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Intercambiosene 2025

Vacaciones NO Navideñas 4

La privacidad de las cabañas se rompe cuando Sebas, el empleado, llega a entregar las compras y descubre a Carol en el jacuzzi. Lo que empieza como un momento de vergüenza se transforma en una invitación prohibida que arrastra a los cuatro presentes hacia una noche de intercambios sin límites.

Maduro489.7K vistas9.8· 10 votos
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CUARTO DIA

Esa mañana nos levantamos tarde los dos de lo agusto que estabamos en la cama.

Allí abrazados hablamos de lo que había pasado estos días atrás mientras distraídamente nos acariciábamos.

Mientras su mano acariciaba mis muslos y rozaba ligeramente mi polla,que ya había empezado a ponerse dura, una de las mías hacía lo mismo con sus pechos mientras la otra acariciaba su cabeza apoyada en mi pecho.

Pese a lo que los demás podáis pensar y aunque ambos tengamos sexo con otras personas,y lo disfrutamos, de eso no hay duda,los dos sabemos que es exactamente eso. Solo sexo y a los dos nos gusta ver disfrutar al otro.

También lo hacemos,y mucho, cuando hacemos el amor y nos dedicamos tan solo a nosotros.

A los dos nos gusta tomarnos nuestro tiempo,con caricias,besos,etc.

Esa fue una de esas ocasiones.

Estábamos tan agusto así los dos en la cama acariciándonos que se nos fue media mañana tranquilamente.

Mi mano recorría si cabeza ayudándole el pelo y metiendo mis dedos entre el mientras la otra acariciaba sus pechos pasando los dedos suavemente alrededor de los pezones.

Unos pezones que como ya sabéis se endurecen rápidamente y que a Carol le encanta cuando los beso y algo tan simple como notar mi aliento en ellos la excita una barbaridad.

Mientras su mano acariciaba la parte interna de mis muslos y rozaba mi polla y mis huevos que agarraba con una mano y apretaba suavemente.

Sentía que sus labios acariciaban mis pezones y la lengua los rozaba con suavidad y de vez en cuando les daba un pequeño mordisco haciéndome dar un respingo y provocando que diera un pequeño pellizco en los suyos.

Empezamos besándonos mientras nuestras lenguas jugaban entre ellas hasta que Carol se incorporó sentándose encima mío.

Dirigió con una mano mi polla hasta su coño y sin llegar a introducirla empezó a moverse encima mío rozándola con los labios exteriores de su coño.

Yo sentía su humedad y su calor y quería penetrarla ya pero ella no me dejaba y agarrándome de las manos las puso por encima de mi cabeza.

Yo me dejé hacer y cómo sus pechos colgaban encima de mi cara comencé a lamerlos con suavidad buscando los pezones pasando de uno a otro.

Carol sabe que lo que me estaba haciendo me excita mucho y siguió torturándome durante un buen rato.

De golpe sentí como su calor rodeaba el glande y poco a poco se sentaba encima mío metiéndose mi polla hasta el fondo y quedándose quieta un momento me miraba a los ojos.

Sin dejar de mirarme empezó a moverse lentamente con los ojos brillando y agachó la cabeza para besarme.

Pasó su lengua por mis labios antes de buscar la mía sin dejar de moverse y cojiendo velocidad.

Ya con mis manos sueltas la abrace apretando sus pechos contra el mío,sintiendo sus pezones bien duros y sin dejar de besarla mientras me cabalgaba.

Un rato después la giré e hice que se tumbara sin salirme de ella.

Sus piernas rodearon mi cintura mientras yo me apoyaba en las manos y a fuerza de caderas entraba y salía de ella.

Sus pechos se movían debajo mío sin parar con cada embestida y Carol se mordía los labios para no hacer ruido,pese a que estábamos solos y seguía mirándome.

De vez en cuando levantaba la cabeza para lamer y mordisquear uno de mis pezones mientras sus manos me agarraban las nalgas.

No tardó en empezar a gemir más alto y más fuerte y yo aumente la velocidad sintiendo en mi polla los espasmos que estaba teniendo.

Quería que terminase antes que yo y me costó aguantar hasta que al final tuvo un orgasmo sin dejar de mirarme.

Con unos últimos empujones de cadera no tardé más que unos segundos en acabar dentro de ella y quedarme tumbado encima casi sin respiración.

Sus piernas aún me rodeaban la cintura mientras mi cabeza descansaba apoyada en su hombro.

Ninguno de los dos nos movimos durante un buen rato hasta que riéndose me dijo que me levantará.

Yo- De que te ríes?

