Descubriendo a Rocío 2- la pandemia en el sótano
El confinamiento cerró las puertas de su casa, pero abrió las puertas del sótano. Mientras el mundo temía al virus, ella preparaba el escenario para sus verdaderos demonios, y los repartidores no tardaron en descubrir que la dueña de la casa tenía otras necesidades por satisfacer.
Hola, volvemos a ser Carlos y Ro explicando nuestras vivencias en el mundo cuckold gracias sobre todo a esta hotwife que tengo por pareja.
En Marzo del 2020 nos confinamos en el chalet a la expectativa de que pasaría en el mundo y como afectaría el virus al futuro de la humanidad, y también porque no, como afectaría aquel maldito virus en las relaciones humanas, y sobre todo en las sexuales.
Ro y yo teníamos miedo porque según las noticias y algunos supuestos expertos virólogos aquello parecía el fin de la humanidad, o al menos un reajuste en la demografía mundial que atacaba principalmente a los más ancianos y a los vulnerables por enfermedades graves hasta aquel momento controladas, pero que el virus debilitando el sistema inmunológico y su capacidad de actuar, ocasionaba centenares de victimas cada día.
Yo por mi franja de edad podría estar en esa macabra tesitura, pero me negaba a claudicar ante una amenaza invisible que estaba alterando el animo de medio mundo, y junto con Ro decidimos seguir con nuestras vidas, confinados, con máxima precaución pero sin dejar que el maldito virus alterase nuestra forma de vivir en pareja; seguimos follando como si no hubiera un mañana (como habíamos hecho siempre), imaginábamos lo inimaginable a nivel sexual, y cada día era un reto nuevo de imaginación desbordada.
Aprovechamos que soy un manitas del bricolaje, para reformar un cuarto trastero hasta ese momento, y lo decoramos como una sala BDSM; comenzamos a comprar cosas por internet, y los transportistas comenzaron a ser amigos nuestros y también motivo de muchos comentarios entre mi putita y yo imaginándolos follando con Ro.
Pintamos la sala de negro, pusimos parquet en el suelo, creamos con Pladur una pequeña habitación tipo cuarto oscuro y en una de sus paredes recortamos cuatro agujeros a modo de glory hole, también con dos tablas largas, un acolchamiento y cuatro brazaletes colocados en cada extremo de las tablas hicimos la primera Cruz de tortura BDSM fijada en la pared en forma de “X” gigante; no hay que decir el juego que nos dio todo este montaje y sobre todo la dichosa cruz mientras la pensábamos y construíamos, no parábamos de tocarnos y besarnos, mientras cogíamos las medidas y los ángulos adecuado.
Después de la cruz, vino el cepo de madera que deja a la mujer con la cabeza fuera y las manos atadas al cepo, sin capacidad de defenderse al estar fijado en una estructura vertical, ella quedaba en un ángulo de 90 grados con el culo expuesto, pero como Ro podía bajar su cadera, nos inventamos una pieza acolchada triangular que situada en medio de las piernas de Ro, la obligaba a mantener el culo en posición de ser penetrado cuando su amo lo quisiera.
Aprovechamos el vértice superior de la silla de montar y debajo del acolchado pusimos un vibrado antiguo de aquellos que iban conectados por un cable eléctrico a la luz. Ro se sentó decenas de veces sobre la protuberancia que formaba el vibrador, hasta encontrar la posición ideal de contacto, pero como es tan guarrilla, he llegado a creer que lo de no encontrar la posición ideal lo hacia adrede para sentir la vibración contra su clítoris.
Día a día inventábamos cosas, con el consecuente revuelo sexual entre nosotros; adaptamos una antigua silla de mimbre colgante, en un columpio del amor, solo tuvimos que soldar unos anclajes en la única viga de hierro que había en el sótano, reforzar la silla con una cadena de acero que llegase a aguantar 400 kilos, con una moya de acero a modo de amortiguación para los momentos “duros”, un par de agujeros laterales en la silla para que ella pudiera meter las piernas, un acolchado alrededor del agujero para que el mimbre nos e clavara en su piel, y un agujero también grande y acolchado en la parte de atrás por si éramos dos hombres fallándola, y “voilà”… el columpio del amor ya estaba terminado. He de reconocer que fue el juguete que más juego nos dio.
Durante los 100 días que duró el confinamiento, los vecinos con más amistad nos fuimos ayudando unos a otros en aquello que fuera necesario, comunicándonos por tres WhatsApp diferentes, uno solo para emergencias, otro para comunicados de grupo solo para noticias y necesidades y un tercero más cachondo para bromas y tonterías.
Comenzamos un grupo de tres parejas y un alemán viudo que vivía solo, afincado en España hacia 22 años que al igual que yo era un forofo del bricolaje y hacer de todo, jardinería, electricidad, fontanería, etc.. es decir un chico para todo, y según malas lenguas un chico para todo con algunas de las separadas y viudas de la urbanización. A mi solo por eso ya me caía simpático el amigo Hans (que así se llamaba)
A los dos meses de confinamiento, a principios de mayo, en el grupo de emergencias había 27 personas, en el de intendencia otros tantos, y en el de bromas éramos casi 40, y fue en este ultimo donde comenzamos a ver que no todos teníamos la misma resiliencia ante el miedo y la incertidumbre, y como tenemos un acceso a la playa semi-privado decidimos hacer encuentros para ponernos caras a los avatares del Whatts.
