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Vacaciones de verano Parte 1

El parking era solo la excusa. Lo que realmente buscaba era lo que ocurría detrás de las rocas, donde el poder se intercambia por silencio y la vergüenza se convierte en moneda de cambio.

mordi21K vistas8.4· 22 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Lorena y yo trabajábamos mucho. A mis 40 años y 36 de ella, se podía decir que no nos faltaba de nada, aunque si unas buenas vacaciones.

Me llamo Antonio, Toni para los amigos, y soy oficinista en una gestoría. Lorena era mi antigua secretaria. Con el roce del día a día, nos fuimos conociendo y terminamos casándonos. No tenemos hijos ni pensamiento en principio, queremos disfrutar de nosotros un poco más. Para mis 40 la verdad que me conservo muy bien, los 40 son los nuevos 30 dicen, y ella pues, para mi, es todo un pivón.

Soy moreno de pelo, con calva incipiente y entradas avanzadas, ella es rubia, pelo liso y algo largo.Somos de la misma estatura más o menos, 1,70 cm y tengo algo de barriguilla, por lo demás todo bien puesto. Lorena se mantiene en muy buena forma porque va a gimnasio a hacer ejercicios funcionales y puedo decir que tiene un culo durito y bien colocado, respingón, que cuando lleva algún tipo de falda o vestido ajustado le queda de escándalo. De escote es normal, 75 de talla. Vivimos en una casa adosada en la ciudad, pero en los veranos y vacaciones solemos ir a la playa; yo no soy muy de sol, pero me gusta pasear por la playa; no es raro el día que me doy un paseo mientras Lorena se queda tumbada leyendo o durmiendo en la toalla, tomando el sol. Es en estos momentos cuando se desabrocha el top superior y se tumba boca abajo, sin hacer top less me refiero. Ambos somos pudorosos y por ejemplo, no vamos a playas nudistas.

Acabadas las descripciones previas, la historia comienza con nosotros en el coche dirigiéndonos a la playa; habíamos alquilado una semana un chalet, cerca de la playa aunque no lo suficiente; había que ir en el coche; tambíén la casita estaba a las afueras del pueblo, por lo que tanto para un sitio como para el otro había que conducir. Yo estaba bastante cachondo porque llevábamos unos días sin jugar entre nosotros y bueno, las vacaciones eran idóneas tanto para el descanso como para el jaleo, si me entienden.

Lorena creo que también iba en la misma onda, y en un semáforo en el que paramos, me dijo:

-Toni mira lo que me puse para esta playita, que me han dicho que es poco concurrida y me he atrevido.

Desvié la mirada y abrió un poco las piernas; como llevaba una mini falda vaquera, pude ver su bikini. Era bastante ajustado, no llegaba a ser un bikini tanga, pero diría que le dicen... estilo brasileño; ni bikini normal ni tanga, un punto medio. Blanco muy brillante, pensé si se transparentaría al mojarse de agua. Mientras pensaba todo eso, ella sonreía y me dijo:

-Picarón, en que anda tu mente!!

-Jaja, pues me falta ver lo de arriba - dije.

-Ya lo verás cuando lleguemos.

Nos pusimos en marcha; transcurridos unos diez minutos más, la carretera pasó a ser tierra bruta y ya no había ningún tipo de vivienda cerca. Llegamos a una especie de parking, donde había dos coches; un golf de los 90, bastante sucio y un mercedes, bastante deportivo. Pensé que era cierto que muy poca gente venía a esta playa, quizás porque estaba lejos de todo lo masivo del turismo litoral.

El mercedes tenía el maletero abierto y había un chico, no sé, de 20 y pico de años, bastante guapo, torneado, en buena forma; un adonis vamos. Al aparcar en paralelo, por el lado de copiloto, vi a la chica que lo acompañaba. Ella no merecía menos. Una pelirroja con un cuerpazo, 20 años tendría que tener, más joven que él y sin duda era su pareja, porque se dieron un beso apasionado tras cerrar el chico el maletero. Ellos ya iban con los trajes de baño, el bañador surfista y ella bikini tanga de hilo, finísimo, obviamente para tomar el sol lo más posible. Sin desmerecer a Lorena, pero me quedé boquiabierto.

