las llamó para que se acercasen a un lugar un poco apartado y les preguntó:

- ¿Os pasa algo? Estáis muy raras...

- No, creo que no. ¿O a ti te pasa algo, Elena? - Contestó y preguntó Mari a la vez con una medio sonrisa pícara.

- No, no pasa nada.

- ¿A lo mejor podemos preguntarle a Sara y que nos de su opinión? - Soltó Mari ante el asombro de Elena.

- ¿Opinión sobre qué?

- Nada! - Dijo tajante Elena.

- Pues es que verás. Ayer por la noche no estaba muy cansada, así que cogí a David y nos fuimos al jardín a pasar un rato. Pero cuando me di cuenta, Elena nos estaba mirando.

- ¿Estabais...? - preguntó Sara.

- Si. La verdad es que eso fue culpa nuestra. Estábamos en el jardín y nosotros corrimos ese riesgo. No pasa nada. Pero lo que no puede hacer es poner a David tan cachondo y luego dejarlo así sin más.

- ¿Cómo? - Volvió a preguntar Sara.

- Pues que se puso tan cachonda que se empezó a masturbar mirándonos. Yo le comenté a David que a lo mejor tenía suerte, pero la cabrona no se nos unió.

- Si, me puse súper cachonda y me masturbé como una loca, vale. Me metí 3 dedos en el coño y no sabes cómo me corrí. ¿Pero cómo me iba a acercar a donde estabais?

- Pues eso, que David que tiene la fantasía de follarse a dos mujeres se quedó sin cumplirla.

- Pero... ¿y tú hubieses dejado a David? - Preguntaba Sara un poco incrédula.

- Vamos. ¿Cuántas veces hablamos de fantasías en la universidad? - pregunto Mari. ¿Y no teníamos todas la idea de probar con dos chicos a la vez? A mí me sigue viniendo esa idea de vez en cuando a la cabeza. Y cuando pienso en ello me excito mucho, así que estoy segura de que lo disfrutaría. Y si David tiene una fantasía similar, creo que también lo disfrutaría y yo le ayudaría a hacerlo. Igual que creo que él lo haría por mí.

- Yo sí me acuerdo de esas charlas en la universidad - contestó Elena. Y sí que me sigue poniendo la idea de hacerlo con dos tíos. Y también, esa noche me apetecía mucho una polla, pero no iba a engañar a Sergio.

- No le engañes. No tienes por qué hacerlo. Pero no me digas que no te apetecía. Por eso te masturbaste. Tenías unas ganas de follar... - argumentaba Mari. Yo todavía me excito con todas las posibilidades...

- Pues parece que me insinúas que tengo que hacerlo.

- Lo que digo es que nos planteemos pasarlo bien.

- ¿Y cómo sugieres que "lo pasemos bien"? - Preguntó Elena

- Pues primero de todo hay que decidir lo que queremos. Así que... Sara, ¿tú qué opinas?

- No sé... Estoy un poco alterada, pero no sé si es porque te tengo miedo o si estoy excitándome un poco.

- Seguro que el miedo tiene mucho que ver - dijo Elena. - Pues yo espero que sea excitación - decía Mari. Yo lo estoy al menos, y espero no ser la única. Aunque seguramente también tenga mucho que ver el sueño que he tenido esta noche.

- Sueño?? - Preguntó Elena

- Pues es que después de todo lo del jardín, encima he tenido un sueño erótico.

- Ah si? Y que era? - Preguntó Sara con mucha curiosidad.

- No le preguntes que todavía saca más ideas – dijo Elena.

- De acuerdo, volvemos a lo nuestro. Yo creo que podemos jugar y pasarlo muy bien. Pero si lo hacemos es porque las tres estemos de acuerdo. Así seguro que sale todo bien... y todos cumplimos nuestras fantasías.

- ¿Estas insinuando lo que creo? - Decía Elena.

- Ya os he dicho que mi fantasía era estar con dos tíos. Y vosotras también habéis fantaseado con ello. También os he dicho que la fantasía de David era estar con dos mujeres. Estoy segura de que también lo desean Sergio y Juan. ¿No creéis?