Y sí saltándonos las restricciones, pero con medidas de seguridad extremas como la mascarilla y las distancias de seguridad, y sobre todo al aire libre en un espacio donde el aire corría con mucha fuerza como es la playa, comenzamos a conocernos a sociabilizarnos más allá de los móviles.
No todos decidieron bajar a la playa pero de las dos docenas que lo hicieron, nos encontramos con un grupo variopinto, con diferentes edades, culturas, nacionalidades, genero, estéticas, etc… pero todos teníamos algo en común, las inmensas ganas de vivir…!!!
Poco a poco, las quedadas se fueron intensificando, y algunas acabaron en grandes meriendas playeras previamente preparadas en casa, para no tener que encender el fuego en la playa para no ser detectados por los helicópteros de la Policía, ni por vecinos impertinentes que nos pudieran denunciar.
He de decir que el hecho de ser conscientes de estar haciendo algo prohibido nos estimulaba en demasía, y comenzó a ser normal bañarnos en pequeñas calas discretas o entre rocas la gran mayoría desnudos, lo que empezo a motivar otro tipo de estimulaciones más físicas en principio entre los separados y viudos, y alguna vez que otra también entre algunos casados.
Nosotros, Ro y yo, cosa rara en nosotros, animábamos a hacerlo y hacíamos de cómplices de alguna aventura que otra, pero no participamos sexualmente del juego más allá de que Ro en una competición de pollas grandes hizo de jueza y en broma sospeso las seis pollas de los competidores. Pero de ahí no pasó, pero quedó tan caliente que nos tuvimos que meter en el agua, entre dos rocas, a follar por todos sus agujeros, bajo la observación escondida de Hans y otra pareja.
En esos días, recibíamos paquetes diariamente y llegamos a hacer una cierta amistad con los transportistas que casi a diario nos traían alguna cosa tanto para comer como para nuestro rincón de BDSM, muchos de ellos extranjeros, pero que se conocían entre ellos por repartir en la misma zona, y según nos explicaron cambiarse envíos para hacer zonas mas pequeñas y rápidas. Al final, en nuestra zona solo repartían 4 chicos que como ya empezaba el calor, siempre les teníamos preparado un refresco o una clara fresca en agradecimiento a su labor.
Al final cuando venia alguno de los trasportista de más confianza le pedía a Ro que fuera ella a buscar el paquete y a firmar, la cual cosa empezo a generar un buen rollo entre ellos que en aquellos momentos de incógnita y dolor, se agradecían.
¿Os podéis imaginar a Ro, una morena con un cuerpazo de escandalo, con unos ojos color miel que cuando te mira, te prometen placeres sexuales que nunca te habías imaginando, salir a buscar el paquete con solo una camiseta de tirantes, uno pantaloncitos de deporte que solo le tapan el potorro y que cuando se gira le dejaban medias nalgas al aire, y encima sudada y con trazas de suciedad de trabajo, delante de unos hombres que llevan todo el día trabajando a todo tren, y que encima les invitan a compartir refresco, tertulia y vistas?
Creo que al final se peleaban entre ellos para ver quien repartía nuestros paquetes. La perversión de Ro, subió enteros el día que le llegaba la compra que habíamos hecho a un Sex Shop muy famoso en internet y llegaban dos combinaciones negras muy sexis, un uniforme de enfermera sexy y un consolador negro XXL, y el transportista era Noel, el mas joven de los transportistas con solo 22 años, pero también el más lanzado ya que siempre estaba con bromas y comentarios sibilinos hacia Ro, comentarios divertidos y nada obscenos.
Ese día Ro, mientras se tomaban el refresco abrió el paquete con la excusa de ver si se habían equivocado en las tallas, y saco las prendas delante de Noel, que al verlas casi se atraganta con el refresco; el chaval no sabia donde mirar, y ya el colmo fue cuando Ro saco el consolador y miro que si que fuera el tamaño que había pedido, ahí el chaval se puso chulito y comento “que tampoco había para tanto” que era una medida muy normalita a lo que Ro mirando hacia abajo empezo a notar un bulto exagerado debajo el uniforme del repartidor.
Ro: - Me parece que por tu edad, eres un poquito “bocas” – le provocó Ro.
Noel: - Cuando la señora quiera le puedo demostrar lo bocas que soy, pero tráigase las gafas de sol, no sea que se quede hipnotizada – caramba pensó Ro, el niño va sobradillo.
R:- Pues ya sabes el día que tengas más tiempo y me traigas otro paquete, me traes dos paquetes, el mío y el tuyo – y así con esta declaración de intenciones Ro cerro la puerta del jardín del chalet.
Cuando me lo explico, le pregunte si el chaval le gustaba y me comento que tenia un polvazo, pero que era demasiado joven para jugar con ella, a lo que yo le comente que le diera una oportunidad.
Una semana mas tarde compramos otro juguete para el sótano, que pesaba unos cuantos kilos. Noel llamó al teléfono de contacto para decirle a Ro, que lo traía él, pero que por el peso si le podía ayudar yo.