Sin darme cuenta de todo esto, no se de donde salió, apareció un hombre bastante grande, con una panza considerable; no lo llamaría gordo, pues el resto de miembros los tenía bien, pero si tenía una panza bastante grande, supongo que de beber alcohol o algo. Venía sin camiseta, su piel muy morena por el sol, pelos largos rizados pero sin peinar. Iba con un bañador slip, no es que le quedara muy bien a mi parecer, pero bueno cada cual es libre de vestir como quiera. Llevaba también una sombrilla, una especie de bolsito y chanclas. Nos saludó:

-Buenas señor y señorita, es 1 euro el parking.

-Ah, ¿pero esto hay que pagarlo?

-Si señor, es para mantener la playa limpia. Yo trabajo como técnico del ayuntamiento.

-Sin problema, ¿cariño me alcanzas la cartera?

Mientras decía esto, Lorena entreabrió los muslos, dejando ver el bikini blanco y me acercó un euro.

No perdí detalle de como el hombre se relamió al ver dicha fotografía. Me impactó un poco el descaro y no supe que decir, salvo:

-Tome ¿señor?

-Peti, me llaman Peti.

Me arrebató el euro y se giró con una velocidad increíble hacia la pareja joven de al lado;

-Buenas señor y señorita, es un euro... -le dijo la misma frase.

Y aquí ocurrió una cosa inesperada. El chico se giró hacia él con cara de pocos amigos y le gritó:

-No te voy a pagar, esto es campo libre.

Pero se lo dijo en un tono agresivo, chulesco, a lo que Peti, sin achantarse, dijo:

-Como no me pagues, me vas a comer los huevos tonto del culo!!

-Pero ¿¿qué?? A que te meto un par de ostias gordo!! - perdió toda la compostura

La chica entró al trapo:

-Ramón, déjalo. Que nos vamos a meter en un lío y yo solo quiero tomar el sol.

Como pudo lo separó y se fueron andando hacia la orilla. Se oía al chico decir:

-Lo siento Laura, es que le tengo una tirria a los que piden dinero por aparcar que no veas. Siempre igual.

-Eso Ramón!! Vete payaso!! Que te ha salvado tu novia!!

Mientras decía eso se agarró los huevos; la verdad que se me fueron los ojos a esa zona, siempre me pasa cuando veo a alguien con bañador slip; supongo que es algo que hacemos todos no se si por comparar mentalmente o que, pero lo hice. Se veía, no sabría decir, si tenía un pollón con el capullo mirando hacia abajo o unos huevos gordísimos, o ambos; no sabría decirlo, pero en esos microsegundos, lo único que puedo asegurar es que había algo gordo. Algunos dicen que el tamaño no importa (o que quien dice eso es porque la tiene pequeña). Supongo que depende de la persona o que, pero en mi caso yo creo que si que importa y bueno, en comparación con lo mío, yo pensé que este me superaba por bastante. En esa reflexión rápida me hallaba cuando lo veía pasar por delante de nuestro coche y dirigirse a la luna, por la parte del copiloto, donde está la pegatina de la ITV.

Lorena estaba mirando el móvil o no sé, casi que ni se enteró de todo lo que pasó, pero Peti si que no perdió detalle. Al poner el ticket en el parabrisas, se quedó mirando al bikini, ya que Lorena seguía de piernas abiertas en el coche. Peti sacó un celular bastante nuevecito y le echó una foto; me miró, sonrió y guiñó un ojo.Se fue sin decir ni adiós hacia la orilla también. yo me quedé un poco congelado, con una incipiente erección; no me explico aún el motivo, pero me excitó toda la situación. Al bajarnos del coche, fui a ver el ticket, y lo que ponía era Peti: XXXXX (número de teléfono) y ya está. Pensé vaya tangada que nos ha metido, pero bueno mejor que tener problemas en esta playa con tan poca gente. Cogimos el resto de utillaje playero y fuimos detrás de todos.

La playa era una cala preciosa, muy pequeña, con rocas en una zona al oeste. Bastante lejos de donde salías tras el parking. Los chicos jóvenes acababan de llegar a esa zona, pasaron detrás de las rocas y se perdieron en la línea de rocas, como si hubiera una cala auxiliar.