Carol- Jajajaja. No te ofendas pero está semana has cogido algún kilito de más. Se nota que no vas al gimnasio desde hace días y comes de todo

Yo- ¿Qué me estás llamando?

Me levanté y me puse a hacer poses tontas delante del espejo.

Yo- No me habrás llamado gordo?

Carol- No cariño.

Yo- Si solo llevo dos semanas sin ir.

Carol- Pues algo se te nota. La verdad.

Me giré hacia ella y me tiré encima empezando a hacerle cosquillas hasta que casi sin poder hablar de la risa me pidió que parara.

Carol- Porque no bajas y preparas algo de desayuno? Yo bajo enseguida.

A regañadientes y haciéndole cosquillas por última vez me vestí y bajé a la cocina.

Cuando bajó ella ya tenía preparado el desayuno y nos sentamos juntos.

Carol- ¿Qué hacemos luego? A mí no me apetece salir.

Yo- Pues nos quedamos vagueando.

Carol- Hacemos un rato de sauna y jacuzzi?

Yo- Vale. Pues voy a encender el fuego para calentar el agua.

Salí a la terraza y tras encender el fuego me fumé un cigarro apoyado en la barandilla.

Hacía un día buenísimo y el cielo estaba totalmente despejado por lo que las vistas eran inmejorables.

Me fijé que a lo lejos se veía otra de las cabañas, la más alejada y aunque casi no se distinguía por la distancia si se veía a gente en la terraza.

Por curiosidad entré en la cabaña y cogí unos prismáticos que había visto en una estantería y saliendo me puse a mirar.

Se veía la carretera por la que subimos desde el pueblo y al enfocar a la otra cabaña puede distinguir varias personas en la terraza sentadas.

Aunque no se veían las caras claramente de lo lejos que estaban si pude apreciar que eran las parejas que Sebas subió en el todoterreno.

Seguí mirando el paisaje cuando me percaté de que un coche empezaba a subir por la carretera hacia las cabañas.

Cuando pude enfocar pude distinguir el todoterreno de Sebas y se me ocurrió prepararle una pequeña trampa a Carol.

Como el agua ya estaba caliente entré a buscarla y le dije que ya estaba preparada.

Sin pensárselo se desnudo allí mismo y salió corriendo como una niña a meterse en el agua caliente.

Sabía que Sebas aún tardaría en llegar unos 10-25 minutos.

A través del ventanal veía a Carol disfrutando en el jacuzzi con el agua por debajo de los pechos que se movían por efecto de las burbujas.

Salí y con disimulo corté el paso del agua caliente y desnudándome yo también me metí con ella.

Carol- Está el agua buenísima. ¡Qué placer!

Aguante en el agua hasta que oí como llegaba Sebas y salí con la excusa de ir a buscar agua.

Me envolví en una toalla y entré en la sala justo a tiempo ya que Sebas estaba llamando a la puerta.

Corrí a abrir y allí estaba Sebas con unas bolsas en las manos.

Me miró de arriba abajo y tras darme los buenos días me dijo que traía algunas cosas.

Le invite a pasar hasta la cocina delante mío sabedor de que iba a tener una buena visión de Carol desnuda en el jacuzzi.

Evidentemente la vio e inconscientemente,o no,frenó un poco el paso para verla bien.

Fue casualidad que Carol en ese momento se pusiera de rodillas sacando también del agua el culo y empezará a trastear con los mandos del jacuzzi.

Sebas al ver que yo le observaba se puso inmediatamente rojo e intentó disimular el bulto que empezaba a verse en sus pantalones tapándose con las bolsas a la vez que intentaba no mirar fijamente.

Sin saberlo, Carol le estaba enseñando su cuerpo desnudo a través de la cristalera.

Sebas dejó las bolsas en la cocina mientras Carol de rodillas en el jacuzzi y con los pechos apoyados en el borde me llamaba.

Salí y me dijo que el agua estaba enfriándose así que volví a entrar y le dije a Sebas.

Yo- No se que pasa que el agua se está enfriando. Podrías mirar que ocurre?

Sebas trago saliva y balbuceando salió a la terraza intentando no mirar a Carol que aunque sorprendida por su presencia no hizo ademán de taparse.

Carol- ¡Anda! Buenos días Sebas.

Sebas balbuceo un buenos días mientras miraba que pasaba y abría el paso de agua caliente.

Yo le miraba sonriéndome viendo su apuro y como luchaba por no mirar a Carol.

Sebas- Ya está. Era la llave que estaba cerrada.

Carol- Gracias Sebas. ¿Quieres un café?

Carol levantándose salió del jacuzzi y tranquilamente cogió una toalla para envolverse en ella.