Ro, después de poner el altavoz y hacerme señas de si yo podía, y contestarle que no consciente d que el chaval alucinaría al bajarlo hasta el sótano, le comento:
Ro: - Oye mi marido no podrá ayudarte, no estará esta mañana, ha tenido que ir al Ayuntamiento a arreglar unos papeles urgentes – mintió Ro.
Noel: - Ufff, pues no se como lo haremos, Ud. es una mujer muy delicada y esto que le llevo es de hierro forjado (era una jaula de hierro), tendré que pedir ayuda a mi cuñado que es otro de los conductores de la furgoneta – Ahora Ro entendía porque las coincidencias en ciertas informaciones.
R: - Por favor, dile que si, que sabré agradecéroslo a los dos, - puso voz mimosa Ro para condicionar a Noel.
N: - Pero no podrá ser hasta ultima hora- propuso con picardía Noel - tendrá que ser el ultimo envió para no demorar otras entregas – estaba claro que el jovencito tenia en mente otras intenciones.
R: - Por mi no hay inconveniente.
N: - Su marido, ¿nos podrá ayudar? – la pregunta estaba hecha con toda la intención de saber si yo estaría en casa.
R: - Uy mi marido, mejor que no contemos con él, hoy llegara tarde. Lo que tengamos que hacer mejor que nos apañemos nosotros tres. – La idea ya estaba lanzada.
R: - por cierto Noel, como será la ultima entrega y no tendréis que seguir conduciendo, cuando lleguéis os tendré preparado unos Gin Tónics de mi creación, con lima, menta y ginebra Bombay Sapphire – Ro recordaba que Noel le había comentado sus gustos cuando salia por las discotecas de Lloret de Mar.
N: - Ummm señora, mejor que el cóctel nos lo tomemos al final del trabajo, no vaya a ser que entre su presencia y el cóctel rompamos alguna cosa… - el chaval estaba aprendiendo
R: - jajaja… bueno ya se vera…, sobre la marcha decidimos.
Estuvimos preparando el sistema de video vigilancia del jardín y de la casa para que las cámaras enfocaran el recorrido que harían aumentando resoluciones y encuadrando mejor los planos para no perderme detalle desde el centro de monitorización que tengo en casa.
Como en el sótano todavía no tenia colocado ninguna cámara, y menos con micrófono para oír las guarradas que se dirían, oculte entre unas cortinas que todavía no habíamos colocado, una cámara de baby sister que se conecta por wifi y estuvimos haciendo todas las pruebas para ver la calidad desde la habitación de monitorización; en la prueba Ro me regalo una masturbación con el consolador negro que me hizo trempar a 12 metros de distancia con las imágenes y el sonido de mi perra en celo, que aquella mañana todavía parecía estar más caliente que de costumbre.
Sobre las 16h volvió a sonar el teléfono de Ro, y nos anunciaban la llegada inmediata de los “paquetes”, a lo que yo me fui directo a la habitación donde esta el servidor de las cámaras, mientras Ro se retocaba por ultima vez el maquillaje, la blusa y los mini pantalones elásticos que enseñaban media nalga, todo combinado con una chanclas de dedo que aun le daban un aire muy despreocupado. Al no llevar sujetador, los pezones se le marcaban sobradamente debido al grado de excitación de mi zorrita que ya se encontraba en “modo puton” como a ella le gusta decir.
10 minutos más tarde sonaba el timbre de la puerta del jardín, y aparecieron Noel y su cuñado Leo que debería tener unos 12 años más que él, pero que aun conservaba los rasgos juveniles de un hombre que por su genética y su trabajo se mantenía muy en forma, con un cuerpo que nada tena que enviar a Noel.
Se notaba que se habían cambiado de indumentaria antes de venir y se habían duchado, pues los dos venían con sendas camisetas veraniegas, unos unas bermudas y zapatillas de deporte, y olían a perfume de hombre, estaba claro que pretendían agradar a la dueña del envió.
Ro, abrió con su mejor sonrisa, pero rápidamente la cambió y se puso seria de golpe, y les quiso gastar una broma:
Ro:- Perdón, ¿quien son Uds? – mantuvo su tono serio – Yo espero a dos hombres desaliñados que huelen a sudor de trabajar todo el día, un poco sucios y con poco animo, y me encuentro a dos pibones, varoniles, que podrían hacer cualquier anuncio de ropa para hombre, en mi puerta… - se los miro de arriba a bajo - no se que venden pero no me interesa… - y teatralmente Ro hizo el gesto de volver a entrar.
Fue Noel el que le respondió:
N: - pues parece ser que nosotros también nos hemos equivocado señora, habíamos quedado con la esposa de un cliente para trabajar, y nos encontramos con un bellezón sexy, preciosa, que no va vestida para ayudar a descargar algo muy pesado, que parece más como si se fuera de fiesta vestida para agradar a los hombres, y lo que no sabe esta dama, es que no le hace falta ir vestida así para enamorar, hasta vestida con un saco estaría preciosa esta mujer,- soltó la parrafada Noel que tenia una sonrisa picara que demostraba que aquella verborrea no era improvisad, sino que era su “encanto” especial para ligar chicas de su edad –
N: - Pero está claro que nos hemos equivocado, porque la señora nos prometió que nos recibiría con un coctel y un beso, y mire… yo lo del coctel lo perdono, pero lo del beso no, así que nos vamos, - y los dos abrieron la furgoneta al mismo tiempo…
Los tres comenzaron a reír, y se acercaron.