- Pero ¿cómo vamos a conseguir...? No sé muy bien... - Balbuceaba Elena.

- Como dije antes, encima esta noche he tenido un sueño erótico, así que desde que me he despertado estoy bastante cachonda y la cabeza me ha estado dando vueltas. Creo que lo podemos conseguir, pero si Sara también participa.

- Por? - Preguntó Sara.

- ¿No has visto lo embobados que se quedan a veces los tres mirándote las tetas? ¿Crees que alguno se te resistiría si te abalanzas sobre él? - Dijo Mari. Lo más difícil será la primera vez. Si conseguimos que esa vez pase, las demás vendrán solas.

- ¿Más veces? - preguntó Elena.

- Para que no haya problemas, todos tendríamos que follar con todos - fue la respuesta de Mari. Así todos cumplimos fantasías. Por ejemplo. La primera vez Elena y yo nos acostamos con David y Sara se folla a Sergio y Juan. Aquí Sara y David son los que cumplen su fantasía. Y los demás también lo pasamos bien. Después, si quieres vas tú Elena. Y Sara y yo nos follamos a Juan. Y por último vosotras os folláis a Sergio y yo me tiro a David y Juan. Así cada una tenemos la oportunidad de follar 2 veces con uno de ellos y una vez follamos con dos tíos. Y a ellos les pasa lo mismo. Comparten a una de nosotras 2 veces y se follan a dos tías una vez. Además, cuando se tiran a dos, una de ellas es su pareja y también una de las veces comparten a su mujer con un amigo.

- Sí que le has dado vueltas, si - Dijo un poco asombrada Sara.

- Todo depende de si os animáis o no. Por mí, lo hacemos - Mari estaba completamente convencida. Pensadlo durante el día, pero no más, que si no nos quedaríamos sin tiempo para hacerlo todo. Nos quedamos sin días suficientes.

Todos juntos continuaron la visita del día. A Sara y Elena se las veía a veces distraídas, cosa que no pasaba desapercibida para los chicos del grupo. Incluso alguna vez las llegaron a preguntar si estaban bien.

- Seguro que sólo tienen muchas cosas en la cabeza – dijo Sergio.

Acabadas las visitas ya por la tarde, se dispusieron a volver a casa. Sergio preguntó cómo se distribuían los coches, pero Mari le insistió en que las chicas viajarían juntas. Al comenzar el camino de regreso, todas permanecían calladas. Pasados unos pocos minutos, Mari les apremió a tomar una decisión.

- Chicas si no os decidís ya, no vamos a tener tiempo de planificar esta noche.

-¿Planificar?? Seguro que ya lo tienes planificado - Le replicó Sara.

- Pues no os lo creeréis, pero sí que se me ha ocurrido algo - contestó esta. Pero no os lo cuento si no vamos a hacerlo. Si no va a servir de nada poneros cachondas, mejor no digo nada. ¿Sara?

- Yo estoy ya un poco excitada... eeehhh... joder, vale. También estoy intrigada ahora mismo.

- ¿Elena? - Pregunto Mari - ¿Te apetece culminar lo que empezaste ayer?

- No sé si esto va a salir bien... Vale. Cuéntanos Mari. A ver esas ideas.

Desde ese momento, Mari les fue contando las distintas ideas que había tenido y fueron acordando las distintas acciones que tomaría cada una.

Cuando llegaron a la casa, cada pareja se dirigió a su habitación. En cada una de las habitaciones, según el plan de acordado, pasó exactamente lo mismo. La chica le proponía a su pareja que se duchase el primero puesto que tardaría menos en prepararse. Cuando cada uno de los chicos terminaba de vestirse, su pareja le sugería que saliese, puesto que seguro que los otros chicos ya estarían fuera ya y podían aprovechar para preparar aperitivos y demás. Una vez que ellos salían de la habitación, ellas se disponían a acicalarse, aunque ellas no iban a darse demasiada prisa...