El pobre no sabía dónde mirar ni qué decir pero siguió a Carol hasta la cocina donde esta le sirvió un café.

Carol le dijo que Luca y Marta se habían tenido que ir y que no volverían hasta la hora de comer a lo que Sebas contestó que ya lo sabía porque le habían llamado a la mañana.

Ella empezó a trastear por la cocina sin que Sebas apartará la vista y aunque me miraba de reojo siguió haciéndolo al ver que yo no reaccionaba.

Antes de que se acabará el café Carol dijo que iba a ver si el agua ya estaba caliente y volvió a salir.

Tras mirar si estaba caliente se despojó de la toalla y despacio entró otra vez en el agua poniéndose boca arriba y dejando que su cuerpo flotara.

Yo- No te apetece quedarte un rato y meterte tú también?

Me miró asombrado y no supo qué contestar.

Yo- A mí no me importa y a Carol seguro que tampoco.

Sebas me miraba boquiabierto y decidí dar un paso más adelante.

Sin decir nada salí a la terraza y quitándome el albornoz me metí en el agua frente a Carol.

Carol- Va a venir?

Yo- Ahora lo veremos.

Aunque no le veíamos sabíamos que nos estaba mirando por el ventanal.

Pasaron unos minutos y ya se decidió a salir.

Al lado del jacuzzi se quitó la ropa dejándonos verle desnudo.

Tenía unos buenos músculos bien marcados y al girarse pudimos ver su polla que ya presentaba una buena erección.

Totalmente depilado,o eso o por lo menos no tenía un solo pelo en el cuerpo, tenía una buena polla.

Unos 20 cm y aunque no muy gruesa si tenía un brillante glande más gordo que el resto.

Como con temor entró en el jacuzzi sentándose entre los dos y sumergiéndose hasta el cuello.

Carol- A que se está bien?

Yo- No sueles bañarte cuando están vacías las cabañas.

Sebas- Alguna vez que otra sí que lo hago.

Carol- ¿Y alguna vez acompañado?

Sebas la miró directamente a los pechos antes de contestar.

Sebas- También pero no sé lo digáis a los jefes por favor.

Yo- Ni palabra.

Carol se movió acercándose a él y pegando su cuerpo al suyo le dijo.

Carol- Seguro que ya has hecho alguna fiestecita cuando no están.Que conste que a mi no me importa. No me parece mal.

Las manos de Carol estaban bajo el agua y supe que agarraba su polla cuando Sebas dio un respingo antes de mirarme asustado.

Al ver que yo no decía nada se relajó un poco.

Los pechos de Carol se apoyaban en su brazo y fue ella la que agarrando una de sus manos la cogió y la puso en uno de ellos.

Sebas volvió a mirarme y yo asentí con la cabeza así que lo apretó suavemente y hasta se animó a bajar la cabeza y besar el pezón mientras Carol agarraba su cabeza con una mano y la otra seguía desaparecida bajo el agua.

Mientras veía como su lengua jugaba con el pezón de Carol mi polla ya estaba erecta y había comenzado a acariciarla cuando sentí una mano bajó el agua que la agarraba.

Pensé que era Carol pero enseguida me di cuenta de que era una de las manos de Sebas.

Está vez me tocó a mí sorprenderme.

Mientras seguía entretenido lamiendo los pezones de Carol me di cuenta de que me miraba de reojo y me acerqué más a ellos para que llegara mejor.

Entonces si agarró mi polla y comenzó a mover su mano arriba abajo alrededor de ella. Carol se dio cuenta y empezó a reírse.

Carol- ¡Anda! Eso sí qué es una sorpresa!

Me acerqué aún más hasta llegar a agarrar su polla con mi mano junto a la de Carol.

La agarré y los dos comenzamos a moverla arriba y abajo masturbandole con suavidad.

Si polla estaba bien dura entre nuestras manos y Carol agachó la cabeza para besarle.

Poco a poco le hizo sentarse en el borde y ya pudimos ver bien su dura polla ante nosotros.

Sin pensarlo ambos nos dirigimos directamente a ella y bajando la cabeza comenzamos a lamerla.. Carol comenzó pasando la lengua a lo largo de ella mientras yo rodeaba su glande con la mía antes de rodearla con los labios.

Carol junto la cabeza a la mía y nuestras lenguas se turnaron para lamer su polla mientras tras él nos miraba.

Así estuvimos un rato hasta que yo me levanté y dejé el puesto a Carol.

Poniéndome de pie agarré mi polla con una mano mientras llevaba la otra a la cabeza de Sebas y la acercaba a su boca.