R: - yo lo del coctel si, pero lo de los besos no recuerdo haber dicho nada, y menos en época de pandemia.
Y era verdad que al estar al aire libre, y a distancia, ninguno de los tres llevaba mascarilla.
N. – Vamos a ver señora Rocío, no me va a decir que después que le traigo un hombretón como Leo gratis, solo para que me ayude y no se lastime su marido al descargar tanto peso, volvía a teatralizar Noel con las manos y los bazos – no me dirá que al menos él no se merece dos besos de la mujer más bella de toda la urbanización – lo decía mientras ponía cara de pena que lo hacia todavía más niño si cabía pensó Ro.
R: - Mira que llegas a ser adulador el crio de los cojones…!!! – se hizo la ofendida RO – y querrás que os los de aquí en medio de la calle para que cualquier vecino pueda chismorrear a mi causa,- se aparto un poco y les ordenó - venga pasad para adentro y mirar donde tenéis que descargar la jaula.
Nada más franquearles el paso, y cuando ambos se disponían a bajar las escaleras, Ro los paró y les dijo:
R: - a ver ¿a quien he de besar primero?
La sorpresa fue mayúscula entre los dos hombres porque pensaban que se trataba solo de una broma aceptada por mi mujer.
N: - Pues a mi cuñado que es el que trabaja hoy gratis.
Y Leo se acerco mi mujer, y esta sacando una mascarilla del bolsillo, hizo ademan de ponérsela.
L: - ¿no me diga que me va a besar con mascarilla?
R: - ¿cuando es la ultima vez que te has hecho una PCR?
L: - hace dos días, en el trabajo nos obligan.
R: - ¿y estas limpio?
L: - limpísimo, si no, no trabajaría…
Esta era la contestación que Ro esperaba, se acerco, y poniéndose de puntitas besó a Leo en los labios, en un piquito rápido, pero intenso en el contacto.
Leo, se quedo parado, no se esperaba esta reacción tan erotica.
La voz de Noel, se escucho nerviosa:
N: - eh, eh, eh, eso no vale, que aquí el que trabaja soy yo, que el que se ha ofrecido soy yo, y el que se va a deslomar por un sueldo de mierda soy yo…- joder me merezco lo mismo- decía mientras hacia ver que miraba con mirada de odio a su cuñado…
R: - Ven aquí chavalín – lo cogió por la pechera como si le fuese a abofetear – supongo que tu también te haces los PCR’s hi han salido negativos porque estas trabajando ¿es así?
N: - Si – contesto en voz baja Noel.
R: - pues te lo has ganado – y como seguía teniéndolo cogido por la pechera, lo atrajo y también le dio un piquito, pero esta a diferencia del de Leo se mantuvo pegado tres segundos más. – y ahora a trabajar…!!!
Ro les enseño cual era el destino del envío yendo por el jardín delante de los chicos con unos movimientos sensuales al andar que no pasaron desapercibidos para los dos chicos, y más cuando mientras caminaba enseñaba medio culo. La cara de los dos chicos era todo un poema mirándose constantemente uno al otro con cara de vicio. A
A llegar al sótano y ver la sala de BDSM que Ro y yo habíamos montado, no se lo podían creer. Todo eran preguntas y cara de excitación entre los dos chicos. Observaban la Cruz del sado, tocaban el potro de la tortura, y hacían bromas sobre el diámetro de los agujeros en la pared.
Preguntaban una y otra vez si ella lo había probado todo, y ella les responda que si, y les explicaba inocentemente sobre los placeres que se derivaban de cada uno de los objetos que había en la sala.
Se acercaron a cada uno de los juguetes, y Ro les daba todo tipo de explicaciones sobre cada juguete, incluso a veces se ponía en la posición que teóricamente exigía el juguete, por lo que cada vez que Ro les hacia una pequeña demostración, desde la cámara yo apreciaba las miradas y los gestos obscenos que se hacían los chicos cuando Ro miraba para otro lado.
Cuando llegaron a la cruz, y Leo pregunto varias veces supongo que para provocar a Ro, ella le pidió que se pusiera en posición y puso a Leo atado en la cruz, y primero Ro se le acerco haciendo ver que le besaba en el cuello, y acto seguido se arrodillo a la altura de su cadera y mientras hablaba, poco a poco se le acerco hasta estar a escasos dos centímetros del paquete de Leo que en ese momento comenzaba a dar signos de despertarse, y más cuando Ro comenzando un movimiento de vaivén hacia su bragueta, como si le estuviera haciendo una felación pero sin tocarlo, la cual cosa hizo que en el pantalón de Leo se marcara una protuberancia cilíndrica de proporciones considerables.
Entonces recordé que la cámara tenia micrófono de ambiente, y lo conecte, justo cuando Leo le reclamaba a mi mujer que repitiera otra vez la explicación que no la había entendido del todo, petición que Ro se la tomó a broma y riéndose se levanto de la posición apoyándose en las ingles de Leo comentándole lo listo que era, y que por eso ahora se quedaría un rato más atado a la cruz.
