Pareja curiosa
El tráfico los atrapó, pero la verdadera trampa estaba en el asiento del copiloto. Con cada kilómetro detenido, la timidez de ella se derritía bajo la mirada codiciosa del conductor, y el silencio del coche se llenó de promesas prohibidas que ninguno de los tres pensaba cumplir solo.
Hola buenos días. He leído tus relatos en todorelatos y he de decir que me han gustado mucho. Quería comentarte una cosa sobre la posibilidad de escribir un relato acerca de una fantasía que tengo.
Verás, mi pareja y yo somos dos jóvenes de 27 años (Ara y Pablo) y yo tengo la fantasía de ver en relato como una persona mayor (50-55 años) se folla a mi novia por todos los sitios mientras yo miro. Me gustaría que esta persona mayor le diera duro y la tratara de manera dominante (mi pareja es bastante sumisa y le pone mucho eso). Como te comenté me encantaría ver en la fantasía el como un hombre mayor, con experiencia se folla por todos sitios a mi novia, me gustaría si el oficio de él puede ser algo tipo taxista o camarero o algo así y él es un tipo así ya gordete pero seguro de si mismo. Me gustaría si se conocen conmigo presente y que luego él nos lleva a su casa o nosotros a la nuestra, pero en definitiva que él la someta delante de mi. Me gustaría si se puede añadir algún puntito de humillación hacia mi, pero nada de ser sumiso yo, sino solo mirar. También a mi novia le gusta que le digan lo buena chica que ha sido después del sexo.
Mi novia es una chica de 1.60, guapísima. Tiene el pelo largo, rizado y negro. Tiene unos ojos grandes y marrones preciosos y unos labios carnositos super lindos. Su figura es tipo reloj de arena. Tiene buen pecho (yo con la mano no se lo cojo entero jaja), cintura estrecha y caderas y culo ancho. También tiene muslos grandes. Es alguien a quien la gente mira mucho porque de cara es guapísima y su cuerpo llama la atención también porque es grande sin que llegue a estar gordita. Un 10 en mi opinión. De carácter es una persona tímida por lo general, no es demasiado sociable, tiene sus pocos amigos y disfruta mucho del tiempo sola. Aunque en la cama es bien calentona y hace lo que pidas. Si por ella fuera estaríamos haciéndolo todo el día. Gracias de nuevo!
" Hacía tiempo, que no cogía una reserva, para llevar a unos pasajeros al aeropuerto.
Pero la lluvia de los dos últimos días. La cercanía de la zona de recogida. Pozuelo, cerca de RNE. El horario, y porque no decirlo. El precio del trayecto. Me venían muy bien.
Me gusta llegar a las reservas, con antelación. Quince minutos antes, de la hora reservada.
Porque la gente que hace una reserva para el aeropuerto, hasta los que viajan mucho, suelen estar nerviosos, por si no llegas.
Y efectivamente, estos eran unos de esos.
Fue escribirles, diciéndoles que estaba en la puerta, y responderme, que salían.
Una parejita de pijitos. Entre 25/28 años.
Ella guapísima, morenaza, con un increíble pelo largo rizado, y muchas curvas.
No gordita, pero con grandes tetas, estrecha cintura, y buen culazo y caderas.
Todo ello, lo resaltaba un vestido, de lana finito. Que estaba a punto de estallar.
Con escote en V, que mostraba un canalillo explosivo.
Era corto, por encima de la rodilla.
Que ya estaba deseando, verla sentada, para ver hasta donde se subía.
Y lo mejor. Una carita de tímida. Buff.
El, un poco más alto que ella. Y con pinta de ser “poco pollo, para tanto arroz.”
Metí sus maletas en el maletero, y le abrí la puerta a ella.
Efectivamente, al sentarse, su vestido se subió mucho y me mostró unos muslos increíbles.
Ella se dio cuenta, a donde iban mis ojos. Y aún así, no hizo nada por bajarlo.
Me dio las gracias, con una vocecita de tímida.
Eso siempre me pone, muy cachondo.