Los chicos llevaban ya bastante tiempo esperando cuando finalmente decidieron empezar a tomar algo. Pasó otro largo rato hasta que la primera de las mujeres, Mari, salió de la habitación. Llevaba puesto un top ajustado que dejaba al aire su ombligo y un pantalón muy cortito, justo por debajo de las nalgas. Llevaba el pelo recogido en una especie de moño y unas sandalias. Ellos se quedaron mirando puesto que se la veía increíble.

Pasó un rato más hasta que Elena hizo acto de presencia. Ella llevaba también un pantalón corto pero su camiseta era más larga y de tirantes. Su pelo también estaba recogido, pero en una coleta. Al igual que cuando apareció Mari, los chicos se quedaron mirando, aunque esta vez tenían que disimular un poco más puesto que Mari también estaba allí.

Finalmente, apareció Sara, que se demoró todavía un poco más que Elena. Cuando cruzó la puerta del salón, los chicos no pudieron disimular y se quedaron anonadados. Sara llevaba una camiseta de tirantes, un poco más destapada por el lateral y con la espalda baja, por lo que se podía ver que no llevaba sujetador. Esto hacía que, al andar, se pudiera ver cómo se movían libremente sus tetas bajo la camisa. En lugar de pantalón, llevaba una falda casi tan corta como el pantalón de Mari, aunque no tan ajustada. Su pelo estaba suelto.

Viendo la reacción de los chicos, Mari miró a Elena y le sonrió complacida. Sonrisa que le devolvió Elena, también satisfecha. El principio de su plan había funcionado y habían conseguido llamar la atención de Juan, Sergio y David.

La velada fue transcurriendo entre miradas cómplices de ellas y las miradas de ellos a las chicas. Durante la cena, se fue hablando sobre la visita turística que habían realizado. Todos estaban contentos con la visita. Y también un poco contentos por el alcohol que estaban tomando durante la cena. Mientras hablaban, se podía ver que los chicos se distraían bastante a menudo mirando a las chicas.

Después de la cena, se quedaron en el salón un rato más tomando algo. Sara estaba sentada en un sofá con Juan. Mari estaba con David en el otro lado de la habitación y Elena estaba con Sergio justo en el centro de la sala.

- Vuelvo en un momento - le dijo Elena a Sergio y acto seguido se dirigió hacia el pasillo de las habitaciones.

Aproximadamente un minuto después Sara le dijo a Sergio que se sentara con ellos en el sofá.

- Así me encontraré muy bien acompañada... mejorando lo presente, claro - dijo volviendo la cabeza hacia Juan.

Sergio se sentó al lado de Sara, dejando a la mujer entre él y su pareja. Cuando Sergio se hubo sentado, Sara dirigió la conversación hacia temas banales.

Pasaron apenas uno o dos minutos cuando Mari le dio un beso a David, apoyando su mano en el pecho de él. El beso fue muy suave al principio, pero a medida que se prolongaba, Mari empezó a animarse y empezó a jugar con la lengua de David. Terminado ese beso, Mari volvió a besar a David. Y después lo hizo de nuevo. Después de seis o siete besos, Mari fue bajando su mano por el pecho de David hasta que llegó a su entrepierna. Momento que aprovechó para apretar suavemente el paquete de David y notar su creciente erección bajo el pantalón. David se sorprendió un poco, pero Mari no le dejó llegar a articular palabra, poniendo el dedo de su mano libre en los labios de David. Una vez apaciguados los ánimos de "protesta" de David, Mari volvió a besarle, aprovechando para usar las dos manos en su juego y, desabrochando el pantalón de David, introducir una mano bajo el calzoncillo y acariciar su endurecida polla. David volvió a intentar hablar, pero Mari volvió a callarle con el dedo de su mano libre. Esta vez aprovechó para comentarle en el oído:

- Déjate llevar...

En ese momento, empezó a doblar sus rodillas, descendiendo mientras, sin dejar de mirar a David a los ojos, bajaba también los pantalones y calzoncillos. Al llegar a arrodillarse, y todavía mirando a los ojos de David, se metió su polla en la boca y empezó a hacerle una mamada muy lenta. Movía su boca adelante y atrás, lentamente, intentando que David disfrutase cada momento.