A todo esto, la cara de Noel, no la sabia interpretar si de risa o de excitación, pero comenzaba a transpirar copiosamente viendo a mi mujer desde atrás, con medio culo al aire mientras simulaba una mamada a su cuñado.
Siguieron las explicaciones ahora en exclusiva, y mientras mi putita y Noel hablaban y miraban más objetos, se escuchaba la voz de fondo de Leo reclamando su libertad.
Mi chica le marco el sitio donde quería la jaula que “casualmente” quedaba justo enfrente de la cámara que habíamos colocado previamente.
R: Es una jaula grande pero que se puede dividir en dos espacios dependiendo en que posición queremos dejar a la chica – explicaba Ro –
N: - Pero me parece que viene desmontada, por el volumen que hace; esos si pesar pesa un huevo y parte del otro.
R: - Si viene desmontada pero no te preocupes, entre mi marido y yo la montamos y entre tornillo y tornillo, él es muy manitas, y yo soy muy boquitas - decía Ro mientras ponía cara de niña buena, pero con los labios en forma de circulo como si se estuviera comiendo una polla – durante el montaje del columpio del amor, mi marido tardo casi tres horas, cuando se podía montar en una, pero claro como premio mientras el se esforzaba yo me encariñaba y le hacia muchos masajes para tenerlo contento mientras nos imaginábamos como quedaría al final.
N: - Coño señora…!!! Con estos alicientes también la monto yo – decía Noel – y yo también…!!! se escuchaba la voz de Leo de fondo aun maniatado a la cruz.
R: - Uyyy, no, no… no puede ser… que diría mi marido si nos viera o nos escuchara… decía la hipócrita de mi mujer mientras pone cara de digna…- no…, estas cosas solo las hago con mi marido que ya se sus limitaciones y me adapto a ellas. Ahora imagínense yo con dos chicos jóvenes, apuestos, con una fuerza descomunal, con unos instintos sexuales que podrían satisfacer a la mas puta de las mujeres, con una mujer casada y pequeñita como yo… Ufff, dejen, dejen… me destrozarían.
N: - Señora, para nosotros seria un autentico placer poder servirla, y por nuestras necesidades no se preocupe, somos capaces de controlarnos, con un simple masaje nos conformaríamos, nada de sexo, solo caricias.- a todo esto el pantalón de Noel parecía una tienda de camping, su erección debía ser incluso dolorosa.
Ro se había dado cuenta, y mirando melodramáticamente la bragueta de Noel y después a la de Leo, comento:
R: - Por Dios, miren como están Uds. solo de hablar, y miren que maravilla de tamaño gastan los dos, ¿pero como pretenden que una mujer inocente y casada pueda meterse algo así en su boca?
L: - Señora no habíamos dicho nada de chupar, pero después de verla arrodillada delante mío, le juro señora que no me importaría, tener una diosa de mujer entre mis piernas y seria capaz de montarle yo solo la puta jaula. – ahora fue la voz de Noel la que se escucho protestar,- eh, tu, no te pases que yo estaba primero.
R: - Sois muy amables los dos y es cierto que os tengo un cariño muy especial; la verdad es que mi pobre marido tiene la espalda un poco jodida, y que bueno, si solo os conformáis con un simple masaje…
Diez minutos después, y con Leo ya desatado pero con una erección de caballo que no le dejaba andar en condiciones, desembalaron las diferentes partes de la jaula, que pesaba 160 kilos, y la fueron bajando al sótano por partes.
Yo por las cámaras iba siguiendo sus movimientos por el jardín y veía como hablaban muy excitados el uno con el otro y se reían a carcajadas mientras se recolocaban su polla una y otra vez dentro del pantalón.
Mientras la puta de mi mujer en el sótano, se masturbaba mirando hacia la cámara y me decía:
R: - Cariño no se si podre aguantar tanta calentura, parezco una perra en celo, estos dos me tienen muy, muy cachonda.
Yo la llame al móvil y le comente como buen cornudo que soy, que mandaba ella, que confiaba en su criterio y que lo dejaba en sus manos, recalcando lo de “sus manos”.
Cada vez que llegaban Noel y Leo con una de las pesadas piezas de hierro, por su incomodidad y por la estrechez del sótano, y que casualmente mi mujer siempre estaba en medio para dirigir la posición de las piezas, una vez tras otra, casualmente Noel o Leo arrambaban sus bultos en el culo de mi mujer, que también “casualmente” estaba más tiempo agachada mirando supuestos desperfectos de las piezas.
N: - Uy, señora perdone, ha sido sin querer… esto es tan estrecho, se excusaba falsamente Noel.
R: - No te preocupes Noel, vosotros a lo vuestro, la que sobra aquí soy yo que siempre estoy chafardeando.
L: - No señora, Ud. es muy importante que no se mueva de aquí y verifique que todo esta en condiciones, no sea que cuando lo hayamos bajado todo se de cuenta de que algo esta mal, y tengamos que volverlo a subir para su devolución. – No se quien era más hipócrita, si mi mujer o aquéllos dos caraduras, pero la verdad es que yo ya llevaba tiempo con mi polla en mis manos.