Me miró y sin dudarlo la agarró abriendo la boca para introducirla en ella.

Con su lengua jugaba en el glande mientras la rodeaba con sus labios moviendo la cabeza.

Carol seguía agachada delante de él y ahora se metía la polla entre los pechos masturbandola con ellos sin parar.

Sebas seguía lamiendo mi polla cuando sentí como introducía su mano entre mis piernas y llegaba a mi ano acariciándolo con un dedo antes de introducirlo en él.

Levantó la mirada y me miró a la cara mientras lo hacía y se sonreía antes de volver a engullir mi polla con más ganas aún que antes.

Empecé a mover las caderas follandole la boca mientras él movía el dedo en mi ano.

Carol se incorporó y dándose la vuelta se sentó encima de la dura polla de Sebas clavándosela en el coño comenzando a cabalgar encima suyo.

Yo bajé las manos agarrando los bamboleantes pechos de Carol que me miró sonriéndome pero sin dejar de moverse.

Fui yo el que nos separó y dejé que Carol apoyará su culo en el borde del jacuzzi abriendo las piernas y hice que Sebas se colocará entre ellas volviendo a penetrarla.

Yo me coloqué detrás de él y mientras con una mano separaba sus nalgas con la otra apuntaba mi polla a su ano.

Apoyé el glande y empuje con suavidad hasta vencer la inicial resistencia y tenerlo dentro de Sebas.

Tras unos segundos empuje más hasta entrar del todo y poco a poco comencé a moverme en su interior.

Sebas gimió con suavidad cuando lo penetré pero no dejó de moverse follando a Carol que ya gemía desde hacía rato.

Carol- Joder! ¡No paréis ninguno!

Rápidamente nos adaptamos a un ritmo constante.

La dura polla de Sebas entraba y salía del coño de Carol mientras la mía hacía lo mismo de su culo.

Supe que Sebas tenía experiencia por lo rápido que se adaptó y por cómo se movía.

Fue Carol la primera en correrse entre jadeos y la que se apartó a un lado mientras yo continuaba follando el culo de Sebas.

No se fue muy lejos y enseguida se sentó delante de él metiéndose su polla en la boca y lamiéndola con ansia.

Carol- Te vas a correr en mi boca.

Sebas respiraba agitado y no tardó en hacerlo llenando la boca de Carol con su corrida.

Faltaba yo así que otra vez fue Carol la que se colocó detrás mío y empezó a lamer mi ano a la vez que metía primero un dedo y después otro en el.

Así no tardé en correrme en el interior de Sebas cuya polla no se había bajado en ningún momento.

Los tres nos quedamos sentados en el jacuzzi un momento.

Carol- Esto sí que ha sido toda una sorpresa. No me lo esperaba.

Yo me empecé a reír mirando a Sebas que sonreía.

Sebas- Para mí también lo ha sido. Ya me di cuenta de cómo me mirabas pero no de él.

Yo- Pues rápido echaste mano a mi polla.

Sebas- Jajajaja. No lo tenía seguro pero estaba por probar… El no ya lo tenía.

La polla de Sebas seguía dura asomando por encima del agua y decidimos entrar en la cabaña.

Sin vestirnos entramos y nos sentamos en el sofá después de secarnos un poco.

Desnudo como estaba me acerqué con unas cervezas y empezamos a charlar.. Sebas nos contó que era bisexual pero poca gente lo sabía.

Sebas- Normalmente me voy fuera. Este es un pueblo pequeño y enseguida la gente habla.

Carol- Seguro que ya te lo has montado aquí arriba más de una vez. Y vas de tímido.

Sebas- Luca y Marta no lo saben, o eso,pero a veces los que alquilan la ultima lo hacen para realizar intercambios.

Yo- Así que no saben que son cabañas swingers. Jajajaja. Ya verás cuando se enteren.

Sebas- No se lo contéis por favor.

Carol- Igual te llevas una sorpresa. No digo más.

Sebas nos miró extrañado pero enseguida lo entendió.

Viendo la dura polla de Sebas aún activa Carol no se pude contener y dijo.

Carol- Segundo asalto.

Rápidamente estaba lamiéndole mientras yo me limitaba a observar cómo lo hacía hasta que Sebas volvió a agarrar la mía masturbándome.

Sebas hizo que me levantará y me pusiera a cuatro en el sofá mientras él se tumbaba debajo mío.

Volví a disputarme la polla de Sebas con Carol mientras el seguía lamiendo la mía y pasando sus brazos agarraba mi culo abriendo las nalgas y deslizaba un dedo hasta el interior de mi ano.