Peti los iba siguiendo de cerca, pero dejó su sombrilla en un punto intermedio entre donde estábamos nosotros instalados y las rocas lejanas; es decir en la playa estábamos Lorena y yo, unos 100 metros adelante Peti con su sombrilla y su silla playera y los chavales no se les veía.

Nos terminamos de desvestir; Lorena ya en todo su esplendor, escultural cuerpo enfundado en bikini blanco; el top era con forma triangular, pero tampoco muy atrevido.

-Toni anda acércame la crema que te voy a echar y ahora me echas tú

Hicimos lo normal, el relevo cada uno con el cuerpo del otro; yo me tomé mi tiempo si me permiten decirlo. Al terminar vi que los chicos de antes estaban en el agua; es decir, si se bañaban en el mar podia verlos, pero donde estaban situados fuera del agua no, por las rocas que dije antes. Lorena y yo nos dimos un baño, porque pegaba ya el calor. Yo estaba muy caliente, no se si por lo de antes o qué. Me tuvo que parar los pies Lorena un poco.

- Oye!! que aquí hay gente, hay que esperar a la casa chico!! - dijo entre risas

-Valeeee, pues nada si no puedo hacer nada más, me voy a dar una vuelta paseando, así te dejo descansar para esta noche jaja

Mientras salía hacia la sombrilla, me percaté que Peti no estaba en su sitio, ni tampoco en el agua; entorné los ojos con la mano delante a modo de visera y vi al chico nadar con un snorkel. Me dije que Peti era de los míos y había ido a pasear; por un poco de cotilleo y aburrimiento, empecé a andar hacia las rocas; tras unos 5 minutos caminando por la orilla, pasar la fila de rocas que comenté previamente, vi a la chica en una sombrilla; pero lo raro fue lo otro.

Peti estaba sentado, al lado de ella, en su misma toalla; es decir ella estaba sentada con Peti, en la misma toalla, ambos mirando hacia donde estaba el novio con el snorkel. Como estaba lejos, no se de que hablaban. Pero tampoco parece que pasara nada malo. Ella bajaba la cabeza hacia abajo cuando Peti le decia cosas. No sé, fue una situación extraña. Tampoco pude investigar mucho más porque iba a parecer tela de raro el estar yo alli quieto mirando hacia la sombrilla de ella.

Caminé un poco más y cuando miré la siguiente vez, el chaval del snorkel también estaba mirando hacia su novia y Peti, fueron unos segundos, pero se volvió a sumergir. Es entonces cuando ahí pensé que no había ningún tipo de peligro ni nada, aunque si todo extraño, ya que previamente habia pasado el intento de pelea esta en el parking. Total, que decidí reanudar mi camino.

Cuando el marcador de pasos del móvil me avisó, giré mi camino y me dispuse a volver a donde Lorena. Cuando llegué a donde las rocas y la sombrilla de los chicos, no había nadie; solo estaban la sombrilla, la bolsa de Peti, sus chanclas andrajosas y el tubo de snorkel. La verdad que no se muy bien que me impulsó a realizar lo siguiente, creo que una mezcla entre curiosidad, miedo y preocupación. Todo por saber que pasaba, si tenía que llamar a la policía o que, porque ya esto me superaba.

Llegué a donde las cosas sin los ausentes, y vi los 3 pares de huellas en la arena.Tampoco es que sea un detective, pero dado que la playa era bastante virgen y habia mucha arena y poco sitio para esconderse, pues fue facil seguir las huellas hasta un pinar cercano, con sombra. Tal como llegué a la primera línea de sombras, empecé a escuchar como un gimoteo, acompasado, con algún gemido; fue escuchar un PLAS cuando ya empecé a pensar que pasaba.

Digo mira que los chavales se han ido a follar y el tio este loco se ha ido detrás a grabarlos, de mirón. Sin proponermelo, me empecé a empalmar y dije bueno, pues al final si que vamos a ser parecidos. Nunca se me hubiera pasado esta situación por la cabeza, pero allí estaba. Seguí, agachado, el ruido cada vez mas cercano y me asomé un poco a través de unos arbustos medio bajos.

Ramón, el chico joven, estaba con el bañador surfero por los tobillos, calzaba un buen miembro, diría un poco mas largo que el mío. Con la izquierda se pajeaba y con la derecha sujetaba un celular.Yo lo veía entre de espaldas y un poco girado hacia mi izquierda, por lo que el no me veía a mi, pero yo si lo que describí.