Pasados unos momentos, David dejó escapar un ligero gemido que no pasó desapercibido para los oídos de Sara (puesto que también lo estaba esperando). En ese momento les comentó a los chicos que estaban a su lado casi susurrando:

- Mirad lo bien que lo pasan algunos.

Los dos dirigieron los ojos hacia el lugar de la habitación que miraba Sara. Ambos se quedaron con los ojos como platos. Delante de ellos, el afortunado de su amigo estaba recibiendo un trato realmente agradable por una mujer preciosa. No podían dejar de mirar semejante espectáculo.

- Me está gustando el espectáculo de esta noche, ¿a vosotros no? - Preguntó Sara con malicia a sus acompañantes en el sofá.

Juan llegó a contestar un entrecortado si, dada su ya alta excitación, sin embargo, Sergio no pudo articular palabra y se limitó a asentir con la cabeza.

- Nosotros también nos podemos divertir, ¿no? - Dijo con voz suave Sara. Este comentario puso un tanto nervioso a Sergio, puesto que empezó a pensar que sólo estorbaba sentado allí. Idea que reforzó el hecho de que pudo ver la mano de Sara acariciando el muslo de Juan. Sin embargo, cuando se iba a levantar también notó una caricia en su muslo. Siguiendo la mano que le estaba acariciando, pudo comprobar que era también Sara quien le acariciaba a él.

- Vamos, no me vais a dejar tirada, ¿no? Y diciendo esto, agarró con sus manos la mano más próxima de cada uno de los chicos y las apoyó sobre sus muslos. Luego con su mano agarró la cabeza de Juan y la acercó a la suya para poder besarle. Cuando terminó su beso, le dijo en voz muy baja:

- Vamos a divertirnos y luego hablamos, ¿vale? Por favor. Lo necesito. ¿OK? Vamos a disfrutar...

Cuando comprobó que Juan asentía con la cabeza, gesto que tardó unos segundos en producirse, Sara le sonrió y se giró hacia Sergio para decirle lo mismo y besarle jugando con su lengua. Los chicos se iban animando y empezaban a meter sus manos por debajo de la falda de Sara. Por turnos, le acariciaban el clítoris y recorrían los labios de su coño por encima de las bragas. A estas alturas, Sara ya estaba muy excitada, así que se levantó e hizo levantarse a sus dos acompañantes besó a cada uno y se arrodilló diciéndoles:

- Quiero vuestras pollas.

Los dos se bajaron los pantalones y los calzoncillos rápidamente, dejando sus miembros a la altura de la cara de Sara. Esta agarró con una mano cada una de las pollas que tenía delante y empezó a pajearlas lentamente. Un momento después, estaba introduciéndose la polla de Juan en la boca y la intercambiaba con la de Sergio frecuentemente.

Pasados unos pocos momentos, Mari le comentó a David:

- Mira lo bien que lo están pasando ellos también.

David miró hacia el sofá y contempló la escena un momento antes de hablar bajito para que sólo Mari pudiera escucharle:

- Pero... Sergio está...? Qué va a decir Elena cuando se ente...

A David le calló de repente un dedo en sus labios, lo cual le pilló completamente desprevenido puesto que Mari seguía arrodillada delante de él y no llegaba a sus labios. En ese momento también notó que por su espalda pasaba tocándole muy suavemente algo, así que miró hacia el lado y se encontró con Elena que estaba completamente desnuda a su lado. Su espalda había notado el pezón de Elena, que le rozaba mientras se desplazaba hacia su lado.

- Elena va a disfrutar también del momento... - Le dijo ella misma.

Nada más terminar la frase, se abalanzó sobre la boca de David, besándole e introduciendo directamente su lengua buscando la del chico, que estaba bastante sorprendido con la situación.