Al poco Carol se levantó y colocándose detrás mío pasó su lengua por mi ano lubricandolo para lo que vendría después.

Los dedos de Sebas entraban y salían de mi culo mientras mientras la lengua de Carol lamía alrededor.

A los pocos minutos nos separamos y Sebas continuó sentado en el sofá así que me incorporé y dándole la espalda me senté sobre su polla despacio.

Sentí cómo su gordo glande resbalaba dentro de mí no sin esfuerzo y como escocia ligeramente hasta logró entrar del todo. Nos quedamos un momento parados hasta que poco a poco me fui moviendo encima de él.

Sentía su dura polla entrando y saliendo de mi como un émbolo cuando Carol se arrodilló delante mío.

Agarró mi polla y la rodeó con sus labios empezando a lamerla hasta que estuvo bien dura.

Levantándose pasó las piernas por encima de las mías y abrazándome la introdujo en su coño.

Carol- Ummmmmmmm. ¡Qué dura está! ¡Cómo me gusta! ¡Qué placer!

Mientras sentía el calor del coño de Carol en mi polla notaba como la de Sebas entraba y salía de mi ano ya sin dolor.

El placer que me daban era inmenso.

Los pechos de Carol clavaban sus durísimos pezones en el mío mientras me besaba sin parar de jadear.

Carol- Esto te gusta verdad? Sentir una dura polla en tu culo. Pues a mí me encanta verte.

Mientras hablaba no paraba de besarme y moverse clavándose mi polla en el coño.

Empezó a echar el cuerpo hacia atrás mostrándome sus pechos que agarré con ambas manos sintiendo en las palmas como se clavaban los duros pezones.

Así no tardó en correrse,moviéndose cada vez más rápido,jadeando sin parar.

Carol- Así! Así! ¡Siiiii! ¡Me corro!

Viéndola fue inevitable que yo la siguiera corriéndome en su interior.

Sebas alargaba sus manos agarrando sus muslos mientras levantaba las caderas clavándose más en mi culo hasta que empezó a gruñir que se corría.

Rápidamente Carol se separó de mí e hizo que yo lo hiciera también colocándome de rodillas entre sus piernas con su palpitante polla ante mí boca.

Rápidamente la rodeé con mis labios justo a tiempo de recibir toda su corrida en mi boca sin que se escapara una sola gota.

Carol giró mi cabeza y me besó sintiendo también el sabor de Sebas en mis labios que se incorporó y unió sus labios y su lengua a las nuestras.

Saciados nos quedamos sentados en el suelo un momento recuperándonos hasta que Sebas se levantó.

Sebas- Mirar que hora es. Mejor me voy antes de que lleguen Luca y Marta.

Justo a tiempo salía por la puerta en el momento en el que aparecían con el coche.

Sebas nos miró aliviado mientras esperaba a que se bajarán y nos asomamos a la puerta ya vestidos

Marta- Hola Sebas.

Sebas- Hola. Justo a tiempo. Traje lo que me pediste.

Marta- Gracias.

Luca- Oye. Te quedas a comer. Voy a hacer brasa.

Sebas nos miró antes de responder.

Sebas- No puedo, tengo que subir cosas a las otras cabañas y me esperan en casa. De hecho ya voy tarde.

Despidiéndose con la mano se montó en el coche y se marchó.

Los cuatro entramos en la casa.

Luca- Qué tal la mañana? ¿Salisteis a dar un paseo?

Carol- No. Nos quedamos aquí. Estuvimos un rato en el jacuzzi hasta que vino Sebas.

Marta se giró a mirarnos y vio las tres cervezas encima de la mesa.

Marta- Y solo dejó las cosas? Nada más?

Yo- Si. Le invitamos a una cerveza y justo se iba cuando llegasteis.

Marta- Ummmmm. No sé yo. Oye! No os lo habréis montado con él?Que ya se de qué pie cojeais los dos.

Nos empezamos a reír y yo me acerqué con disimulo a la mesa de la sala donde tenía mi móvil y cogiéndolo agarré también las tres cervezas para tirarlas a la basura. Carol fue la única que se percató y mirándola hice un pequeño asintiendo que ella entendió y se le escapó una pequeña risa.

Marta- Y esa risa?

Carol- Nada. Nada. Cosas mías.

Marta- Nos ocultais algo. Lo tengo claro.

Luca entró de encender la parrilla y al oír esto último preguntó.

Luca- ¿Qué pasa?

Marta- Estos dos han hecho algo y no lo cuentan.

Luca- Algo de que?

Marta- No lo tengo claro pero Sebas estaba raro.