Arranque y nos encaminamos hacia el aeropuerto.
Ella se sentó en el medio, y su chico, detrás del asiento del copiloto.
Al instante, empezó a pitar el testigo del cinturón de la chica.
Perdón, soy yo. Que no me lo he puesto.
Reduje la velocidad, y mire por el espejo, como se lo ponía.
El cinturón presionaba sus tetas, y parecía que se le iban a salir por el escote.
La imagen que tenia por el espejo, era fantástica. O su escote, o sus muslos.
Aún no habíamos recorrido, ni dos kilómetros. Ni nos habíamos incorporado a la A-5.
Para poder entrar en la M-30. Dirección aeropuerto. Cuando Pablo me pregunto:
Disculpe. Por donde va a ir?
No tengo problema alguno. Por donde vosotros queráis.
Pues vaya por la M-40.
Seguro? No queréis por la M-30?
No, no. A esta hora hay menos tráfico.
Otro listillo. De los que conducen una hora a la semana. Y se creen que saben más, que los que conducimos ocho horas diarias.
Fue entrar por el nudo de Merca Madrid, y quedarnos parados. Pero literalmente parados.
Y con malas expectativas, por la imagen del navegador. Todo rojo.
Debe haber un accidente grande, porque no avanzamos nada.
Y no hay otra forma de salirnos de aquí, para coger una vía alternativa?
Más adelante. Si avanzamos. Podríamos intentar, dando una vuelta importante. Salir a la M-50.
Pero también está en rojo, el navegador.
Avanzábamos en quince minutos, diez metros.
Cariño, me estoy mareando.
No irás a vomitar. Tienes bolsitas en la puerta.
Es que ella, atrás, siempre se marea.
Y con tanto para, arranca. Es peor aún.
Pasa adelante.
Como?
Que te pases adelante. Para que no vomites.
Pasa delante, amor. Así no te marearas.
Como siempre que no llevo pasajero delante. El asiento estaba echado adelante del todo, dejando casi todo el espacio detrás.
Como se cambio a toda prisa, no echo el asiento hacia atrás. Y quedo con muy poco espacio para las piernas, Y el vestido muy subido, mostrándome sus deliciosos muslos.
Echa el asiento para atrás.
Lo intento un par de veces. Y no atino, con el mecanismo.
No puedo. Dijo con su vocecita, de niña buena.
La miré con deseo, y metí mi mano entre sus muslos. Haciendo que mi mano, los rozase, antes de llegar al mecanismo, que deslizaba el asiento, hacia atrás.
Ella no apartó la pierna, sino que la pego a mi brazo, y se estremeció.
Mire por el retrovisor interior, y el chico, no perdía detalle.
Eche el asiento, para atrás del todo. Y ahora si que le veía de maravilla, sus muslos.
Y casi las braguitas.
Ella no hizo nada por bajar el vestido.
Aquello se estaba poniendo interesante. Y mi polla había reaccionado, ante la actitud de ella.
Pasaron otros quince minutos y no avanzamos nada.
Busque información de la DGT, y comentaban un accidente múltiple, en la salida del aeropuerto.
Y otro accidente en la carretera de Barcelona, dirección Madrid.
No se a que hora tenéis el vuelo, pero está muy complicado, llegar a la T2.
No te preocupes, tenemos el billete abierto. Y lo tendremos que cambiar para mañana.
Cuando puedas salir del atasco, volvemos a casa.
En los próximos quince minutos, avanzamos solamente, unos veinte metros. Metro a metro.
El, al estar detrás de ella, le acariciaba el pelo, y los brazos, a la vez que le cuchicheaba todo el rato.
Estas mejor? Cariño.
Si, aquí delante, no me mareo. Voy muy bien.
Pero no le has dado las gracias a David.
Muchas gracias, por dejarme subir delante.
Mi vista iba del escote, a sus muslos. De los muslos al escote. Y mi empalme era obvio.
La pillé varias veces, mirando mi entrepierna. Y retiraba la mirada, pero volvía a mirar al rato.
