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Intercambiosene 2025

Vacaciones NO Navideñas 3

Marta no es solo la amiga de Luca; es el objeto de deseo de un joven que no sabe disimular su mirada. Cuando Carol decide que la edad es solo un número y envía la señal, la cabaña se convierte en un escenario donde las barreras se derrumban y todos comparten el mismo placer.

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TERCER DIA

Fui el primero en levantarme y tras prepararme un café me abrigue con una manta del sofá y salí a la terraza para fumar un cigarro.

Ya llevaba un rato fuera cuando oí como un coche se acercaba parando delante y supuse que era Sebas,el chico que les ayudaba con las cabañas.

Fui a abrir cuando llamaron a la puerta y en efecto era él.

Entre un poco de castellano que él sabía y mi poco francés le entendí que tenía que preparar una de las cabañas para los inquilinos que llegaban a la tarde así que subí a buscar a Luca o a Marta mientras él esperaba abajo tomando un café.

Llamé a la puerta y al no contestar abrí despacio y me asomé.

En la cama solo estaba Marta,desnuda y destapada,tumbada boca abajo y con las piernas un poco abiertas mostrándome el coño con el que hacía pocas horas había disfrutado tanto.

Se oía a Luca ducharse así que me acerqué la puerta y desde fuera le llamé.

Yo- Luca!

Luca- Dime.

Yo- Está abajo Sebas. Que hay que preparar una de las cabañas para la tarde.

Luca- Vale. Que desayune y bajo enseguida.

Volví a bajar y le dije a Sebas que enseguida bajaba Luca y que si quería desayunar.

Sebas sonriente dijo que por claro pero que él prepararía el desayuno para todos.

Empezó a trastear en la cocina mientras yo tomaba otro café y le observaba.

21 años,rubio de pelo corto casi rapado y ojos azules.

Con su 170,175 no era un hombre de revista pero de cara era bastante guapo,cosa que después las chicas me confirmarían.

Vestía unos pantalones vaqueros y al quitarse el chaquetón que llevaba dejó ver unos hombros anchos y fuertes brazos,se notaba que estaba acostumbrado al trabajo duro.

Luca no tardó en bajar ya vestido y se sentó a desayunar con nosotros mientras ambos hablaban.

La cabaña tenía algún problema electrico,por lo que hablaban entre ellos y pude entender y eso es algo que a mí se me da bien así que me ofrecí voluntario a acompañarlos y ayudarles.

Iba a subir a cambiarme y avisar a Carol cuando ésta hizo su aparición.

Aparición estrella tengo que decir.

Al oírla los tres nos giramos y la vimos bajar las escaleras.

Venía “vestida” tan solo con un corto pijama que enseñaba más que cubría.

Arriba una camiseta de tiras que se pegaba a sus pechos y marcaba a la perfección sus pezones que apretaban contra la fina tela.

Abajo un pantalón corto que prácticamente no le tapaba nada dejaba ver claro que debajo no llevaba nada más.

Luca y Sebas la miraban extasiados,sobre todo Sebas,cuando llegó a nuestro lado y me dio un largo beso de buenos días.

Carol- Buenos días. Decirme que hay café por favor.

Sebas se apresuró a verter café en una taza y dársela mientras era incapaz de quitar los ojos de esos grandes pechos.

Carol- Gracias. Eres un sol.

Abrió un instante la puerta de la terraza para ver qué tiempo hacía y la cerró rápidamente por el frío.

Fueron pocos segundos pero los suficientes para que los pezones se pusieran duros y abultaran más aún bajo la tela.

Los ojos de Sebas estaban por salirse de sus cuencas del asombro momento en el que Luca le cogió del brazo y le metió prisa para irse.

Subi y me cambié rápidamente para acompañarlos y al bajar fui a darle un beso a Carol.

Yo- Eres mala. Lo has hecho adrede.

Carol me miró con cara inocente y contestó.

Carol- Yo? No sé cómo me crees capaz.

Salí riéndome y me monté en la parte trasera del 4x4.

Nos pusimos en marcha y por el camino Luca y Sebas fueron hablando de las cosas que había que hacer y yo les dije que de lo eléctrico me encargaba yo.