Cuando salían a buscar otra pieza, mi mujer se había situado al lado de la puerta, lo que provoco que para salir los dos tuvieron que volver a arrambar el culo de mi mujer, sobre todo Leo que fue el ultimo en salir y que tardo unos segundos más de la cuenta en despegarse del culo de mi mujer frotándose descaradamente.
Ella ni se inmuto, de hecho desde la cámara me parecio ver que incluso sacaba un poco el culo para que el acoplamiento fuera más duro.
Así estuvieron veinte minutos de sudor y calentura, con movimientos y tocamientos a veces sutiles y a veces descarados y donde ya ninguno de los tres se cortaba un pelo en demostrar lo cachondos que estaban.
Mi mujer cada vez mas insistentemente miraba hacia la cámara como pidiéndome permiso, y la oí decir, - he de ir a la casa que me he dejado el móvil allí y quiero saber si mi marido tardara mucho… por favor ir mirando las instrucciones por si lo tenéis que montar vosotros.
Nada más salir los dos chicos empezaron a comentar lo guarra que era mi mujer y como se la fallarían.
Al llegar a la sala de monitorización de las cámaras mi mujer entro y sin decir nada vino a darme uno de esos morreos ensalivados que ella da cuando esta muy caliente, cuando más que una mujer es una bestia en celo, cunado quiere demostrarte que todo le importa una mierda y que lo que necesita es que la destrocen sexualmente.
R: - Campeón, no puedo más… estos dos me tienen al limite, si no me follan ahora mismo no respondo de mi.
C: - Mira cariño, están hablando de ti y mira como están ellos también.
En las imágenes los dos se estaban enseñando la polla comparando quien estaba de los dos más excitado, y como decían ellos “por culpa de la puta esta”, “le tenemos que dar su merecido”, mucho hablar pero sabían que en el fondo un error de apreciación en los mensajes que mi puta les enviaba, podía acabar con su empleo.
R: - ¿Que hago? – me preguntó mi putita.
C: - ¿Desde cuando me preguntas?, tu siempre haces lo que crees conveniente y que sabes que me gusta. Nunca tomas malas decisiones… todas me han gustado hasta ahora.
R: - Mi cornudito, como te gusta ver follar a la puta de tu esposa. Mira que llegas a ser cabron…!!!
Yo no podía ofenderme, porque era lo que yo le había pedido desde el primer momento de nuestra relación, y a mi me excitaba verla follar por otros.
Cuando entro en el sótano de nuevo, les comentó que había hablado conmigo que todavía tardaría un par de horas, y que yo le había preguntado cuanto costaría que ellos lo montara, a lo que ella me contestó que déjalo en mis manos.
Los dos chicos comentaron que por eso no nos preocupáramos, que seguro que llegaríamos a un acuerdo placentero para ambas partes, a lo que Ro con una sonrisa picara en los labios y con los ojos entrecerrados, solo respondió con un prometedor: - seguro!!!
Los desplazamientos por el interior del sótano, se multiplicaron levantando, desplazando, ajustando piezas, y los roces y los arrambones cada vez eran mas descarados y duraban más tiempo, los chicos ya no disimulaban sus erecciones, y transpiraban copiosamente con lo que se quitaron sus camisetas luciendo unos músculos muy bien definidos.
Ro los observaba con cara de vicio mientras practicaban aquel mini stripteae los dos hombres,
R: - Joder chicos, yo también estoy “acalorada” y me dejáis en inferioridad de condiciones!!!
Acto seguido se quitó la blusa y se quedó en sujetador deportivo que bien podía confundirse con la parte alta de un bikini, pero de esos bikinis que tapan muy poco, y que para colmo realzaba los pezones de mi mujer que en aquellos momentos parecían que querían traspasar la tela.
Los dos se quedaron admirando la imagen que tenían ante ellos, una MILF súper sexy, con unas formas sensuales de escandalo, con un mini pantaloncito elástico que parecía más una bufanda en la cintura que un pantalón enseñando media nalga, y un sujetador que no sujetaba para nada aquellos pechos de talla 95 que rebosaban por todos lados, y todo ello adornando una cara de mujer viciosa, con una media sonrisita de devoradora, que daba miedo a cualquier hombre.
R: - Joder chicos, todo eso es de verdad? – pregunto mirando a los marcados pectorales de Noel y Leo.
L: - Y tanto señora!!!, no es silicona, y si no se lo cree siempre puede comprobarlo por Ud. misma…
Acto seguido, vi por la cámara como mi mujer se acercaba primero a Leo y le pasaba la mano extendida por encima del pectoral, bajando poco a poco hacia su pezón, rozándolo sutilmente hasta llegar a los músculos abdominales, pasando finalmente ambas manos alrededor de la cintura de Leo.
R: - Joder…!!! Esto es un cuerpo y no el de mi marido…!!!
Noel protestó, “señora, que el mío es más joven que el vejestorio este, y con mejor genética” chuleo Noel.
R: - Vamos a ver, bocas…
Y acercándose por la espalda mi esposa pego sus pechos a la piel del chico, y abrazándolo por detrás repitió la misma operación que a Leo, le paso ambas manos por los pectorales, los pezones, los abdominales incluso por debajo del ombligo, con lo que rápidamente Noel procedió desabrocharse el pantalón tejano bajándolo hasta media cadera llevando una de las manos de mi mujer hasta cerca de la goma de su eslip, mientras mi mujer daba pequeños besitos por la espalda sudorosa de aquel Apolo masculino.