Aquella situación me estaba excitando mucho.
Y mi instinto liberal. Y experiencia con parejas, me hicieron forzar más la situación.
Lleve mi mano libre, a mi polla. Y me la empecé a acariciar por encima de la tela.
La volví a pillar, mirando, como me tocaba, por encima del pantalón.
Estaba convencido que el también estaba al tanto de la situación.
Y decidí dar un paso más.
Te gusta lo que ves?
Perdón? Dijo ella, poniéndose roja. Y apartando la mirada, de mi entrepierna..
Que si te gusta, lo que estás mirando?
Ara, cariño. No seas tímida.
Si.
Dijo, con un hilito de voz.
Genial. Ella tímida, pero morbosa. Y el consentidor.
No te he oído bien.
Si, que?
Le dije con tono autoritario. Para ver su reacción.
Si, me gusta mucho.
Esta así, por ti.
Solo se pone gorda y dura, por mujeres muy atractivas, como tu.
Gracias, me dijo, sonrojándose.
Quieres tocarla?
No se atrevía. Aunque no dejaba de mirar, mi empalme.
Seguro que lo estás deseando. Le dije.
Venga, cariño. Hemos fantaseado muchas veces, con esta fantasía. Un señor de 50, decidido.
Seguro que estas mojadita.
No desaproveche la oportunidad.
Abre más las piernas.
Fue separarlas del todo, y mostrarme unas braguitas blancas, humedecidas.
Alargue mi mano. Y con un solo dedo, acaricie, sus labios mayores, por encima de la tela mojada.
Ella suspiró de nuevo.
Lleve el dedo a mis labios, para saborear sus jugos.
. Que rico.
De verdad, que no me la quieres tocar?
Estiró su mano izquierda, y la puso encima de mi polla. Con miedo.
Esta muy caliente y dura, amor.
Tu me la has puesto así.
Estas muy buena. Y este vestido te queda como un guante, y lo sabes.
La quieres ver?
Giro la cabeza, para mirar a su chico. Buscando su aprobación.
Se que lo estás deseando. Y a mi me encantaría verte zorrear.
Te he hecho una pregunta. Responde.
No te enfadas, amor?
Me gustaría mucho, verla. Por favor.
Uff! Me ponen muchísimo, las tímidas, tirando a sumisas. Pero que en el fondo son unas golfas.
Sácala, venga, sácala.
Bajo mi cremallera. Pero al estar sentado, tan empalmado, no podía sacarla.
Con voz de niña que no puede conseguir algo, dijo.
Amor, no puedo. Es muy grande.
Desabrocha el pantalón y suelta el cinturón.
Cuando por fin lo consiguió. Se quedó mirándola fijamente.
Te gusta?
Si.
Solo si?
Me gusta mucho. Es enorme y muy bonita.
Quítate las braguitas.
Te voy a manchar la tapicería. Estoy muy mojada.
Me da igual. Ya la limpiarás.
Se las quito, si dejar de mirar mi polla.
Dáselas a tu chico, que vea lo mojadas que las tienes.
Y sube tu vestido hasta la cintura, que quiero ver tu coñito.
Saco el culete hasta el borde del asiento y me mostró un chochete, totalmente depilado, que brillaba por sus jugos.
Muy bonito. Un coñito delicioso.
Acaríciate lo para mi. Sin correrte.
Pero puedo seguir tocándotela? Por favor.
Acariciala igual de suave, que tu coñito.
Y cuéntale a tu chico, como te sientes.
Me da mucha vergüenza.
Pues deja de tocarla.
No, no. Por favor.
Pues habla.
Amor. Estoy muy cachonda. Este hombre es muy guarro.
Y me tiene salida, desde que me ha mirado, al recogernos.
Y mira que pollon tiene. Le palpita en mi mano.
Esta durísima.
Y no me deja que me masturbe, para correrme.
Sabe mucho, amor.
Quieres venir a nuestra casa? Dijo el.