Tardamos unos 15 minutos en llegar y gracias al todoterreno lo hicimos sin problema.

Luca- Menos mal que los tenemos si no no podríamos llegar.

La cabaña era muy similar a la de ellos y enseguida nos pusimos manos a la obra.

Mientras Sebas cortaba leña y encendía la chimenea Luca se encargaba de limpiar y descargar las cajas con los comestibles que había llevado Sebas para dejar allí.

Yo me puse a revisar la instalación eléctrica hasta que encontré el problema.

Tras solucionarlo salí a ayudar a Luca metiendo las cosas en los armarios.

Luca- Los clientes nos dicen si quieren algo especial y nosotros nos encargamos de comprarlo y traerlo. Normalmente una vez llegan no se mueven de aquí los días qué están alojados.

Yo- Y vosotros les subís y les bajáis?

Luca- Si. Suele ser Marta pero si por lo que sea tienen que bajar antes llamamos a Sebas para que lo haga. Antes se encargaba su padre pero se jubiló y le ofrecimos el trabajo. La verdad es que es de gran ayuda.

Ya con todo colocado y ordenado salimos a la calle y Sebas seguía cortando leña para dejarla acumulada junto a la puerta.

Cuando terminó cerramos la cabaña y volvimos a bajar hasta la nuestra.

Luca le invito a tomar algo y Sebas aceptó con alegría.

Cuando entramos las chicas estaban en la cocina tomando café y charlando y Marta le sirvió uno a Sebas.

No pude evitar fijarme en cómo la miraba.

Y no solo por como se ceñía el pijama al cuerpo.

Carol también se dio cuenta mientras miraba por encima del borde de la taza y dirigió su mirada hacia mi guiñandome un ojo.

Al poco rato Sebas se fue y los cuatro nos quedamos sentados charlando un poco.

Carol- Y Sebas tiene pareja?Se le ve buen chico.

Marta- Qué pasa que ya le has echado el ojo?

Carol- Hombre. Buena planta tiene. Pero no es a mi a la que más mira.

Marta- ¿Qué dices? No digas bobadas.

Luca- Pues va a ser que tiene razón. Y no es de ahora.

Marta lo miró antes de mirarnos al resto.

Marta- Vosotros estáis tontos?

Yo- Para nada. Ese chaval está coladito por ti.

Marta- Pero si puedo ser su madre. Bueno…su madre no pero si su hermana mayor.

Carol- Y?

Luca-Eso. Y? A los chicos jóvenes les gustan las maduritas.

Marta- Me estás llamando vieja?

Luca- Jajajajaja. No. Pero si eres mayor para él.

Marta se hizo la ofendida y le dio un manotazo en el brazo.

Marta- A ti lo de ayer te ha descontrolado.

Yo- Pues entonces a mi también porque he visto lo mismo que Luca y que Carol.

Marta- Pues nunca se me había pasado por la cabeza la verdad. Y que conste que yo no lo he provocado como Carol antes.

Carol- Eso también es verdad.

Luca- No podía despegar la mirada de tus pechos. Y yo tampoco.

Yo- Porque creéis que lo hacía? Para lucirse delante de él.

Carol- Hay que lucir lo que se tiene. ¿Verdad Marta?

Marta- Para eso está y las que tenemos mejor aún.

Mientras lo decía se agarraba ambos pechos con las manos y los pezones empezaron a marcar en el pijama.

Luca- Ummmmmmm. Como marcan. Y marcan así por Sebas?

Marta- Un poco todo la verdad. Es un halago con mi edad excitar a un jovencito.

Carol- Pues eso se arregla rápido.

Marta- ¿Qué dices? Liarme con Sebas? Esto va muy rápido. Acabamos de hacer nuestro primer trio-intercambio y ya quieres que metamos a Sebas en esto?

Carol- Pues si tú no quieres lo hago yo. Tú te has fijado en el cuerpo que se gasta el chaval?

Yo- Ya de pensarlo mira como tienes los pezones.

Alargue una mano dándole un suave pellizco en uno de sus pezones.

Luca se empezó a reír.

Luca- Pobre chaval. Ahora empezarán a competir.

