Xtories

Fantasias finalmente echas realidad

Franc no solo lo sabía, lo había planeado todo. Ahora, frente a Diego, la tentación de cruzar la línea ya no es un juego mental, sino una promesa de lo que está por venir.

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Como unas fantasias llegan alpunto de hacerse realidad. Aunque nada de esto fue planeado, cambió muchas cosas en nuestras vidas. En conversaciones con Franc descubrí que llevaba tiempo pensando en este tema y, me confesó que no le importaba experimentar la mezcla de celos, lujuria y la sensación de hacer algo sexualmente prohibido en vivo, las dudas que inicialmente podía tener le habían desaparecido y, no quería terminar como un supuesto cornudo que luego ya no tendría nada que ver físicamente con su esposa y, era yo quien tenía que decidir si estaba lista para tomar ciertas decisiones. Todos estos pensamientos flotaban en mi cabeza, provocándome alguna noche de insomnio.

Fanc últimamente por temas relacionados con su empresa viajaba amenudo a MD. Él estaba en la capital desde el jueves y, decididos a pasar juntos el finde en la ciudad, yo me había tomado el viernes de fiesta. Era mediodia cuando llegé en AVE, desde el hotel le pasé un whastapp para comunicarle mi llegada. Despues de preguntarme por el viaje ya me pasaría hora y dirección para encontrarnos para comer, los últimos mensajes me desconcertaron un poco.

- Ponte guapa y sexy, cariño.

- ¿Quieres que me vista descaradamente?¿Piensas exibirme? -, lo acompañé de emojis de bruja y gatita

- Todo podría ser, quiero verte como una gatita caliente -. seguido de emojois de risas, demonios y besos.

Después de varios minutos, opte por vestirme por un justo medio y ver a que se refería, me decidí por unos pantalones ajustados remarcadome las nalgas, tanga de hilo, una blusa vaporosa con los botones desabrochados lo justo para insinuar lo que contenía el sujetador de media copa y, una chaqueta. Me miré en el espejo, me gusté, la idea era ir guapa y atractiva. Con un poco de retraso llegue al lugar de encuentro, cuando Franc me vió su rostro se iluminó con una sonrisa, se acercó y me dio dos besos, la mano que empezó en la cintura se movió por mi culo acariciandolo. Estaba con otra persona que me presentó, era Diego, de él ya me habia hablado en alguna ocasión, este se adelantó y me dió dos besos en las mejillas, con cierto descaro me repasó de arriba a abajo al igual como hice yo con él, era atractivo, aparentemente algo más joven que nosotros, vestía de traje, camisa, corbata y zapatos con una combinación impecable. De cabello liso, cara morena y, con una sonrisa burlona en sus labios.

- Veo que Franc, no exagerò cuando me habló de ti.

- Gracias... Y se puede saber que te dijo el adulón de mi marido?-, pregunte coqueta lejos de molestarme

- Huyyy....., mejor cambiar de tema, no sea caso que me ponga en un lio..-, contestó jocoso.

Nos diriguimos hacia un restaurante cercano, Franc me tomó de la cintura, ellos hablaban y yo sin ser participe de la conversación, me limitaba a que era su mujer, no me soltaba, como algo de su propiedad, de todas maneras no me disgustaba. Ya en la puerta antes de entrar, intervine.

- Sino dejais de hablar del trabajo os dejo solos -. Los dos rieron y prometieron no volver hacerlo.

El local se notaba que era un sitio de nivel, el metre se acercó para saludar a Diego, de la manera que se desenvolvía debía ser cliente habitual. Nos sentamos en un rincón discreto y yo quedé sentada frente a él, repasamos las cartas pero accedimos a los platos que él nos sugirió, la comida transcurrió en medio de una conversación agradable en la que Diego introducía algún comentario halagador hacia mí persona, se concedía la libertad de flirtear abiertamente, a la vista de Franc. Antes de los postres se excusó y se fue al baño. Mientras caminaba alejándose, lo observé, era relamente un tipo atractivo.

- ¿Qué te parece Diego?. Veo cómo te mira, no te quita ojo, y no le culpo, estas....

- Joder, no soy tonta y ya me he dado cuenta.

- ¿Y…que? ¿ que te parece?.

- Bueno...., un poco engreido pero no puedo negar que está bueno.

- Sí, claro... ¿Y si fuera real?.

- ¡Ay...! ¡Perdona pero me pierdo!"¿Que me está diciendo? -, dandole un manotazo.

- Pues...., como en una de tus fantasías.que si pudieras.....

- ¡Qué tonto eres!, de verdad piensas eso.¿A tí no te importaría que lo hiciera?.

- Estoy seguro que de solo pensarlo, te ha excitado la idea -. Me miraba fijamente a la vez que se relamia los labios.

- Joderr...como estás de salido.¿ En serio quisieras verme en la cama con él?

- No lo niegues, sería excitante, un juego arriesgado, pero...- Sonreía provocandome.

- Mmmm… no me tientes....

Al ver que se acercaba nos quedamos mudos. Se incorporó de nuevo a la mesa, alzé la mirada, de pie ví sus ojos posandose descaradamente sobre mi escote, se dió cuenta que me había percatado, pero lejos de molestarse sonrió.

- Mientras me acercaba he visto que hablabais mucho, y ahora estáis callados, seguid hablando.

Con sus miradas y las palabras de Franc, me entró un cosquilleo que empezó a hervirme por dentro, sentí la necesidad de ir al baño, me excusé y cuando me dispuse a retirar la silla para levantarme, él se adelantó para apartarme la silla.

- Gracias -, murmuré, mirándole a los ojos

Ya en el baño, pasé el pestillo y, cerré los ojos, me bajé los pantalones y, no tuve ningún motivo para reprimirme de frotarme, solté un agudo gemido y mis rodillas se doblaron y el orgasmo duró más de treinta segundos. Cuando salí me sentía rara como si todos los hombres me observasen, llegué a la mesa, se levantó de nuevo para retirarme la silla me sirvieron el postre y ellos tomaron cafes, la conversación dirigida por Diego, se iba envalentonando, usaba una mirada profunda, sonreía cada vez que se cruzaba con la mía y, cruzó la línea del atrevimiento al dirigirse a Franc.

- Con respeto y sin ofenderte, no debe ser fácil tener una mujer que a buen seguro levanta pasiones a su paso y, no sentirte celoso.

Lo que acababa de escuchar me encantó, que dijera esto refiriendose a mi cuerpo, así que lo mire fijamente a los ojos y le respondí en tono juguetón.

- ¿Seguro que levanto pasiones?, o tengo que tomármelo como un cumplido.

- No es ningún cumplido, viendote es la pura realidad.

Franc, se encogió de hombros disimulando con una sonrisa de complicidad. El sonido del movil de Diego interrumpió la conversación, se levantó apartandose un poco de la mesa, cuando termino, dijo que tendríamos que dar por finalizada la sobremesa. Ya en la calle al despedirse

- A sido un placer conocerte y espero volver a disfrutar de tu compañia -. Me dió dos besos, el de la mejilla derecha, fué coincidencia cerca de la comisura de los labios.

- Lo mismo digo, la comida ha sido exquisita. -, aseguré sonriendo.