Y tu? Ara. Quieres que vaya a vuestra casa?
Si, por favor. Lo estoy deseando.
Tardamos más de media hora en conseguir salir de la M-40, y volver, en dirección a su casa.
Y aproveche para ir disfrutando del trayecto.
Le magree sus gordas tetas.
Le acaricie el clitoris. Que lo tenia muy durito, de la excitación.
Le metí dos dedos en la boca, para que los chupase.
Ella estaba a mil.
Cuando llegamos a su casa. Me indicó Pablo, hacia su garaje.
Era comunitario, pero con entrada directa, a cada adosado.
En cuanto entramos en su casa, en una especie de cuarto de la ropa.
Con lavadora, secadora, etc.
La giré, y la apoye sobre un cesto. Remangue su vestido. Y metí mi poya entre sus muslos.
Agarre su melena rizada, para comerle la boca.
Esto es lo que buscabas? Zorrita.
Estaba temblando. Pero chorreaba jugos, que le caían por el interior de los muslos.
Le di con la mano libre, una buena cachetada, en la nalga.
Contesta.
Esto es lo que buscabas? Zorra.
Gimió de la cachetada. Y dijo bajito.
Si, señor.
No te oigo.
Y le di otra cachetada, más fuerte.
Uff. Si señor. Me gusta mucho.
La siento entre mis muslos. Es muy grande.
Date la vuelta.
Le saque el vestido, y le desabroche el sujetador.
Madre mía! Que jaca. Estas buenísima.
Ella no se atrevía a mirarme a la cara.
Levanta la barbilla, mírame.
Le comí la boca, con deseo, y ella respondió con muchas ganas, dándome su lengua.
Tenia una tetas grandes y bien duras, un culazo apretado y una boca jugosa.
De rodillas. Y pon las manos en tus piernas, con las palmas hacia arriba.
Al oír mi orden, Pablo puso ropa en el suelo, para que Ara no se lastimase las rodillas.
Ella miraba mi polla con deseo.
Te gusta?
Mucho, me gusta mucho.
Nunca había visto una tan grande.
Solo en películas.
Y seguro que estás deseando saborearla.
Abre la boca.
La abrió y sacó su deliciosa lengua. Su disposición era plena.
Acerque mis huevos a su lengua.
Que bien lamia. No hizo falta darle indicaciones. Chupaba mis huevos, como un cachorro, mamando.
Mientras lo hacia, miraba hacia arriba. Deseando mi rabo.
La quieres probar?
Movió la cabeza afirmativamente, sin dejar de mamar, mis huevos.
Dile a Pablo, lo que quieres. Y pregúntale que le parece.
Amor! Quiero chupar, este pollon. Has visto lo grande que es?
Si cariño. Se que lo estás deseando.
Es casi el doble de grande, que la tuya. Y mira que gorda.
Me dejas mamársela?
Claro, amor. Sabes que siempre hemos fantaseado, con encontrar un tío así.
Dejo de chuparme los huevos. Abrió la boca, y sacó la lengua del todo.
Puse mi capullo en la lengua. Agarre su cabeza con ambas manos. Y empuje suavemente. Entrando, en su húmeda boca.
No le entraba toda, pero ponía todo su interés, inclinando un poco, para demostrarme que se la quería tragar entera.
Como tenia la lengua fuera, babeaba todo el rato.
Haciendo que con cada empuje de mi cadera, cayesen goterones de saliva, en sus tetas.
Mi instinto no me fallo, al verte esta mañana.
Pero me estas sorprendiendo gratamente, con tu disposición.
Eres muy puta, y tragas muy bien.
No me estarás engañando, y ya has mamado, buenos rabos?
No, de verdad. Solo he precticado con juguetes.
Le folle la boca, a placer. Disfrute de esa boca un buen rato.
Se la saque y la cogí de la mano, para ir a un sitio más cómodo.
Pablo nos abría el paso, por la casa. Moderna. Nada recargada. Acorde a una parejita joven.
Nos llevó al salón.
Y yo eche, un cojín, del sofá al suelo. Y me senté.