Carol y yo nos empezamos a reír a carcajadas.

Yo- ¿Qué prefieres? Que os lo contemos o verlo?

Carol- Eso.

Luca- No sé qué es pero prefiero verlo.

Marta- Y yo.

Yo- Sabéis que a veces me gusta grabarnos.

Marta- Si.

Yo- Pero esto que no salga de aquí.

Conecte el móvil a la tele y lo puse en marcha.

No lo había pensado hasta que Sebas entró por la puerta y dejé el móvil grabando enfocado a la terraza empezando a grabar en el momento en que Carol trasteaba con los mandos del Jacuzzi.

Cuando entramos los tres en la cabaña y le puso el café a Sebas me las ingenie para girarlo sin que se dieran cuenta y volví a colocarlo cuando salimos a la terraza de nuevo.

A partir de hay grabé todo lo que ocurrió hasta que volvimos a entrar y lo pare para volver a ponerlo en marcha ya sentados en el sofá.

Luca y Marta miraban embobados las imágenes sin creerse lo que veían.

No fue hasta que terminó cuando Marta saltó.

Marta- Seas hija de…Lo sabía.

Y mirando a Luca.

Marta- Te lo dije en el coche.

Luca se empezó a reír.

Luca- Es verdad. Lo dijiste.

Carol- Pero no te enfades.

Marta- Lo que me enfada era que lo quería probar primero. Luca me dio permiso. Y te me has adelantado.

Los tres nos reímos mientras ella se hacía la ofendida.

Marta- Y tú cállate cabrón. Que también te lo has tirado antes que yo.

Miré a Luca riéndome.

Yo- Quien es esta y que has hecho con tu mujer?

Marta- Es culpa vuestra.

Carol- Sí claro. Te di yo la idea. Que fue idea tuya.

Marta- Después de que me contaras lo que hacéis. Tú! Llama ahora mismo a Sebas y que venga.

Luca- Quieta parada. No seas ansiosa.Ya habrá tiempo.

Marta medio enfurruñada no dijo nada pero al rato se empezó a reír.

Marta- Si hasta Mario se ha adelantado. Además me hubiera gustado verlos a los dos. Hubiera sido también la primera vez.

Yo- Lo único que no se os ocurra decirle nada al pobre. Que bastante apuro llevaba ya.

Luca- No diremos nada. Por lo menos hasta que esta loca consiga lo que quiere.

Carol- Pero nada de nada. Ni insinuar siquiera.

Marta- Qué Siiiiii. Pero ahora cada vez que le vea la voy a ver desnudo y con la polla dura.

Luca- Joder! Mario tiene razón. ¿Quién eres tú y qué has hecho con mi mujer? La que no quería ni oír hablar de un trío con otra mujer ahora se quiere tirar al empleado.

Marta- Si fuera empleada no dirías nada.

Luca- Quita,quita. Si me gusta verte así pero no vayas demasiado rápido.

Marta- Tranquilo. Nosotros como estos dos. Cuando lo decidamos los dos.

Ya todo recogido salimos Luca y yo a andar otra vez volviendo a coger el mismo camino de la vez anterior.

Luca- ¿Nos harán volver hoy otra vez?

Me reí a carcajadas.

Yo- No sé yo.

Seguimos andando por la nieve hasta aparecer cerca de la última cabaña.

Luca no quiso acercarse por el tema de la privacidad y cuando nos dábamos la vuelta para bajar se abrió la puerta y salió un hombre.

Al vernos nos saludó y cuando nos acercamos reconoció a Luca.

Eran inquilinos habituales y se conocían de antes.

Empezaron a hablar en francés y por lo poco que pude entender nos invitaba a entrar y tomar algo a lo que Luca le contestaba que no era necesario y que sólo estábamos dando un paseo.

El hombre insistía hasta que Luca me preguntó si me importaba entrar un momento.

Le contesté que adelante cuando me acordé de lo que Sebas nos había contado y me dio curiosidad.

Entramos con él y en el interior nos encontramos con dos mujeres y un hombre sentados en el sofa.

Los tres se levantaron para saludar a Luca y presentarme.

Solo me acuerdo del nombre de una de ellas, Sofía, por su espectacular físico.

Pelirroja de piel blanca con pecas,era alta y delgada.

Largas y estilizadas piernas asomaban debajo de un pantalón corto.

En la parte de arriba una camiseta marcaba unos pechos no muy grandes pero si turgentes y aparentemente sin sujetador debajo ya que marcaba los pezones.

La otra mujer era morena con rasgos asiaticos, más bien bajita y delgada con unos pequeños pechos que casi no abultaban bajo la camiseta que vestía.