Elena se separó un momento, lo que aprovechó David para mirar a Mari. Esta le dedicó la mejor de sus sonrisas y justo después sacó su lengua para lamer la polla de David desde la base hasta la punta y volver a empezar a chupársela. David se giró hacia Elena y esta volvió a besarle. Sin embargo, esta vez David pudo reaccionar y empezó a acariciar la espalda de Elena o agarrar sus tetas mientras se besaban. Pasados unos breves instantes, Elena se arrodilló junto a Mari y esta le ofreció la polla de su pareja. Elena la aceptó gustosamente y se la introdujo en la boca. Se la chupó por unos instantes y se volvió a intercambiar con Mari. Este intercambio se produjo unas cuantas veces. En uno de ellos, Elena se fijó en que David estaba mirando al otro trío que ocupaba la habitación. Ella también giró la cabeza para verlos. Sara se había quitado la camiseta y estaba mamando las pollas de Juan y Sergio alternativamente. Los seis estaban follando a la vez en la misma habitación y haciendo dos tríos, tal y como habían planificado. Que Sergio estuviese también participando la dejó mucho más tranquila lo que le permitió disfrutar sin preocupaciones.

Mientras Sara seguía mamando a Sergio y Juan, Mari se levantó y besó a David en la boca. Jugando tres o cuatro segundos con su lengua. Chúpame las tetas - le dijo a David. Este bajó inmediatamente su boca y empezó a chupar los pezones de su pareja, quien disfrutaba con la estimulación de sus pezones. David succionaba y lamía con gran intensidad, lo que hacía que Mari disfrutase y se fuese excitando cada vez más. Pasados unos instantes, Mari le indicó a David que se tumbara. Cuando lo hizo, Elena se subió sobre él y rápidamente se sentó sobre su polla, que entró fácilmente en su interior, dado lo excitada que se encontraba. Mientras, Mari se acercó a la cara de David y se sentó sobre su boca.

- ¡Fóllanos a las dos! ¡Fóllanos! - Le dijo Mari.

- Si, fóllanos - le dijo también Elena.

Y David empezó a jugar con su lengua lamiendo el coño de Mari, mientras Elena subía y bajaba en su polla. Esta era su fantasía preferida, según le había confesado a Mari, por lo que estaba realmente excitado.

En el otro lado de la habitación, Sara estaba también sentada sobre la polla de otro chico, la de Sergio, mientras que chupaba a la vez la de Juan. Sergio llevaba penetrándola algunos minutos, así que Sara les pidió que se intercambiaran. Quería sentir a los dos dentro, pero también saborear sus vergas. Le encantaba chupar a un chico y ver en su cara cómo disfrutaba de su habilidad con su lengua, por lo que esa postura le encantaba.

Mari se levantó de la boca de David y acercó sus labios a los de su chico para volver a besarle. Al levantarse, le dio a Elena acceso completo a la boca de David, así que ella aprovechó para besar también a David. Sin embargo, Mari le comentó que se girase, puesto que a David le encantaba penetrar desde atrás. Elena se levantó un momento, se dio la vuelta y volvió a bajar para ponerse a horcajadas sobre David. Agarró la polla de David con la mano izquierda y la sujetó mientras se la insertaba de nuevo. En ese momento, Elena echó su cuerpo hacia atrás, reclinando la espalda de modo que David tenía acceso a acariciar sus pezones. Sin embargo, esta postura también la pudo aprovechar Mari, quien rápidamente, se arrodilló delante de Elena y empezó a lamerle el clítoris. La sorpresa que se llevó Elena al sentir la lengua de su amiga no evitó el gran placer que recibía gracias al jugueteo de esa lengua. Mari estaba demostrando una gran maestría en el cunnilingus. Pareciera que fuese lo más normal para ella. Pero además de lamer y succionar el clítoris de su amiga, también aprovechaba para jugar con la polla de David, acariciando los testículos continua y suavemente. En un momento determinado, Mari agarró y sacó la polla de David del interior de Elena y empezó a chupársela, lo que le permitió saborear los jugos de su amiga a la vez que disfrutaba del miembro de su habitual amante. Después se la sacó de la boca y la volvió a empujar dentro del coño de Elena para que siguiera penetrándola.