A chupar, perrita. Sin utilizar las manos.
Ella me termino de quitar los pantalones y los zapatos, y se metió entre mis piernas.
Ara, lo hacía muy bien. Se notaba su deseo. Y sus ganas de rabo.
Lamia, me chupaba el capullo, como si fuese un Chupa Chups, la acariciaba con su cara, se la metía hasta provocarse ella sola, la arcada. Fenomenal.
Tienes una mujer, que es muy puta.
Y por lo que veo, esta necesitada, de rabo.
Desnúdate,Y siéntate ahí.
Te la puedes menear, viéndola disfrutar de verdad.
Ella seguía mamando, como si le fuese la vida en ello.
Vamos golfa. Ponte a cuatro patas, en el sofá.
Mete bien las rodillas, agarra el respaldo, y sube bien el culo.
Que te voy a montar.
Y ahora si vas a saber, lo que es una buena polla, dándote caña.
No tardo en colocarse en la posición que le había dicho.
Giro su cabeza, y con su carita de niña buena, pregunto.
Así?
Ves Pablo? Ves lo puta que es?
Ni en tu mejores pajas, Habías imaginado verla asi.
Y ahora me la voy a follar. Como una puta de este calibre, se merece.
Quieres que te traiga un preservativo? Dijo Pablo.
Jajaja. Pregúntale a tu mujer.
Me gustaría más sin el, cariño. Quiero sentir ese pollon, al máximo.
Sentir su calor, sus venas.
Ves lo que te decía. Como buena puta. Quiere sentir bien, mi rabo.
Ven aquí, que me vas a ayudar.
Pablo no entendía nada.
Que vengas aquí. Que me la vas a ofrecer bien.
- Separa sus nalgas, déjamela solo para poner la punta, y empujar.
Uff, que coñito tan bueno tienes. Es mantequilla.
Ya te puedes sentar ahí, a seguir meneándotela. Que voy a disfrutar de esta golfa.
Me agarre a las caderas de Ara, y empecé a pasearme por su coño.
No voy a aguantar mucho, amor. No puedo controlarlo. Mira como me folla.
Su polla es deliciosa. Y mira como me trata.
Es un guarro. Me voy a correr.
Le di un par de cachetadas, en sus nalgas. Y no aguantó mas.
Siiii, amor, me corro, me corro, ahhhh, que bueno.
Pablo se corrió al oír a su chica, tener el primer orgasmo.
Joder cariño, que puta eres. Me encanta.
Yo seguía montando a Ara. Disfrutando de ese coño jugoso.
Ella enlazaba un orgasmo tras otro.
Amor, no puedo parar. Me tiene en sus manos. Sabe como follarme.
Mira como aguanta. Y no paro de correrme.
Me está montando como a una yegua.
Se la saque, y me senté al lado de donde estaba ella, a cuatro patas.
* Te estoy follando, como lo que eres.
* Una yegua en celo.
Quieres más?
Si por favor. Un poquito más.
Ves, como te lo decía. Es una golfa necesitada.
Pablo, dile lo que tiene que hacer.
Súbete, amor. Clávate ese pollon, que lo estás deseando.
Ara no espero a que terminase la frase, cuando ya se estaba subiendo a horcajadas, metiendosela, hasta el fondo.
La agarre de las caderas, y empecé a moverla sobre mi rabo. Mientras me comía sus duros pezones.
Amor, no aguanto nada.
Su polla, me tiene loca.
Le di varias cachetadas, en el culo.
Vamos perrita, a culear.
No querías mas rabo, pues demuéstramelo. Muévete sobre mi polla.
Cuantas más cachetadas le daba, mas se corria.
Metí mi mano entre sus rizos, para comerle la boca.
Había perdido parte de su timidez, y morreaba de maravilla.
La dejé que se corriese varias veces más. Hasta que yo estaba a punto.
* Vamos puta, de rodillas. Que te vas a llevar tu premio.
Pablo, deja de meneártela. Y ven aquí.