Los dos hombres eran muy parecidos.

40 y tantos, fornidos y pelo corto podían pasar tranquilamente por hermanos.

Entre ellos hablaban y la verdad es que mi pobre francés no alcanzaba para entenderles pero Luca me explicó que les había dicho quienes éramos y que nos alojábamos con ellos.

Enseguida me pusieron una cerveza en la mano mientras charlaban y Luca me traducía la mayor parte.

En un momento Sofía salió a la terraza y encendió un cigarro así que la seguí y encendí yo también.

Tras un incómodo silencio ella sacó el móvil y tras escribir me enseñó la pantalla.

Había traducido lo que había escrito.

En la pantalla pude leer.

Sofía- He visto lo bien que lo pasáis en el Jacuzzi.

La miré asombrado y pude ver que sonreía mientras me miraba.

Dirigió la vista hacia dentro y volvió a escribir.

Sofía- No os conozco pero a Luca y a Marta sí y nunca imaginé que hacían intercambios.

Cogí el móvil de su mano y escribí antes de dárselo.

Yo- Y no lo hacían. Ha sido su primera vez.

Sofía- Pues no lo parecía el otro día.

Solté una pequeña carcajada mientras volvía a coger el móvil.

Yo- Digamos que era una pequeña fantasía que han cumplido.

Ahora le tocó a ella el turno de reírse.

Sofía- De ellos o vuestra?

Yo- De ellos sobre todo.

Sofía- Os dedicáis a cumplir fantasías de otros?

Yo- De vez en cuando.

Sofía- Y si te cuento alguna mía?

La miré y tenía una sonrisa en la cara.

Yo- Pues dependiendo de lo que sea se puede arreglar.

Sofía- Con lo que vi estoy segura de que si.

Yo- Y vosotros? ¿También hacéis intercambios?

Sofía- Digamos que tan sólo disfrutamos juntos y separados. Nunca mezclamos.

Entendí que eran una pareja liberal pero cada uno por su lado.

Sofía- Se que mi marido lo ha hecho con Ana,su cuñada, y que su hermano lo haría conmigo pero no quiero. Así que nos los buscamos por separado

Eso era realmente interesante.

Sofía- Y tengo que decir que tienes una mujer preciosa. Y ahora Luca y Marta me parecen muy interesantes. Los dos.

La miré sabiendo lo que insinuaba y le escribí.

Yo- Pues por mí nos puedes hacer una visita cuando quieras. Estoy seguro que Carol también estaría encantada.

Sofía miró hacia dentro y dándoles la espalda bajo una mano hasta agarrar mi polla por encima del pantalón.

Antes de que reaccionará había metido una de sus finas manos por la cinturilla del pantalón y había agarrado mi polla que aún estaba a medias.

Pasó un dedo por la punta del glande sacándome un pequeño gemido mientras me miraba a los ojos y mi polla se ponía más dura en su mano.

Volvió a coger el móvil y escribió.

Sofía- Pena que no estamos solos.

Cogió una de mis manos y la deslizó por debajo del pantalón hasta llegar a su coño.

Era suave,recién depilado y al pasar los dormidos por el me di cuenta de lo húmedo que estaba así que mientras ella apoyaba ambas manos en la barandilla introduje dos dedos en él y busqué su clítoris pasando los dedos por encima de él.

Miré su cara y estaba jadeando suavemente con los ojos cerrados y los labios humedecidos y un poco abiertos.

En ese momento le hubiera quitado toda la ropa y allí mismo contra la barandilla la hubiera penetrado.

En ese momento oímos cómo se abría la puerta y los demás salían a la terraza por lo que tuve que sacar la mano y disimular.

Los demás se unieron a nosotros mientras Luca me miraba con mirada interrogante.

Tras un poco más de charla en la que Sofía se mantuvo apartada de mí acabamos las cervezas y decidimos volver a nuestra cabaña.

Tras despedirnos nos marchamos y ya en el camino Luca me preguntó.

Luca- Que te traías entre manos con la pelirroja?

Le conté lo que había ocurrido y si ya alucinaba con toda la situación con esto lo hizo aún más.

Luca- Me estás diciendo que nos vio en la terraza y se quiere unir?

Yo- Eso parece. Se le veía interesada. Y yo más.

Luca- Yo alucino. Si no la conoces de nada.

Llegamos a la cabaña y las chicas estaban en la terraza sentadas tomando el sol tranquilamente.

Cuando les conté lo que había pasado Marta no se lo creía y Carol se empezó a reír.

Carol- Una cabaña en los Alpes y este ya encuentra con quién liarse. O mejor dicho liarnos los dos.