Sara había vuelto a cambiar a sus amantes y ahora era Sergio de nuevo quien la estaba follando, mientras que Juan estaba disfrutando del placentero trabajo que la boca de Sara hacía en su polla. Ahora Sara y Sergio se encontraba tumbados en el sofá, mientras que Juan estaba de pie. Sara en ese momento les volvió a pedir que se cambiaran. Cogió a Juan de la mano y le hizo tumbarse boca arriba en el sofá. Ella se puso a horcajadas encima de él, dándole la espalda, tal y como había estado Elena unos minutos antes. Sin embargo, ella agarró la polla de Juan y la dirigió hacia su ano justo antes de empezar a bajar su trasero para que la verga de su novio la fuera penetrando. Bajaba muy despacio, casi como si tuviera miedo de hacerse daño, pero no detuvo el movimiento en ningún momento, por lo que enseguida pudo notar cómo sus nalgas tocaban el cuerpo de Juan. Una vez había conseguido meter completamente la polla del chico, se inclinó hacia atrás dejando el camino a Sergio para que pudiese penetrarla. Le hizo gestos con la mano para que se acercase y esté le metió su miembro muy despacio. Una vez hubo penetrado completamente a la chica, esta les pidió que no se moviesen y la permitiesen acomodarse. Mientras que estaban parados, Sergio aprovechó para agarrar las grandes tetas de Sara y dirigió su boca hacia ellos para empezar a lamer sus pezones. Lamía y chupaba ambos alternativamente, haciendo que ella también disfrutase y se fuese sintiendo más cómoda con la doble penetración. Más o menos un minuto después les dijo a los chicos.

- Folladme! Quiero que me folléis los dos a la vez.

Sergio no se hizo de rogar e inmediatamente empezó a sacar y meter su polla. Primero despacio pero acelerando lentamente el ritmo. Juan se encontraba un poco más limitado de movimientos, así que ella le pidió a Segio que parase para ser ella quien se moviese lentamente, notando como los dos miembros recorrían su interior, entrando y saliendo ala ritmo que ella marcaba.

Todos estaban ya muy excitados y los orgasmos de todos estaban cerca. La primera fue Elena, a quien la polla de David, y la lengua de Mari le estaban haciendo disfrutar como pocas veces en su vida. Elena estaba gimiendo y advirtió a sus amantes de que se corría. Mari empezó a mover más rápido su lengua sobre el clítoris de Elena, lo que la hizo explotar finalmente.

- Siii!!! Me coorroooooo!!! Siii!!!

El orgasmo fue realmente intenso, haciendo que Elena quedase exhausta y sin poder apenas moverse. En esas condiciones, cuando Elena se movió nuevamente, esta vez para sacar la polla de David de su interior, lo sensible que estaba su coñito, hizo que tuviera otro orgasmo, aunque este menos intenso que el anterior.

- Ha sido genial – les dijo Elena a Mari y David. Mari le dio un beso a Elena, metiendo su lengua bien dentro de su boca. A continuación, hizo lo mismo con David. Cuando se separó de David les dijo:

- Me gustaría que me comieseis los dos. Quiero correrme con vuestras lenguas – Dijo Mari.

Y dicho esto, se recostó sobre su espalda y separó sus piernas, dejando vía libre a su pareja y su amiga, quienes no dudaron en tumbarse delante de su entrada, empezando inmediatamente a jugar los dos con sus lenguas en el coño de Mari, quien dio muestras de lo mucho que estaba disfrutando desde el primer momento dejando escapar de su boca unos sonoros gemidos.

En la otra parte de la habitación, Sara también estaba jadeando profusamente, dando a entender que su orgasmo estaba también muy próximo. Ella también se lo hizo saber a sus dos amantes.

- ¡Folladme así...! ¡Folladme...! ¡Me voy a correr ya...!

Cuando escuchó esto, Sergio empezó a penetrar más rápido a la vez que empezó a acariciar con sus dedos el clítoris de Sara lo más rápido que podía. Juan también sintió sobre su polla el acelerón que había dado Sergio. Sin embargo, la que más lo notó fue Sara, quien obtuvo un orgasmo increíble.