Que vas a ver, como tu chica traga mi primera lechada.
No es muy aficionada a tragar.
La cogí de la barbilla y le pregunté.
* Es cierto eso?
* No me creo, que una golfa como tu, no trague como es debido.
A que vas a tragarte mi leche. Y le vas a demostrar a tu chico, lo puta sumisa que eres?
Y lo equivocado que está.
Si, señor.
Estoy deseando tragármela.
Pues venga.
Abre la boca bien. No quiero que se desperdicie nada. Y no te la tragues hasta que yo te lo diga.
Ahi viene, golfa.
Toma puta, toma leche caliente. Ahora vas a saber, lo que es una buena corrida.
Le llene la boca. Que casi le rebosaba.Hacia un par de días, que no descargaba.
* Enséñale la boca a tu chico.
Que te parece, Pablo?
Menuda corrida.
Trágatela toda, zorra.
Que tu chico vea, lo que te gusta mi lefa.
No lo hizo como el que traga una medicina. Sino que saboreo lo que tragaba.
Muchas gracias.
Me gusta que estes tan bien enseñada. Y des las gracias, al macho que te da su leche.
Pero relame lo que tienes en los labios, y límpiame bien la polla.
Y dile a tu chico, que te parece mi lefa.
Esta muy rica, amor. Esta casi dulce.
Es más espesa y abundante que la tuya.
Me gusta mucho.
Y quiero tragármela, siempre que el quiera.
No decías que no era muy aficionada a tragar?
Una golfa sabe muy bien, lo que es una buena leche.
Eres una puta, amor. Pero me encanta, que lo seas.
Déjate de amores, y trae un lubricante, aceite o lo que tengáis.
Que quiero que me la dilates, para encularla.
Que un culazo como este, hay que trabajarlo bien.
Y no me voy a ir de aquí, sin probar sus tres agujeros.
Ara no dejaba de chupar mi capullo, mis huevos, mi rabo entero.
Aunque ya no quedaban restos de leche.
Pablo apareció, con un gel lubricante.
Este es el que utilizamos.
Ese servirá.
Donde esta tu dormitorio, zorrita?
Arriba.
Pues vamos, que te voy a encular en tu cama. Para que lo recuerdes a menudo.
Me guío hasta el.
Me senté en su cama, apoyándome en el cabecero, con las piernas abiertas.
Vamos, puta, sigue mamando.
Pero pon el culo en pompa, que Pablo, te lo va a preparar, para mi.
Seguro que tenéis juguetes. Enséñame lo que tenéis.
Pablo abrió un cajón de una cómoda que tenían. Y saco un par de consoladores, y unas bolas chinas. Pero vi que había más cosas.
No, saca todo lo que tengas ahí. Lo que utilicéis en vuestras fantasías.
Ahora si que saco cosas interesantes.
Un collar de cuero, con la palabra puta, grabado. Un vibrador de micrófono de los buenos.
Unas pinzas para los pezones. Un par de imitaciones de trancas de negros, con sus venas y todo.
Varios plug anales, de diferentes tamaños. Esposas, una fusta pequeña.
Esto ya es otra cosa.
Acerca el collar, y la cadena.
Y pónselo.
Dame las pinzas.
La verdad es que tenia los pezones perfectos, en tamaño y dureza, para ponerle las pinzas.
Mientras se las ponía. Gemía tímidamente.
La baje de la cama, llevándola del collar.
A cuatro patas, perrita.
La pasee por todo el dormitorio.
Así, muy bien. Pegada a mi pierna.
Veo que sabes, como debe ir una perrita, con su amo.
Quieta!
Se quedó parada, y yo me puse delante, separando mis piernas.
No hizo falta decirle nada.
Vino gateando por detrás, y metiendose entre ellas, me empezó a lamer los huevos. Como una perra.
Lengueteaba muy bien. Mis huevos, mi polla, incluso un poco de mi culo.
Tire de la cadena del collar, para acercarla a mi boca.
* Muy bien, muy bien, perrita.