Yo- Si a Carol se le metió en la cabeza hasta que no lo consiga no para.

Carol- Y me vas a decir que tú no te has fijado? Porque no me lo creo.

Yo- Claro que sí. Por supuesto.

Luca- No me digas que tú también? Si va a resultar que al único que no le excita va a ser a mi!

Pasamos la mañana tranquilamente en la terraza disfrutando del sol que hacía hasta la hora de comer.

Comimos y Luca y yo decidimos vestirnos y salir a dar un paseo como el día anterior mientras las chicas decidieron quedarse.

Empezamos a andar y no llevaríamos ni 5 minutos cuando ambos recibimos un mensaje.

Al mirar el teléfono me encontré con la imagen de Marta vestida tan solo con lencería negra.

Llevaba un sujetador que dejaba al aire sus pechos y unas braguitas con liguero a juego.

Luca había recibido una de Carol también en lencería pero en su caso era roja y llevaba un corsé rojo,también con los pechos al aire.

Al segundo recibimos otro mensaje aunque está vez era el mismo para los dos.

Está vez era un video de unos segundos en el que se les veía besarse y como entre ellas se acariciaban los pechos.

Ambos nos miramos y no hizo falta ni hablar para darnos media vuelta y emprender el regreso.

Fue llegar y entrar en la cabaña para encontrarlas a las dos en la sala esperándonos.

Carol- Ya habéis tardado.

Sin hablar se acercaron a nosotros y Carol se plantó delante mío.

Acarició mi entrepierna con una mano mientras con la otra me quitaba el chaquetón,con mi ayuda por supuesto, y le siguió el resto de la ropa.

Antes de quitarme los calzoncillos ya se había puesto de cuclillas y empezó a besar mi polla sin quitármelos.

Al lado Luca recibía el mismo tratamiento de su mujer.

Me bajó los calzoncillos liberando mi polla que salió como un resorte golpeándole en la cara.

Lentamente y sin apartar la mirada de mi cara pasó la lengua por el glande rodeándolo mientras la agarraba con una de sus manos.

Pasó la lengua a lo largo de ella antes de metérsela entre los labios mientras con sus manos agarraban mis nalgas y me empujaba para metersela entera hasta llegar a apoyar su nariz en mi pubis.

Se separaba para coger aire y volvía a repetir la jugada una y otra vez.

Veía como la polla de Luca desaparecía entre los labios de su mujer mientras con una mano le agarraba los huevos y la otra la metía entre sus propias piernas.

No lo dude y me tumbé en la alfombra arrastrando entre mis piernas a Carol y colocando mi cabeza entre las de Marta aparte el tanga lo suficiente para poder llegar hasta su coño con mi lengua.

Comencé a deslizarla por el de arriba abajo y ella empezó a moverse sobre mi cara soltando ahogados gemidos.

No tardó Carol en incorporarse y sentarse encima mío empalandose mi polla en su coño y Marta se giró sin quitar el suyo de mi cara.

Luca se colocó detrás y pude tener su polla a mi alcance durante unos segundos así que aproveché para deslizar mi lengua por ella mientras la introducía en el coño de su mujer.

Seguí lamiéndolo a la vez que Luca se movía en su interior y en alguna ocasión mis labios y mi lengua la rozaban llegando a lamer sus huevos.

No podía verlo pero las chicas se estaban besando y agarrándose los pechos una a la otra sin dejar de moverse.

En la sala solo se oía el crepitar de la chimenea y nuestros gruñidos acompañados de los gemidos de las chicas.

Carol saltaba sobre mi polla cada vez más rápido y sentí como Marta se corría en mi cara sin que dejara de lamer su coño.

Lo siguiente que sentí fueron los espasmos de Carol encima mío y como la polla de Luca se corría en el coño de su mujer mientras seguía pasando mi lengua por el.

No tardé en correrme yo también dentro de Carol que seguía besando a Marta y sobando sus pechos. La vez que ella hacía lo mismo.

Sin parar a descansar ambas siguieron besándose de rodillas una frente a la otra y acariciándose pero ya sus manos bajaban hasta sus coños.

No tardaron en tumbarse y Carol que estaba encima fue bajando hasta sus pechos.