- Siiii! Me corroooo!! aaaaaahhhh!!!

También Mari llegó a su orgasmo más o menos igual de escandaloso

- Jodeeeerrr!!!! Siii!!!!!...

Cuando las dos se hubieron calmado y repuesto un poco después de sus orgasmos, se dieron cuenta de que los chicos no habían terminado. Sorprendentemente, ninguno de ellos se había corrido.

Mari hizo que David se tumbara en el suelo y empezó a chuparle de nuevo la polla. Le chupaba rápidamente, intentando darle todo el placer que podía. Sin embargo, unos golpecitos en su hombro la hicieron detenerse:

- Puedo yo también?

Y dicho esto, Elena acercó también su boca al miembro de David para hacerle disfrutar. Mari asintió y ambas fueron intercambiando sus bocas hasta que consiguieron que David se corriese.

- Voy a acabar ya...

Mari fue la que siguió chupando a David hasta que este se vino en su boca. La corrida era tan abundante que parte del semen se le escapó a Mari de la boca y empezó a bajar por la barbilla y el cuello. Cuando hubo exprimido bien la polla de su amante, agarró la cabeza de Elena y la besó, compartiendo el sabor del líquido de su amante con ella. Ambas estaban jugando con sus lenguas mientras compartían el blanco esperma. Después, ambas volvieron a bajar sobre la polla de David para volver a chupársela alternativamente.

Cuando Sara se repuso de su orgasmo, lo que hizo fue pedirle a sus amantes que salieran de dentro de ella. Ella se recostó en el sofá y dejó a los dos hombres de pie, con sus pollas apuntándo a su cara. Alargando su mano para agarrarlas y empezar a pajearles les dijo:

- Quiero que os corráis en mis tetas. Queréis correros en mis tetas?

Y dicho esto, ambos agarraron sus propias pollas y empezaron a pajearse hasta que, Juan primero y Sergio después, derramaron su semen sobre las grandes tetas de Sara.

Todos estaban exhaustos. David seguía sentado en el suelo junto con Mari y Elena, mientras que Sergio y Juan se habían sentado en el sofá junto a Sara. Además del cansancio, todos tenían una sensación de satisfacción enorme. Todos habían disfrutado muchísimo. Sin embargo, ahora se acercaba el momento en el que tendría que hablar cada pareja de lo que había sucedido y eso hacía que todos estuvieran un poco callados, haciendo que la situación se fuese volviendo un poco más incómoda.

Mari le hizo un gesto a David para que dijese algo y rompiese el hielo. El no sabía mucho por dónde salir, así que pensando, pensando...

- Pues se ha quedado una buena noche, no??

Todos se quedaron un poco extrañados por el comentario, pero viendo la cara que ponía David entendieron que había sido un intento de broma y empezaron a sonreir por lo absurdo del comentario. Incluso alguno soltó una risita ligera... David viendo que rebajaba la tensión continuó

- Perdonad por comentarlo en voz alta, pero... Ha sido genial. No sólo os hemos podido ver a las tres desnudas, que ya es todo un espectáculo, sino que nos habéis dado un placer enoooorrrrrme. A lo mejor hablo sólo por mi, pero... Gracias a las dos. Joder. Mari, Elena, ha sido el mejor polvo que he tenido... Y ver a Sara y los demás follando en la misma habitación ha sido muy excitante.

- Vaya. Me alegro de que te haya gustado - contestó Sara. Yo también he de decir que los dos me habéis hecho gozar como nunca.Y dicho esto les dio un pico a cada uno de sus amantes.

- Ha sido genial, si - Dijo también Elena

De alguna manera u otra, todos estaban expresando lo bien que lo habían pasado y lo mucho que habían disfrutado.

Después de un rato más, en el que ya todos estaban mucho más relajados, y viendo lo tarde que era, decidieron que era hora de que cada pareja se retirase a su habitación. Además, probablemente les quedase pendiente una charla privada que mantener antes de dormir.

Continúa en