Dile a tu chico, lo que eres.
Se quedó callada. No se atrevía.
Le di una bofetada.
- Dile, lo que eres. Lo esta deseando.
Amor, soy una puta sumisa.
Dile lo que te gustaría que te hiciera.
Me gustaría que me usases para tu placer.
Que vengas a casa, cuando quieras.
Lo deseo, amor.
Dame el vibrador de micro. Y empieza a prepararle el culo, para mi.
Mientras Ara me la mamaba como una glotona, le puse el vibrador en el clitoris.
Pablo le metía ya, un plug mediano por el culo.
Ella suspiraba, pero no dejaba de chupar mi polla, que ya estaba como un mástil.
Túmbate boca arriba.
Aún no está abierta del todo.
Me da igual, quiero que la sienta bien.
Ara se tumbó en el borde de la cama.
Ponle unos cojines en los riñones, y súbete a la cama.
Por su cabeza.
Levanta sus piernas y déjamela totalmente ofrecida.
Puta, pon tus manos por debajo y ábrelo para mi.
Cogí el lubricante y eche un chorro en mi capullo y otro en su culo. Ara se estremeció.
Apoye mi polla y empuje. Mi capullo estaba dentro.
Ufff, me duele. Es muy gorda.
Quieres que pare?
Le pregunté irónicamente, mientras agarraba la cadenita, que unía las pinzas de sus pezones.
Te he hecho una pregunta.
No, por favor. No pares. Empalame, por favor.
Ves lo puta que es tu mujer.
Estire sus pezones, y empuje la cadera. Haciendo que le entrase, medio rabo.
Ah, ah! Que gorda, amor.
Me esta usando, como queríamos.
Es nuestro cabron.
Volví a empujar y se la metí casi entera.
Ufff, me tiene empalada.
Le di un par de bofetadas.
Deja de hablar tanto, y empuja tu solita, que te entre hasta los huevos.
No hizo falta que se lo repitiese. Al instante, mis cojones, chocaban con la entrada de su culo.
La saque casi toda, dejando el capullo nada más. Me eche un buen chorro de lubricante en toda la polla, y se la metí, hasta al fondo, otra vez. Ya con menos resistencia.
La cara de Pablo, era de incredulidad. Agarrando las piernas de Ara por los tobillos y mirando, como le entraba toda.
Volví a sacarla y otra vez hasta los huevos.
Has visto, que puta tenias en casa?
A que es mejor la realidad, que las fantasías?
Necesitabais encontrarme. Para cumplir vuestra fantasía. Y que cada uno seáis lo que os gusta.
Ella una golfa sumisa, y tu un consentidor.
Habéis encontrado la horma de vuestro zapato.
Cogí el vibrador y lo puse en su clitoris.
Y ya se la sacaba del todo, capullo incluido. Y se la metía toda, otra vez.
Me paseaba por su culo, con toda facilidad.
Su culo dilataba de maravilla.
Ella empezó a convulsionar, de los orgasmos que estaba teniendo.
Agárrala bien, que no se mueva.
De repente empezó a soltar un squirt como un géiser que salía de su coño.
Ahhh! Ahhh! Me meo. Lo siento, no puedo controlarlo.
Aparte el vibrador de su clitoris, para darle tregua. Y la encule mas duro, diez o doce, embestidas.
Le dejé medio rabo metido, y le volví a poner el vibrador.
Otra vez, echo otro chorro.
Cariño, hace conmigo lo que quiere. Maneja mis orgasmos. Me vuelve loca.
Puedo soltarle una pierna. Pregunto Pablo.
Quieres meneártela, a que si?
Dile a tu chica lo que quieres, y te doy la solución. Sino, dejo de encularla.
Amor, quiero meneármela otra vez, viendo como disfrutas, siendo tan puta, en sus manos.
Muy bien, no era tan difícil.
Vamos nena. Pon tus piernas en mis hombros, que te voy a dar la enculada de tu vida.
Vi que Pablo estaba a punto de correrse, y con intenciones de metérsela en la boca.