R: - Uffff, será mejor que paremos, este olor a macho me esta haciendo perder el control, que una es ya un poquito mayor, y ciertos regalos de Dios en forma de tentaciones no se si las podre soportar; mejor que paremos esta locura.
El montaje de la jaula fue a buen ritmo, los chicos no perdían oportunidad para poner a prueba las habilidades de mi esposa, como en el momento que se estableció una larguísima discusión (claramente intencionada) entre ellos dos sobre la altura en que tenia que ir la rejilla interior para soportar a la mujer que estuviera dentro; como no se ponían de acuerdo le pidieron a mi mujer que se colocara dentro de la jaula, en posición expuesta para ver la mejor medida para la comodidad del hombre que estaba fuera. Ella no dudó ni un momento, y abierta de piernas dejo que primero Noel y después Leo acercaran sus paquetes y rozaran los pantaloncitos de mi mujer per la zona de la entrepierna.
Estuvieron discutiendo los dos machos sobre la mejor altura, mientras se iban turnando en el arrambeo a mi mujer que ya estaba hecha un ascua, y después pusieron la excusa de que cojeaba la jaula, y empezaron a embestir hacia adelante y hacia atrás su cadera contra la pelvis de mi mujer… aquello ya iba directo… mi mujer no hablaba, solo resoplaba, estaba roja como un tomate y solo cerraba los ojos mientras los chicos comprobaban la “estabilidad” de la jaula.
Todos sudaban, y ellos terminaron sacándose los pantalones, quedándose en eslips tipo bóxer que realzaban aun mas el tamaño de sus atributos masculinos. Y para colmo cada vez que uno simulaba follarse a mi mujer, el otro desde atrás y sin que mi mujer lo viera, se sacaba la polla del eslip y se masturbaba descaradamente, con lo cual, interprete por las imágenes de la cámara, que estaban a punto de eyacular.
Ro ya no podía más con su calentura, necesitaba ser follada, maltratada, destrozada por aquellos dos arietes con patas, pero no se atrevía a ser la primera en pedirlo, con lo que se levanto de la jaula (sin haber variado la altura de la rejilla) y mirando a los chicos, les comentó:
R: - Bueno chicos, mi marido debe estar a punto de llegar, y esto se esta yendo de madre…- pareció despertar de un sueño – ¿que me vais a cobrar por vuestros servicios?
Los dos se miraron con cara de decepcionados, no entendían que estaba pasando, pero tampoco se atrevían a tomar la iniciativa por miedo a que mi mujer se cabrease y pudieran perder el empleo.
Los tres se miraban, esperando que uno u otro aportara una solución satisfactoria para los tres, que no pasaba por un polvo directo.
N:- uff… no se señora que le debemos cobrar, nosotros cobramos a 40 euros la hora y somos dos, y con el tiempo que hemos estado no bajaría de los 300 euros y la verdad es que Ud. nos cae muy bien y nos ha tratado “chévere” y no queremos cobrarle…
L: - Vamos a ver, ya que estaos aquí, podríamos hacer una apuesta…
A mi mujer siempre le han gustado los juegos con pruebas.
R:- A ver que propones…
Mire, estrenemos el glory hole con una apuesta, - los tres se miraron ansiosos – Ud. se pone un antifaz, y Noel y yo no metemos detrás de la pared y sacamos nuestros penes (a estas alturas me resultaba ridículo la utilización de la palabra pene) y si Ud. acierta quien es quien, no nos paga nada, y si no lo acierta le cobramos un 50% más es decir 450 euros.
Mi mujer quera contestar inmediatamente que si, pero se quería hacer la digna, y espero para preguntar, y ¿como se quien es quien? No tengo referencias (la muy puta no se negó, afirmo con su pregunta).
L: - lógico, - hizo ver que reflexionaba Leo - dos pistas, Noel la tiene tres centímetros mas grande que yo y mas gorda. Y por si tiene alguna duda mientras lo comprueba, nuestras chicas dicen que mi semen es más dulce y el de Noel mas salado, más acido.
Vale, respondió la zorra de mi mujer que ya se veía comiéndose aquellas dos pedazo pollas.
En un santiamén los dos chicos pasaron al cuarto oscuro y mi mujer hizo el ademan de colocarse el antifaz pero se lo dejo en la frente, quería disfrutar de aquel momento.
Se arrodillo sobre un cojín que había, y en el momento que salio la primera polla por el agujero, se la trago entera hasta las amigdalas, nada de besitos, nada de mojar previamente, nada de acariciar con la mano para excitarla, directamente a la boca y de aquí a la garganta, donde la mantuvo unos segundos, después poco a poco la fue sacando presionándola y succionándola con los labios y moviendo la lengua por debajo del tronco.