Enfrente, esta vez si de espaldas total a mi posición, estaba Laura, en 4, mirando hacia el frente, aunque de espaldas a mí como dije. Tardé unos breves segundos, pensaba que estaba como haciéndose un dedo y el chico grabándolo, pero no. Lo que vi, lo describiré tal cual.

Laura en 4, con la espalda arqueada y la cabeza echada para adelante, unas manazas, con unos brazos morenos y peludos, cacheteando el culo cada dos embestidas; embestidas de un pedazo de polla.Una polla gorda, venosa, morena, con unos huevos muy muy gordos; Peti con las piernas abiertas del todo y aun así los huevazos descansaban y chocaban con sus propios muslos gordos. Con cada empuje, Laura se elevaba y se podia ver parte de la panza de Peti, peluda y ahí es cuando gemía ella. El coño de ella estaba muy dilatado y abierto, la polla abarcaba todo el orificio y su extensión; Peti con dos dedos arragaba el hilo del tanga cada vez que se le escapaba y le daba como un latigazo en el tronco del mástil.

Peti era como un pistón de un motor, no paraba de moverse y empujar; fue algo increible. Fue como ir a un rodaje de porno en directo, pero esto era real; aquí no habia varias tomas, todo era seguido.

Me pregunté con su forma física como podía mantener ese ritmo. Con todo esto, me sonó el móvil, un mensaje de Lorena; rápidamente lo silencié mientras me agachaba; ella estaba preocupada porque perdí la noción del tiempo.

Me asomé de nuevo y Peti continuaba con su mete saca; en ningún momento hablaban ni decían nada, todo sonido eran los huevazos de Peti dando en el culo de Laura, el ruido de encharcamiento de su coño abierto, la paja cada vez más rápida de Ramón, los gemidos de Laura y los bufidos de Peti.

De repente, Peti dijo:

-Me corro - pero sin gritar, casi como si fuera una conversación.

Laura abrió la boca y Peti paró en seco y le hundió toda la polla en el coño; se quedó como haciendo un puente, con el culo levantado y pegado a Laura. No parecía ocurrir nada, hasta que una leche blanca espesa empezó a caer en una especie de cascada que brotaba del coño abierto de Laura y se deslizaba abajo por el tronco venoso, hasta desembocar en los huevazos. Estuvo como 5 segundos así, hasta que ya pareció dejar de brotar.

Los huevos de Peti estaban empapados del flujo de Laura y la corrida de él mismo.

-Tontopolla, ven, dale mi móvil a Laura y me comes los huevos, ahora! - dijo en tono autoritario

El chico sorprendentemente, le dio el móvil a su chica, que seguía con la polla de Peti metida y empezó a lamerle los huevos, manchados de lefa.

-Grábalo mientras me lame los huevos y alterna con nosotros mientras te como la boca, vale nena? - le dijo a Laura

Sin decir nada, ella cogió el móvil como pudo, abrió la boca, saco la lengua y empezaron a comerse la boca mientras subía y bajaba la mano del móvil, grabando a partes iguales.

En eso que Lorena me llamó de nuevo y con la vibración del móvil, se me cayó al suelo. Me agaché, lo cogí y permanecí un momento quieto, agazapado, aguantando la respiración. Los sonidos que llegaban eran los mismos, lengua con huevos y lengua con lengua. Me asomé de nuevo y Peti estaba mirándome a los ojos, aunque seguía lamiendo la boca de Laura.

-Parad, ahora empezad a recoger que ya es hora de comer; os espero en el coche, vestiros con la ropa ya de calle y me llevais a mi casa; yo me sentaré atrás con tu novia, le daré polla en boca todo el camino y tu conduciras tu cochecito hasta donde vivo. Os quedais conmigo, me invitáis a comer y me la follo de nuevo. Los videos de mi móvil os los enviaré si os portáis bien, ya que no me habéis pagado el ticket ok?

-Si Don Peti - dijo el chaval

Peti no desviaba la mirada de mi.

-Eso es, veis como es fácil ser educado, como la otra pareja que compraron el ticket de parking. Por eso a ella me la follaré sin mandar al señor que me coma los huevos, porque hay que ser educado.

Continuará