Alto ahí, mientras esté yo usándola, tu te corres en la mano, o en el suelo. Entendido?
Vale. Dijo con media voz.
Vale, que? Algún problema?
Vale señor.
Eso está mejor. Es lógico, que tengáis que aprender.
Meneatela y mira lo que disfruta la golfa de tu chica.
No le había dado ni dos empujones, cuando ya se corria Pablo.
Le estuve dando por el culo, todo lo que quise. Era una delicia de culo.
El equilibrio perfecto entre dilatado, y que te aprieta la polla.
Pablo, deja de meneártela, y dame el consolador que más le gusta a la golfa.
Me dio uno de los negros, bien grande.
* Ya lo suponía, jajaja.
Se lo metí despacito, pero con total facilidad, en su coño.
Notaba en mi polla, dentro de su culo, como iba entrando el consolador.
Oh! Dios. Me siento repleta. Que bueno. Me voy a desmayar de placer.
Nunca había tenido mis dos agujeritos, tan llenos.
Volví a coger ritmo en su culo y coño a la vez.
* Eres una golfa, para follarte sin parar.
Que culo tan tragón que tienes. Joder!
Quería correrme otra vez.
Al sacársela, se le quedó un culo, súper dilatado. Una maravilla.
* Puta, siéntate en el suelo. Sobre tus talones.
Y tu, Pablo, ve a por unas toallitas.
Cuando volvió con ellas, ya estaba Ara, comiéndome los huevos.
Mira como sabe, una buena zorra, lo que tiene que hacer, con su macho.
Dáselas, que me limpie la polla.
Se esmeró en dejármela reluciente.
Me la agarre, para meneármela.
Ara me comía los huevos, mirándome a los ojos.
Esperando su premio, con deseo.
Le vas a demostrar a Pablo, lo que te gusta, mi crema?
Que vea lo que te gusta saborear mi lefa.
No dejo de lamer, mis cojones. Pero hizo un gesto afirmativo, con la cabeza.
Esa carita, esos ojos, esas lamidas. Hacían que no fuese a durar mucho.
Puedo grabar con el móvil? Dijo Pablo.
Hoy no. La próxima vez, que me invitéis.
Zorra, ves el ritmo que le doy a mi polla?
Si señor.
Pues agárrala y menéala igual. Hasta que te avise, que me corro.
Te la pones en la lengua y dejas la boca abierta.
Que quiero que Pablo, cuente los chorros que te echo.
Pablo no dejaba de menearsela, viendo como su chica, me la meneaba, y lamia mis huevos.
Se corrio otra vez, en su mano.
* Cariño, estás siendo muy puta. Me encanta.
* No paro de correrme. Aunque ya no echo casi nada.
Luego reconoció, haberse corrido, cuatro veces. Jajaja.
Prepárate puta, que viene tu premio.
Has sido muy disciplinada, y obediente.
Te lo mereces.
Cuenta, cornudo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve.
Y espera que Ara, me la escurra bien. Diez.
Mueve la lengua en tu boca, y juega con mi leche.
Y ahora traga, puta.
Volvió a poner carita de niña buena, y se la tragó, paladeándola.
Gracias, esta muy rica.
Y se volvió a meter mi polla en la boca, para relamer.
Pablo, tienes una mujer que es una golfa, de primera.
Con un cuerpazo y una carita, para el placer.
Tiene un potencial increíble.
Y veo que está bastante necesitada, de rabo.
Mañana os iréis de viaje. Lo habláis. Follais a mi costa. Y me decís.
Ella seguía de rodillas, relamiendo mi rabo, cuando le dijo a Pablo.
Amor, dile que queremos que vuelva a casa. Por favor.
Nos lo hemos pasado muy bien.
Y siempre hemos fantaseado, con encontrar a aún hombre así.
Como el.
Por supuesto, cariño.
Yo también lo he pasado muy bien. Y me gustaría que volviese. Si el quiere.
Nos puedes llamar, cuando te apetezca, venir.
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