Pasó la lengua por los pezones agarrando ambos pechos con sus manos juntándolos y estos se endurecieron aún más de lo que ya estaban.

Podíamos ver cómo su lengua los rodeaba,como los succionaba entre sus labios y oíamos los gemidos de Marta.

Miré a Luca que se había sentado y aún tenía la polla dura mirando a nuestras mujeres.

Carol poco a poco fue bajando hasta acabar entre las piernas de Marta que estaba apoyada en los codos respirando agitada.

Más agitada cuando sintió la lengua de Carol acariciando su coño y buscando el clítoris lo absorbió entre sus labios.

El culo de Carol apuntaba hacia Luca que no tardó en llevar su mano hacia él y acariciarlo llegando hasta su coño.

Yo aún permanecí mirándolos hasta que me reclamó Marta.

Marta- Ven aquí. Dame tu polla.

Obediente me levanté poniéndome de pie delante de ella que la agarró llevándola a la boca.

Mientras la lamía mis manos bajaron hasta sus pechos para acariciarlos y pellizcar con suavidad sus duros pezones.

Luca se había tumbado y se dedicaba a pasar su lengua por el coño de Carol mientras introducía dos dedos en su culo.

Pronto cambiaron de posición y ambas empezaron a hacer un 69.

Marta alternaba su boca entre mi polla y el coño de Carol en el que,esta vez fui yo el que empezó a introducir dos dedos en su culo mientras hacía ella lo mismo que Marta.

Pasado un ratito Luca y yo nos intercambiamos los sitios y metí mi polla en la boca de Carol mientras jugaba con mis dedos en el coño y en el culo de Marta a la vez que Luca hacía lo mismo con Carol.

Fue Carol la que sacándose mi polla de la boca la dirigió hacia el culo de Marta y tras un último lametazo apoyó la punta antes de hacer que la penetrara mientras lamía mis huevos.

Poco a poco entre en Marta agarrando sus caderas mientras ella seguía lamiendo la polla de su marido que tenía introducidos dos dedos en el coño de mi mujer.

Luca no tardó en agarrar su polla levantando las piernas de Carol y dirigirla hacia su coño y meterla entera mientras su mujer le lamía el clítoris.

Tras un rato bombeando en el estrecho culo de Marta,está,tuvo un orgasmo brutal.

No paraba de tener espasmos que se transmitían hasta mi polla.

Gemido tras gemido por fin se relajó sin que yo dejara de moverme en su interior.

A punto de acabar yo también Marta se separó y haciendo que me pusiera de pie metió mi polla entre sus pechos apretándola y deslizándola de arriba abajo solté un gran chorro de esperma entre ellos.

Nos quedamos tumbados viendo cómo Luca seguía moviéndose encima de Carol que con sus manos agarraba sus nalgas apretándolo contra ella.

Carol gemía con la boca entreabierta y los ojos cerrados con cada embestida que Luca daba contra ella.

Luca acabó sin salirse de ella y aún continuó un momento hasta que Carol empezó a correrse silenciosamente.

Su cuerpo temblaba de placer debajo de él hasta quedarse completamente quieta con la respiración agitada.

Los cuatros estábamos derrengados,cansados y ninguno tenía ganas de moverse así que pasamos la tarde tranquilamente en la cabaña hablando de nuestras cosas hasta la hora de cenar.

Mientras preparábamos la cena Luca recibió una llamada del trabajo que le obligaba a estar allí por la mañana temprano.

Tras un pequeño debate entre Marta y él decidieron que era mejor salir después de cenar que por la mañana tan temprano así que después de cenar y muy a su pesar se marcharon, dejandonos solos a Carol y a mí hasta el día siguiente a la hora de comer.

Antes de salir Marta se dirigió a los dos y tras besarnos dijo.

Marta- No hagáis nada que no harías estando yo. Sed buenos.

Le di una palmada en el culo riéndome mientras salía.

Yo- No lo prometo.Ademas,tú

prima no me deja.

Nada más irse nos subimos a la habitación y tras ducharnos,por separado,nos acostamos a dormir.

Cómo no ambos desnudos y abrazados