Marta miró hacia la cabaña.

Marta- Para tener en cuenta que se nos ve desde allí y nosotros también vemos. Nunca lo pensé.Tendremos que poner algo allí para más privacidad.

Luca- Ya pensaremos algo.

Carol- De momento a mí me pone pensar que nos pueden estar viendo en este momento.

Dijo esto despojándose de la camiseta y quedándose solo con las braguitas que llevaba.

Yo- Ya está la exhibicionista.

Carol- ¿Te molesta?

Yo- Ya sabes que no. Pero pensamos que iba a ser una tarde tranquila.

Carol- No te preocupes que si tú no quieres ya encontraré a alguien que esté dispuesto. ¿Verdad Luca?

Luca- A mi no me metais. Bastante tengo yo con lo mio.

Miraba a Marta que,como no, había decidido imitar a Carol y también estaba con los pechos al aire.

Los cuatro nos empezamos a reír.

Como Carol no sabe relajarse y estar tranquila enseguida empezó a acariciarse los pechos.

Carol- Nos estarán mirando?

Luca cogió los prismáticos y se puso a mirar hacia la otra cabaña.

Luca- Sofía y uno de ellos si están en la terraza. Y muy entretenidos.

Yo- Déjame ver.

Me alcanzo los prismáticos y en efecto Sofía estaba en la terraza acompañada.

No se les veía con claridad pero se reconocía esa melena pelirroja y como cabalgaba encima de uno de los hombres.

Seguí mirando hasta que sentí como Carol se ponía a mi lado apoyando los brazos en la barandilla.

Dejé que mirara ella un momento antes de girarme y colocarme detrás.

La abracé y agarré sus grandes pechos buscando los pezones mientras ella apoyaba el culo en mi entrepierna.

Carol- Ummmmmmmmm. ¡Cómo está!

Empezó a moverse frotándose contra mi mientras se pasaba la lengua por los labios y los mordisqueaba.

No tardé en unirse Marta poniéndose a nuestro lado junto a Luca.

Las teníamos apoyadas contra la barandilla acariciando sus pechos y Carol pasó una mano entre nuestros cuerpos agarrando mi polla.

Sin esperar bajó mis pantalones liberándola mientras yo besaba su cuello desde atrás.

Luca ya estaba de rodillas lamiendo el coño de su mujer desde atrás y tenía a mi lado sus pechos colgando.

Agarré uno de ellos mientras Carol giraba la cabeza y la acercaba a la de Marta que la esperaba con los labios abiertos.

Empezaron a besarse mientras mi mano bajaba por el culo de Carol hasta llegar a su húmedo coño.

Introduje dos dedos en el impregnandolos de sus jugos y comencé a moverlos.

Oía como Carol gemía delante mío y los deslicé hasta llegar a su culo en el que metí un dedo.

Ya lubricado no lo pensé y levanté una de sus piernas apoyándola en la barandilla y tal y como estaba acerqué mi polla hasta su ano.

Fue ella misma la que echó el culo hacia atrás metiéndola de un solo empujón y soltando un gran gemido empezó a moverse.

Marta,al lado, recibía la misma atención por parte de su marido que agarraba sus pechos con fuerza.

No tardé mucho en coger a Carol y llevándola hacia las hamacas, sentarme en una de ellas y hacer que me cabalgara mirando hacia adelante.

Cuando echó el cuerpo hacia atrás pase una de mis manos de sus calderas hasta su pecho mientras que con la otra acariciaba su clítoris que enseguida fue sustituida por la lengua de Marta.

Luca la había puesto a cuatro patas delante nuestro mientras la penetraba y ella se dedicó a lamer el coño de Carol alternando con mis huevos.

No aguantó mucho y empezó a correrse transmitiendo a mi polla los espasmos que estaba teniendo así que casi enseguida me corrí yo también.

Nos quedamos tumbados en la hamaca,abrazados,hasta que Luca y Marta terminaron y se sentaron a nuestro lado

Marta- Joder! Estoy teniendo más sexo estos días que en los últimos seis meses.

Carol cogió los prismáticos y al mirar exclamó.

Carol- ¡Anda! La pelirroja nos está mirando.

No se cortó y empezó a saludar con la mano mientras los demás nos reíamos.

Pasamos el resto del día tirados,a ratos en el salón y a ratos en la terraza.

Después de cenar y ya cada pareja en su habitac

ión escuché como Marta y Luca volvían a hacerlo y al girarme hacia Carol estaba profundamente dormida.

Tentado estuve de unirme a ellos pero preferí dejarles solos.

Continúa en