Se oyó en el cuarto oscuro un, jodeeeer…!!! Como a chupa la señora…!!! Estaba claro que era Leo, pero como a mi mujer le interesaba alargarlo, no dijo nada…
Siguió el movimiento de tragar hasta el fondo, con los labios bien apretados y pasando la lengua a medida que la polla avanzaba por su boca… aguantaba unos segundos en el fondo, cosa que le provocaba pequeñas arcadas, pero asumibles, y volvía a repetir el movimiento.
Poco a poco, la polla empezo a vibrar, a hincharse cada vez más, a cobrar vida propia, y Ro temiendo que eyaculara antes de hora decidió cambiar de agujero.
R: - Ahora tu, a ver ¿donde estas?- mi putita simulo buscarla al tacto para que pareciera que todavía llevaba el antifaz.
Cuando la encontró, por su tamaño y rigidez estaba claro que el chico había estado observando a mi mujer y su cuñado, eso o que era un portento de la naturaleza, ya que solo con el tacto mi mujer noto que efectivamente era mas larga y mas gorda que la de Leo.
Empezo con el mismo tratamiento que a Leo, pero esta vez le costaba un poquito más tragársela hasta el fondo, el capullo de Noel era muy grande y se quedaba a medio camino de la garganta.
Mientras se la chupaba a Noel, mi mujer masturbaba con la mano a Leo, para que no bajara su guardia, y estuviera preparado para la segunda andanada.
Los vaivenes sobre la longitud de la polla de Noel se fueron sucediendo uno detrás de otro, mi mujer babeaba en exceso por las sensaciones que recibía de la polla de Noel, y cuando noto que temblaba en su boca, que la temperatura subía, y que el chaval comenzaba a acompañar con sus movimientos de cadera los de boca de mi mujer, Ro decidió parar para mantenerlo en alto, pero siguiendo con su mano.
Se desplazo de nuevo al otro agujero y con la saliva que acumulaba alrededor de su boca motivada por la polla de Noel, embadurno la polla de Leo y acto seguido se la metió de golpe en la boca, necesitaba notar como hacia tope en su garganta, como se atragantaba y como le producía arcadas aquella polla más pequeña pero que llegaba allá donde la otra no llegaba.
Entre el masaje de mano, y ahora el de boca Leo se tensó, su polla se puso aun mas rígida y de golpe Ro noto un impacto liquido muy caliente en el fondo de su garganta, cerca de las amígdalas, y mantuvo apretada su mandíbula contra el Pladur, mientras Leo mantenía presionada su cadera contra esta pared de yeso. A la primera descarga le siguió una segunda, y una tercera y así hasta seis descargas, las dos ultimas como mí mujer necesitaba resoirar fueron a parar a la zona de la nariz y boca de mi mujer.
Yo mientras disfrutaba por la cámara con aquel espectáculo porno de la mejor calidad, pude ver que mientras mi mujer se tragaba todos los mecos de Leo y con la mano izquierda seguía masturbando a Noel, ella con su mano derecha se estaba masturbando a todo tren, y por las convulsiones de su cuerpo diría que se había corrido intensamente al mimo tiempo que Leo.
Sin limpiarse, solo recogiendo con los dedos los restos de Leo, se los llevo a la boca y los saboreo, y acto seguido cambio su mano por su boca alrededor de la polla de Noel, volviendo a repetir todo el ritual anterior, mientras Leo salía de detrás de la pared para mirar y disfrutar del espectáculo.
Noel estaba a punto de eyacular, pero su aguante era ejemplar y es verdad que la señora la chupaba mejor que muchas putas que había tenido que pagar, pero le faltaba algo, su propio capullo hacia de tapón para un disfrute total y esto también lo notaba mi mujer.
Ella seguía masturbándose mientras Leo miraba, y viendo que faltaba algo para el remate final, Ro señalo una cajita a Leo y le ordeno: tráeme un condón.
Leo lo hizo al momento, y le trajo uno XXL, y lo saco del sobre, se lo paso a Ro que se lo coloco en la boca, y mientras se la mamaba a Noel, le fue extendiendo con habilidad el condón a lo largo de la polla del chaval.
Noel ni se entero, Ro le pidió a Leo que se acercara para agarrara por los hombros cuando ella se curvase para poner su vagina a la altura del agujero, y así lo hizo.
Noel noto que ahora si, su pequeño monstruo entraba en una cueva muy caliente, súper mojada y que se movía diferente a la boca de Ro, pero no le importo e imprimió un movimiento enérgico de caderas, hasta que se empezo a sentir los primeros estertores del placer orgásmico, aquella montaña de sensaciones que a cada empuje de caderas iban en aumento.
Mientras tanto Ro también impulsaba su pelvis contra la polla del chaval, sentía una sensación de frio y calor al mismo tiempo con pequeñas punzadas de placer en los ovarios, que le hacían generar cantidad de jugos que aun lubricaba mucho más el recorrido de su vagina. Era como estar en el mar, dejándote mecer a cada ola, con las sensaciones en forma de ola de placer, y también de la energía que estas generan con su movimiento, empezaba a correrse…!!!
En el momento que sintió la primera explosión de Noel, y el calor del semen a través del látex, Ro se vino como una perra en celo, las olas de placer se estrellaban contra su útero, contra cada centímetro de sus paredes vaginales, contra los labios menores y su clítoris, toda ella era un orgasmo… y lo expreso gritando y arañando la cadera de Leo.
Continuara…
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